Aquí un nuevo fanfic de Naruto, sí les gusta este primer capítulo no se les olvide comentar para saber que les gusta, este fanfic ira lento, no soy el mejor escribiendo escenas de acción por lo que sí alguien puede recomendarme un fanfic o algún semejante para mejorar mis capacidades en esa rama, sí van a criticar háganlo de forma constructiva y respetuosa por favor, sin nada más que decir a leer.

La aldea de Konoha, una utopía de buenas costumbres y valores, llena de bondad y grandes líderes, un hermoso lugar para vivir ¿No? Pues se equivocan, siendo realistas no lo es, dejando de lado un zorro demonio que casi destruye la aldea entera hacía 10 años, en Konoha había varias mafias, corrupción (Demasiado obvia por cierto), un pésimo líder militar, una notoria discriminación, un científico serpiente pedófilo que se rumorea hace experimentos inhumanos en niños, ah y cierto aire previo a una guerra civil.

Konoha se podía dividir en dos sectores importantes, los barrios altos donde se asentaban los negocios "respetables", los complejos de la gran mayoría de clanes, las oficinas gubernamentales, las escuelas, los hospitales, museos, librerías, ya se pueden ir haciendo a una idea ¿Verdad?, y la otra parte era el barrio rojo o barrio bajo en los que podías encontrar negocios de "dudosa" ética y moral, entre las muchas cosas que ocurrían allí era que la Yakuza, Tríadas o Mafias hacían sus negocios más obvios, que podías encontrar prostitutas y prostitutos casi en cada paso, mucha venta y contrabando de diferentes drogas, un nuevo asesinato cada mañana, bares de mala muerte, complejos de los clanes bajos u olvidados, además de que se rumoraba la posibilidad del esclavismo, si, no era el mejor lugar para vivir.

Aunque nuestra historia empieza en una de las calles del barrio bajo, un chico de cabellos rojos con puntas negras caminaba tranquilo entre las personas hasta llegar a un callejón entrando sin temor alguno, al estar frente a una puerta negra con un dragón tallado tocó la puerta tres veces con cierto ritmo, el chico solo debió esperar unos pocos segundos antes de que la puerta fuera abierta por un hombre que vestía unos pantalones holgados blancos y una camisa china negra.

— Hola Naruto ¿Cómo te fue hoy en la academia el día de hoy? —Preguntó el hombre sonriéndole amable.

— Tan bien como se puede señor Yin, niños mimados fastidiando cada tanto pero se les debe aguantar —Declaró el chico con un gesto relajado.

— Me alegra, supongo que viniste por una entrega ¿Me equivoco? —Cuestionó acomodando su coleta, Naruto solo le sonrió, Yin Kuromaru era uno de los hombres importantes de la tríada con la que Naruto trabajaba ocasionalmente.

— Si, el señor Yokohama me pidió que le trajera unas cosas —El chico se arremangó la manga de su chamarra negra revelando un sello, Naruto solo hizo un sello de mano y en una nube de humo apareció un maletín negro, Yin agarró el maletín antes de hacerle señas para que entrara en el edificio.

No era la primera vez que Naruto entraba al negocio supuestamente legal del señor Kuromaru, él dirigía un bar de strippers que era utilizado por las tríadas para pasarse las diferentes mercancías con las que traficaban, pero la parte trasera del edificio tenía una pequeña cocina donde se podían ver diferentes pantallas que grababan en vivo lo que ocurría en el negocio, Kuromaru abrió el maletín sonriendo ante el contenido.

— ¿Seguro que no quieres saber que me traes? —Preguntó el hombre a lo que el pelirrojo tuvo un momento de duda, Naruto llevaba desde los siete años trabajando para las diferentes organizaciones poco legales que se escondían en los barrios bajos, pero normalmente hacía a la vista gorda sobre lo que transportaba, pero sí quería tener mejores conexiones dentro del bajo mundo debería ser un poco más arriesgado.

— Quiero saber, para saber sí me están pagando bien por llevarlo o debo pedir un aumento —Aceptó, Kuromaru volteó el maletín para que pudiera observar lo que había dentro, Naruto necesito solo un segundo para saber que era, cocaína— Entonces creo que el pago es decente, no me quejare —Concluyó tranquilo.

— ¿El pago habitual? —Preguntó sonriendo divertido.

— No, lo lamento pero esta vez debo pedir el pago en pasta, Madre Olga se está quejando de mis pocas contribuciones al orfanato —Se disculpó extendiendo la mano.

— Uh, Olga es de temer cuando se queja, deja te traigo el dinero —Yin tronó los dedos y una mujer pequeña que Naruto había ignorado salió del lugar para ir a buscar el dinero, Naruto sabía cuánta razón tenía el hombre, Madre Olga, la directora del orfanato donde Naruto había vivido toda su vida, era una prostituta que se hacía cargo de uno de los orfanatos del barrio rojo, el término "Madre" era solo una mera formalidad ya que la mujer sería muchas cosas pero no una persona de fe.

En lo que esperaba el dinero no pudo evitar recordar la vida que había estado llevando, Naruto nunca conoció a su madre en persona pero si lo había hecho en nombre, la madre de Naruto era Kushina Uzumaki, pero su padre, ese sí era todo un misterio, por lo que se había enterado Kushina, junto al que fue su prometido, Minato Namikaze el cuarto Hokage, habían asistido a una fiesta en la que se emborracharon y aparentemente hubo una orgia, Minato había terminado su relación con la mujer extranjera después de eso al sentirse ofendido, en opinión de Naruto era muy hipócrita considerando que él también participo en la orgia, y a los diez meses había nacido Naruto.

El Hokage había estado tan ofendido que incluso cuando podía significar un daño contra la aldea no la ayudo con el parto para mantener al kyubi dentro del sello, para suerte de la pelirroja el tercer Hokage, Hiruzen Sarutobi, había ayudado a Kushina durante el parto, aunque por desgracia de algún modo el zorro demonio salió de la mujer y atacó la aldea, al final el tercer Hokage selló al biju dentro del único Uzumaki que podría contenerlo, acertaron, Naruto.

Y aunque podrían suponer que por los rasgos de Naruto se podría descubrir quién era su padre resultaba que sus ojos negros y cabellos de puntas oscuras hacía que la gente dudara si era un Uchiha (Teoría muy poco aceptada), un Nara (La gente reconocía su mente brillante), o un Aburame (La gente solo creía que era tan freak como uno), y eso de los clanes de los barrios altos donde su madre vivía antes de toda la fiesta que le jodió la vida.

Naruto volvió de la senda de los recuerdos cuando una mujer le estaba entregando un pequeño maletín negro, el chico lo agarró pesándolo con sus manos antes de salir, pronto el maletín se escondió en el sello de la muñeca del Uzumaki que camino hasta un edificio negro con detalles rojos y un gran letrero que decía "La casa de la doncella roja" entró tranquilamente pasando por la recepción donde un chico de 15 años lo detuvo.

— ¿Cuánto trajiste esta vez? Madre Olga se enfadara sí no traes lo suficiente, hermano —Le advirtió el chico de cabellos castaños que atendía la recepción.

— Pago completo 150,000¥, suficiente para mantenernos apartados de los ojos indeseados por un tiempo —Respondió tranquilo a lo que el chico asintió antes de apuntar a una puerta negra.

— Ve a entregarlo, vino uno de los hombres de D-san y sí no hacemos los pagos, bueno, ya sabes cómo nos cobraran —Pidió antes de ignorarlo por completo, Naruto se apresuró a entrar en la habitación donde Madre Olga, una mujer que a pesar de tener casi cuarenta años se veía como una mujer en sus veinte, la mujer de cabellos blancos miraba a un hombre con un traje barato y un bigote ridículo.

— ¿Y este mocoso quien es? —Preguntó el hombre pero Madre Olga lo miro con cierta esperanza.

— Madre Olga, traje el dinero que me pidió —Le pasó el maletín sabiendo que no podía permitir que descubrieran que estaban apurados con los pagos, Madre Olga contó con cuidado el dinero que tenía en el maletín y cuando llego a cierta cantidad una imperceptible sonrisa se asomó por sus labios pintados de rojo.

— Con esto llegamos al millón que debíamos para este mes, gracias por traerlo Naruto, no podía recordar que pasó con el dinero —Explicó la mujer viendo al hombre con burla danzando en sus ojos purpuras, en otro maletín Madre Olga vació el dinero que faltaba para completar la deuda antes de entregárselo al hombre— Ahora lárgate que espantas a los clientes —Le gruñó al hombre que enfadado antes de salir del lugar.

— ¿Cuánto nos sobró? ¿Alcanza para el gas? —Preguntó Naruto a lo que la mujer sonrió un poco más relajada.

— Si, por suerte sí, con esto podemos costearnos los servicios básicos y hasta sobra un poco —Suspiró alegre— Toma, es lo que sobrara después de hacer los pagos —Le pasó un fajo de billetes al pelirrojo que lo agarró antes de empezar a contar— Ahora ve a tu habitación a ducharte —Ordeno.

Naruto salió a la recepción antes de bajar al sótano, el sótano era donde estaban las habitaciones tanto de los niños como de las "hermanas" que cuidaban a los niños, el sótano era un laberinto que incluso en contra de la creencia popular estaba bien iluminado y amueblado, Naruto llegó a su habitación.

La recamara del chico no era particularmente llamativa, tal vez lo más interesante serían los mangas y revistas bajo la cama o la foto de una pelirroja que Naruto sabía era su madre, mientras veía aquella fotografía el chico volvió a perderse por las sendas de los recuerdos.

Kushina Uzumaki había muerto poco después de dar a luz, por lo que se había enterado Mikoto Uchiha, aparentemente amiga de su madre, había dejado a Naruto en un orfanato donde Minato no pudiera descubrirlo hasta años después donde no podría hacerle daño o toda la aldea se pondría en su contra, pero gracias a que la historia de Kushina se había hecho pública Naruto era apodado "el hijo de la puta roja" y aunque uno pensaría que se sentiría ofendido porque llamaran así a su difunta madre para Naruto no tenía valor alguno, nunca conoció a su madre y más allá de la historia que traía el apellido no sentía nada hacía ella.

Lo único a lo que Naruto había podido aferrarse era a la historia que tenía el apellido Uzumaki, el clan del remolino era un clan pacifista pero poderoso y aunque Naruto no estaba a favor del pacifismo había aprendido tanto como podía de lo que hizo famoso a su clan, pero por sobre todas las cosas había una que motivaba al Uzumaki a hacer lo que hiciese falta para cumplir su objetivo, resurgiría el clan aunque fuera lo último que hiciera.

— Oye Naruto —Llamó Shiro, otro niño del orfanato, con una sonrisa apenada— Kuro y yo queríamos saber si podías ayudarnos con nuestra tarea —Pidió apenado a lo que Naruto se levantó, Naruto podía recordar su primer año cuando entró en la academia, cuando la academia aún era regida por el consejo civil y por ende era un asco que sacaba puros debiluchos, pero después de que se esparciera el rumor de que los Uchiha querían hacer un golpe de estado al Hokage se le ocurrió un único modo de apaciguar al pueblo, para unir las raíces de los clanes con el pueblo integraron a tantos como pudieron al sistema de enseñanza shinobi, y por ende aunque la academia era más complicada sus graduados estaban mejor preparados.

Sí bien el primer año era prácticamente igual, pues era para niños de siete años aproximadamente, del segundo al último año era algo muy diferente, aprendían estrategia con los Nara, psicología con los Yamanaka, genjutsu con los Kurama, ninjutsu con los Uchiha, sobre plantas y animales, o insectos, venenosos con los Aburame, modales con los Hyuga (Para las misiones de infiltración era más útil de lo que creían), supervivencia con los Inuzuka, nutrición con los Akimichi (Que a pesar de ser gordos sabían bastante sobre cómo nutrir a una persona), el taijutsu era mejorado entre algunos otros. Además la academia obligaba a los alumnos de segundo año en adelante a tomar dos talleres por año, medicina y ninjutsu médico, kenjutsu, rastreo, interrogación, tortura, o sigilo.

— ¿Por qué no le preguntan a otro de los años superiores? No creo ser el único libre —Interrogó viendo al niño que apenado estaba por retirarse cuando fue tacleado por un niño de cabellos negros que entró en la habitación.

— ¡Porque tú eres un prodigio! —Rugió Kuro, hermano biológico de Shiro, con una sonrisa emocionada— ¿Quién mejor para ayudar a dos de segundo año que el increíble prodigio de tercer año? —Cuestionó intentando usar el orgullo de Naruto en su contra.

Naruto suspiro cansado, ciertamente era considerado un prodigio por sus profesores y sus compañeros, pero en opinión del propio Naruto estaba lejos de llegar a llenar tal título, después de todo ¿Qué shinobi competente no estaba versado en taijutsu, genjutsu, ninjutsu, estrategia, psicología, interrogación, en cómo sobrevivir a la intemperie y sigilo? No eran otra cosa que las habilidades básicas de un ninja.

— Lo haré pero ustedes serán quienes ayuden al resto, no puedo estar ayudándoles con la tarea a todos —Gruñó antes de hacer pasar al par de chicos que tenían sus cuadernos, la tarea había consistido en una sencilla investigación sobre el chakra elemental, clases que se tomaban en tercer año de la academia y que Naruto tendría el placer de empezar a estudiar pronto.

Cuando por fin se quedó solo para tener su descanso una voz sonó en su cabeza arruinando sus posibilidades de un poco de paz.

— "Mocoso" —Llamó el kyubi, Naruto bufó antes de entrar en su paisaje mental, un sencillo paisaje nocturno, encontrándose al zorro demonio encerrado en una celda de madera con un sello grabado.

— ¿Qué necesitas pulgoso? Normalmente no me llamas por pequeñeces —Preguntó aburrido, el día del pelirrojo había sido particularmente malo para que lo estuvieran jodiendo todo el día.

— La espera se está volviendo insoportable ¿Cuándo será la próxima cacería? —Gruñó el zorro con desespero.

— Supongo que tienes razón, he pasado demasiado tiempo haciendo de niño bueno en la academia y he dejado de divertirme como es debido, no creo que un poco de diversión nos mate, tal vez vayamos a divertirnos hoy en la noche —Respondió sonriente, Naruto sabía desde hacía mucho que no era un chico normal, ni siquiera su peculiar cabello rojo era tan distintivo como otras dos cosas, la primera era que Naruto era alguien que disfrutaba enormemente de la violencia y el derramamiento de sangre, el otro punto es que Naruto era un pervertido.

Para el primer punto no tenía una teoría bien hecha de por qué disfrutaba tanto de una buena batalla, de la violencia o el derramamiento de sangre, aunque Naruto teorizaba que era gracias a la exposición constante a esta con la que lidiaban los habitantes de los barrios bajos, mientras que para la perversión Naruto si tenía una teoría más valida, por lo que había investigado con el zorro sus anteriores jinchuriki habían tenido un libido bastante alto y en el caso de Kushina incluso había empezado la pubertad antes de tiempo, por lo que aunque era su primer jinchuriki hombre no había nada que imposibilitara que esto se repitiera en él.

— No te preocupes pulgoso, yo me encargare de que nos divirtamos un poco el día de hoy —Y con esas palabras el paisaje se disolvió en niebla, cuando Naruto se despertó en su cama se preparó para la diversión de esta noche, ajustó un poco más su chamarra negra, aseguró su equipo y salió aprovechando que no había un motivo por el cual no pudiera salir, en la villa de las hojas la noche ya se había impuesto cubriendo el lugar.

— Hacía tiempo que no te desidias salir a jugar, Naruto —Le saludo una voz espectral desde la sombras en el momento en que salió del orfanato/prostíbulo.

— Lo sé Pride, ¿Qué hay de nuevo que me puedas ofrecer? —Preguntó al aire, Pride era un "Trabajador" de la tríada y mantenía un ojo sobre aquellos que trabajaban para ellos y que no tenían su lealtad jurada, tanto para que no se fueran de lengua como para informarles sí había una misión para ellos.

— Un trabajo para el clan Kobura, quieren que asesines a alguien que se niega a pagar sus deudas, aparentemente se le ocurrió que podía robarles sus químicos y salir ileso, según la información recolectada tiene 8 guardaespaldas, los podrás encontrar en la casa cercana al templo de Inari, suerte Wrath —Le informó desde las sombras.

— ¿Wrath? Creí que para ganar uno de esos nombres debías de ser una especie de monstruo —Preguntó tranquilo, de entre las sombras salió un niño de aproximadamente diez años, de cabellos y ojos negros pero piel clara.

— Pareces bastante conocedor de lo que se necesita para ser uno de nosotros, los llamados Homúnculos, la mayoría de los que trabajan para las tríadas o la Yakuza se sentirían honrados de entrar en esta pequeña organización —Mencionó acomodándose el corbatín que tenía el traje que usaba.

— El grupo Homúnculo, una organización mafiosa sin afiliación, también apodados los siete asesinos con más famosos entre las mafias de Konoha, pero no sé si ya saben que estoy en la academia shinobi, en otras palabras un militar, ¿En serio me quieren dentro? —Preguntó sonriendo.

— Nunca está de más un aliado en el gobierno, además, podrás sacar al hombre del barrio bajo, pero nunca podrás sacar el barrio bajo del hombre —Sonrió con superioridad y Naruto solo suspiró resignado, el chico tenía razón, el único motivo por el que quería volverse shinobi era por las batallas y para ayudar a sus planes, así que sí, realmente Pride no se equivocaba con que seguiría las leyes del bajo mundo incluso siendo un shinobi.

— ¿Esta misión es la que me dará el nombre de Wrath? —Preguntó a lo que Pride asintió antes de desaparecer entre las sombras— Mejor acabar esto de una vez —Y con esas palabras corrió hasta el templo de Inari, cuando llego después de unos 10 minutos, una casa de dos pisos era la guarida del sujeto que había creído que podía robarle al clan Kobura, en el primer piso había cuatro guardaespaldas, unos mastodontes, en el segundo piso había otros cuatro, pero aunque podía sentir nueve presencias en el edificio no podía ver al ladrón, con una posición de mano libero de un sello en su muñeca una katana.

Entró por el segundo piso caminando por las paredes gracias a su chakra, dos de los guardias miraban las escaleras, uno estaba de espaldas a una puerta en otra habitación y el único que estaba en la habitación donde Naruto había entrado estaba en el centro de la recamara viendo la puerta. Naruto caminaba dando pasos suaves y silenciosos, estando detrás del hombre levantó su espada y de un movimiento le decapitó, una sonrisa se asomó por el rostro del pelirrojo.

— Pensé que serían más difíciles de matar —Susurró antes de acercarse a la puerta para abrirla lentamente sin hacer ruido, frente a él se encontraba la espalda de otro de los guardaespaldas, la figura, un poco alta para su edad, de un metro con cuarentaicinco de Naruto contra los dos metros de esos hombres, en un movimiento apuñaló el corazón del hombre que alcanzó a emitir un grito antes de morir, los otros dos hombres corrieron contra Naruto que sonreía al ver que la parte del sigilo se había acabado.

Naruto pasó debajo de las piernas de uno cortando los tendones de Aquiles del hombre que cayó al suelo, Naruto se levantó para saltar sobre el segundo guardaespaldas que arremetió en su contra antes de cortarle el brazo derecho y pasar sobre él, el hombre gritó antes de caer, tal vez por la sorpresa o el dolor pero a Naruto no le importaba realmente, se acercó al que intentaba levantarse mientras este intentaba alejarse de él, Naruto no podía quedarse divirtiendo pues podía sentir como los guardaespaldas que estaban en la parte inferior de las escaleras ya estaban subiendo y no tardarían en llegar, así que simplemente decapito al hombre, giro sobre su eje evitando el golpe del guardaespaldas al que le había cortado un brazo, mientras el hombre estaba asombrado de que lo haya esquivado Naruto atravesó la vértebra del hombre con su espada, el guardaespaldas cayó al suelo gritando.

— ¡¿Quién diablos eres tú?! —Preguntó uno de los guardaespaldas que habían subido.

— Pueden llamarme Wrath —En ese momento sacó un par de shuriken del estuche de armas antes de lanzarlas contra esos hombres.

Los dos se apartaron de las shuriken y antes de que el de la derecha pudiera burlarse Naruto le apuñaló el corazón viendo con diversión al otro hombre que lo miraba asustado, otro guardaespaldas estaba subiendo las escaleras, el pelirrojo solo suponía que el que estaba frente a la puerta tenía órdenes de no moverse de allí o simplemente confiaba demasiado en sus compañeros, Naruto caminó lentamente hacía el hombre que seguía viéndolo asustado, cuando el que estaba en el piso inferior subió se encontró con una espada que le atravesó el cráneo justo por el ojo, el hombre que quedaba con vida, y capacidad de caminar, intento llegar a la ventana pero antes de lograrlo Naruto le apuñaló por la espalda justo en los pulmones.

El hombre veía asustado la herida que había aparecido en su pecho al ser atravesado por la katana, Naruto sacó el arma de la espalda del hombre para después caminar hasta el que estaba arrastrándose por el suelo intentando escapar por las escaleras antes de cortarle la cabeza de un golpe, el pelirrojo estaba pensando que tan rentable sería dejar al hombre con pulmón perforado vivo hasta completar la misión para saber dónde estaba el ladrón, pero al recordar que había uno frente a la puerta simplemente agarró un kunai y se lo lanzó al hombre justo en el cuello atravesándolo.

Naruto bajó las escaleras y ahí vio al hombre que tenía un mangual girando y ahora veía al pelirrojo con una sonrisa emocionada, la cadena fue lanzada contra el pecho del Uzumaki que alcanzó a apartarse de la cadena que se clavó en la pared, el chico corrió contra el hombre que jaló su cadena intentando golpearlo a lo que Naruto saltó esquivándola, creyendo que el hombre se golpearía con su propia arma este detuvo el golpe con su otra mano, Naruto lo veía con un poco de seriedad antes de correr en su contra con su espada extendida por lo que el hombre con mangual lo lanzó contra la katana, el golpe dio en el filo del arma lanzándola lejos pero justo en ese momento una shuriken le cortó el cuello al hombre que comenzó a ahogarse con su sangre.

— Joder, le corto el cuello al único idiota que quedaba que me podía decir dónde está el imbécil que les robó a los Kobura —Se regañó el chico enfadado, justo en ese momento una puerta debajo de las escaleras se abrió y salió un hombre delgado de lentes y cabellos naranjos.

— ¡¿Qué pasó aquí?! —Gritó con voz chillona el hombre antes de ver a Naruto, antes de que pudiera escapar el pelirrojo estaba frente a él para después darle una patada en la cara que lo tiró al suelo— ¡E-espera! ¡Te daré el dinero pero déjame! ¡Por favor! —Rogó a lo que Naruto solo sacó un kunai.

— Lástima, eso no es mi estilo —En un segundo le apuñaló el corazón matándolo— Y hasta aquí duró la misión, bueno a informarlo.

Con eso Naruto salió del lugar preguntándose por la sencillez de la misión pues normalmente hacía misiones que tuvieran una mayor dificultad, en algunas incluso había recurrido a algo de ninjutsu o genjutsu pero ahora todo se había limitado a uso de espada y un poco de cuerpo a cuerpo, el camino era silencioso, demasiado considerando que Pride debería haberlo contactado ya para decirle donde podía recoger el dinero o el pago por el trabajo, no se preocupó hasta que llego al orfanato donde un escalofrío le recorrió el cuerpo.

Al entrar al lugar se encontró todo en un absoluto silencio, raro viniendo que era un prostíbulo y de noche tenían más clientela, al dar un paso dentro del lugar un olor inconfundible, sangre, corrió hasta la cocina y lo que vio lo dejó helado, Madre Olga apuñalada en el vientre, viva pero por la sangre derramada probablemente eso no duraría mucho, corrió al lado de la mujer arrodillándose preocupado, con la sed de sangre que normalmente tenía y que le permitía matar sin piedad a nueve personas uno pensaba que algo como la preocupación o el aprecio no podría sentirlo pero Naruto lo sentía y bastante.

Madre Olga había sido la que le había cuidado prácticamente toda la vida, quien le había enseñado todo lo que le permitió entrar en el bajo mundo, las lágrimas empezaron a caer de sus ojos mientras sus ojos le ardían de un modo no muy normal que asumió era por las lágrimas.

— ¿Naru-to? —Preguntó la mujer con problemas para enfocar su visión en el pelirrojo— Los niños, fueron tras los… niños —La mujer suspiró y sus ojos perdieron el brillo de la vida y su piel se enfrió, Naruto no necesito checar el pulso para saber que la mujer ya estaba en el otro lado.

Naruto se mordió el labio antes de correr al sótano donde los vio, cinco adultos y el sujeto que había venido a cobrarles en la tarde, incluso con el dolor de ojos de haber llorado corrió para intentar matar a uno de esos hombres que estaba cargando a Shiro como si fuera un costal de papas, pero antes de que pudiera clavarle el kunai en su mano le golpearon en el estómago lanzándolo contra las escaleras.

— Pero mira que tenemos aquí —Empezó el cobrador viéndolo al igual que los otros cinco sujetos— En realidad a ti sí que quiero matarte, si no hubieras traído ese dinero esa mujerzuela habría tenido que pagarle a D-sama con los niños del orfanato para sus experimentos —Explicó acercándose, o eso le dijo su audición a Naruto, por algún motivo su visión estaba demasiado borrosa y no podía ver bien.

— ¿Qué pasa mocoso, ya te quieres poner a llorar? —Preguntó uno de esos hombres antes de patear al pelirrojo que se sujetaba los ojos que le estaban ardiendo de una manera antinatural— ¡Mírame cuando te hablo! —Rugió pisándole el estómago, Naruto abrió los ojos y en ese momento se desató el caos, el hombre que lo había pateado de repente se convirtió en una estatua de hielo y por algún motivo el ardor en sus ojos se volvía más y más tenue.

Naruto volteó a ver a los otros y los tres hombres que vio se convirtieron en estatuas de hielo, ni el cobrador o el que cargaba a Shiro estaban en su rango de visión pero para su sorpresa el hielo se extendía por donde miraba y la visión de su ojo derecho se volvía más y más borrosa, cuando no pudo ver nada con su ojo derecho se sostuvo en la pared mientras el ardor en su ojo izquierdo solo se había atenuado un poco, un sonido le hizo voltear a la entrada de la habitación de Kuro y ahí estaba el hombre que cargaba a Shiro, en el momento en que sus ojos se conectaron solo un pensamiento "Muere".

Y contrario a cualquier posibilidad el hombre agarró un kunai del estuche que colgaba de su pierna y empezó a apuñalarse una, y otra, y otra, y otra vez hasta sumar treinta puñaladas cuando el corazón del hombre dejó de latir y cayó al suelo muerto, al escucharse el ruido el cuerpo cayendo aquel cobrador salió de una habitación vacía con una sonrisa.

— Sabía que ese mocoso no podría matar… —Y su sonrisa y palabras murieron cuando vio a Naruto allí parado, por puro instinto el pelirrojo lo miró a los ojos y el mismo pensamiento cruzó su cabeza y aquel cobrador empezó a estampar su cabeza contra la pared hasta matarse, en ese momento se escuchó gente correr por las escaleras preocupado volteó a las escaleras y de pronto un deseo profundo de dormir lo invadió y antes de caer dormido solo pudo ver unos ojos rojos.

Cuando Naruto volvió a abrir los ojos solo veía un techo blanco, cuando logró sentarse vio que estaba en un hospital, no lo había reconocido anteriormente al estar acostumbrado a los hospitales del barrio bajo, en otras palabras médicos ilegales, a su lado estaban Shiro y Kuro durmiendo, pero lo que más le llamó la atención era el extraño adolecente que le miraba con seriedad apoyado en la pared.

— Me alegra ver que ya despertaste, relájate en lo que esperamos a que vengan el resto —Le indicó el joven pero honestamente Naruto no pensaba obedecerlo, pero como aparentemente las personas que debía esperar estaban cerca llegaron los líderes del clan Uchiha, Fugaku y Mikoto Uchiha, el Hokage, Minato Namikaze, un hombre momia, una de las hermanas del orfanato, La hermana Julie, Pride, y un doctor, o eso supuso Naruto debido a la bata.

— ¿Sabes por qué estas aquí? —Preguntó el hombre momia, y aunque Naruto estaba por soltar un comentario bastante poco amable pero al ver quienes estaban se lo pensó un poco más.

— No, ni idea —Respondió aun mostrando muy poco respeto, sí el Hokage y el líder de un clan prominente acompañaban a ese hombre solo podía significar que debía tener cierta posición militar o política.

— La noche anterior, el dos de septiembre, seis hombres entraron al burdel y orfanato, joder que eso suena raro, "La casa de la doncella roja" para robar, por un fallo terminaron encontrándose con Olga Bradley a la cual apuñalaron hasta matarla, bajaron tal vez para secuestrar a los niños o para ver que había de valor, pero de algún modo cuatro de los hombres se congelaron hasta la muerte pareciendo estatuas de hielo, uno de ellos aparentemente se había apuñalado 30 veces antes de morir, él solo, pero el cobrador se estampa la cabeza contra la pared hasta morir ¿Tienes una idea clara de cómo pudo pasar? —Preguntó el hombre momia que dirigía el interrogatorio.

— ¿En serio cree que lo voy a saber? Yo había salido a dar un paseo, volví ya entrada la noche, me encontré con Madre Olga en sus últimos momentos, bajé y me encontré con los hombres, de pronto cuatro de ellos se congelaron y pronto los otros dos cometieron suicidio, ¿Cómo espera que lo entienda? —Preguntó a lo que los tres adultos y el adolecente enarcaron una ceja sin creerle.

— Toma —El adolecente le pasó un espejo, Naruto desconcertado se miró en el espejo y abrió los ojos completamente sorprendido, en lugar de sus ojos negros tenía unos ojos rojos con tres aspas, un sharingan.

— ¿Eh? —Fue lo único que escapó de los labios del pelirrojo, durante largos segundos se quedó viendo esos ojos y cuando por fin recobró el sentido dejó de enviar chakra a sus ojos y en ese momento el sharingan desapareció volviendo a tener sus ojos negros, Naruto tenía por costumbre usar chakra sobre sus ojos, nariz y oídos para mejorar sus sentidos además de usarla sobre sus músculos para mejorar su fuerza.

— Para hacer todo más sencillo voy a decirlo de golpe —Empezó el adolecente— Eres un Uchiha —Soltó la bomba pero Naruto no estaba tan sorprendido como cabría imaginar, después de todo ¿Cómo tendría un sharingan sin ser un Uchiha?

— Sí imbuyes más chakra en tus ojos podría explicar algo un poco más… apremiante —Pidió el líder del clan Uchiha, Naruto hizo lo pedido y sus ojos pasaron de negro a rojo, poniendo un poco más en lugar del sharingan de tres aspas tenía un remolino rojo— Eso es el mangekyo sharingan, una versión evolucionada del sharingan, partiendo de lo descubierto hemos descubierto que en tu ojo derecho tienes una mutación, o algo semejante, de la técnica Amaterasu que prende en llamas todo lo que ve el usuario, tú versión parece hacer más bien lo contrario, congelar todo lo que vez —Explicó el hombre con seriedad y dándole una mirada enfadada al Hokage.

— Por otro lado en tu ojo izquierdo tienes un genjutsu, yo fui el primero en llegar a la escena y por un instante nos vimos a los ojos, no sé si me recuerdes, pero durante un instante nuestros genjutsus se enfrentaron, tienes el mismo genjutsu que yo, el kotoamatsukami —Explicó viéndole a los ojos mostrándole su propio mangekyo.

— Debido a que muchas veces las técnicas visuales de un sharingan pasan a los hijos del usuario se te hizo un pequeño examen de ADN que dio como resultado un parentesco más cercano a Shisui Uchiha, el joven aquí presente, que a otros Uchiha, y ya que el padre de Shisui ya estaba muerto para el día en el que ocurrieron los, por decirlo de algún modo, eventos de tu concepción, se descubrió que lo más probable es que seas hijo de Genso Uchiha, el tío de Shisui, por desgracia me veo en la obligación de informarte que el murió hace años a finales de la guerra —Se disculpó Mikoto Uchiha.

— Pero no te preocupes, yo me estoy haciendo cargo de Kagami, tu medio hermano, y pienso hacerme cargo de ti también —Comentó con un tono alegre el adolecente, una mirada de Fugaku bastó para que el joven volviera a ponerse serio.

— Muy bien —Empezó Naruto con lentitud pues estaba algo confuso— ¿Por qué hablamos de todo esto en un hospital? O ¿Por qué me explican todo esto? —Preguntó viendo a todos, el único que parecía calmado era Pride que se parecía evitar las ganas de sonreír.

— Supusimos que lo mejor para que pudieras asimilar esta información debería ser en un hospital donde pudieras comprobar lo que te estamos diciendo, Hokage-sama vino para dar el visto bueno de la adopción al igual que el concejal civil, Danzo Shimura —Respondió su primo, joder a Naruto le sonaba demasiado raro decir eso, apuntando a los hombres— Sin nada más que decirte yo voy a ir por tus cosas, los demás, no sé qué vayan a hacer.

Cuando Shisui dejó la habitación los otros cuatro adultos desaparecieron en sus respectivos shunshin, la Hermana Julie se llevó a Shiro y Kuro devuelta al orfanato, la única persona en la recamara era Pride que le miraba sonriente, camino hasta posarse a los pies de la cama antes de aclararse la garganta para hablar.

— Aunque lamento los eventos que ocurrieron la noche anterior —Esa disculpa era falsa, Naruto incluso apostaba que le divertía toda la situación— Debo de felicitarte Naruto, oficialmente recibes el nombre de Wrath, además de que debo felicitarte por tu nueva familia, pronto tendrás más información de los otros miembros de Homúnculo, nos veremos posteriormente —Y con esas palabras el niño abandono el lugar.

Una media hora más tarde Naruto ya estaba vestido y preparado para salir del hospital acompañado de Shisui que parecía bastante alegre, según los cálculos de Naruto la mayoría de chicos deberían estar en la academia a esas horas por lo que se estaba perdiendo interesantes horas de estudio, pues empezarían con el chakra elemental, pero en algún punto Shisui se le quedo viendo como si estuviera esperando algo.

— ¿Ocurre algo, Shisui-san? —Preguntó viendo curioso al adolecente que hizo un puchero ante la pregunta.

— Puedes llamarme Shisui-nii —Se quejó antes de sonreír— Me esperaba que tuvieras más preguntas, ya sabes, un día eres huérfano y al otro tienes familia, un clan, un primo y hasta un medio hermano, creí estarías más curioso —Respondió más relajado.

— En realidad lo estoy, pero algunas de ellas me parece que debería hacerlas donde no hayan oídos indiscretos —Se explicó a lo que los ojos de Shisui lo vieron un poco más atento.

— Así que son "ese" tipo de preguntas, muy bien, sí es así lo mejor será llegar pronto a casa —En ese momento agarró el hombro de Naruto antes de desaparecer en un shunshin, al aparecer estaban frente a una casa tradicional mediana— Vamos, entra —Pidió viendo a sus alrededores.

La recepción tenía una alfombra azul y unos pocos cuadros además de unas escaleras que subían al segundo piso, a mano derecha había un comedor sencillo y a su izquierda una sala, Shisui le señaló el comedor diciéndole que fuera a sentarse mientras el adolecente subía las escaleras, Naruto descubrió, con bastante poca sorpresa, que la cocina, que estaba bastante mejor equipada de lo que creyó, estaba conectada al comedor, cuando Shisui bajó traía en sus manos un pequeño cuaderno de notas y un bolígrafo.

— Muy bien, has tus preguntas, las que no sepa responder las anotare para preguntárselas a los altos mandos —Explicó Shisui sentándose frente al pelirrojo mientras le sonreía emocionado.

— El kotoamatsukami ¿Cómo funciona? —Preguntó con un poco más de seriedad.

— Es un genjutsu extremadamente poderoso capaz de controlar la mente de una persona incluso sin contacto visual, el único desperfecto es que solo puede usarse una vez cada diez años —Explicó con un poco más de seriedad.

— Pero yo lo utilice dos veces en la misma noche ¿Cómo? —Cuestionó con un poco de desconfianza.

— Bueno, eso de usarlo una vez cada diez años no es del todo cierto, el kotoamatsukami puede ser utilizado más a menudo, pero tiene un precio, el plazo de diez años es para que el ojo con el que lo usas se recupere del daño que recibe al usarlo, tú padre lo utilizo dos veces en la misma semana durante la guerra, en el momento en que lo uso por segunda vez quedó ciego permanentemente de ese ojo —Explicó con un tono un poco más oscuro— Ya que tienes uno debo confesarte que el mangekyo sharingan va gastando nuestra vista hasta dejarnos ciegos, pero volviendo a tú pregunta, cuando el kotoamatsukami se usa una segunda vez antes de que pase el plazo de tiempo poner tanta presión sobre el ojo que normalmente lo deja ciego, pero en tu caso particular puedes agradecer a tu sangre Uzumaki ya que lo más seguro es que su vitalidad o capacidad regenerativa te permita usarlo más de una vez o haga que el plazo de tiempo sea menor.

— ¿Cómo es que el ninjutsu de mi ojo derecho congela en lugar de quemar? —Cuestionó dudoso.

— Probablemente tu sangre Uzumaki vuelve a ser la respuesta, los Uzumaki tenían, normalmente, afinidad elemental al viento y al agua, por lo que puede ser que al tener estas afinidades o solo por tú genérica particular podría haber surgido tu; Hyogaki, o si prefieres nombrarlo de otro modo está bien —Contestó más relajado.

— ¿Existe algún modo de evitar la ceguera? —Interrogó con notoria curiosidad.

— ¿Por qué lo preguntas? —Cuestionó el otro con sospecha, Naruto suponiendo que la respuesta que podría recibir tenía algo más peligroso escondido decidió usar su máscara de soldado leal a la aldea.

— Quiero ser un gran shinobi de nuestra aldea, sí quedo ciego no podre proteger a mi hogar, mi familia, tendría que retirarme sin poder hacer nada por el bien de la aldea por no poder ver —Contestó con solemnidad y emoción en cada palabra, Shisui lo miró atentamente intentando encontrar alguna señal de mentira, al no encontrarla suspiró agotado para la respuesta que tendría que dar.

— Intercambiando tus ojos con los de otro Uchiha con mangekyo sharingan, perdona por preguntar tus motivos pero en la antigüedad solían matar a los que lo tenían para evitar la ceguera —Se disculpó el joven— ¿Alguna otra pregunta?

— Estas son de otro ámbito, no parecías muy ofendido de tener un primo bastardo, ni demasiado sorprendido, incluso me invitaste a tú hogar e incluso mencionas a un medio hermano ¿Por qué? —Preguntó curioso.

— Genso no fue lo que podríamos llamar una buena figura paterna, él se quedó estancado siendo el hijo de Kagami Uchiha, cayó en malos vicios, en realidad su hijo se crio más conmigo que con su padre, incluso fui yo el que eligió su nombre, nunca se casó y siempre fueron cosas de una noche, no me sorprende que haya tenido otro hijo aparte de Kagami, por lo que a mí respecta eres uno más de la familia —Fue la respuesta que dio mientras sus ojos se llenaban de tristeza lejana.

— Solo para esclarecer, mi medio hermano se llama igual que nuestro abuelo, Kagami Uchiha, ¿De casualidad está en su tercer año en la academia? —Shisui asintió feliz.

— Bueno, faltaste hoy a la academia por toda esta locura, aunque escuche que hoy harían las pruebas sobre chakra elemental, voy a ir a comprar unos pocos papeles de chakra, no creo tardar —Y salió caminando de allí.

Naruto dejó caer su máscara de niño bueno un poco enfadado de mantener tanta sonrisa, aunque todo esto le venía como anillo al dedo a sus planes a futuro le parecía demasiado cansino, no había tenido un segundo de descanso real desde que todo eso inició y ahora tenía que mudarse, no tenía muchas cosas, lo básico, ropa, mangas y revistas.

— "Mocoso" —Le llamó el kyubi.

— "¿Qué quieres pulgoso?" —Preguntó curioso, el zorro nunca había sido silencioso sobre su odio hacía los Uchiha, creyó que ese odio se extendería ahora a él.

— "Solo quiero charlar, tú y tus planes a futuro son la única diversión que tendré hasta que mueras y pueda volver a renacer en unos años, eres tú o hablar solo y aún no estoy tan loco por el aislamiento" —Comenzó el zorro.

— "Empiezo a sentir pena por ti" —Admitió Naruto— "Que tu única diversión sea un niño de 10 años y sus planes que se basan en la conquista mundial y en un harem es triste ¿Lo sabes?" —Preguntó sin verdadero interés.

Naruto había leído todo lo que había en Konoha sobre el clan Uzumaki, el clan al que había pertenecido su madre, y aunque no estaba a favor del pacifismo que pregonaba el clan lo que lo había sorprendido era el cómo había desaparecido, el clan había sido destruido después de casi un mes de lucha contra Kiri, Kumo, Iwa y Suna, cuando un Naruto de cinco años se enteró de ello no lo podía creer ¡Un clan se había enfrentado a cuatro de las grandes aldeas al mismo tiempo! Eso había movido los engranajes en la cabeza de Naruto dándole el deseo de recuperar lo que su clan había perdido, aunque en ese entonces solo había pensado en la historia, el conocimiento y el renombre.

Tal vez influenciado por la constante exposición al bajo mundo se dio cuenta de que sí cuatro aldeas enemigas habían estado dispuestas a unirse para erradicar a un solo clan nada evitaría que volvieran a hacerlo sí el clan intentaba volver a su antigua gloria, entonces, con apenas siete años había llegado a la conclusión de que el único modo de lograr sus metas era mediante el poder, sí bien las cuatro aldeas que habían atacado al clan Uzumaki estaban en pésimas condiciones militares después de la segunda y tercer guerra shinobi nada le aseguraba que eso se mantendría así hasta que sus deseos pudieran construirse, con eso llego a la realización que debía recurrir a la fuerza militar para cumplir sus objetivos, tener la fuerza militar para que las aldeas temieran al clan Uzumaki y no se les ocurriera hacer nada en contra.

Pero en algún punto que Naruto no podía discernir había dudado de lo que pensaba ¿Realmente solo teniendo poder evitaría que el mundo fuera en contra del clan Uzumaki? ¿Konoha se aliaría a las otras cuatro aldeas si veían que el clan Uzumaki se hacía tan poderoso como soñaba? Esas dudas empezaron a mellar las creencias del pelirrojo hasta que llego a una conclusión que podía evitar esos problemas, así con la edad de nueve años descubrió lo que debía hacer; Conquistar el continente elemental para que perteneciera al clan Uzumaki, lo único no realmente necesario en su plan era su harem, pero Naruto se admitía pervertido (Excepto cuando debía recurrir a sus habilidades actorales) por lo que mantendría esa parte de su plan por puro gusto.

— "Mi existencia desde que me encerraron en cuerpos humanos es penosa, no necesito tus recordatorios" —Gruñó enfadado— "Volviendo al motivo por el que te hable, ya que tú eres mi única diversión es apoyarte o aburrirme prefiero divertirme un poco y ayudarte, pensé que te gustaría saber realmente cómo funcionan las técnicas raras de tus ojos" —Ofreció, y aunque Naruto no lo estaba viendo sabía que estaba sonriendo socarronamente.

— "Dispara" —Pidió con seriedad, por el momento su ojo izquierdo resultaba una bendición para sus planes pero necesitaba toda la información posible.

— "Tu ojo derecho es exactamente como dijeron, pero me entró curiosidad tu momento de ceguera después de usarlo" —Empezó el kyubi despertando la curiosidad del pelirrojo al recordar aquello— "Resulta que tiene un tiempo límite, tu ojo se ve afectado por las bajas temperaturas y los nervios visuales se adormecen por lo que no puedes ver hasta que los nervios vuelvan a su temperatura normal"

— "Solo debo usar mi chakra para recuperar la temperatura adecuada y evitare ese tiempo de ceguera temporal" —Gruñó Naruto antes de escuchar la risa del zorro— "¿Qué?" —Cuestionó.

— "No te recomiendo que lo intentes" —Logró decir entre risas el kyubi— "En ese estado tus nervios visuales están demasiado expuestos, sí intentas forzar tu chakra a recuperar su temperatura para volver a ver, bueno, te podría explotar el ojo" —Advirtió logrando que Naruto palideciera ante la posibilidad.

— "Okey, recordatorio; Nunca, definitivamente nunca, intentar hacerlo" —Musitó asustado.

— "Dejando de lado lo divertido que sería eso, tu ojo izquierdo en realidad es diferente a lo que dijo ese mocoso" —Opinó dejando de lado las risas— "Usare un escrito como ejemplo así que presta atención, no quiero repetir todo. El kotoamatsukami que tiene ese mocoso es como si escribieras enfrente de los pensamientos de una persona una orden que será ejecutada, pero por otro lado, tu genjutsu quema el papel entero para que después tú mismo pongas un nuevo papel en el mismo lugar y lo escribieras por ti mismo" —Explicó divertido.

— "¿Podrías explicar mi genjutsu un poco mejor? Apenas te entendí" —Pidió curioso, sí era lo que estaba creyendo el trecho entre los dos genjutsus era inmenso.

— "Les reescribes la mente, no solo puedes ordenarles una cosa, puedes reescribir sus mentes, lavarles el cerebro, es como en uno de esos mangas pervertidos que lees" —Empezó lentamente— "Sí ese mocoso usa su genjutsu sobre una persona y luego lo cancela no habría daño, simplemente no obedecería ninguna orden, pero en tu caso, sí lanzas ese genjutsu sobre una persona pero no lo usas le dejarías en estado vegetativo durante algunos días antes de que la mente intentara restablecer los pensamientos perdidos, desconozco los limites, pero sí lo ponemos en práctica un par de veces deberíamos poder descubrirlo" —Aconsejó más relajado.

— "Un genjutsu como este, ¿Cuánto tiempo debería esperar una persona normal?" —Cuestionó con verdadera curiosidad.

— "Tal vez 15 o 20 años, gracias a tu inmensa vitalidad ese tiempo se reduce aproximadamente a la mitad, gracias al factor regenerativo de tu clan probablemente ese tiempo se volvería a dividir a la mitad, gracias a mi inmenso y grandioso poder regenerativo podrías dividir ese tiempo entre cuatro aproximadamente, aunque eso aún dejaría a tu ojo con el problema de tener que esperar un año para volver a usarlo dos veces, pero por algún motivo que no logro comprender como tu ojo no parece tan cansado, no intentes usarlo hasta que te avise que se encuentra en perfecto estado, hay algo que quiero comprobar" —Le ordenó, y si no fuera porque quería mantener su visión renegaría.

— "Bueno, gracias a este genjutsu podré avanzar en mis planes, lograr que los grandes líderes acepten las órdenes del clan Uzumaki sin rechistar" —Opinó el chico.

— "Mocoso, incluso si pudieras atacar tan descaradamente a los líderes militares o los daimyos los pueblos se revelarían en contra del gobernante, y probablemente en tu contra" —Regañó el zorro— "Te acepto que no soy un experto historiador pero creo que puedes hacerlo un poco mejor" —Opinó, pero antes de que Naruto pudiera reconocer que podría idear un plan mejor la puerta se abrió de golpe revelando a Shisui y a un chico de aproximadamente 10 años que Naruto ya conocía, Kagami Uchiha era uno de sus compañeros de clase, probablemente el único con el que se llevaba lo que podrían decir bien.

— Hola Naruto-¿Nii? —Saludó Kagami viéndole dudoso, su primo Shisui le había explicado las cosas no sabía cómo debería llamar al chico pelirrojo que venía a ser su medio hermano.

— Naruto basta —Aceptó el pelirrojo, ya había aceptado que esa se estaba convirtiendo en realidad y mejor aceptarla de una vez— ¿Qué hicieron en clases el día de hoy? —Preguntó intentando averiguar de qué se había perdido.

— Solo reforzamos lo aprendido ayer, pero lo único nuevo fue que descubrimos nuestras afinidades elementales, Itachi-sensei nos dijo que a partir de mañana empezaremos con el entrenamiento elemental, pero permitió que le dijeras mañana cuales eran las tuyas cuando Shisui-nii le contó todo, dijo que tal vez se pasase para comprobar todo el mismo —Respondió emocionado recordando a su profesor, para Naruto era incomprensible como un prodigio y un shinobi consumado como Itachi Uchiha había preferido dejar atrás la mayoría de las misiones y dedicarse en su mayoría a la enseñanza.

— Y yo traje los papeles, no te preocupes, yo mismo le diré a Itachi tus afinidades cuando vayamos a comer hoy con ellos, todo esto no me permitió preparar la comida del día de hoy, pero por suerte Mikoto-san nos invitó a comer con ellos —Añadió Shisui antes de entregarle unos pocos papeles a Naruto, el chico agarró uno de ellos antes de imbuirlo en chakra, partiendo de lo que le mostro su hyogaki tendría naturaleza de viento y agua.

Pero allí ocurrió otra rareza que aparentemente al mundo, o a la vida, le encantaba lanzarle al pelirrojo Uzumaki, porque no pensaba cambiar su apellido a Uchiha ni aunque le pagasen, lo que ocurrió fue que el papel se cortó en tres partes (Viento, lo que ya sabía Naruto), pero luego ocurrió otra cosa, la parte del papel que seguía teniendo en su mano se empapo (Agua, otra cosa que Naruto ya suponía), lo que ocurrió con uno de los trozos era que se prendió en llamas (Fuego, Naruto se sorprendió de tener tres pero lo adjudico a su sangre Uchiha) y el último trozo se arrugó hasta ser una pequeña bolita de papel (Rayo, eso sí lo desconcertó, tener tres afinidades era rarísimo, tener cuatro era prácticamente un milagro).

— Agua, viento, rayo y fuego, tendrás que tomar muchas clases, supongo que deberé preparar otro almuerzo para ti cuando te quedes en las tardes por las clases —Se quejó Shisui agachando la cabeza.

Paso de tiempo, tres años después.

Naruto estaba en su recamara leyendo, dicha recamara tenía un escritorio de madera clara, sus paredes estaban pintadas de un color celeste, su cama mediana estaba en una esquina de la habitación dando a una pared donde podía ver por la ventana al patio, un librero donde estaban sus libros y mangas, además de una mesita de noche al lado de la cama, eran las 6:30 de la mañana y Naruto no quería levantarse para ir a clases, resulta que la historia de que era un Uchiha se había esparcido por la aldea con una velocidad preocupante, pero ese no era el problema (Más allá de que Naruto prefería seguir usando el apellido Uzumaki) pero eso había generado una inmensa rivalidad de varios miembros del grupo.

Pero como no podía simplemente faltar, Itachi le había dejado muy en claro que no podía faltar a clases o lo sacaría de los talleres a los que se había metido ese año, tortura e interrogación, por lo que se levantó, saltó por la ventana para comenzar a caminar, camino llegando poco antes de la hora límite y se sentó en su lugar asignado, un lugar al fondo justo en la esquina derecha del salón, Naruto volteó a la izquierda viendo a sus compañeros, había otros dos en su mesa y otros tres en la mesa contigua.

Justo a su lado estaba Kagami, que ya se había acostumbrado a que su hermano (Habían decidido quitar la palabra "medio" para evitar preguntas) saliera por la ventana y llegara solo a la academia, justo después estaba Sasuke, el hijo del líder del clan Uchiha y hermano menor de Itachi, en opinión de Naruto era un mimado pero al menos tenía la fuerza para defender un poco su orgullo. En la mesa contigua estaban: El heredero Nara; Shikamaru Nara, un genio demasiado perezoso en opinión del pelirrojo, Choji Akimichi, el amable heredero del clan Akimichi, y Shino Aburame, el heredero Aburame que prefería quedarse solo.

En la mesa de enfrente estaba Hinata Hyuga, la heredera del clan Hyuga que aunque se mostraba amable podía volverse una loca sádica (Naruto la había visto constantemente en el taller de tortura que normalmente tenía pocos miembros), justo a la izquierda de Hinata se encontraba Ino Yamanaka, la heredera de dicho clan, una chismosa pervertida de primera, justo después estaba una civil llamada Ten-ten. En la mesa de al lado de las chicas estaba Kiba Inuzuka, el heredero de dicho clan y el único chico que podía competir con la perversión de Naruto, al lado de este estaba Neji Hyuga, primo de Hinata y un mimado en opinión del propio Naruto pero debía de reconocer que era más fuerte que Sasuke, justo al lado de Neji estaba un chico llamado Rock Lee, un chico que no podía usar ninjutsu o genjutsu pero sus habilidades en taijutsu estaban bastante superior a la media.

En la tercera fila de atrás para delante estaba uno de los mayores dolores en el culo a Naruto, el hijo del Hokage, Natsu Namikaze, un chico castaño de ojos azules, por lo que sabía Minato se había casado con una mujer Inuzuka que murió durante el parto, por lo que el pelirrojo había entendido el chico se había despegado del clan Inuzuka venerando a su padre, Minato, como un héroe, por lo que aunque tenía el olfato agudo no tenía un ninken. Al lado de Natsu estaba Sakura Haruno, una chica que tenía el increíble kekei genkai; Grito de perra loca, era una chica fanática de Natsu, Neji y Sasuke, probablemente también acosaría a Naruto si no la hubiese amenazado con usarla durante sus clases de tortura. Al lado de estos se encontraba Nagisa Kurama, aunque Naruto había escuchado que usaba el mote de Chrome Dokuro, una chica de cuerpo débil pero muy capaz a la hora de usar genjutsu.

En la otra mesa estaba Kinana Namikaze, la media hermana menor de Natsu, por lo que se rumoraba ella había adelantado año al aprovechar que les permitían al inicio de cada año comprobar su nivel para saber si alguno estaba calificado para pasar al año siguiente, Naruto nunca los había usado para asegurarse de tener las bases bien asentadas, la chica era de cabellos violetas y ojos verdes, después de la muerte de la mujer Inuzuka que se había casado con Minato este había sido consolado por una mujer que "trabajaba" en el cementerio, con unos pocos meses contrajeron nupcias y pronto tuvieron a la niña, aunque su madre era supuestamente civil Naruto bien sabía que esa mujer no decía la verdad, pero lo dejaría ser.

La persona al lado de Kinana era un chico llamado Erik Kobura, sus cabellos eran castaños pero con cierto toque rojizo, sus ojos eran purpuras y su piel era morena, el chico era el heredero del clan shinobi, y mafioso, Kobura, Naruto lo conocía de vista por sus trabajos en el bajo mundo pero se evitaban durante la escuela principalmente para evitar que se supiera las actividades ilícitas de cada uno. Por último el asiento de la esquina estaba vacío pero se rumoraba vendría una chica de intercambio de otra aldea, mejor dicho era una refugiada ya que había escapado de dicho lugar.

— Muy bien alumnos, hoy después de seis años de estudio —Empezó Iruka, el profesor de historia, con orgullo— Pero debido a un accidente tendremos que aplazar su examen unas pocas horas, pero supongo que les servirá para charlar entre ustedes y socializar con su nueva compañera de la que sé bastante bien que ya han escuchado, vamos pasa —Pidió haciéndole señas a una persona fuera del salón, la persona que entró era una chica de cabellos y ojos rojos, aunque estos últimos estaban cubiertos por unos anteojos.

— Un gusto, mi nombre es Karin Uzumaki, escape de Kusa y esperó podamos trabajar bien —Se presentó la chica sonriendo tímida, pero Naruto apenas la escucha, Uzumaki, una Uzumaki, Naruto estuvo a instantes de gritar de alegría, solo tenía que ponerla de su lado y podría tener a otro Uzumaki en sus planes, su sorpresa debió ser muy obvia pues Kagami le veía curioso, pues era el único que lo seguía llamando Uzumaki en lugar de Uchiha respetando su deseo.

Bueno, hasta aquí el capítulo, voy a hacer unas pocas aclaraciones, esto es un harem, aproximadamente habrá entre ocho y doce chicas que pueden ser desde una milf hasta una loli, sus comentarios son bien recibidos al igual que sus consejos, dependiendo de la aprobación que tenga el fic publicare pronto el próximo capitulo.