Hola gente, Demon vuelve con un nuevo capítulo de esta cosa que hago llamar historia, aquí para recordarles que sí quieren comentar o criticar háganlo de manera constructiva y respetuosa, en cuanto a las filias o fetiches sí quieren que lo tenga en cuenta envíenme un mensaje, ya sea por público o por privado (Este mensaje estará hasta el final de la historia, mejor acostúmbrense) Ahora sigue la sección de respuestas, como notarán solo respondo los dejados en el capítulo anterior.

Por cierto, tal vez dentro de bastante, cuando haya terminado alguna historia, estoy pensando en escribir otra historia de Naruto, pero me encuentro con la duda, ya sea hacer algo que he mostrado en un pequeño apartado en mis historias llamado "Caos de Ideas, Fragmentos, One-Shot, y más" que es una Naruto líder de culto, bisexual, harem y con poderes mágicos, o por el contrario una historia donde descargar la molestia y fastidio que en ocasiones me causa el Naruto cannon, si, tiene sus momentos pero creo que todos en algún punto hemos sentido que tenía potencial desperdiciado, y hacer una historia donde lo humillen, ambos me tientan.

A partir de ahora, y debido a que alguien publica esta historia en Wattpad, y no me quejo por ello ya que le di el permiso de hacerlo, también responderé los comentarios que dejen en la publicación en Wattpad

Layettejean: ¡Gracias por el comentario! Sí tienes sugerencias o dudas, o semejantes no dudes en comentarlo, saben que adoro responder comentarios.

Reviews que dejaron en Wattpad

LuciferDark45: Consideré llegar a hacer una mención de eso, pero me parecía más de un fic cómico que uno serio, que es lo que intento sea esto.

WillmerVictorZegarra: Sí, ese es Pride, en realidad estoy seguro de que lo presente con su apariencia desde el principio del fic, aunque sí te confundiste y quisiste poner Greed, sí, ya se reveló.

minafordeku: Pues intento mejorar más, aunque no sé qué tan bien estoy logrando desarrollar la idea, que creo que la idea base no es mala pero no sé sí la estoy desarrollando igual de bien.

JuanMCastro4: Espero no decepcionarte sobre las finales.

suertudo231: Bueno, ya seguí, y aquí está el cap.


Su cuerpo dolía, no podía abrir los ojos, y estaba totalmente seguro que no se encontraba en la enfermería de aquel intento de estadio, y lo creía por las presencias que podía reconocer, por un lado estaba Shisui, que se encontraba sentado entre él y la siguiente camilla, aunque no estaba del todo seguro de a donde miraba, la persona que estaba en la siguiente camilla era Kagami, que no tenía ni idea de por qué estaba hospitalizado si no había sido yendo contra Omoi y que hubiera quedado mal, las siguientes presencias eran otros Uchiha en su mayoría, Mikoto y Fugaku, estaban casi pegados a la pared, pero la presencia preocupante fue Orochimaru, fuese el motivo que fuese que él estuviese allí no podía ser bueno.

— Shisui —Llamó costosamente, su voz sonaba rasposa y ronca, ¿Cuánto llevaba inconsciente?, pudo sentir a su primo acercarse— ¿Kagami está bien? —Intentó girar el cuello pero la sensación era dolorosa, en serio Lee le había dado una paliza y él solo había empeorado el daño usando tanto chakra.

— Si, si —Dijo rápidamente queriendo calmar a su primo menor— Verás, mientras estabas inconsciente… Verás, Kagami… —Intentaba encontrar el modo de decirle aquello, sabía que Naruto era mucho más amable y comprensivo con Kagami que con cualquier otro ser viviente, le adjudicaba aquello a que eran hermanos, pero no estaba seguro de cómo lo tomaría, por un lado le acababa de evitar la ceguera, algo que sin lugar a dudas agradecería, pero no solía tomarse a bien las decisiones que le afectaban y no se le consultaban, lo suficiente como para preocuparse por la salud de Kagami.

— Cambié nuestros ojos —La voz de Kagami se escuchó desde aquella en la que se encontraba recostado, su voz no sonaba tan rasposa y ronca como la del pelirrojo, pero había algo que no le gustaba nada a Naruto, ese tono apagado— No quería que te quedaras ciego, y sí quiero vengarme de Omoi tengo que tener todos los trucos que pueda —Aclaró con voz monótona, no sabía cuál le agradaba menos, sí la vengativa o la vacía.

— Shisui ¿Puedo quedarme en el complejo Uchiha en lo que me recupero? —Admitió con fingido tono lastimero, necesitaba, realmente necesitaba, cuidar a Kagami, en momentos como ese lamentaba no ser una máquina, le resultaría más fácil obtener lo que quería si no sintiera ese lazo con su medio hermano— No creo poder hacer nada en mi casa con los ojos así —Intentó explicarse, y muy a su pesar eso también tenía verdad, con la vigilancia del Hokage y los concejales estaría casi completamente solo, con suerte Ino podría ir a ayudarle, pero Tsume y Hana estarían fuera de discusión, y no quería arriesgarse a caer en las garras de Orochimaru.

— Por supuesto, no permitiría que fuera de otra forma —Respondió casi al instante, puede que Naruto no pudiese ver su estado pero Shisui si, y era lamentable, según los médicos tenía casi todos los huesos rotos, Rock Lee en serio tenía una fuerza monstruosa, y sus músculos estaban comprimidos por la cantidad de chakra enviado para igualar aquello, aunque su recuperación era acelerada por el zorro de las nueve colas tendría suerte si podía pasar a la rehabilitación en menos de dos semanas.

— ¿Cuánto tiempo estaré así? ¿Qué tanto daño recibí? —Inquirió. De momento tenía que hacer un esfuerzo bestial para evitar sonreír, ciertamente el precio por obtener el siguiente escalón de poder y no morir a manos de Pride o Lee había salido más caro de lo que creía, pero valía cada hueso roto.

— Dos semanas mínimo, aunque el chakra del zorro mejora mucho tu recuperación ni eso evitará que pases un tiempo en cama —Anunció con una sonrisa, la mera idea de volver a tener al pelirrojo de vuelta en el hogar le encantaría, con él nunca pudo tener esa relación de cuidador que había tenido con Kagami, casi una relación padre e hijo, el pelirrojo siempre había sido muy independiente en comparación, y aunque fuese un deseo egoísta el poder cuidarlo como el niño que era.

— En realidad preferiríamos que te quedaras en el complejo del clan hasta después de la tercera fase —Habló Fugaku por primera vez. Miraba con seriedad toda la escena, no le había gustado ni un pelo que Minato hubiera descubierto el secreto del mangekyo o del mangekyo eterno, y aunque estrictamente hablando el sannin no conocía el secreto seguro comenzaría a sospechar, lo único que detenía de negarle el entrenamiento a Naruto era que este último era un Uchiha, habían usado los cinco años que el mestizo Uzumaki-Uchiha había pasado en el complejo para apegarlo, para volverlo fiel, ya tenía el mangekyo sharingan y no iban a permitir que este estuviera lejos del clan, ya era demasiado con Kakashi Hatake.

Esos cinco años habían sido costosos, no solo porque no podían permitirse que uno de los pocos usuarios que quedaban del mangekyo, que no habían enloquecido tras la guerra o que no habían perdido la vista, no fuera fiel a ellos, mucho menos con el genjutsu que tenía, el Kotoamatsukami era el genjutsu más poderoso que un Uchiha podía tener, el genjutsu definitivo, capaz de controlar la mente de una persona sin que siquiera se dieran cuenta, sí algún día el Hokage quería alejar al clan Uchiha, volverlos parias, Naruto sería su arma perfecta, un instante y tendrían el control absoluto de todo, si bien el Hyogaki era poderoso y convertía en estatuas de hielo a la gente en un instante no estaba al mismo nivel que el Kotoamatsukami, en poder bruto, al menos, y sí lograba despertar el Susano, bueno, eso sería difícil de confrontar, y ahora con el mangekyo eterno se liberaba de todas las debilidades del mangekyo normal y sumaba los poderes que pudiese tener el sharingan de Kagami, en otras palabras no podía permitirse perder a ninguno de los dos, eran activos valiosos mientras fueran leales al clan.

— No creo poder, tengo una casa que cuidar y trabajo que seguir haciendo, sí quiero entrar a la unidad de interrogatorio debo seguir trabajando —Y eso evitaría que Pride le asesinara, tendría suerte si no le soltaba una reprimenda por haber recibido tanto daño durante su combate— Pero estaré yendo a menudo, quiero ayudar a Kagami con el sharingan tanto como pueda —Aceptó, no podía permitir que Kagami cayese en el ciclo del odio, no quería permitirlo.

— Lo entendemos Naruto-kun —Mikoto interrumpió a su marido, sabía que Fugaku quería tenerlo cerca, no podía negar que era un gran activo, sí lo pensaba como líder de clan esa era su única utilidad, pero él seguía siendo el hijo de su mejor amiga, de Kushina, no podía verlo solo como un activo más, no cuando él y Sasuke hubieran crecido juntos, probablemente como mejores amigos si todo hubiese ido bien, quería intentar darle la ayuda que no le pudo dar a Kushina— Pero esperemos que entiendas que nos gustaría verte más a menudo en el complejo, Shisui y Kagami te extrañan —Añadió con suavidad y dulzura, como si de una madre se tratase.

— ¿Puedo saber a qué debo el honor de su visita, Orochimaru-sama? —Cuestionó teniendo que contener una arcada, odiaba añadir esos sufijos a la gente, pero sí quería mantener su papel como ninja y soldado fiel tenía que hacerlo.

— Creo que en su momento te mencioné que quería que fueras mi alumno —Le recordó, eso había sido lo único que le permitió entrar a esa habitación, y aunque tentadora la idea de llevarse al par de medios hermanos sí lo hacía se pondría demasiados ojos sobre él— Tenía que asegurarme que mi alumno se encontrase bien, sería una pena que hubieras sufrido una lesión que pueda afectar a tu carrera shinobi y yo no pudiese ayudarte —Aunque sus palabras eran amables Naruto pudo entender bastante claramente el mensaje "Eres mi conejillo de indias y no dejaré que te mueras así como así" al menos alguien se preocupaba por su vida, para ser un conejillo de indias pero le preocupaba a alguien.

— Creí que solo podría ser aceptado como su estudiante si lograba convertirme en chunin —Rememoró Naruto, tenía a verdaderos monstruos como oponentes, Sasuke y Natsu eran la menor de sus preocupaciones, aunque fuertes y hábiles en estándares shinobis estaban muy lejos de estar a su nivel, Neji era el siguiente, prodigio Hyuga pero muy atrapado en eso, no sería imposible de vencer sí se limitaba a los límites Hyuga, Gaara, de él no tenía ni idea, con un poco de suerte el zorro podría darle una pista, los que le preocupaban eran tres, Kagami, Erik y Hinata, no creía poder atacar a matar a su medio hermano, además de que se conocían entre sí lo suficiente para que tuviera que reinventarse, y los otros miembros de homúnculo no podía matarlos, aunque ellos tampoco lo matarían a él, pero sus habilidades eran simplemente monstruosas.

— Ni se te ocurra dudar de que lo conseguirás —No fue Orochimaru quien le riñó su aparente momento de duda, fue Fugaku, que aunque no podía verle le dirigía una mirada de molestia pura— Tienes todas las habilidades, todos los talentos, eres un Uchiha y tu deber es ascender al grado chunin, es lo que harás, Sasuke, Kagami y tú son las jóvenes promesas del clan Uchiha, no pueden fallar —En ocasiones le enervaba la ferviente confianza y fanatismo que tenía Fugaku para con el clan, pero, debía de reconocerle que le animaba.

— Entonces más me vale seguir entrenando, en serio lo necesitaré si quiero enfrentarme a Neji —Mencionó, lo último que necesitaba era volver a recibir la charla semi supremacista del clan Uchiha que Fugaku daba a todos los chicos nada más entrar a la academia, una vez había sido suficiente, en especial cuando él tenía sus propios planes— Me siento muy cansado ¿Me van a dar algo para el dolor? —Cuestionó, necesitaba hablar con el zorro, pero también estaba agonizando, cualquier cosa que significara dejar de sentir dolor era bien recibida.

— Duerme un poco —Le recomendó Shisui revolviéndole los cabellos— Tú descansa, ya me encargó yo de todo —Tranquilizó, de pronto sintió un terrible cansancio cernirse sobre él, tal vez por un llamado del kyubi o si simplemente era el dolor haciéndole caer inconsciente, pronto dejó de sentir las presencias de las personas en la habitación, su cuerpo se relajó totalmente y el dolor amaino, pronto recupero la vista, o lo que en esa situación podía considerar vista, había entrado en su espacio mental.

— No sé si tuviste mucha suerte o si eres muy listo, mocoso —Escuchó un gruñido tras él, no necesitaba saber dónde estaba para saber quién le hablaba, se giró para ver a su inquilino que le dedicaba una mirada burlona.

— Mucha suerte —Confesó haciendo una mueca— Fui muy imbécil —Añadió— Para empezar la situación era aleatoria a más no poder, tuve suerte de que mi marioneta fuera elegida para enfrentarse a ella, la suerte de que Kagami estaba viendo, la suerte de que todo ocurriera antes de la tercera prueba y la aun mayor suerte de sobrevivir a Lee —Un gutural gruñido salió de su garganta por frustración pura, no solo odiaba admitir que sus planes no habían salido bien odiaba que prácticamente había optado por dejar todo al azar y fingir que era un plan digno de sus maquinaciones habituales— Pero igualmente fui un imbécil, quien menos quería que cayera en esta manía psicótica con la venganza y el poder es Kagami, y lo lancé directamente a ello —Admitió llevándose las manos a la cabeza para darse un jalón de cabello.

— En serio te afecto —Se sorprendió el zorro viendo a su contenedor, siempre era interesante ver sus reacciones, pero verlo frustrado de esa manera era tanto cómico como patético, de momento esa era su reacción favorita— Normalmente cuando haces estupideces tardas más en admitirlo —Murmuró más para sí que para el jinchuriki en el que habitaba— Pero vamos, ve al grano, no creo que hayas venido solo a charlar durante tu recuperación ¿O sí? —Inquirió enarcando una ceja con genuina curiosidad.

Claro que hablaban entre ellos, en algún punto ambos necesitaban hablar y el otro era el único que no juzgaba, Naruto no le importaba el daño que había hecho, no le importaba las muertes, sus problemas mentales y emocionales lo habían convertido en alguien que juzgaba muy pocas cosas, y Kurama no juzgaba al pelirrojo, no juzgaba lo que solo podía llamar psicosis, o demencia, que el chico tenía, su sed de sangre le emocionaba, sus deseos y planes empezaron solo como sueños de los que burlarse y mientras más lo veía seguir ese camino no podía evitar encontrarlo interesante, algo digno de ver, pero sus charlas siempre se mantenían enfocadas, se ayudaban mutuamente no por amistad ni compañerismo, o al menos no al principio, se ayudaban porque tenían una relación simbiótica, ayudarse entre sí traía para ambos un buen beneficio, con el tiempo por el bien de seguir el plan del pelirrojo el zorro había decidido ayudarle más, y este en recompensa le devolvía el favor, pero ahí acababa, no buscaban entretenimiento, no hablaban sobre sus sueños, no filosofaban, en otras palabras su "amistad" se valía únicamente del interés mutuo entre ellos.

— Si —Reconoció el otro sin pena, incluso con años de conocerse con suerte se podían llamar conocidos, pero mientras para complacer los deseos que tenían no fuera necesario llevar su relación más lejos ninguno tendría problemas— Varias cosas en realidad —Admitió sentándose en un tronco de su paisaje mental— En primer lugar ¿Cómo puedo ver aquí? —Cuestionó notando ese peculiar detalle, sabía que en el exterior no podía ver, sus nervios ópticos aún estaban acostumbrándose y uniéndose con los propios, pero allí podía ver con perfecta claridad— Segundo lugar ¿Qué obtuve de Kagami? Quiero saber que tan rentable fue esto, si solo evitare la ceguera siento cierto nivel de estafa —Añadió con un gruñido, esperaba que todo el asunto del cuasi infinito poder que tenían esos ojos no fuera solo por no quedarse ciegos— Y ayúdame a recuperarme rápido ¿Quieres? Mientras más tiempo este así más puede intentar aprovecharse esa serpiente —Bufó estirándose, era solo una sensación parecida, sus músculos seguirían igual no importa que tanto lo hiciera en su espacio mental.

— Al menos podrías esperar a que responda —Bufó el zorro, entendía que tuviera dudas o lo que fuese, pero esperaba que al menos le diera tiempo a responder— Puedes ver porque no naciste ciego, tu mente sigue siendo capaz de entender imágenes, en el exterior tus ojos son los que no están funcionales, pero aquí, eres solo una manifestación de tu mente —Tal vez esos escasos momentos eran sus favoritos— En cuanto a lo segundo, no tengo idea, los ojos tienen la memoria genética para usar las técnicas secretas del mocoso, tu mente por otro lado no puede olvidar sus propios jutsus —Explicó con lentitud, sabía que su jinchuriki no era un completo idiota pero quería que cada palabra quedase bien grabada— Pero sin tener una idea de cómo funcionan, prácticamente no las tienes, tu hermano, por otro lado, solo conoce las tuyas, y sí se entera del verdadero poder del Kakinaosu, bueno, podrías quedar demasiado expuesto —Advirtió con una mueca.

— ¿Me estás diciendo, que por no esperar a que Kagami los descubra me quedé sin nada nuevo? ¿Me estás jodiendo? —Cuestionó con un gruñido, de haber sabido eso probablemente habría esperado más para que Kagami obtuviera el mangekyo —Rugió el chico jalándose los cabellos, eso le pasaba por dejar todo al azar, bien, ese era su karma— En serio en momentos como este dudo de si soy tan listo como creo —Admitió masajeándose las sienes, tenía que pensar en algo, si Kagami descubría el kakinaosu tal vez todo por lo que había luchado se derrumbaría.

— Básicamente —Admitió el zorro tumbándose de espaldas, como un perro esperando a que le rasquen la barriga— Pero debo decir que me gusta, a la trama le hacía falta más complicaciones —Rememoró divertido, hasta ahora casi todo había sido funcional, habían avanzado a pasos agigantados, cada paso dado había dado el mejor resultado, aunque resultaba interesante una historia con alguien a quien todo le salía bien cuando lo planeaba admitía para sí mismo que encontrarlo con complicaciones le gustaba más.

— Bien… —Bufó cerrando los ojos, necesitaba concentrarse, no había arriesgado tanto para obtener el resultado mínimo, iba a obtener lo que quería, solo tenía que ver cómo arreglarlo— Dijiste que los ojos tienen el conocimiento innato de los jutsus, por eso Kagami podrá usar los míos ¿Estoy en lo correcto? —Una idea empezaba a rondar su mente, si acertaba resolvería los problemas de una vez.

— Eso mismo —El zorro meneaba sus colas como si siguiese una canción que nadie podía oír más que él— ¿Qué tienes en mente? —Sabía que su jinchuriki ya estaba pensando en una solución, la conexión psíquica que tenían se lo decía, podía reconocer ese tono.

— Mi control de chakra no es tan bueno para hacer lo que creo —Reconoció con un deje de molestia en la voz, pero si tenía razón podría solucionarlo, necesitaba solucionarlo— Pero tu si puedes, si fuerzas mi chakra para activar la memoria de los ojos de Kagami podría descubrir sus jutsus, y si los conozco, puedo enseñárselos para que él también los use, no puedo arriesgarme a que descubra el kakinaosu tan fácilmente —Sugirió con su mente yendo a mil, si lo lograba entonces tendría la solución a su problema, quizás a dos o tres.

— Cierto, podría —Aceptó el ser con un tono vago y perezoso, la sugerencia era perfecta, tal vez eso podría darle la respuesta a su jinchuriki, avanzaría más su historia, acercándose cada segundo un poco más rápido al final— Pero no lo haré —Admitió con un tono malicioso, soberbio y burlón, dedicándole una mirada socarrona a su buque que le dirigía una mirada sorprendida y que evidenciaba el sentimiento de traición que lo embargaba.

— ¿Por qué? —Cuestionó intentando que su voz no delatara la molestia que lo llenaba, algo sin sentido porque ahí dentro no podía sentir o pensar algo sin que él se enterase— Hasta ahora nunca te habías resistido a ayudarme con mis experimentos ¿Qué cambio? —Interrogó apretando sus manos, clavándose las uñas en las palmas.

— Estoy aburrido~ —Canturreó el zorro con socarronería goteando de su voz— Hasta ahora he ayudado porque tus planes estaban demasiado lejos sin mi ayuda, como un sueño fugaz incluso tu objetivo de hacerlo una misión de generaciones —Aclaró meneando sus colas con diversión, había olvidado lo divertido que era meterse con él— Pero ahora, ahora tienes compañeros, locos, inestables, y que no tienen ni idea de lo que hacen, pero más útiles que Karin, por eso lo hago —No podía evitar que una sonrisa descarada y cruel se formara en los labios, disfrutando el momento como un manjar— Te lo he dicho antes, tus planes son la historia que yo sigo, y tú eres el protagonista —Le recordó con diversión— Y te ha ido muy bien hasta ahora, todo perfecto, por eso creo que llegó el momento de que te topes con una muralla, un conflicto con el que lidiar —Explicó girándose para estirarse lentamente.

— ¿Qué quieres a cambio de ayudarme? —Debió contener el gruñido que quería escapar de su garganta ante las palabras del zorro, no podía olvidar la ridiculez del kyubi al creer su vida una historia que ver para calmar su aburrimiento, y a pesar de que creía que quería ver el mismo resultado que él parecía querer buscar más diversión para sí mismo.

— Veamos… —Se lo estaba pensando, sabía que Naruto buscaría que le ayudase, pero quería ver que tanto podría forzar al chico, quería un poco más de estrés, sufrimiento, quería ver más emociones de su jinchuriki—…Ya sé —Podía simplemente poner un límite aparentemente imposible, algo que su jinchuriki se negaría a hacer, pero ese límite, aunque tentador y divertido, era muy real— Una pequeña lista de tareas, ponle la correa al arenoso, no importa cómo, él y Shukaku deben saber su lugar —Toda organización necesitaba una cadena de mando, y aunque la igualdad y el voto aparentaban una sociedad y una mejoría no solo su jinchuriki no se acostumbraría, sino que él mismo no lo permitiría— Consigue una nueva esclava, ten sexo con alguien diferente, me aburré ver a las mismas —Admitió, no pensaba enfrascarse en una charla de como eso le afectaba, menos si no le preguntaba.

— ¿Qué más? De momento no has pedido nada que yo no pensase hacer —Reclamó en un susurro agrio y agresivo, incapaz de contener la molestia ante su negativa.

— A eso voy, a eso voy —En ocasiones adoraba la impaciencia real de su jinchuriki que se esforzaba tan fervientemente en esconder, era divertido verlo mostrando ese lado suyo, más humano de lo que dejaba ver, le gustaba— Crea un jutsu o tal vez mejor… despierta el Susano, aunque odie a los Uchiha no puedo negar el poder de sus jutsus, aprende a invocarlo así sea parcialmente y tal vez me convenzas de que vale la pena volver a ayudarte —Explicó con un deje de mal sabor de boca.

— ¿Por qué de pronto pones pruebas? Nunca antes lo habías siquiera considerado —Gruñó tras lo que se sintieron como horas, un resoplido escapó de la garganta del zorro, sabía que venía la parte que no quería escuchar, el interrogatorio— ¿Y qué te importa si me acuesto con las mismas? —Añadió con un deje de duda más parecido a una curiosidad cuasi infantil.

— Los dos nos hemos vuelto… conformistas, y mediocres —Reconoció tras un largo silencio— Nos hemos conformado con lo que teníamos, no pensamos en avanzar más, confiamos en que el kakinaosu era la llave definitiva —A cada palabra que pronunciaba su tono decaía, apesadumbrándose— Dejamos que tus esclavas jueguen con los conocimientos que les has dado, que experimenten sin cuidado ni dirección verdadera, y hemos esperado que el resultado sea favorable —Explicó con sus ojos perdiéndose en el infinito— Pero ya lo has comprobado en el examen, ninguna avanzó, hasta tú te diste cuenta que si seguimos el camino que pensaste en un principio no lograremos nada o no avanzaremos sino hasta dentro de milenios, hay que forzar el avance un poco más —Explicó dedicando una mirada oscurecida que advertía de que aquello le hacía tanta gracia como al pelirrojo.

— Ni yo puedo negar que eso es como un golpe en las bolas —Gruñó antes de inhalar— Y es cierto, hemos avanzado y nos hemos estancado al mismo tiempo —Bufó sobándose las sienes con una mueca que luchaba por decidirse entre la alegría y la frustración— Creo que tienes razón, es hora de volver a avanzar —Aceptó con una sonrisa maliciosa— En cuanto despertemos tendré que comenzar con todo, intentaremos avanzar cada día más, cada vez que cumplamos la meta hay que crear una nueva, así hasta que cumplamos con el gran final, ¿Trato? —Ofreció con una sonrisa depredadora, una que demostraba el lado animal que tenía, el lado salvaje que quería devorar al mundo.

— Trato —Aceptó el zorro, no solo volvían a estar en la misma sintonía, tal vez tardarían en encontrar el camino que querían, pero lo lograrían.


— Vamos, Hana, ¿No creerás que Tsunade-sama y Shizune-chan pueden esperar más? —Cuestionó la mujer castaña viendo a su hija, ambas estaban cual habitantes del jardín del edén, totalmente desnudas, esa había sido la norma general dentro de la casa de la líder del complejo Inuzuka desde hacía meses, anteriormente Kiba lo habría considerado un paraíso, ¿Ahora? Ahora lo podía considerar su infierno personal.

Kiba debía reconocer, más porque la situación lo obligaba que por haber querido, que había hecho y pensado mal, siempre había visto a su madre y hermana como mujeres hermosas, que lo eran, pero hacía mucho que admirar esa belleza había dejado de ser por "amor al arte" le excitaban, las deseaba como mujeres, deseaba tumbarlas en la cama, abrirles las piernas y follarlas hasta preñarlas, así había sido por años, pero reducido a menos que un animal dentro de su propia familia, y no bromeaba trataban mucho mejor a los animales callejeros que a él, lo ignoraban como si no pudieran escucharlo, lo encerraban en su habitación si cometía un fallo, había sido el primero en pasársela desnudo por la casa, obligado lo que le quitaba algo de diversión al asunto, y cada oportunidad era usada para dejarle en claro que era patético, débil e incapaz de guiar.

Siempre se había creído un macho alfa, pero ahora, que su madre y hermana habían conseguido novios y no tenían pudor alguno en hablar sobre su sexualidad ahí como estaban, se daba cuenta de que se equivocaba, las medidas y proporciones del pollón que su madre recibía no solo dejaba en ridículo a Asuma, aunque aquello fuese una tarea fácil, lo dejaba en vergüenza a él y probablemente a casi cualquier hombre, o cuando Hana hablaba de los músculos de su novio, aunque seguía encontrando raro la pinta de nerd que tenía con las plantas que usaban ahora en casa con la de un hombre musculoso, pero Hana no parecía serle infiel a su novio, así que solo debía suponer que era una rara combinación, y tras verse al espejo se dio cuenta de que, honestamente, no daba la talla.

No solo había descubierto, muy a su pesar era que en comparación era poco hombre, débil, esto último lo sabía por el examen, no solo la facilidad con la que lo habían derrotado, y no estaba seguro de poder excusarse con la falta de Akamaru, y era muy claro que ninguno de sus compañeros le tenía mucha confianza, Hinata se lo había dicho descaradamente en su momento, y sin una pizca de anestesia, Shino, bueno, él era más discreto, en cada misión se negaba a dejarlo solo, cuando intentaba ir como soporte y apoyo a Hinata lo evitaba, y tal vez por eso era que le parecía tan raro que Naruto hubiera tenido confianza en él, mínima pero ahí estaba, o que hubiera intentado animarle cuando había fracasado, por lo que en cierto sentido Naruto se había ganado un pequeño lugar, cierto aprecio.

— ¿Me escuchaste, Kiba? —La voz de Tsume resonó por la habitación, despertándolo de su ensoñación, agachó la cabeza y tragó en seco, fuese lo que fuese que su madre quisiera no lo había escuchado y eso podía acarrearle un castigo.

— P-Perdón, madre —Estaba por temblar, lo podía sentir, y no quería repetir el último castigo que su madre había inventado, lo ataba de pies y manos, le amordazaba y le ponía unos auriculares, silencio absoluto, incapacidad para moverse, en la más absoluta oscuridad, durante el tiempo que ella considerase apropiado, podría parecer un castigo un poco vago sí pensabas en castigos serios y crueles, pero para un Inuzuka, acostumbrados a la compañía, al movimiento y al ruido, era una tortura tal que simplemente era excesivo.

— En serio me pregunto si te importo tan poco como para que ni siquiera me escuches, podría decirte que me estoy muriendo y no me escucharías —Gruñó la mujer por lo bajo, un escalofrío recorrió la espalda del chico, mismo que sintió como si le hubieran tirado un balde de agua helada, quería corregir a su madre, decirle que se equivocaba, que claro que la escucharía si anunciara tan terrible noticia, pero antes de que pudiese decir algo más su madre siguió hablando— Tsunade-sama y Shizune-chan se quedarán en casa ¿Entiendes lo que significa? —Inquirió mirándole con advertencia, una clara promesa de que le castigaría si no respondía adecuadamente.

— ¿Debo ser obediente y ayudar en todo lo que pueda? —Le salió más parecido a una pregunta que a una afirmación, pero esperaba que fuera lo correcto.

— Al menos escuchaste algo… —Gruñó la mujer, no estaba seguro si eso era mejor o peor, que creyera que si le había escuchado solo reafirmaba que no había prestado atención a lo demás— Espero que al menos tengas ropa limpia que ponerte, no quiero que me avergüences, Tsunade-sama y Shizune-chan no están acostumbrados a nuestro… estilo de vida, por lo que para no incomodarlas volveremos a vestirnos —Reconoció, y Kiba tenía el presentimiento de que lo estaba repitiendo— Comerás aparte de nosotras, nuestras comidas con ellas son momentos… solo para chicas —Una risilla escapó de los labios de Hana— Quiero que si se ofrece algo estarás ahí para ayudar, no quiero que estés de inútil —Gruñó y Kiba supo que la charla había acabado. A sabiendas de que no tenía ropa limpia, y que la comida del cuarteto de mujeres no tardaría en empezar, salió del lugar en lo que el par de mujeres se arreglaban.

Tsume solo sonrió cuando vio a su hijo salir del lugar, su pequeña, no tan pequeña, comida ya estaba servida, tapada por tapas metálicas semiesféricas, solo faltaba arreglarse, y solo quince minutos después madre e hija estaban arregladas, sentadas en la mesa viendo a las otras mujeres entrar en el lugar, Tsunade vestía un apretado pantalón blanco que remarcaba perfectamente su trasero y una blusa que parecía hecha de un listón, envolvía sus pechos y se sujetaba levemente por la espalda dejando su vientre al descubierto, un movimiento y se caería. Shizune por otro lado llevaba un pantalón beige que se pegaba adecuadamente a esas perfectas piernas y una blusa purpura de tirantes, más discreto pero igual remarcaba sus atractivos.

Los platos se mostraron, pollo, pasta y ensalada de frutas, todo destilando el mismo delicioso olor que el resto, Tsunade no pudo evitar que su boca se llenase de saliva ante el olor, como si ese sencillo pero delicioso olor despertasen un lado oculto en ella, un lado animal, necesitó todo su autocontrol para no babear ante el delicioso olor que parecía colarse por sus fosas nasales hasta su cerebro, apagando todo lo racional y despertando un lado salvaje, una sencilla seña basto para que se sentaran en la mesa y comenzaran a comer, las Inuzuka solo podían sonreír ante las reacciones de las futuras esclavas, su olor delataba el efecto que las hierbas habían dejado en ellas, un efecto cuasi adictivo.

— ¿Y ya eligió a su nueva alumna, Tsunade-sama? —Inquirió Hana con una sonrisa, aunque difícil de percibir por el olor de la Reteusupopi, que era increíblemente distintivo, una vez conocías su olor era imposible no distinguirlo, el olor del par de mujeres, estaban deseosas.

— No, aún no —Reconoció dando un bocado a su comida, misma que en cuanto toco su lengua le provocó una explosión de sabor, su mueca se deformó en una mueca de disfrute puro y descarado, no sabía quién le había dado esas hierbas a Hana, tampoco de donde las había sacado, pero ya quería conocer a esa persona, su mente no podía evitar centrarse en ese sabor— Muy pocas chicas pasaron a la tercera fase, aún menos de Konoha —Admitió con un tono deformado por el placer, hablando con la boca llena, sin importarle ni un poco la carencia de elegancia ante sus acciones

— Tiene razón —Admitió Tsume teniendo que aguantar una mueca, ninguna de las devotas esclavas de su amo había avanzado, sí, lo había hecho la nueva aliada, pero Tsunade no la tomaría a ella, pero eso no significaba que no hubiera algo bueno, estaban consiguiendo a la sannin y su alumna como esclavas, con cada bocado que daban sus pupilas se expandían un poco más, acercándose rápidamente al punto donde sus mentes eran más volubles.

— ¿Elegirá a una de las que se quedaron en la segunda fase? —Hana le robó la pregunta a su madre, cualquiera de las dos deseaba poder ser quien le diera la noticia a su amo, dio un bocado a su propia comida, lo que la diferenciaba de la que consumían el par de zorras que pronto pondrían al servicio de su amo era que estás no habían sido preparadas con la Reteusupopi, lo que las protegía de la peligrosa hierba hipnótica.

Cuando solo faltaba un par de pequeños puñados de comida las dos hermosas mujeres se tensaron un segundo antes de caer totalmente relajadas, sus brazos caídos cual muñeco de trapo, sus cabezas recargadas en el respaldo de las sillas de caoba, sus iris casi desaparecían debido al gran tamaño que habían tomado las pupilas del par, sus respiraciones eran suaves, lentas y se acompasaron hasta ser una sola, ese momento en que la mente consciente se apagaba y la mente inconsciente era tan voluble era lo que habían estado esperando, un estado en que sus mentes eran arcilla fácil de moldear, tendrían que reforzar lo ya aprendido pero podrían enseñar un poco más.

— Concéntrense en los olores y los sabores, piérdanse en ellos —Ordeno Tsume con una sonrisa suave en sus labios, intentando contener, sin mucho éxito, la sonrisa complacida que luchaba por asomarse en sus labios ante la idea de entregarle tan hermosas mujeres a su adorado amo— Dejen que ese mar de sensaciones las llenen, deshaciendo los pensamientos racionales, dejando sus mentes en blanco absoluto, todo se reduce al placer absoluto y la mente en blanco —Añadió con una sonrisa coqueta, un suave gemido escapó de los labios de las mujeres sorprendiendo al par de esclavas veteranas.

—… El placer absoluto que recorre nuestros cuerpos, y la mente en blanco… —Gimieron las mujeres sin una pizca de pena, y aunque el par de mujeres Inuzuka lo desconocían, todo el cuerpo de las dos kunoichi estaba siendo recorrido por lo que solo podía ser descrito como una descarga de placer, leve pero presente, afianzando un poco más el poder de sus palabras.

— Ahora escuchen con atención nuestras palabras, háganlas suyas y que queden grabadas en sus mentes y sus almas, deben escuchar y repetir tras nosotras y grabar nuestros dogmas en sus mentes —Le siguió Hana, repitiendo el proceso de adoctrinamiento, sería repetitivo pero daría resultado.

—… Debemos escuchar y repetir tras ustedes… —Repitieron aquellas mujeres, no había emociones en sus voces, sus ojos estaban perdidos en puntos lejanos, sus cuerpos estaban relajados como muñecas de trapo, y más allá de sus bocas levemente abiertas, salivando ante el placer que recorría sus cuerpos, uno podría pensar que no eran seres vivos sino maniquíes muy bien hechos—… Y grabar sus dogmas en nuestras mentes… —Terminaron.

— El placer es lo que más desean, y harán todo por conseguirlo —Tsume fue quien repitió la primer dogma que les habían enseñado al nuevo par de putas, pero tal cuál la teoría que habían desarrollado junto a Ino cuando comenzó a crear aquella hierba, en teoría la hierba solo ponía la mente humana en un estado excepcionalmente vulnerable, por lo que la manera adecuada para conseguir resultados era mediante la implantación y repetición de órdenes, e implantación de nuevas órdenes con el tiempo— Y nosotras les ayudaremos a obtenerlo —Susurró a los oídos de las dos mujeres.

—… El placer es lo que más deseamos… Y haremos todo por conseguirlo… —Repitieron dócilmente los dogmas que se les estaban instruyendo, sin la mínima expresión en el rostro, igual que la vez anterior, pero esas palabras solo recubrían y reforzaban los dogmas de cristal que había dejado el adoctrinamiento anterior, reforzándolos, para que vez tras vez, lección tras lección, se reforzarán hasta ser irrompibles e incorruptibles—… Y ustedes nos ayudarán a obtenerlo… —Reconocieron las dos.

Ambas mujeres Inuzuka se miraban entre sí con extremo cuidado, no querían romper el frágil cristal que era el "hechizo" con el que tenían encantadas al par de mujeres, no querían forzar más de lo que podían las mentes de las mujeres y que se despertaran de aquella hipnosis, no solo debían tener el cuidado de mantener las mismas órdenes una y otra vez, sino que además debían tener el especial cuidado de no forzar ni romper la mente más allá de lo que podrían soportar sin traer de regreso la mente consciente y destruir todo su plan para con su adorado y esclavizador amo.

— El placer es libertad, el placer es obediencia, la obediencia es libertad, la esclavitud es placer —Añadió Hana, las instrucciones no eran muy diferentes a las anteriores, solo estaban agregando un pequeño extra, y esperaban no exceder el límite que las moldeables mentes podían soportar.

—… El placer es libertad,… El placer es obediencia… —Repitieron con absoluta coordinación, seguían salivando, sin estar realmente conscientes de lo que estaba ocurriendo, pero no solo era el refuerzo mental a las órdenes y dogmas, lentamente desabrocharon las blusas de las dos mujeres, removiendo sus sostenes en el proceso, llevando sus manos a las tetas de las mujeres, Tsume sujetó sin ninguna especie de pudor los de su antigua maestra, Hana se conformó con las Shizune, cada una empezó con un suave masaje a las tetas de las nuevas esclavas—… La obediencia es libertad… La esclavitud es placer… —Susurraron, sus voces sin cambiar incluso ante el manoseo que las haría chillar o gemir.

— Por eso aceptan ser esclavas, aceptan ser esclavas para ser libres, aceptan ser esclavas para sentir placer, aceptan ser esclavas para ser usadas —La última parte fue dicha casi como un susurro por parte de Tsume, temiendo el poder que eso pudiera tener en el par de mujeres, el primer paso para que aceptaran a su amo como su dueño, o podrían destrozar no solo el poder hipnótico, sino que arruinarían todo el trabajo que ya habían construido.

—… Por eso aceptamos ser esclavas… Aceptamos ser esclavas para ser libres… —Susurraron, de momento iban por el camino que querían, nada que no hubieran plasmado antes en su mente, la siguiente parte sería la costosa, la que podría resultar peligrosa—… Aceptamos ser esclavas para sentir placer… Aceptamos ser esclavas para ser usadas… —Soltaron el aire que no sabía que habían estado conteniendo cuando esas palabras salieron no solo en el mismo tono que todo el discurso anterior, sino que además no habían cambiado su expresión ni un poco.

Siguieron masajeando las tetas de las mujeres, usando sus dedos pulgares e índices para sujetar los pezones rosados del par, pellizcándolos lentamente, jalándolos, apretándolos, como si ordeñaran a una vaca, y aunque sus rostros no mostraban mayor expresión sabían que eso serviría, tal vez lograran que las esclavas fueras más sensibles en sus pechos, más susceptibles quizás, o solo afianzarían las lecciones mentales con un positivo refuerzo físico, como fuese, igual podían divertirse con las esclavas que entregarían a su maestro

— El placer es absoluto, el placer es adictivo, la esclavitud es adictiva, y por eso volverán para recibir más placer, volverán para ser más esclavizadas —Hana no podía evitar sonreír al ver al par de mujeres que no se oponían ante los movimientos contra sus tetas, masajeándolas con descaro o ante los pellizcos en los pezones que en otra situación bien podría hacerlas chillar, ya quería entregarlas a su grandioso amo, la mera idea de entregarlas le emocionaba lo suficiente para que su coño esclavo se sintiera húmedo y deseoso, quería masturbarse ante la simple idea, pero su amo se los tenía prohibidos.

— El placer es absoluto… El placer es adictivo… La esclavitud es adictiva… Por eso volveremos para recibir más placer… Volveremos para ser más esclavizadas… —Lograron pronunciar tras unos segundos, con sus pupilas tan expandidas que parecían ser huecos negros, con lentitud comenzaron a volver a vestir al par de mujeres, con inmensa lentitud acariciando la suave y tersa piel del par de mujeres hasta que volvieran a estar vestidas.

— Cuando escuchen el tronar de dedos, volverán a estar conscientes, pero estas palabras se habrán grabado en lo profundo de sus mentes y almas —Sentenció Tsume antes de tronar los dedos, en un instante las respiraciones del par de mujeres se vieron descompasadas, respingaron un instante antes de retomar plenamente la consciencia, veían el lugar sin entender, casi como si buscasen lo que las había llevado allí, ante de que la mente del par de mujeres pareció recordar que estaban comiendo.

— ¿Mimosas o Cosmopolitan? —Cuestionó Hana desde la barra levantando las copas para cada bebida, esperando una respuesta, fingir hacer otra cosa, algo que las mentes de las mujeres bajo los efectos de la Reteusupopi pudieran relacionar a lo último realmente fijo en sus mentes conscientes, permitiría que la mente consciente no intentase conectar con la mente inconsciente, o si lo intentaban que no lo lograran.

— Mimosas, cachorrita, me parece que es muy temprano para los Cosmopolitan —Sentenció la mujer con una sonrisa, acercándose a su hija para ayudar a servir las bebidas alcohólicas, puede que no pudieran atender a su amo por un tiempo, en lo que se recuperaba, cuanto menos, pero podrían esperar a su regreso con un buen par de esclavas nuevas.


— ¿A qué me has llamado, Orochimaru? —Inquirió Danzo al hombre serpiente, se habían reunido en aquella sala de estar que había hecho instalar a Orochimaru porque aunque no le molestaba el material de experimentación de su laboratorio prefería atender los asuntos en un lugar más estilizado.

— ¿Qué tramas con Naruto-kun? —Cuestionó el sannin con una mirada maliciosa y perspicaz— Por la manera en que lo miraste durante todo el examen sé que has comenzado a pensar en algo, de algo sospechas —Anunció con una mezcla de malicia y pereza, no solo Danzo dudaba sobre las lealtades del Uzumaki, no solo por el esfuerzo que ponía en mantenerse en el anonimato pese a sus habilidades, sino que desde que había sospechado que ese chico le ocultaba más de lo que creía el mismo había entendido que realmente no tenía información sobre él, no lo tenía atado de manos ni ciegamente fiel, en otras palabras era un perro callejero que ocasionalmente iba a la casa de un hombre y hacía trucos para que le dieran comida.

Traducción: no era él quien utilizaba a Naruto, casi parecía que Orochimaru era usado por el pelirrojo, y eso era algo que el sannin serpiente no pensaba tolerar, no podía apretar la correa como le gustaría mientras el chico no fuera realmente su alumno, tenía demasiada libertad que no podía quitarle, y sí Danzo tenía una manera de apretarle el cuello al mocoso desde antes sería bien recibido.

— Homúnculo —Pronunció la palabra con tanto desprecio que bien podría provocarle un escalofrío a los menos resistentes— Ese maldito grupo cree que pueden pasar por encima de la ley —Debió contener la risa que casi escapa de sus labios, y aunque Danzo le dirigió una mala mirada, que seguramente sospechaba que esa tos no era muy real, pero no discutió más— Pero creo que tengo a uno de ellos —Abrió ligeramente los ojos con sorpresa.

— ¿Quién es? —Inquirió con genuino y puro interés, él mismo había hecho su investigación y resultaba tanto frustrante como interesante, sí bien ya de por sí todo lo que ocurría en el bajo mundo, especialmente cuanto más profundo fueras en este, estaba cubierto por una capa de misticismo, pero Homúnculo parecía el pico, el epitome del misterio dentro del mundo ya de por sí oscuro

El mismo había movido sus hilos, hablando con los escasos miembros del bajo mundo que seguían libres, los mismos que había utilizado siempre para obtener niños cuando Danzo no podía hacerlo de la manera discreta, y nada, incluso tomando en cuenta los ridículos mitos y leyendas que parecían circular sobre el grupo no había nada, lo más parecido a nombres era de los supuestos demonios que encarnaba a cada miembro, y creía entender no solo por qué no había información, sino por qué era tan complicado obtener algo concreto, el propio Homúnculo era el que creaba los rumores, había muchos supuestos, muchos niveles de lo que podían hacer, sin contar de los rumores de que los propios miembros no eran humanos, y aunque no podía desestimar que algunos fueran simples cuentos de viejas, él mismo adjudicaba los que proclamaban que los miembros de Homúnculo eran demonios. Pero había otros, de los supuestos que Homúnculo había hecho, el ataque del kyubi para encubrir la muerte del tercer Hokage era su favorita, desapariciones con fines utilitarios, casi los hacían parecer una fuerza exterior que dirigía al gobierno, asesinatos dentro del gobierno, secuestros de mercaderes, lo que rumoraban sobre Homúnculo era de todo

— Naruto —Pronunció con cierta molestia— Mientras más pienso en ello más seguro estoy —Afirmó sin una pizca de duda, Orochimaru no pudo evitar enarcar una ceja, curioso ante las palabras de su interlocutor.

— ¿Puedo saber en qué te basas? No creo que estés acusando a nuestro conejillo de indias solo porque sí ¿Cierto? —Cuestionó con genuino interés, no solo porque Homúnculo había adquirido prontamente el papel de mito, sino que sí lograba hacerlo bien podría ponerle la correa a ese perro callejero.

— Su estatura es acorde con Wrath —Empezó a hablar, por primera vez pronunciando en voz alta sus sospechas— Siempre está ocultando algo, no teníamos ni la más mínima idea de que lo estaba desarrollando, ni de los límites del mismo, su casa, nadie sabe cómo es, ni siquiera su familia, envié a mis Anbu a revisarla y no pudieron entrar, tiene sellos suficientes, y tantos, como para poder soportar un asedio —Rememoró esos eventos, sí bien admitía que no parecían estar conectados con su teoría, por sí mismos eran preocupantes, no solo ese jutsu había pasado desapercibido, sino que esa casa era impenetrable, ni siquiera sus mejores Anbu habían podido atravesar esos sellos.

— Por el momento no has dado una prueba contundente —Señaló sin ánimos, la idea de que ese mocoso fuese uno de los más buscados por el Hokage podría serle útil en extremo, mientras este no se enterase que Minato lo quería como un miembro de elite podría usar el miedo para mantenerlo en su lugar, pero tenía que tener una prueba mejor.

— No los tengo, es solo un presentimiento —Gruñó el hombre vendado con una mueca— Pero mientras más lo pienso más siento que es verdad, por eso necesito tu ayuda, lo quiero atrapado, lo interrogaré —Sentenció viendo al sannin con seriedad.

— No seas ridículo —Bufó Orochimaru rodando los ojos, aunque Danzo tuviera razón y ese chico fuera un miembro estaba basándose realmente en nada, en un presentimiento, y aunque quisiera ponerle la correa a Naruto, necesitaba un modo más seguro— Incluso si tienes razón, no podemos ponerle un dedo encima —Añadió, pensaba utilizar la información que Danzo le acababa de dar, pero debía ser objetivo, seguir con su propia búsqueda— Incluso sí es Wrath, no podemos ser extremistas, es el único conejillo de indias que ha podido soportar todo, clonarlo no ha dado frutos aún, y tenemos que tener mucho cuidado de que Minato no se enterase —Sentenció con calma.

El concejal le dio una mirada envenenada, casi podía asegurar que sí no fuera el único científico que tenía no solo la escasa y flexible moral que Danzo necesitaba, sino que también contaba con los raros niveles de conocimiento científico genético para lograr lo que Danzo quería, probablemente le mataría, lo vio retirarse notablemente ofendido, murmurando entre dientes contra él, Naruto, Minato y quien sabe quién más. Cuando el concejal se retiró no pudo evitar sonreír, Danzo le había dado una idea, pero primero tendría que descubrir que tanta de esa información era cierta, sí resultaba que el Uzumaki realmente era Wrath lo tendría agarrado con una correa, lo tendría totalmente en su poder.


Selim podía decir sin errores que estaba orgulloso, tenía una mente privilegiada, una mutación del kekei genkai creando una versión infinitamente más peligrosa que la original, había logrado crear su pequeño grupo, habían logrado posicionarse en la cima del bajo mundo en pocos años, y debía reconocer que eso último no era únicamente su trabajo, Homúnculo era su mayor orgullo, cada uno había sido elegido cuidadosamente y cada uno había resultado una adición perfecta al grupo.

Muy a su pesar debía admitir que controlar a quien posteriormente sería Gluttony no había sido un reto, el chico estaba emocionalmente herido y destrozado por la mezcla del intento de asesinato en su contra y por matar a sus padres, luego de pasar por el proceso eliminador de sentimientos de La Raíz había sido una marioneta que ya estaba bajo su control, pero había sido una mejor adición de lo que uno pensaría si tenían en consideración cómo había caído en sus manos, pronto se había convertido en el secretario del Hokage, dándole acceso a más secretos de los que uno pensaría, así es como se enteró de la situación de Hinata, así es como se enteró de que Naruto era el portador del kyubi, entre eso y sus insectos devoradores de carne muy pronto había ocupado el lugar de su mano derecha, una fuente confiable de información y una manera eficaz de eliminar las evidencias innecesarias. Admitiría con bastante pesar que su muerte aunque valiosa y que demostraba su compromiso para con el grupo también era un golpe infinitamente duro para él y el grupo entero.

Eso le hizo pensar en el resto de miembros, cada uno elegido con cuidado, por conexiones, por habilidades, no fueron elegidos solo por su poder o por la cantidad de asesinatos que habían cometido, Yugao había sido la siguiente elección, la había analizado por años en cada encuentro, aunque no había sido la única persona a la que había estado observando, pero fue la única que tenía lo que buscaba, esa chispa, buscó por meses lo que ella buscaba, lo que necesitaría para convencerla de ponerla de su lado, y resultó que la respuesta había estado frente a sus narices todo el tiempo, la chica era un soldado leal, solo tenía que convencerla de que todo sería por el bien de la aldea, que a la larga no eran otra cosa que un bien mayor, que los concejales solo venían por intereses personales— Lo que no había sido una mentira—, que el Hokage no era más que una marioneta del concejo. Ofreció un camino nuevo, uno que nivelaría todo para que la aldea siempre apuntara más alto por sobre todos los regentes, contra todos los males, y sabía que sí en algún momento cambiaba de objetivo Yugao no dudaría en delatarlo a él y a todo el grupo, eso si no podía ejecutarlos a todos ella misma.

Erik había sido elegido por ser una perfecta conexión con el bajo mundo, el clan Kobura era el que tenía más conexiones dentro de las mafias y los clanes que se movían en el bajo mundo, cuando tomase el cargo Homúnculo tendría inclusive mejores conexiones de las que había tenido en un principio, haber soportado las serpientes gusano del clan Kobura solo era el plus de que no lo perderían tan rápido, su capacidad para crear venenos lo habían vuelto el miembro por excelencia en asesinatos discretos, o esas habían sido las razones para elegirlo, ahora con el grupo roto, sin la unión perfecta que había planeado, ahora esa idea se había quebrado.

Hizashi no había sido buscado, en realidad lo había encontrado a él, aparentemente había seguido los movimientos de dinero que hacían los clientes, nadie quería mancharse las manos cometiendo un asesinato y al inicio Homúnculo había sido muy remunerado, les llegaban trabajos a cantidades masivas, pero Hizashi no había querido exhibirlos, se había querido unir, y su posición dentro del gobierno, no solo tenía buenas conexiones dentro de las oficinas de apoyo gubernamental, tenía buenas conexiones también dentro de los bancos nacionales, su trabajo oficial como director de la tesorería de la aldea solo fue un plus, no podía tomar tantos trabajos como el resto, pero siempre apuntaba a los que tenían mejor pago, habían ayudado a esconder los movimientos, dar pagos bajo la mesa a los otros miembros de Homúnculo, facilitar que alguien recibiera algo, la casa de Naruto por ejemplo, lo que le había dado uno de los privilegiados puestos dentro de la organización, fue el mejor bisturí que existía para encubrirlos a todos, solo gracias a él es que no era obvio quienes eran de Homúnculo con ver sus registros monetarios.

Debía admitir que Hinata no entraba en el mismo saco que el resto de miembros, no tenía conexiones, no se convertiría en la líder de clan, no tenía un puesto en el gobierno o en la cadena de mando de los shinobis como para convertirla en un activo valioso, no como los miembros anteriormente mencionados, no tenía un kekei genkai único que la hiciera infinitamente valiosa por eso, aunque su habilidad con el látigo y los jutsus que utilizaba para que el látigo fuese un arma muy superior eran interesantes tampoco lo hacía imposible de imitar, el motivo para llevarla al grupo era su mentalidad, un desprecio por la autoridad, un instinto de preservación y un interés exclusivo sobre su propio placer y bienestar, cualidades peligrosas para alguien dentro de un equipo, pero tenía una necesidad y Homúnculo cubría esa necesidad, y mientras Homúnculo cubriera esa necesidad y le trajeran un beneficio entonces la tendrían embolsada y dispuesta a seguir apoyando el grupo.

Naruto, él era un activo que no quería perder, al principio solo había sido elegido por sus habilidades, la capacidad de cambiar de métodos sin inmutarse, una sed de sangre difícil de encontrar, era un sicario de nacimiento, sí a eso le sumaban el kyubi en su interior era prácticamente un Berserker, bien entrenado y preparado era un arma de asesinato perfecta, y había resultado estar en lo correcto, mataba como se le pidiera, cuando se le pidiera, no dejaba cabos sueltos, no dejaba testigos, era perfecto, cuando resulto tener sangre Uchiha fue un plus, venía de un clan importante y apuntaba a un puesto dentro del departamento de interrogación y tortura, básicamente estaría en la cadena de mando de la información, era un activo interesante y valioso, pero había un problema.

Si bien todos los miembros de Homúnculo se habían apuntado por diferentes motivos, cada uno queriendo algo diferente, todos antepondrían al grupo porque les resultaba un beneficio mayor de lo que perdían, Naruto no, no sabía que es lo que quería, deseaba poder, eso era claro, pero nadie quería poder sin tener una dirección, quería algo más y no lo sabía, y mientras no lo supiera no podía estar tranquilo, pero se relajó antes de inhalar profundamente para comenzar la reunión con los otros miembros de Homúnculo, cinco siluetas oscuras aparecieron, a su izquierda estaban Envy y Lust, a su derecha estaban Greed y Sloth, frente a él se encontraba Wrath.

— Me alegra que todos hayan llegado —Anunció en cuanto los vio, no había podido ir a ver a Naruto en todo ese tiempo pero Hinata y Erik habían sido muy claros sobre su estado, pero al verlo recostado y vendado por todos lados le demostraba que era mucho peor de lo que había imaginado— Primero que nada, quiero felicitar a Envy, Lust y Wrath por pasar a la siguiente fase del examen, también quiero extender mi preocupación por el bienestar de Wrath, que sé que tuvo un encuentro que lo dejó peor de lo que supusimos —Hablo suavemente extendiendo su mano a los mencionados.

— ¿Cuánto tardará tu recuperación, Wrath? —Cuestionó Sloth mirando directamente a su compañero.

— Mis huesos estarán reconstruidos en una semana, pero estarán muy débiles para entrenar, para dentro de dos semanas estaré recuperado —Admitió, su voz sonaba adolorida y quizás hasta resultaría penoso verlo— Podré volver al negocio en una semana, no podré hacer el máximo esfuerzo físico pero algunas ejecuciones si podré realizarlas con facilidad —Aclaró con una mueca de fastidio.

— ¿Podemos pasar a los motivos para esta reunión? Todos, salvo, tal vez, Wrath, tenemos más cosas que hacer —Gruñó Greed viendo con molestia a Pride, aparentemente no había superado el pedirle que facilitara la entrega de esa casa.

— Bien, por un lado insistiré en el esmero de los participantes del examen para que aprueben —Empezó con tono amable, sí avanzaban podrían llegar a mejores cargos dentro de la pirámide, y por ende a mejores conexiones dentro del gobierno— Pediré a nuestro compañero, Wrath, que se centre en su recuperación —Lo último que necesitaba era perder a otro miembro del grupo en poco tiempo, y menos uno que tenía acceso a una compañía marítima— Ahora, yendo a temas más laborales; creemos haber identificado al espía de Iwa que pone en riesgo la alianza entre Kumo y Konoha, pero dada nuestra situación no podemos actuar con normalidad, ejecutar inmediatamente, así que tenemos que confirmar que lo sea, esta misión se la encargaré a Wrath, Sloth y Greed —Levantó la mano para detener las protestas de parte de Lust y Envy— Ahora, la ejecución de la concejal Koharu aún está pendiente y tenemos fechas límites, antes de la fase final del examen, ustedes dos se encargaran —Anunció viéndolos con seriedad.

— Tenemos dos proyectos grandes, ¿Qué harás tú? —Cuestionó Erik viéndole directamente, hizo una mueca de molestia ante la cuestión.

— Aquel que logre sonsacar la verdad sobre el posible espía de Iwa, y neutralice la amenaza podrá quedarse con la casa en la que hemos puesto a nuestra posible espía, y quien se encargue de la ejecución de la concejal Koharu tendrá un bono económico considerable, pero tiene que parecer un accidente, un suicidio o una muerte accidental, no podemos permitir que se sepa que vamos tras los concejales, los altos mandos ya nos están buscando, hay que ser discretos, mientras tanto yo me encargaré de seguir afianzando nuestras dañadas relaciones en el bajo mundo, buscare clientes entre otras cosas, confió en ustedes, cumplan con el deber —Sentenció antes de terminar el jutsu, las figuras espectrales desaparecieron y la reunión acabo.


En cuanto Natsu entró en su casa supo que la cosa era sería, bastante sería, con ver a su padre y su padrino mirándose entre sí, hablaban en voz baja pero si se acercaba podría oírlos, nada parecía que hubiera un problema con que los escuchase, pero sería una fantástica manera de comprobar que tanto había progresado en sus habilidades de espionaje como su padrino siempre insistía, se quitó las sandalias para reducir el sonido de sus pies al pisar el suelo de madera y comenzó a acercarse, avanzo paso por paso mientras enviaba chakra a sus oídos para amplificar su audición comenzando a escuchar a escondidas.

— Le preguntaré a Orochimaru qué sabe —Escuchó a Jiraiya, su tono era frío y serio, muy diferente a la que solía acostumbrar cuando hablaba de su viejo amigo— Estoy seguro que habrá investigado a todos los participantes, sí queremos darle una oportunidad a Natsu en el examen necesitamos toda la información que tengamos —Reconoció el pervertido, mordió su labio inferior, era un golpe a su orgullo y este ya había recibido una cuantiosa cantidad de golpes en poco tiempo.

— No —Negó su padre apretando la mandíbula— Será mejor que lo haga yo —Su tono era más bien amargo antes de soltar un suspiro desanimado— Quiere a Naruto como pupilo, y no soltará nada fácilmente, además, tengo cosas que tratar con él ¿Puedo encargarte el entrenamiento de Natsu? Me gustaría que estuviera lo más preparado posible —Reconoció soltando un pesado suspiro mientras llevaba su mano a su sien derecha para masajearla con lentitud.

— Creí que cualquiera de los sannin teníamos prohibido entrenar a nuestros pupilos —Okey, eso era nuevo, pero eso significaba que no tenía a quién lo entrenara, Kakashi entrenaría a Sasuke, no sabía que haría Ibiki pero no estaba seguro de quererlo de mentor, y no tenía ni idea de quién entrenaría a Naruto o a Kagami, pero no podía importarle menos, ¿Tal vez su padre lo entrenaría? Eso sería genial, podría aprender el rasengan o el hiraishin ¡Con eso tendría el examen en la bolsa!

— Lo tienen, pero creo que podré hacer la vista gorda, tengo un mal presentimiento sobre algunos participantes —Admitió mientras miraba a la nada, en general había solo tres personas dentro de los participantes que no le provocaban preocupación, Shino, Shikamaru y Sasuke, sabían limitarse y no tenían esa mentalidad de atacar a matar y destruir, los otros, de los otros no podía decir lo mismo.

Sabía que Neji podía descontrolarse un poco, no buscaría activamente matar a su contrincante pero dependiendo de la situación podría dañar severamente a su enemigo, capaz incluso de dejar un daño fatal, no era algo lejos de su comprensión, y él era entre todos el que menos le preocupaba, la chica del desierto, Temari, aunque arriba del promedio según vio tampoco la creía capaz de matar, no a propósito, o eso esperaba él, la chica de Kumo parecía fuerte pero creía que sabría limitarse para no matar, al menos en situaciones normales. Y ahí acababa los que creía que aunque peligrosos no matarían a nadie, los siguientes en la lista era los que creía capaces de matar a su hijo, y a cualquiera si se lo pensaba por unos segundos.

Y lo peor era que la mayoría de los posibles asesinos eran parte de su aldea, Kagami, que normalmente lo catalogaría como inofensivo, fuerte pero que sabía controlarse, ahora estaba furioso, intentaría matar al chico de Kumo aunque se le fuera la vida en ello, y esperaba que se calmara tras eso o se volvería el mismo tipo de loco que había de sobra dentro del clan Uchiha. Hinata no solía limitarse, había recibido mención de Kurenai que cuando había Kiba había tocado su hombro le había dado un latigazo que le causó una cicatriz desde el hombro hasta la clavícula que solo no había llegado más lejos porque ella la apartó, Hinata podía matar mucho más fácilmente de lo que le gustaría. Erik se especializaba en venenos, nadie con quien hubiera usado sus venenos había salido vivo, y ya había demostrado que pensaba usarlos en este examen. Aunque no podía calcularlo realmente por el miedo que había mostrado Temari a Gaara lo ponía en la categoría de asesino. Omoi ya había demostrado intentos de asesinato con Nagisa Kurama. Y el último de la lista, y más peligroso, Naruto, ese chico no dudaba en matar y muy a su pesar tenía muchos trucos en sus bolsillos para matar, e incluso si no intentaba matar desde el principio sí era presionado lo suficiente podría usar su jutsu de hielo y convertir en estatuas de hielo a quien fuera.

Y para empeorar los números sabía que Kagami y Naruto habían intercambiado los ojos, cada uno tenía ahora el doble de trucos en esos ojos sino es que más, los primeros Uchiha con el mangekyo sharingan desde la época de clanes y eran justo de los que no se fiaban, tendría que ceder ante Orochimaru sí quería garantizar a Natsu una oportunidad de sobrevivir.

— ¿Ya sabes cómo lo vas a comprar? Seguro Orochimaru ya sospecha que torcerás tus reglas para que yo entrene a Natsu —Reconoció Jiraiya con una sonrisa forzada, no podía evitar sonreír al reconocer la astucia de su viejo amigo, pero cuando no jugabas del mismo lado que él resultaba una genuina molestia de la cual tenías que encargarte tan rápido como pudieras, y esperaba que Minato ya tuviera una idea de cómo tratarlo ahora que podían hacerlo.

— Sé que él sabe que tu entrenaras a Natsu —Reconoció sin un ápice de emoción surcando su rostro— Y sé que él entrenara a Naruto, sí ambos seremos unos hipócritas y fingiremos que no sabemos que el otro sabe, o sí por el contrario actuaremos como adultos y confabularemos para que obtengamos solo el tiempo lo decidirá —Admitió antes de levantarse del sillón con aspecto cansado, aspecto que adoptaba cada vez que iba a enfrentarse al sannin serpiente— Te suplico que te centres en entrenar a Natsu para que tenga una oportunidad, muchos participantes me dan mala espina —Proclamó el hombre antes de girarse en dirección de Natsu, no debería poder verlo, el rubio estaba seguro de no haber hecho ruido ni nada que delatase su posición— Natsu, ya me escuchaste, quiero asegurarme de que te esfuerzas en tu entrenamiento —Ordenó antes de desaparecer en un destello dorado, el rubio menor soltó un suspiro antes de salir de su escondite.

— Te falta bastante para poder pasar desapercibido para tu padre, incluso más para que yo no te note —Le avisó el sannin con una sonrisa amable— Ya oíste a tu padre, tengo pensado enseñarte el rasengan y el jutsu de invocación, me gustaría entrenarte más, pero sin tener una idea de tus posibles oponentes no puedo hacer un plan de entrenamiento adecuado —Reconoció con serenidad, fingida, pero eso no debía saberlo su ahijado, estaba apostando porque tuviera la habilidad necesaria para aprender tales jutsus en tan poco tiempo, al mismo tiempo que debía pensar en cómo confrontar a los peligrosos oponentes que intentarían matarlo.

— ¿Y para que me va a servir invocar sapos? —Cuestionó genuinamente curioso, sí bien sabía cuáles eran las invocaciones de los sannin, más por los apodos con los que su padre o su padrino usaban para referirse entre sí que por otra cosa, pero mientras que podía entender la utilidad de las serpientes de Orochimaru, eran animales grotescos pero efectivos, pero los demás no le daban esa pinta, babosas y sapos, grotescos pero no tan útiles.

— Te sorprendería que tantas veces esos sapos me han salvado la vida —Soltó el escritor de novelas en forma de un gruñido, sabía que no muchos consideraban temible a sus sapos, eran subestimados, pero eso era una ventaja la gran mayoría de veces e intentaría que Natsu viera lo positivo detrás de su invocación— Aunque podría simplemente dejarte hacer el jutsu sin contrato y ver cuál es más afín a ti —Reconoció haciendo una mueca sabiendo que eso podría dar muchos resultados, tanto buenos como malos.

Mientras tanto Minato caminaba en dirección del laboratorio de una de las personas que menos le gustaba ver, solo superado por Danzo, pero aunque lo detestara, y fantasease ocasionalmente con ver su cuerpo en la morgue, era un mal necesario, abrió de golpe la puerta del laboratorio del hombre, este se encontraba frente a una camilla en la que se podía ver el cuerpo de un joven, delgado y conectado a una gran variedad de tubos y maquinas que aunque no sabía para que servían podía suponer que se encargaban de mantener con vida al muchacho. Una mueca cruzó su rostro por un instante recordando el pequeño proyecto que Orochimaru llevaba preparando desde hace años.

— Hokage-sama, agradecería que no perturbara la paz dentro de mi laboratorio, hay mucho equipo… sensible —Saludó Orochimaru girándose a verlo, sus ojos tenían ese brillo que tenía cada vez que sabía que estaba un paso por delante de los demás, se obligó a contener un gruñido pero la mueca en su rostro debía ser señal de lo poco que le gustaba lidiar con el sannin— ¿Puedo saber que le trajo a mi laboratorio? No suele venir a menos de que haya… situaciones apremiantes —El hombre se detuvo unos segundos mientras pensaba en sus palabras.

— Sé que has adquirido información de todos los participantes del examen, quiero que me digas lo que sabes para preparar a mi hijo —Fue directo con un tono que no permitía desvaríos, no pensaba permitir que Orochimaru lo desviara o le hiciera perder la mano ganadora, él podía darle casi cualquier cosa a Orochimaru, y estaba casi seguro de que buscaba permisos para sus experimentos, algunos que sospechaba que ya había comenzado, y mientras lograse poder cambiar eso por la información tendría la mano de la victoria.

— ¿Quiere ser directo? Bien —Se respondió a sí mismo con un tono sereno y tranquilo, pero malicioso— Sé que Jiraiya entrenara a Natsu, y que tú lo consentirás, no te culpo, hay gente muy peligrosa en este examen, tú solo quieres que tu bebito salga vivo —Sí bien su tono era de superioridad mezclada con entendimiento había burla, bien, Orochimaru tampoco pensaba irse por las ramas— Yo entrenaré a Naruto, por mis propios motivos. Bien sabes que no soltare esa información tan fácilmente —Reconoció el hombre antes de recorrer su laboratorio con la mirada, pensando en que debía pedir a cambio sí Minato tuviera que adivinar.

— Ya lo sé, ¿Dirás lo que quieres de una vez o tengo que decir todo lo que se me ocurra hasta que acierte? —Preguntó directamente con sus ojos convertidos en bóvedas inquebrantables, estando frente a Orochimaru tenías que ser inquebrantable, no dejarle ver ninguna debilidad real o imaginaria, ese desgraciado no lo dejaría pasar.

— Primero charlemos, vi que prestó atención a Kimimaro, supongo que es capaz de recordar los motivos para que se encuentre aquí —Desvió él con tranquilidad, hizo una mueca de inconformidad, le encantaría simplemente ser directos, pero conociendo a Orochimaru estaba dirigiendo la conversación a su petición y con un poco de suerte el sannin rebelaría más información que él.

— El concejo te dejó traerlo aquí, y tratarlo, porque nos negábamos a que un clan fuera exterminado por la guerra de Kiri —Sentenció con seriedad pero el sannin solo soltó una carcajada, fría y sin alegría, en serio seguía preguntándose como su sensei era amigo de ese sujeto que parecía malo de alguna novela.

— Esa es la respuesta que daremos al mundo, pero estoy hablando del verdadero motivo —Hizo un gesto desinteresado con la mano, restándole importancia a las razones que Minato acababa de darle, cerró los ojos para prepararse, Orochimaru estaba buscando una conversación sin mentiras ni máscaras, pero antes de que se lograse hablar Orochimaru ya estaba respondiéndose a sí mismo— Porque, pese a lo… inestables que eran sus miembros, el clan Kaguya tenía cuerpos excepcionales, huesos tan livianos como una ramita, pero tan densos y resistentes como el diamante, tan flexibles como la goma, eran auténticos Berserker aunque su kekei genkai fuera una anormalidad incluso dentro de su clan, queríamos convertirlo en un activo para la aldea y yo me encargo de convertirlo en uno —Sentenció con una mirada oscurecida.

— ¿Y lo has logrado? Porque hasta donde yo lo veo, Kimimaro sigue tan al borde de la muerte como antes —Pronunció con tono irónico, sí, habían salvado al mocoso solo porque su kekei genkai sería un activo valioso para la aldea y lo encubrían con una bandera moral ¿Y qué? Las aldeas habían hecho cosas peores a lo largo de su historia, por poner un ejemplo la destrucción del clan Uzumaki, un clan pacifista que dejaban el resto de mundo a su bola, y por considerarlos una amenaza había sido prácticamente borrado del mapa.

— He utilizado células de Hashirama en mi intento por exterminar su enfermedad, he utilizado a las personas que donaron su cuerpo a la ciencia, o que fueron obligados a ello, tras infectarlos con las células dañadas de Kimimaro, el resultado fue, grotesco, a falta de una mejor palabra, pero hice un pequeño experimento —Sentenció como quien no quiere la cosa, Minato no pudo evitar enarcar una ceja, los experimentos del sannin se habían limitado a las células del primer Hokage, que gracias al elemento madera parecían tener propiedades anómalas en los ámbitos médicos.

— ¿Dio resultado? —Interrogó. La intención, el resultado deseado, era que Kimimaro volviese a un estado sano, uno en el que pudiera reproducirse para esparcir el kekei genkai, con un poco de suerte el nuevo clan Kaguya resultaría más fácil de adoctrinar para suprimir el comportamiento psicótico-agresivo sin perder la habilidad, ya buscarían el método de reproducirlo, conseguirle una pareja con la que se reproduzcan como conejos o un harem, eso ya no era importante una vez obtuvieran el resultado deseado.

— Algo así, mi experimento fue usar células Uzumaki, que obtuve gracias al examen que me pidieron que hiciera a la chica Uzumaki, hubo una mejoría, no fue una cura pero significó un avance —Comunico con un tono suave, casi esperando un regaño, uno que Minato tendría que darle, pero esperaría, quería ver que tanto tendría que reñir y prefería no disculparse después, no quería darle ese gusto a Orochimaru— Entonces pensé en usar una mezcla entre Uzumaki y Senju en muestras de células enfermas hubo una cura, pero cuando lo probé en cuerpos humanos, curaron la enfermedad pero los kekei genkai se activaron agresivamente, los huesos crecieron descontroladamente como cuchillas y la madera comenzó a surgir por varios sistemas diferentes —Explicó con lentitud, como si lo creyera demasiado idiota para entender.

— ¿Quieres permiso para experimentar con las células Uzumaki? —Cuestionó, sí lo único que tenía que hacer era darle permiso para acceder a uno de los Uzumaki en la aldea lo haría.

— No será necesario, verá, me puse en contacto con Naruto —Así que ahí estaba lo que debía castigar, inhaló profundamente mientras se preparaba mentalmente para soportar la charla que no llevaría a nada— Le explique la situación de Kimimaro, y la intención de la aldea de curarlo, y él acepto participar en el experimento, se le implantaron células infectadas Kaguya más células sanas Senju, el resultado fue… grandioso —Había un deje de emoción insana en su voz que no le gustaba ni un pelo a Minato.

— Así que quieres que haga de la vista gorda en este desliz ¿Entendí bien? —Inquirió, casi sonriendo, sí era algo así le resultaría muy barata esa información.

— No será necesario, Naruto lo acepto sin pedir un pago, lo hizo como un bien para la aldea —Sí eso era verdad Minato bailaría desnudo en el próximo festival— Por lo que, según las reglas, no hice nada reprobable —Se excusó el hombre con una sonrisa desagradable y totalmente petulante, en serio odiaba al sannin.

— ¿Podrías ir al punto? Tengo papeleo que hacer y no quiero que se acumule —Pidió con una mueca de fastidio, había tenido dos buenas maneras de obtener esa información sin pagar mucho, y le estaba resultando fastidioso que estuviera jugando a las adivinanzas.

— Naruto tuvo resultados excelentes, adquirió el shikotsumyaku, y tras más investigación en Naruto creo que podría utilizar sus células, lo que quiero es el permiso para sintetizar una cura para Kimimaro utilizando las células de Naruto, ya sabes lo que implicaría eso —Recordó Orochimaru, Minato suspiró, en una mezcla de cansancio y satisfacción, al fin iban al punto, sería un genuino dolor en el culo pero al menos ya tenía claro que es lo que la serpiente rastrera quería, y mientras supiera eso podría lidiar con ello.

— Quieres que ponga a Naruto como alguien que se ofreció para las investigaciones, que se ofreció como un sujeto para las pruebas en humanos —Empezó a enumerar con una sonrisa de imperturbable tranquilidad, era más de una cosa pero podía lidiar con ello— Eso daría explicación al surgimiento del shikotsumyaku, y puede que también el del elemento madera, y podríamos curar a Kimimaro, que explicaría también sí este adquiere algunas de las habilidades que hacen peculiar a Naruto, ¿Sabes que si alguno de los dos muestra las habilidades del otro tendremos que responder muchas preguntas? —Inquirió con serenidad.

— Por supuesto responderé a las dudas del concejo si estas llegan, pero creo que el concejo buscara la manera adecuada de cubrir la verdad —Descartó con un relajado ademán, casi indiferente, la idea de cargarle a otros el trabajo era tentadora, el problema era que al ser él el Hokage sí desviaba el trabajo a alguien más terminaría volviendo a él.

— Dalo por hecho, solo dame la información que quiero de los participantes y me asegurare de que eso se vea cumplido —Aceptó con total seguridad, todos en el concejo, cuando habían aceptado la idea de renacer al clan Kaguya en Konoha lo habían puesto como una prioridad, aprovecharían que Kiri estaba en guerra para que el chico embarazara a una chica dentro de la aldea, así incluso si Kiri pedía de regreso al chico ya tendrían una semilla fuerte plantada en la aldea, sí podían incluso sería mejor quedarse con el chico Kaguya y recurrir a la vieja y poco ortodoxa ley de restauración de clanes, pero para eso necesitaban que el chico se curara, y tenían que darse prisa puesto que no sabían cuando acabaría esa guerra civil.

— Pensé que tardaríamos más en llegar a un acuerdo —Admitió el hombre con una mueca desinteresada antes de caminar a paso lento hasta un escritorio, sobre este descansaba una pila de carpetas, agarró la que estaba hasta arriba antes de lanzársela al Hokage con un movimiento perezoso, este agarró la carpeta al vuelo para abrirla, pasando las páginas rápidamente, solo ojeándolas, viendo no solo fotos de los participantes que habían pasado a la tercera prueba, el resto de la hoja estaba llena de información de cada uno.

— ¿Son todos? —Cuestionó mientras veía las páginas, no solo estaban los extranjeros que como había supuesto serían los primeros en las listas, les seguían los que podría considerar los menos problemáticos dentro de la aldea, después los problemáticos, e inclusive estaban Natsu y Naruto, los que había esperado que fueran omitidos, ya sea porque él ya tenía toda la información de uno o porque el otro era alumno del hombre serpiente.

— Todos los que avanzaron, si, en lo personal encuentro preocupantes a los pelirrojos —Reconoció el científico con un ademán fastidiado— El hijo menor del cuarto Kazekage es el jinchuriki del Ichibi, ha ido incluso a misiones de rango B, y ha vuelto intacto, está entre los peces gordos de este examen, te recomiendo que te prepares bien —Eso no iba bien, para que Orochimaru le diera esa advertencia es que el chico era un monstruo— Karui, es promedio pero viene de una de las familias importantes dentro de Kumo, y por su color de cabello sospecho que está relacionada con nuestro propio Uzumaki —Admitió, su tono era mucho más relajado, básicamente la consideraba peligrosa por posibilidad más que por realidad— Y Naruto, bueno, ya has visto y oído de lo que es capaz —Musitó con una sonrisa cruel, para colmo le estaba echando en cara su protegido.

— Créeme, al que menos subestimo es a Naruto —Admitió. Por un instante ambos cruzaron miradas, sus entrecerrados ojos azules que irradiaban fastidio contra los ojos dorados y viperinos del sannin que emanaban burla. Ninguno se agradaba, Orochimaru detestaba a Minato desde que el rubio había sido elegido Hokage, y Minato no podía evitar tener un terrible sentimiento hacia Orochimaru, no era solo esa aura oscura ganada por ver los horrores de la guerra como defendía Jiraiya, en opinión de Minato el hombre era simple y sencillamente malvado, pero ambos reconocían al otro como alguien a quien no querían enfrentarse, no en instantes próximos al menos.


Mei Terumi podía contar con los dedos de las manos la cantidad de veces que se había quedado sin palabras, al dirigir la rebelión dentro de Kirigakure estaba mentalmente preparada para casi cualquier situación, mejor dicho se había preparado para recibir casi cualquier noticia, perdida de tropas, destrucción de puntos de seguridad o de guaridas, inclusive que tropas abandonaran o que gente se uniera a su bando, pero que el clan Uzumaki volviera de entre los muertos para ofrecerles su ayuda, más de una vez había considerado lo que le ocurría a Kiri como una especie de venganza, un karma, una justicia divina, por haber ayudado a la destrucción del clan Uzumaki, y tener ahí a un niño que había logrado no solo engañar a Yagura sino que había logrado posicionarse entre los ninjas de interés del hombre.

— Un gusto conocerla, líder revolucionaria —Saludo el niño con una sonrisa emocionada. Se habían reunido, tras varios días desde la revelación a Lyon, en un viejo almacén abandonado, ambos se encontraban sin disfraz alguno, Lyon estaba detrás del Uzumaki bloqueando la entrada mientras que sus dos siempre confiables guardaespaldas estaban a sus lados, solo medio paso detrás de ella, cada uno de los mencionados preparados para atacar en un solo segundo— Aunque Mei Terumi, líder revolucionaria suena un poco soso, en mi opinión —Pronunció con tono relajado y alegre, un intento de romper el hielo.

— Igualmente, aunque agradecería que no me llame líder revolucionaria tan a la ligera —Logró pronunciar con un tono amable que encubría lo tensa que se encontraba, podía sentirlo en sus venas, en cada célula de su cuerpo, esto sería grande, puede que solo fuera una paranoia suya, e internamente deseaba que así fuera, pero la situación no le permitía negarse a un aliado por muy nerviosa que la pusiera.

— Usted dice —Concilió el chico con un encogimiento de hombros— Bueno, supondré que Lyon ya le habrá notificado de mis intenciones ¿Estoy en lo correcto? —Inquirió sin dejar el tono extrañamente juguetón y divertido pese a la situación seria.

— Me notifico que eras del clan Uzumaki y que venías en representación de un pequeño conglomerado de miembros de tu clan que quiere liberar a Kiri de Yagura, supuestamente para tener, tal vez, un lugar donde reconstruir su clan —Rememoró la información que el miembro del clan Yuki le había dado, le sonaba raro por donde se viese, pero no podía ignorarlo a la ligera, el clan Uzumaki había sido aniquilado, pero incluso en esos lejanos tiempos a los supervivientes se les había dado caza, la idea de que hubieran recurrido a desaparecer en el anonimato, y aunque la situación no era idéntica tampoco podía ignorarse las similitudes seguían muy claras.

—Bien, le explico lo básico, mientras tanto les recomiendo que vayan guardando suministros, vamos a caldear las aguas —Sentenció Inari mientras se estiraba, ganando una mirada curiosa de parte de la mujer, antes de que alguien formulara la pregunta continuo— ¿Sabe cuál es el modo más rápido de volver a la gente contra Yagura? —Cuestionó mirando directamente a la mujer frente a él.

— Mostrándole al mundo el tipo de monstruo que es —Gruñó Lyon a las espaldas del pelirrojo, mismo que soltó una carcajada.

— No, no, lo que hay que hacer es que su pueblo lo odie más de lo que odian los kekei genkai —Aclaró con maliciosa diversión tras calmarse por sus risas, incluso sintiendo ligeros espasmos— No es un método honesto, pero será funcional, se dañaran los cultivos de los que se alimenta la aldea principal, lo que reducirá la llegada de alimentos a la aldea, lo que incrementara sus costos, y cuando no tengan nada que llevarse a la boca comenzaran a quejarse con Yagura, y cuando la situación sea critica, bueno, el enemigo de mi enemigo es mi amigo —Explicó con serenidad.

— ¿Planeas provocar hambruna para que el pueblo nos apoye? —Cuestionó Chojuro horrorizado, Inari solo sonrió amablemente, algo disonante con lo que acababa de decir.

— Exacto —Aceptó con diversión— Entiendo que es horrible, pero necesitaremos el apoyo del pueblo sí quieren tomar el poder, Yagura solo es el símbolo del movimiento anti-kekei genkai, y ellos no nos aceptaran hasta que se conviertan anti-Yagura, y el mejor modo de hacerlo, sin actuar públicamente haciendo campaña, es provocar el hambre —Aceptó haciendo movimientos relajados con la mano— Por eso tendrán reservas, no solo para alimentar a los revolucionarios sino para ofrecerla a los habitantes hambrientos cuando Yagura caiga —Ofreció extendiendo su mano.

— Yagura nos echará la culpa —Cortó Mei, podía entender la idea, en teoría sería efectivo, en la práctica sería más complicado, y no negaría que la tentaba, pero al final el pueblo los culparía a ellos.

— Los culpara hasta sí hace demasiado sol —Río el niño con una sonrisa descarada— Mientras él no pueda resolver el problema seguirá siendo viable, tarde o temprano el pueblo transferirá su odio hacía quien no puede alimentarlos en lugar de a quien lo causo, cuando el pueblo no aguante más, explotaran contra Yagura, y cuando eso ocurra nosotros nos lanzaremos al ataque y terminaremos el juego, aunque claro, yo no pienso actuar sin que la líder revolucionaría este de acuerdo, después de todo, yo vine para apoyarles en su guerra, opinaré todo lo que quiera pero las decisiones son suyas —Aclaró con una sonrisa amable.

— Es una locura, provocar dolor y hambre en la gente solo para tener la posibilidad un poco de apoyo ¡Es grotesco! —Escupió Chojuro antes de que Mei levantara su mano para detenerlo, su mirada estaba fija en el Uzumaki.

— Lo haremos, pero no inmediatamente —Aceptó con una mirada firme ganándose una mirada espantada de Chojuro, mientras que Ao la miraba con desconfianza, Lyon, por otro lado se mantenía tan imperturbable como podía pero podía notar la preocupación en sus ojos— Tenemos que informar a los otros miembros, prepararnos con alimentos, y encontrar un modo adecuado de infectar las cosechas que podamos reparar prontamente en cuanto Yagura caiga —Explicó con un tono sereno y firme— Lyon te acompañara de vuelta, intentaremos que él te "adopte" para que puedas asistir a reuniones de la resistencia con más frecuencia ¿Te parece bien? —Inquirió haciendo un gesto suave.

— Me parece perfecto, imagino que cuando todo se resuelva podremos deshacer este acto, verá, soy muy cercano a mi padre y preferiría que no se encontrase con algo así —Explicó, aunque su tono era suave y amable había cierta tensión, Mei solo levanto la curvatura de sus labios antes de hacerle un gesto a Lyon a modo de despedida.

— Por supuesto, creo que ya es hora de que nos separemos, no queremos levantar sospechas —Aclaró con el mismo tono amable, Inari solo asintió antes de girarse a Lyon que ya estaba encaminándose a la salida, hizo caso omiso a las miradas confusas del par de hombres, o al menos hasta que estuvo segura de que el Uzumaki no podría escucharlos— Mantengan un ojo en él, no me fío —Reconoció cambiando su expresión a una seria y fría abandonando el carácter amigable con el que había tratado al pelirrojo.

— ¿Entonces por qué haremos lo que sugiere? —Cuestionó Ao con un tono curioso pero formal, no intentando esconder su confusión pero intentando mantener el carácter formal, Chojuro por el contrario miraba a la jefa revolucionaria totalmente confuso, incrédulo incluso.

— No podemos permitirnos perderlo, él puede entregarle a Yagura nuestro mejor agente, que con los métodos de interrogación de Kiri podrían sonsacarle casi todos los nombres de la resistencia, pero sí realmente está de nuestro lado, él está muy cerca de Yagura, es su nueva cara del movimiento, podría ser el mejor candidato para cortarle el cuello —Sentenció con ojos fríos— Es una espada de doble filo, solo tendremos que ver cómo usarlo —Aclaró antes de darse la vuelta para comenzar a caminar a la otra salida— Ambos estamos jugando contra Yagura, y al mismo tiempo contra el otro, pero estamos obligados a jugar con los mismos recursos, el ganador será quien logre primero derrocar a Yagura y ponga al nuevo Mizukage en su posición, solo le di el turno, veremos cómo resulta y luego nosotros haremos el nuestro, en cuanto nosotros pongamos al Mizukage dejaremos que los Uzumaki se reestablezcan en Kiri, y les daremos una posición como a cualquier clan, pero no pienso darle más poder, ahora, tenemos que planear el siguiente movimiento —Explicó mientras sonreía con superioridad. Ao le dedicaba una mirada de duda y desconfianza difícil de ignorar, por otro lado Chojuro miraba a la mujer con estrellitas en los ojos, admirándola.

Al mismo tiempo Inari no podía evitar sonreír mientras lentamente regresaba a su disfraz como Chiron Aria, dudaba que confiaran en él, pero eso estaba bien de momento, a fin de cuentas no tenía que ser él quien llegara al poder, solo tenía que ser quien moviera los hilos detrás de la marioneta, por eso había pedido ver al líder revolucionario, para saber quién era el candidato más fiable a Mizukage, después de todo tras la caída de Yagura quien se llevaría los votos para nuevo líder sería aquel que fuese líder de la rebelión, Mei Terumi era la candidata perfecta, una mujer bella y fuerte, perfecta para lavarle el cerebro y volverla una estúpida zorra obediente al clan Uzumaki, ya estaba en la academia y se acercaba el examen de graduación, solo tendría que matarlos a todos, ya iba siendo momento de que se pusiera en contacto con su padre para buscar el modo de que atrapara a Mei en sus garras, ya quería ser recompensado por su labor por su padre.


Bueno, aquí estuvo el capítulo, lamento mucho la tardanza, esto debió salir hace como dos meses, ya que casi acababa, pero luego llegaron los días difíciles en la escuela y empezaron a cargarme más trabajo del que estaba acostumbrado y me retrase en la escritura de esta historia, en realidad pude volver por aquí hace poco y solo para cosas pequeñas como mi historia de "Fate Heroic Spirits" que toman una mínima cantidad de mi tiempo en comparación a esta, intentare que el próximo capítulo llegue este mismo año.