Abrimos con:

Noche - Crashdown Café. Interior.

El local está cerrado y afuera llueve con intensidad; las gotas de lluvia golpean fuertemente en los vidrios. Dentro del local las únicas luces prendidas son unos tenues focos encima de los mostradores detrás de la barra; además, encima de cada una de las mesas y sobre la barra hay unas velas decorativas dentro de frascos ya prendidas.

Ophelia está sola dentro del local, vestida con la misma ropa que la última vez que la vimos; un jean, unas converse negras y una remera escote en V del mismo color. En su mano derecha sostiene un trapo de limpieza.

Camina hacia uno de los boxes junto a la pared derecha del local y levanta un plato sucio y unos cubiertos, que parecen haber sido de su cena. Mientras sostiene estos elementos con la mano izquierda, con la derecha comienza a limpiar las migas y suciedad de la mesa del box.

Desde afuera se escucha el viento, las gotas de lluvia y ramas de los árboles golpear contra los vidrios del local.

De manera inesperada, la actitud y postura de Ophelia cambia radicalmente. Suelta el plato y los cubiertos, que caen ruidosamente, pero sin romperse, sobre la mesa. Con la otra mano, aprieta con fuerza el trapo. Su cuerpo, antes inclinado sobre la mesa, se incorpora y en su rostro notamos una expresión vacía.

Gira el rostro hacia la puerta del Café con velocidad, clavando la vista en la misma. Del otro lado del vidrio solo vemos las gotas de lluvia.

Empezamos a escuchar:

Música: "Break my broken heart", Winona Oak.

Ophelia se aleja del box, caminando lentamente hacia la puerta de entrada del Café. En su mano derecha continúa apretando el trapo con fuerza.

A medida que se va acercando a la puerta, del otro lado del vidrio notamos que empieza a visualizarse una silueta oscura.

Ophelia llega a la puerta y se detiene frente a ella, mirando a través del vidrio. Levanta su mano izquierda, colocando lentamente la palma de su mano abierta sobre el vidrio. Apoya con pausa cada uno de sus dedos.

Del otro lado del vidrio vemos aparecer al joven morocho que hemos visto en la base militar. Está de pie detrás de la puerta, mirando con vehemencia a Ophelia. Lleva puestas las mismas ropas con las que lo hemos visto la última vez; el conjunto estilo pijama color negro. Sus ropas están sucias y mojadas por la lluvia.

El joven levanta su mano derecha y coloca la palma sobre el vidrio, a la misma altura que la palma de Ophelia, imitando su gesto.

Ella lo mira con interés, él con anhelo.

OPHELIA (susurrando): ¿Quién eres?

El joven la continúa mirando, sin responder. Cierra los ojos finalmente y baja el rostro.

Se escucha un pitido y la imagen se nubla, cambiando a:

Día - Trailer park.

La escena es similar a la que ya hemos visto en el capítulo anterior.

Ophelia está tirada en el piso del desierto. A su alrededor todo es caos y destrucción. Abre los ojos y mira a su alrededor con desesperación. Aparece una silueta delante de ella, que se inclina sobre su cuerpo.

En el capítulo anterior no logramos ver de quién se trataba. Aquí vemos finalmente, mientras la silueta se inclina sobre el cuerpo de Ophelia y toma su brazo, que se trata del mismo joven.

Él la toma del brazo con la mano derecha y coloca la izquierda sobre el mismo. Una luz blanca resplandece debajo de su mano.

Volvemos a:

Noche - Crashdown Café.

El joven levanta la vista hacia Ophelia, quien lo mira con asombro. Ella baja rápidamente su mano, despegándose del vidrio.

OPHELIA: ¿Tú me curaste?

El joven del otro lado del vidrio comienza a asentir pero inesperadamente gira el rostro y el cuerpo para mirar detrás de él, cuando escuchamos el sonido de algo golpear detrás de él.

El joven vuelve la mirada hacia Ophelia, esta vez con una expresión de desesperación.

OPHELIA: ¿Qué pasó?

El joven vuelve a mirar detrás de él y desaparece de escena, corriendo.

Ophelia comienza a destrabar la puerta, con dificultad por la ansiedad.

OPHELIA: ¡No! ¡No te vayas!

Lucha con las trabas de la puerta unos segundos, hasta finalmente abrir la misma de par en par. Del otro lado, ya no hay nadie. Ophelia da unos pasos hacia fuera, manteniéndose debajo del techo del Café y mira a su alrededor, expectante.

Pero afuera ya no hay nadie. En la calle cae la lluvia repiqueteando sobre el asfalto.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Roswell. Entrada del Hotel W.

Está lloviendo y el cielo está completamente cubierto de nubes. Se ven y oyen rayos y truenos. La calle y la entrada del hotel se encuentran desiertas.

El auto de Isabel se acerca hacia la puerta de entrada y estaciona, quedando el lado del acompañante junto a la vereda. La puerta del hotel se abre rápidamente y un botones sale, trotando hacia el auto y sosteniendo un paraguas sobre su cabeza.

Las puertas del auto se abren y William e Isabel salen del mismo, él del lado del acompañante y ella del lado del conductor. El botones trota hacia ella, rodeando el auto, y tapándola con el paraguas, para que no se moje.

BOTONES: Buenas noches, señorita Evans.

Isabel le entrega le entrega las llaves y cierra la puerta del auto.

ISABEL: Buenas noches.

William cierra rápidamente la puerta del acompañante y se aleja hacia la puerta, con las manos dentro de los bolsillos y la cabeza baja, evitando la lluvia.

Isabel comienza a caminar rodeando el auto. El botones, sorprendido, la sigue con el paraguas en la mano.

BOTONES: ¿No quiere que la acompañe hasta la puerta?

Isabel se detiene y hace un gesto con la mano, como restándole importancia.

William se ha refugiado debajo del pequeño techo que sobresale sobre la puerta doble de entrada del hotel.

ISABEL (al botones): No te preocupes.

Vuelve a caminar, llegando hacia la parte trasera del auto. El botones igualmente la sigue, insistiendo en taparla con el paraguas y mojándose él en el proceso.

Isabel se detiene una vez más, junto a la acera y frente al auto y le sonríe.

ISABEL: Está bien, gracias. (El botones la mira sin entender. Isabel levanta la mano izquierda y la coloca sobre el hombro del chico. Le sonríe, insistiendo con la mirada).

El botones la mira confundido unos segundos, mientras piensa. Finalmente, le sonríe débilmente y asiente con el rostro. Aleja lentamente el paraguas de Isabel, quien empieza a mojarse por la lluvia. El joven se aleja hacia la puerta del conductor del auto.

Mientras el botones entra al Porsche y lo enciende, Isabel lo observa, parada sobre la calle. Cuando el auto se aleja, inspira hondo, cierra los ojos y levanta el rostro hacia el cielo, dejando que la lluvia la empape por completo.

William la mira con intriga desde la puerta del hotel.

WILLIAM (en voz alta): ¡Isabel! (Isabel no se inmuta, se mantiene parada con los ojos cerrados y el rostro hacia el cielo) ¿Qué estás haciendo? (Isabel se lleva las manos hacia el rostro. Se refriega el mismo y luego lleva sus manos hacia su cabello, rodeando su cabeza con el movimiento, frotando las gotas de lluvia y aplastando su cabello. No le contesta a William por lo que él se empieza a preocupar. Isabel baja las manos y abre los ojos, clavando la mirada en él, con el rostro inmutado. William la mira un instante, dudando, y finalmente sale del resguardo del techo y camina hacia ella.) ¿Te encuentras bien? (La toma de las manos) ¿Qué pasa?

ISABEL: Nunca me dijiste cuál es tu poder.

William la mira extrañado.

WILLIAM: ¿Qué?

ISABEL: La verdad es que nunca te pregunté, pero - (hace una sonrisa burlona) ¿tienes un poder distintivo? (William lanza una carcajada) Así como yo puedo vagar por los sueños de la gente y Tess controlar sus mentes… ¿tienes algún poder?

William asiente riéndose.

WILLIAM: Sí, Isabel, tengo un poder único.

ISABEL (intrigada): ¿Cuál es?

William mira a su alrededor mientras se quita las gotas de lluvia que le molestan en los ojos.

WILLIAM: ¿Quieres tener esta conversación aquí? ¿Ahora… bajo de la lluvia?

Isabel asiente, seria. William suspira y sonríe. Coloca sus manos sobre las muñecas de Isabel y comienza a subir suavemente sus manos por los brazos de ella. Le acaricia los hombros hasta llegar al cuello de Isabel, donde descansa sus manos. Durante todo el momento, Isabel tiembla levemente pero no sabemos si del frío o de las sensación de las manos de Willian en su cuerpo.

Isabel cierra los ojos y suspira.

ISABEL (susurrando): Enséñame.

William baja su rostro hacia Isabel, posando su frente contra la de ella. La mira intensamente. Ella abre los ojos y lo observa. Él le sonríe en una mueca pícara.

WILLIAM: Mejor abróchate el cinturón…

Termina la escena y cortamos a:

Hora incierta. Pantalla en negro.

Se escuchan sonidos de distintas maquinarias médicas. El "beep-beep" de un lector cardíaco. Un respirador artificial; el aire entrar y salir del mismo.

Empezamos a ver una luz que crece, lentamente. La imagen parece verse a través de los ojos de alguien que se despierta con lentitud.

Aparece una silueta borrosa, que se acerca. Es una mujer vestida con una bata blanca; pero lo que más notamos, es la luz brillando sobre su pelo largo y rojo.

Alguien se queja.

La mujer se acerca y se inclina sobre la persona. Cuando habla, lo hace con un fuerte acento irlandés.

MUJER: Espera, espera…

Los ojos de la persona se abren por completo. Empieza a agitarse, mirando a todos lados. Notamos que estamos en una sala médica dentro de la base militar; las paredes aquí son blancas en vez de grises, salvo una que es de vidrio y nos muestra el pasillo del otro lado.

La imagen se termina de enfocar. La mujer se inclina sobre la cama de la habitación. La persona se empieza a ahogar, perdiendo la capacidad de respirar.

MUJER: Tranquilo. Déjame ayudarte.

La mujer quita el respirador artificial del paciente y lo deja sobre una de las maquinarias. La persona toma una gran bocanada de aire y empieza a toser.

La mujer, que parece ser una médica soldado ya que debajo de la bata blanca de médico lleva un uniforme de camuflaje, deja el respirador artificial sobre una de las máquinas junto a la cama.

La posición de la cámara cambia y, finalmente, vemos quién es la persona sobre la cama.

Alex se sienta dificultosamente sobre la cama, mientras continúa tosiendo debido al respirador y tubos que tenía en la garganta. Su aspecto físico es bastante pobre; se lo nota débil y con pocas energías, además de verse algunos moretones en su rostro y cortaduras sobre los brazos.

La médica le sonríe débilmente. Estira sus manos para tomarlo de los hombros pero Alex la rechaza, alejándose de ella con un movimiento brusco del cuerpo.

MÉDICA: Todo está bien, Alex.

Alex mira a su alrededor, tratando de entender dónde está. En la habitación sólo están él y la médica. Posa su mirada en ella y la observa con desconfianza.

ALEX (con voz carrasposa, le cuesta hablar): ¿Quién eres? ¿Dónde estoy?

MÉDICA: Tuviste un accidente. (Alex baja la vista hacia su cuerpo; observa las cortaduras sobre sus brazos) Tú y otros soldados estaban volando sobre el desierto y tuvieron un accidente.

Alex levanta la vista y la lira con miedo.

ALEX: ¿Qué tipo de accidente?

La médica se muerde el labio y piensa, pero no le contesta la pregunta. Se la nota nerviosa

ALEX: ¿Quién eres tú? (Nota el uniforme debajo del ambo) Eres del ejército.

MÉDICA (asintiendo): Comandante Brianna O'Callaghan.

Alex la continúa mirando con desconfianza; espera unos segundos esperando que la médica continúe hablando.

BRIANNA: Estás en el Hospital de Fort Bragg.

ALEX (conmocionado): ¿En North Carolina?

Brianna asiente.

ALEX: ¿Cómo llegué aquí? (Baja la vista hacia su cuerpo, se observa los cortes y golpes) No recuerdo nada. (Levanta la vista hacia Brianna) ¿Dijiste que estuve en un accidente? (Brianna asiente) ¿Cuándo fue esto?

BRIANNA: Hace cinco días. (Alex la mira sorprendido) Has estado inconsciente desde que te trajeron de New Mexico.

Alex se toma unos segundos para pensar.

ALEX: ¿Mi avión se estrelló? (Brianna vuelve a asentir) ¿Cómo?

Brianna hace una pausa antes de contestar.

BRIANNA: Eso es lo que estamos intentando de entender.

Termina la escena y cortamos a:

Dia - Casa de Michael. Interior.

Una de las habitaciones de huéspedes de la casa. La habitación se encuentra iluminada por el sol que ingresa a través de la doble puerta que da a un pequeño balcón; las cortinas de encuentran abiertas y vemos el día resplandeciente a través de los vidrios. Cualquier resto de la tormenta de la noche se ha disipado.

La habitación es más pequeña que la de Michael pero mantiene una decoración similar, además de poseer una cama doble. Sobre la misma, Max duerme semidesnudo y enroscado entre las sábanas, vestido solamente con un boxer negro.

La puerta de la habitación se abre y Liz ingresa a la misma, llevando un vaso de agua y un pequeño frasco de aspirinas en las manos. Su cabello está despeinado, recogido en un rodete descuidado, y lleva la misma ropa que la noche anterior.

Cierra la puerta detrás de ella, intentando hacer el menor ruido posible, pero Max parece escucharla y se retuerce en la cama con los ojos cerrados, emitiendo un pequeño sonido de queja.

Liz camina hacia él, rodeando la cama, hasta pararse junto a la mesa de luz.

Max abre los ojos lentamente y se tapa los mismos, tratando de huir de la luz que ingresa por las puertas del balcón y lo encandilan.

Liz se ríe débilmente mientras posa el vaso de agua y las pastillas sobre la mesa de luz.

Max se queja mientras se acomoda en la cama, buscando sentarse. Se lleva las manos al rostro tapándose los ojos, huyendo de la luz.

LIZ: ¿Cómo te sientes?

Max vuelve a emitir un sonido de queja y se quita las manos del rostro, pero cierra los ojos.

MAX: Horrible.

Liz lanza una carcajada y señala los elementos que ha dejado sobre la mesa de luz.

LIZ: Te traje una botella de Aspirinas… (Max abre los ojos levemente y lleva la vista hacia donde Liz está señalando) supuse que después del show de anoche ibas a necesitarla.

Max asiente levemente.

MAX: Nunca más tomaré.

Liz se ríe mientras Max se sienta en el borde de la cama.

Max estira su mano hacia la mesa de luz, tomando la botella de pastillas. En el gesto, la sábana de Max se corre de su cuerpo, cayendo por el costado de la cama y revelando su cuerpo. Liz lo mira con interés mientras se sienta sobre la cama junto a él, a una distancia prudente para no tocarlo.

Max toma se coloca una pastilla en la boca y bebe de un tirón el vaso de agua completo.

Inspira hondo, coloca las manos sobre sus rodillas y gira el rostro hacia Liz.

MAX: Lo siento. No me gusta que me hayas visto en ese estado.

Liz lo mira unos instantes, pensando.

LIZ: No tienes de qué disculparte. Me gustaría decir que entiendo cómo te sientes (se encoge de hombros) pero realmente no lo sé. (Se acomoda sobre la cama, levantando las piernas del piso y sentándose estilo indio) Tu mundo entero se derrumbó de un día para el otro.

Max asiente mientras la mira, apesadumbrado.

MAX: Te hubiera seguido. (Hace una pausa en la que él la mira con intensidad) Aquel día en el desierto…

LIZ: Max… no necesito que me expliques nada.

Max se acerca hacia ella.

MAX: Yo sí. (Coloca su mano sobre la rodilla de Liz) Necesito que sepas que todo hubiera sido muy distinto sin la mentira de Nasedo. Yo te hubiera seguido… quería seguirte. Hasta donde sea, Liz… hubiera estado contigo.

Liz coloca su mano sobre la de él y le da un suave apretón. Le sonríe con tristeza.

LIZ: Lo sé.

MAX: Nunca hubiera estado con Tess… no hubiera dejado que te fueras a Florida, escapando de todo. Hubiera elegido tantas cosas distintas para mi vida. Hubiera elegido mi vida.

Liz no sabe qué contestar, por lo que le acaricia la mano con cariño.

Ambos se miran en silencio unos segundos.

MAX: Gracias.

LIZ: ¿Por las aspirinas? (Hace un gesto de desinterés) No es nada. También preparé un poco de desayuno si quieres, porque Michael y Maria salieron.

Max lleva su mano hacia el antebrazo de Liz y la acaricia.

MAX: No… por anoche. Y esta mañana. Por todo… Por escucharme y no juzgarme. (Lleva lentamente su mano desde el brazo de Liz hasta su rostro, acariciando su cuerpo suavemente. Liz se estremece mientras mantiene clavada la mirada en los ojos de Max) Por ser tú. Siempre.

Liz se sonroja. Quiere hablar pero no encuentra las palabras, al encontrarse afectada por lo que Max le ha dicho.

Max la mira de arriba a abajo, con ojos lascivos.

MAX: Muero de ganas de besarte ahora… (Liz baja la mirada, un poco avergonzada. Max retira su mano del rostro de Liz) Pero creo que necesito una fuerte ducha primero, debo apestar a alcohol.

Liz se ríe y vuelve a subir la vista hacia sus ojos.

LIZ: Yo necesito litros de café. Dormir en el piso no ha sido del todo placentero.

Max se para de la cama.

MAX: Creo que nunca voy a dejar de pedirte perdón por lo de anoche.

Ambos se ríen.

LIZ: Tremenda primera cita, ¿no?

MAX: ¿Espero que me dejes recompensarte?

Liz se levanta también de la cama y comienza a caminar hacia la puerta de la habitación.

LIZ (con una sonrisa pícara en el rostro): Veamos primero cómo termina esta.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Calle comercial de Roswell.

Es temprano por la mañana y los locales comerciales están recién abriendo al público. La tienda de segunda mano de Jordan se encuentra cerrada, con las luces apagadas, la persiana de la vidriera cerrada, y el cartel de "Cerrado" en la puerta principal.

Jordan se acerca por la calle, caminando tranquila hacia su local. Lleva puesto un vestido por las rodillas color marrón, suelto y de mangas largas, con unas sandalias del mismo color. En la cabeza lleva puesto un sombrero haciendo juego con el ensamble, en la misma tonalidad.

Se detiene frente a la puerta del local y abre su cartera, buscando las llaves del local. Las saca de la cartera y está por colocarlas dentro de una de las tres cerraduras de la puerta de madera, cuando se detiene repentinamente. Mira la puerta con una expresión de confusión. Observa la misma de arriba a abajo y empuja la puerta con la mano donde aún sostiene las llaves.

La puerta se abre sin resistencia.

Jordan se queda parada en el umbral de la puerta, mirando hacia dentro del local. El mismo se encuentra a oscuras. Se escucha el sonido de la campana al abrirse la puerta.

Jordan espera un instante e ingresa al local, guardando las llaves en su cartera. Cierra la puerta detrás de ella y se quita la cartera del hombro, mientras observa el lugar con preocupación.

Camina por entre las estanterías hasta llegar al mostrador, donde coloca la cartera. Da una vuelta mirando a distintos lugares del local, pero todo parece estar en orden, hasta que posa la vista hacia la zona de los cambiadores.

Todo se encuentra desordenado. La ropa y distintos elementos de los estantes están revueltos, o tirados por el piso. Jordan se asusta al notar la situación.

De repente, se escucha un ruido en uno de los cambiadores. Jordan se sobresalta.

JORDAN: ¡¿Quién está allí?!

Jordan espera unos segundos pero nadie responde. Rodea el mostrador, hasta llegar al otro lado, y aprieta los interruptores sobre la pared, prendiendo las luces del local.

Se escucha un nuevo ruido; parece ser un golpe en una de las puertas de los cambiadores.

Jordan comienza a acercarse muy lentamente hacia los cambiadores. Las luces del local comienzan a chispear. Jordan observa hacia el techo con sorpresa. Mientras mira la luz titilar, la puerta del cambiador se abre rápidamente y una figura sale del mismo, corriendo hacia el fondo del local. Jordan baja la vista apenas nota al intruso.

JORDAN: ¡Espera!

Se lanza a correr hacia donde ha desaparecido la persona. Dobla a la derecha luego de los cambiadores hacia un pequeño pasillo que lleva a la puerta del depósito; la misma se está cerrando lentamente, en señal de que la persona ha pasado por allí.

Jordan abre la puerta y entra al depósito; el lugar está repleto de estanterías y cajas sobre las mismas y sobre el piso, encontrándose todo ensimismado, al ser un espacio mucho más pequeño que el local. Jordan sostiene la puerta abierta, desde donde entra luz a la habitación.

Frente a ella, en la oscuridad y entre las cajas y estantes, vemos la silueta, parada frente a ella.

Jordan se queda parada bajo el umbral, mirando a la persona. A pesar de la situación extraña, se mantiene tranquila.

JORDAN: ¿Quién eres?

Escuchamos a la persona respirar con rapidez; parece asustada. Luego de un instante, da un paso hacia adelante. La luz que ingresa desde el pasillo ilumina su rostro.

Vemos al joven alien que ha interactuado con Alex y Ophelia.

Jordan se asombra al verlo. Se lleva la mano hacia la boca de la sorpresa. Lo observa unos instantes.

JORDAN: Yo- (se detiene) yo te conozco.

El joven la mira perplejo, no parece conocerla a ella.

JORDAN: Yo… (levanta la mano izquierda hacia la pared, se la nota un poco emocionada) Oh, ¿puedo encender la luz? No puedo creer que te encuentre aquí, ¡en mi tienda!

El joven asiente lentamente, sin contestarle verbalmente, mientras continúa con su expresión de perplejidad ante la reacción de Jordan.

Jordan prende la luz, que ilumina la escena. Se la escucha jadear.

JORDAN: ¡Oh, no!

El joven se encuentra vestido solamente con un jean, que parece haber robado de la tienda. Sus pies y torso se encuentran desnudos y en su pecho podemos ver varias cicatrices; algunas de simples lastimaduras y otras más grandes que parecen ser de operaciones. Las cicatrices están por todo su pecho y panza.

JORDAN (con la voz afectada): ¿Qué pasó? ¿Quién te hizo esto?

El joven no contesta. Jordan mira las distintas marcas de su cuerpo y empezamos a notar lágrimas en sus ojos.

JORDAN: ¿Cómo-? (Se detiene. Lo mira fijamente a los ojos) ¿Cómo eres tan joven?

El joven levanta su brazo, para mostrarle el tatuaje en la muñeca donde leemos "X-G47". Jordan lo lee y asiente levemente con la cabeza, entendiendo.

JORDAN: Te atraparon.

El joven asiente. Varias lágrimas se escapan de los ojos de Jordan.

JORDAN: Este nunca fue el plan.

El joven abre la boca para decir algo pero en el mismo momento se escucha el sonido de la campana de la puerta, indicando que alguien ha entrado al local. El joven abre los ojos del susto, y mira a su alrededor desesperado.

Jordan señala hacia una de las estanterías.

JORDAN: Hay una salida de emergencia detrás de esa estantería. (El joven asiente en señal de agradecimiento) Toma todo lo que necesites. (Se da vuelta para alejarse hacia el local nuevamente y camina un paso. Se detiene, girando para mirarlo una última vez) Pero no te vayas lejos. (Se lleva la mano derecha y le sonríe levemente) Puede que no me reconozcas ahora, pero soy tu amiga, y estoy aquí para ayudarte.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Casa de Maria. Exterior.

Música: "Demons", Boyce Avenue.

Michael y Maria están en el exterior de la casa de ella, sobre la vereda. En la calle vemos el Jetta rojo destrozado por Kyle, estacionado delante la camioneta de Michael. En su mano, Michael sostiene una soga, y se acerca al espacio entre ambos vehículos. Maria mira con tristeza al auto.

MICHAEL (mientras trabaja colocando la soga en su camioneta): ¿Estás segura que no quieres venir conmigo?

Maria asiente.

MARIA: No quiero ver cómo desmantelan pedazo a pedazo lo último que me quedaba de mi madre.

Michael se incorpora y gira el cuerpo hacia Maria, antes de colocar el otro extremo de la soga en el Jetta.

MICHAEL: Aún tienes la casa.

Maria da un vistazo a la casa detrás de ella y suspira tristemente.

MARIA: Demasiados recuerdos con Kyle.

Michael frunce el ceño pero no responde nada al comentario. Maria da dos pasos hacia él, dándose cuenta de lo que acaba de decir, pero Michael se agacha a atar la soga en el Jetta.

MARIA: Michael…

Michael termina de atar la soga pero no se incorpora, quedándose acuclillado frente al auto y mirando el pavimento. Maria da un paso más hacia él y se queda parada sobre la vereda.

MARIA: Ey…

Michael finamente levanta la vista hacia ella. Ella le sonríe y estira su mano hacia él, para que la tome.

MARIA: Ven aquí.

Michael toma la mano de Maria y se incorpora, parándose delante de ella. Al estar Maria sobre la vereda y él sobre el pavimento, ella queda casi a la altura de su rostro. Michael la toma de la cintura y la atrae hacia él. Ella coloca su mentón sobre el pecho de él y levanta la vista, sonriéndole. Michael mantiene la vista fija en la casa, con el ceño fruncido.

MICHAEL: Odio que te haya quitado esto.

Maria suspira y baja la cabeza, besándole el esternón.

MARIA: Lo sé.

MICHAEL (con furia): Quiero m-

Maria lo silencia colocando el pulgar sobre su boca y la mano sobre el mentón. Lo obliga a bajar el rostro y mirarlo.

MARIA: No necesito que me salves. (Hace una pausa, donde ambos se miran intensamente a los ojos) Sé que te sientes culpable de no haber estado aquí en los últimos años, (baja su mano hacia el pecho de Michael) pero no te culpo. Y no necesito que seas mi caballero con armadura brillante… sólo te necesito a ti.

Michael aumenta el abrazo, agarrando fuerte a Maria por la espalda. Le besa el mentón y ella cierra los ojos, disfrutando.

MICHAEL: Llámame cuando hayas terminado y te pasaré a buscar.

Maria levanta el rostro y le da un rápido beso en los labios.

MARIA: ¿Quizás podemos hacer algo especial esta noche?

Michael la contempla unos instantes. Le corre un mechón de pelo del rostro, colocándolo suavemente detrás de su oreja.

MICHAEL: Necesitamos encontrar un lugar para que Max viva. Lejos nuestro. Y pronto.

Maria lanza una carcajada mientras se suelta de los brazos de Michael.

Se aleja de Michael hacia su casa, caminando de espaldas mientras le sonríe divertida.

MARIA: Te veré luego, chico del espacio.

Michael inclina su cabeza y pecho en señal de reverencia y se aleja hacia la puerta del conductor de su camioneta. Se sube a la misma y la enciende, alejándose por la calle empujando el Jetta mientras Maria lo observa a pocos centímetros de la puerta de la casa.

Termina la música.

Cortamos a:

Día - Casa de Maria. Interior.

Maria ingresa a la casa por la puerta del living. Cierra la misma detrás de ella y mira a su alrededor, suspirando. La habitación se ve muy similar a la última vez que la hemos visto; todos lo muebles y decoraciones se encuentran en su lugar. Lo único distinto son una pila de cajas organizadoras sobre la mesa del living y sobre el piso junto a la misma.

Maria camina hacia la mesa y toma una de las cajas, que está vacía, llevándola hacia la mesa ratona cerca de la estantería. Deja la caja sobre la mesa ratona y la abre, dejando la tapa sobre el piso. Se para frente a la estantería y empieza a tomar los libros, observando una a una las tapas. La mayoría de los libros los deja dentro de la caja, pero algunos pocos coloca en una pila sobre el piso.

KYLE: Hola…

Maria se asusta frente a la voz inesperada y suelta el libro que tiene en la mano, que cae al piso con un fuerte ruido. Lleva la vista hacia donde vino la voz, y vemos a Kyle parado en el umbral que separa el living de la cocina. Está recostado sobre la pared con los brazos cruzados sobre el pecho.

MARIA (sorprendida): ¿Qué diablos estás haciendo aquí?

Kyle lleva su mano derecha al bolsillo delantero de su pantalón y saca un juego de llaves del mismo. Lo tambalea haciendo ruido frente a él.

KYLE: Aún tengo llaves de la casa.

Maria lo mira intensamente, parece tener una mirada de odio en el rostro.

MARIA: Ya puedes devolverlas.

Estira su mano hacia Kyle, quien se encuentra bastante lejos como para poder alcanzarle las llaves sin tener que dar varios pasos hacia ella. Sin embargo, ninguno de los dos se mueve.

MARIA: ¿Por qué estás aquí todavía? ¿Por qué todas tus cosas siguen en mi casa? Te pedí que te las llevaras hace días.

Kyle se toma unos segundos para contestar. Maria se cansa de tener su brazo estirado hacia él y lo deja caer, abatida.

KYLE: Aún no encontré un lugar definitivo donde vivir. (Se encoge de hombros) Pensé que como estabas viviendo con Michael ahora, no te iba a importar.

MARIA: No estoy viviendo con Michael. Sólo estaba dándote espacio y tiempo para que pudieras mudarte a otro lugar.

Maria se cruza de brazos y lo observa unos instantes. Finalmente, deja caer los brazos al costado de su cuerpo, en señal de rendición.

MARIA: Está bien (resopla). Avísame cuando no estés en la casa así puedo recoger mis cosas.

Maria comienza a alejarse hacia la puerta de entrada. Kyle da un paso hacia dentro del living.

KYLE: Espera.

Maria se detiene, pero no se da vuelta a mirarlo.

KYLE: ¿Podemos hablar?

Maria se da vuelta rápidamente, con una expresión de total desconcierto en el rostro.

MARIA (cortante): ¿De qué quieres hablar?

Kyle iba a dar otro paso más hacia ella pero se detiene ante el tono de Maria.

KYLE (baja la voz): Sobre nosotros…

Maria se acerca hacia él, amenazante.

MARIA: No hay un "nosotros", Kyle. No desde el día que decidiste destrozar el auto de mi mamá y la cara de Michael.

KYLE: ¿Entonces eso es todo? ¿Años de conocernos tirados por la basura?

MARIA (asombrada): ¡Es todo tu culpa! Yo quería seguir siendo amigos… (hace una pausa) pero lo que hiciste es demasiado.

Kyle se encoge de hombros nuevamente.

KYLE: ¿Para qué seguir siendo amigos?

MARIA: ¡Porque me preocupo por ti! (Hace una pausa) Porque me importas. Porque antes de todo esto… tú eras mi amigo.

KYLE (con enojo): No puedo ser sólo tu amigo.

Maria cierra los ojos e inspira hondo. Cuando los abre nuevamente, el enojo se ha ido de su rostro.

MARIA: Ellos no son el enemigo, Kyle. Esto no es una guerra... Realmente espero que cambies de opinión.

Maria se da media vuelta y se dispone a alejarse, pero se para en seco cuando Kyle habla.

KYLE: ¿Qué te hace pensar que él no volverá a hacer lo mismo?

Maria le da la espalda. No responde.

KYLE: Ya te ha dejado una vez sin explicación, y lo volverá a hacer. (Hace una pausa) Yo soy la única constante en tu vida, Maria… él único que siempre ha estado a tu lado.

Maria inspira hondo y procede hacia la puerta de entrada de la casa, alejándose de Kyle. Toma el picaporte y abre la misma.

KYLE (enojado): Te romperá el corazón nuevamente. Te engañas a tu misma pensando que esta vez será distinto.

Ella no se inmuta a sus palabras. Abre la puerta, sale de la casa y cierra la misma detrás de ella.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Callejón.

Estamos en un callejón oscuro, angosto y alto. Las paredes son de ladrillo oscuro, entre rojo y negro, y una simple luz que parpadea ilumina la escena. El callejón da a una puerta al fondo, junto a un tacho de basura, pero no está extremadamente sucio. Más allá de eso, el lugar se encuentra vacío.

Llueve y se escuchan a lo lejos sonidos de autos.

Una luz en medio del callejón comienza a destellar, iluminando completamente la escena, hasta que se extingue casi tan rápido como apareció.

Isabel y William aparecen en escena, abrazados y con las mismas ropas que la última escena en que los vimos. Isabel tiene su rostro escondido en el pecho de William con los ojos fuertemente apretados. William comienza a respirar con dificultad, mientras se separa lentamente de ella. Isabel abre los ojos y mira a su alrededor completamente sorprendida.

ISABEL: ¿Dónde estamos?

Da un paso hacia el inicio del callejón, donde se ve gente y autos a través de la lluvia. Isabel sonríe. William tambalea hacia la pared detrás de él, buscando apoyo con su mano derecha, mientras se le corta la respiración. Isabel no se da cuenta de la situación.

ISABEL: Oh… ¿este es tu poder? ¿Teletransportarte?

Isabel va a dar un paso más hacia el inicio del callejón cuando escucha a William que se cae en el piso, golpeando una botella.

Se da vuelta rápidamente y la expresión de su rostro cambia instantáneamente, de total sorpresa mezclado con felicidad a preocupación. Corre hacia William y se acuclilla a su lado, quitándose los mechones de pelo mojado pegado al rostro para mirarlo mejor.

ISABEL: ¿Qué pasa?

William cierra los ojos; en el rostro se ve una expresión de dolor. Se lleva la mano derecha al pecho, a la altura del corazón. Isabel coloca sus manos sobre los hombros de William.

ISABEL: ¿Qué pasa? Me estás asustando.

William comienza lentamente a respirar mejor, tranquilizando su cuerpo. Lentamente, esboza una sonrisa en el rostro.

WILLIAM (susurra): Estoy bien.

Isabel lo mira preocupada. Coloca sus manos sobre la mano derecha de William, que se encuentra sobre su pecho. La estrecha.

ISABEL: No te ves bien.

William abre lentamente los ojos y la mira.

WILLIAM: Es solo un efecto secundario de mi poder.

Isabel lo mira incrédula.

ISABEL: No me gusta.

William le sonríe, ya con el cuerpo calmo.

WILLIAM: Vale la pena por ver la expresión en tu rostro.

Isabel lo mira sin entender. William empieza a pararse, empujándose de la pared. Isabel lo ayuda tomándolo de los codos. Cuando están de pie ambos, William señala la calle con la cabeza.

WILLIAM: Vamos, déjame mostrarte lo que puedo hacer.

Isabel pasa su brazo izquierdo por la cintura de William para que él se apoye en ella. Caminan lentamente hacia la entrada del callejón. A medida que se acercan, los sonidos de la calle se escuchan cada vez más fuerte y claro.

Se detienen en la entrada del callejón. Isabel observa a su alrededor con asombro.

Por la calle vemos pasar un auto negro, del típico modelo de los taxis ingleses. William se apoya contra la pared y la mira, completamente satisfecho. Isabel observa los carteles en la calle, los autos y las pocas personas que caminan por la vereda bajo la lluvia.

El callejón da a una calle angosta repleta de comercios, la mayoría ya cerrados, que finaliza en una rotonda con una fuente. La misma se encuentra iluminada por varias pantallas luminosas que muestran publicidad.

ISABEL: Oh, Dios… ¿Es verdad? (Clava la vista en William) ¿Estamos en-?

WILLIAM (interrumpiendo, asiente): Londres, bebé.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Tienda.

Jordan se aleja por el pasillo que da a la habitación de depósito, en la escena inmediata a la última que hemos visto. En el rostro vemos lágrimas mientras se acerca a la zona de los probadores y la sala principal de la tienda, respondiendo al sonido de la campana de la puerta.

Cuando llega a los probadores, se agacha para tomar algunas prendas de ropa del piso y levantarlas. Con la mano libre, se seca y limpia las lágrimas del rostro.

Se escuchan unos pasos en la tienda, de un aparente cliente.

JORDAN: ¡Aguarde un instante! (Se para y abraza la ropa hacia su pecho) Ya estaré con usted.

TESS (preocupada): ¿Te encuentras bien? (Jordan se sobresalta al escuchar y ver a Tess delante de ella y suelta la ropa de sus manos, que caen al piso. Tess observa el desorden a su alrededor con sorpresa) ¿Qué pasó aquí? ¿Entraron a robar?

Jordan trata de recomponerse.

JORDAN (intentando sonreír): Oh, no, nada de eso. (Hace un gesto con la mano) Sólo estoy limpiando un poco el local.

Tess la observa con desconfianza. Lleva la vista nuevamente hacia el desorden a su lado y luego a Jordan. Esta se limpia rápidamente las lágrimas de los ojos. Tess nota el gesto y está por decir algo pero Jordan le sonríe levemente y se aleja hacia el mostrador. Se coloca detrás de él y golpea sus manos sobre la madera, intentando distraer a Tess de la escena.

JORDAN: Entonces, ¿en qué te puedo ayudar?

Tess la observa unos segundos, sin contestar, mientras piensa en lo que va a decir. Jordan, al notar el silencio en ella, deja desaparecer su sonrisa del rostro y notamos preocupación en ella.

JORDAN: ¿Todo está bien?

Tess asiente levemente con la cabeza, pero sin contestar verbalmente. Da dos pasos hacia el mostrador y se detiene, fijando la vista en el cuello de Jordan donde se asoma disimuladamente su tatuaje.

TESS: Necesito preguntarte algo, (hace una pausa, donde Jordan la mira fijamente. Da un paso más hacia el mostrador) y necesito que me contestes con la verdad.

Jordan se tensa. Traga saliva, tomando valor antes de contestar.

JORDAN: Dime.

Tess da los últimos pasos hacia el mostrador y se para frente a él, colocando sus manos sobre la madera.

TESS: El tatuaje en tu cuello... (Jordan se lleva instantáneamente la mano izquierda hacia su cuello, tapando el dibujo) no es de aquí, ¿cierto?

Jordan piensa unos segundos. Finalmente, deja caer su mano mientras se ríe suavemente.

JORDAN: Creo que no he hecho un buen trabajo escondiéndolo, ¿verdad?

Tess se ríe mientras niega con la cabeza.

TESS: Tú eres la científica de la que William nos habló. (Jordan asiente, confirmando sus sospechas) Tú nos ayudaste a conseguir estos cuerpos y enviarnos a la Tierra.

JORDAN: Sí, lo hice.

TESS: Y tú puedes ayudarnos a recuperar nuestras memorias de Antar.

JORDAN: Sí, puedo hacer eso.

Tess respira hondo antes de continuar hablando.

TESS: Y viniste a la Tierra porque también perdiste a alguien… que podría estar aquí.

Jordan frunce los labios, sin animarse a contestar verbalmente. Tess la mira fijo.

TESS: ¿Encontraste a esa persona?

Jordan coloca las manos sobre el mostrador. Las mismas se deslizan lentamente hacia Tess y se detiene unos centímetros antes de que sus dedos se toquen.

Jordan niega lentamente con la cabeza.

JORDAN: Aún no.

La expresión en el rostro de Tess cambia a sorpresa mezclado con tristeza.

TESS: Puedo ayudarte con eso… si tú me ayudas a mí.

Jordan la mira con intriga.

JORDAN: ¿Qué necesitas?

TESS: ¿Sabes algo de una orbe violeta?

Jordan retrae sus manos, con una expresión de gravedad en el rostro.

JORDAN: Sí… ¿por qué? ¿Sabes dónde está?

TESS: Sí.

JORDAN (sorprendida): ¿Dónde? Pensé que había desaparecido para siempre.

TESS: Si me dices qué hace, te diré dónde encontrarla.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Interior de la casa de Michael. Escalera.

Es de día, la luz ingresa el gran ventanal al final de la escalera, donde está el corredor a las habitaciones del piso superior. Liz toma la baranda de la escalera y se dispone a bajar a planta baja.

Baja dos escalones y se detiene repentinamente. Levanta el rostro hacia su izquierda, llevando la vista hacia la puerta de una de las habitaciones, que se encuentra semi-abierta. Respira hondo tres veces, deja escapar una amplia sonrisa del rostro, y vuelve a subir los dos escalones que había bajado.

Por el corredor, camina hacia la habitación que ha mirado, abriendo la puerta e ingresando a la misma. Es el cuarto donde duerme Max, que hemos visto en la escena anterior, y si bien se encuentra en las mismas condiciones que antes, ahora está vacío.

Camina hacia una segunda puerta, y a medida que se acerca a la misma empezamos a escuchar, cada vez más fuerte, el sonido de una ducha.

Empezamos a escuchar:
Música:
"Velvet rope", Rita Ora.

Liz coloca la mano sobre el picaporte de la puerta y abre la misma.

Cortamos a:

Día - Cuarto de baño.

El mismo es bastante amplio pero sin ventanas, y sigue con la tonalidad y decoración de la casa, en piedra, madera y colores del desierto. La ducha está prendida, y dentro de la misma vemos a Max, bañándose. La ducha consiste de un cubículo en la pared contraria a la puerta, con el piso en tablones de madera y separada del baño por dos puertas de vidrio con esmerilado, que logra cubrir desde la mitad de su cuerpo hasta antes de sus rodillas.

Max detiene el lavado de su pelo cuando escucha el sonido de la puerta del baño cerrándose, llevando la vista hacia el origen del ruido, entre asustado y sorprendido.

Liz ha cerrado la puerta detrás de ella y se acerca unos pasos hacia la ducha, mirándolo intensamente a los ojos. Él la observa atentamente, mientras Liz lleva las manos hacia el dobladillo de su remera y la sube sobre su cuerpo, quitándosela y dejando que caiga al piso.

Max baja los brazos a sus costados, sorprendido e intrigado por lo que Liz está haciendo.

Liz se quita el jean, bajándolo por sus caderas y piernas hasta también dejarlo en el piso junto a su remera. Se acerca hacia las puertas de vidrio de la ducha mientras se quita el corpiño y la bombacha.

Desliza el panel de vidrio más lejano al grifo, ingresa a la ducha y cierra el panel. Se para frente a Max, inspira hondo, expira y lo mira fijo a los ojos, expectante.

Max la observa en shock, intentando concentrar sus ojos en el rostro de Liz para no posarlos en su cuerpo desnudo.

MAX: ¿Qué- qué estás haciendo?

Liz lanza una risa nerviosa y se encoge de hombros.

Estira su mano izquierda y toma la muñeca derecha de Max, alzando su mano y llevándola lentamente hacia su pecho. Coloca la palma de Max a la altura de su corazón y apoya su mano sobre la de él, manteniéndola en el lugar.

MAX: Liz…

Liz cierra los ojos.

LIZ: Quiero que me sientas, Max. Quiero que veas todo dentro de mí. (Abre los ojos y lo mira con intensidad) He pasado años escribiendo y escribiendo sobre mi vida en mi diario… pero creo que ya es hora de que empiece a vivirla. De verdad.

Max mira a Liz a los ojos, luego baja la vista hacia su mano colocada en el pecho de ella. Liz asiente con la cabeza, dándole permiso. Max cierra los ojos, concentrándose en su poder. Liz lo imita, cerrando los ojos también.

Max inclina su cuerpo unos centímetros hacia Liz, mientras utiliza su poder para ver los recuerdos y pensamientos de Liz; debajo de la palma de su mano vemos la luz distintiva de su poder. Ella imita también ese movimiento, acercándose a él, hasta quedar ambos pegados, cuerpo a cuerpo. Max baja el rostro hacia Liz, mientras ella sube el suyo. Pegan sus frentes una contra la otra y abren los ojos. Se miran con anhelo. La respiración de ambos se encuentra afectada por lo que acaban de hacer.

Liz sonríe y él también. Una sonrisa de absoluta felicidad.

MAX: Eso fue-

LIZ (interrumpiéndolo): Increíble.

Max asiente mientras lleva las manos a la cintura de Liz, atrapándola en sus brazos.

MAX (con la voz afectada): Liz… No sabes la cantidad de veces que he soñado con eso.

Liz se ríe y empuja a Max hacia la pared contraria de la ducha, mojándose ambos con la caída de agua.

MAX: Si hacemos esto… nunca más te dejaré ir.

LIZ: Estoy contando con ello.

Max sonríe, la atrae a su cuerpo con fuerza y comienza a besarla en los labios, primero suavemente y a medida que transcurre el beso, cada vez con mayor fogosidad. Liz lleva sus manos al cuello de Max, atrayéndolo hacia ella y respondiendo a los besos y caricias de Max.

Termina la escena y cortamos a:

Hora incierta. Habitación de Hospital.

Estamos de regreso en la habitación donde Alex está internado en el Hospital Militar. Brianna, la médica, se encuentra parada frente a él, observando con detenimiento sus signos vitales en los monitores junto a la cama.

BRIANNA: ¿Cómo te sientes?

ALEX: No lo sé, ¿bien supongo? (Mira a Brianna) ¿Cómo suelen sentirse las personas luego de estar cinco días en coma?

Brianna se ríe y toma la ficha médica.

BRIANNA: Bueno, todo se ve bien desde mi lado.

ALEX: ¿Cuándo puedo regresar a mi puesto?

Brianna levanta rápidamente la vista de la ficha, donde se encontraba escribiendo. Mira a Alex seria, con preocupación.

BRIANNA: Alex… (se detiene, Alex la mira con interés, esperando que responda a su consulta).

ALEX: Tengo que ir a Roswell lo antes posible.

Brianna traga saliva, pensando en qué decir. Mira hacia la puerta de la habitación que está abierta, asegurándose que no haya nadie allí. Se acerca unos centímetros hacia Alex.

BRIANNA: No van a dejarte ir, Alex.

ALEX (extrañado): ¿Qué quieres decir?

Brianna lanza una rápida mirada hacia la puerta para asegurarse de que nadie la pueda escuchar. Baja la voz.

BRIANNA: Estuviste en un accidente que involucró a tres aviones, un alien y varios integrantes de las fuerzas armadas. El alien escapó y tú eres el único sobreviviente…

Alex asiente lentamente mirándola con miedo en el rostro.

BRIANNA: Entiendes lo que eso significa, ¿cierto?

Alex vuelve a asentir. Brianna abraza la ficha médica hacia su cuerpo con su brazo izquierdo y con la mano derecha toma la mano de Alex y la estrecha. Lo mira con tristeza.

Termina la escena y cortamos a:

Día - Tienda de Jordan.

Jordan y Tess se encuentran en la misma posición que la escena anterior.

TESS: Si me dices qué hace, te diré dónde encontrarla.

Jordan la mira unos segundos, pensando. Se muerde los labios dubitando.

JORDAN: ¿Tú la tienes?

TESS: Aún no, pero sé dónde está y cómo conseguirla sin levantar ninguna sospecha.

JORDAN: ¿Dónde está?

TESS: Primero, dime qué es.

Jordan se toma unos segundos para pensar.

JORDAN: Es la razón por la que ustedes fueron enviados a la Tierra. (Tess la observa, sorprendida) La misma razón por la que tantos murieron hasta ahora… (hace una pausa) y la misma por la que las nuevas naves llegaron hace días.

TESS: ¿Qué…?

JORDAN: Contiene la profecía.

Tess jadea.

TESS: ¿Tú sabes lo que dice?

Jordan niega con la cabeza.

JORDAN: Nunca la escuché. Ni siquiera Ki- (se corrige) William la escuchó.

Tess baja la vista, pensando.

TESS: Todos estos años… (Levanta la vista nuevamente a Jordan) Esa orbe vino en la nave con nosotros.

JORDAN (asintiendo): Tu protector la trajo.

TESS: ¿Buscaba destruirla? ¿O quería protegerla de alguien?

JORDAN: No lo sé. (Toma las manos de Tess entre las suyas y se inclina hacia ella) Pero tenemos que recuperarla… antes de que caiga en manos equivocadas.

TESS (asintiendo): Tú vienes con nosotros.

Termina la escena y cortamos a:

Montaje de distintas escenas mientras escuchamos:

Música: "Someone to you", BANNERS.

William e Isabel caminando por Covent Garden observando los distintos locales y lugares de comida.

Ambos sentados en las afueras del mercado, bajo una sombrilla celeste, comiendo un desayuno inglés con té.

Dentro de la National Portrait Gallery observando la estatua de Victoria y Alberto. Ambos están parados en silencio observando la misma. Isabel deja caer su mano derecha junto a su cuerpo, rozando la pierna de William. Él toma su mano y sonríe. Ambos no quitan la vista de la estatua.

Los dos caminando por la zona del Parlamento, señalando el Big Ben y divirtiéndose con las cabinas telefónicas rojas.

En el atardecer, arriba de un barco navegando por el Támesis, tomando té inglés sobre la cubierta mientras charlan, se ríen y observan los lugares más famosos de la ciudad.

Finalmente, es de noche. Nos encontramos en la zona de South Kensington de Londres. William e Isabel caminan por la vereda, riéndose. En la calle hay una sola persona paseando a un pequeño perro por la vereda contraria; se nota que es una zona residencial y tranquila, con autos último modelo estacionados junto a la acera.

Isabel baja la velocidad, deteniéndose frente a la una de las casas blancas, tradicionales de la zona, con una gran puerta color negro. La misma se ve excelentemente cuidada, con plantas en la entrada y balcón. Todas las luces del interior se encuentran apagadas.

Se detiene la música.

William detiene su paso también, unos pasos más lejos, y se da vuelta para enfrentar a Isabel. Ella mira la puerta de la casa y sonríe.

ISABEL: Esta será mi casa a partir de mañana.

William lleva la vista hacia la casa y silba.

WILLIAM: Wow, es preciosa.

Ella sube los dos escalones que llevan hacia la puerta, gira el rostro hacia William y sonríe pícara.

ISABEL: ¿Quieres conocerla?

William la mira sorprendido.

WILLIAM: ¿Tienes las llaves?

Isabel levanta su mano derecha y la agita.

ISABEL (sonríe): Tengo algo mejor. (William se ríe).

Cortamos a:

Interior de la casa. Se prende la luz y estamos en la cocina de la casa. La misma no es muy grande pero aún así posee doble mesada, con la mesada central haciendo a la vez de desayunador. Isabel camina hacia una mini bodega en la pared, junto a la alacena, mientras William se sienta en una de las sillas altas.

WILLIAM: La casa se ve increíble, Isabel, felicitaciones.

Isabel abre la bodega y saca un vino de la misma. Se da vuelta para mostrárselo a William, sonriendo.

ISABEL: Vamos a brindar por ello.

WILLIAM (sorprendido): No me imaginé que tuvieras provisiones ya.

Isabel busca dos copas y el sacacorchos para abrir el vino.

ISABEL: Mi asistente compró algunas cosas… más que nada víveres y la cama, ya que pensaba pasar la primera noche aquí.

WILLIAM: ¿Tienen asistente?

Isabel asiente, dándole la espalda, ya que está sirviendo el vino en las dos copas.

WILLIAM: Una princesa tanto en Antar como en la Tierra.

Isabel toma las copas de vino, se da vuelta y se apoya sobre la mesada central. Coloca una de las copas frente a William mientras lo mira con regaño. William toma la copa y se ríe levemente.

WILLIAM: No fue con mala intención. (Estira la mano y toma la izquierda de Isabel) Te mereces todo lo sueñas.

Isabel toma un sorbo de vino y observa la cocina. Suspira.

ISABEL: ¿Cuáles eran tus planes?

WILLIAM: ¿Para hoy? (Toma un sorbo de vino) Deslumbrarte con mis poderes y recorrer esta hermosa ciudad contigo.

Isabel apoya su copa de vino sobre la mesada y lo mira fijamente.

ISABEL: Tus verdaderos planes. (Hace una pausa) Me encontraste, después de tantos años… (toma otro sorbo de su vino y lo mira fijo) ¿Ahora qué sigue?

William se levanta de la silla y rodea la mesada, caminando hacia Isabel, con la vista fija en ella y una expresión de determinación en el rostro.

Isabel se acomoda, apoyando el costado izquierdo del cuerpo sobre la mesada, para quedar frente a él. William se detiene frente a Isabel, a meros centímetros de su cuerpo. La observa y sonríe débilmente.

WILLIAM: Perdí todo en la Guerra; mi familia, mis amigos… (levanta la mano izquierda y la coloca sobre el codo derecho de ella) te perdí a ti. (Sube su mano por el brazo de Isabel) Y ahora que te tengo de regreso, quiero protegerte… donde sea que tú decidas estar.

Isabel sonríe.

ISABEL: ¿Entonces no quieres regresar?

William niega lentamente con la cabeza.

WILLIAM: No tengo nada esperando por mí allí. Si puedo hacer una nueva vida contigo, aquí, en la Tierra… si me aceptas de nuevo a tu lado… eso es más de lo que puedo pedir.

William coloca su mano en el cuello de Isabel y la acaricia. Ella cierra los ojos e inclina su rostro sobre la mano de él, sonriendo con dicha.

ISABEL: Quiero quedarme aquí contigo, también.

Abre los ojos y lo mira con anhelo. William se acerca lentamente hacia ella y la besa dulcemente en los labios.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Desierto.

Música: "Viento", Gianluca Vacchi.

Estamos en una zona del desierto cercana a Shiprock Rock donde se ha montado una verdadera fiesta electrónica. Hay tres escenarios de distintos tamaños donde hay distintos DJs, entre ellos vemos gente bailar, moverse entre las personas, carritos de comida y bebida y baños portátiles. A unos metros de la entrada hay un enorme espacio donde están estacionados los autos. Desde los escenarios y entre distintos espacios lasers de distintos colores iluminan el cielo y a las personas. Los mismos tienen diversas decoraciones con pantallas que muestran dibujos en temáticas geométricas.

Cortamos a:

Estacionamiento.

Tess, Maria, Michael, Liz y Max caminan entre los autos, habiendo recién estacionado. Los hombres van vestidos simplemente de jean y remera, pero las mujeres se encuentran un poco más arregladas. Maria y Tess llevan puestos unos shorts de jean tiro alto con un top, mientras Liz va lleva un mono rojo corto.

Michael mira la entrada a la fiesta con desdén.

MICHAEL: No entiendo por qué debemos hacer esto hoy.

TESS (que va adelante del grupo): Porque estamos demasiado cerca de la Base Militar y del trailer park que se incendió. Esto (señala la fiesta) es el perfecto escenario para escabullirnos sin que nadie note nada raro.

Michael sigue mirando la fiesta con la misma expresión en el rostro. Maria lo abraza por la cintura y le sonríe.

MARIA (a Michael): Además, nos merecemos una noche de diversión.

MICHAEL (baja la vista hacia Maria): ¿Llamas a esto diversión?

Maria, Liz y Max lanzan una carcajada.

Los cinco llegan hasta la puerta de entrada donde un equipo de seguridad escanea sus brazaletes, dejándolos ingresar a la fiesta.

La música es cada vez más fuerte mientras se adentran en el predio, por lo que deben elevar las voces al hablar. Los cinco se paran junto a un puesto de hidratación, observando las personas a su alrededor.

MAX: ¿Dónde dijo Jordan que te encontraría?

Tess mira la hora en el reloj en su muñeca izquierda.

TESS: No lo sé… dijo que nos encontraría aquí en media hora. Lo mejor es quedarnos cerca de la puerta así la vemos entrar.

MICHAEL (exasperado): ¿Tengo que soportar media hora de esto? (Toma a Maria de la mano y comienza a caminar hacia la zona de los carros de comida) Voy a buscar un trago.

MARIA: ¿Sabes que en estas fiestas sólo se bebe agua?

Michael lanza un grito de exasperación y Maria se ríe. Ambos se alejan entre la gente.

Max, Liz y Tess se miran nerviosos. Tess baja nuevamente la vista hacia su muñeca, chequeando la hora otra vez para evitar la mirada de Max y Liz. Ellos se miran y se ríen por la situación embarazosa.

Max se inclina sobre Liz y le habla al oído.

MAX (susurrando): Te ves hermosa esta noche.

Liz se sonroja.

LIZ: Gracias.

Tess, claramente habiendo escuchando la conversación, resopla.

TESS: Creo que voy a bailar un rato.

Se retira rápidamente hacia el lado contrario al que han ido Michael y Maria, hacia una de las zonas de baile.

Max toma la mano de Liz y la acaricia.

MAX: ¿Quieres bailar?

Liz le sonríe y comienza a caminar hacia atrás, tirando del brazo de Max, llevándolo hacia la gente.

LIZ: Vamos.

Cortamos a:

Noche - Fiesta.

Música: Continuación de la escena anterior.

Michael y Maria están junto a una barra, lejos de los escenarios, pero donde aún se puede escuchar la música bastante fuerte. Cada uno está con un trago alcohólico en la mano. Maria se mueve al ritmo de la música mientras bebe lo que parece ser un Gin Tonic. Michael mira hacia la gente con la misma cara de desdén anterior, mientras agarra fuertemente su vaso de whiskey.

MICHAEL (hacia Maria, manteniendo la vista en la gente): No entiendo cómo puedes disfrutar esto.

Maria pega su cuerpo al de Michael, mientras continúa bailando levemente. Rodea la cintura de él con sus brazos.

MARIA: No disfruto de esto, disfruto de estar contigo.

Michael la mira finalmente, y suspira abatido. Termina su vaso de whiskey de un tirón, lo deja sobre la barra y le devuelve el brazo a Maria. Baja la vista hacia ella y choca su frente contra la de ella. Cierra los ojos e inspira, armándose de valor.

MICHAEL: Maria- (hace una pausa) yo-

MARIA: ¿Qué mierda?

Michael mira a Maria totalmente sorprendido que lo interrumpa con esa expresión, pero Maria está mirando hacia su izquierda.

Se aleja un paso de Michael y él lleva la mirada hacia donde Maria está viendo. A unos pasos de ellos, vemos a Kyle aparecer entre el tumulto de personas, secundado por dos hombres, uno de ellos el que ha atacado a Michael en su casa.

MICHAEL (exasperado): ¿Qué está haciendo aquí?

KYLE (a Maria, ignorando a Michael): Hola, Maria.

Maria no le responde pero lo observa con una mirada desafiante en el rostro.

KYLE: ¿Podemos hablar?

MARIA: ¿De vuelta, Kyle? (Enojada) No, no podemos hablar, no tengo nada para decirte.

Kyle lleva la mirada hacia Michael.

KYLE: ¿Quizás pueda hablar contigo?

Michael intercambia miradas entre Maria y Kyle. Maria le suplica con la mirada. Finalmente, Michael responde.

MICHAEL: Está bien... (hace una pausa) pero sólo tu.

Michael comienza a alejarse hacia detrás de la barra y el tumulto de gente. Kyle mira a sus amigos "matones", asiente y comienza a caminar detrás de Michael. Sus amigos se quedan en su lugar.

MARIA: ¡Michael! ¡¿Qué diablos estás haciendo?!

Michael sigue alejándose de la escena.

MICHAEL: Estaré bien, Maria.

Maria corre hacia ellos gritando.

MARIA: ¡Michael! ¡No seas estúpido! (Lo intenta tomar de la mano pero él se escabulle) ¡Michael!

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Fiesta.

Estamos cerca del escenario principal. La gente, vestida mayormente con ropa fluorescente, baila al ritmo de la música.

Tess camina entre las personas bailando, abriendo camino entre ellas. Las personas se encuentran demasiado concentradas en la música, el alcohol o las sustancias para notar a Tess.

Llega hasta la mitad de la pista de ese escenario y mira a su alrededor, esperando encontrar a alguien.

Empezamos a escuchar:

Música: "Anywhere", Rita Ora.

De repente, la escena empieza a moverse en cámara lenta; entre las personas vemos aparecer a Jordan, vestida con una pollera animal print con un tajo en la pierna y una remera negra. Lentamente se abre camino entre la gente, en cámara lenta, caminando hacia Tess.

Tess la nota y sonríe al verla.

Cortamos a un flash:

Antar - Fiesta.

Vemos a las mismas personas que están bailando en la fiesta en el desierto pero el escenario ha cambiado a un gran salón de fiestas y van vestidos con vestidos largos blancos las mujeres y trajes blancos los hombres.

Tess camina entre la gente vestida de blanco con un vestido sencillo en el mismo estilo que el resto de las personas. Jordan continúa caminando hacia ella en cámara lenta, también vestida de blanco. Ambas se encuentran en medio de la pista, sonriendo.

Tess toma a Jordan del cuello y le planta un beso en la boca, que Jordan responde con alegría.

Cortamos a:

Noche - Fiesta en el desierto.

Tess continúa abriéndose camino hacia Jordan, pero, de repente, la expresión en su rostro va cambiando a seriedad.

Finalmente ambas muchachas llegan a enfrentarse, sin nadie que las separe. Tess observa a Jordan con determinación.

JORDAN: Lo viste, ¿cierto?

Tess asiente lentamente.

JORDAN: ¿Lo sentiste también?

TESS: Te conozco de antes.

JORDAN: Sí…

Tess inspira y espira varias veces.

TESS: De Antar.

Jordan corta la distancia entre ella y Tess. Levanta las manos y las lleva hacia el cuello de Tess; las coloca allí.

JORDAN: Sí, Ava.

Tess piensa unos segundos, mirando a Jordan a los ojos.

TESS: Soy a quien estabas buscando.

JORDAN (asintiendo con la cabeza): Sí.

Tess cierra los ojos.

TESS: ¿Cómo… (hace una pausa) cómo es-?

Se detiene repentinamente y lleva la mirada hacia su derecha, intentando vislumbrar algo más allá del tumulto de personas bailando.

JORDAN (preocupada): ¿Qué pasó?

Tess toma la mano de Jordan y la guía caminando rápidamente lejos del grupo de gente.

TESS: Vamos, necesitan nuestra ayuda.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Desierto.

Estamos en una zona del desierto alejada del festival de música. Aún se puede escuchar la música y ver las luces de los escenarios, pero no hay ninguna fiesta en esta parte.

Las Shiprock Rocks se pueden ver a la distancia, pero más cerca que lo que está desarrollándose la fiesta.

Escuchamos el sonido de alguien cavando en la tierra.

La cámara enfoca a Nasedo quien cava con ansias con una pala plateada. En el rostro notamos cansancio y unas gotas de transpiración.

De repente, vemos una sombra a sus espaldas, unos metros lejos de él.

Nasedo se detiene y su cuerpo tiembla de escalofríos. Clava la pala en la tierra y levanta la vista lentamente.

Vemos aparecer al joven alien, el mismo que ha curado a Ophelia de las heridas por quemaduras. Nasedo se mantiene parado dándole la espalda.

Empezamos a escuchar:

Música: "Ain't no devil", Andrea Wasse.

NASEDO: Mucho tiempo sin verte, Lucan.

El joven se mantiene estoico.

Nasedo se ríe por lo bajo y se da vuelta para mirarlo. Levanta la pala y la clava nuevamente en la tierra, con más fuerza, para dejarla parada.

NASEDO: Siempre fuiste corto de palabras. (Le sonríe. Lucan se acerca dos pasos hacia él) Es bueno saber que no has cambiado nada.

Lucan baja la vista hacia el pozo que Nasedo estaba haciendo y luego sube la misma hacia el rostro de Nasedo. Finalmente, habla.

LUCAN: Te ves viejo.

Nasedo se ríe.

NASEDO: El tiempo te hace eso.

Lucan camina otros dos pasos hacia Nasedo.

LUCAN: Y débil.

El rostro de Nasedo cambia de expresión; repentinamente parece tener miedo del muchacho frente a él.

NASEDO: Mira, lo siento… (Lucan se acerca los últimos pasos hasta quedar frente a frente) quise volver por ti pero cuando lo hice-

LUCAN (interrumpiéndolo, le habla furioso y levantando la voz): ¿Era demasiado tarde? (De sus manos empiezan a brotar rayos de electricidad) Tuviste tiempo de esconder a tu preciada Ava… de regresar por el Rey y la Princesa, esconder sus capullos del ejército.

Levanta sus manos hacia el cuello de Nasedo y lo ase con furia. Los rayos de electricidad empiezan a recorrer el cuerpo de Nasedo, hiriendolo.

LUCAN: Soñé por años con este momento, querido protector. (Sonríe maliciosamente cuando Nasedo empieza a quedarse sin aliento) No sabes la maravilla de cosas que aprendí en mis años de cautiverio.

La electricidad ya cubre todo el cuerpo de Nasedo quien lucha por quitarse las manos del joven de su cuello, para poder respirar. Lucan deja de sonreír repentinamente y mira a Nasedo con curiosidad, examinando sus expresiones y cómo se mueve y deteriora su cuerpo. Finalmente, se aburre de esperar y gira su cuello para deslocar las vértebras. Nasedo cae al piso aparentemente sin vida y los rayos de electricidad desaparecen de su cuerpo.

El joven se acuclilla junto a Nasedo, a su derecha ha quedado el pozo que él estaba cavando. Lucan observa el pozo y suspira. Levanta su mano derecha y la coloca encima del mismo; de su palma empieza a brotar una luz blanca y la tierra empieza a moverse.

LUCAN: Supongo que era más importante cuidar esto que a mí.

De la tierra vemos aparecer la orbe violeta que hemos visto en la visión de Tess; la misma que Nasedo había enterrado hace tanto tiempo.

Lucan detiene su poder y toma la orbe en su mano, examinándola con interés pero sin saber exactamente de qué se trata.

Mira a Nasedo nuevamente, quien parece no tener signos vitales. Coloca su mano izquierda sobre el cuerpo del protector.

LUCAN: Adiós, viejo amigo.

Lucan utiliza sus poderes sobre Nasedo, quien se convierte en un montículo de polvo. Lucan sonríe tristemente.

Se incorpora y observa nuevamente la orbe en su mano. De repente, levanta el rostro hacia la distancia. Unos ruidos de personas gritando a lo lejos llegan débilmente hacia él. Lucan agudiza la vista para tratar de ver qué está pasando.

Termina la escena y cortamos a:

Noche - Desierto.

Michael se abre camino entre la gente, con Kyle y Maria tras sus pasos. La sonido de la música electrónica se va perdiendo lentamente en la distancia. Michael se aleja detrás de los carros de comida hacia el desierto, donde no hay gente.

Llega finalmente a un lugar que le parece lo suficientemente alejado, se detiene y se da vuelta, enfrentando a Kyle.

Kyle detiene su caminar unos pasos frente a Michael. Maria se acerca corriendo hacia ellos.

MARIA: Michael… (lo mira seriamente. Él lanza un vistazo a ella) No necesitas hacerte el héroe.

Kyle escupe un sonido entre una carcajada y un resoplido.

KYLE (mirando con furia a Michael): Él no es ningún héroe. (Le escupe a Michael) Es un fenómeno… un asesino.

Michael intenta controlar su furia con la respiración pero el enojo es más fuerte que él y le da una piña a Kyle en el rostro.

Maria lanza un grito de sorpresa.

Intenta acercarse hacia los dos pero Kyle la empuja fuertemente; Maria cae sobre la tierra. Michael se acerca a ella para asegurarse que se encuentre bien y la ayuda a levantarse.

Kyle se limpia la sangre del labio, que se ha cortado con el golpe de Michael, y sonríe.

KYLE: El chico tiene agallas, después de todo.

Michael empuja el cuerpo de Maria detrás de él, para resguardarla. Observa a Kyle de manera desafiante.

MICHAEL: Ahora es de verdad una pelea justa. (Alza la voz con furia) ¡Vamos! (Señala el espacio entre Kyle y él) Tú y yo. Sin amigos que hagan el trabajo sucio por ti. (Levanta las manos y le muestra las palmas) Sin poderes.

Maria toma a Michael del brazo derecho. Él da vuelta el rostro y la mira unos segundos. Su rostro cambia de expresión ante la mirada súplica de ella. La mira tristemente. Le acaricia el rostro y asiente, haciéndole entender que se detendrá.

Se da vuelta hacia Kyle, quien respira rápidamente y se arremanga preparándose para una pelea. Se da cuenta del cambio de actitud en Michael y lo mira irónicamente. Levanta los brazos junto a su cuerpo y se ríe.

KYLE: ¿Qué? ¿No me vas a permitir responder? (Michael lo mira unos segundos y, finalmente, niega lentamente con la cabeza) ¿Tanto miedo me tienes?

Michael baja el rostro y respira hondo, intentando controlarse ante las provocaciones de Kyle. Maria se aleja dos pasos de ellos y toma a Michael del brazo, tratando de tirar hacia ella y que él la siga.

MARIA (a Kyle, firme): No, sólo es mejor hombre que tú.

Kyle se acerca rápidamente hacia Michael, totalmente iracundo.

KYLE: ¡Él no es un hombre!

Empezamos a escuchar:

Música: "The Wicked", Andrea Wasse.

Le lanza una piña a Michael, que lo toma por sorpresa y termina cayendo al piso, soltando a Maria.

Kyle se arroja sobre el cuerpo de Michael, sentándose sobre él, y empieza a propinar golpe tras golpe en su cuerpo. Michael se defiende con los brazos como puede.

TESS: ¡¿Qué diablos está pasando?!

Tess, Max y Liz han llegado a la escena, corriendo, los tres cortos de respiración. Maria no le presta atención al grupo que acaba de llegar e intenta tomar a Kyle de los hombros para alejarlo de Michael, pero aquél le da un codazo en el ojo sin querer, mientras sigue propinando sus golpes.

Maria cae nuevamente al piso. Liz corre hacia ella y la aleja de los dos jóvenes, para resguardala. Se agacha a su lado mientras Maria se lleva las manos al ojo derecho, el que Kyle ha golpeado, tapándolo.

De repente, un fuerte rayo de luz blanca ilumina la escena desde la derecha, cegando la vista de todos y empujando a Kyle lejos de Michael.

Se escucha el sonido del cuerpo de Kyle caer a varios metros de ellos. Michael se apoya sobre sus hombros y mira hacia donde Kyle ha caído, abatido, rendido, lejos de él.

El grupo mira hacia Kyle, que no se mueve.

La luz blanca ha desaparecido.

Maria se levanta del suelo con ayuda de Liz.

MARIA (mirando a Kyle): ¿Qué pasó?

Michael se levanta rápidamente del suelo; su rostro está nuevamente repleto de golpes y moretones. Mantiene la vista clavada en Kyle.

MICHAEL: Yo no hice eso.

TESS: No, no fuiste tú. (Mira hacia su derecha, de donde ha surgido la luz). Ha sido… (se detiene, sin entender realmente qué ha pasado).

Maria camina lentamente hacia Kyle, quien sigue sin moverse. Tambalea del miedo.

MARIA: ¿Acaso está…? (Se detiene, porque no puede terminar la frase).

Escuchamos unos pasos hacia la derecha del grupo. Los mismos parecen arrastrarse sobre la tierra del desierto.

Todos giran el cuerpo y el rostro hacia la zona de donde proviene el ruido.

Lucan aparece caminando lentamente hacia el grupo, con el brazo y la mano derecha levantadas frente a él.

Mira fijamente a Michael.

LUCAN: Hola, hermano.

Termina la escena.

Fin del capítulo.