Unos días más tarde. Dark Pit fue enviado por Viridi para ayudar a Pit en una batalla para proteger a los humanos que estaban siendo atacados cerca de una montaña por monstruos que eran más fuertes a los que habían enfrentado días atrás en el bosque.

- No entiendo. ¿Por qué te preocupas por los humanos? - Preguntó Dark Pit.

- Le debo un favor a Palutena. - respondió Viridi en su cabeza.

- y tienes que pagar tu deuda con migo? -

- cállate y ayuda a Pit - No tardó mucho tiempo cuando pudo ver a Pit peleando en el suelo. Dark Pit estaba molesto por regresar a la tierra, pero emocionado por entrar a la pelea y sacar su estrés. Después de algunos golpes, flechas y malas palabras, finalmente los ángeles expulsaron a los enemigos victoriosos y cansados.

- Gracias por tu ayuda Pittoo. No lo conseguí sin ti. - Dijo felizmente Pit

- por supuesto. Eres un inútil sin mí. -

- no es verdad. Soy mejor que tú. - Pit se inclinó ligeramente hacia Dark Pit sintiendo que su bufanda se deslizaba por su cuello en caída libre, atrapándola en el aire. - heno no. No, no, no, no, nooo. - Pit miró la bufanda un poco asustado.

- What. ¿Por fin se te salió del cerebro? - Dark Pit pregunto con una pequeña sonrisa.

- es peor que eso. Mi broche no está. - Dijo Pit buscando desesperadamente en el suelo, aquel broche rojo que se encuentra en su hombro para soportar la bufanda.

- No exageres, va a estar cerca de aquí -

- Ese broche me lo regalo Lay Palutena. -

- y crees que me importa? -

- Ayúdame a encontrarlo. -

- Tengo cosas más importantes que hacer que encontrar un estúpido broche -

- no es estúpido. - Pitóbicamente buscando mientras Dark Pit regresaba al Palacio. Al día siguiente, Pit había terminado de entrenar a los Centuriones cuando tuvo una visita muy inusual - Pittoo? Que haces aquí? -

- veo cómo aún lloras por este estúpido broche que aparentemente no encontraste. - Dark Pit señaló su hombro por la ausencia de la bufanda. Pit se entristeció ante esas palabras.

- Esperaba encontrarlo, pero Lady Palutena me trajo aquí. - Miró al suelo y luego volvió a mirar a Dark Pit notándolo algo cansado. - Viridi está de visita? -

- no - Dark Pit bostezó - solo me pidió que trayectoria algunas cosas para Palutena -

- te vez algo cansado. No tiene dormido bien? -

- No he dormido desde la batalla de ayer. -

- ¿Viridi te está castigando o algo así? -

- Tal vez ... Bueno me largo - Dark Pit se dio la vuelta y luego se detuvo para mirar de nuevo a Pit - Casi lo olvido - Dark Pit le arrojó un objeto a Pit atrapándolo en el aire para descubrir que era su broche rojo el que había perdido en la batalla

- ¡Oh! Pittoo! Lo encontraste! - Dijo Pit con gran alegría.

- Viridi me guio a el - Dark Pit volvió a bostezar para luego tambalearse por el cansancio apenas pudiendo caminar.

- Pittoo, deberías descansar. Ven vamos al palacio. - Dark Pit estaba tan cansado que dejo que Pit lo guiara. Lo último que sabía era que se recostó en una cama mientras el sueño lo vencía para quedarse completamente dormido. Unas horas más tarde se despertó sintiéndose confundido, ya que aparentemente estaba en la habitación de Pit.

- Hola de nuevo - Pit sonrió mientras Dark Pit se estiraba un poco. - sí que establece muy cansado, te quedarte dormido casi de inmediato. ¿Cómo te sientes? -

- Tengo que irme. ¿Qué hora es? - Dark Pit aún se encuentra cansados.

- ya es de noche. -

- ¡¿What?! -

- no te preocupes. Ya le avise a Viridi. Le dije que se queda aquí. -

- estás loco? Yo .. ... - Pit no dejó que levantara empujándolo hacia la cama.

- Quédate aquí. No puedes volar así de cansado. Y para asegurarme de eso, me quedaré aquí para que no escape - Pit se sentó en el borde de la cama junto a Dark Pit

- eres un idiota. -

- De todos modos, quiero agradecerte por encontrar mi broche. ¿Por qué finges que no tienes un buen corazón? -

- de que hablas? - Dark Pit lo miró confundido y sorprendido al mismo tiempo.

- Cuando llame a Viridi, le agradecí por haberte guiado a mi broche. Pero ella me dijo que no, ni siquiera sabía que se me había perdido. Y luego Lady Palutena me dijo que no fuiste a verla cuando llegaste. - Dark Pit no dijo nada. - No tienes que fingir conmigo. - Pit se incló al lado de Dark Pit. - Ahora entiendo por qué esa niña humana tiene una de tus plumas. -

- ¿Qué dados? - Dark Pir miró a los ojos a Pit.

- Sí Cuando te fuiste en la entrada del pueblo, la niña rejuntó una pluma que callo cuando saliste volando. Ella la amarró a un collar y siempre lo tiene puesto. - Dark Pit no lo sabía.

- y ahora tú también quieres una de mis plumas? - Dark Pit dijo algo incómodo

- No es solo la pluma Pittoo. Es la forma en que ella te recuerda cuando la mira. Como yo te recuerdo cuando veo mi broche. - Dark Pit no dijo nada y solo giró la cabeza para que Pit no lo viera sonrojarse. - Entonces ... ¿ahora si puedo ponerme bajo tu ala? -

- no - dijo sin mirarlo.

- Pero, ¿por qué dejaste a la niña? - Pit protestó desilusionado.

- porque si no hubiera hecho, ella habría muerto de frío. Tú tienes tus propias alas. - Dark Pit se envió de espaldas sobre las almohadas mirando a Pit.

- Estoy un poco celoso de la niña. Yo solo recibí insultos y golpes, mientras ella recibe un abrazo con una de tus alas. - Pit mira hacia abajo algo triste. Dark Pit aparto la mirada y se cruzó de brazos suspirando en la derrota. Dark Pit alzó su ala estirándola aventando a Pit. Pit lo miro sin decir nada dudando de lo que tenía planeado tuvo.

- vas a entrar Sí o no? - Dark Pit dijo sin mirar a Pit hasta que analizaron un gran bulto sobre su ala. Pit estaba muy feliz y sorprendido al mismo tiempo cuando Dark Pit bajo su ala para cobijarlo como una manta como había hecho con la niña humana.

- Gracias Pittoo. Buenas noches - dijo Pit serrando los ojos y estirando una de sus alas hacia adelante para cubrir el cuerpo de Dark Pit devolviendo el favor.

- espera, vas a dormir así? - Dark Pit estaba sorprendido. Pit no respondió. Solo sonrió - ¡hoyo! - Dark Pit sospechó derrotado nuevamente. Se recostó bajo el ala de Pit sintiéndole muy cansado. - Realmente son suaves y cálidos - Oscuros pozos oscuros mientras acariciaba las plumas de hoyo. Pit no se movió hasta que tuvo éxito en las manos de Dark Pit se dejaron de mover en su ala. Pit abrió los ojos encontrándose con Dark Pit cómodamente dormido.

- claro que tienes un buen corazón - dijo Pit acurrucándose más cerca de Dark Pit para terminar dormido junto a él.

Qué les pareció? Hacemos otro?