Dos almas solitarias se encuentran.

Hola a todos y bienvenidos a mi primera historia. He escrito una nota de autor justo al final. No se como va a ser recibido y el desafío que escribí y qué por problemas que tengo a la hora de escribir en inglés tuve recurrir al traductor recibió revisiones anónimas bastante desagradables que me decían que me suicidara al igual que el negro de Etika. No voy a comentar sobre eso, ya que sé que hay todo tipo de personas, pero no puedo evitar sentirme dolido.
Lo siento, se que no queréis escuchar de la vida de otra persona.
Si tenéis curiosidad, entiendo el idioma pero me cuesta formular y estructurar oraciones.

Dejando eso de lado, espero que al menos esto pueda entretenernos. Y no olvideis echar un vistazo a la nota final. Allí explico un poco más acerca de esto.

Disclaimer: Los personajes de Naruto y One Punch Man no me pertenecen. Son propiedad de sus respectivos autores.

Hoy no era un buen día para el. Habia estado cazando Huecos débiles que ni siquiera eran capaces de darle un desafío. Tal vez no había sido buena idea aceptar la misión del viejo comandante Hiruzen.

La persona en cuestión era un hombre joven, con el cabello rubio y ojos azules. Tenía la cara ligeramente redonda y bigotes en sus mejillas. Llevaba puesto el uniforme estándar Shinigami, un shihakusho negro con un obi y camiseta interior blancos, seguidos de unos pantalones hakama negros y unas sandalias con calcetines blancos, y como final, llevaba un haori blanco con manga cortas y lineas negras en la parte inferior con un kanji en el centro que decía nueve. Otra de las características destacables, eran las tres katanas enfundadas que estaban en su obi. La primera tenía una empuñadura azul oscuro con una guardia rectangular en el que hay grabado un motivo decorativo en forma de hélice. La segunda tenía una empuñadura azul cielo con una guardia circular dorada. Y la tercera tenía una empuñadura púrpura oscuro con una guardia circular dorada con patrones circulares, como si fuera un remolino . Estas eran sus Zanpakutos, Nejibana, Shinso y Muramasa.

Este hombre era Naruto Uzumaki. Capitán de la novena división.
El comandante Hiruzen Sarutobi, líder del Gotei 13 le había encomendado la misión de aniquilar cada hueco que estuviera cerca de la ciudad Hongeki. Al parecer, algunos altos cargos de la central 46 estaban aquí reunidos, por lo que era su deber destruir cada uno de los huecos que se acercarán. Le habían advertido que los Huecos de por aquí rondaban el nivel Adjuchas hasta Vasto Lorde, pero por el momento no había Hueco que hubiera durado más de dos segundos.

Mientras seguía caminando y refunfuñando, escuchó el sonido de una explosión cercana, y una lluvia de rocas y grava descender del cielo. Sorprendido por esto, extendió sus sentidos y sintió un débil Reiatsu en aquella dirección. Lo reconoció como el de un Hueco, pero lo que lo tenía intrigado era la segunda firma casi inexistente y extraña. Esta segunda no poseía Reiatsu, sino una energía más débil y desconocida la cual no pudo identificar.
Naruto sonrió ampliamente y decidió marchar a toda velocidad para ver si el portador de esta forma de energía extraña podría darle ofrecerle algo de entretenimiento. Con esto en mente, el usó Shunpo en la dirección de las dos firmas.
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En un claro cercano.

En otro lugar, una hermosa mujer jadeaba pesadamente mientras trataba de seguir los movimientos de su oponente. La mujer podía considerarse como el epítome de la belleza. Cabello verde oscuro, ojos verdes claros, un rostro que tenía rasgos atractivos a la vez que elegantes. La mujer llevaba puesto un vestido largo del mismo tono de color que su cabello, junto un largo abrigo de piel blanca que estaba considerablemente rasgado, con unas botas negras y varios collares sobre su cuello. El vestido no hacía más que acentuar el voluptuoso y bien formado cuerpo de la mujer. Grandes pechos, caderas con una figura de arena, largas y exquisitas piernas, que estaban expuestas por los daños de su enemigo.

El enemigo en cuestión no era tan impresionante o memorable en comparación con la mujer. Era una criatura alta, musculosa y no llevaba nada más que unos pantalones negros arraigados. Tenía la piel azul, su rostro estaba cubierto por una máscara blanca con la forma de un lagarto. Sus ojos eran amarillos y, no contenían más que malicia y hambre en ellos.

Esta mujer se llamaba Fubuki, la ventisca infernal, la heroína número uno de la clase B. Detrás de ella se encontraban los cadáveres de sus dos subordinados más leales, Takeshi y Muratani. Mejor conocidos por sus nombres de superhéroes: pestañas y mono de montaña, quienes habían muerto a manos de la criatura, cuando está la había atacado. Hubiera muerto si ellos no se hubieran puesto frente a ella, como un escudo se tratase.
Esto la había dejado horrorizada, confundida y, sobre todo, enloquecida.

Fubuki lo había atacado con todo lo que tenía e, incluso había usado su técnica más poderosa para aplastar a la criatura. Lamentablemente, ninguno de sus ataques le habían hecho daño alguno. Lo peor de todo, era que ella iba a morir sin poder vengar a sus queridos subordinados.
No, ella no podía dejar que esa cosa siguiera viva por más tiempo, aunque su mente le rogaba que el curso de acción mas lógico sería huir y tratar de encontrar información sobre ella, para que en un futuro encuentro tener la ventaja, su corazón la instaba a seguir luchando, sin vacilar y pagarle por tal injuria. Fubuki sabía que no podría seguir. Ella ya estaba en las últimas, su oponente era más rápido, fuerte, completamente inmune a sus ataques y, lo peor era que estaba constantemente menospreciando el sacrificio de sus aliados y de que era una mujer débil. En ese último punto ella estaba de acuerdo. Ella no era su hermana, quien la superaba en todo. Fubuki no era más que una sombra de ella y, una fallida heroína que ni siquiera pudo proteger a sus queridos camaradas.

La criatura iba a seguir hablando sobre lo patética que era, pero de pronto sintió un aterrador Reiatsu acercarse rápidamente a su posición. Por la sensación de su Reiatsu y su inmensa cantidad, dedujo con horror que el que se acercaba era un Shinigami. Pero no cualquier Shinigami, sino un Capitán.

'Maldita sea, tengo que irme ya. Si me encuentro con el, me matara en un instante' pensó el Hueco. Fubuki vio como la criatura dejo de hablar y empezó a mirar a su alrededor con una expresión atemorizada.
Esto, por supuesto le dejó una sensación de aprensión. Esto quería decir que alguien estaba viniendo y, que por la mirada de miedo en la criatura, lo que sea que viniera era más peligroso que el.
El hueco comenzó a extender sus sentidos para poder localizar por donde venía el Shinigami, y así poder huir en la dirección contraria. Desafortunadamente, fue demasiado tarde, el ya estaba aquí.

El sonido de algo aterrizando, hizo que tanto Fubuki como el Hueco mirarán a la derecha. Ambos vieron a un hombre alto, vestido con un shihakusho negro y un haori blanco, con tres katanas guardadas en su obi, marchando lentamente hacia ellos, con una sonrisa burlona.
Ella no pudo evitar sonrojarse al verlo. Su hermoso cabello puntiagudo y desordenado, sus ojos azules que brillaban como el cielo y sus marcas de bigotes que le daban un aspecto más.. salvaje. Fubuki no sabía por que, pero ver a este hombre le provocaba una serie de emociones y sentimientos que nunca antes había sentido con otros. Calidez, seguridad, curiosidad y, aunque esto no quería admitirlo; excitación. Esto último provocó que su rubor aumentara. Estaba excitada por sólo mirar a este hombre. ¿Que clase de poder tenia para que, pudiera hacerla sentir estas sensaciones?

El Hueco, por otro lado estaba completamente congelado y asustado. No había forma de poder escapar y, mucho menos de luchar contra este monstruo. A diferencia de la mujer, el estaba sintiendo miedo, impotencia y desesperación, como muchas de sus víctimas habían experimentado.

" Ohhhh, mira lo que tenemos aquí. Un aterrador Hueco tratando de comerse a una hermosa mujer. Me temo que no puedo dejar que continúes esta empresa." Dijo el sonriente Capitán con los ojos cerrados y una sonrisa que recordaba a la de un zorro, mientras desenvainaba a Shinso y, la apuntaba al congelado Hueco.
El Hueco salió de su estupor y trató de suplicar.

"Por favor, no me mates. Yo solo he venido para ver cómo es el mundo de los vivos." dijo el Hueco temblando mientras daba unos pasos para atrás, listo para girarse y huir. El Capitán se rió y dijo las dos últimas palabras que escucharía.

"Ikorose, Shinso" Susurro el Capitán. Para el asombro e incredulidad de Fubuki, un rayo de luz blanco salió de la hoja de la katana y atravesó la máscara de la criatura. Sus ojos no pudieron seguir el haz, hasta que esté alcanzó a la criatura, ya que la velocidad con la que había atravesado al Hueco fue tal, que sólo pudo verlo salir de la hoja.

El cuerpo del Hueco cayó hacia atrás, mientras comenzaba a desaparecer. El Capitán envainó a Shinso, y comenzó a caminar hacia ella. Fubuki no tenía las fuerzas ni las ganas de luchar contra el. Habia acabado con la criatura de un golpe, cuando ella no habia podido hacerle ni un rasguño. La rabia, el miedo y la desesperación que había sentido anteriormente, habían desaparecido. Otro rubor creció sobre el anterior cuando recordó escuchar al hombre complementarla. Debería haber sentido miedo de que un monstruo en forma humana se estuviera dirigiendo a ella, pero sólo sentía curiosidad y seguridad al estar en la presencia de este hombre. De repente, recordó los sucesos anteriores a la llegada del el, y miró hacia atrás sólo para ver los cadáveres de sus mas leales y dedicados miembros de su grupo.

Unas lágrimas comenzaron a descender de los ojos de Fubuki mientras su corazón se apretaba dolorosamente. Por su culpa, estaban muertos. Por su debilidad, por su falta de poder, ellos habían por esta falta de poder en comparación con su hermana Tatsumaki, que ella creyó en que los números podían ayudar a compensar esta debilidad. Fue por esa razón, por la que creo un grupo y empezó a reclutar a héroes de clase B, para que con la ayuda de sus camaradas, podría llegar no sólo hasta su hermana, sino superarla. La Unión hace el poder decían. Pero, ¿de que sirve los números si tu oponente posee un poder abrumador, si puede aplastarlos de un solo ataque? esta era la conclusión a la que había llegado, después de su batalla y casi muerte a manos de la criatura.

Naruto llego hasta la mujer, con una expresión comprensiva. Ver a la mujer, llorar por sus camaradas, era algo que tocó el corazón del Capitán. El mismo había perdido compañeros y amigos durante su servicio como Shinigami. Pero nunca había derramado una lágrima por ellos. Lo lamentaba, claro. Lo hería, por supuesto, pero nunca lloro por ellos, simplemente no era capaz. El llegó a donde estaba la mujer y se arrodilló. Fubuki levantó la mirada y, vio al hombre alzar su mano y acariciar su mejilla. Ella inconscientemente, apoyó su cabeza en su mano mientras sentía como su dolor comenzaba a atenuar.

"Tus camaradas no querrían que llorases por ellos. Lo que tienes que hacer, es levantarte y hacerte más fuerte para que en el futuro esto no vaya a repetirse." Habló Naruto con un tono de voz suave y lleno de amabilidad. Ella sólo pudo mirarlo a los ojos que estaban llenos de compresión y, a la vez de confianza. Sus palabras llegaron a sus oídos y, no pudo evitar la calidez que lleno su cuerpo, mientras el dolor desaparecía cada vez más rápido.

"¿Como puedo ser más fuerte?" Susurró Fubuki con la voz rota, pero con un tono de esperanza en ella. No creía que pudiera ser lo. Habia fallado tanto a ella misma como a sus subordinados. Simplemente, lo único que se interponía entre ella y la desesperación era el extraño hombre frente a ella.

El Capitán sonrió gentilmente y volvió a acariciar su mejilla, provocando que Fubuki soltara un gemido satisfecho y continuará restregándole con su mano. Ella sabía que en este momento, ella estaba a su merced. El tenía el control sobre su mente, su corazón, que estaba latiendo a un ritmo más rápido y su cuerpo, que se había rendido a su toque y no podía dejar de apoyarse en el. El placer y la comodidad que le ofrecía no sólo su toque, sino también su presencia era algo que ella no había experimentado. Ni con su familia antes de aquel incidente con su hermana. Era aterrador y emocionante al mismo tiempo, como un hombre que apenas conocía, tenía tal poder y efecto en ella.

" Si lo que quieres es poder para proteger a aquellos a los que aprecias, te lo daré. Si quieres poder para no sentir la hoja de la impotencia en tu garganta, te lo otorgaré. Si caes al suelo por que tu cuerpo no puede más, yo estaré allí para levantarte y que sigas luchando. No dejaré que caigas. Estaré contigo todo el camino, hasta que ya no me necesites" Dijo Naruto con una voz llena de pasión, confianza y firmeza que hizo que Fubuki lo mirará en shock. El no sabía por qué le decía esto a una mujer que que ni siquiera conocía. Tal vez era porque ella le recordó a el. Esa mirada vacía y esos ojos llenos de impotencia, siendo incapaz de proteger lo que amas. El sintió lo mismo cuando sus padres murieron luchando con un Vasto Lorde con forma de zorro y nueve colas. Se sintió débil, desesperado mientras veía a su madre morir frente a él para evitar que la garra del Hueco llegará a el. Su padre logro acabar con el monstruo, pero antes de que muriera, el zorro le disparó un Cero a quemarropa qué, dejó a su padre moribundo. Fue entonces cuando el decidió que, no volvería a ser impotente. El no volvería a ser una carga para sus personas preciosas, incluso si le costaba la vida, el no volvería a dejar que ellos murieran sin que el pudiera decir algo. Se vio reflejado en ella y por eso y otras razones que no pudo comprender, su corazón lo instó a cuidar de esta mujer.

Fubuki nunca en su vida había esperado sentir un sentimiento tan maravilloso como este. La felicidad, la verdadera felicidad. Que alguien estuviera genuinamente dispuesto a ir al infierno por ella. Un hombre que la había salvado y que, sin conocerla, el ayudarla y protegerla era algo que le producía una calidez y una sensación de felicidad que estaba en un nivel distinto a lo que, había sentido anteriormente. Ella apartó la cabeza, para confusión del rubio e inmediatamente lo abrazó con fuerza mientras nuevas lagrimas caían de sus ojos, cayendo en el Haori de Naruto. El, sorprendido por este acontecimiento, le devolvió el abrazo, mientras le palmeaba la espalda torpemente.
Pronto, escuchó un pequeño ronquido y vio que ella, se había quedado dormida.

Naruto sonrió y la levantó, mientras la llevaba en sus brazos. Se dio la vuelta y decidío llevarla a su habitación para que descansará. Hoy había sido un día agotador y estresante para ella, lo menos que merecía era descansar por el momento, ya le preguntaría todo lo que necesitaba saber mañana.

Al día siguiente.

Fubuki abrió los ojos lentamente, mientras trataba de acostumbrarse a luz de la habitación. Al ver esto último, saltó de la cama y miro a su alrededor, con sus poderes activados, buscando a algún hostil. De repente, una avalancha de recuerdos fluyeron por su cabeza, mientras ella bajaba la guardia y cancelaba sus poderes psíquicos.

Ella observó la habitación, buscando algo que la ayudará a poder orientarse. No sabía dónde estaba, ni que clase de personas podían haber a su alrededor, por lo que decidió que tenía que conseguir información. Pronto, su mirada se posó en una bandeja repleta de comida. Unos huevos, tostadas con aceite, sal y tomate y, al lado, un vaso lleno de zumo de naranja.
Su estómago, pronto decidió llamarle la atención y gruñó. Fubuki sintió como sus labios se curvaban arriba. Ella aún no sabía el nombre de su salvador, pero vio que era un hombre considerado.
Ella había echado un vistazo a su cuerpo, para ver si algo le había pasado, el hombre simplemente le había quitado el abrigo roto y la había dejado en la cama. Un hombre común habría perdido el control a sus instintos y haberla violado. Pero ella sabía, que el no era esa clase de persona. Llama la extraña, pero había creado un vínculo con el. Su salvador, su.. luz.

Ese hombre la había guiado hacía la luz. La había sacado de la oscuridad del vacío y le había un consuelo que, calmó sus preocupaciones y desapareció sus miedos y dolores. No era incorrecto llamarlo su luz. Suya. Sonaba terriblemente posesiva, pero aquí, en un entorno desconocido, con enemigos peligrosos, si la criatura con la que se había enfrentado antes era una indicación, el era su luz, quien la alejaría de tales peligros. ¿Como? Ella no lo sabía, pero podía sentirlo.

Pronto escuchó unos pasos y, al girarse, vio a su luz entrar a la habitación. Parecía cansado e irritado. Cuando sus miradas se cruzaron, pudo ver cómo una bella sonrisa creció en el rostro del hombre. Su sonrisa, combinada con los sentimientos que le provocaba, junto a su presencia, hizo que un rubor adornará su hermoso rostro, mientras sus ojos brillaban de calidez y fascinación.
Esa mirada por parte de ella hizo que, Naruto comenzará sonrojarse ligeramente, mientras sentía como comenzaba a ponerse nervioso. Debería estar prohibido que una mujer fuera tan hermosa y que tuviera tal aura de encanto. No era un encanto sexual, sino uno lleno de elegancia y gentileza, que hizo que se encontrará sin palabras.

La sonrisa de Fubuki se amplió al ver la reacción de su luz. Parecía que no podía hablar ni apartar su mirada de ella. Un hormigueo comenzó a crecer en su estómago, pero decidió contenerse. Queria saber dónde estaba, pero sobre todo, quería saber quién era su salvador. Para ella, no había nada mas importante que saber de él. Su mente se lo ordenaba, su corazón le suplicaba y, su cuerpo, dejó de obedecer sus órdenes y, comenzó a caminar hacia el. Fubuki se acercó y quedó y sus rostros quedaron a sólo unos centímetros de distancia. Naruto sólo pudo ruborizarse al estar cerca de ella. Un vistazo mas cercano, le indicó que ella estaba concentrada en el.

"¿Quien eres?" fue la pregunta que ella pudo formular mientras trataba de no seguir acercándose a el, lo cual le resultó un esfuerzo monumental. El, logrando suprimir su rubor, la miró suavemente mientras que el no pudo evitar cerrar la distancia entre ellos. Sus labios casi tocándose, mientras que la respiración entre ambos comenzó a incrementarse.

"Naa.. Naruto, Naruto Uzumaki." habló el con un susurro cargado de deseo y lujuria.
Ella se estremeció ante esto, y pudo sentir como su propio deseo incrementaba. Su entrepierna comenzó a humedecerse, mientras sus piernas trataban de disminuir el deseo. Desafortunadamente, esto hizo que se excitara aún más. La proximidad de su luz junto a ella, no aliviaba en lo más mínimo, al contrario, era como un encendedor que sólo ampliaba la emoción y la excitación que sentía.

"Yo soy Fubuki, mi luz" dijo Fubuki con un jadeo saliendo de sus suaves y tiernos labios. Antes de que Naruto incluso logrará preguntarse sobre eso último que ella lo había llamado, sintió una dulce sensación correr a través de su cuerpo. Mirando a Fubuki, vio que ella lo estaba besando, mientras su lengua recorría sus labios, tratando de obtener acceso dentro de su boca, algo que el permitió. Sus lenguas se entrelazaron mientras ambos gemían por el sentimiento de placer que esto les provocó.

Naruto envolvió sus brazos en su cintura mientras ella apoyaba su cuerpo más cerca de él. Esto hizo, los dos gimieran de nuevo, ya que la entrepierna del rubio se frotaba con el sexo de la mujer. Ellos siguieron besándose mientras las manos de Fubuki exploraban el cuerpo de su luz. Sus manos alcanzaron su musculoso pecho, la cuál, se deleitó acariciando y sintiendo su pecho. Naruto jadeó en el beso, mientras el toque de la mujer elevó su deseo, nublando cualquier pensamiento racional que le quedara. Naruto la levantó en brazos. Fubuki soltó un un gemido de sorpresa al sentir como el la alzaba y la depositaba en la cama. Pronto el se puso encima de ella, reanudando el beso apasionado, mientras sus manos ahora exploraban con ansía su cuerpo.

Ella sintió como su mente comenzaba a volverse en blanco. Sus manos acariciaban cada parte de su cuerpo, mientras su lengua dominaba la suya. Su saliva se entremezclaba con la de el, mientras que su repentino cambio de comportamiento, que lo hizo más dominante, provocó que ella comenzará jadear repetidamente mientras que pudo sentir como un orgasmo crecía poco a poco en ella.

Naruto levantó sus manos y, las dirigió a sus pechos, lo cuales estaban tapados por el vestido largo. Comenzó a amasarlos y acariciarlos duramente, mientras se deleitaba en sentir esos maravillosos senos. Fubuki abrió los ojos al sentir como sus pechos, eran acariciados por su salvador. Los dos se separaron sus labios, mientras una cuerda de saliva conectaba ambas bocas. El comenzó a quitarle la ropa, mientras ella hacia lo mismo. Pronto, ambos estaban desnudos. Naruto echó un vistazo. El cuerpo de Fubuki era algo más que impresionante. Sus enormes pechos copa D, sus delgadas y sinuosas caderas. Su gran y bien formado trasero Sus largas y cremosas piernas, que estaban cubiertas por unas medias negras y unas botas altas. A el le parecía más excitante dejárselo puesto. Sus ojos verdes estaban nublados de deseo y lujuria mientras ella también lo contemplaba. Su vagina estaba hinchada de lujuria y chorreando, mientras sus jugos bajaban por sus cremosos muslos. Su pecho musculoso, no exageradamente grande ni pequeño, simplemente construido para la fuerza y la velocidad. Su cabello desordenado que caía sobre sus ojos y la mirada de pura lujuria, combinada con sus bigotes y sus dientes puntiagudos, que estaban asomándose, le daba un aspecto salvaje. Su polla, que era grande, estaba apuntándola mientras palpitaba de deseo. Naruto sólo llevaba puesto su Haori, por lo demás, su cuerpo estaba completamente desnudo y a las vista de la mujer.

Naruto volvió a abalanzarse sobre ella, y comenzó a amasar ásperamente sus grandes pechos. Amasandolos y dándoles distintas formas. La sensación de sus senos sin estar cubiertos, le dio al rubio una placentera sensación. Los ojos de Fubuki se abrieron una vez más, mientras la saliva escapaba de de su boca entreabierta. Sin su ropa de por medio, la sensación de placer incrementaba exponencialmente.

El siguió acariciando y dando lamidas ocasionales en sus tetas. Una mirada satisfecha amaneció en el rostro de Naruto al ver la expresión de la mujer. El quería ver más, quería darle más placer, ahogarla en una piscina de éxtasis y que suplicara por más.

"Na... Naruuutoo" Jadeó ella su nombre mientras el placer inundaba su cuerpo, haciéndola sentir amada y satisfecha. Sus manos eran suaves y ásperas al mismo tiempo. Sus pechos eran tocados y amasados como si fueran juguetes para el rubio, sus juguetes. Su mente comenzó a llenarse de fantasías relacionadas con su luz abusando de su cuerpo, dándose placer usándola como un mero juguete sexual. Tales pensamientos avivaron las llamas de la excitación, que pronto comenzó a crecer cómo .
El, al escuchar su nombre salir de sus hermosos labios, provocó un frenesí en el. Naruto bajo su cabeza y comenzó a chupar intensamente su pezón izquierdo, mientras que su mano amasaba su pecho derecho.
La otra mano que estaba libre, la bajó y, comenzó a acariciar los labios de su vagina.

Un jadeo de sorpresa salió de su boca mientras que ella comenzó a a mover sus caderas contra su mano, tratando de que entrara en ella. Fubuki lo sintió, esto era el sexo. Se sentía tan maravilloso, tan placentero que, hizo que cualquier otra experiencia quedara en el olvido. Ella era virgen, nunca antes se había interesado por un hombre. Mucho menos había creído posible que tal evento pasara. Su cuerpo era virgen, hasta este momento, jamás había sentido el toque de un hombre. Ni siquiera se había masturbado, considerándolo como algo vergonzoso y sucio. ¿Ahora? estaba pensando en lo estúpida que fue por no probar esto antes. Aunque dudaba que tuviera la misma intensidad y placer que con Naruto.

Antes de que siquiera pudiera seguir pensando, un dedo entró dentro de su coño, sacando un largo y lujurioso gemido. Pronto, el comenzó a bombear su dedo dentro de ella, provocándole que salieran más gemidos de ella. Naruto cambió y comenzó a lamer su pecho derecho, mientras que jugaba y retorcía su pezón izquierdo. Fubuki puso sus manos sobre la cabeza del rubio y, empujó sus pechos aún más en su cabeza. El introdujo dos dedos más en su vagina mientras que seguía chupando sus pechos y, llenándolos de saliva. Ella continuó gimiendo su nombre mientras que usó sus manos para acariciar su cabello. Su coño temblaba, los dedos del rubio eran rápidos e impecables. Ella pronto sintió como el orgasmo llegaba a ella.

" Más, sigue así Naruto-kun. Dame más placer, haz que grite tu nombre mientras mi cuerpo se somete a tu voluntad" Gritó Fubuki con una mirada llena de éxtasis. Naruto se detuvo. El la miró con incredulidad, mientras sentía que un impulso subia por su cuerpo, diciéndole que la hiciera suya, que sometiera su cuerpo, subyugara su mente y que atrapara su corazón, y las hiciera suyas.
Fubuki sintió como su amante se detuvo y, su liberación era retrasada. Ella levanto su cabeza y la hizo mirarla.

"Naruto-kun, por favor no te detengas. Estoy a punto de correrme." pidió ella mientras seguía moviendo sus caderas en un intento de preservar el inminente orgasmo que estaba cerca. Naruto sólo la miró mientras dejaba que sus instintos dominantes tomarán el control.

"Entonces ruega, somete tu cuerpo y tu mente a mi voluntad. Conviertete en mi leal y obediente esclava. Suplicame y jura que serás mía y de nadie más." Habló el en un tono lleno de autoridad, que era bastante impropio en el. Fubuki sintió que su vagina chorreaba aún más al escuchar su voz dominante. Sus recientes fantasías estaban cobrando vida, y una ola de placer se arrastró sobre ella.

" Si, Si Naruto-Sama. Seré tu leal y obediente esclava sexual, que sólo tiene como objetivo complacer a su maestro. Te lo suplico Naruto-sama, deja que tu juguete cachondo se corra. Que tu nombre salga de mis labios mientras la gente escucha como todo mi ser te pertenece." Gritó Fubuki completamente enloquecida mientras el placer y la lujuria dominaban su mente. Naruto sintió ese mismo deseo una vez más, sólo que esta vez se había amplificado aún más. El ahora no era el Capitán de la novena división, ni un guardaespaldas que tenía que proteger a unos viejos fósiles que sólo sabían hablar de política y control. Aquí el era simplemente Naruto, un hombre solitario que había encontrado a su alma gemela. Eran sólo ellos y nadie más.

"Entonces permitirme llevarte al cielo y darte el paraíso Fubuki-hime." Susurro Naruto en un tono sensual, que causó que un escalofrío en ella. Inmediatamente, después de decir eso, el insertó toda su mano en su vagina húmeda. Mientras que su otra mano continuó masajeando su pecho. Su cabeza volvió a su otra teta y continuó lamiendo y chupando.
Fubuki no pudo contener los gritos de placer que salían de sus labios. Pronto, el placer se elevó a nuevas alturas y sintió como se acercaba el tan ansiado orgasmo.

"Naruto-sama, me voy a correr. Tus dedos se sienten tan bien, ahhhh siii. Más, más maestro." dijo ella mientras sentía a su maestro aumentar el ritmo de sus empujes. Fubuki sintió corrientes de placer por todo su cuerpo, mientras sus enormes pechos se balanceaban. Naruto abrió su boca y comenzó a devorar su pecho, chupando y envolviéndolo en una capa de saliva. Sus senos eran tan adictivos, que no podía quitarles la vista. Algo que notó ella pero que con el orgasmo casi allí y las atenciones de su amante, ella no pudo seguir con ese proceso de pensamiento.

"Vamos mi querido juguete, correte en la mano de tu maestro. Libera tus deliciosos jugos, siente como tus pechos son marcados por tu amo. Ahora correte y grita mi nombre al cielo. Que todos escuchen como tú maestro te ha hecho acabar." La voz lujuriosa y dominante sumado a las palabras sucias y degradantes, la atención a sus pechos y sus dedos bombeando furiosamente en ella, hicieron que llegará al orgasmo.

"Siiiii maestro, marca mis pechos y hazlos tuyos. Mi cuerpo se siente tan bien, ahhhhhhhh Naruto-sama, me vengoooooooo" Chilló Fubuki mientras sentía como el orgasmo hacia temblar su cuerpo y como el placer borraba todo pensamiento o capacidad para hablar. Sus ojos se volvieron para atrás mientras su lengua colgaba fuera de su boca. Ella estaba en el cielo. Su primer orgasmo había sido tan maravilloso. Aun podía sentir pequeños destellos electrizantes de placer. Sus pechos de agitaban arriba y abajo debido al ritmo rápido al cual estaba respirando. Naruto sacó la mano de su vagina, sacando un pequeño gemido a la mujer debido a la sensibilidad de su orgasmo. El trajo la mano llena de jugo femenino y pronto comenzó a lamerla lentamente, pasando su lengua por sus dedos dejando escapar un gemido de aprobación. Esta escena increíblemente erótica, despertó aún más a Fubuki.

Naruto pronto le extendió la mano y ella sin dudar, siguió su ejemplo y comenzó a chupar sus dedos mientras gemía al saborear sus propios jugos.
Al cabo de unos minutos, ella acabó limpiando toda su mano. Ella iba a preguntarle algo, hasta que vio la erección del rubio completamente dura. Naruto siguió su mirada y estaba punto de decirle que no hacía falta que ella hiciera nada. Después de su orgasmo, el había vuelto a recuperar sus sentidos y estaba avergonzado de haber hablado de esa forma. Nunca antes había sentido ese deseo de dominación y ansía de control. Antes de que el pudiera decirle algo, Fubuki se arrodilló y lo miró con una mirada de sumisión y adoración. Casi podía ver corazones en sus ojos.

"Maestro, estas sufriendo por haberte dedicado a mi placer. Por favor, deja que tu humilde esclava te alivié." Ronroneo ella mientras sus manos envolvieron la circunferencia de su miembro. Moviendo lentamente sus manos arriba y abajo. Naruto comenzó a gemir al sentir sus manos moviéndose con delicadeza y firmeza en su pene. Fubuki acercó su cabeza cerca e inhaló el aroma de su miembro endurecido. El olor era en un palabra; atrayente. Ella podía sentir su cabeza perder poco a poco la razón mientras sus pensamientos giraban en torno a complacerlo, hacerle sentir el placer, el éxtasis al cual ella había llegado con sus maravillosas atenciones.
Aun recordaba como el había llegado al claro, con una sonrisa burlona y, como había matado sin siquiera moverse a ese monstruo. El aura de fuerza y autoridad que imponía, la increíble demostración de poder que había mostrado en ese momento, eran tan intoxicante. Verlo gimiendo de placer, con una mirada perdida, hizo que un sentimiento de orgullo y satisfacción inundarán todo su ser. El la había salvado, la consoló en un momento oscuro y ahora ella trataría de compensarselo. Todo había empezado con aquella atracción que sintió que, pronto hizo que ella comenzará a desarrollar sentimientos por el. Ella no lo llamaría amor pero, tampoco era una simple atracción. Cada vez que seguía a su alrededor, ella se sentía en paz. La inseguridad, la baja autoestima y sus preocupaciones desaparecían con el a su lado. Fubuki sintió lo que llamaba felicidad. No estaba su hermana rondando en sus pensamientos, no había héroes y heroínas clase A y S, ni villanos con los que combatir. No tendría que ver las miradas de decepción de la gente, quienes sólo la veian cómo la hermana débil y necesitada que no podía salir de la sombra de su hermana. Aquí ella era sólo Fubuki, una mujer que podía hablar, pensar y relajarse como su propia persona, no como la copia fallida de su hermana.

Fubuki pronto volvió a la realidad al ver que Su luz la miraba con una expresión preocupada. Su cabeza estaba inclinada a una lado, sus brillantes ojos azulados la observaban intensamente, como si tratara de saber que era lo que le sucedía y como podría ayudarla. Sus bigotes y su postura le hacían ver adorable. Ella tuvo que contener un chillido cuando lo vio, era tan lindoooooo.

"¿Te encuentras bien Fubuki-chan? si quieres, podemos parar. No quiero hagas algo de lo puedas arrepentirte en el futuro." Expresó Naruto con una voz suave, tratando de evitar que la mujer hiciera algo de que podría lamentar.
Una bella sonrisa creció en el rostro de Fubuki al oír sus palabras. Si, ella no se había equivocado con el. Incluso mientras le daba placer, el se dio cuenta de que había algo mal con ella, y había decidido preguntarle. Tan gentil, a la vez que desinteresado. Todo esto solo hizo que sus pensamientos sobre el se reforzarán. Se preocupaba por ella, sin importarle su propio placer.

"Estoy bien, Naruto-kun. Sólo dejame devolverte el favor." dijo Fubuki sonriendo mientras seguía bombeando su herramienta. El dejo escapar un gemido de placer, mientras trataba de apartarse.
Ella lo miró confundida cuando el logró apartarse. ¿Acaso había hecho algo mal, no era buena en ello?

"No quiero que pienses que tienes que hacerte esto solo por que te he salvado. Estoy halagado y, creó que eres una mujer hermosa, pero no quiero que hagas esto por que sientes que me debes algo." habló Naruto en voz baja, mientras apartaba la mirada. Ella vio que el estaba tratando de esconderse de ella. Fubuki vio un destello de dolor en sus ojos. Ella suavizó su mirada mientras se ponía frente a él, y agarró su cabeza, instándolo a mirarla.

"Es cierto que siento que te debo algo, pero no lo hago sólo por eso." Al escuchar esto, el miró sus ojos mientras trataba de no perderse en ellos. "Tu eres la primera persona en mirarme como Fubuki, y no cómo la fracasada que no puede hacer nada sin su hermana. Me salvaste de ese monstruo, me hablaste de que te quedarías conmigo, que cuando cayera, tu me levantarías, que me darías la fuerza suficiente para poder demostrarles a todos que están equivocados. Me has ayudado, me has abierto un nuevo camino, que deseó recorrer a tu lado. Así que no pienses que lo hago por esa razón tan absurda." Acabo ella con una sonrisa suave y, una mirada llena de felicidad y reconocimiento a él. Naruto sintió las lagrimas caer de sus ojos. Desde que se había convertido en un Shinigami, el había querido ser reconocido por el mismo, por sus logros y hazañas. No por ser el hijo del famoso Capitán de la décima división; el destello amarillo. El había estado bajo la sombra de su padre, mientras trataba de hacerse más fuerte y llegar a ser reconocido por el mismo. Que alguien que apenas lo conocía, hablará de el de esa forma, hizo que Naruto sintiera un cálido sentimiento en su corazón. No sólo eso. La mujer había admitido que ella también vivía una situación muy parecida a la suya. Eso solo hizo que su atracción por ella aumentará.

Ella vio las lagrimas y, comenzó a preocuparse. Afortunadamente, esa preocupación se desvaneció cuando el la besó. A diferencia de antes, que era un beso lleno de lujuria y pasión. Este beso era suave, gentil y lleno de amor. Ella cerro los ojos cuando le devolvió el beso.
Ambos continuaron besándose mientras se sumergían en un mundo, en el que sólo ellos estaban.

Fubuki se separó lentamente y, le dio una sonrisa sensual mientras se arrodillaba de nuevo. El sólo pudo mirarla con los ojos vidriosos, mientras trataba de recuperarse después de ese beso.

"Tu solo relajate. Deja que tu Fubuki-hime se encargue de todo." El tono sensual con el que ella habló, hizo que el tragara saliva, mientras se sonrojaba ligeramente. Su corazón comenzó a latir rápidamente, mientras el trataba de aclarar aquellos sentimientos que estaba experimentando.
¿Podría ser esta la mujer de sus sueños?
Era imposible. Apenas se conocían pero ya habían llegado a vincularse a un nivel tan profundo.

Fubuki comenzó a lamer la punta de su polla, mientras gemía al sentir el adictivo sabor de su miembro. Su lengua lamía cada parte de la cabeza, sin dejar hueco alguno que faltará. Ella uso sus manos para estimular sus testículos y darle más placer.
Pronto, vio como salía pre semen de la raja de su polla. Su lengua atrapo la sustancia y, gimió sensualmente mientras el sabor divino corría por sus pupilas. Si su pre semen era tan sabroso, ella no podía imaginarse como sería el verdadero.
Naruto sólo pudo gemir repetidamente mientras caía en la cama, incapaz de resistir las oleadas de placer que le proporcionaba su hime. Su mente no pudo siquiera pensar en ello, ya que el sentimiento era demasiado.

Ella sólo se rió pícaramente mientras seguía lamiendo. Pronto, decidió seguir adelante y, comenzó a meter el miembro en su boca. Escuchó un jadeo, seguido de unos gemidos. Esto sólo la entusiasmo, le estaba dando el mejor momento de su vida y, estaba decidida que sería así.
Fubuki chupó su polla a un ritmo más rápido, mientras tragaba más centímetros en su boca. Si garganta pronto se estiró al máximo cuando se tragó con gran esfuerzo todo su miembro.
Naruto tenía la boca abierta, mientras la saliva salía de su boca y sus quedaron completamente en blanco.
Fubuki casi podía ver su alma salir por allí. Una risita escapó de ella mientras miraba con orgullo, cómo pudo provocar tal reacción en el.

'Tonto adorable.' Pensó ella con una suave sonrisa mental, mientras comenzaba a moverse delante y atrás a un ritmo rápido. Su polla entraba y salía constantemente, llenándola con una gran cantidad de carne. Fubuki continuó chupando mientras sus manos masajeaban sus testículos. Unas gárgaras escaparon de ella por la succión rápida en su herramienta.
Ella sintió las manos de Naruto en su cabeza, mirándolo, ella vio como el la miraba tímidamente con un rubor en sus mejillas.

"Ten cuidado Fubuki-chan, y no lo hagas tan rápido. Podrías hacerte daño y eso es lo último que deseó." expresó Naruto, preocupado por ella mientras trataba sde no gritar de placer.
Fubuki lo miró sorprendida. Aun con todo este placer, y el encontraba la forma de resistir y preocuparse por ella. Unas lágrimas se felicidad comenzaron a caer de sus ojos. ¿Podría ser este el hombre que estaría junto a ella por toda la eternidad?
La declaración de antes, ahora sonaba como una propuesta de matrimonio. Un gran sonrojo apareció en el rostro de Fubuki mientras ella seguía succionando su polla.

Ella se apartó un mechón que cayó sobre su ojo y, descendió abajo, chupando su polla y cubriéndola de saliva. Naruto puso sus manos en su cabeza, mientras el empujaba en su boca. Un gemido sensual salió de ella, mientras su boca era penetrada por su amante. El enorme miembro entraba y llenaba su cavidad oral como nunca antes había sentido. Naruto continuó empujando y penetrando su boca, mientras su polla cubierta de saliva comenzaba a pasar por su garganta. Ella sintió como su pene continuaba superando los límites de su garganta y cómo su amante se está volviendo a volver salvaje. El estaba reclamando su boca para el, mientras que su garganta era abusada por su gran polla. Ella volvió a sentir esa sensación de querer ser dominada. Sintió como el metía su herramienta en su boca y la llenaba con su olor y sabor. Sus ojos comenzaron a brillar, mientras la saliva salía de su boca por los rápidos empujes que Naruto enviaba a su agujero oral. En los ojos de Fubuki, aparecieron corazones, cuando Naruto comenzó a empujar mas rudamente y rápido. El rostro de la mujer empezaba a chocar duramente contra su entrepierna, mientras que ella aprovecha para lamer la parte inferior de su miembro e inhalar el aroma de su masculinidad.
El comenzó a sudar cuando apartó sus manos de su cabeza, y empezaba a penetrar su boca con menos ferocidad.
Ella decidió ayudar incrementando el ritmo y chupando más rápido su pene.
La polla entraba y retrocedía a una velocidad inhumana, lo único que una persona común vería es el destello de la cabeza de una mujer moviéndose y chupando con éxtasis una enorme polla que llenaba su garganta.
Fubuki vio como su herramienta comenzaba a palpitar y temblar en su boca.

"Fubuki-chan ahhhhhhhh, voy a venir. Sacalo rápido." Jadeo Naruto, levantándose de la cama, mientras ella aumentaba la velocidad. No había forma de que dejara escapar tal manjar.
La cabeza de Fubuki descendía y subía rápidamente, tragando su polla, mientras su lengua recorría la longitud, lamiendo todo lo que podía. Ella se tragó todo el miembro en su garganta, mientras esperaba su premio.
Pronto, una oleada de semen inundó su boca, mientras su polla palpitante continuaba disparando ráfaga, tras ráfaga.
Fubuki gimió de placer mientras sus pupilas saboreaban la deliciosa ambrosía. Esto era la ambrosía de los dioses, pensaba ella. Había oído que el semen era salado y agrio, pero esta muestra de masculinidad perfecta, había demostrado que el de su querido rubio, era un manjar de los dioses.
Naruto continuó gimiendo el nombre de la mujer, mientras seguía llenando su boca.
Ella continuó tragando carga por carga, pero se estaba volviendo más difícil cada segundo. Esperó a que acabará la actual carga y, pronto sacó su polla de su boca y la apunto a sus rostro. El semen comenzó a cubrir su cara. Cuerda, tras cuerda de semen alcanzaba su rostro y la pintaba de blanco, incluso su pelo no estaba a salvo. Pronto, su hermoso cabello verde estaba enteramente en color blanco.
Unas últimas ráfagas de semen cayeron sobre los ojos de Fubuki, mientras está sacaba su lengua y trataba de llevarlo dentro.

Naruto pronto abrió los ojos y lo que vio, hizo que se volviera a poner duro. Las vista de Fubuki desnuda de rodillas, con el rostro completamente cubierto de semen. El vio como sus pestañas se movian, observando como se habían vuelto pegajosas. Su bello cabello verde oscuro, ahora estaba en blanco, mientras gotas de su semilla caían de las puntas de su pelo, hacia su rostro.
Esta fue una vista por la que muchos hombres matarían por ver. Una hermosa mujer tetona y con un cuerpo que superaba al de las modelos, desnuda y su rostro y cabello bañados en su semen.
Fubuki comenzó a recoger el semen y, pronto empezó a meterlo en su boca, saboreándolo lentamente, hasta que por fin se lo tragaba. Este proceso se repitió muchas veces hasta qué, logró quitarse una gran cantidad y, después se lavó la cara con una toalla y agua fresca que le entregó el rubio.

Esa escena tan increíblemente erótica, hizo que Naruto volviera a excitarse.
Ella se levantó y pronto, vio con incredulidad cómo el pene de Naruto se había endurecido después de un momento.
En ese instante, decidió que tendría que sacar las armas pesadas. Ella le indicó al rubio que se pusiera más cerca de ella, cosa que hizo en un segundo.

"Ahora te mostraré algo que mi hermana no puede hacer." Habló Fubuki con un tono orgulloso. Habia encontrado algo en lo que superaba a su hermana.
Naruto estaba a punto de preguntar a qué se refería con lo de "armas pesadas" pero fue interrumpido, cuando ella agarró sus enormes pechos y los puso entre su miembro. La sensación de sus suaves y grandes senos frotándose y moviendo entre su polla, provocó que casi cayera de espaldas al suelo.
Fubuki sonrió mientras balanceaba sus pechos de arriba a abajo. Conforme seguía su paizuri, ella comenzó a lamer la cabeza de su polla.
Los enormes y pesados pechos de la mujer envolvieron por completo su herramienta y la fricción provocada por el roce de sus senos, provocaban pesados jadeos y gemidos por parte del Capitán.

" Fu... Fubuki-chan, más Ahhhhhhh rápido. Tus pechos se sienten muy bien. Ahhhhhhhh, hazlo más rápido. No puedo creer que este recibiendo una paizuri. Tus pechos son más grandes y suaves qué los de Baa-chan." Dijo Naruto mientras gemía incontrolablemente y soltaba pequeños gruñidos de satisfacción.
Fubuki levantó una ceja al escuchar aquello, y decidió preguntarle qué quería decir con eso. ¿Es que acaso no era su primera vez? Tal pensamiento hizo que su corazón se hundiera levemente, mientras que sus ojos perdian el brillo que habían ganado.

"¿Que quieres decir Naruto-kun? ¿No soy tu primera vez?" pregunto ella con la voz ligeramente quebrada, mientras su mente comenzaba a llenarse de pensamientos acerca de el y esa tal Tsunade. Naruto la miró y, notó su mirada herida. Rápidamente, el la detuvo y la obligó a mirarlo.

" Por supuesto que es mi primera vez Fubuki-chan, sólo quería decir que tus pechos son más grandes y suaves. Y antes de que preguntes, una vez ella me cogió la mano y la puso en su pecho tratando de qué sintiera su corazón.
Creeme, no habría otra mujer a la que quisiera tocar como deseó tocarte a ti." Dijo Naruto, queriendo que ella dejará de sentirse mal.
Fubuki ganó otro rubor, y sus ojos se llenaron de afecto y calidez al escuchar la respuesta de su hombre. Con más ganas que antes, dobló la velocidad de su paizuri.
Sus pechos masajeaban su polla mientras el volvía a quedarse con la mirada perdida y los ojos vidriosos.
Ella movió sus senos a los lados, tratando de darle más placer. La polla se deslizaba en su escote, mientras entraba y salía constantemente de sus suaves pechos.

Naruto no pudo evitar empujar sus caderas, aumentando su placer. Su miembro empujaba y se enterraba entre sus pechos.
Fubuki decidió subir al siguiente nivel. Apretó sus manos alrededor de sus senos, mientras que triplicaba la velocidad de su paizuri. Los pesados pechos se frotaban con la polla del rubio, mientras este seguía empujando con brío. Ella decidió dejar la cabeza del pene descubierto y resto cubierto y masajeando por sus senos.
La boca de Fubuki descendió y comenzó a chupar y lamer su cabeza al mismo tiempo que alternaba entre mover sus pechos arriba y abajo y, moverlos a los lados.

"Fubuki-chan, para ser tu primera vez, lo estas haciendo ge...genial, siento como mi cabeza dejará de ser capaz de razonar." Susurró Naruto perdido en el placer.
Ella volvió a reírse suavemente y siguió rebotando sus pechos alrededor de su polla.
El continuo bombeo y la fricción que causaban sus senos, provocaron que el Uzumaki se sintiera en las nubes. Quien sabía que semejantes sensaciones eran capaces de existir.
En su mayor parte, Naruto actuaba como una persona seria y tranquila. En el combate, el se volvía cínico, sarcástico y le encantaba burlarse de sus oponentes. Muchas veces, el podía ver cómo esas personas siempre retrocedían de el, ya fuera por miedo a esas amplías y atemorizantes sonrisas, o tal vez el aura de muerte a su alrededor, evitaba que la gente que no fuera parte de su división se acercará a él.
Aunque como se había demostrado anteriormente con Fubuki, el tenía un lado amable y servicial a aquellos que consideraba preciosos. Los Shinigami bajo su mando, sus amigos y su teniente. Era tal el carisma que tenía Naruto con sus subordinados, que hizo que estos fueran tan leales y dedicados a su Capitán. El siempre encontraba un momento para ayudarlos, les enseñaba repetidamente en ejercicios sobre mejorar en las diferentes disciplinas Shinigami. Y siempre podías contar con el cuando necesitabas una mano o un hombro dónde llorar. Los Shinigamis de otras divisiones le tenían miedo por su actitud burlona y a la vez sería y fría, y respeto por ser el hijo de Minato. Pero sólo ellos que estaban bajo su mando, conocían el verdadero lado de su Capitán. Era por ello, qué cualquiera hablará mal de el, haría que ellos saltarán a hacia esa persona y defendieran el honor de su líder.

Naruto salió de sus pensamientos cuando los grandes pechos de la mujer continuaban moviéndose a un mayor ritmo, mientras su miembro comenzaba a palpitar en respuesta al inminente orgasmo.
Fubuki continuó levantando y bajando sus senos a lo largo de su herramienta, mientras su boca chupaba su cabeza. Sus ojos se movieron y se encontraron con los del rubio. Una sonrisa subió por el rostro del Uzumaki, al ver cómo ella lo miraba con ojos llenos de calidez y afecto. La dedicación que está mujer estaba poniendo en sus esfuerzos por complacerlo, sólo elevaron el nivel de placer que sentía Naruto. ¿Como una mujer de su calibre, podría perder el tiempo con alguien cómo el, y ser tan dedicada en su tarea?
El decidió que iba a devolverle el placer que estaba sintiendo. No iba a dejarla insatisfecha, esa era su promesa. Naruto Uzumaki nunca faltaba a su palabra.

La lengua de Fubuki alcanzó y lamió el pre semen que se filtraba por su uretra, mientras podía sentir como el pene de su amante palpitaba como loco, cuando sus pechos seguían rebotando y masajeandolo.
En un instante, ella sacó su boca y aumentó exponencialmente la velocidad de su paizuri, sacando más gemidos de placer de el. Pronto, la cabeza de su miembro quedaba expuesta al frío aire de la habitación, dándole un pequeño escalofrío en la columna del rubio.

"Fu..Fubuki-chan, siento como estoy a punto de venir, ahhhhhhhh, continúa por favor. Eres tan impresionante ahhh, sigue a si." Jadeo Naruto mientras el empujaba con más ahínco en sus suaves pechos.
Ella abrió ligeramente sus labios y dejó escapar una pequeña cantidad de saliva hacía su escote. Esta acción provocó que su pene se deslizara con mayor rapidez y facilidad entre sus senos. El sonido de su polla entrando y saliendo de sus pechos hizo que el excitado rubio llegará al orgasmo.
Una gran cantidad de semen salió disparada de su miembro y cayó sobre la sorprendida mujer, quién sólo tuvo un segundo para ver la lluvia blanca descender sobre ella. La semilla de su amante cubrió sus pechos y, también volvió a caer en su cabello y rostro. Un gemido largo y sensual escapó de su boca mientras su cabeza era cubierta por una neblina de deseo.

'Tan exquisito y varonil. Su semilla esta cubriendo mi busto. Esto es incluso más que antes. ¿Cuanto puede un hombre durar y correrse en el sexo?' Esta era la pregunta que recorría su mente.
Naruto no sólo tenía una buena dotación, sino que también poseía una resistencia Increible. Pero lo más importante; su semen. Era tan sabroso y tenía un olor tan intoxicante, que sólo provocaba que quisiera beber y cubrir su cuerpo en ello.
Fubuki liberó su miembro y comenzó a degustar el semen que había caído sobre su cara, dándole otra demostración sensual al Uzumaki.
El rubio estaba a punto de felicitarla cuando su palabras murieron en su garganta. La mujer se acostó de espaldas en la cama y abrió las piernas, revelando su húmeda y excitada vagina. Naruto vio cómo en un despliegue de lujuria y pasión, Fubuki introducía su semen en su coño, mientras está soltaba pequeños gemidos.

Ella le hizo un gesto con la mano libre para indicarle que viniera. el cuál obedeció sin poder apartar la mirada de su sexo.
La mujer sólo gimió lenta y sensualmente mientras abría a un más sus piernas, dándole una mayor visión de su entrepierna.
"Ha llegado el momento final Naruto-kun. Ven y deja que nuestros cuerpos se unan como uno solo. Dejame sentir tu calor dentro de mi querido." Ronroneo Fubuki al mismo tiempo que Naruto se incorporaba entre sus piernas y, ponía sus manos en su cintura. El tragó saliva ante lo que estaba a punto de hacer. Ya habría vuelta atrás, pero no es que lo hiciera si ella estaba completamente segura.

"¿Estas segura? si quieres, podemos detenernos aquí Fubuki-chan. No tienes que ir tan lejos cómo para desperdiciar tu virginidad en un lugar así." Habló el rubio en voz baja mientras la miraba a los ojos. Fubuki le devolvió la mirada con una pequeña sonrisa y un rubor en sus mejillas.
"¿Cuantas veces tengo que decirte que esto es lo más quiero? Eres la primera y única persona que ve este lado de mi. Mi cuerpo se rinde ante tu toque. Mi mente se derrite con sentir tu mirada." Ella ronroneo mientras acariciaba los labios de su vagina, algo que hizo que el Capitán mirara fijamente en esa dirección.

Fubuki se inclinó un poco hacía delante y, puso su mano en la mejilla derecha de rubio. Cuando el recupero el sentido, levantó su mirada hacia ella y la besó suavemente mientras sus lenguas se acariciaban entre ellas. Este era un momento especial para ambos y, ninguno quería qué esto acabara.
"Adelante Naruto-kun. Tu premio esta justo enfrente." Habló ella mientras lamía su oreja derecha causando que el rubio sólo asintiera distraídamente. El miembro rozó sus labios vaginales, provocando un gemido por parte de ella. Poco a poco, empezó a entrar en el interior de su coño al mismo tiempo que su cuerpo se volvía rígido.
"Ahhhhhhhh, tan cálido." Dijo Naruto mientras sentía el interior húmedo y cálido de su sexo. Fubuki no estaba lejos. La sensación de ser llenada por un hombre era algo qué en el pasado ella se hubiera burlado, pero esto era muy diferente de lo que decían que se sentía.
Pronto, el pene del rubio llegó hasta su himen.

Naruto se detuvo una vez más y la miró. Fubuki abrió los ojos y lo vio mirándola expectante. Que caballeroso. El no sé movería si ella no se lo permitiera. Sus ojos la miraban con lujuria y deseo, pero también con afecto y preocupación. Tan expresivos.
Era como si sus ojos no pudieran evitar contener sus emociones. Un sentimiento de calidez y aprecio surgió en su pecho mientras que le devolvía la mirada con un leve asentimiento. Eso era todo lo que necesitaba para seguir adelante. Naruto se empujó suavemente, atravesando su pureza mientras trataba de moverse lo menos posible para que ella no sintiera tanto dolor.

Fubuki lanzó un chillido silencioso al sentir su miembro abrirse camino y desflorarla.
Una ola de dolor se abalanzó contra ella, haciendo que sus ojos llorarán.
Naruto vio esto paró. El se acercó a la mujer y envolvió sus brazos alrededor de su cabezaz mientras que sus labios se conectaban. Ella gimió en el beso, mientras sentía cómo el dolor comenzaba a desaparecer eventualmente. El la besó al mismo tiempo que comenzaba a moverse despacio.
Naruto se separó de ella. Fubuki iba a volver su lengua dentro, pero antes de qué pudiera, el se acercó y metió su lengua en su boca, mientras la chupaba y lamía. Ella echó sus ojos atrás al sentir el vaivén de sus caderas empujando lentamente su polla en su sexo, al mismo tiempo que un hormigueo de placer subió por su cuerpo.

El balanceo de sus caderas, el sonido de carne chocando contra carne, los gemidos de placer y el movimiento de la cama debido a los dos amantes llenó la habitación, la cuál estaba por completa de carga sexual.

Eso fue lo qué el hombre fuera de la habitación escuchó cuando iba a llamar. Se sonrojó y se dio la vuelta, tratando de no tener ese tipo de pensamientos.

Fubuki se separó de su amante, y agarró su cabeza, llevándola a sus necesitados pechos, que clamaban su atención.
El dolor desapareció por completo y sólo el placer, el maravilloso placer de su miembro llenándola permaneció en su mente.
"Ahhh, Naruto-kun ve más rápido. Siiii, tu pene esta llenándome. Tu y yo somos uno mi amada luz." La voz llena de éxtasis de Fubuki combinada con el afecto y la admiración sólo hizo que el aumentará la velocidad de sus caderas. Su polla penetraba su orificio húmedo y apretado, mientras sus testículos rozaban los labios de su coño. Naruto soltó un gruñido y comenzó a chupar, sorber y retorcer sus pezones erectos. Era como si le suplicaran que los mimara, que los cuidara.

El cuerpo de Fubuki se retorció de placer mientras Naruto seguía follando su vagina a un ritmo rápido. Los gemidos y chillidos de ella sólo sirvieron para estimularlo aún más.
Su miembro estaba llenando su coño, estirándolo para acomodar su gran tamaño. El rubio se inclinó para atrás y puso sus manos en sus pechos, agarrándolos como si su mundo dependiera de ello.
Fubuki envolvió sus piernas alrededor de él, instándolo a seguir y tratando de que no bajará el ritmo.
El Uzumaki siguió devastando su sexo, empujando su pene en el interior de la mujer.
#¡Siiiiiiiii, más duro Naruto-kuuuuuuuun! Dejame sentir tu amor. Deja mi mente en blanco mientras abusas de mi cuerpo. ¡Llena mi sexo de tu semilla y hazme tuya!" Gritó Fubuki desvergonzadamente mientras una expresión estúpida aparecía en su cara. Naruto sintió como el calor subia por sus mejillas. Las palabras de Fubuki eran sucias y eróticas.
"Fu Fubuki-chan no digas esas cosas vergonzosas." gimió Naruto sin querer admitir que tales palabras lo habían puesto más cachondo.
Ella apenas pudo escuchar lo que dijo su querido amante. El la estaba llevando a un mundo lleno de placer y éxtasis. El nirvana en el mas puro estilo de la palabra.
Su coño estirado y reclamado por su miembro. Sus pechos estaban bajo sus manos. Su mente apenas podía procesar el sentimiento de placer que recorría todo su ser. Sus ojos no eran capaces de ver más allá de la luz. Su boca estaba abierta, y su lengua colgaba fuera, jadeando como si de un perro se tratase.

Para Naruto, las cosas no eran muy diferentes a las de Fubuki. Toda su vida sólo se había centrado en su entrenamiento como Shinigami, sin probar las pequeñas cosas de la vida; socializar, tener un hobby, divertirse y reír con sus amigos, los placeres de la carne y sobre todo el amor.
El sólo tenía una rutina: Desayunar - entrenar - ir de misión - entrenar - cenar - descansar. Esa era la única vida que conocía, la única que sabía vivir.
Ahora estaba teniendo relaciones con una hermosa mujer que no sólo le había hecho descubrir nuevas sensaciones, sino también le había hecho descubrir el amor.
Al menos eso era lo qué el pensaba. Nunca antes había estado enamorado, nunca había tenido novia y, por supuesto jamás había tenido sexo hasta que conoció a este ángel. Habia despertado sentimientos en el qué no creía posible. El reconocimiento, el afecto, el aprecio y la felicidad, y, sobre todo; la unión entre dos personas solitarias y dañadas que sólo querían ser amadas. El amor. Esto último hizo que los ojos del Uzumaki se humedecieran. Asi era lo que la gente llamaba a este sentimiento de afecto y constante felicidad. La calidez, la idea de que una persona se quede a tu lado y permanezca junto a ti.

"¿Naruto-kun?" La melodiosa voz de Fubuki lo sacó de sus pensamientos, mientras ella lo miraba con anhelo y preocupación.
Naruto se apartó las lagrimas y volvió a enterrar su polla en su coño. Sus duros empujes le hicieron silbar de placer, mientras su coño se apretaba alrededor de longitud. Envolviéndolo y tratando de darle un mayor nivel de éxtasis. Sus esfuerzos pronto fueron recompensados al escuchar los jadeos y chillidos de placer. La vista de la mujer debajo de él gimiendo su nombre, rogándole que fuera más rudo, y la expresión de puro placer que mostraba su rostro, era increíblemente satisfactorio. Qué el pudiera hacerle sentir tal cantidad de placer y sensaciones, hizo que se sintiera orgulloso.
Fubuki envolvió sus brazos alrededor de su amante y empujaba sus piernas contra el, haciendo que el rubio entrará aun mas en ella. El miembro de Naruto pronto llegó y alcanzó la entrada de su útero, entrando lentamente. Un jadeo ahogado salió de los labios de ella mientras el placer que sentía se elevaba a mayores alturas.
El pene de su amante había llegado a su útero. Ella sólo gimió y gritó como una mujer poseída mientras el éxtasis corría por su cuerpo y en ennegrecía su mente. Sentía iba a tener muerte cerebral por la cantidad de sensaciones placenteras que estaba alcanzando por culpa de este Adonis. Ni siquiera fue consciente de como un aura azul envolvió su cuerpo, mientras sus poderes psíquicos comenzaban a liberarse. El cuerpo del Capitán respondió con una pequeña cantidad de Reishi rojo rodeándolo y enfrentándose al aura de la mujer.

La cama crujía constantemente por la apasionada actividad de ambos ocupantes. Las paredes, y la propia habitación retumbaban por el constante escape de poderes. Los ojos de Naruto se volvieron rojos sangre, mientras que sus pupilas se volvían rendijas. Las marcas en las mejillas se se hacían más pronunciadas y sus dientes se volvían puntiagudos.
Fubuki ni siquiera eran consciente de tales cambios mientras el se acercó a su cuello, inhalando e imprimiendo su aroma. Naruto se acercó suavemente y abrió la boca, revelando sus nuevos colmillos.
Ella soltó un un grito ahogado cuando sintió al rubio morder suavemente su cuello. Un escalofrío subió por su columna mientras la polla de su amante continuaba penetrando su sexo.
Naruto sonrió con una sonrisa salvaje y orgullosa mientras contemplaba la marca que había dejado en el cuello de la mujer. Esa marca mostraba que ella le pertenecía, todo su ser era suyo. Pobre del hombre que tratara de coquetear con ella, ya que el destrozaría en pedazos a quien tuviera la osadía de hacer tal cosa.

Las manos de Naruto amasaron los enormes pechos de Fubuki, mientras que el embestía con fuerza en su vagina.
Ella sintió como el orgasmo volvía a llamar a su puerta, mientras que el también experimento lo mismo.
Ambos estaban al borde. El sonido de los jugos de su vagina y su carne estrellándose sólo eran los únicos sonidos que ahora permanecían en el aire. Los amantes gemían silenciosamente, esperando a que el orgasmo se acumulará y diera pasó al nirvana.
Naruto siguió embistiendo, su polla se abría pasó por su coño y llegaba hasta su útero, causando chispas placenteras en Fubuki.
"Naruto-kuuuuuuuun, estoy al límite. hagamoslo juntos. Libera tu semen dentro de mi. Arruina mi vagina para cualquier hombre. Sólo tú tienes el derecho de hacerlo." Gritó Fubuki con una expresión estúpida, mientras que el rubio duplicó el ritmo de sus empujes y comenzó a agarrar sus senos bruscamente.
"Ahhhhhhhh, si Fubuki-hime. Tus grandes pechos." Habló Naruto con un tono dominante que sólo aumentó la intensidad del placer que sentía la mujer. El apretó sus pechos de forma dura, mientras les daba nuevas formas."Tu coño, tu boca y todo aquello que conforma todo tu ser me pertenece Fubuki-hime. Sólo yo tengo el derecho de tocarte, de darte placer y de entrar en tu cuerpo. ¿Me escuchas mi obediente contenedor de semen? Preguntó el rubio mientras sus caderas se estrellaban contra las suyas.
Fubuki gimió encendida después de escuchar sus palabras dominantes y degradantes.

"¡Siiiiiiiii Naruto-sama, hazme tu leal y cachondo contenedor personal. Llena mi interior de tu divina semilla. Devasta mi cuerpo todo lo qué desees!" Chilló ella mientras el Uzumaki sonreía oscuramente. Su polla entraba y salía de su sexo con rápido brío. La completa sumisión por parte de la mujer hizo que el casi se corriera, pero eso es algo que no haría hasta que ella lo hiciera primero.
"Entonces tienes mi permiso para venirte. Hazlo y grita mi nombre mientras alcanzas el cielo." Susurró Naruto en su oído.
El efecto fue instantáneo. Nada mas decir esas palabras, sus ojos retrocedieron atrás mientras su cuerpo se arqueaba. El nombre del rubio salió de los labios de Fubuki mientras ella gritaba de éxtasis.

Naruto había alcanzado el límite. El erótico y ruidoso grito, sólo había hecho qué el volviera más excitado.
El cuerpo de la mujer se quedó rígido, mientras pequeños espasmos la sacudían.
Naruto apretó los dientes y empujó como si fuera un demente. A este paso, el era un borrón blanco. Su polla seguía perforando su abusado coño, mientras los jadeos ahogados de Fubuki no se hicieron de esperar. Su vagina estaba muy sensible a causa del reciente orgasmo, y su miembro alcanzaba todos los puntos de placer de su interior.
Pronto, Naruto aulló como si fuera un animal y se corrió dentro del coño de la mujer, descargando ola tras ola de semen en su túnel. Murmullos apenas comprensibles escaparon de la mujer.
El semen del Uzumaki pronto llenó su útero y su vagina. Naruto sacó su miembro, y nada más sacarlo, contempló la vista erótica de la mujer abierta de piernas, mientras veía como su semen salía de los labios hinchados de su coño.

Naruto rápidamente agarró su falo palpitante y la apuntó a ella, mientras cuerdas gruesas de semen bañaban el cuerpo de Fubuki. Sus grandes y deliciosos pechos estaban cubiertos de esperma. Su bello y elegante rostro estaba tapado por una máscara de semen. Su cabello tenía múltiples cuerdas a su alrededor.
La parte inferior de su cuerpo también había recibido una gran parte. Su abdomen había sido pintado de blanco. Sus medias y botas altas estaban cubiertas de semen, el cual goteaba constantemente.

Naruto se dejó caer en la cama, mientras abrazaba a la mujer, sin importarle que estuviera bañada de su semen. Vio como Fubuki parecía haber perdido el conocimiento después de que se liberara.
Una sonrisa satisfecha y afectuosa apareció en cara mientras cerraba los ojos.

Fin Del capítulo 1
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Ese ha sido el primer capítulo.
Esta es mi primera historia, así que estoy muy nervioso acerca de cómo va a ser recibida. Se que tengo muchos errores y, que por ahora este capítulo ha tenido poca trama, pero originalmente tenía planeado escribir 5K palabras. 2k de historia y los 3k restantes al lemon. Si os preguntáis que por qué en el primer capítulo ya hay uno era porque quería que los personajes sintieran una atracción entre ambos y que mientras se sometian a esos impulsos y se entregaban al placer de la carne, comenzarán desarrollar un vínculo emocional entre ellos. Se que no me explico bien pero lo he hecho según me pasó a mi. Conocí a mi actual prometida y aparte de sentir esa atracción física entre nosotros, mientras nos acostábamos, empezamos a sentir una conexión emocional entre nosotros. Aunque creo que se me pasó la mano :)

No se si esto va ser bien acogído, ya que he visto historias muy superiores a la mía, con mejor escritura, sin tener tantos fallos, y al final apenas han recibido comentarios o seguidores.
He de destacar que estoy escribiendo esto en un móvil y he tardado dos días en hacerlo, ya que también es mi primera vez escribiendo un lemon, y creo que se me ha ido un poco la mano con ello, pero no quería escribir un simple mete y saca. Aunque me gustaría pensar que he hecho un trabajo decente.

Esto lo he escrito con la intención de leerlo para mismo, ya que me apetecía ver crossover de Naruto y One Punch Man con elementos de Bleach.

He situado la historia en el mundo de Naruto. aquí, Konoha es la ciudad donde está ubicado el Seiretei, justo en el centro. No cabe decir qué aquí Konoha es más grande, para dar cabida al Seiretei y al Rukongai.

Si veo que esto llama la atención y perdónais mis errores, trataré de traeros capítulos más a menudo. De hecho, mañana empezare a escribir el siguiente. Este tendrá mas desarrollo de la trama, personajes, y contendrá una pelea entre Naruto y otro Capitán.

Y si revisáis, por favor no faltéis al respeto. podéis criticar, es un mundo libre, pero no insulteis y habléis mal.

Probaré esto como una prueba. si no gusta o no atrae la atención, simplemente escribiré para mi.

Eso es todo. que tengáis un buen día.