Hola, primeramente quiero agradecer a los que comentaron en el primer capitulo y también a los que le dieron follows. Espero que el siguiente capítulo sea de su agrado.

Disclaimer: Los personajes son de sus respectivos autores.

— Diálogo —

"Pensamientos"

Resaltó de alguna acción, palabra o situación


Kagome suspiró, él lo estaba haciendo de nuevo.

Aunque esta era una tierra más o menos libre, era bastante extraño ver al Señor del Oeste merodear por el bosque de su hermano. Al principio pensó que era para que Rin fuera a entrenar con Kaede, ya que había mostrado tener potencial para ser sacerdotisa, sin embargo veces pasadas ya la había dejado al cuidado de la anciana Kaede y esto no era impedimento para irse apenas se aseguraba de que su pupila llegara sana y salva a la cabaña de la antigua miko.

Pero actualmente él se quedaba alrededor, en un principio pensó que los encuentros eran meras casualidades del destino, pero conforme se iban haciendo repetitivas y constantes le pareció sospechoso. Un día harta de la presencia incómoda del poderoso youkai decidió ir a un lugar totalmente diferente, camino sin rumbo hasta llegar a un árbol lo suficientemente grande y cómodo para su lectura matutina. Grande fue su sorpresa al ver como el demonio que trataba evitar aparecía rato después de que se sentara cómodamente.

Una vez que llego a donde ella comenzó su extraño ritual, primeramente se puso en posición de pelea y empuño su espada en movimientos de entrenamiento, representando una danza mortal. Después de ver esto sus sospechas fueron confirmadas, el la estaba siguiendo.

Aunque eso fue obvio la primera semana.

Lo que la perturbaba era que esto la llevaba a una segunda sospecha. Bastante incomoda y surrealista si se lo preguntaban.

Él parecía querer cortejarla.

Es decir, casi podía verlo como un pavo real exponiendo sus plumas para atraer a su pareja. Pero ahora pon esta imagen con un demonio que aunque era atractivo no quitaba el hecho de que era un arma mortal que para colmo había intentado matarla más de una vez. Simplemente era algo para tener pesadillas.

Hoy nuevamente el estaba enfrente de ella, pero está vez estaba sin camisa.

Maldijo a las hormonas que hacían acto de presencia después de unos años ausentes.

Hasta la coronilla de la situación Kagome decidió que lo mejor era retirarse silenciosamente. Los primeros días de estas ridículas semanas Kagome nunca se fue pero tampoco hablo, considerando de que era una región libre donde todo el mundo podía hacer lo que se le viniera la semerenda gana, incluyendo a Sesshomaru, así que mordió su lengua y se quedó tratando de ignorarlo, lo logró, pero durante un poco tiempo.

Hoy era otra historia, ella simplemente no podía ignorar al demonio semi-desnudo frente a ella, y antes de caer en una absurda situación y confirmar su segunda sospecha Kagome decidió hacer una retirada estratégica.

"No hay deshonra en el hombre que admite su derrota y escapa para ver un día más de batalla"

Con esto en mente se levantó lentamente, cerró su libro y empezó su marcha a un territorio fuera de él.

Ahora que lo pensaba, durante estas semanas de "momentos absurdos" nunca vio un demonio intentando violarla. Era como si algo los estuviera alejando, o mejor dicho…

Alguien.

Entonces Kagome se dio cuenta.

El Lord del Oeste siempre fue un ser poderoso con bastante youki, pero últimamente parecía exponer y explotar este en ondas constantes por todo el territorio.

"Bueno, puede que haga esto para evitar que otros demonios se acerquen a la aldea donde se encuentra Rin"

Y entonces notó que estaban bastante lejos del Bosque de Inuyasha, casi en las fronteras, dudaba que las ondas que mandaba llegarán hasta la aldea, estaba segura de que él podía hacer esto si quería pero era un gasto innecesario de energía, por no decir que estupido y Sesshomaru era todo menos estúpido.

— ¿Te atreves a rechazar el cortejo de este Sesshomaru? — una voz conocida exclamó.

Oh mierda, eso confirmaba su segunda sospecha. Kagome se volteo enfrentando al demonio.

— En primer lugar no tenía idea de tus intenciones, en segundo lugar yo solo quiero leer mi libro y en tercer lugar ya que aclaras el porqué de tus acciones definitivamente estoy rechazando tus intenciones —

Sinceramente estaba maravillada de su respuesta, aún más de mantenerse viva o mejor dicho sin ningún rasguño. Pero la explosión de youki arremetiendo contra ella le señaló que tal vez no iba a salir lastimada físicamente.

Dejo su poder fluir, tampoco es que se iba a quedar sin luchar también.

Reiki y youki danzaron en un campo de batalla silencioso a la vista, uno intentando dominar al otro. Cualquier animal que yacía en la zona huyó ante la peligrosa atmósfera.

Ni siquiera las cigarras se atrevieron a chillar.

— Es muy osado de tu parte declinar a el Señor de las Tierras del oeste, especialmente conociendo el nivel de mi poder —

— Más osado es de tu parte intentar utilizar a la miko de la Shikon no Tama —

— Este Sesshomaru quiere que seas la madre de su heredero y este no va a irse con un no por respuesta — diciendo esto último el aumento su youki, obligando bajar la segunda capa de control.

Kagome ya no era la niña débil de antes.

— Solo para tu información Sesshomaru, yo no soy ningún objeto de reproducción para tu beneficio — susurro ácidamente.

¿Cómo se atrevía él a utilizarla de esa manera?

De pronto su youki se apaciguó, casi arrullando a su reiki.

— Dime miko, ¿por qué el olor a muerte ha desaparecido de ti? — ella no respondió — Este Sesshomaru te estuvo observando desde lejos, también escuchó las historias de Rin sobre ti, tengo conocimiento de que eras una mujer fuerte, líder innata y de amor maternal, el único defecto en ti era el ser humano, pero tu ya no lo eres, ¿o me equivoco?

— No se que soy, pero tampoco soy un demonio y si de algo tengo conocimiento es que tu odias a los mestizos gran Lord — su sarcasmo salió a flote.

— Tu poder compenza el resultado — contestó

— Tu persistencia es abrumadora pero la mía es peor, como ya dije yo no soy ningún objeto reproductor, yo tengo mucho que ofrecerte pero tu en cambio no tienes nada para mi —

— Este Sesshomaru nunca pensó que eras codiciosa, dime tu precio y lo obtendrás, no importa si son riquezas o poder, te lo puedo ofrecer — su tono era arrogante. Pero Kagome sabía que lo que ella quería él no se lo daría.

— Amor Sesshomaru, yo solo busco amor —

— Eso es absurdo, no puedes simplemente querer eso —

— Por lo visto tienes mucho que aprender sobre mi — con esto se dio la vuelta y con ojos sorprendidos Sesshomaru vio cómo se desvanecía de la nada.

Una de las cosas interesantes que había aprendido Kagome era sobre su manejo del tiempo y espacio, ahora podía estar en un lugar o momento en específico, aunque ella no era una persona tonta que manejaría esto a la ligera, sabía que podía afectar la historia y esto llevaría a grandes consecuencias.

Bueno eso y que no lo sabia controlar, y conociendo su tendencia de arruinar las cosas mejor "no tocar lo que no se debe tocar".

Por otra parte el demonio que yacía dejado plantado tomó una decisión, esa niña sería suya no importa cuánto se negara, tarde o temprano caería en sumisión.


— Oh chico, el pobre no se imagina lo que viene por delante — una voz femenina rió. La belleza de la mujer era infinita. De piel morena y ojos amarillos cual sol, haciendo honor a su representación, vestía de telas finas y relucientes en tonos cálidos con una gran corona sobre su cabello castaño.

— Apuesto que el la domara — la voz masculina contestó. Su expresión era fría y calculadora al igual que su apariencia, de piel blanca como la cal, cabellos relucientes de plata y ojos grises tal cual hielo glaciar.

— Ya veremos hermano, pero de que esos dos quedaran juntos, quedarán, el hilo rojo que los rodea es bastante fuerte —

— Y si es la voluntad del universo — comentó el hombre.

— Que así sea — terminó la mujer.