Abrimos con:

Música: "Geronimo", Sheppard.

Placa blanca donde leemos: "Dos año después".

Día - Departamento de Isabel.

Nos encontramos en la habitación de Isabel. En la cama, debajo de las sábanas, están Isabel y Benjamin. Ambos se encuentran despiertos y parecen desnudos. Se ríen mientras se besan.

ISABEL (entre besos): Detente, por favor, llegaré tarde a clases.

BENJAMIN (esconde su rostro en el hombro de Isabel): Puedes faltar.

Isabel lo empuja cariñosamente mientras se reincorpora.

ISABEL: Ya sería la tercera vez en el mes (toma una remera del piso y se la coloca). Me estás llevando por el mal camino.

Benjamin le guiña el ojo y se recuesta en la cama, mientras la observa. Isabel se acomoda el pelo en una cola de caballo.

BENJAMIN: Sabes que no necesitas la carrera, ¿verdad? Yo puedo mantenerte.

Isabel gira su cuerpo y pretende mirarlo escandalizada.

ISABEL: ¿Por qué clase de mujer me tomas, Benjamin Hinchcliff?

Le sonríe, da un beso rápido en los labios y se levanta de la cama. Benjamin la observa atentamente mientras ella se dirige a su baño. Isabel se detiene en el marco de la puerta, se da vuelta y levanta su mano izquierda.

ISABEL (sonriendo): Además, no veo ningún anillo en este dedo.

Benjamin lanza una carcajada mientras Isabel le guiña el ojo y cierra la puerta del baño. Él corre las sábanas de la cama y se para, buscando su ropa. De repente, la puerta de la habitación se abre y Maria ingresa a la misma, mirando su celular.

MARIA: Isabel, ya me voy para el aeropuerto.

Maria continúa mirando su celular, mientras parece contestar un mensaje. Benjamin la observa sorprendido y carraspea. Maria finalmente levanta la vista hacia Benjamin y, del susto, tira su celular al piso. Su mirada recorre el cuerpo de Benjamin de arriba a abajo, retornando rápidamente a su rostro cuando nota que está completamente desnudo. Maria se sonroja.

BENJAMIN (sonriendo): Buenos días, Maria. ¿Quizás la próxima vez quieras tocar la puerta?

Maria se tapa los ojos con una mano mientras con la otra comienza a buscar su celular en el piso.
MARIA (gritando hacia el baño, tapándose el rostro): ¡Isabel, me voy al aeropuerto! (Gira rápidamente el cuerpo y grita nuevamente) ¡Y creo que también es hora de que me mude!

Maria cierra la puerta fuerte tras ella. Isabel abre la puerta del baño y se asoma por el marco de la misma. De adentro escuchamos el sonido de la ducha.

ISABEL (curiosa): ¿Qué fue eso?

BENJAMIN: Creo que asusté a Maria.

Isabel se ríe y lo mira sugestivo.

ISABEL: ¿Quieres que nos bañemos juntos?

Benjamin asiente, le sonríe pícaramente y se mete en el baño con Isabel.

Cortamos a:

Día - Crashdown Café.

Michael se encuentra sentado en una de las mesas que se encuentran en la puerta del Café, sobre la vereda. El día está soleado y escuchamos desde adentro provenir la música del café (continuación de la escena anterior). Está sentado solo junto a la mesa con el cuerpo encorvado sobre una pila de papeles. En los mismos vemos dibujos en varios estadíos de finalización. También sobre la mesa hay una caja llena de lápices de colores de donde toma uno y se dispone a colorear.

Escuchamos unos tacos sobre las baldosas de la vereda, pero por la posición de la cámara sólo podemos ver los pies. Michael se encuentra absorto en su dibujo. La persona se detiene junto a Michael. Unos segundos luego escuchamos:

MUJER: Esos son dibujos hermosos.

Michael levanta la vista sorprendido y tapa sus dibujos con los brazos. La cámara enfoca a la mujer junto a Michael y vemos que es Emily (interpretada por Minka Kelly). Emily se encuentra vestida con un traje de pantalón y saco color blanco. En la cabeza lleva un sombrero negro y gafas. Se quita las gafas y acerca su mano derecha hacia los dibujos de Michael.

EMILY: Tus dibujos, ¡son espectaculares! (Michael la mira con recelo) ¿Puedo ver?

Sin esperar a que Michael conteste, Emily se sienta en la silla opuesta a Michael y coloca su bolso, sombrero y gafas sobre la mesa, con cuidado de no tocar los dibujos.

MICHAEL: ¿Qué estás haciendo?

Emily estira su mano para estrecharla con Michael.

EMILY: Soy Emily, Art Consultant. (Hace una pausa mientras espera que Michael le estreche la mano) Estuve visitando un nuevo artista en Albuquerque y decidí conocer la tan famosa ciudad de Roswell, Nuevo México.

Michael la sigue mirando con recelo pero decide, finalmente, estrechar su mano con Emily. Ella sonríe.

EMILY (observando la puerta del café): Tuve suerte que me hayan recomendado este Café.

MICHAEL: ¿Qué tipo de trabajo haces?

EMILY: Recorro el país buscando tanto nuevos artistas como piezas de colección para un grupo de Galerías en Boston.

MICHAEL (sorprendido): ¿Ese es un trabajo de verdad?

Emily lanza una carcajada y apoya los codos sobre la mesa, acercándose a los dibujos de Michael.

EMILY: Creo que tienes un gran ojo, y talento. Me gusta particularmente cómo utilizas los colores. Algunas cosas seguro podrás pulir con el tiempo, pero no veo por qué no puedes ya exponer en alguna de nuestras galerías.

Michael mira sus dibujos sin mucha pasión.

MICHAEL: Esto es sólo para pasar el tiempo.

Emily se da vuelta y llama con la mano a Liz, quien acaba de salir del café para llevar una hamburguesa a una mujer sentada en otra de las mesas de afuera.

EMILY (a Liz): Querida, ¿puedes traerme un café? Sin crema, sin azúcar, sólo café.

Liz asiente mientras los mira sorprendida.

LIZ: Claro.

Emily gira su cuerpo volviendo a mirar a Michael, dándole la espalda a Liz. Ella lo mira a Michael y levanta una ceja, en señal de pregunta. Michael se encoge de hombros y le sonríe.

EMILY: ¿Cuál es tu nombre?

MICHAEL: Michael.

EMILY (sonríe): Bueno, Michael, creo que este es el comienzo de una excelente relación de negocios.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Aeropuerto de Albuquerque.

Vemos a Maria salir por las puertas automáticas hacia la zona de recepción de pasajeros. Entre la gente y los autos vemos un vehículo del departamento de policía de Roswell. Maria camina entre la gente hacia el auto y le sonríe a Kyle, quien se encuentra apoyado sobre la puerta del pasajero, con los brazos cruzados. Kyle levanta sus brazos en señal de alegría y comienza a caminar hacia Maria.

KYLE: ¡Maria DeLuca!

Maria trota hacia Kyle mientras arrastra su valija. Deja la misma en el suelo y lo abraza fuertemente. Se aleja unos centímetros para observar a su medio-hermano, quien se encuentra vestido con uniforme.

MARIA (sonríe): Te ves bien, Valenti.

Kyle toma la valija de Maria y la coloca en el baúl del auto. Camina hacia la puerta del conductor.

MARIA: Quién diría que el uniforme te quedaría tan bien.

Ambos se ríen mientras entran al auto.

KYLE: ¿Cómo estuvo tu vuelo?

Maria se encoge de hombros. Kyle la observa unos segundos y parece que va a preguntar algo más, pero se arrepiente. Enciende el motor del auto y comienza a manejar, alejándose del aeropuerto hacia la ruta. Enciende la radio y escuchamos la música de la misma de fondo.

KYLE (mirando fijamente el camino): ¿Cómo está Isabel?

Maria lanza una carcajada y se tapa el rostro riéndose.

MARIA: ¡Lo sabía! (Le golpea cariñosamente el hombro) Sabía que no ibas a durar ni cinco minutos.

Kyle parece triste.

KYLE: Tú sabes que no lo quise decir así.

MARIA: Kyle, eres un oficial de polícia ahora-

KYLE (la interrumpe): En entrenamiento.

MARIA (un poco exasperada): Lo que sea. Tú sabes lo que quiero decirte.

KYLE: Realmente no sé de qué hablas.

MARIA (riéndose): ¡Han pasado años, Kyle! En serio, ya es hora de que la olvides. (Le sonríe) Además, las mujeres aman un hombre en uniforme. (Haciendo una voz seductora) Y tú te ves sexy…

Kyle hace un gesto de querer vomitar.

KYLE: Por favor, Maria, eres mi hermana.

Ambos se ríen.

KYLE: ¿A dónde te llevo? ¿A lo de Michael o de nuestros padres?

MARIA (de repente seria): Llévame al Hotel Fairfield.

Kyle la mira sorprendido.

KYLE: ¿No te quedarás con Michael?

Maria mira unos segundos por la ventana hacia el paisaje. Baja un poco la ventanilla de su puerta y suspira al sentir el viento en la cara.

MARIA: Me encantaría poder quedarme con mi marido, pero Liz aún vive con él.

KYLE: ¡¿Qué?!

MARIA: Lo que oíste; Liz y su bebé Zack se encuentran viviendo con mi marido.

KYLE: Pero… (hace una pausa, pensando) Pensé que una vez que regresaran a Roswell y todos conociéramos al bebé las cosas iban a volver a la normalidad.

MARIA (por lo bajo): Lo más normal que se puede con un bebé alien.

Kyle lanza una pequeña risa.

KYLE (negando con la cabeza): ¿Pero Michael viviendo con Liz y un bebé? Eso sí que es algo que nunca pensé llegaría a ver.

MARIA (resopla): Sé que no tendría que enojarme porque Liz perdió a Max… y Michael es el padrino de Zack después de todo. Pero- (hace una pausa, cuando vuelve a hablar su voz se va tornando cada vez más enojada) pero Michael es mi marido, ¿sabes? ¡Debería estar viviendo conmigo en New York! O al menos viajando más tiempo a visitarme. O haciendo cualquier otra cosa que me involucre a mí, ¿sabes?

Maria se lleva las manos al cabello y lo toma con fuerza.

MARIA: ¡Es tan agotador!

KYLE: ¿Has intentado hablar con ellos?

MARIA: Yo- (se detiene y mira a Kyle con tristeza) Yo sé que debería hablarlo con ellos pero- (se detiene nuevamente y se le llenan los ojos de lágrimas).

Kyle se encoge de hombros.

KYLE: ¿Pero qué? (La mira seriamente unos segundos y luego vuelve la vista a la ruta) Como yo lo veo, sí, es verdad que Michael es el padrino… pero primero es tu marido. Y tampoco es que Liz está completamente sola… tiene a sus padres, y sabe que mi padre y yo haríamos cualquier cosa por ese niño.

Maria comienza a lagrimear.

KYLE: Hace dos años que no hemos tenido ninguna amenaza. Todo está tranquilo. ¿Qué le impide a Michael de vivir su vida contigo?

Maria sonríe y se seca las lágrimas del rostro.

MARIA (sonriendo): Odio cuando tienes razón.

KYLE: Si sólo Isabel pensara como tú.

Maria lanza una carcajada y Kyle se contagia de su risa.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Parque de diversiones.

Es un día agradable, la gente va vestida con ropa ligera pero parece no hacer tanto calor. En el parque hay bastantes personas, especialmente grupos de jóvenes, riendo y comiendo, así como haciendo fila para las distintas atracciones.

Entre la gente, caminando hacia una de las atracciones, vemos a Alex y Tess. Ella lleva el pelo más largo que la última vez que la vimos y Alex está vestido un poco más arreglado que lo hemos visto anteriormente, a pesar de lo relajado del ambiente.

Ambos charlan y se ríen mientras se acercan a una de las atracciones; la misma parece una casa del terror. No hay mucha fila así que rápidamente se van acercando hacia la entrada de la misma.

TESS: Gracias por obligarme a venir, necesitaba salir un poco de mi cuarto.

ALEX: Eres el único bicho raro que conozco que disfruta de las clases de verano.

Ambos se ríen.

TESS: ¿Qué otra cosa hay para hacer sino es estudiar?

ALEX (habla mientras hace gestos con las manos): Mhh… no lo sé, ¿quizás beber, ir de fiesta y hacer amigos?

Tess se encoge de hombros.

TESS: Sobrevalorado.

Ambos se miran a los ojos unos segundos. Sus cuerpos se acercan hasta que alguien en la fila le toca el hombro a Alex. Ambos se corren y miran a la persona detrás suyo.

JOVEN: La fila está avanzando.

Alex mira hacia su derecha, donde la fila del juego ha casi desaparecido.

ALEX: Sí, lo siento…

Alex y Tess comienzan a caminar hacia el comienzo del juego. El mismo está ambientado como una casa abandonada. En la puerta los espera un animador vestido como un mayordomo zombie. Mira a Alex y Tess fijamente y se acerca a ellos, intentando asustarlos.

MAYORDOMO: ¿Se animan a ingresar a la Finca Embrujada?

Tess se encoge de hombros y Alex se ríe.

MAYORDOMO: Esto no es cosa de risas, jovencita. (Tess ahoga una risa) Muchos han querido descubrir el secreto de la Finca Sugarhill… pero pocos han salido con vida (el mayordomo ríe con malicia).

Tess toma del brazo izquierdo a Alex y esconde su rostro en el hombro de él, tapando su risa.

ALEX: Creo que estamos preparados.

MAYORDOMO: ¿Están seguros?

Alex toma la mano de Tess y la estrecha. Se acerca a ella y susurra.

ALEX: Si un zombie me atrapa utilizarás tus poderes aliens para rescatarme, ¿verdad?

Tess lo mira y le sonríe mientras asiente.

ALEX (al mayordomo): Estamos seguros.

El mayordomo frota sus manos regocijándose, toma el picaporte de la puerta y abre la misma. Alex y Tess dan un paso hacia delante y entran a la casa embrujada. La puerta se cierra rápida y estruendosamente detrás de ellos. Ambos dan un pequeño salto del susto y luego se miran y comienzan a reírse.

Dentro, estamos en un pasillo oscuro donde se escuchan sonidos de ambiente como relojes antiguos, puertas rechinando y risas malévolas. Alex aprieta la mano de Tess, ambos respiran hondo y dan un paso hacia adelante, hacia la oscuridad.

Cortamos a:

Día - Parque de diversiones.

Empezamos a escuchar:

Música: Beyoncé, "Smash into you".

Estamos en la salida de la casa embrujada. Se abre una puerta del juego y Alex y Tess salen corriendo de la mano, agitados y riéndose.

Tess se detiene en el camino y apoya sus manos sobre sus rodillas, tomando aire. Habla entre risas.

TESS: ¡Eso fue increíble!

Alex la observa, incrédulo, con una mano en el pecho.

ALEX: ¿Tú dices? (La observa todavía asustado) ¡Fue lo más escalofriante que viví en mi vida!

Tess se acerca a Alex riéndose. Apoya sus manos en el pecho de él y lo mira fijamente.

TESS: ¿Más escalofriante que enfrentarte a aliens de otro planeta?

Alex lleva sus manos a la cintura de Tess y envuelve la misma con sus brazos. Le sonríe. Ambos se miran unos segundos mientras respiran hondo para calmarse de la excitación del juego. Alex baja su rostro para mirar fijamente a Tess, mientras sonríe, chocando frente con frente.

Tess respira hondo.

TESS (susurrando): ¿Alex?

Alex cierra los ojos disfrutando del momento. Sonríe cuando ella lleva sus manos hacia el cuello de él.

ALEX (también susurrando): ¿Sí?

TESS: Yo… (busca las palabras) Yo… (cierra los ojos).

ALEX: ¿Sí?

Tess se lame los labios, toma a Alex del cuello y se pone de puntas de pie. Acerca su cuerpo al de Alex y lo besa suavemente en los labios. Alex cierra los ojos y sonríe sobre los labios de Tess. Tess se aleja unos centímetros de Alex y lo mira fijamente, con ojos temerosos.

TESS: ¿Esto está bien?

Alex la mira unos segundos y luego sonríe.

ALEX: Esto está perfecto.

Respira hondo y la besa a Tess nuevamente, esta vez con fervor. Ella toma impulso y salta sobre Alex, quien la toma de la piernas mientras ella engancha su cuerpo con el de él, devolviendo el beso.

Termina la escena y cortamos a:

Nave espacial - Hora incierta.

Max se encuentra en su habitación, sentado en la cama con los codos apoyados sobre sus rodillas, inclinado mirando a través de la ventana. Su pierna derecha tiembla. Se lo nota preocupado.

La puerta de la habitación se abre e ingresa Katrina, vestida con un traje de una pieza negro ajustado al cuerpo, y el pelo recogido. Se acerca rápidamente a Max y lo toma fuerte del brazo izquierdo, levantándolo de la cama.

MAX: ¿A dónde me llevas?

Katrina lo mira seriamente, parece enojada.

KATRINA: Vas a ayudarnos a encontrar a tu hermana.

Cortamos a:

Nave espacial - Hora incierta.

Estamos en una habitación amplia con el piso, techo y paredes de color blanco. En las paredes se encuentran algunas pantallas y botones. Varias personas se encuentran trabajando en los paneles; se detienen al abrirse la puerta.

Katrina ingresa a la habitación sosteniendo a un Max reacio de los hombros. Max se detiene en medio de la habitación, donde hay una pequeña mesa con unos elementos metálicos.

MAX: ¿Qué es esto? ¿Qué me van a hacer?

Katrina se arregla las mangas de su traje y se acerca a Max.

KATRINA: Como te rehúsas a liderar a tu pueblo, tenemos que traer a la siguiente en línea para el trono.

MAX (sorprendido): ¿Mi hermana? (Se ríe) Están locos si creen que ella va a hacer lo que le pidan.

Katrina golpea la mesa enojada.

KATRINA: ¡No tenemos que pedirle! ¡Es su destino, su obligación! (Lleva su vista a una de las personas de la habitación) Es hora.

MAX: ¿Y cómo planeas llegar a ella?

La persona a quien Katrina miró se acerca a Max, toma uno de los elementos de la mesa, que parece una jeringa, y la clava en el brazo izquierdo de Max.

KATRINA: Todos nosotros tenemos un poder, (Max se frota el brazo donde le han inyectado) incluso podemos tener más. ¿Cómo crees que los Reales son elegidos? (Hace una pausa) Son aquellos con los poderes más fuertes de todos. (Toma un elemento de la mesa que parece una pequeña tableta. Aprieta un botón de la misma y empieza a sonar un pequeño "beep"). Tú y tu hermana… Antar no había visto poderes así desde hacía siglos… (Vemos una pequeña luz que comienza a titilar en el brazo de Max, al ritmo del sonido de la tableta. Cuando vuelve a hablar, se la nota triste a Katrina) No podemos simplemente dejarlos ir… perderlos. (Mira fijamente a Max) Necesitamos a nuestros líderes, sus poderes, para reconstruir nuestro hogar.

Max la observa unos segundos, conflictuado.

MAX: ¿Qué quiere que haga?

Katrina señala el brazo de Max.

KATRINA: Te inyectamos un rastreador. Tu conexión con tu hermana es fuerte, sólo necesitamos que intentes hablar con ella, y nosotros haremos el resto.

Max la observa incrédulo.

MAX: ¿Cómo es que lograron encontrarme a mí en la Tierra y no ha ella?

KATRINA (suspira): Sus poderes son como… ¿su ADN? Cada vez que lo utilizan dejan una marca, una impresión. El día que salvaste a esa niña, y cuando peleaste contra Kivar-

MAX (interrumpiendo): Usé todo lo que tenía en mí.

Katrina asiente.

KATRINA: Pero desde entonces no hemos podido ubicar a tu hermana.

MAX (pensativo): No está utilizando sus poderes…

KATRINA: No lo suficiente como para que podamos ubicarla. (Toma una banda elástica de la mesa y la coloca en la cabeza de Max) Pero si intentas conectarte con ella, podremos rastrearla a través tuyo.

MAX: ¿Y qué si no quiero?

Katrina resopla y lo mira fijamente unos segundos. Luego mira alrededor suyo a la habitación, donde todas las personas han dejado de trabajar y los miran con anhelo. Vuelve su mirada a Max.

KATRINA: No creo que tengas otra opción.

Max mira a su alrededor y luego a Katrina. Cierra los ojos, abatido.

MAX: ¿Qué tengo que hacer?

Una persona se acerca a Max y coloca una silla blanca junto a él.

KATRINA: Siéntate ahí, cierra los ojos y concéntrate en ella. (Toma otra banda elástica de la mesa y la coloca en su cabeza).

Max se sienta lentamente en la silla, cierra los ojos y cierra sus puños. Está enojado y vencido. Katrina se sienta en otra silla, frente a él, y lo mira fijamente.

La cámara enfoca en los ojos de Max y vemos:

A Isabel riendo en un restaurante; en la mesa vemos a Benjamin, Nate y Maria. Luego vemos a Isabel caminando por las calles de New York.

Volvemos a Max y Katrina. Ella cierra los ojos concentrándose.

Vemos a Isabel en su baño, una escena que hemos visto previamente.

KATRINA: Vilandra… por favor, ayúdanos.

La imagen de Isabel empieza a esfumarse.

Max lleva sus manos a su rostros y los coloca sobre sus ojos.

Max grita. Katrina abre los ojos y lo observa sorprendido.

Vemos una imagen de Liz en el departamento de Michael. En sus brazos tiene a Zack, que ya tiene dos años. Ella lo mira con amor mientras canta y baila.

Max comienza a llorar.

MAX: No…

KATRINA: ¿Qué…?

Liz y Zack bailan al ritmo de la canción que ella canta. Él ríe y la mira con amor.

ZACK: Papa…

Liz detiene su baile y lo mira sorprendida.

Katrina se quita la banda de la cabeza y se levanta rápidamente de la silla. Mira a Max con asombro mientras respira rápidamente.

Max llora mientras también se quita la banda de la cabeza.

MAX: No… (Coloca la banda elástica sobre la mesa y se sostiene de ella para pararse, tembloroso) No puedes… (Mira a Katrina) Por favor, no.

La gente en la habitación los mira expectantes. El hombre que hemos visto en otras ocasiones se acerca a Katrina.

HOMBRE: ¿Qué pasó? ¿Encontramos a Vilandra?

Katrina inspira hondo para controlar su respiración, mientras Max la mira fija y niega con la cabeza.

KATRINA: Incluso mejor. (Mira el hombre y sonríe) Tenemos a su hijo.

Termina la escena y cortamos a:

Nave espacial - Hora incierta.

Estamos en otra habitación de la nave; en la misma no encontramos las misma meticulosidad que hemos visto anteriormente. Las paredes y piso son grises y se escucha de fondo un sonido fuerte de máquinas.

La habitación tiene un panel de control en el centro y, frente al mismo, vemos un pequeño habitáculo. Katrina se encuentra frente al panel de control presionando distintos botones.

El hombre entra a la habitación y la mira, desesperado.

HOMBRE: ¡Espera, Katrina!

Katrina no se detiene.

HOMBRE: Tienes que tener cuidado.

Se acerca a ella y la toma de los hombros, obligándola a darse vuelta y mirarlo.

HOMBRE: Sólo nos queda energía para dos viajes.

Katrina sonríe.

KATRINA: Es todo lo que necesitamos. (Se da vuelta, enfrentando el tablero nuevamente) Un viaje y encuentro al hijo de Zan… (Sonríe) Otro viaje y tenemos a nuestro heredero.

Se aleja del tablero hacia el habitáculo.

HOMBRE: ¿Estás segura acerca de esto?

Katrina se da vuelta antes de ingresar al habitáculo y lo mira.

KATRINA: Es nuestra mejor esperanza… el último heredero de Antar.

El hombre asiente y se acerca al tablero. Katrina ingresa al habitáculo. Ambos se miran por un instante.

HOMBRE: Cuídate, Katrina, y ten éxito.

KATRINA (asintiendo): Lo tendré.

Termina la escena y cortamos a:

Día – Universidad de Brown.

Estamos en la habitación de Alex en la universidad. El mismo posee una cama de dos plazas, un armario y escritorio. Se encuentra decorado con posters de bandas de música y fotos y vemos apoyado en el escritorio hay un bajo. La luz se cuela por entre las cortinas blancas.

En la cama vemos a Alex y Tess durmiendo. Ella sobre sus espaldas y él de costado, abrazándola por la panza.

El rostro de Tess, que estaba plácido hasta entonces, se frunce. Alex se despierta y la toma de los hombros.

ALEX (suspirando): Tess… Tess.

Tess gruñe en sueños. Alex la sacude un poco y ella se despierta sobresaltada.

TESS (confundida): ¿Qué? ¿Qué pasó?

ALEX (acariciándole la frente): Estabas soñando.

Tess mira a Alex confundida.

ALEX: ¿Te encuentras bien?

TESS: Creo… creo que sí.

Estira su brazo y toma la mano de Alex con la suya. Se acomoda en la cama para estar fente a frente con él.

ALEX: ¿Qué soñaste?

Tess se toma unos segundos antes de contestar.

TESS (suspira): Sobre Max.

ALEX (sorprendido): ¿Otra vez?

Tess asiente. Alex acaricia el cabello de Tess con su mano izquierda. Acaricia su rostro.

ALEX: No tienes que sentirte culpable, ya te lo he dicho.

Tess le sonríe débilmente.

TESS: Lo sé. Lo he hablado con Isabel, también. Pero no puedo dejar de pensar en él. ¿Qué si está-? (hace una pausa) ¿Y si está vivo, perdido en algún lado? Y no estamos haciendo nada para encontrarlo…

ALEX: No debes pensar en eso. Han intentado hacer todo para encontrarlo. Tú... Isabel buscando en sus sueños... y no hay dado con rastros de él. (Corre un pelo del rostro de Tess) Confío ciegamente en Isabel respecto a su hermano.

Tess cierra los ojos con pena. Alex acerca su rostro al de ella y la besa suavemente en la nariz.

ALEX: Te ves tierna cuando te preocupas.

Tess levanta una ceja, incrédula.

TESS: ¿Tierna?

Alex sonríe y se acerca nuevamente a Tess, besándola suavemente en los labios.

ALEX: Sí, tierna.

Tess se ríe y besa a Alex. Luego de unos segundos, se pone seria nuevamente.

TESS: Alex… yo-

ALEX (la interrumpe): No tienes de qué preocuparte, Tess. Te conozco, conozco tu historia y, (respira hondo y sonríe) quiero estar aquí. Contigo. Lo tomaremos lento, que sea lo que sea. Nadie tiene que enterarse si no queremos.

Tess le acaricia el mentón y sonríe. Quita la sábana de encima de su cuerpo y se sienta encima de Alex.

TESS: Nadie tiene que enterarse.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Hotel.

La habitación es grande, posee una habitación con cama king separada por dos puertas (que se encuentran abiertas) de un salón un poco más pequeño. En el salón hay una mesa para cuatro sillas y un balcón con las puertas abiertas. No vemos bien hacia afuera ya que se encuentra oscuro, pero hay una leve brisa que mueve las cortinas.

Maria está parada descalza y vestida con un vestido frente a la mesa, sirviéndose una copa de vino. Mientras, se menea lentamente como bailando. Parece contenta. Toma un sorbo de vino.

Escuchamos unos golpes en la puerta; Maria deja su copa en la mesa y se dirige rápidamente hacia la puerta. Abre rápidamente con una amplia sonrisa en el rostro. Del otro lado de la puerta, vemos a Michael, vestido con una remera de Metallica y jeans negros.

MARIA: ¡Chico del espacio!

Michael entra a la habitación mientras Maria se lanza sobre él. Michael sostiene a Maria de sus piernas y ella lo abraza con el cuerpo. Lo besa fuerte en la boca.

MARIA: Llegas temprano.

Michael sonríe y empuja la puerta de la habitación con su cuerpo.

MICHAEL: No podía esperar más.

Maria ríe y él la comienza a besa mientras camina hacia la habitación con ella en brazos.

Cortamos a:

Noche - Habitación de hotel.

La habitación se encuentra iluminada solamente por una de las mesas de luz junto a la cama. Sobre la misma, deshecha, vemos a Michael y Maria. Él se encuentra en boxers sentado con la espalda apoyada sobre el respaldo. Ella, con el pelo revuelto, está sentada sobre las piernas de él y lleva puestos unos shorts y la remera de Michael.

Michael acaricia lentamente los brazos de Maria y ella pone sus manos sobre el pecho de él. Lo mira seriamente.

MARIA: Creo que ya es hora te mudes a New York conmigo.

Michael respira hondo.

MICHAEL: Sabes que no puedo hacer eso… (hace una pausa) al menos no por ahora.

Maria lo mira confundida.

MARIA: ¿Por qué no? Liz puede cuidar de Zack, y tiene a sus padres si necesitara algo.

Michael evade la mirada de Maria y vuelve a respirar hondo.

MICHAEL: Tengo que cuidar de ellos.

Empezamos a escuchar:

Música: "Million reasons", Lady Gaga.

Maria se aleja de Michael y lo mira con enojo.

MARIA: ¿Yo no merezco de tu cuidado también? Soy tu esposa.

MICHAEL (la mira fijo): Estoy cuidando de ti, también.

Maria se levanta rápidamente de encima de Michael y de la cama y se para enfrentándolo.

MARIA: ¿Y cómo piensas hacer eso estando del otro lado del país?

Michael respira hondo.

MICHAEL: Es justamente así como te estoy cuidando.

Maria cruza los brazos sobre su pecho. Empieza a enojarse y lo notamos en su tono de voz.

MARIA: ¿De qué hablas?

Michael se lleva las manos al rostro y se lo tapa.

MARIA: Han pasado dos años, Michael. ¡Dos años! Y en todo este tiempo no dije nada respecto a Liz y Zack… Acepté que tú eres su padrino y ella estaba triste por perder a Max y necesitaba compañía. Pero ya no puedo esperar más. No has siquiera venido a visitarme una sola vez. (Hace una pausa. Respira hondo y escuchamos que se le quiebra la voz) Ni una sola vez. ¿Sabes lo sola que me he sentido todo este tiempo?

Michael, repentinamente baja las manos de su rostro y se levanta de la cama, acercándose a Maria.

MICHAEL: Todo lo que he hecho es para protegerte.

MARIA: ¿Protegerme de qué? (Michael no responde) ¿A qué le temes? No ha pasado nada en los últimos dos años. ¡Absolutamente nada!

MICHAEL (responde con furia): Justamente porque me he mantenido alejado de ti.

Maria lo mira estupefacta. Levanta las manos en señal de derrota y se da vuelta, dirigiéndose a una maleta colocada en el piso.

MARIA: Ya estoy harta. (Se agacha para tomar un jean de la valija) Estoy harta de tus excusas.

Michael respira hondo, tomando coraje.

MICHAEL: Es tu padre.

Maria se queda paralizada, con el jean en la mano, mirando la valija.

MICHAEL: Es por tu padre que no puedo ir a New York contigo.

Maria se da vuelta y lo mira con ojos llenos de lágrimas.

MARIA: ¿Mi padre? ¿De qué hablas?

MICHAEL: Tu padre forma parte del FBI, él- (hace una pausa, tomando valor) él me encontró. Nos encontró. Sabe sobre mí, sobre Isabel, seguro sobre Liz y Zack. (Intenta acercarse a Maria pero ella levanta una mano para que se detenga) Me… me amenazó contigo. Me hizo prometer que no revelaría nuestro secreto si me mantenía lejos de ti.

Maria mira el suelo unos segundos. Levanta la vista hacia Michael, mirándolo seria.

MARIA: ¿Cuándo fue esto?

Michael no contesta.

MARIA (gritando): ¡¿Cuándo fue esto?!

Michael abre la boca para responder, pero no se anima. Maria suelta el jean al suelo y se lleva las manos al rostro.

MARIA: No puedo creerlo… (Se quita las manos del rostro y lo mira furiosa) Todo este tiempo… Me has dejado creer cualquier cosa. (Lo apunta con el dedo) ¡Todo este tiempo has sabido dónde está mi padre y no me lo has dicho!

MICHAEL (con la voz quebrada): Estaba protegiéndote…

MARIA: ¡¿Protegiéndome?! (Furiosa) No necesito de tu protección, ¡y menos de la de mi padre! (Se acerca a Michael y lo golpea con ambas manos en el pecho, empujándolo. Michael cae sentado sobre la cama) He vivido más de 20 años sin su ayuda. ¡Y tú me escondiste todo!

Michael estira el brazo para tratar de tomar a Maria, pero esta rechaza su brazo y se aleja un paso de él, llorando.

MICHAEL: Maria… lo siento. De verdad, lo siento.

MARIA: ¡No! (Niega con la cabeza furiosa, mientras no deja de llorar) Si lo sintieras me hubieras contado hace años. Dejaste pensar que- (cierra los ojos) Llegué a pensar que no me amabas más, y por eso no querías mudarte conmigo a New York.

Michael se levanta rápidamente de la cama y va hacia Maria, abrazándola fuerte. Le acaricia y besa el pelo.

MICHAEL: Es porque te amo que lo hice. (Le besa el pelo y lanza una pequeña risa) Dios, Maria… todo lo que hago es porque te amo. Eres todo mi mundo.

Maria parece ceder unos segundos al abrazo de Michael y lo toma firmemente de la cintura. Dos segundos después empieza a negar con la cabeza y empuja a Michael para alejarse. Se seca las lágrimas del rostro.

MARIA: Dices eso… pero me mentiste. (Lo mira fijamente y se le quiebra la voz) Mentiste sobre mi padre, con lo que sabes todo lo que me ha costado superar su ausencia. Pero lo peor- (hace una pausa y se seca nuevamente las lágrimas del rostro) es que mentiste sobre nosotros.

Michael comienza a llorar. Maria se lleva las manos al cabello y se lo ata. Cierra los ojos y deja caer sus manos, abatidas.

MARIA: Necesito… (suspira y busca sus jeans del suelo. Se los coloca) Necesito salir de aquí. Necesito pensar.

Termina la escena.

Día - Escocia.

La cámara nos muestra un castillo repleto de enredaderas, sobre un acantilado. Alrededor del castillo vemos una playa y el mar sobre el acantilado, y en las otras laderas una pradera y bosque frondoso.

La cámara se acerca a una de las ventanas de la planta baja del castillo. A través de la misma vemos a Isabel e Maggie sentadas en el piso, jugando con una casa de muñecas.

La habitación es amplia y parece una sala de música, con un piano y algunos otros instrumentos decorando la misma. También hay una chimenea que se encuentra prendida, a pesar del buen clima en el exterior.

En la habitación vemos otras personas, todas vestidas, como Isabel, en ropa elegante sport. Algunos están bebiendo cocktails y hablando mientras el resto se encuentra jugando juegos de mesa (cartas o ajedrez).

Isabel se acomoda en el piso mientras estira su vestido sobre sus piernas. Maggie toma una de las muñecas en el piso y la coloca en una de las habitaciones de la casa de muñecas. Isabel sonríe.

ISABEL: Me gusta cómo la has decorado.

Maggie acomoda la muñeca en la casa.

MAGGIE: Mi madre me envía una nueva todas los meses. (Mira a Isabel y se encoge de hombros) Lo hace para compensar que nunca viene a visitarme. (Toma la muñeca nuevamente y acomoda su pelo) Nunca se dio cuenta que me regaló tres veces la misma.

Isabel acaricia el cabello de Maggie.

ISABEL: Lo siento mucho.

Maggie se encoge de hombros.

MAGGIE: Ya ni me molesta. (Mira a Isabel y le sonríe) Tú me caes mejor.

Isabel se ríe.

A poca distancia, vemos a Benjamin quien se encuentra junto a un grupo de gente, hablando con una bebida en la mano. Sin embargo, ha mantenido la vista fija en Maggie e Isabel toda la conversación. Decide acercarse a ellas, dejando su bebida en la bandeja de un mesero.

Se pone de cuclillas junto a Maggie.

BENJAMIN: ¿La están pasando bien?

Isabel le sonríe y asiente con la cabeza. Benjamin acaricia el hombro de su hija.

BENJAMIN: ¿Puedo robarme a Isabel?

Maggie lo mira seria.

MAGGIE: ¡Pero estamos jugando!

Isabel y Benjamin se ríen.

BENJAMIN: Será sólo por unos minutos, lo prometo.

MAGGIE (a Isabel): Vuelve rápido, quiero tocar en el piano las nuevas canciones que aprendí.

Benjamin se para y estira su mano para tomar la de Isabel. Ella besa a Maggie en la cabeza y se para.

ISABEL: Vuelvo pronto.

Toma la mano de Benjamin y se alejan de la escena.

Cortamos a:

Atardecer - Escocia.

Estamos en la playa junto al castillo. La misma está bastante desierta, salvo por una mujer jugando con un niño e Isabel y Benjamin caminando cerca de la orilla. Ambos se encuentran vestidos con la misma ropa que la escena anterior; ella lleva un vestido corto sobre las rodillas blanco y con flores rojas, él lleva un traje ligero color azul. Ambos llevan sus zapatos en las manos, mientras caminan descalzos sobre la arena. A lo lejos vemos el castillo.

ISABEL: Creo que tus hermanas me odian.

Benjamin lanza una carcajada.

BENJAMIN: ¿Qué te hace pensar eso?

ISABEL: Siempre me tratan con tanto- (hace una pausa) desdén. ¿No has notado que en la mesa nunca me hablan directo a mí? Siempre te hacen preguntas a tí sobre mí, aunque esté sentada a tu lado. (Patea la arena pensando) Y cada vez que nos vemos hacen todo un espectáculo para no saludarme.

BENJAMIN (la abraza por los hombros y le besa la frente): No te lo tomes personal, son así con todas las personas.

ISABEL: Claro que me lo tomo personal, ¡lo hacen justo en mi cara!

Benjamin lanza una pequeña risa.

BENJAMIN: Lo que digo, es que siempre han sido así. Tienes que pensar que yo fui el único que decidió salir de esta isla y hacer una vida fuera de mi familia. Ellas siempre han vivido rodeadas de eventos sociales, castillos y cuanta cosa mis padres compraran para hacerlas felices. Es lo único con lo que saben relacionarse, por lo que es entendible que quieran a alguien como ellas para su hermano menor.

Isabel levanta una ceja y lo mira fijo. Benjamin le sonríe y la besa rápidamente en los labios.

BENJAMIN: No significa que quiera eso para mí. Sólo les cuesta relacionarse contigo porque eres… distinta a ellas.

ISABEL (riéndose): Así es.

Isabel mira unos segundos hacia el castillo y piensa.

ISABEL: Gracias por traerme aquí. (Se apoya sobre Benjamin) Este es mi nuevo lugar favorito. (Se abraza el cuerpo y mueve las manos sobre sus brazos, calentándose) A pesar del frío. ¿A esto le llaman verano?

Benjamin detiene su caminata, se quita la chaqueta y la coloca sobre los hombros de Isabel. Ella pasa sus brazos sobre las mangas y cierra el mismo sobre su cuerpo. Le sonríe y lo besa en los labios.

ISABEL: Gracias.

Empezamos a escuchar:

Música: "How you get the girl", Ryan Adams.

BENJAMIN: Isabel…

Benjamin se detiene e Isabel lo mira expectante.

ISABEL: ¿Sí?

Benjamin respira hondo y coloca las manos en los bolsillos de su pantalón.

BENJAMIN: Estuve esperando mucho tiempo para hacer esto.

Isabel lo mira confundida.

ISABEL: ¿Qué pasa, Ben?

BENJAMIN: Estuve llevando esto conmigo por años, esperando el momento perfecto. Pero todos los momentos son perfectos cuando estoy contigo. No quiero esperar más, Isabel.

Benjamin se pasa la mano izquierda por el pelo, respira y toma coraje. Saca su mano derecha del bolsillo y vemos que tiene algo dentro. Isabel hace un sonido de sorpresa. Benjamin lleva su mano a la altura de su pecho y abre la mano, dentro vemos una pequeña caja de terciopelo color roja.

Benjamin levanta la vista y la mira fijamente.

BENJAMIN: Desde esa noche en New York… cuando te vi en el bar-

ISABEL (interrumpiéndolo): ¿En tu fiesta de despedida?

Él asiente.

BENJAMIN: Lo compré la mañana siguiente, antes de subirme al avión a Shanghai.

Isabel toma una bocanada de aire. Sus ojos comienzan a verse vidriosos. Benjamin abre la caja y dentro de la misma vemos un anillo con un gran diamante rojo.

ISABEL (sonríe sorprendida): ¡Es rojo!

Benjamin asiente y comienza a sentarse sobre su rodilla derecha. Sostiene la cajita hacia la vista de Isabel.

BENJAMIN: Es el color del vestido que llevabas puesto el día que me di cuenta estaba enamorado de ti.

Isabel comienza a llorar y se quita las lágrimas del rostro con la manga del traje.

ISABEL (sonríe ampliamente): ¡Sí!

Benjamin la mira sorprendido unos segundos.

BENJAMIN: ¿Sí?

ISABEL: Sí.

Isabel se agacha hacia Benjamin, toma su rostro entre sus manos y lo besa en los labios. Benjamin la toma de la cintura y le devuelve el beso apasionadamente.

ISABEL: ¿Vas a ponerlo en mi dedo?

Ambos se ríen. Benjamin mira el anillo.

BENJAMIN: Tenía todo este discurso planeado… si hubiera sabido que era tan fácil no te hubiera traído hasta Escocia.

Isabel lanza una carcajada y lo golpea cariñosamente en el hombro.

ISABEL: ¿Puedes ponerme mi anillo, por favor?

Benjamin toma el anillo de la cajita y guarda la misma en su bolsillo derecho. Mira el anillo unos segundos y luego los ojos de Isabel.

BENJAMIN: Isabel, (hace una pausa e Isabel empieza a asentir con la cabeza, mientras llora) ¿te casarías conmigo?

ISABEL: Sí, me casaré contigo mañana, me hubiera casado contigo ayer, me casaría contigo siempre. Sí.

Benjamin coloca el anillo en el dedo anular de Isabel y vuelve a besarla.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Roswell.

Estamos en el departamento de Michael. Vemos a través de las ventanas las luces prendidas dentro y se escucha el sonido de la televisión. Liz está parada junto al desayunador de la cocina doblando ropa de bebé.

En el patio vemos una silueta que se mueve sigilosamente hacia una de las ventanas, observando hacia la otra habitación. Allí está Zack sentado sobre una alfombra celeste jugando con sus juguetes. La silueta se acerca más hacia la ventana y apoya sus manos sobre la misma. Notamos, gracias a la iluminación de la habitación, que la silueta se trata de Katrina.

Zack mira uno de los cubos en el piso fijamente. El mismo empieza a temblar rápidamente y se eleva unos centímetros del piso. Zack sonríe. Katrina apoya las manos sobre la ventana y observa la escena con asombro.

Zack sigue mirando el cubo que, repentinamente, se dispara hacia el techo para volver a caer en el piso. Liz aparece en la habitación con susto en el rostro.

LIZ: Cariño, ¿qué pasó?

Zack señala el cubo en el suelo.

LIZ: ¿Te lastimaste?

ZACK: No, pero se cayó.

Liz le sonríe y se acuclilla junto a él, tomándolo bajo los hombros para alzarlo. Lo lleva hacia su pecho y se para, besando su frente.

LIZ: ¿Qué quieres comer esta noche?

ZACK (alzando los brazos): ¡Salchichas!

Liz lo mira y se ríe, está por girar el cuerpo para salir de la habitación cuando nota algo extraño en la ventana. Observa hacia la misma y ve dos marcas de palmas de mano plateadas. Asustada, baja a Zack al piso.

LIZ: Cariño, ve hacia la cocina y escóndete debajo de la alacena, como hemos practicado.

Zack la mira asustado.

ZACK: ¿Vinieron por mí, mamá?

LIZ (lo empuja suavemente fuera de la habitación): Zack, sólo haz lo que te digo.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Roswell.

Kyle y Liz se encuentran en la habitación. Liz está junto a la puerta, con el cuerpo apoyado sobre el marco, mirando a Kyle. Él se acerca hacia la ventana donde las marcas de las manos aún brillan.

KYLE (observando las mismas pero sin tocarlas): ¿Crees que un alien ha hecho esto?

LIZ (notablemente asustada): ¿Quién más podría dejar unas marcas así?

Kyle gira el cuerpo para mirarla.

KYLE: ¿Crees que podría ser… (busca la palabra) Kivar?

Liz se lleva las manos al rostro y suspira.

LIZ: No lo sé… no lo creo, vimos cómo Max lo derrotaba.

KYLE: ¿Algún otro enemigo?

Liz se acerca hacia la ventana.

LIZ: Siempre temí que el FBI nos encontrara. (Mira a Kyle con tristeza) Dios, incluso estoy entrenando a mi hijo para que huya de ellos. (Niega con la cabeza) ¿Pero de un alien? ¿Cómo voy a hacer eso?

Kyle mira a Liz con rostro de consternación.

LIZ: Ellos tienen poderes, y yo no. (Respira hondo) Kyle, ¿y si quieren llevárselo a Antar? No puedo permitir que eso pase.

Kyle se acerca a Liz y la abraza por los hombros.

KYLE: Yo tampoco permitiré que se lo lleven. (Acaricia la espalda de su amiga) Creo que será mejor que me quede con ustedes esta noche. (Liz asiente) Haré una recorrida a la manzana por las dudas y luego me quedaré en el sillón.

Liz le sonríe débilmente.

LIZ: Gracias, Kyle.

KYLE: Haría cualquier cosa por ti y por Zack. (Se aleja hacia puerta) Pero no me hagas comer salchichas.

Ambos se ríen.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - New York.

Estamos en el departamento nuevo de Maria. Es el mismo que hemos visto en capítulos anteriores, pero ahora se encuentra recién mudado, por lo que no está aún con sus muebles. Hay varias cajas esparcidas en el living y los únicos muebles que han sido colocado son un piano de pared y una biblioteca.

Vemos a Maria e Isabel con una copa de vino cada una en la mano. Isabel abre una de las cajas y mira dentro.

ISABEL: No puedo creer que tuvieras tantas cosas en mi casa.

Maria abre otra de las cajas con una mano, mientras toma un sorbo de vino con la otra.

MARIA: Bueno, dejaste que viviera contigo dos años.

Isabel se ríe.

ISABEL: Recuérdame otra vez cómo permití eso, por favor.

Maria levanta la vista a Isabel.

MARIA: Sabes que estaré eternamente agradecida contigo, ¿cierto?

Isabel mira a Maria mientras coloca un libro que acaba de sacar de la caja en la biblioteca.

ISABEL: Por favor, me has dado las gracias un centenar de veces. (Le sonríe pícara) Ya encontraré la manera cobrar mi deuda.

Ambas lanzan una carcajada. Maria toma un sorbo de su copa.

MARIA: Entonces… (toma algo de dentro de su caja) ¿Cuándo te mudarás con Benjamin?

Isabel acomoda el libro en la biblioteca con extremo cuidado. Parece evitar responder.

MARIA: Oh, vamos, amiga. ¿Acaso crees que no he notado ese anillo?

Isabel mira su anillo en su mano izquierda y sonríe.

ISABEL: Es hermoso, ¿cierto?

Maria deja el objeto dentro la caja y se acerca a Isabel. Toma su mano para observar el anillo.

MARIA: Es extraordinario. (La mira y le sonríe) Eres muy ingenua si creías que lo iba a dejar pasar.

Isabel toma la mano de Maria y la mira seriamente.

ISABEL: Lo siento, quería esperar a que todo- (se detiene y la mira con tristeza).

Maria se aleja de Isabel tomando vino. Hace un gesto de desinterés con la mano.

MARIA: Oh, puedes decirlo.

ISABEL (con pena): Pero...

Isabel se detiene. Maria la mira seria unos segundos.

MARIA: Isabel, eres mi amiga. No importa lo que esté pasando en mi vida, sabes que siempre puedes contar conmigo. (Se acerca a Isabel y toma su mano) ¡Y encima si se trata de algo como esto! (Maria sonríe y levanta la mano de Isabel, dejando el anillo en primero plano. Isabel se ríe).

MARIA: ¡Te propuso casamiento!

ISABEL (gritando): ¡Lo sé!

Ambas se abrazan y dan un pequeño brinco de alegría. Cuando se separan, Isabel se acomoda su anillo mirándolo embelesada, luego dirige nuevamente su atención a las cajas.

ISABEL: Ya saldremos, brindaremos y festejaremos. (Toma un sorbo de su copa y mira fijamente a Maria) Ahora necesito saber cómo te sientes.

Maria la mira y suspira.

Cortamos a:

Noche - Galería de Arte.

Estamos en una galería vacía, salvo por las pinturas en la pared. Michael se encuentra parado mirando una de ellas, que se encuentra sutilmente iluminada. Reconocemos las pinturas como pertenecientes a Michael. Él se encuentra vestido elegante, con pantalón de vestir gris y camisa blanca. Lleva las manos dentro de los bolsillos del pantalón, mientras contempla su obra. Suspira.

Escuchamos unos pasos acercándose hacia Michael, provenientes de zapatos de tacos. Vemos a Emily acercarse a Michael, con dos copas de champagne en la mano. Se para junto a él y golpea su hombro suavemente. Lleva puesto un traje de pantalón parecido al que hemos visto, color verde.

EMILY: Felicitaciones (le entrega la copa y ambos chocan sus bebidas). Tu primer muestra.

Michael toma toda su bebida rápidamente. No dice nada y vuelve a suspirar.

Emily lo mira un poco sorprendida. Choca su hombro con el de él.

EMILY: Vamos, no ha sido tan mal. La convocatoria podría haber estado mejor, pero para una primera muestra ha sido todo un éxito. ¡Incluso vendimos esta pintura! (Toma de su bebida y mira la pintura) Pensé que finalmente conocería a tu esposa esta noche.

Michael la mira entre sorprendido y enojado. Emily se ríe.

EMILY: Lo siento, pero es verdad. Hablas tanto de ella pero ni siquiera la he conocido en todos estos meses que hemos trabajado juntos. (Termina su bebida y vuelve a golpear suavemente a Michael en el hombro) Incluso hicimos una apuesta sobre su existencia.

Michael se aleja de ella un paso. Emily lanza una carcajada, toma la copa de Michael y coloca ambas copas en el piso.

EMILY: Oh, vamos, Michael. Debes admitir que es gracioso. (Lo toma del brazo) Necesitas disfrutar un poco de tu momento, de este increíble logro.

Michael mira la galería.

MICHAEL: Supongo que tienes razón.

EMILY (sonriendo): Claro que la tengo. (Toma la mano de Michael y lo lleva hacia la mitad de la habitación) Ahora, vamos a festejar como se debe.

Michael la mira extrañado.

MICHAEL: ¿Qué tienes planeado?

Emily saca su celular de un bolsillo de su pantalón. Aprieta la pantalla y comenzamos a escuchar:

Música: Annie Lennox, "I put a spell on you"

Guarda su celular en el bolsillo.

EMILY: Vamos a bailar. (Le sonríe) Y a beber. (Comienza a moverse al ritmo de la música) Y a vivir el momento.

Cortamos a:

Isabel y Maria.

Música: continuación de la escena anterior.

Isabel mira a Maria con cariño y dolor.

ISABEL: ¿Cómo te sientes?

Maria suspira y cierra los ojos. Se le quiebra la voz.

MARIA: Me siento horrible. (Abre los ojos y cruza los brazos sobre su pecho, como abrazánsose) No sé qué hacer, no sé qué pensar. (Toma aire) Michael me mintió por tanto tiempo pero, a la vez-

Se detiene y empieza a llorar.

ISABEL: Es Michael. (Se acerca a Maria y comienza a acariciarle los brazos) Es el amor de tu vida.

Maria asiente.

MARIA: Quiero perdonarlo pero, a la vez, siento que estamos a millas de distancia. Cada uno está enfrascado en sus cosas y ninguno quiere dar el brazo a torcer. (Respira y se seca las lágrimas del rostro) Quizás… quizás ya no queremos lo mismo. (Se encoge de hombros) Quizás maduramos como personas y… nuestra relación-

ISABEL (interrumpiéndola): ¿Quieres separarte de Michael?

Cortamos a:

Michael y Emily.

Ambos están en la galería, Michael con una botella de champagne en la mano mientras los dos bailan al ritmo de la música. Emily estira su brazo para tomar la botella de la mano de Michael, mientras sonríe y se acerca sugestivamente hacia él.

Cortamos a:

Maria se lleva las manos al pelo y respira ofuscada.

ISABEL: Maria, ¿quieres separarte de Michael? (Se lleva las manos al pecho) Porque si eso es lo que quieres y sientes te hará bien, yo estaré de tu lado. Un cien por ciento.

Estira su mano y toma la de Maria, estrechándola con cariño. Baja la vista hacia el suelo y su cara se transforma a una expresión de miedo.

ISABEL: Maria, ¿te encuentras bien?

Maria la mira extrañada. Isabel señala el suelo. La cámara enfoca las piernas de Maria, donde vemos sangre que se desliza por la misma, concentrándose en su entrepierna.

Maria baja la vista sorprendida y da un paso hacia atrás. Toca la sangre en su pierna y mira asustada Isabel.

MARIA: ¿Qué es esto?

Cortamos a:

Emily deja la botella de champagne vacía en el suelo y se acerca más a Michael; sus cuerpos se encuentran pegados. Ella sonríe mientras lleva sus manos hacia los hombros de Michael. Él cierra los ojos y baja la vista, sin devolver su gesto. Emily roza su cuerpo con el de Michael al ritmo de la música. Levanta la vista hacia el rostro de él y acerca su cabeza, besándolo en los labios.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Supermercado.

Estamos dentro de un gran Target. Escuchamos la música ambiente del lugar y vemos algunas personas pasear con sus carros por entre las góndolas, eligiendo productos.

En la góndola de cereales, vemos a Liz, parada junto a un carro con Zack sentado dentro. El niño se encuentra jugando con dos dinosaurios en sus manos mientras Liz escoge un producto y lo coloca dentro del carro.

Escuchamos un golpe y el carro de Liz se mueve. Ella levanta la vista asustada y mira a su izquierda, donde otro carro ha colisionado con el de ella. Escuchamos la voz de una mujer mientras se acerca por el pasillo.

MUJER: ¡Lo siento mucho! Estos carros tienen vida propia.

La mujer aparece junto a Liz y toma su carro.

LIZ: No se preocupe. Estas cosas pasan.

Liz se da vuelta para mirarla y vemos que la mujer es la madre de Max. La expresión en el rostro de ambas cambia drásticamente.

DIANE (con hastío): Oh, Liz.

LIZ (con dureza): Diane, qué lindo verte.

Diane mira a Zack con desdén y luego nuevamente a Liz. Zack sigue jugando con sus dinosaurios, sin prestarle atención a las mujeres.

LIZ: Podrías saludarlo. Es tu nieto, después de todo.

Diane la mira fijo unos segundos.

DIANE: Eso es lo que tú dices.

Liz mira a Zack y se aleja unos centímetros de él, baja la voz para que no la escuche.

LIZ: No puedes ser tan obtusa, Diane. (Respira hondo) ¿Por qué nos alejas tanto de tu familia? Zack merece tener una relación con ustedes. Es lo único que le queda de su padre. (Hace una pausa) Zack es lo único que te queda de Max. (Hace otra pausa) Es lo único que nos queda a ambas.

Diane mira a Zack unos segundos y piensa. Por un momento parece suavizar sus expresiones, pero de repente vuelve su vista a Liz.

DIANE: Mi hijo no está muerto, ya volverá a casa. Que tú hayas tenido tan poca fe en su regreso me indigna.

Liz empieza a ponerse nerviosa, busca palabras para contestarle.

DIANE: Que tengas una buena noche, Liz. Saluda a tus padres de mi parte.

Diane toma nuevamente su carro y se aleja por el pasillo. Liz la mira con odio y parece tener unas lágrimas en el rostro.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Supermercado.

Estamos en el estacionamiento del Target. Vemos a Liz salir del supermercado con un carrito de compras lleno de bolsas y Zack sentado en el asiento para niños. Liz empuja su carro hacia el estacionamiento. El mismo se encuentra casi vacío, con sólo cuatro autos estacionados, bastante espaciados uno del otro.

Llega hacia su auto y deja el carro junto al baúl del mismo.

Repentinamente las luces del estacionamiento se apagan y todo queda a oscuras. Liz emite un sonido de susto y mira hacia su alrededor. Escuchamos el sonido de botellas cayendo y rodando por el piso. Liz alza las manos tratando de tomar a Zack pero una fuerza la empuja hacia el auto y el carro hacia el otro lado del estacionamiento.

LIZ (asustada): ¿Quién está allí?

Escuchamos una respiración y unos pasos.

LIZ: ¡Zack! ¡¿Dónde estás?!

Las luces del estacionamiento se prenden. Vemos a Katrina a unos metros de Liz, sosteniendo a Zack entre sus brazos. Liz estira sus brazos hacia Zack y comienza a caminar hacia él.

LIZ: ¡ZACK!

Katrina gira su cuerpo, escondiendo a Zack de Liz.

KATRINA: Ni un paso más.

Liz se detiene, asustada.

LIZ: ¿Quién eres? ¿Qué quieres?

Katrina aprieta a Zack entre sus brazos, que trata de escabullirse de ella.

KATRINA: Soy parte de la guardia real de Antar.

Liz se sorprende.

KATRINA: Tengo a mi cargo el cuidado de Zan.

LIZ (suspira): ¿Max?

Zack mira a Liz y luego rápidamente a Katrina.

ZACK: Tú tienes a papá.

Katrina ignora a Zack, que pone sus brazos alrededor del cuello de ella.

LIZ: ¿Qué haces aquí? (Mira a su alrededor, buscando desesperada) ¿Dónde está Max?

KATRINA: Zan está a salvo… al menos por ahora. Pero nuestros enemigos se están acercando nuevamente.

Liz se anima y vuelve a caminar hacia Katrina, quien estira una mano hacia Liz.

KATRINA: ¡Ni un paso más!

Liz se detiene nuevamente. Katrina no se da cuenta que Zack aprieta cada vez más su cuello.

Empezamos a escuchar:

Música: Ruelle, "Genesis"

LIZ: Deja a Zack tranquilo. Llévame a mí, si quieres.

Katrina niega.

KATRINA: Pero es a él a quien necesitamos.

Liz mira a Zack desesperada.

ZACK: ¿Dónde está papá?

Katrina lo mira sorprendida.

KATRINA: Tu padre te está esperando. (Zack la mira sin expresión, ella intenta sonreírle) Tú eres el heredero de una poderosa nación, debes estar con tu gente.

ZACK: Lastimaste a papá.

Katrina lo mira confundida. Comienza a negar con la cabeza mientras Zack aprieta las manos sobre su cuello.

LIZ: Zack, ¿qué haces?

ZACK: No dejaré que sigan lastimando a papá.

Katrina mira a Liz y luego a Zack con temor. Intenta desprenderse del niño pero este la ha tomado fuertemente del cuello. Vemos que debajo de las manos de Zack comienza a brillar una luz plateada. Liz corre hacia ellos.

LIZ: Zack, ¡no!

La luz debajo de las manos de Zack crece con tanta potencia que golpea contra Liz que intenta acercarse a ellos y la tumba al piso. Se tapa los ojos cegada por la luz.

Las luces del estacionamiento titilan unos segundos hasta que todas se apagan repentinamente. Dos segundos después, vuelven a prenderse. Liz respira fuerte, abre los ojos y se incorpora lentamente. Mira hacia donde estaban Katrina y Zack, donde ahora vemos sólo a Zack envuelto en una lluvia de cenizas.

LIZ (suspira, mirando las cenizas): Cariño, ¿qué has hecho?

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Hospital.

Estamos dentro de una habitación, donde vemos a Maria vestida con una bata blanca y celeste, acostada en la cama. La habitación es individual, por lo que es la única paciente. Maria está con el pelo atado en una cola de caballo y en su rostro notamos cansancio y malestar. Está acostada en posición fetal, con el cuerpo apoyado sobre su lado izquierdo, mirando hacia la ventana. La misma tiene las cortinas corridas y fuera vemos las luces de la ciudad de New York.

Isabel está sentada en un sillón frente a la cama de Maria, con los pies descalzos sobre el mismo. Se la nota nerviosa, mientras parece comerse las uñas.

ISABEL: ¿Estás segura que no quieres nada de comer?

Maria niega con la cabeza. Vamos a un flashback:

Estamos en la misma habitación del hospital pero más temprano en el día. Maria está vestida con la misma bata y sentada en la cama. Isabel se encuentra a unos pasos de Maria mirándola preocupada, con una mano en la boca; parece que se come las uñas del nerviosismo. Junto a Maria vemos una médica con el ambo blanco.

La médica se sienta en la cama junto a Maria y toma su mano.

MÉDICA: Lo siento mucho, Maria.

Maria la mira confundida.

MARIA: ¿Qué pasó? ¿Qué tengo?

La médica acaricia la mano de Maria y la mira con tristeza.

Volvemos al presente:

ISABEL: ¿Y algo para tomar?

Maria vuelve a negar, en ambas ocasiones sin cambiar su posición.

Volvemos al flashback:

MEDICA: Tuviste un aborto espontáneo.

MARIA (sorprendida): ¿Qué tuve un qué? (Hace una pausa, pensando) ¿Estaba embarazada?

La médica asiente.

MÉDICA: Diez semanas.

Maria se lleva las manos al rostro.

MARIA: No puedo creer que ni me di cuenta.

La médica continúa mirando a Maria mientras espera que se quite las manos del rostro.

MÉDICA: Lo importante es que no te culpes por lo que pasó, Maria. Nada de esto es tu culpa. (Hace una pausa y respita) Pero sí hay algo más que debo decirte…

Isabel se acerca un paso a la cama, asustada.

MARIA: ¿Qué?

MÉDICA: Hicimos algunos estudios y… (estira su brazo para tomar la mano de Maria nuevamente) la causa del aborto es por una malformación en tu útero.

Maria mira a Isabel con temor y luego a la médica.

MÉDICA: Siento mucho decirte esto, Maria, pero- (toma aire) eres infértil.

Volvemos del flashback.

Isabel se levanta del sillón y se acerca a los pies de la cama.

ISABEL: ¿Quieres que llame a-?

Isabel se detiene cuando Maria gira repentinamente su cabeza y mira con fijo a Isabel, para evitar que diga el nombre de Michael. Isabel suspira.

ISABEL: ¿Quieres que llame a tu madre?

Maria lleva su vista nuevamente hacia la ventana. Toma unos segundos para responder.

MARIA (su voz se escucha en un tono bajo, y rasposo): Llama a Liz, por favor.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Providence.

Música: "What you know".

Un bar universitario de la ciudad. Grupos de jóvenes entran al mismo, hablando, riéndose y fumando. El bar dentro está oscuro y casi repleto. Los jóvenes están bailando al ritmo de la música, bebiendo cervezas y tragos, mirando la mayoría hacia el escenario. En el mismo hay una banda de música que se encuentra tocando la canción que escuchamos. Allí vemos a Alex tocando el bajo y cantando.

Tess se encuentra a unos metros del escenario, con su brazo izquierdo apoyado sobre una mesa alta mientras sostiene una bebida en su mano derecha. Mira atentamente hacia Alex y sonríe ampliamente.

Alex baja la vista hacia Tess unos segundos. Ambos se miran; él le sonríe y ella le hace un gesto de beso.

Cortamos a:

Música: Continuación de la escena anterior.

Estamos en un callejón junto a la salida de emergencia del bar. Allí hay una camioneta blanca donde Alex se encuentra guardando equipamiento de música. Una pareja fuma y bebe a unos metros de la camioneta. La puerta de emergencia se abre y Tess sale del bar y caminando en saltos hacia Alex.

TESS: ¡Eso estuvo increíble!

Abraza a Alex y él la besa en la frente. Se agacha para arreglar unos cables.

TESS: En serio, Alex, creo que fue su mejor noche.

Alex levanta la vista y le sonríe, un poco nervioso.

ALEX: ¿De verdad lo crees?

Tess asiente mientras sonríe. Se muerde el labio y luego mira hacia sus costados, al callejón vacío salvo por la pareja, que ahora se encuentra enfrascada en un apasionado beso.

TESS: ¿Dónde está el resto de la banda?

Alex se para con los cables en la camo y los mira concentrado, mientras comienza a desenredarlos. Se encoge de hombros.

ALEX: Aún no somos famosos y ya se les subió el humo a la cabeza. Creo que se quedaron dentro para hablar con un grupo de chicas de una sororidad.

Tess levanta una ceja.

TESS: ¿Y tú estás solo aquí fuera?

Alex se encoge de hombros nuevamente. Deliberadamente no la mira y concentra su vista en los cables, a pesar de ya estar desenredados.

ALEX: Yo ya conocí a mi chica.

Tess se sonroja. Baja la vista unos segundos al piso y luego la vuelve a levantar. Esta vez, se encuentra con Alex mirándola fijamente a los ojos.

TESS: ¿Tu chica soy yo?

ALEX: Si tu quieres…

Tess guarda sus manos en los bolsillos traseros de su jean y se muerde el labio inferior. Se balancea sobre sus pies, nerviosa.

TESS (asintiendo): Me encantaría.

Alex suelta los cables, se acerca a Tess y aprieta su cuerpo contra el de ella. Apoya una mano en la cintura de Tess y la otra en su nuca, llevándola cerca suyo.

ALEX: Entonces está decidido. Tú eres mi chica, Tess Harding.

Alex la besa unos segundos y luego se separa y le sonríe. Mira hacia los instrumentos aún en la acera.

ALEX: Y por eso, debes ayudarme a subir todo esto a la camioneta.

Tess lanza una carcajada y lo golpea cariñosamente en el pecho, separándose de él.

Termina la escena y cortamos a:

Nave espacial - Hora incierta.

Estamos en la última habitación que vimos, donde Katrina se transportó a la tierra. Estamos unos segundos luego de que Katrina haya ingresado al habitáculo.

HOMBRE: Cuídate, Katrina, y ten éxito.

KATRINA (asintiendo): Lo tendré.

Escuchamos un sonido agudo mezclarse con el ruido de las máquinas de la habitación. Una luz comienza a crecer dentro del habitáculo donde está Katrina, cegando al hombre. Se tapa los ojos alejando su cuerpo de Katrina. La luz desaparece en el mismo momento que todas las máquinas se apagan. La habitación queda a oscuras.

El hombre abre la vista. Dos segundos después, las máquinas se reinician lentamente y la habitación vuelve a iluminarse, tenuemente. El hombre se acerca lentamente hacia el panel de control y toca unos botones, observando la pantalla.

La cámara se enfoca en su rostro, mientras lee la información en la pantalla. Lentamente, la expresión en su rostro empieza a modificarse y vemos aparecer miedo.

HOMBRE (susurrando): No puede ser…

Escribe algo en el teclado del panel de control mientras niega.

HOMBRE: Esto no puede estar pasando…

Termina la escena y cortamos a:

Noche - New York.

Estamos en el nuevo departamento de Maria. El mismo sigue casi igual que la última vez que lo vimos, con varias cajas sin abrir, y sólo el piano, un sillón y una biblioteca con algunos libros y una televisión como mueblería. La televisión se encuentra prendida en un canal de noticias.

Maria está acostada en el sillón sobre su lado derecho. Se la ve demacrada, con la piel pálida, ojeras bajo los ojos y lleva el pelo recogido sin mucho cuidado. Lleva puesto solamente una remera gris, varios talles más grandes que ella, con el logo de una banda de música. Parece ser una remera de Michael.

Lentamente y con dificultad se incorpora, sentándose en el sillón. Se agacha a buscar una copa de vino que está en el piso; la toma y bebe gran parte del contenido.

Escuchamos dos golpes en la puerta. Maria mira con desdén su puerta y toma otro sorbo de vino. Vuelven a sonar dos golpes y escuchamos la voz de Nate fuera del departamento.

NATE: ¿Maria?

Maria cierra los ojos y recuesta su espalda en el sillón. Nate vuelve a tocar la puerta, esta vez tres veces.

NATE: Vamos, Maria, sé que estás ahí dentro. (Hace una pausa) Isabel dice que hace cuatro días que no sales del departamento. (Hace otra pausa) Puedo escuchar tu televisión prendida, (se ríe) ¿estás mirando C-SPAN?

Maria resopla, toma el control remoto del sillón y baja el volumen de la tele. Con la copa en la mano, se para y camina lentamente hacia la puerta. Destraba la cerradura y abre la puerta, dándose vuelta inmediatamente para volver caminando hacia el sillón. Nate la mira sorprendido desde el pasillo.

MARIA: ¿Vas a entrar o qué?

Nate da un paso hacia el departamento y cierra la puerta lentamente a su espalda, mientras observa toda la escena. Notamos que en la cocina a su izquierda hay algunos paquetes de comida y platos sucios.

NATE: Al menos has comido algo.

Maria se encoge de hombros y no responde. Nate lleva una bolsa blanca en su mano derecha. Alza la misma y la coloca en el desayunador.

NATE: Te traje comida (saca la misma y observa la copa vacía de Maria). Y suerte que también traje artillería pesada.

De la bolsa produce una botella de tequila y la coloca junto a los recipientes de comida. Mira mira sorprendida la botella y se para rápidamente.

MARIA: Ahora sí tienes mi atención.

Nate le sonríe pero se nota que hay dolor en su rostro al verla en esta situación. Maria camina hacia el desayunador dispuesta a tomar la botella de tequila. Nate se tapa los ojos y gira el cuerpo.

NATE: ¡Oh, Dios, Maria! ¿Puedes ponerte ropa?

Maria baja la mirada hacia su cuerpo.

MARIA (exasperada): Está bien.

Maria camina hacia una caja de donde sacar un short negro, sin mirar mucho. Se coloca rápidamente el short y vuelve hacia el desayunador.

MARIA: ¿Mejor?

NATE: Mucho.

Maria abre la botella de tequila y está por tomar directamente del pico cuando Nate la interrumpe, tomando la botella de sus manos.

NATE: Vamos, Maria, al menos come algo.

Nate coloca la botella de tequila de vuelta en el desayunador y empuja el tupper de comida hacia Maria. Ella mira primero la comida y luego a Nate con desdén, y vuelve finalmente hacia la comida. Abre el tupper y mira con asco lo que hay dentro.

MARIA: No tengo hambre.

Nate la mira unos segundos, pensando.

NATE: Por cada bocado de comida, te dejaré tomar un shot.

Maria levanta una ceja, mirándolo incrédula. Piensa unos segundos en la proposición y toma el contenedor de comida y un tenedor de plástico.

MARIA (resignada): Está bien.

Maria se aleja hacia el piano y se sienta en la banqueta blanca junto a él. Abre el contenedor y lleva un bocado de comida a su boca.

NATE (sonriendo): Así me gusta.

Nate toma la botella de tequila y dos shots de vidrio de una alacena y camina hacia el sillón. Se sienta acomodándose.

NATE: Entonces, ¿lo has llamado?

Maria se detiene con el tenedor lleno de comida a mitad de viaje hacia su boca. Lleva su mirada a Nate y lo observa con furia.

NATE: No voy a decir su nombre, (se ríe) Isabel ya me lo prohibió. (Serio) Pero aún así creo que necesitas llamarlo.

Maria lleva el tenedor a su boca y come un segundo bocado de comida. Rápidamente y con fastidio devuelve el tenedor al contenedor, lo cierra y coloca en un extremo del piano. Resopla.

MARIA: ¿Podemos hablar de otra cosa, por favor? (Hace una pausa) Necesito no pensar todo en el día en lo mismo.

Nate sirve dos shots de tequila.

NATE: Me parece bien. (Le acerca un shot a Maria) Hablemos de tu trabajo, entonces. (Maria revolea los ojos, exasperada) Isabel también me contó que te negaste a viajar a Japón.

Maria bebe el tequila y se da vuelta en la banqueta, enfrentando el piano. Se encoge de hombros.

MARIA: ¿Para qué ir?

NATE: Porque es una excelente oportunidad. Porque estarías grabando un disco entero con una excelente artista, que pidió exclusivamente por ti. (Toma su shot) Sería una excelente oportunidad para alejarte de todo y descansar. Olvidarte de lo que ha pasado.

Maria cierra los ojos, se la nota con mucha pena.

MARIA (susurra): Puede ser…

NATE: ¿Has escrito algo en estos días al menos? (Maria asiente, de espaldas a él) ¿Quieres mostrarme?

Maria vuelve a asentir. Respira hondo, alza sus manos hacia el piano y, suavemente, aprieta las teclas.

Empezamos a escuchar, cantado por Maria: "Million Reasons", Lady Gaga.

Nate recuesta su espalda sobre el sillón y mira la mira, concentrado en la música y su voz.

Cortamos a:

Noche - Hotel.

Nos encontramos en una habitación de hotel, no muy grande pero bien decorada. Michael está sentado sobre la cama con los codos apoyados sobre sus rodillas, mirando fijamente hacia el piso. Está vestido con ropa elegante.

Mira hacia su derecha donde vemos un celular sobre la cama. Mueve su pierna derecha nervioso y finalmente toma el celular, marcando rápidamente una llamada. Sin siquiera dar tono de llamada escuchamos que atiende el buzón de voz. Michael cierra los ojos y carraspea, nervioso.

MICHAEL: Maria… soy Michael (se ríe, nervioso) pero seguro ya lo sabes por mi voz, y porque te he llamado diez mil veces en los últimos dos meses. (Hace una pausa) Entiendo tu enojo, de verdad lo entiendo, pero- (cierra la mano izquierda, con furia) no saber de ti me está matando. ¡Vamos, Maria! Sólo necesito escuchar tu voz, saber que estás bien- (hace una pausa) que nosotros podemos estar bien. Si no es hoy, al menos mañana… Sé que lo he hice estuvo muy mal, y de verdad lo siento, pero estoy dispuesto a enmendarlo, como sea. (Respira hondo) Creo que debes hablar con tu padre, ¿y quizás luego puedas perdonarme? (Se rasca la ceja) Logré sacarle unas fotos con mi celular la última vez que lo vi… quizás Isabel pueda ayudarte a encontrarlo. (Se tapa el rostro con la mano izquierda) Realmente lo siento, Maria. Te ex-

Se escucha un pitido de finalizada la grabación. Michael revolea su celular enojado, que rebota contra la pared de la habitación y cae al piso

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Departamento de Michael.

Liz se encuentra sentada en el desayunador, con una copa de vino en la mano y una laptop abierta frente a ella. En la pantalla vemos a Tess, quien se encuentra conectada a través de Skype hablando con Liz.

LIZ (preocupada): Tess, no sé qué hacer, ¡qué pensar!

La cámara cambia a Tess, quien se encuentra en la habitación de Brown de Alex, sentada en un escritorio mirando hacia su laptop. En la cama, junto a ella, se encuentra Alex leyendo un libro quien no llega a estar apuntado por la cámara.

TESS: No tienes de qué preocuparte; no le pasará nada a Zack.

Cambiamos a Liz, quien mira hacia su derecha hacia la habitación. En la puerta, vemos a Kyle quien camina junto a Zack de la mano, entrando hacia la misma y cerrando luego la puerta.

Liz baja la voz a un susurro.

LIZ: Deberías haberlo visto… su rostro...

TESS: Liz, ¿estás dudando de tu hijo?

Liz suspira.

LIZ: No sé en qué creer ya…

Cambiamos a Tess.

TESS (seriamente): Liz, escúchame, Zack es poderoso pero eso no significa que sea malvado. Es un niño de dos años que está aprendiendo a utilizar sus poderes. Incluso a mí me costó años dominarlos y tuve a Nasedo conmigo durante años.

Liz toma un sorbo de su vino y suspira.

LIZ: Quizás tengas razón.

Tess se ríe.

TESS: ¡Claro que tengo razón!

Cambiamos a Liz.

TESS: Quizás deba volver a Roswell… ayudarlo a entender todo lo que está pasando por su cuerpo y mente.

LIZ (negando): ¡Ni se te ocurra! No puedes poner tu vida en pausa sólo por mi hijo.

TESS: También es mi ahijado.

LIZ (sonriendo): Aún así, no lo permitiré. Tú termina tus estudios, vive tu vida. Te lo mereces luego de todo lo que ha pasado.

Tess sonríe débilmente.

LIZ: Zack dice que ha visto a su padre… que lo escucha.

TESS (sorprendida): ¿Ha visto a Max?

Cambiamos a Tess, donde vemos a Alex soltar su libro de la sorpresa, que cae sobre su pecho, y girar su cabeza hacia Tess.

LIZ: ¿Tú crees que pueda ser verdad?

TESS: Creo en un montón de cosas, y una de ellas es que Zack es un niño dulce, que ama a su madre y, probablemente, quiera conocer a su padre.

Cambiamos a Liz.

LIZ: Entonces crees que es posible.

TESS (asiente): Sí. ¿Tú?

Liz piensa unos segundos. Toma un sorbo de vino y asiente.

LIZ: Sí, quiero creer que aún está vivo.

Termina la escena y cortamos a:

Día - New York.

Vemos la puerta de un restaurante en SoHo. El mismo se encuentra repleto; parece de última moda con personas haciendo fila en la entrada y esperando fuera en la vereda para almorzar. El restaurante queda en una esquina con mesas y sillas en la vereda, bajo el resguardo de unos toldos y enredaderas.

En una de las mesas, sentado solo, vemos al papá de Maria. Se encuentra vestido con un traje azul oscuro y parece haber llegado hace poco a la misma. Coloca su celular sobre la mesa y toma la servilleta, que coloca sobre sus piernas.

Entre la multitud en la vereda vemos a Maria acercarse hacia la mesa. En el rostro tiene una expresión neutra, pero casi de enojo. Al llegar a la mesa, coloca su cartera roja estrepitósamente sobre la mesa, sobresaltando a su padre.

El hombre levanta la mirada y se quita los anteojos de sol. La mira sorprendido y sonríe.

DANIEL: Maria… te ves-

Maria levanta la mano derecha, en señal de detención, interrumpiéndolo.

Empezamos a escuchar: "Piece by piece (Radio Edit)", Kelly Clarkson.

MARIA: No, no hablarás. Tuviste veinte años para hablarme, así que ahora es mi turno. Ahora tú finalmente me escucharás.

Daniel comienza a levantarse pero Maria baja su mano, indicando que se siente nuevamente.

MARIA: No quiero excusas ni explicaciones. Lo único que sé de ti es que me arruinaste la vida. Nos abandonaste a mi madre y a mí sin un centavo. Desapareciste durante años (Maria comienza a llorar). No me buscaste ni llamaste ni una sola vez… (entre dientes, furiosa) durante 20 años pensé que no me querías. ¿Y ahora me entero que estuviste observándome todo este tiempo? ¿Que estuviste a metros de tu hija y nunca se te ocurrió verla?

DANIEL: Maria, puedo explicar.

MARIA (interrumpiendo): Te dije que no quiero tus excusas. Arruinaste mi vida entonces, y continúas arruinándola ahora. ¿Quién te crees que eres para amenazar a mi marido? ¿A mis amigos? ¿Crees que necesitas cuidarme, protegerme? (Apoya sus manos sobre la mesa y se inclina hacia él) Ellos fueron justamente los que me protegieron todo este tiempo de gente como tú… de (hace una pausa, buscando la palabra) despiadados como tú. Mantente alejado de mi familia. (Toma su cartera y la coloca en su hombro izquierdo) Mantente alejado de mí. No quiero verte nunca más. No quiero siquiera oír sobre ti.

Daniel acomoda su servilleta, nervioso. Respira hondo y la mira fijo.

DANIEL (en voz baja): Sólo estoy cuidándote de esos monstruos. (Maria lo mira, desafiante, sin responder) Necesito que te alejes de ellos. He podido protegerte dentro del FBI hasta cierto punto… No sé cuánto tiempo más podré mantenerte fuera de su radar.

MARIA: No necesito tu ayuda. Nos hemos deshecho del FBI una vez ya… (se acerca nuevamente hacia su padre y sonríe maliciosamente) y puedo protegerte de mi familia sólo hasta cierto punto.

Daniel se queda callado, anonadado. Maria se reincorpora, acomoda su cartera y su pelo y lo mira una última vez.

MARIA: Adiós, papá.

Se da vuelta rápidamente y se aleja por la vereda, dejando a su padre sentado solo en la mesa.

Termina la escena y cortamos a:

Pantalla en blanco.

Leemos "Años después" en letras negras.

Abrimos de Noche en una Galería de arte.

Nos encontramos en una exposición de cuadros en una galería de arte. Pareciera ser la apertura ya que las personas se encuentran bien vestidas y hay un servicio de catering que le entrega comida y bebida a las personas. Vemos a Michael vestido con un pantalón de vestir gris y una camisa del mismo color. Se encuentra parado en un círculo de unas 5 personas, con las manos en los bolsillos y hablando. Las personas, todas con canapés o bebidas en las manos lo escuchan atentamente. Escuchamos las voces de varias personas hablando y música de fondo pero no distinguimos ninguna conversación. Michael se ríe de lo que dice una mujer junto a él. De repente fija su vista más allá del grupo de gente, en la puerta de la galería, que acaba de abrirse.

Vemos a Maria ingresar a la Galería. Lleva puesto un jean con botas altas negras, una musculosa blanca y una campera de cuero roja encima. Da dos pasos hacia dentro de la galería y mira a su alrededor, buscando.

MICHAEL (mirando a Maria, sorprendido): Disculpen.

Se aleja del grupo de gente y comienza a caminar hacia Maria, hipnotizado. Al pasar junto a una camarera, toma dos copas de vino blanco de la bandeja que lleva.

Maria se queda parada donde está. Nota a Michael acercándose y le sonríe, levemente, mientras guarda sus manos en los bolsillos delanteros de su jean, nerviosa.

Michael se para frente a Maria y los dos se quedan unos segundos mirándose. Michael luego se da cuenta de sus copas en la mano y le entrega una a Maria, quien la toma.

MARIA (casi susurrando): Gracias.

MICHAEL: Viniste. (Sonríe ampliamente, casi no puede creerlo) No puedo creer que estés aquí, pensé que no regresabas hasta la semana que viene.

Maria mira a su alrededor a la gente y las pinturas colgadas en las paredes. Toma un sorbo de vino.

MARIA: Es tu primera muestra en New York, chico del espacio, no podía faltar.

Michael la mira de pies a cabeza.

MICHAEL: Te ves increíble, (Maria sonríe, nerviosa. La cámara enfoca el cuello de Maria, donde lleva una cadena de color dorado, con un anillo. Michael lo señala con la mano en la que tiene la copa de vino) Estás usando tu-

MARIA (lo detiene): Sí. (Baja la vista hacia la cadena, mientras con su mano derecha toma el anillo y juega con él. Sube la mirada hacia Michael nuevamente). Esto se ve increíble, Michael, estoy muy orgullosa de ti.

Ambos se quedan en silencio unos segundos.

MICHAEL: Te dejaré recorrer la galería tranquila, luego me dices qué piensas de las pinturas.

Maria asiente.

MARIA: Seguro. (Toma un sorbo de vino, Michael se empieza a alejar) Tal vez podamos hacerlo durante la cena.

Michael la mira, sorprendido. Maria le sonríe.

MARIA: Dije "algún día", Michael.

Él le devuelve la sonrisa y asiente.

MICHAEL: Te buscaré en breve. ¿Te molesta pasar por mi hotel así puedo cambiarme? (Se mira la vestimenta) Sabes que esto no es mi tipo de escena.

Maria se ríe.

MARIA: Seguro.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Habitación de hotel.

Una puerta se abre; vemos a Michael ingresar a la habitación, seguido de Maria. Ambos llevan la misma ropa que la escena anterior. La habitación de hotel es grande, con una sala con una mesa y varias sillas, y la habitación separada de la misma por dos puertas de madera. Maria ingresa a la habitación un poco temerosa; se acerca a la mesa y deja su cartera sobre la misma. Luego se quita las botas y las deja junto a la silla. Camina alrededor de la mesa, quedando del otro lado de la misma, mirando a Michael.

MICHAEL (nervioso): Entonces… me iré a cambiar, ¿y vamos a comer?

Maria asiente y Michael se aleja hacia la habitación.

Ella respira hondo y recorre la sala con su mirada. Cerca de la mesa se encuentra una pequeña biblioteca junto a las ventanas, donde vemos un iPod speaker. Maria camina hacia el mismo con curiosidad. Escuchamos a lo lejos el sonido de agua corriendo; Michael no ha cerrado las puertas de la habitación.

Maria prende el iPod y contempla la pantalla. Vemos que la misma se prende en una lista con el nombre "Maria" y una foto de ella, sacada en la intimidad, sonriendo. Comienza a revisar las canciones y se la nota sorprendida.

MARIA: Michael, ¿qué es esto?

MICHAEL (desde lejos): ¿Qué? (Michael aparece en la sala, sigue llevando puesto su pantalón pero ahora está con el torso y pies desnudos. Su cuerpo ha cambiado con el tiempo y se lo ve más tonificado y con músculos. En la mano tiene una pequeña toalla, que se refriega por el rostro). ¿Qué pasó?

Maria toma el iPod en su mano derecha y desliza su dedo por la pantalla.

MARIA (susurrando): Tienes todas estas canciones…

Michael se da cuenta de lo que Maria acaba de encontrar y se acerca hacia la mesa, colocando la toalla sobre la misma. Maria está dándole la espalda.

MARIA: ¿Por qué tienes todas estas canciones? (Se da vuelta, pero aún no mira a Michael) Estas… (levanta la vista y ambos se miran) estas son mis canciones.

Michael respira hondo.

MICHAEL: Sigo todo lo que haces, Maria, siempre lo he hecho. Todo este tiempo separados… aunque no pudiera verte o escuchar tu voz, al menos podía escuchar tus palabras. Tu música. Tu melodía. (Toma aire, buscando coraje y sonríe) Debo admitir que esperaba que algunas fueran dirigidas a mí.

Maria lo contempla. Posa su vista en el pecho desnudo de Michael y respira hondo, parece distraerse unos segundos pero finalmente niega con la cabeza y coloca nuevamente el iPod sobre el mueble. Coloca su dedo sobre la pantalla y apreta "Play" en una canción.

Empezamos a escuchar: "Still falling for you", Ellie Goulding.

MARIA: La mayoría lo son. (Se acerca unos pasos a Michael, él respira hondo) He escrito sobre nosotros miles de veces, Michael.

Michael estira su mano hacia Maria y corre su cabello, colocándolo detrás de su oreja. Maria cierra los ojos y deja caer su cabeza hacia la mano de Michael. Sonríe débilmente al sentir el contacto de él.

Michael lleva las manos hacia la campera de Maria y la quita, dejándola caer al piso. Acaricia lentamente los brazos de Maria desde sus muñecas hasta los hombros, donde descansa las manos en su cuello. Maria abre los ojos y mira a Michael, expectante.

MICHAEL (susurrando): ¿Escribiste esta canción sobre nosotros?

Maria asiente. Los ojos comienzan a llenarse de lágrimas.

MARIA (siguiendo la canción): Tú eres todo para mí.

Michael sonríe y baja nuevamente sus manos hacia los hombros de Maria, donde vuelve a bajar hacia la cintura. Toma el borde de su remera y está por levantarla pero Maria lo toma de las muñecas y lo detiene.

MARIA: Espera, hay algo que debo deci-

MICHAEL (interrumpiéndola): Lo sé. (La mira serio pero repleto de adoración) Liz me lo ha contado, pero eso no cambia nada, aún eres tú… tú eres todo lo que quiero.

MARIA (temerosa): ¿Estás seguro?

Michael inclina su cuerpo apoyando su frente contra la de ella.

MICHAEL: ¿Lo estás tú?

Maria sonríe y asiente débilmente, soltando las muñecas de Michael. Él regresa sus manos al borde de la remera de Maria y comienza a levantarla por el cuerpo y los brazos de Maria, quitándosela. Maria lleva debajo un corpiño de encaje color bordó. Michael le acaricia la piel.

MICHAEL: Eres tan hermosa.

Maria se moja los labios y cierra los ojos. Respira hondo.

MARIA: ¿Michael? (Abre los ojos y lo mira) ¿Puedes besarme, por favor?

Michael sonríe y desliza su mano derecha por el pecho de Maria, recorriendo la cadena hasta llegar al anillo. Lo toma entre sus dedos.

MICHAEL: Sólo si me dejas darte un anillo nuevamente.

Maria se ríe.

MICHAEL: Y nunca más te lo quitas.

MARIA: Trato hecho.

Michael encierra la cadena en su mano y, mientras baja su rostro, atrae a Maria hacia su cuerpo tirando de la misma. Coloca sus labios sobre los de ella y comienza a besarla.

Termina la escena y cortamos a:

Nave espacial - Hora incierta.

Estamos en la misma sala que hemos visto la última vez. El hombre se encuentra inclinado sobre el tablero, con las manos sobre el mismo, mirando hacia el vacío con tristeza en su rostro. La puerta se abre e ingresan dos soldados sosteniendo a Max de los hombros, quien ingresa a la sala luchando por zafarse.

MAX: ¡Suéltenme! (Luchando) No me hagan usar mis poderes.

Los soldados miran al hombre, quien gira el rostro hacia ellos y asiente. Los soldados sueltan a Max, quien se acomoda la ropa.

MAX (a los soldados, con sarcasmo): Gracias. (Al hombre, con furia) Tienen que dejarme ir.

El hombre gira su cuerpo completamente hacia Max.

HOMBRE (resignado): Te dejaremos ir.

MAX (incrédulo): ¿Lo harán?

SOLDADO 1: ¡¿Qué?!

SOLDADO 2: ¡No podemos permitir eso!

El hombre levanta la mano izquierda, en señal de silencio, hacia los soldados. Levanta la vista a Max y lo observa fijamente unos segundos.

HOMBRE: No podemos seguir negando la realidad… este hombre (señala a Max) no es Zan.

MAX (negando): No lo soy. Soy Max, siempre lo he sido.

El hombre cierra los ojos con tristeza.

Empezamos a escuchar: "Emerge Part II", Ruelle.

HOMBRE: Hemos dejado morir a nuestra mejor soldado por ti. (Abre los ojos y lo mira con furia) Un impostor al que nunca le importó su pueblo. Un egoísta que prefiere ver a Antar destruido.

MAX: No deseo eso… pero tampoco puedo cumplir este papel que me piden.

HOMBRE: Nuestro Rey.

MAX: Nunca fui su Rey, y tampoco quiero serlo.

El hombre señala el tablero.

HOMBRE: Te dejaremos ir. Eres más una carga que una salvación en esta nave.

Max dubita unos segundos, mira a los soldados y luego al hombre y camina lentamente hacia uno de los habitáculos.

HOMBRE: Espero que el peso de nuestra perdición te pese toda tu vida, (con asco) Max.

Max parece que va a decir algo, pero prefiere callar. Termina de caminar hacia el habitáculo e ingresa al mismo, agarrándose fuerte de las paredes de vidrio. Mira al hombre con tristeza.

MAX: ¿Qué van a hacer ahora?

El hombre respira hondo varias veces.

HOMBRE: Luchar, supongo. (Se encoge de hombros) Sobrevivir. Buscar un nuevo líder.

El hombre aprieta un botón en el tablero y el habitáculo se cierra. Dentro del mismo los sonidos llegan un poco apagados. El hombre aprieta otros botones en el tablero y se empiezan a prender unas luces dentro del habitáculo, Max mira a su alrededor un poco asustado.

Max y el hombre hacen contacto visual unos segundos, éste lo mira furioso.

HOMBRE: Cuida mucho de tu hijo.

Max pega las manos en el vidrio del habitáculo.

MAX (gritando): ¡NO!

El habitáculo se llena de luz, Max ya no ve nada. Se escucha un sonido fuerte y luego todas las luces se apagan. Lentamente vuelven a prenderse, Max ha desaparecido del habitáculo y sólo quedan en la sala el hombre y los soldados.

Cortamos a:

Noche - New York.

Estamos en el departamento de Isabel y Benjamin, en la cocina. La misma está iluminada por unas cálidas luces. Vemos a Isabel y Benjamin parados junto al lavabo, él lavando platos mientras ella los seca y coloca dentro de una alacena.

De repente, Isabel se detiene a mitad de camino. Su brazo empieza a temblar y el plato se cae al piso, rompiéndose en varios pedazos. Benjamin la mira con sorprenda.

Empezamos a escuchar: Música, continuación de la escena anterior.

BENJAMIN: ¿Qué pasó?

Isabel mira fijo al piso, donde se ha caído el plato. Levanta la mirada a Benjamin, tiene el rostro en blanco, sin registrar lo que acaba de pasar.

ISABEL: ¿Qué?

Benjamin señala el plato en el piso con su cabeza.

BENJAMIN (confundido): Dejaste caer el plato. (Apaga la canilla y toma el repasador de las manos de Isabel) ¿Te sientes bien? (Lleva sus manos hacia la panza de Isabel) ¿Es el bebé?

Isabel baja la vista al plato y luego levanta la misma hacia Benjamin nuevamente, sin entender lo que está pasando. Gira el rostro hacia su derecho, hacia una de las paredes de la cocina.

ISABEL: No lo sé… (Cierra los ojos) Me siento, (busca la palabra) diferente. Siento como una (lleva las manos a su pecho) fuerza en mi cuerpo. Como una conexión con algo… alguien.

BENJAMIN (preocupado): ¿Una conexión con nuestro bebé?

Isabel mira a Benjamin unos segundos y finalmente sonríe.

ISABEL: No he sentido esto desde hace cinco años.

BENJAMIN: ¿Qué quieres decir?

ISABEL: Creo- (sonríe ampliamente) creo que Max ha regresado.

Termina la escena y cortamos a:

Noche – Brooklyn. Departamento de Liz.

Vemos a Liz en la cocina con una botella de vino en la mano. Quita el corcho de la misma y se sirve en la copa que hay en la mesada. Camina hacia el living con la copa en la mano y se sienta en el sofá. Apaga la televisión y toma el primer libro de una gran pila que se encuentra frente a ella, sobre la mesa de luz. Toma un sorbo del vino y deja la copa en la mesa.

Liz abre el libro y toma unos anteojos de lectura con marco negro, que se encuentran junto a la pila de libros. Cuando se acerca a tomar los anteojos la pila de libros se cae al suelo.

Empezamos a escuchar:

Música: Ed Sheeran, "All of the stars".

LIZ (con sarcasmo): Genial.

Liz se arrodilla en el piso, junto a la pila de libros. Se dispone a recogerlos cuando nota un libro abierto. Lo mira, extrañada. Lo toma y vemos que el libro se ha abierto en el mismo poema de Walt Whitman que leímos en capítulos anteriores; "El bosque es hermoso, oscuro y profundo. Pero tengo promesas que cumplir, y millas que recorrer antes de dormir. Millas que recorrer antes de dormir". Escuchamos una voz que susurra "Liz". Liz suelta el libro asustada y mira por encima de su hombro. Escuchamos un golpe seco en la puerta y nuevamente alguien que susurra "Liz". Liz se levanta del piso rápidamente y corre hacia la puerta. Está por abrirla pero su mano se detiene encima del picaporte. Cierra los ojos y respira hondo.

Escuchamos la voz de Max, un recuerdo de Liz:

MAX: Volveré a ti. No importa lo que pase, no importa dónde estés, siempre encontraré la forma de regresar a ti.

Liz abre los ojos, apoya la mano en el picaporte y abre la puerta rápidamente. La cámara enfoca el marco de la puerta desde afuera. Vemos el rostro y medio cuerpo de Liz. Primero se la ve temerosa, conteniendo la respiración. Finalmente, deja escapar un suspiro y sonríe.

LIZ: Regresaste.

La cámara se acerca a Liz, quien no deja de sonreír. Cambiamos a lo que está mirando.

Vemos a Max, visiblemente más joven que Liz, parado en el hall. Lleva puesta la misma ropa que la última vez que lo vimos.

MAX (sonríe): Regresé.

Liz lo mira de pies a cabeza. Comienza a reír.

LIZ: Te ves… (busca las palabras) tan joven.

Max se ríe.

MAX: Tú te ves hermosa.

Liz se sonroja.

LIZ: ¿Cómo? ¿Cuándo?

MAX (se acerca a Liz y apoya las manos sus la cintura de ella): ¿Acaso importa? Estoy aquí. Ahora.

Liz lo mira obnubilada unos segundos. Finalmente, sonríe mientras niega con la cabeza.

LIZ (entre lágrimas): Volviste a mí.

Max abraza a Liz por la cintura y la acerca a su cuerpo. Liz cierra los ojos y deja escapar sus lágrimas.

LIZ: ¿Eres real?

Baja su rostro hacia el rostro de ella y comienza a besarla con fervor. Liz da un pequeño salto, abrazándose a Max con sus piernas y brazos. Le devuelve el beso mientras se ríe de la alegría. Max lleva a Liz hacia dentro del departamento, mientras la puerta se cierra sola tras ellos.

Cortamos a:

Pantalla negra. Escuchamos la voz en off de Liz:

LIZ: Es 24 de septiembre. Primera entrada de mi diario. Soy Liz Parker y hace cinco días morí. Luego de eso, las cosas se pusieron verdaderamente extrañas...

Roswell - Día.

La cámara se acerca por la calle del Chashdown Café hacia el mismo. Se encuentra cerrado y las mesas y sillas de la vereda ya no están más. En la puerta vemos un cartel de "En venta" con una pegatina color rojo donde leemos "Vendido" pegada a través del mismo.

La cámara entra al café, donde vemos a Liz y Maria guardando utensilios en unas cajas de madera. En uno de los boxes está Zack, ya más crecido, sentado en el mismo jugando con una tableta electrónica. El café está completamente vacío y le faltan bastante elementos decorativos; en su lugar vemos las manchas que han dejado gracias a la luz del sol y el hollín.

Maria toma un frasco de azúcar vacío y lo envuelve en papel de diario, mientras mira a su alrededor con nostalgia.

MARIA: No puedo creer que tus padres hayan vendido el café.

Liz se ríe mientras envuelve platos en papel.

LIZ: ¿Por qué? (Levanta la vista hacia su amiga) No me digas que aún extrañas trabajar aquí.

Maria se encoge de un hombro.

MARIA: Es bueno saber que si lo de la música no me funciona tengo un plan B.

Ambas se ríe. Liz suspira.

LIZ: Para mí también es extraño, ¡este café ha sido toda mi vida! Pero ya ni siquiera vivimos en Roswell. (Lleva la mirada hacia Zack y lo mira con amor) Le hará bien a mis padres estar más cerca de su nieto.

MARIA (señalando la panza de Liz con su dedo): Sus nietos, querrás decir.

Liz la mira con cara de regaño.

LIZ (susurrando): Cállate, aún no se lo hemos dicho a Zack. (Maria se ríe y coloca la azucarera en una de las cajas. Liz lleva su mirada nuevamente a Zack) Cariño, ¿puedes alcanzarme esos tenedores?

Zack levanta la vista de su juego hacia el box frente al suyo, donde hay un montón de cubiertos esparcidos sobre la mesa. Zack deja su tableta en la mesa y se concentra en el box; los tenedores empiezan lentamente a separarse del resto de los cubiertos y se elevan en el aire. Zack los lleva con sus poderes cuidadosamente hacia su mamá.

MARIA: Estás explotando a tu hijo, amiga. (Hace una pausa) ¿Ya le has contado a los padres de Max de… (señala nuevamente su panza) tu sabes?

Liz niega fervientemente con la cabeza.

LIZ: Aún se están aclimatando a conocer a Zack… además de todo lo que implica tener a Max nuevamente en sus vidas, no queremos abrumarlos. Ha sido difícil pero creo que finalmente se están creyendo la historia del (Liz levanta las manos y hace un gesto de comillas con sus dedos) "secuestro".

MARIA: Sabes que no podrás esconderlo por mucho tiempo, ¿cierto? Ya te estás empezando a ver gordita.

Liz le saca la lengua a Maria y ella se ríe.

Empezamos a escuchar. "Castle on the hill", Ed Sheeran.

La puerta hacia la zona de descanso se abre y Michael ingresa al café, con una bebé de unos cinco meses en brazos. La bebé es de tez negra y lleva el pelo corto y enrulado. Maria y Liz levantan la vista hacia Michael.

MICHAEL: Lo siento, (camina hacia ambas chicas) sé que tenía que dejarla con tu mamá (se para junto a Maria y se agacha para darle un beso en una mejilla) pero no podía. Se ve tan tierna con su ropita.

Notamos que la bebé tiene puesto un enterito de koala. Maria levanta su mano para acariciar a la bebé y nota que tiene manchas blancas en su cara. Lleva rápidamente la mirada a Michael.

MARIA: Michael, ¿le has dado crema batida otra vez?

Michael besa la frente de la bebé mientras le limpia la cara con su mano.

MICHAEL: Ella me lo pide.

MARIA (quiere sonar enojada pero sonríe): ¡Ni siquiera puede hablar!

Liz se ríe y señala a Zack.

LIZ: Puedes dejarla con Zack, él ama a su sobrina. (Toma un par de tenedores) Pero debes quedarte a ayudarnos a embalar. Necesitamos terminar para mañana por la tarde.

Michael camina hacia Zack y se sienta junto a él, colocando a la bebé sobre la mesa. La cámara se aleja lentamente de la escena hacia fuera del Café, donde volvemos a ver la vereda vacía y el cartel de "Vendido". Estacionada junto a la acera vemos una camioneta color roja, con las mismas cajas que hemos visto dentro del Crashdown Café apiladas sobre la caja. La cámara enfoca la chapa de matrícula del vehículo donde vemos la combinación de letras y números amarillas sobre una chapa de New Mexico color verde agua. Sobre el guardabarros de la camioneta vemos una calcomanía amarilla con letras rojas y un dibujo en negro de una nave espacial, donde leemos "Gracias por visitar Roswell".

Escuchamos la voz en off de Liz:

LIZ: Es 27 de septiembre, soy Liz Parker y nunca miraré a las estrellas de la misma manera que antes.

La cámara se aleja lentamente de la escena, mostrando la camioneta, la calle y el café.

Enfoca lentamente el cielo donde brilla el sol y leemos la palabra "Fin".