El juego (Dark Pit x Pit)

Capítulo 1: el castigo

Resumen:

Los ángeles no han entrenado como es debido y sus reflejos han disminuido. Palutena se enfurece y los castiga de una manera creativa.

Advertencia:

Un poco de amor y sonrojo entre los ángeles

- Pero qué les pasa a ustedes dos?! - Palutena dijo muy enojada a los dos ángeles frente a ella quienes habían llegado al palacio llenos de lodo de pies a cabeza después de una misión en la tierra. - es la cuarta vez que llegan sucios y lastimados -

- pero cumplimos con la misión. O no? - Dark Pit se cruzó de brazos algo molesto.

- lo siento lady Palutena, es que…. - Pit dijo avergonzado siendo interrumpido.

- sus reflejos han empeorado. A caso ya no han entrenado como es debido? - Palutena casi gritó.

- no es para tanto. Sólo iremos a las aguas termales y estaremos como nuevos - Dark Pit se defendió.

- en serio? - Palutena los miro fijamente.

- creo que nos arrepentiremos de esto Pittoo - dijo Pit asustado

- Cuando tuvieron la pelea contra los monstruos para defender a los humanos de su ataque y llegaron al templo, ambos decidieron volar hacia las aguas termales para llegar más rápido. Pit, aterrizaste en uno de tus pies en la orilla de las aguas termales resbalándote tomando a Dark Pit por la toga, jalándolo contigo dentro. - Palutena dijo regañando a Pit.

- eres un idiota. Ni siquiera puedes mantenerte en pie. - Dark Pit también regaño a Pit.

- y tú - Palutena miro a Dark Pit. - Al día siguiente chocaste contra un árbol mientras volabas a una altura muy baja porque estabas cansado por volar diez minutos. Tu condición física también ha disminuido - Palutena grito enojada.

- fue culpa del tonto - Dark Pit apuntó a Pit.

- qué!? no es verdad. Quizás que se te atravesó el árbol por no pisar el freno. - Pit se enfrentó a Dark Pit haciéndolo enojar.

- basta los dos! Acaso no recuerdan lo que paso hace unos días en el salón de entrenamiento? - Palutena les recordó. Ambos chicos se encontraban peleando con sus armas en un amistoso combate hasta que una flecha de luz salió disparada en dirección a unos soldados que llevaban un cargamento explosivo haciéndolo estallar. La explosión lanzó a un centurión en sima de Pit derribándolo mientras que Dark Pit se encontraba debajo de una pila de escombro a causa de la explosión.

- esa también fue culpa del tonto. - Dark Pit volvió apuntar a Pit

- deja de culparme por todo. Además tú provocaste la explosión. - dijo Pit ofendido.

- No hubiera explotado si no la hubieras esquivado -

- Ya basta! - Palutena alzó la voz atrayendo la atención de los chicos. - ayer ni siquiera podían volar bien a causa de algunas corrientes de aire sin ser arrastrados. - Palutena puso una mano en su frente con desesperación.

- es difícil mantener un vuelo estable con esas corrientes de aire. - Pit dijo nuevamente avergonzado jugando con los dedos de sus manos.

- Pero se supone que ustedes son la autoridad aquí. Parecen ángeles principiantes - Palutena seguía regañando a los chicos.

- me gustaría verte volar contra las corrientes de aire. - Dark Pit dijo en voz baja.

- Suficiente! Tendrán un castigo por no tomar sus responsabilidades en serio. Ahora fuera de mi vista! - Palutena ordeno haciendo que los chicos se retiraran.

- bien hecho Pittoo. La hiciste enojar - Pit camino algo molesto.

- cómo iba a saber que me escucharía? - Los dos se dirigieron a las relajantes aguas termales donde, sin molestarse en quitarse la ropa, se sumergieron para curar sus heridas. - recuérdame, ¿por qué comparto contigo las aguas termales? -

- Porque soy irresistible - dijo Pit con una pose sexy guiñando un ojo.

- … de acuerdo. Me voy - Dark Pit estuvo a punto de alejarse.

- Oye, espera - Pit lo tomó por su toga para evitar que se fuera.

- Si vuelves a ser una estúpida broma, te golpeare -

- Está bien, está bien. - Pit se sentó a un lado de Dark Pit - cuál crees que será nuestro castigo? -

- no lo sé. Ni me importa - A la mañana siguiente Palutena se acercó a los chicos muy contenta cuando estaban desayunando.

- Buenos días chicos. Durmieron bien? - Palutena no dejaba de sonreír amistosamente dejando a los chicos confundidos.

- buenos días Lady Palutena - Dark Pit no contesto. Solo la miró

- necesito que vengan conmigo al salón de entrenamiento - Palutena sonrió y se alejó - voy a dar un anuncio para todos. -

- un anuncio? - Pit pensó.

- esto no me huele bien. - Dark Pit se levantó para caminar junto a Pit - ayer estaba muy molesta con nosotros y hoy está frente a nosotros sonriendo -

- si, tienes razón. Pero quizás nos ha perdonado - Pit no perdía la esperanza de librarse de su castigo, pero cuando llego al salón de entrenamiento, todos los soldados ya estaban reunidos esperando escuchar el aviso de Palutena.

- buen día tengan todos ustedes mis soldados. - Palutena comenzó a hablar tomando a los chicos por sus hombros y guiándolos para que se colocaran a cada lado de ella. - los he reunido aquí para dar inicio al juego. Ahora reúnan sus equipos. -

- Juego? - Los chicos se miraron

- como lo he prometido, el equipo ganador quedara libre de sus deberes por un mes. Pongan atención para las reglas - Palutena siguió hablando ignorando a los chicos. - el juego durará tres días. El equipo con mayor número de plumas, será el ganador. "Pero". Si un equipo logra obtener una pluma de vuelo, ese equipo ganara automáticamente. - Palutena tomo el ala de Pit y la extendió - creo que hay suficientes plumas para todos. Así que no se detengan y traten de tomar todas las que puedan. -

- qué?! - Pit alejó su ala - Lady Palutena, es en serio lo que estás diciendo? - Pit parecía algo asustado.

- sabía que esto era una trampa. Eres una maldita traidora - Dark Pit se molestó e insulto a la diosa. Palutena lo miro haciendo que se arrepintiera de inmediato.

- si consiguen una pluma de vuelo negra, tendrán dos meses de vacaciones! - Palutena grito haciendo que los soldados gritaran y festejaran con entusiasmo.

- QUE! - Dark Pit sintió algo de miedo.

- será mejor que corran chicos. Este será su castigo - Palutena nuevamente sonrió y luego miró a los soldados - pueden empezar ahora mismo! -

Los chicos salieron corriendo y gritando al ver a todos los soldados ir tras ellos. Trataban de esconderse, correr, volar, pero por todas partes había soldados listos para arrancar sus plumas.