Reviví. Mentira, volveré a morir. Así como el fandom. TnT

Más detalles abajo porque es mas fácil ignorar el final que el inicio.


Estaba contra lo que probablemente era el ejército más grande y numeroso que la humanidad podría presenciar, Ellos estaban equipados con todo tipo de armas, incluso químicas, que eventualmente penetrarían en cualquier defensa que se le pusiera en frente. Tenían una muy bien desarrollada estrategia basada en sus números, estaban en todas partes, acechando a sus futuras víctimas con cautela y una paciencia dignas de un asesino bien entrenado, esperando el momento perfecto en el que atacar.

Y su único aliado en esta guerra era su pequeño arsenal que, afortunadamente, era muy eficaz en las manos adecuadas de un profesional, sus manos.

La piedad no era una opción. Ni la mismísima misericordia de Dios o siquiera de Satanás podría salvarlos, se aseguraría de ello. Los aplastaría a todos y cada uno de ellos a como dé lugar, ese era su único propósito.

Porque este no era un enemigo cualquiera, era un enemigo que siempre había estado presente y que todos habían comenzado a dejar de lado una vez dejó de cobrar vidas indiscriminadamente.

Pero no, la guerra no se había acabado, ni se acabaría nunca. La paz no era más que una ilusión efímera que se destruía a la primera señal de peligro, señales que todos se negaban a ver.

Así que, sin importar lo que los demás digan o las críticas, incluso si todos se apartaban, seguiría peleando.

Con sus guantes y mascarilla, desinfectante y escoba en mano, Petunia tenía el deber de seguir batallando contra los odiosos gérmenes.


Mi vida apesta. Fin de los detalles.

Con el fandom muerto no tengo idea de quien va a leer esto, pero no lo llevo corrigiendo dos meses para que se me quede en el escritorio de la computadora. :V