"Piedad."

Por B.B. Asmodeus.

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Fandom: Game of Thrones.

Parejas principales: Jon Snow/Tyrion Lannister; Jaime Lannister/Brienne of Tarth.

Rating: Explicit.

Categorías: AU + FIX-IT + CRACK FIC. Omega 'verse. Romance, Humor, Drama, Suspenso, La Guerra Apenas Empieza.

Sinopsis: Daenerys se mostró intrigada con su petición. Actuó como si Jon hubiera tartamudeado, ladeando su rostro con la curiosidad de un ser irreal. "Perdona a Tyrion." Jon masculló. "Muestra piedad." "¿Por qué? ¿Porque lo amas?"


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prólogo

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"¿Debería pretender que no exististes?

¿Debería actuar como si fueras alguien a quien extraño?"

-Marina, "Emotional Machine."

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JON

I

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"Perdónalo."

Daenerys se mostró intrigada con su petición. Actuó como si Jon hubiera tartamudeado, ladeando su rostro con la curiosidad de un ser irreal. "¿Perdón?"

"Perdona a Tyrion." Jon masculló. "Muestra piedadー"

"¿Por qué? ¿Porque lo amas?"

Sin emoción, le pregunta no se sintió como un reproche. Sólo una observación helada que le causó a Jon un nudo en su garganta. "Muestra piedad porque eres capaz de ello."

"Mm." Daenerys analizó a Jon de pies a cabeza. "Nunca lo he comprendido. Este infinito baile de fascinación entre ustedes dos. Sabes que Tyrion me traicionó al intentar sacar a su hermana de la Ciudad. Piedad, es lo que último que podría otorgarle."

"¿Qué hay de mi? ¿De mi lealtad? He probado estar a tu lado hasta ahora. Libéralo a mi custodia. Sería mi prisionero, un servidor para el Norte. Nunca tendrías que verlo de nuevo."

Silencio.

Daenerys caminó hacia él con determinación; un eco de su primer encuentro en la sala del Trono de Dragonstone. "No has respondido a mi pregunta."

Jon alzó su mentón en desafío instintivo.

Algo de la pulcra imagen de mármol de la Reina pareció temblar ante la falta de cooperación. Sus ojos, por un momento, parecieron brillar violeta.

"Acabas de sacrificarlo, ¿sabes?" La mujer levantó una de sus manos para tocar la mejilla de Jon. Le sorprendió sentirla cálida. "Tu silencio me lo ha confirmado, más que cualquier otra verdad que hubiera salido de tu boca. Jon… Eres un ingenuo si crees que este tipo de sentimentalismos no pueden usarse en tu contra. Lord Tyrion será sentenciado a muerte, porque su traición fue una serie de múltiples errores de juicio que estuvo a punto de costarme todo. No le daré piedad. Haré de su historia una lección a aprender para todo aquel que quiera seguir sus pasos."

Jon tomó su mano, la alejó. "Su hermano se vengará."

"Jaime Lannister tiene una sola mano. Ningún ejército. Su Casa está en cenizas. ¿Por qué debería temerle?"

-Porque no estará solo. Jon tenía la certeza que Sansa aprovecharía este momento para levantarse en armas contra la Nueva Reina. Se alimentaría de la furia de un Lannister para su ventaja. La claridad de aquel hecho dejó a Jon más ligero; y a la vez, más viejo. Pareció secar lo que quedaba de su alma. "Pero, lo estás, ¿no es así? Asustada."

Eso fue obviamente, lo último que Daenerys había esperado escuchar.

Jon se le avalanzó. "Fue miedo lo que te llevó a hacer lo que hiciste. Miedo a perderlo todo. Pero, todavía no es tarde. Puedes detenerte. Muestra piedad. Muestra que no eres tu padre."

Daenerys permitió que los brazos de Jon rodearan su cintura. Permitió que se le acercara, que sus esencias se mezclaranーDragón con dragón. Jon suavizó su voz, acercando su rostro para capturar la completa atención de la mujer.

Por un momento, el enjambre de feromonas dio resultado. La mirada de la Reina Dragón se opacó, compatible e interesada, de la misma forma que lo había estado en Winterfell, rogando por el silencio de un ebrio Jon.

Luego, la mujer parpadeó. El hechizo se rompió.

"Llévatelo."

Jon sintió una nueva presencia a sus espaldas. No ocupó voltear para descifrar que Greyworm obtendría el placer de arrestarlo, después de todo. Maldito hijo de puta.

Jon esperó a que la mano enguantada del Inmaculado se confiara de su aparente guardia baja.

El primer puñetazo fue directo a la nariz de Greyworm. Jon tuvo el placer de sentir el cartílago doblegarse al impacto. No se detuvo allí. Recordó la eficacia con la que Greyworm había cortado las gargantas de soldados que no habían portado amenaza. Mujeres. Niños. La furia hirvió por su sangre. Jon se preguntó si aquel era el primer síntoma de la locura.

Greyworm era un hombre pequeño, esbelto, y veloz. Adicionalmente, un ser salvaje que había dejado de lado su disciplina en favor de hundirse al mismo nivel de agonía que Daenerys. Jon se aprovechó de ello. Provocó los puñetazos que el Comandante le plantó en el estómago, abrazándose a su torso y conteniéndolo por un momento.

La daga había sido fácil de esconder; un arma ligera. Sencilla.

Efectiva.

"¡No!" El grito de Danny fue una penitencia que Jon aguantó, soltando el cuerpo de Greyworm para dejarlo caer el piso cubierto en ceniza. La mujer llamó por el resto de los guardias en valyrio, hincándose frente a la figura agonizante de su Comandante.

Era demasiado tarde. Jon había atravesado el corazón. Una clemencia no realmente merecida.

El tiempo alentó su trayectoria mientras Jon miraba a la Guardia Inmaculada interrumpir en la Sala del Trono, sus lanzas erguidas. Jon los observó acercarse hacia él en movimientos lentos, inevitables, de cierta forma.

Jon, sabiendo que sin su espada no tendría la ventaja en un encuentro de diez a uno, endureció su porte en preparaciónー

ーFuego.

Jon se tiró al suelo, el abrasador calor de las llamas casi derritiendo el cuero de su uniforme a la piel de su espalda. Lejanamente registró los gritos de agonía. El olor a carne quemada. Jon intentó abrir sus ojos. No pudo. El fuego fue demasiado potente.

El chillido de Rhaegal prosiguió a la oleada infernal; un reclamo, al parecer.

Jon no pensó dos veces. Se tornó hacia la bestia que se asomaba por las ruinas del salón. Una ala fue flexionada a su alcance y Jon la trepó.

Keligon, issa tresy!"

Jon se sostuvo de las escamas y las protuberancias. Evocó lo poco de valyrio que había aprendido para poder comandar a Rhaegal. "Sōv… sovegon. ¡Sōvegon!"

A diferencia de Drogon, Rhaegal no estaba cubierto de nieve. Estaba caliente al contacto. Una hoguera cubierta en escamas. Tomó vuelo de inmediato, sordo a los llamados de su Mhysa.

Jon no había esperado que la criatura se atreviera a intervenir por él, a pesar de su mutuo apego construído con caos y sangre. Jon nunca se había engañado con poder competir con el vínculo atándolo a Daenerys. Rhaegal había quemado King's Landing justo como su hermano, después de todo. ¿Qué clase de influencia podía tener Jon, si no lo había podido frenar ni cometer esa atrocidad?

No importaba. Al final, Jon estaba siendo transportado fuera de una muerte segura. Sólo tenía conciencia para sentirse agradecido.

Drogon se escuchó a la distancia, gruñendo, muy posiblemente tan confundido como el mismo Jon.

-MurallaSurMurallaSurVealaMurallaSur. Vamosvamosvamos.

Para Jon, dirigir un dragón se reducía básicamente a pensar con toda tu ímpetu en un objetivo específico. Jon no tenía la gracia, o la habilidad, de comandar a una bestia con una sola mirada. Por por los Siete, si pensar hasta sentir su cabeza explotar llevaba al éxito, Jon estaba dispuesto a sacrificar hasta eso.

Rhaegal onduló su colosal figura en una curva, justo como Jon anheló, hasta la muralla sur de las ruinas de la Entrada de Los Dioses.

Aterrizó en el borde.

A la distancia, en el campamento donde los Norteños se habían instalado a las afueras de King's Landing, previamente a la masacre que Daenerys había provocado, un solo hilo de humo negro trazaba el firmamento. La señal.

Había funcionado.

Jon cerró sus ojos momentáneamente. Parte de su espíritu se remendó.

Estaba hecho.

"No eras parte del plan, amigo." Jon acarició el lomo del dragón. "Todavía no lo tienes que ser."

Drogon se escuchó de nuevo. Ahora, más cerca que antes. Otra inevitabilidad.

Jon tuvo una elección en sus manos en ese momento.

Apegarse al viejo plan, o seguir improvisando.

El humo se intensificó. Arya dejándole saber que había logrado extraer a Tyrion de su prisión y que Lord Davos tenía a su gente en espera.

Los alaridos de los Dothraki fueron una señal de que la improvisación tendría que ser su mejor carta. Daenerys debió de haberlos alertado ya de la traición.

Jon pensó en Arya. En Sansa. En lo cadáveres.

Pensó en Tyrion y la historia constantemente-interrumpida que nunca terminaba de forjarse en algo sólido y concreto.

"¡A la plaza!"

El dragón despegó de nuevo. Jon aspiró, cenizas espesándose en su garganta. Todo olía a maldita muerte. Hasta el cielo.

Jon no había considerado estar vivo para esta parte. Había guardado la esperanzaーla maldita esperanzaーque Daenerys recapacitara. Porque, a pesar de haber cargado con el arma perfecta para clavarla en su pecho, Jon siempre había sabido que sería incapaz de llevar a cabo el golpe final.

Había planeado que Arya y Tyrion ya hubieran escapado de la capital para ese entonces. Había esperando que las consecuencias de la traición fueran cobradas sólo en su pellejo.

Rhaegel no sería oponente para Drogon. Sus alas aún no sanaban de las dolorosas perforaciones causadas por el Rey de la Noche. Pensar que podía lograr lo contrario, era otra noción ridícula.

Así que, Jon tendría que optar por el segundo mejor golpe a las defensas de Daenerys.

En su interior, apagó todo.

Sus pensamientos. Sus emociones. La voz omnipresente de Ned Stark ("Cuando nos volvamos a ver te diré quiénー")

ーEn su mente, Jon visualizó la Colina de Aegon que desembocaba en la Fortaleza Roja, el punto central donde la formación de Inmaculados habían escogido para su estación. Rhaegal obedeció.

Drogon venía directo hacia ellos en dirección contraria. Jon se sujetó con todas sus fuerzas de los cuernos del cuello de Rhaegal. -Arribarribaarriba. ElSolSigueElSol.

Rhaegal era más pequeño que su hermano. Podía ser una ventaja. Menos peso. Mayor agilidad. Jon le alentó a seguir hacia las alturas; a esconderse en el encandilante centro de luz. Daenerys evitaría atacarlos abiertamente para no lastimar a Rhaegal, el amor de una madre incapacitándola por un momento. Un momento que Jon podría traducir a victoria sólo una vez.

-Eres un ingenuo si crees que este tipo de sentimentalismos no pueden usarse en tu contra.

Arriba, arriba, arriba.

Luego, vino la caída.

Jon divisó tierra precipitándose hacia ellosーla colinaーy abrió su boca.

"Dracarys."


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NdA: ¡Catarsis, ven a mi!

No miento. Escribir esto fue como lidiar con una interminable fuga de agua. Por más que quería arreglar una cagada, otras diez le seguían. No puedo comprometerme a arreglarlas todas. Por otra parte, aunque el built up to Evil!Danny fue lo más ridículo de la historia, lo hicieron. Ahora me gustaría que Jon lidiara con ella como debe ser. Por ello, escogí este punto en la historia para comenzar. Y como escritora, de entrar al POV de Cersei, me atrae más explorar a Daenerys como contrincante.

Stay tuned para más Jon/Tyrion + Jaime/Brienne siendo torpes en la tierra del flirteo en el siguiente cap.

Traducciones:

Keligon, issa tresy= Detente, hijo mío.

Sōvegon= Vuela alto.

Trivia:

A diferencia de D&D yo sí uso los mapas de King's Landing. Yo no inventé los nombres de los lugares -Colina de Aegon, Entrada de los Dioses-, son book canon.