Nota Inicial:

Esto es otra versión de la Reconstrucción de Evangelion, como debió ser al menos según mi gusto. En ella pueden encontrar referencias al Manga, Anime, las películas Rebuild y el manga Ikari Reising Project. Será un Asushin, esto lo aclaro para los sensibles a los emparejamiento como yo.


Descargo de Responsabilidad:

Evangelion, sus personajes y entorno son propiedad de Hideaki Anno y Gainax. Yo solo soy responsable de la forma en la que se desarrollan los hechos en esta historia. Al igual que muchos de los que publican aquí no cuento con su consentimiento (Anno no respondió mis intentos por contactarlo).


The Last Rebuild

Primer Arco: Infancia Dura

Capítulo I: Viaje

El miércoles por la tarde-noche, Yui se dirige al mostrador del aeropuerto junto a su pequeño hijo Shinji, para realizar el check-in, antes de abordar el avión que los llevará a Hamburgo en Alemania, el niño parece muy emocionado al igual que su madre, pero por diferentes razones. Ella se volverá a encontrar con su buena amiga y ex-compañera de la universidad, Kyoko Zeppelin Sohryu, además de conocer a su pequeña hija Asuka Langley Sohryu. Por su parte, el pequeño Shinji está muy ansioso, ya que subirá a un avión por primera vez en su vida, también tiene nervios por lo desconocido y el gran aeropuerto, afortunadamente para él hoy es un día con poca concurrencia, sin mencionar que conocerá a quien espera, se convierta en su primera amiga.

El viaje es en parte un regalo por su cuarto cumpleaños, el cual fue hace dos días. Los motivos del viaje de la trigueña, no son meramente una visita social, eso es solo una casualidad, la verdadera razón del viaje, es que las dos están trabajando en lo mismo, la construcción de un Evangelion. Ambas son las directoras del proyecto y planean intercambiar los datos obtenidos hasta el momento. Yui se quedará un tiempo en Hamburgo y asistirá a su amiga en su trabajo, esperan que entre las dos, puedan terminar los ajustes necesarios para proceder a la activación de la unidad a cargo de Kyoko, el Evangelion Unidad 02.

Un emocionado pero tímido niño se sujeta firmemente a la pierna de su madre, mientras el caballero del mostrador revisa sus documentos y pasajes, asegurándose de que todo esté en orden. Shinji es un pequeño niño de 4 años de edad, tiene el cabello negro y los ojos de un azul oscuro, que solo se logra apreciar de cerca y mirando detenidamente. Su madre en cambio, es una joven mujer de cabello corto y castaño, que llega hasta sus hombros, sus ojos son verde esmeralda, ella tiene 27 años.

–Bueno, todo está en orden ¿Desea despachar algún equipaje? –dijo el caballero de traje gris, detrás del mostrador.

–Sí muchas gracias, solo esta valija. –fue la respuesta de Yui.

–Muy bien, aquí tiene sus boletos y documentos, no olvide conservar el comprobante de su valija en caso de extravío. –indicó el hombre antes de proseguir –El vuelo partirá en 55 minutos, a las 21:15 hrs, puede aguardar en la sala de espera, hasta que comiencen a llamar a los pasajeros, a las 20:45 hrs.

–Muchas gracias, que tenga una buena noche. –respondió la trigueña.

–Gracias igualmente y buen viaje. –retribuyó el caballero.

Yui guardó los documentos en su bolso de mano, junto con los pasajes y el comprobante de la valija. Luego mirando a Shinji a la cara, tomó su mano antes de preguntar:

–¿Te gustaría dar un paseo para ver si le compramos algún regalo a la pequeña Asuka y a Kyoko? El vuelo será largo, así que tendremos tiempo para descansar durante el viaje.

El niño asintió y empezaron a recorrer la terminal, el lugar era bastante amplio, lleno de negocios. La mayoría de ellos dedicados a la ropa y el turismo.


Tras pasar varios locales, madre e hijo encontraron una tienda de recuerdos con temática japonesa. Al entrar Yui eligió una réplica pequeña de un templo budista. Shinji siguió observando, sin ver nada interesante, no se puede encontrar algo digno del interés de un niño, en un local donde todos son adornos, que solo sirven para decorar, los pequeños se aburren fácilmente de ellos. Salieron de la tienda y siguieron caminando.

Finalmente, Yui y Shinji llegaron hasta una humilde juguetería, donde los ojos del infante se abrieron completamente con asombro e ilusión, la tienda era pequeña, pero para un niño de 4 años, había demasiados juguetes llamando su atención.


La mujer y el niño recorrieron la tienda en busca de algo para la pequeña Asuka, la trigueña dejo la elección en manos de su hijo. Luego de observar las góndolas con entusiasmo, el pequeño pensó: "siendo una niña, le gustarán las muñecas o los peluches". Pero no sabía cuál elegir, le señaló algunos a su madre para conocer su opinión, pero entre ambos los fueron descartando.

De pronto, Shinji se detuvo en la sección de rompecabezas y bloques de construcción, le pareció que alguno de estos podría ser apropiado. Con ellos, los dos podrían entretenerse juntos, dejando volar su imaginación, armando autos, edificios, animales o lo que les viniera en gana. Su madre estuvo de acuerdo, era una muy buena idea, a través del juego, los niños establecen lazos de amistad.

El morocho, dejó que Yui decidiera cual era el más adecuado para su edad, ella eligió uno con muchas piezas genéricas, pero que no tuvieran un tamaño demasiado pequeño, temiendo que, en un momento de distracción, algo malo sucediera, después de todo, los niños aún tenían solo 4 años. El paquete traía unas 500 piezas y un manual guía con varias ilustraciones para que los pequeños las intentaran, hasta que se les ocurriera armar algo mejor. Se dirigió a la caja y pidió que se lo envolvieran para regalo.


Al salir de la tienda, madre e hijo pudieron escuchar que por los altoparlantes la voz de una señorita, llamando a los pasajeros con destino a Hamburgo, Alemania. Así que se encaminaron a la puerta designada y se pusieron en la fila para mostrar los boletos.

Después de 5 minutos de espera, fue su turno, Yui le entregó los boletos a la aeromoza, quien llevaba un traje azul y un pañuelo rojo en el cuello, esta tras comprobar los pasajes les indicó, que siguieran por el pasillo que conecta con la cabina del avión.

El pasillo tenía unos 2 metros de ancho y 20 de largo, unas cuatro ventanas, dos a cada lado, que prácticamente ocupaban ambas superficies laterales, entregando una generosa vista de la pista y del avión que estaban por abordar.

Al llegar a la puerta de la cabina, otra aeromoza de traje verde y pañuelo azul, miró sus boletos para señalarles dónde estaban sus asientos. Shinji se sentó al lado de la ventana, mientras su madre guardaba su bolso de mano bajo el asiento y los regalos en el compartimento superior, para luego sentarse al lado de su hijo.


La aeronave poseía tres columnas de asientos, agrupados de a dos, una central y dos a los extremos. El avión no era muy grande, pero sí muy cómodo, ya que solo contaba con Clase Ejecutiva y Primera. Cuando dieron las 21:10 hrs el capitán de la aeronave se dirigió a los pasajeros anunciando que iniciarían los preparativos para el despegue.

El corazón de Shinji latía con fuerza por la emoción, ante el inminente inicio del viaje. Yui le abrochó el cinturón al pequeño, antes de hacer lo mismo con el propio. A pesar de estar atado a su asiento, él podía ver muy bien por la ventana. Los motores rugieron al encenderse y el niño se asustó un poco, todo era nuevo para él.

El pequeño fue tomado por sorpresa cuando el avión comenzó a carretear por la pista, sintiendo la presión de la inercia sobre su cuerpo, pero más se sorprendió, cuando la nariz del avión comenzó a inclinarse hacia arriba para levantar vuelo. Fueron unos minutos de alta emoción hasta que el avión alcanzó la altura adecuada al lograr nivelarse.

Una vez que la señal de los cinturones se apagó, Yui desató el cinturón de Shinji, permitiendo que este se asomara a la ventana, para poder apreciar una magnífica vista de Tokio-3, decorada con las luces de la ciudad que iluminaban la noche y ocultaban las estrellas. Pero pronto el niño sintió el vértigo de la altura, provocando que se volviera a sentar para sujetar con fuerza la mano de su madre, ante lo cual, ella no pudo evitar sonreír con ternura por la reacción de su hijo.

El vuelo fue muy largo, primero vieron una película juntos, luego comieron un plato de Takoyaki. Yui le habló un poco sobre Kyoko y Asuka, lo que provocó que Shinji se emocionara con la idea de conocerlas.

Luego de la comida, madre e hijo tomaron una prolongada siesta. Al despertar, vieron otra película y al final de la misma, Shinji se dejó vencer nuevamente por el sueño.


Ya cerca de su destino, Yui despertó a su hijo para indicarle que mirara por la ventana. La vista era igual de asombrosa que la de Tokio-3. Pero la arquitectura de los edificios parecía ser diferente, además de que no eran tan altos, como los que había en la moderna ciudad y estaban iluminados por el sol de la tarde.

Pasaron unos minutos, cuándo Yui le señaló a Shinji que se sentara y le abrochó el cinturón. Él se sorprendió, asustándose un poco, cuando el avión comenzó a inclinarse para descender. Nuevamente, tomó la mano de su madre sujetándola con fuerza, ella le volvió a sonreír, aunque le dolía un poco, el niño realmente se estaba asustando, entonces ella besó su frente antes de decirle:

–¡Tranquilo, no te asustes! –expresó Yui mientras le acariciaba la mano con su pulgar– El avión se prepara para aterrizar, pronto estaremos en el aeropuerto de Hamburgo.

Con esto, el niño se relajó un poco, pero sin soltar la mano de su madre, solo disminuyó la fuerza ejercida sobre ella.

Al aterrizar, el capitán dio el típico discurso de la compañía aérea antes de indicarles que podían descender. Yui aguardó un poco, ya que no estaban apurados por bajar del avión. Ella prefería esperar a que la mayoría de los otros pasajeros descendiera y evitar inconvenientes con los mismos o que alguno apurado por bajar, la separara de Shinji y lo perdiera de vista. Después de todo, esta ciudad era nueva para ellos y temía que, al no hablar fluidamente el idioma, las cosas se complicaran sin necesidad. Por suerte, Kyoko y Asuka estarían esperándolos.

Cuando solo quedaban unas cuatro personas, Yui se levantó para estirarse un poco, luego se dispuso a recuperar su bolso de mano y los paquetes del compartimiento sobre el asiento. Extrajo dos chaquetas del bolso, antes de guardar los paquetes dentro. Luego prosiguió por colocarle la chaqueta violeta a Shinji, antes de ponerse la suya de color marrón. Debido al Segundo Impacto, el cambio de las estaciones había cesado, por eso en Tokio-3 disfrutaban de un leve verano durante todo el año. En cambio, en Alemania, tenían una mezcla de otoño e invierno, donde ocasionalmente nevaba.


Una vez listos, la trigueña tomó la mano de su hijo y juntos descendieron del avión. Caminaron despacio, ella estaba concentrada en observar a la gente fuera del pasillo, tratando de divisar a su amiga. No le costó mucho, fue relativamente fácil, pues era la única mujer de pelo rubio, que sostenía una niña de cabello rojizo en sus brazos. Eso sin mencionar, que la mayoría de la gente, que había ido a buscar a un familiar o conocido, ya se había retirado y los pasajeros que salían del avión, estaban todos de espalda.

–¡Yui por acá! –exclamó su amiga.

Yui levantó su mano saludando, mientras se acercaba con Shinji hasta su amiga. El niño se escudaba con desconfianza detrás de una de las piernas de su madre, tímidamente alzó la mirada para apreciar mejor a quienes se acercaban.

Kyoko poseía un largo cabello rubio, ligeramente ondulado, que apenas caía un poco por su espalda, sus ojos eran de un tono celeste claro, llevaba unos pantalones negros y una polera marrón. Mientras que la niña, ostentaba una melena roja, de un largo semejante al de su madre. Esto aumentaba el parecido entre ellas, salvo que los ojos de la niña eran de un tono azul, que rivalizaba con los de Shinji, siempre que no se tuviera en cuenta el tono de pelo de cada una. El cabello de la niña, estaba sujeto por un lazo verde, en combinación con su vestido de igual tono, con volados en blanco, sobre este traía un saquito de lana de color rojo.

–¿Por qué tardaste tanto en bajar? –cuestionó Kyoko con una media sonrisa–Ya sé, te quedaste dormida y tu pobre hijo tuvo que despertarte.

–Jajaja, muy graciosa Kyoko, es bueno ver que conservas tu sentido del humor –respondió Yui devolviendo la sonrisa.

–Me alegra verte después de tanto tiempo. Te presentaré, esta es mi pequeña hija, mi orgullo. –celebró la rubia para luego bajar a su hija de sus brazos, dejando que esta se acercara hasta Yui.

–Mucho gusto señorita Yui, mi nombre es Asuka Langley Sohryu. –dijo la niña extendiendo su mano con una tierna sonrisa.

–¡Pero mira nada más! ¡Qué niña tan simpática e inteligente tenemos aquí! –expresó sonriente y calmada– Es un placer para mí al fin conocerte, mi nombre es Yui Ikari, pero puedes decirme Obasan Yui –insinuó refiriéndose a ella misma como Tía de Asuka– y este es mi hijo Shinji. –agregó señalando luego al niño que estaba casi escondido detrás de su pierna.

La niña se acercó un poco más, para ver al tímido niño escondido detrás de Yui.

–Mucho gusto Shinji. –enunció Asuka manteniendo su sonrisa.

–Muuu… mucho gusto Asuka. Soy Shin… Shinji Ikari. –titubeó levemente ruborizado y con algo de temor en su cara.

–¡Vaya sabes hablar! ¿Pero por qué estás tan nervioso? Si tartamudeas así, la gente pensará que eres baka, no tengas miedo, yo no muerdo, si no me provocan.

Esto provocó la risa de sus madres y la intervención de la trigueña.

–¡Discúlpalo Asuka! Es un poco tímido con las personas que no conoce, sin mencionar, que nunca vio a una niña tan linda. –aseguró dedicándole su más cálida sonrisa.

Los dos niños se sonrojaron de manera furiosa ante el comentario de Yui, Kyoko solo se rió.

–Muchas gracias Obasan Yui. –agradeció la niña el cumplido aún sonrojada antes de volverse hacia a Shinji– ¿Es eso cierto Shinji?

Shinji asintió tímidamente, provocando que Asuka le sonriera con más entusiasmo, antes de ofrecerle su mano, la cual él tomó.

–¡Me caes bien! ¡Creo que seremos buenos amigos!


Luego de recoger la valija de Yui, los cuatro salieron del aeropuerto, ya eran las 16:30 hrs de la tarde del jueves. Los niños iban tomados de la mano, en medio de sus madres que sostenían sus otras manos y caminaron hasta el auto de Kyoko, al cual se subieron y emprendieron el pequeño viaje hasta la residencia Sohryu.


Notas Aclaratorias:

Takoyaki : son bolitas de masa rellenas con trocitos de pulpo.

Obasan : "Tía" en japonés.

Baka : "Tonto" en japonés.


Nota Final:
Bueno, esta será la mecánica de publicación un capítulo cada dos semanas, a menos que vea interés de su parte con likes y reviews. La primer meta es fácil, 20 entre las dos categorías y al menos un review. En este momento garantizo terminar con el Primer Arco, que son un total de 12 capítulos. Por el momento confirmo que habrá 2 Arcos.
Por otro lado solicito su colaboración, necesito una canción de cumpleaños en japones, he buscado pero sin éxito hasta ahora. Me la pueden hacer llegar por MP y claro recibirán el crédito por ella como corresponde. Tienen tiempo para colaborar en eso hasta el capítulo 10, dado que la necesito para el 11.
Sin más que decir espero que hallan disfrutado de este capítulo así como yo lo hice al escribirlo.

Atentamente Arroba5.


Agradecimientos:

Un especial agradecimiento a mi Beta Principal "Ground Spirit Minerva", gracias a ella pueden leer esto sin faltas de ortografía u errores gramaticales. además autora del cover con el que esta historia se ilustra. No duden en buscarla en Google y aquí en fanfiction u/1987526/Ground-Spirit-Minerva y darle una oportunidad a sus historias, además de pasar por su deviantart: /groundspiritminerva

En segundo lugar agradezco también el apoyo y aliento de mi otro beta "aniber-estrada", y recomiendo sus historias las cuales pueden encontrar también aquí en u/6349482/aniber-estrada.

"Anon132465798" agradezco tu comentario, ese fue un error muy importante. Para el resto pido disculpas y si notan uno igual no duden en comentarlo.