The Walking Dead es plena propiedad de Robert Kirkman. Solo utilizó sus personajes para pleno entretenimiento literario.

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Intentándolo

Capitulo 1

Dejando estacionada su motocicleta a un lado de su casa, escucho los exagerados ladridos de Dog, desde el patio trasero. Su perro era un dramático, solo había pasado unas pocas horas fuera de casa. Abriéndose paso hacia su hogar, debió reconocer que Aarón y su novio Eric, tenían un buen gusto a pesar de ser gays. Fue una suerte que fuera amigo de ellos y decidieran dejarle barata la residencia una vez que ambos se tuvieron que ir a vivir a la Capital por el trabajo de Eric.

Daryl, era una persona solitaria, si no fuera por sus pocos amigos que aún vivían en la ciudad él sería un perfecto ermitaño que vivía en el medio del bosque cazando animales para comer y bañándose en el rio. Sin embargo, Aarón lo conocía, sabía a ciencia cierta que un vecindario tan tranquilo como ese, cerca del imponente bosque que bordeaba la ciudad era ideal para él. Pero sobre todo, Aarón sabía que a él no le gustaba la soledad. Ofrecerle esa residencia hace más de año para vivir, lo vio como la única alternativa para acercar a ese exótico tipo a estar en contacto con sus amigos.

Y lo había conseguido. Si bien eran pocas las ocasiones en las cuales aceptaba una invitación a alguna fiesta o reunión, ellos cada tanto solían buscarlo para que salga con ellos. Continúas veces el sheriff Rick junto con Michonne en el auto patrulla, habían pasado a tomar una cerveza con él. Glenn, Tara, Abraham y Sasha, tendían a pasar los fines de semana para invitarlo a algún bar o discoteca. Glenn por supuesto, frente a la atenta supervisión de su loca esposa Maggie que cada tanto le solía traer frutas o verduras de la granja de su padre junto con Beth. Lo cual agradecía. Le hacía bien estar con ellos, ellos eran su familia.

Sacándose sus pesados zapatos acaricio la cabeza de Dog con cariño, el perro eufórico se subió a su regazo sobre el sofá, lamiéndole la cara contento. Dejando las bolsas de compras sobre la pequeña mesita ratona que decoraba su sala, busco con cuidado la lata de alimento.

—¡Cálmate, muerto de hambre!—Su perro le lamio la cara, importándole poco el insulto al ver como él con su cuchillo de caza trataba cuidadosamente de abrir la lata. Derramando la comida sobre su plato, Dog ni siquiera le dio una mirada antes de saltar hacía su plato en un salto olímpico, fue lo último que supo de su perro antes de perderlo en el deleite de su comida. No tendría que molestarlo por nada del mundo si no quería terminar con varios puntos en su mano por fastidiarlo, era su hora sagrada. Tan igual a su dueño, el desgraciado.

Riéndose de su propio chiste dejo de lado las bolsas para clavar sus oscuros ojos azules sobre el techo. Luego guardaría todo en las despensas, por ahora solo quería descansar la jornada laboral había sido pesada. Necesitaba dormir bien, comer bien, pero sobre todo un buen baño. Hace días su aspecto claramente se podía camuflar como la de un vagabundo y si quería ir al cumpleaños de la pequeña Judith mañana, tendría que bañarse.

Predispuesto a encaminarse hasta el segundo piso, el sonido del timbre lo detuvo a medio camino, obligándolo a rodar sus ojos, para avanzar hacia la puerta principal. ¿Quién mierda era tan molesto?

Daryl tenía muchas palabras para describir a las dos personas del otro lado de su puerta, justamente paradas frente a él. Sin embargo, se resistió a soltar un insulto al notar como esa pequeña mocosa tenía un aspecto deprimente: "Te ves hecha mierda. ¿Te encuentras bien, mocosa?". Quiso escapar de sus labios pero los retuvo con éxito. Si Rick, alguna vez se preguntaba donde Carl y Judith aprendían esas coloridas palabras, nadie tendría las pelotas como para decir que él y el infeliz de Negan tenían una gran participación en el lenguaje de esos mocosos. Claramente, todos acusarían injustamente a Abraham, debido a que él era mucho más dócil y fácil de manejar, que dos tipos que por lo general tendían a querer arrancarse las gargantas en cada festividad que se cruzaban.

—¿Daryl Dixon?¿Usted es el hermano de Merle Dixon?—Un asentimiento por parte de él basto para que la sonrisa de esa mujer de traje y saco aumentara en desmedida— Soy Deanna Monroe, de servicios sociales. ¿Puedo pasar un momento a hablar con usted?—Sin más opción y ciertamente curioso las dejo pasar haciéndose a un lado. Notando en el acto como esa mujer recorría con la mirada la condición de su hogar.

—¿Me va a decir de una buena vez a que mierda vino o voy a tener que adivinar?— Dijo toscamente al ver que tanto la mujer como la mocosa, se sentaban en su sofá sin decir nada, recibiendo ella con una sonrisa grande el vaso de agua.

—Formo parte de la administración de Asuntos de niños y Familias, ya sabe promovemos el bienestar de familias, niños o individuos mediante programas de adopción, prevención de abusos y negligencia infantil.— Daryl, frunció el ceño sin darse cuenta, aun parado desde su lugar con su cuerpo apoyado contra la pared. ¿A qué mierda quería llegar?— Es mi deber asegurar el bienestar de los niños que pasar por esta situación. Y como detalle en este documento usted mismo podrá verificar que Lydia, se encontraba pasando por un situación indignante para una niña— Le dejó una carpeta pálida que saco de su caro bolso, sobre la mesa. Él pellizco el puente de su nariz antes de acercar hacia ellas sentándose frente al sofá, abriendo la carpeta con cuidado.— La madre de Lydia, Alpha mantuvo una relación con su hermano Merle Dixon por mucho tiempo en Atlanta, según datos de testigos, Alpha era la que le proporcionaba sustancias al señor Dixon, incluso aún se mantienen registros en las cámaras de seguridad de la prisión del condado cuando la señora Alpha le iba a proporcionar visitar esporádicas con más sustancias que su hermano se encargaba de vender en la prisión.— Daryl aquello no le sorprendió, su hermano era un idiota que aún a pesar de estar preso por romperle la cabeza a un tipo seguía siendo un gilipollas que prefería consumir y vender mierdas. Sabía que Merle no solamente había estado preso tantos años en Atlanta, antes de que una misteriosa sobredosis terminara con su vida.

—¿Su madre?— Tuvo que preguntar, la desconfianza patente puesta en sus ojos. No era un idiota para que le puedan meter a una mocosa que ni siquiera era suya de la nada.—¿Me cree tan estúpido como para creer que esta niña es de mi hermano, con una simple historia de mierda?¡Merle se revolcaba con cualquier puta que encontraba barata o borracha!

—El novio de Alpha para ese entonces, decidió pedir una prueba de ADN tanto del recluso Dixon, como de sí mismo para verificar de quien era en verdad la niña. Las autoridades de la prisión aceptaron hacer el análisis cediendo la prueba al difundo señor Frank para realizar dicho análisis. Como resultado obtuvieron una coincidencia del 99% de Dixon. – Tras dar una leve mirada a un lado, notando como la niña simplemente observaba el piso cabizbaja, prosiguió.— A pesar de eso, el señor Frank decidió criarla como su hija, sin embargo, esto fue hasta que Alpha tras consumir un par de conjuntos de drogas lo asesino a sangre fría, haciéndolo pasar por un asalto— Daryl, apretó sus labios con fuerza. No encontraba del todo correcto que todo esto se lo estuviera contando frente a la niña, sin embargo a Deanna no pareció importarle en lo más mínimo. Acomodándose correctamente su elegante camisa, prosiguió tras dar un generoso trago a su vaso de agua— No fue hasta que Servicios Sociales, recibió una denuncia por parte de la escuela de Lydia que yo me involucre en este caso, detonando la cruda condición de la señora Alpha— Daryl la miró por un momento recorriendo la mirada hacia las fotografías que le mostraban los archivos. ¡Mierda!¡¿Esa clase de mujer le calentaban a su hermano?! Merle siempre había tenido un gusto de mierda con las mujeres, en simples palabras, se podía coger a cualquier cosa que tuviera tetas y vagina. No lo encontraba raro que se metiera con esa mujer calva con mirada de psicópata y más si esta era la que le proporcionaba drogas.

—¿Puedo acariciarlo?—Una voz baja, temerosa y ciertamente débil rompió el leve momento de la sala. Posando sus ojos sobre la niña, él los movió para posarlos sobre su perro que esperaba a que ella se acercara sentado a un lado de su sofá.

—Seguro— Sonriendo en un gesto pequeño, casi tímido ella se inclinó sobre Dog.

—De hecho...Él necesita salir afuera a estirar sus piernas. ¿Puedes llevarlo?— Asintiendo la callada chica salió en dirección al patio delantero con Dog, moviendo su cola contento de tender una nueva compañera de juegos.

—Como decía— Volvió a retomar la rubia mujer, al ver que la niña ya no podía escucharlos.— Seré completamente sincera señor Dixon. Alpha, es un peligro para la seguridad de Lydia...De hecho, creo que fue una sabia decisión de las autoridades encerrarla en un hospital psiquiátrico hasta que los doctores le den de alta, para poder trasladarla hasta la prisión de mujeres de Atlanta.—Aclarando su garganta, ella trato de disimular el desagrado con elegancia.— Quemaduras de cigarros, golpes recientes y anteriores que pudieron constatar médicos del Hospital donde fue atendida Lydia luego de recibir una paliza por parte de su madre. Es nefasto decirlo de esta manera, pero es una suerte que su madre no haya alcanzado a venderla a sus compradores de droga o que la niña no recibiera ninguna clase de abuso sexual durante toda su vida. Aunque según el testimonio que pudo obtener nuestra psicóloga, vender a la niña a hombres ejerciendo a su vez la pedofilia, estaba en los planes futuros de esa señora con ella.

Daryl guardo silencio. Él sabía exactamente lo que era vivir una infancia plagada de abusos, si bien su padre nunca había abusado sexualmente de él, los abusos físicos y psicológicos mediante golpes o insultos todavía estaban marcados en él a pesar de ya tener cuarenta y dos años. Desde que su hermano se había largado de casa apenas siendo un adolescente los golpes y palizas eran enteramente regalados para él. Su padre era un maldito alcohólico que no tenía mejor cosa que hacer que emborracharse y acostarse con prostitutas. Un bueno para nada que gracias a Dios lo dejó en paz cuando él creció y fue capaz de patearle el trasero cada vez que lo hacía enfadar. Daryl no mentiría al decir que no lloró ni una lagrima cuando el desgraciado se murió de un ataque al corazón luego de que un tipo le rompiera la cara por tocarle el trasero a su mujer en un bar de mala muerte.

—Usted es el único pariente vivo que tiene esta pequeña señor Dixon, por consiguiente la custodia de la niña recae en usted completamente ante la falta del padre y la madre.—Sin tacto, ella fue muy firme a la hora de posar el papel perfectamente sellado y firmado por un Juez del Estado. – Por lo tanto de ahora en más, como hermano de Merle Dixon, usted tendrá que hacerse cargo de su sobrina.

—Pero...

—Usted tiene un trabajo fijo. ¿No es así? Y su casa se encuentra en las condiciones aptas para hacerse cargo de la niña. Dispone de una escuela y un hospital cerca para que Lydia pueda desarrollar su vida como alguien normal. Tanto su estado económico como mental, están en perfecto estado para hacerse cargo de ella— Tras recorrer con la mirada una pequeña libreta ella demostró una sonrisa que él encontró completamente falta. Esta estúpida podía ser una perfecta diputada política si se lo propusiera— Posee en su expediente policial solamente una detención que duro no más de un año, debido a una pelea hace ya unos años, en las cuales su hermano también se vio involucrado, luego de eso el sheriff Grimes nos aseguró que era un buen tipo...

¡Hijo de puta! Le clavaria una flecha en el culo, mañana cuando lo vea por andar revelando su información a desconocidas.

—Por lo tanto, espero que pueda llevarse bien con Lydia es una niña encantadora. Y como indica el protocolo me encontrare muy atenta a ella los próximos meses para asegurarme que su estadía aquí es buena, ya sea desde el ámbito escolar como haciendo leves visitas aleatorias a ustedes.

Merle siempre fue un irresponsable hijo de puta. No era para nada una sorpresa para Darly enterarse 15 años más tarde que su estúpido hermano había tenido un amorío con una maldita drogadicta que se encontraba internado en un psiquiátrico. Pero...¿Tirarle el paquete de paternidad a él incluso después de morirse por tarado?¡Eso era bajo, incluso para él!

—Si me disculpa señor Dixon, debo proseguir con más cosas por hacer. Ha sido un placer— En silencio, vio como ella se levantaba de su asiento, caminando sobre sus costosos tacones de perra rica.

Dejándolo solo.

Solo con un perro baboso, una niña callada de mirada opaca y un papel que detonaba ser el reciente tutor de esa niña.

Mierda.

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Bueno, hace años que no me dedicaba a escribir. De hecho, siento que estoy tan oxidada con esto que estoy segura que este capítulo, quedo muy debil...De ante mano, lo siento ~

Sin embargo, me alegró tanto retomar este pasa tiempo con está pareja. De hecho, este es mi primer fanfic de mis bebes "Rompe culos". Pero lo necesitaba...El final de la temporada 9 me dejó agonizando con estos dos pese a todo.

Es decir, Carol y Daryl están juntos nuevamente viviendo en el mismo lugar. Shippeo fuerte! ~

Sumando a los trailer de la temporada 10, con estos dos, definitivamente me mataron.

De las únicas parejas heterosexuales que tengo como OTP.