Nota Inicial:

Esta historia no pretende ser canónica ni sus personajes tendrán exactamente la misma personalidad que en la serie original, habrá similitudes con el manga, anime y las Rebuild, pero más que nada, muchas diferencias.

Mantenemos los colores en los diálogos, la lista se irá ampliando a medida que aparezcan nuevos personajes:

Shinji (Violeta)/Asuka (Rojo)/Yui (Verde Claro)/Mari (Rosa)/Misato (Marrón)/Gendo (Naranja)/Fuyutsuki (Verde Oscuro)/Naoko (Bordo)

Solo una breve nota sobre los diálogos, cuando estos estén en cursiva es porque quien los menciona no se encuentra físicamente en el mismo lugar que sus interlocutores, sino que se los escucha a través de parlantes o monitores.

Como el nombre lo indica espero que con este capítulo puede levantarles el animo tras todo el drama y la tristeza que tuvimos en los últimos dos.

Les dedico este capítulo a Yeezus15 y Nonameasushin quienes se tomaron la molestia de buscar una canción de cumpleaños en japones. Les agradezco mucho el esfuerzo, lamentablemente como explique anteriormente parece que no existe una canción que no sea el Happy Birthday traducido. Se que todos disfrutaran de este capítulo XD.

También se lo dedico al fiel seguidor Manolo/Emanuel Mabe nuevo Beta.


Descargo de Responsabilidad:

Evangelion, sus personajes y entorno son propiedad de Hideaki Anno y Gainax. Toda marca, serie, película o juego que se mencione en este fic es propiedad de sus dueños o creadores. Yo solo soy responsable de la forma en la que desarrollan los hechos en esta historia. Al igual que muchos de los que publican aquí no cuento con su consentimiento (Bueno, ya estoy tratando de comunicarme con Anno todos los días, y no quiero hacerlo más de una vez al día por temor a que piense que lo estoy acosando, así que para esta última semana también empezare a insultarlo a él, sí eso no funciona me daré por vencido).


The Last Rebuild

Primer Arco: Infancia Dura

Capítulo XI: Celebraciones

Habían pasado casi tres meses desde el último intento fallido de recuperar a Yui. En ese tiempo, Mari y los niños se convirtieron en una familia improvisada y finalmente había llegado diciembre, el cual fue un mes muy esperado por los tres habitantes de la residencia Ikari. Ya que con él, llegaban el cumpleaños número 5 de Asuka, la navidad y la víspera de año nuevo. De alguna manera, Mari y Shinji se las habían ingeniado para preparar una pequeña fiesta para la niña, sin que esta se enterara.

El domingo 4 de diciembre, por la mañana cuando Shinji se despertó, fue la primera vez que no le dio un beso de buenos días a su novia. Sabía que esto no le gustaría a ella si se despertaba y no lo veía a su lado, pero si lo hacía arruinaría la sorpresa planeada junto a Mari. Con mucho cuidado, tomó la mano de Asuka para liberarse de su abrazo, tomó un almohadón y la colocó entre su cuerpo y el brazo para simular que él seguía en el lugar. Lo más difícil fue apartar la cabeza de la pelirroja de su hombro sin despertarla, por suerte para él, se encontraba más sobre la almohada que sobre este.

Una vez libre, el niño se deslizó de las cobijas para partir con prisa a la cocina, había decidido hacer una tarta de frutillas acompañada con chocolate caliente. La noche anterior, mientras la niña estudiaba, había dejado la masa y el relleno listos, cocinar la masa solo llevaría 5 minutos. Igualmente, debía darse prisa, si quería tener todo listo, antes de que su novia se despertara.


Al llegar a la cocina, lo primero que hizo fue prender el horno, luego puso la masa en un molde, antes de cocinarla. Para aprovechar el tiempo, se dispuso a preparar el chocolate caliente, una bandeja para llevar todo a la habitación para recién ahí despertar a la pelirroja y sorprenderla.

Cuando la masa estuvo lista, el morocho la dejó enfriar unos momentos antes de armar la tarta, batió un poco de crema para decorarla y cortó algunas frutillas. Al finalizar con los preparativos, colocó el relleno dentro de la masa, había hecho una mousse de frutilla y una jalea de cereza, arriba de estas, puso la crema en una capa bastante delgada, luego procedió a aplicar pequeños montículos, los cuales coronó con cuartos de frutillas y algunas cerezas. Al terminar y satisfecho con su trabajo, depositó la tarta en la heladera, mientras servía tres tazas de chocolate caliente, colocó tres platitos con cucharas en la bandeja junto a una espátula para cortar y servir.


Mientras tanto en la habitación, Asuka se había despertado y al notar la ausencia de su novio primero pensó que se debía al llamado de la naturaleza y que pronto volvería. Luego, empezó a preocuparse de que simplemente ya se había levantado y olvidado despertarla con un beso, justo en un día tan especial.

Ella estuvo esperando esta fecha con mucha ansiedad y sentimientos encontrados. Por un lado, sería su primer cumpleaños sin su madre, pero por el otro, el primero junto a Shinji su novio, lo cual no compensaba por completo la tristeza por la ausencia de su mamá aunque sí la disminuía notablemente.

Sin nada que ella pudiera hacer al respecto, se acomodó en la cama cerrando sus ojos para intentar volver a dormirse, luchando contra la creciente angustia en su pecho y esperando que Shinji pronto volviera para seguir durmiendo a su lado o a despertarla con un cálido beso. Lentamente no logró conciliar el sueño, sino que se hundió en un estado entre el sueño y la conciencia.


Con todo listo, Shinji se dirigió lenta y silenciosamente a la habitación con el desayuno en sus manos, teniendo mucho cuidado de no derramar el chocolate. Al llegar, colocó la bandeja sobre una mesa de noche, despertó primero a la adolescente para que ella se encargará de servir la bandeja. Una vez que todo estuvo preparado, se dispuso a despertar a la festejada con un cálido beso en los labios.

–¡Guten Morgen! –saludó Shinji en voz alegre, cariñosa y con una amplia sonrisa–¡Herzlichen Glückwunsch zum Geburtstag!

La niña se abrió sus ojos sorprendida y emocionada, envolvió sus brazos en el cuello de su novio y le dio otro beso, este le devolvió el beso mientras la abrazaba cariñosamente, al separarse y abrir los ojos, Asuka pudo ver que cierta quinceañera cargosa no estaba en su futón y se estremeció un poco temiendo que los atacara con su cariño. Hoy era casi una certeza que sería sumamente efusiva con sus muestras de afecto y estaría justificada. Pero ese momento no llegaría, al menos no tan temprano.

–¡GUTEN MORGEN UND ALLES GUTE ZUM GEBURTSTAG PRINZESSIN! –proclamó Mari con más alegría de la habitual– Anda mira lo que tu amoroso novio nos ha preparado para comenzar a celebrar. –señaló con su rostro la bandeja que sostenía en sus manos.

El niño intentó apartarse ligeramente para que la ojiturquesa depositara la bandeja en el regazo de su novia, pero esta lo sujetó de uno de sus brazos y lo arrastró a otro beso un poco más prolongado que los anteriores. Entonces, mirando la bandeja en las manos de la de coletas, Asuka se dio cuenta que la ausencia de Shinji cuando despertó más temprano se debía a que estaba preparándole esta bella sorpresa, sin dejar que se alejara se incorporó un poco para que Mari colocara la bandeja sobre sus piernas.

–¡DANKE SEHR! –agració la niña con una amplia sonrisa y los ojos vidriosos de emoción y alegría– ¡Esto es muy dulce Shinji! ¡Gracias a ti también, Mari!

–Espero que te guste, lo hice yo mismo. –dijo el niño con algo de rubor.

–Entonces. ¡Es un hecho que estará delicioso! –aseguró la pelirroja con una amplia sonrisa y un rubor equivalente.

Mari dejó la bandeja sobre el regazo de Asuka, empezó a aplaudir y cantarle el feliz cumpleaños, a lo cual Shinji se sumó. Al concluir, con mucho cuidado la de lentes le dio un beso en la mejilla a la festejada y se dispuso a servir una porción para cada uno. Luego, colocó la fuente de la tarta en la mesa de noche antes de reclamar su porción y su tasa de chocolate.

–Al medio día, festejaremos con los demás y soplarás las velas. –anunció la quinceañera con alegría y ansiedad– Cuando terminemos de desayunar, iremos al centro comercial para comprarte un lindo vestido para la ocasión, el cual tú elegirás, ese será mi regalo.

–¿En serio? ¡Muchas gracias! –celebró la pequeña con alegría y emoción.

–¡Yo te daré el mío más tarde! –indicó Shinji con algo de rubor.

–¡Lo espero con ansias! –señaló Asuka ruborizada y con una sonrisa que no cabía en su rostro.

–Mmm… ¡Esto está delicioso Shinji! ¡Espero que en mi cumpleaños hagas una igual! –elogió Mari con una sonrisa y ojos suplicantes.

–¡Es cierto está muy bueno! –concordó la festejada comiendo con un poco de voracidad, una amplia sonrisa y algo de rubor en sus mejillas.

–¡Me alegro que te guste Asuka! –dijo Shinji bastante ruborizado, girándose hacia la otra fémina– Ya lo veremos, tal vez te guste más otro tipo de tarta.


Una hora después de concluido el desayuno, mientras se encontraban en el centro comercial, en una tienda de ropa para niñas, cuando Asuka se encontraba en el vestidor probándose el vestido elegido.

–¿Conseguiste el joyero? –preguntó el niño en voz baja hacia la adolescente.

–Sí, no te preocupes, lo dejé en el cuarto de tus padres, en el primer cajón de la cómoda de la izquierda. Dejé un segundo juego de receptores neurales dentro, el cual también fue hecho por Kyoko. Lo había enviado para que tengamos un modelo de referencia para hacer los nuestros –respondió Mari en el mismo tono de voz, para que la niña no pudiera escucharlos.

–Te lo agradezco.

–Es un placer. Fue una gran idea, es bastante personal y estoy segura que le encantará.

Ese fue el momento en que Asuka salió del vestidor, llevaba puesto un hermoso vestido rojo intenso de fiesta con un moño rosa ubicado en la espalda a la altura de la cintura. Verdaderamente parecía una princesa con él, dado el diseño del mismo. La mandíbula de Shinji cayó con fuerza al verla, se veía muy bella ante sus ojos.

–Unos guantes a juego, unos brillantes zapatos, una tiara… ¡Y tendremos que inclinarnos ante ti Princesa! –señaló la quinceañera con una pícara sonrisa y los ojos brillosos de emoción.

–Gracias. –emitió la niña tímidamente y muy ruborizada por el elogio– ¿Tú qué opinas Shinji? –consultó al notar su mirada embobada y silencio.

El aludido, permaneció un momento mudo, sin saber qué decir, Mari tenía razón, ante sus ojos se encontraba una princesa, finalmente Shinji tartamudeó:

–¡Herm… Hermosa!

Eso provocó un completo enrojecimiento en ambos y burlas de Mari. A pesar de que ya llevaban, más de 4 meses como novios, dada su corta edad, aún se apenaban con facilidad cuando recibían o emitían un cumplido, sobre todo en público. La pelirroja se abalanzó sobre su novio envolviéndolo en sus brazos, al cual le tomó un momento reaccionar, y cuando la miró a sus bellos orbes azules, permanecieron así un instante, y luego de manera casi sincronizada cerraran los ojos y se dieran un leve beso en los labios.

–Creo que eso lo decide, lo llevamos ¿No? –consultó la adolescente mirando a la festejada quien asintió enérgicamente con una tímida sonrisa.


Al retornar a la casa, Mari se encargó de mantener entretenida a la niña mientras que Shinji se dedicaba a preparar una torta escocesa, para el relleno usaría mousse de chocolate y la cubriría con la de frutilla sobrante de la tarta con algo de colorante para intensificar el color. Para comer, preparó un Ramen de ternera, pero con Spätzlets en lugar de los fideos tradicionales, logrando un plato tanto japonés como alemán.


Al medio día, llegaron Misato, Fuyutsuki y el padre del niño, le entregaron sus obsequios a la niña, los cuales abriría luego de soplar las velas. Gendo solo saludó a los niños y les informó que su presente también era un regalo anticipado de navidad para los dos. Tras desearle un feliz cumpleaños a la niña, se excusó que tenía muchos asuntos que requerían su atención en el Geo-Front, antes de retirarse. El resto se sentó a la mesa a degustar el almuerzo, Kōzō al lado del niño y Misato de la adolescente, estos últimos estaban apretujando a Asuka entre ellos. Para no perder la costumbre, Shinji fue elogiado por sus dotes culinarios. Unos minutos posteriores al almuerzo, Mari ayudó al niño a traer la torta con cinco velas rosadas. La ojiturquesa se encargó de encender las velas y todos comenzaron a cantarle a la niña en alemán:

Wir ha(be)n erfahr(e)n,

dass man heut(e) vor ein paar Jahr(e)n

den Zeitpunkt günstig fand

und dich kurzerhand entband.

Seitdem bist du auf der Welt.

Schön, dass es dir hier gefällt.

Alles Gute zum Geburtstag!

(Nosotros nos hemos enterado,

que hoy hubo, hace algunos años,

un evento extraordinario

y tú naciste rápidamente.

Desde entonces tú estás en este mundo.

Así que, que esto te guste.

¡Feliz Cumpleaños!)

Wir wünschen Dir, dass lauter nette Leute

ganz besonders heute

ganz in deiner Nähe sind,

und dass sie dir vielleicht sogar was schenken,

und dass sie an dich denken,

denn du bist das Geburtstagskind.

(Nosotros te deseamos, que gente ruidosa y simpática,

muy especialmente hoy, esté muy cerca de ti.

y que ellos, quizás,

incluso algo regalen,

y que ellos en ti piensen,

porque tú eres la cumpleañera.)

Wir wünschen dir im neuen Lebensjahr,

dass das, was gut ist, bleibt, so wie es war,

und dass alles, was dich nervt,

sich zumindest nicht verschärft.

(Nosotros te deseamos qué en este nuevo año de vida,

que lo que fue bien, se permanezca como está,

y que todo, lo que te agobia,

por lo menos no se incremente.)

Wir wünschen dir, dass du an jedem Morgen

fröhlich, ohne Sorgen,

deinen neuen Tag beginnst,

und dass du zwar höchstwahrscheinlich nie

die Fernsehlotterie,

doch manchen neuen Freund gewinnst.

(Nosotros te deseamos, que empieces cada nuevo día

alegre y sin preocupaciones,

y que, si bien es cierto,

que es altamente probable que

nunca ganes la lotería,

pero que al menos ganes algunos amigos.)

Wir wünschen dir im Sommer Sonnenschein,

im Winter soll es ohne Ende schnei(e)n,

und dass du, je nach dem, wie's ist,

passend angezogen bist!

(Nosotros te deseamos, en verano, rayos de Sol,

en invierno debe nevar sin parar,

y que tú, según esto, como es,

adecuadamente vestido vayas.)

Und dass viele Leute dich besuchen

und dir leck(e)ren Kuchen

bringen. Ja, ¡das wär(e) uns recht!

Wir hoffen, du sagst: „Heute ist ein Tag

ganz genau, wie ich ihn mag –

Geburtstag haben ist nicht schlecht!"

(Y que mucha gente te visite,

y que te traigan

una rica tarta. Si, ¡eso es para nosotros cierto!

Nosotros esperamos, que tú digas: "Hoy es un día

exactamente, como yo lo quería.

Ser tu cumpleaños no está mal.")

Und dass du auch in Zukunft ganz ohne Beschwerden

Freude hast am gepflegten Älterwerden.

Also, kurz gesagt – und darum sind wir hier - :

Wir gratulieren dir!

(Y que tú tienes que tener alegría sin quejas

también en el futuro para llegar con cuidado a la vejez.

A sí que, en resumen, que por esto estamos aquí,

nosotros te felicitamos!)

Kōzō y Mari lo hacían bastante bien, Shinji tenía un acento que le gustó mucho a su novia, la peli-morada lo hacía bastante bien, pero la pelirroja notó que en algunas partes solo movía los labios. Al terminar, todos aplaudieron mientras que una muy sonriente Asuka soplaba las velitas con tres deseos en mente. Misato retiró las velas de la torta sin dejar de probar el mousse adherido a las mismas, mientras que Mari cortaba las porciones y se las daba a la niña para que ella se encargara de repartirlas. Como no podía ser de otra manera, la primera fue para Shinji, luego Fuyutsuki, seguido de Misato, Mari y por último la porción para la festejada, la cual su tutora cortó intencionalmente un poco más grande. Todos la esperaron antes de probarla, momento en el que llegó, una nueva felicitación al niño por su creación, era sorprendente y deliciosa.

Por último, llegó el momento de los regalos, todos se acercaron a la mesa de té, donde habían sido acumulados. Shinji se encargó de seleccionarlos y dárselos a su novia para que los abriera, de esta manera, se aseguró de que el suyo fuera el último. El primero que abrió Asuka fue el de Misato, era un pequeño sobre morado algo inflado con un moño rosa, ansiosamente la niña rasgó el papel revelando dos pequeñas rosas rojas de plástico que servían para sujetar el pelo.

–Es para que tengas una alternativa a los que siempre llevas puestos. –indicó la peli-morada.

–Gracias son muy lindos, pero los que llevo puestos son receptores neurales, demuestran que he sido seleccionada como piloto de Eva. Además, los hizo mi madre, por eso también son un preciado recuerdo. –explicó la pelirroja con una media sonrisa.

–Oh, no lo sabía. En ese caso, también te serán de utilidad, tendrás variedad y no expondrás tanto el recuerdo de tu madre al desgaste o que se pierdan. –ofreció Misato con una cálida media sonrisa.

–Tienes razón, es una buena idea –dijo la niña ampliando levemente su sonrisa.

El siguiente fue de Fuyutsuki, un pequeño paquete rectangular envuelto en papel azul con un moño rojo, la niña volvió a rasgar el papel con ansiedad, revelando un marco plateado que contenía una bella foto donde se veían a unas jóvenes Kyoko con Mari y Yui a su lado.

–Es de la época en la que eran mis alumnas, espero que sea de tu agrado. –comentó Fuyutsuki con una amplia sonrisa reflejando su amabilidad.

–Muchas gracias profesor. Es un buen detalle, nunca la vi en casa, lo pondré al lado de mi cama. –anunció Asuka con una amplia sonrisa de satisfacción que iluminaba su rostro.

Quedando dos regalos, la festejada siguió con el de Gendo, era un tubo negro. Al abrirlo, reveló unos rollos de papel, la niña no pudo saber que eran, ya que estaban en Kanji. Solo distinguió su nombre y el de Shinji, los cuales, la joven le había enseñado hace unos meses, entonces se los entregó a ella para que le dijera que eran.

–¡Vaya son los títulos de propiedad de la casa! –exclamó Mari sumamente sorprendida– ¡Gendo la puso a nombre de ustedes dos! –señaló y al no poder con su genio, debió seguir con un chiste lleno de verdad– ¡Bueno! Miren nada más ¡Aún no están casados y ya tienen su propio castillo! –provocando las risas de los presentes y un completo enrojecimiento en los niños– Será mejor que yo lo guarde.

Ahora, solo restaba abrir el del niño, ella no podía contener su emoción, provocando que este se pusiera ansioso y nervioso al momento de entregarlo. Asuka no pudo notarlo ya que simplemente lo arrancó de sus manos con ansiedad, lo observó por un instante. Era ligeramente pesado, de forma rectangular, envuelto en papel rojo decorado con corazones dorados. Comenzó rasgar el papel casi con desesperación, en un segundo, descubrió una caja de madera bastante sólida, con barniz oscuro, bordes redondeados y una "A" tallada en la tapa pintada de rojo. Resultó ser un joyero, al abrirlo, el interior estaba forrado en terciopelo rojo con cuatro muescas, en dos de ellas, había un juego de receptores neurales idénticos a los que llevaba puestos.

–¡Es hermoso Shinji! –aseguró la festejada con los ojos vidriosos y levemente ruborizada– ¡Muchas gracias! –envolviéndolo en un fuerte y cálido abrazo sin soltar el joyero.

–¡Me alegro que te gustara! –indicó el morocho igualmente ruborizado devolviendo el abrazo.

–Por cierto, esos también son obra de tu madre. Los envió aquí para que nos sirvieran de referencia. –informó su tutoracon una amplia sonrisa.

Eso incrementó la alegría de la niña, quien aumentó la fuerza de su abrazo y comenzó a besar la cara de su novio, finalizando con un largo beso en sus labios.

–Parece que ahora tienes dos pares y una alternativa, además allí estarán protegidos cuando no los estés usando. –dijo Misato.

Cuando los niños se separaron, aún ruborizados y con la niña firmemente unida a su novio a través de su brazo y con las manos entrelazadas, Mari sirvió una segunda tanda de porciones de la torta, aunque más pequeñas que las primeras. Después de eso, los invitados se fueron, el primero fue Fuyutsuki. Misato se quedó un rato más, hablando con la quinceañera y entre las dos molestando un poco a los niños, aunque esto no les importó mucho a ellos, estaban compenetrados el uno en el otro, el niño solo buscaba consentir a su novia en su día y esta quería pasar lo que restaba del mismo junto a él.

Al anochecer, tras pasar toda la tarde acurrucados en una reposera tomando un poco de sol y ver algunas películas en el sofá, los niños se acostaron temprano en su posición favorita. Lo ante último que vieron previo a dejarse arrastrar al sueño, fue la foto que Fuyutsuki le regaló a la niña. Contemplaron a sus madres y se aferraron más el uno al otro, la niña sonrió de felicidad al ver el joyero junto a la foto y le dio un tierno beso a su novio antes de apoyar la cabeza sobre su pecho.

–¡Buenas noches Shinji! ¡Muchas gracias por este hermoso día!

–¡Buenas noches Asuka! ¡Fue un placer para mí! ¡Te lo merecías!

–Gracias, te lo devolveré. –aseguró Asuka con orgullo– Y más te vale que mañana si te despiertas antes que yo, aunque sea para ir al baño, me des un beso y me informes lo que vas a hacer. –advirtió con severidad y seriedad en su voz– Ahora soy oficialmente mayor que tú. –señaló con un poco de arrogancia– No me gustó no verte al despertar. –dijo con una huella de dolor en su tono– Pero entiendo por qué lo hiciste y creo que valió la pena, solo por eso te perdono.

El niño, tragó nerviosamente y se mantuvo en silencio. Ella se rio ante su reacción y lo abrazó con más fuerza. En esta posición y completamente satisfechos por lo bien que resultó el día, se fueron a dormir.


Cuatro días después del cumpleaños de la pelirroja, precisamente el 8 de diciembre, los habitantes de la residencia Ikari, instalaron un pino natural en el medio del living, entre los tres lo decoraron con adornos de la casa y algunos que la niña trajo entre sus pertenencias desde Alemania. Mari le hizo caballito a Asuka, para que se pudiera encargar de colocar su propia estrella en la punta del árbol, les terminó quedando muy bien y había sobrado espacio para más adornos, pero no quisieron sobrecargar el árbol. Al encender las luces de color azul del árbol y apagar la del living, el lugar se iluminó en una fría y tranquila tonalidad celeste con destellos de varios colores, por el reflejo de estas en los adornos. El efecto visual llenó a los niños de alegría, ilusión y ansiedad. Solo faltaban 17 días para Navidad.


La mañana del 24 de diciembre, los tres integrantes de la casa se quedaron en la cama durmiendo hasta tarde. Asuka abrió los ojos, mientras los demás aún dormían, se sintió tan cómoda en los brazos de su novio que se acomodó un poco más sobre su pecho para seguir durmiendo. Casi lo logra hasta que recordó que día era, fue entonces que a regañadientes se empezó a desperezar antes de despertar a Shinji con un beso.

–¡Buenos días Shinji-kun! –saludó Asuka con una amplia sonrisa.

–¡Buenos días Asuka-chan! –respondió Shinji medio dormido, esforzándose por devolver la sonrisa.

–¡Vamos! ¡Levántate! Tenemos mucho que hacer. –dijo la niña con alegría y ansiedad– ¡Hoy es Noche Buena!

–¡Cierto! Debo rellenar y empezar a cocinar el cochinillo. –recordó bostezando– Pero primero desayunemos.

La niña asintió y al salir de la cama se dirigió hasta su tutora para despertarla y que colaborará en los preparativos, no fue muy amable en el proceso. Primero sacudió su hombro, luego la agitó con su pie en la espalda, por último, al ver que no se levantaba, saltó sobre ella quedando sentada sobre el estómago de la quinceañera, lo que la despertó al tener que expulsar el aire.

–¡Vamos! ¡Arriba Cuatro Ojos! ¡Tenemos mucho que hacer!

–Hai, hai, tranquilízate Princesa. –dijo Mari casi sin voz, luchando por respirar debido al peso de la niña– Tenemos mucho tiempo, guarda un poco de energía, o te quedaras dormida antes de las 12.

–Oh vamos. Seguro estás tan ansiosa como yo. –indicó la pelirroja con una pícara sonrisa.

Una maliciosa sonrisa se formó en la boca de Mari, antes de que atrapara a la niña en un ataque de cosquillas.

–¡PARA! DETENTE –rogó la pequeña entre risas– ¡ME VOY A HACER PIPÍ ENCIMA! ¡AÚN NO HE IDO AL BAÑO!

–¡Debiste pensarlo antes de despertarme tan bruscamente! –señaló la ojiturquesa sin aflojar en su ataque y con una amplia sonrisa de satisfacción.

–¡TE LO ADVIERTO CUATRO OJOS! –gimió Asuka riendo incontrolablemente– ¡TÚ LAVARÁS LAS SÁBANAS Y MI VENGANZA SERÁ TERRIBLE SI ME AVERGUENZAS ASÍ FRENTE A SHINJI!

Con esto, la quinceañera se dio por satisfecha y liberó a la niña, quien salió corriendo hacia el baño para aliviar su vejiga. Al verla, Mari se echó a reír enérgicamente, lo que casi le provoca perder el control sobre su propia vejiga. La de lentes detuvo su risa antes de ponerse de pie para empezar a estirarse y desperezarse, mientras que Shinji la miraba con enojo y decepción agitando su cabeza en desaprobación a sus acciones.

–¡Aún no termino contigo Princesa! –canturreó la ojiturquesa triunfante en voz alta para que la oyera.

–Estuviste despierta todo el tiempo, ¿no? –consultó Shinji mirándola seriamente– Ya lo tenías planeado.

–¿Yo? Nunca. –aseguró la adolescente inocentemente, pero su sonrisa la delataba.

–Será mejor que te disculpes. Recuerda que ella y yo, somos los que más cocinamos. Podrías llevarte una desagradable sorpresa. –advirtió el morocho con seriedad y malicia.

Ante las palabras de Shinji, Mari tragó nerviosamente. A estas alturas, sabía muy bien que el niño era muy protector de Asuka.

–Oh, ¡vamos! Solo fue una broma, estás siendo un aguafiestas. –indicó la de coletas con ojos vidriosos y suplicantes.

El morocho solo frunció el ceño indicándole que era serio.

–De acuerdo, me disculparé.

–Es mejor, no quiero tener que tomar un lado. Si ella te devuelve el golpe, tú no te quedaras quieta y eso iniciará una guerra de bromas y alguien puede salir herido. Seguramente yo. –concluyó el pequeño, esto último en un susurro.


Una vez prevenida, una posible contienda entre sus compañeras, Shinji se fue a higienizar antes de comenzar con el desayuno. Asuka se le unió después de mirar con odio a su tutora, cuando se la cruzó al salir del baño. Se tranquilizó un poco luego de que Mari se disculpó, pero aún estaba pendiente una pequeña venganza. El morocho notó el brillo malicioso en los ojos de su novia y solicitó:

–Lo que sea que estés planeando déjalo para otro día. Por favor.

–Pero ella comenzó. –chilló su novia con un puchero, tratando de convencerlo.

–Recuerda que la venganza es un plato que se sirve frío. –señaló Shinji, no por malicia, sino que pensó que era la mejor manera de calmarla y disuadirla de no vengarse hoy.

–¡Me gusta cuando eres malo! –exclamó Asuka abrazándolo y dándole un beso en los labios.


Luego de un tenso desayuno, los miembros de la improvisada familia terminaron de calmarse y procedieron a preparar todo para la cena. Las mujeres se encargaron de picar las verduras, Shinji supervisaba y a la vez preparaba el glaseado para el cochinillo. Cuando terminaron con las verduras, el niño cocinó el relleno, y al mismo tiempo, ellas se encargaban de empezar con la ensalada rusa.

Para aprovechar el tiempo, dado que, tanto el relleno como los ingredientes de la ensalada necesitaban para enfriarse, entre los tres decidieron comenzar con el postre; una tarta helada de mousse de chocolate y frutilla con crema de menta. Tras finalizarlo, lo dejaron en la heladera para que se enfríe y comenzaron con el cochinillo. Mari lo sostuvo y los niños se ocuparon de rellenarlo, el morocho lo colocó en una bandeja sobre una rejilla y Asuka se encargó de aplicarle el glaseado antes de que la adolescente lo depositara en el horno.

Mientras esperaban a que el plato principal se cocinara, el trío se acomodó en el sillón a ver clásicos navideños. Cada tanto, pausaban para ir a revisar la cocción y aplicar una nueva capa de glaseado.


Tras ver dos películas, almorzaron algo liviano para dejar espacio a la cena, y concluido el almuerzo, giraron el cochinillo y se turnaron para vigilarlo. Solo debían controlar que se cocine correctamente, que no se pasara de cocción y que siempre tuviera una capa de glaseado.

El primer turno fue de Mari, los niños durmieron una siesta de una hora, hasta que llegó el momento de rotar. Cuando la joven se levantó de su descanso, dieron una última capa de glaseado y subieron la potencia unos minutos, para lograr que la piel quedará bien crujiente. En ese momento, empezaron a preparar la ensalada y verificar cómo quedó la tarta. Por último, luego de sacar el cochinillo y dejarlo enfriarse, aprontaron la mesa, antes de sentarse a descansar con otra maratón de especiales navideños.


Alrededor de las 22 hrs, la improvisada familia procedió a alistarse para la cena, se dieron un largo baño para relajarse y despabilarse, se vistieron elegantemente y cuando dieron las 23:15 hrs, se sentaron en la mesa. Por insistencia de la niña, usaron cubiertos para cenar en lugar de los tradicionales palillos, lo cual resultó ser una buena idea. El cochinillo estaba tan delicioso que acordaron repetir el menú para año nuevo y se felicitaron mutuamente, ya que todos habían colaborado.

Luego de un segundo plato, pasaron al postre, donde Shinji fue el elogiado. Para finalizar, Mari abrió una botella de Sidra para brindar con los niños, era una botella especial sin alcohol adecuada para ellos, además, ella no se quería poner muy alegre. Luego, se instalaron en el patio del otro lado de la piscina donde habían ubicado la mesa para poder observar los fuegos artificiales a la media noche.

Casi dadas las 00 hs la ojiturquesa sirvió una copa para cada uno y a 10 segundos empezaron la cuenta regresiva.

–¡FELIZ NAVIDAD! –se saludaron mutuamente chocando suavemente las copas– ¡KANPAI!

Justo en ese momento, algunos estallidos y destellos captaron la atención de los niños. Al mirar al cielo, vieron los hermosos colores de los fuegos artificiales iluminando la noche. El espectáculo fue bastante moderado y solo duró unos pocos minutos. Mari aprovechó que los niños estaban concentrados en el cielo para entrar y colocar los regalos bajo el árbol que había escondido en el cuarto principal. Una vez hecho esto, regresó justo a tiempo para ver los últimos.

–Bueno, será mejor que entremos, antes de que empiece a caer el rocío. –indicó la adolescente.


Con el asentimiento de los pequeños, los tres entraron a la casa y se dirigieron al living para servirse otra porción de tarta antes de limpiar la mesa, donde también tenían algunos pocillos con confituras navideñas de las cuales todos probaron algunas, distraídamente Asuka enfocó su atención en el árbol.

–¡Ya vino Santa! –anunció la pelirroja al mirar los regalos bajo el árbol.

Los niños corrieron hacia los regalos de buen tamaño y forma rectangular, para ver cuál le correspondía a cada uno. Al llegar y examinarlos, descubrieron que ellos eran los destinatarios de ambos, el más grande estaba envuelto en papel plateado con delgadas rayas violetas y el otro en papel a rayas doradas y rojas, estaban por empezar a abrir el más grande. Cuando notaron que no había ninguno para la quinceañera, la miraron con sorpresa.

–¿Qué hiciste para que Santa no te dejara nada? –preguntó Asuka y la miró con seriedad.

Shinji también la miró, solo un instante, antes de recordar las travesuras y bromas de su tutora.

–Oh, no he hecho nada. Solo que ya soy mayor, Santa no puede traerle regalos a todo el mundo. Es demasiado generoso al darle regalos a todos los niños. –explicó Mari con una cálida sonrisa.

–Eso tiene sentido. –dijo Shinji rascándose la cabeza– Eres algo traviesa, pero dudo que seas tan mala como para que Santa te castigue. –señaló dándole una dulce sonrisa.

–Es verdad, la forma en la que nos has cuidado, debería de compensar tus bromas. –indicó la pelirroja con una sonrisa igual a la de su novio.

Los niños soltaron los regalos y abrazaron a su tutora con mucho cariño, ella los estrujó un poco al devolverles el abrazo.

–Gracias tortolitos. –dijo la ojiturquesa muy sonriente– Tal vez ustedes son mi regalo.

Ese comentario de Mari provocó el sonrojo de los niños.

–Bueno será mejor que limpiemos y nos vayamos a dormir. –sugirió la de lentes rompiendo el abrazo– Y dejen los regalos para mañana. –indicó con un poco de seriedad al ver que sus cargos estaban por abrirlos– No quiero que se desvelen jugando.

–Hai. –aceptaron los pequeños algo deprimidos.

Con un puchero y el ceño fruncido de decepción, dejaron los regalos bajo el árbol y ayudaron a su tutora a levantar la mesa antes de irse a dormir.

–Tranquilos, mañana tendremos todo el día para jugar con ellos.

Para animarlos un poco, la quinceañera se acercó sigilosamente y les hizo cosquillas hasta que estallaron en risas, cuando aflojó su ataque ellos contraatacaron.

–¡Me rindo! –declaró Mari entre risas– ¡Tregua!

–Tregua. –concordó la pareja con sonrisas triunfales.

–Oh, lo olvide, tengo algo para ustedes. –informó la de lentes y les entregó un pequeño paquete violeta con un moño rojo– Este es mi regalo de navidad para ustedes y pueden abrirlo ahora.

Los niños lo abrieron y se encontraron con una foto de ellos durmiendo abrazados en un marco plateado con forma de corazón.

–¡Dōmo arigatō! –agradecieron ruborizados.

El niño le confió el retrato a su novia quien lo acuno en su pecho antes de retomar la palabra:

–No debiste molestarte.

Luego de cepillarse los dientes, los tres se acostaron y se fueron a dormir, dejando el último regalo justo al lado del joyero de la niña, quedando este último flanqueado por la foto de ellos y la de sus madres junto a su tutora.


A la mañana siguiente, los niños se despertaron al mismo tiempo, compartieron su acostumbrado saludo de buenos días y procedieron a preparar el desayuno.

Mientras cocinaban, el niño le consultó a su novia qué le parecía la idea de decirle a Mari que ocupara la habitación de sus padres para que estuviera más cómoda. Después de todo, su padre no daba señales de que volvería a vivir con ellos. Asuka estuvo de acuerdo, le pareció una idea excelente, era una buena manera de agradecerle por sus cuidados y sería un buen regalo de navidad para ella, además, dejaba el cuarto libre para ellos y podrían evitar posibles bromas mañaneras de su joven guardiana.

Durante el desayuno, los pequeños le comunicaron su idea a su tutora, quien dudando un poco por los sentimientos que le despertaba ocupar la habitación que perteneció a su senpai, termino aceptando. Al finalizar la limpieza de lo usado durante la comida, los niños corrieron al árbol para reclamar sus regalos seguidos por Mari con cámara en mano. Esta vez, comenzaron por el pequeño, al abrirlo encontraron la colección de "Final Fantasy" desde el I hasta el X-2 un total de 11 juegos, según los empaques estaban tanto en japonés como en inglés, inmediatamente comenzaron a desgarrar el envoltorio del otro, revelando una consola Sony PlayStation 2.

–¡GENIAL! –exclamó Asuka.

–¡SORPRENDENTE! –agregó Shinji.

Ambos niños estaban sorprendidos y ansiosos por empezar a jugar.

–Con esto podremos practicar inglés, si los jugamos en japonés no entenderemos nada. –señaló la niña.

Aún desconocían muchos Kanjis, y los juegos eran para leer, no traían voces, al menos los primeros.

–Es una buena idea, pero no se obsesionen mucho con ellos, son juegos muy largos. Podrán jugar unas horas al día y deben descansar regularmente, siempre que no se atrasen con sus obligaciones. Les daré un descanso de los estudios hasta año nuevo.

–Está bien. ¿Podemos empezar ahora? –preguntaron los pequeños con ojos suplicantes.

–Por supuesto. Vamos a conectar todo, también quiero jugar un poco. Lo malo es que son juegos para un solo jugador, pero podemos turnarnos.

Con la supervisión y ayuda de Mari, los niños conectaron la consola al televisor y comenzaron por el FF I. Tras 2 horas continuas de juego y algunos reinicios, llevaban una sexta parte de la aventura completada. Guardaron la partida y se fueron a nadar un rato para descansar y mover un poco el cuerpo.


Al medio día, luego de almorzar, los tres durmieron una pequeña siesta antes de continuar; siguieron así hasta la hora de la cena, si les era posible, cada hora y media o dos, interrumpían el juego para descansar la vista y estirarse. Finalmente, a las 22 hs se fueron a dormir.


La rutina se repitió durante la semana, hasta que llegó la víspera de año nuevo. La primera en levantarse fue Mari, quien despertó a los niños para desayunar y empezar con los preparativos para la cena. Esta vez, la joven se encargó de las verduras, mientras que Shinji guiaba a Asuka con los preparativos del relleno y glaseado para el cochinillo. Después, siguieron con la tarta de mousse de chocolate y frutilla con crema de menta, a lo que su tutora le prestó especial atención, porque también quería aprender a hacerla.

Durante la larga cocción, los habitantes de la casa se entretuvieron jugando al FF IV, en la semana habían terminado los otros durante sesiones maratónicas con descansos prudentes y este era el que seguía en la lista.


Un poco antes de las 22 hrs, dejaron de jugar para empezar a prepararse para recibir el año nuevo. Como la noche era agradable, cenaron directamente en el patio, en la mesa que permaneció del otro lado de la piscina desde navidad.

Concluida la cena y a punto de terminar una segunda porción de tarta, Mari sirvió tres copas de Sidra, igual a la que compartieron durante la noche buena. En ese momento quedaban 2 minutos para la media noche y ya se podían divisar algunos fuegos artificiales en el aire de los ansiosos.

Entonces, los tres se dirigieron a la puerta principal, para tener una mejor vista de la ciudad con las copas en la mano, cruzaron el umbral justo a tiempo para iniciar la cuenta regresiva de 10 segundos. Entonces el cielo realmente se iluminó, mientras ellos brindaron.

–¡FELIZ AÑO NUEVO! ¡KANPAI! –saludaron los tres a coro.

Tras el brindis, los niños se besaron según la tradición por unos segundos, bajo un cielo cubierto de luces y explosiones. No se podía comparar con el espectáculo visto en navidad, este era mucho mayor. Por toda la ciudad, los proyectiles se elevaban de tal manera que parecía que alcanzarían la luna. Todos los colores estaban presentes, Asuka y Shinji estaban abrazados en su ya clásica posición.

Luego de dejar todas las copas en el piso, Mari se les unió de manera cariñosa. La función duró unos 15 minutos, pero no terminó por completo, solo disminuyó la cantidad de estallidos en el aire. En ese momento, volvieron a la mesa para levantar las cosas y limpiar. Al terminar se fueron a acostar, ya que sería su último día antes de volver a la rutina de estudio y trabajo.


Transcurridos unos seis meses del nuevo año, por fin llegó la oportunidad de Asuka para congraciarse con su novio y devolver las atenciones que Shinji tuvo con ella en su natalicio.

El martes 6 de junio, por la mañana, la primera en despertarse fue Mari. Cuando terminó de desperezarse, recordó la charla que había tenido con Asuka en un momento en que Shinji estaba ocupado y no podía oírlas para ultimar los detalles de la celebración del cumpleaños del niño. Tratando de hacer el menor ruido posible, se levantó y fue a la cocina para dejar todo pronto para que la niña iniciara con los preparativos.

Cuando todo estuvo listo, la quinceañera se dirigió al cuarto de los niños. De forma delicada, colocó su mano sobre la boca de la niña, para despertarla y evitar que emitiera cualquier sonido. La pelirroja abrió los ojos sorprendida y se relajó automáticamente, al ver a la joven guiñándole un ojo e indicándole con su otra mano que guardara silencio, entendiendo lo que tenía que hacer.

Sigilosamente, Asuka se separó de su compañero y abandonó la cama. Dejó la habitación y a su tutora vigilando que el festejado siguiera durmiendo e ignorando lo que estaban tramando.

La niña estaba ansiosa, sabía que aunque él no lo demostrara ante ella, tenía los mismos sentimientos encontrados en esta fecha que ella sintió en su propio cumpleaños. Estaba decidida a lograr que fuera mayor la dicha por tenerla a su lado que la nostalgia por la ausencia de su madre y el distanciamiento con su padre durante su natalicio como él lo había logrado el pasado diciembre.


Al llegar a la cocina, la pequeña procedió a preparar una buena cantidad de panqueques, los hizo un poco más gruesos de lo normal. Luego, pasó a hacer una mousse de limón, frutilla y chocolate, aunque en realidad, solo realizó una y la dividió en tres, antes de darles sabor. Tenía apartado un poco de merengue del preparado para el mousse, batió un poco de crema endulzada con miel y derritió algo de chocolate.

Con todos los ingredientes listos, Asuka comenzó a armar una torre con los panqueques. Colocó sus preparados en el siguiente orden: limón, chocolate, frutilla y crema, lo repitió tres veces, antes de poner la tapa, para después, cubrir todo con el merengue. Por último, aplicó una capa del chocolate derretido sobre la superficie y con mucho cuidado, trazó franjas verticales a los costados, delimitando porciones. Finalmente, sirvió tres vasos de leche tibia y acomodó todo en una bandeja antes de regresar a la habitación.


Una vez en la habitación, le hizo una señal a Mari para que fuera a buscar su obra, mientras ella retomaba su posición en la cama junto a su novio, tratando de no despertarlo. Cerró los ojos y fingió estar dormida hasta que notó los pasos de la joven.

Por suerte, todo salió según el plan y Shinji nunca se percató de la ausencia de su novia. La pelirroja afirmó su agarre sobre el niño, antes de plantarle un beso en los labios, luego, mientras este se desperezaba cubrió su cara con pequeños besos sin dejar de abrazarlo.

–¡Watashi no Kareshi no O-tanjōbi omedetō! –exclamó Asuka con una amplia sonrisa y algo enrojecida.

–¡Dōmo arigatō! –agradeció Shinji muy sonriente y enrojecido.

–¡O-TANJŌBI OMEDETŌ! –saludó Mari muy sonriente sosteniendo la bandeja.

–¡Dōmo arigatō! ¿Eso es para mí? –preguntó el niño al ver la bandeja.

–¡Hecho especialmente por la Princesa! ¡Pero debes compartir!

–¡Por supuesto! –dijo el festejado devolviéndole el abrazo y plantándole un beso en los labios a su novia.

La joven depositó la bandeja sobre el regazo de los niños, los cuales no se separaron, tomó cinco velas violetas y las colocó sobre la preparación de la niña, para luego encenderlas. Entonces, Asuka y Mari empezaron a cantarle el Happy Birthday en japonés.

–¡Pide tres deseos! –indicó la ojiturquesa con una amplia sonrisa.

–¡Pero no los digas!

Shinji sopló las velas, Asuka y Mari las remataron con los dedos humedecidos con saliva. El niño cortó tres porciones asegurándose de que cada una tuviera una franja de chocolate y otra de merengue visible.

–¡Esta deliciosa Asuka! ¡Has tenido una gran idea! –elogió Shinji con una amplia sonrisa y ligeramente ruborizado.

–¡Gracias! ¡No eres el único que sabe innovar! –dijo la pelirroja algo ruborizada, pero con orgullo y feliz de que le gustara su torta.

–Mmm, está deliciosa, algo empalagosa, pero es muy buena, tuviste una gran idea en solo acompañarla con leche, aunque un té o café también habría sido apropiado. Al lado de ustedes soy una amateur culinaria. –señaló Mari riendo enérgicamente y provocando un aumento en el rubor de los niños.

Cuando terminaron, la niña liberó su agarre sobre su novio para dirigirse a su armario. Buscó entre sus ropas, sabía que él respetaba su privacidad. Dado que cuando el niño traía la ropa de ellos al cuarto, dejaba la de la niña sobre la cama para que ella la guardará. Tras revolver un poco, extrajo un paquete rectangular azul oscuro con un moño violeta, volvió al lado de su novio y se lo entregó.

–¡Espero que sea de tu agrado! –exclamó Asuka ligeramente ruborizada y con un poco de preocupación.

El niño lo tomó y rasgando el papel, reveló la caja de un reproductor SDAT. Al abrirla, descubrió un cassette casero dentro del reproductor y un segundo en una caja con una nota. Cuando la leyó, encontró detallado el contenido de cada una. La primera, tenía canciones románticas para escuchar juntos cuando dormían siestas abrazados y la otra, música clásica donde el principal protagonista de las piezas era el Cello.

–Muchas gracias, pero. ¿Por qué sobre Cellos? –preguntó Shinji sin entender.

–Espera un segundo, falta mi regalo.

La quinceañera salió de la habitación unos segundos y cuando regresó, cargaba un gran estuche en sus brazos mientras sonreía ampliamente.

–Esto es un Cello. Tu madre quería que aprendieras a tocarlo, pero creo que eras muy pequeño para que te enseñaran y considero que ya eres lo suficientemente grande, como para intentar aprender, tu padre también colaboró.

–Oh. ¡Cierto! Creo recordar que a ella le gustaba. Pero nunca había podido aprender. ¿Quién me enseñará?

–Vendrá una profesora para enseñarles lo básico, los fines de semana cuando yo esté en la casa.

–¿Enseñarnos? –preguntó la niña con sorpresa.

–Yui me dijo una vez que Kyoko tenía la intención de que aprendieras a tocar el Violín.

Y dándose la vuelta, la ojiturquesa se agachó junto a la puerta y levantó un estuche que le entregó a la niña.

–Estaba en una de las cocheras, parece que senpai estaba esperando a que Shinji iniciara sus clases para dártelo, de manera que practicaran y aprendieran juntos.

–¿Entonces este es un regalo de mi madre? –consultó Asuka con los ojos vidriosos de alegría y algo de nostalgia.

–Considéralo un regalo de cumpleaños ligeramente retrasado. –ofreció Mari con una sonrisa, limpiando las lágrimas que se formaban en los ojos de la niña.

Asuka abrazó el estuche con mucha alegría, miró a su novio y sonrío ampliamente. Mientras él apoyaba su propio estuche contra la cama para darle un cálido abrazo.

–¡Ahora no solo seremos novios! ¡También seremos un fantástico y famoso dúo de cuerdas! –señaló Asuka con orgullo.

Tras ubicar sus instrumentos, en un rincón seguro de su cuarto, se retiraron de la habitación, para ir a comer una segunda porción de la torta preparada por la niña en el living.


El resto del día transcurrió con los niños escuchando las canciones que Asuka le grabó a Shinji y seleccionando nuevas, que tuvieran tanto Violines como Cellos para grabar una nueva cinta. Ni la niña, ni Mari, permitieron que el festejado realizará ninguna tarea durante el resto de la jornada. Ellas se ocuparon de cocinar y limpiar, esto no le gustó mucho a el morocho, él disfrutaba hacer dichas tareas en compañía de su novia, pero lo aceptó y aprovechó para disfrutar del regalo que su querida pelirroja le dio.


Por la tarde, los pequeños recibieron un llamado de Gendo, que se excusó de estar muy atareado como para pasar a visitarlo y solo le preguntó si le había gustado el Cello. Shinji respondió afirmativamente y se comprometió a esforzarse en su aprendizaje.

Misato pasó un rato a saludar y probó la torta de la niña mientras tomaba un poco de té, también le trajo un juego de lucha para la consola como regalo. Este último, fue más aprovechado por Asuka y Mari que por Shinji, ya que entre las dos lo aplastaron, al igual que a Misato.


Cerca de la noche, antes de la cena, Kōzō pasó a saludar al niño y se disculpó por no tener ningún regalo para él, ya que no sabía que podría llegar a gustarle. El niño le dijo que no hacía falta, porque él también disfrutaba mucho de la foto que le regaló a su novia.

Después de la cena, Mari debió cargar a los niños hasta su cama, se habían quedado dormidos en el sofá escuchando el SDAT. Al quitárselos, notó que ya casi no le quedaba batería, por eso agregó comprar pilas recargables y un cargador a la lista de compras para el fin de semana, si es que no las conseguía mañana al volver del trabajo.

Asuka y Shinji se durmieron con una amplia sonrisa. Él había tenido un gran cumpleaños y estaba muy complacido con los regalos. La niña estaba satisfecha consigo misma, porque a su novio le habían gustado sus atenciones, además, había recibido un último regalo de su madre, aunque hubiera llegado un poco tarde.


Notas Aclaratorias:

Herzlichen Glückwunsch zum Geburtstag: Feliz cumpleaños en alemán.

Und: "y" en alemán.

Alles gute zum Geburtstag: "un muy feliz cumpleaños" en alemán.

Prinzessin: Princesa en alemán.

Danke Sehr: "Muchas gracias" en alemán.

Torta Escocesa: se cortan los discos de bizcochuelos de vainilla y chocolate en tres anillos, luego se los ensamblan de tal manera que, al cortar una porción esta tiene una cuadrícula.

Kanpai: saludo japonés al realizar un brindis.

Watashi no Kareshi no O-tanjōbi omedetō: "Feliz cumpleaños mi Novio" en japonés.

O-tanjōbi omedetō: Feliz cumpleaños en japonés.


Nota Final:

Después del capítulo VII donde introduzco a Mari y los niños se vuelven novios este es otro de mis favoritos, deberán esperar al Segundo Arco para conocer el siguiente. Espero que también hayan derramado lágrimas de alegría o al menos sus ojos se humedecieran, si fue así me doy por satisfecho. Solo queda una capítulo y luego arrancaremos con el Segundo Arco.

Ahora entenderán porque pedía su colaboración con una canción de cumpleaños en japones. Cuando me puse a buscar la de Asuka encontré más de una y en una misma página, la cual podrán encontrar desde ahora en mi perfil. La traducción también proviene de ahí. Es una lástima no haber tenido suerte y que la cultura japonesa, llena de tradiciones, no tenga una canción como si tienen los alemanes.

La canción del Cumpleaños de Asuka no me pertenece, en mi perfil podrán encontrar el link de donde la obtuve al igual que la traducción, es más cómodo que ponerlo aquí.

Sepan que por el momento sigo recibiendo Betas, entre más mejor. Los interesados pueden mandarme mensaje privado o un mail a mi casilla de gmail: shinasuewigeliebe

Atentamente Arroba5.


Agradecimientos:

Un especial agradecimiento a mi Beta Principal "Ground Spirit Minerva", gracias a ella pueden leer esto sin faltas de ortografía u errores gramaticales. Además autora del cover con el que esta historia se ilustra. No duden en buscarla en Google y aquí en fanfiction /u/1987526/Ground-Spirit-Minerva y darle una oportunidad a sus historias, además de pasar por su deviantart: /groundspiritminerva

En segundo lugar agradezco también el apoyo y aliento de mi otro beta "aniber-estrada", y recomiendo sus historias las cuales pueden encontrar también aquí en fanfiction /u/6349482/aniber-estrada

Y por último al nuevo Beta Manolo/Emanuel Mave, quien le ha dado una última revisión a las modificaciones de último momento.

Por cierto, si encuentran errores de ortografía o gramática que no estén dentro del Capítulo eso es 100% mi responsabilidad. En cuanto a los otros nadie es perfecto y se pueden deber a alguna corrección realizada sin supervisión de los Beta. Si esto sigue siendo válido, yo soy el que sube los capítulos y a veces realizo pequeñas modificaciones en el proceso.

Recuerden que también pueden encontrar el fic en:

Amino: /c/anime-es/page/user/5/bNec_Gfm61Y8j1jrmmrYB4JR8W1rqVJ

Facebook: /pg/shinasu69/posts/?ref=page_internal

completen con lo que corresponda (que idiotez esto de no poder poner enlaces en los fic) o revisen en mi perfil.