Derechos de autor

D. Gray-Man y DxD no me pertenecen, todo el crédito a sus respectivos autores de dichas historias.

INICIO DEL PROLOGO

====Mundo DxD=====

(Cambio de Escena El infierno)

En las tierras del Maou 1, exactamente en el edificio principal, todo esta envuelto por la oscuridad debido que el sol se había ocultado, claramente ya es muy tarde, ahora lo único que iluminaba el gran edificio era la luz de la hermosa luna, haciendo que el gran edificio se semejara aun mágico castillo.

Todo esto le pertenece al Maou mas conocido y respetado por todos, incluso entre los Maou es el mas respetado por ellos, aparte de ser el demonio mas fuerte, un demonio de clase alta, de sangre pura entre los 72 pilares Sirzechs Lucifer

-...Grayfia por favor dime el resultado final de tu misión- Pidió Sirzechs con un tono frió, tiene un aspecto bien parecido, tiene el cabello largo color Rojo carmesí, lleva puesta una túnica violeta y gris con bordes y decoraciones doradas, y por debajo un traje blanco y gris con bordes y cinturón violetas

Esta recargando su barbilla en sus manos, las cuales están posando sobre su gran escritorio, de color negro con varias decoraciones hechas por oro, esta sentado en su asiento designado como Maou, la cual también tiene varias decoraciones de oro, en el escritorio están puestos varios documentos y un jarrón con agua pura.

A sus lados, hay varias repisas y libreros llenas de libros de gran tamaño, ademas de algunas decoraciones de gran la mur muy típico de una gran familia con un gran poder económico.

-Como ordene Sirzechs-Sama- Dijo la mencionada Grayfia dando una reverencia, esta enfrente del gran escritorio, es una mujer hermosa, tiene el cabello color plata y ojos celestes, lleva puesto un típico uniforme de sirvienta.

-Como se esperaba, la respuesta de las dos facciones fue negativa, Ángeles y Ángeles caídos se han negado a las negociaciones de paz, aunque no dieron una respuesta clara, tengo sospechas de que rechazaron al tener planes encontra de los Demonios- Respondió Grayfia con su tono sin emociones tan característico.

Sirzechs apretó con fuerza su puño de forma disimulada intentando ocultar su enojo por la respuesta de las demás facciones, una acción que claramente Grayfia pudo notar.

-¿Cuál fue la respuesta de las demás casas de los 72 pilares?- Pregunto Sirzechs nuevamente con un tono frió, solo intentando ocultar su preocupación por la clara respuesta.

-La respuesta de los 72 pilares también fue la misma, excepción de las dos facciones, ellos no ocultaron su desagrado por la propuesta de paz, poniendo como excusa..."Por que nosotros los demonios debemos de unirnos con los estúpidos ángeles y ángeles caídos, simplemente debemos eliminarlos"- Dijo Grayfia sin ver a los ojos a su maestro, tal vez porque no quiere ver la expresión de este.

Sirzechs apretó con fuerza sus dientes y una vena resalto en su frente, esa respuesta aunque era la que esperaba...aun tenia la esperanza de contar con el apoyo de su gente, esa respuesta lo había decepcionado bastante.

-...Grayfia puedes retirar, quiero estar unos minutos asolas- Dijo Sirzechs con un tono irreconocible, su rostro fue tapado por su cabello, por lo que era imposible saber, ¿que rostro esta poniendo en este momento?.

Grayfia se sorprendió por lo dicho de su maestro, dejo de usar su postura refinada de una sirvienta y se acerco adonde esta Sirzechs. -Sirzechs entiendo que estés molesto, pero no debes dejar que eso te afecte- Dijo Grayfia preocupada, dejando de usar su tono formal, ahora llamando a su maestro por su nombre.

Puede que sea su sirvienta pero primero siempre sera su esposa, sin importar la situación, ¿Cómo podría quedarse viendo, cuando su esposo se encuentre mal?.

Pero aun con la preocupación de Grayfia, Sirzechs seguía en su postura de Maou sin afectarle. –Por favor Grayfia, obedece- Dijo con un tono melancólico, algo que sorprendió mucho a Grayfia.

-...Como diga- Dijo resinada Grayfia haciendo una reverencia y se acerco a la puerta tocando la perilla, a un cuando estaba en contra de dejarlo solo, por la voz de Sirzechs, pudo darse cuenta que el se encuentra en un estado que no quiere que nadie lo vea.

Un estado que nadie pensaría o imaginaria viniendo del gran Maou,un estado de debilidad.

-Por favor ten cuidado- Pidió Grayfia antes de retirarse de la habitación, dejando solo a Sirzechs.

-¡Maldición!- Grito Sirzechs con todas sus fuerzas, se levanto bruscamente de su asiento y golpeo con sus puños al escritorio, varios papeles salieron volando y el jarrón derramo casi toda el agua que tiene.

-¡Porque demonios tienen que actuar de esa maldita manera!- Dejo su lado tranquilo y elegante, ahora solo se comportaba como una persona normal cuando se encuentra en una situación desesperante.

Con su mano izquierda tiro varias pilas de documentos. -¡Realmente solo les importa su bienestar!, ¡no les importa los demás!, ¡Tan egoístas son!- Grito a todo pulmón, que incluso en varios pasillos se pueden escuchar sus gritos.

Con su mano derecha tiro el jarrón. -¡Crash! El jarrón callo al suelo, rompiéndose en varios pedazos,mojando la alfombra lujosa con la poca agua que había.

-¡De que sirve a verme vuelto el Maou Satan!, ¡Si al final solo soy un maldito títere de los demonios de clase pura!- Reclamo, sus ojos se volvieron cristalinos, dando un brillo melancólico.

Así es, Sirzechs se volvió Satan con la intención de detener las guerras, de impedir las muertes de su gente y de las demás facciones, no le importaba el puesto ni el poder de este, no lo quiso por avaricia o orgullo solo quería un mundo de paz, sin guerras, sin sufrimiento.

-¡Tantos esfuerzos en vano!- Grito mientras se quitaba su túnica. -¡No se supone que al volverme Satan podría cambiar el infierno, que podría negociar con las demás facciones!, ¡Que lograría la paz entre las facciones!- Arrojo su túnica al suelo como si fuera basura.

El no quería volverse Satan, ni siquiera le interesaba tal puesto, el estaba bien solo siendo el heredero del clan Gremory, pero por las acciones estúpidas de los antiguos 4 Maou tuvo que ser parte de la Facción de los Anti-Maou, para bajarlos de su puesto. Por ver las acciones estúpidas de los antiguos Maou nunca deseo ser uno pero su sueño se lo impedía, por su gran objetivo no podía darse el lujo de no tener el puesto de un Maou.

Sirzechs se alejo de su escritorio y se dirigió a la gran ventana que esta atrás, donde da una gran vista de todo el lugar y de la hermosa luna. –Soy un gran estúpido, aun cuando sabia muy bien la cruda realidad, decidí luchar por mi sueño...soy un ingenuo- Lamento Sirzechs, si pudiera atrasar el tiempo a ese día que acepto ese puesto, lo rechazaría sin pensarlo dos veces después de todo aun siendo un Maou no puede hacer nada para cambiar este mundo tan crudo y doloroso.

Toco su frente con su mano, y apretó los dientes, intentando soportar toda su ira, no, mejor dicho, esta intentando no llorar por la gran impotencia que siente. -Necesito algo de aire fresco- Abrió la gran ventana, y dio un gran salto saliendo del gran edificio, esto seria prácticamente un suicidio, pero para el esto no es nada.

A solo unos centímetros de que sus pies tocaran el suelo, logro evitar que el sonido al chocar no se provocara, apenas una pequeña cortina de humo salio de bajo de sus pies.

[No quiero que Grayfia me siga, por lo que no usare magia] Penso Sirzechs, comenzó a caminar en el gran territorio que tiene, debido a la gran oscuridad, era imposible saber si hay alguien afuera si esta no usa alguna clase de magia.

Mientras camina en paso lento, en su mente pasaban varias imágenes de su pasado, de su infancia, del como siendo solo un niño tuvo que soportar de las amenazas de una guerra, ver la desesperación de toda su gente, los llantos y lamentos de tantas personas por esas malditas guerras. Al no poder soportarlo mas, decidió en cambiar este cruel mundo lamentablemente por su ingenuidad no pudo darse cuenta del sueño imposible que tuvo, un sueño que le ha causado mucho sufrimiento.

-...Como se supone que pueda cambiar el mundo, cuando ni siquiera puedo salvar a mi querida hermana- Dijo Sirzechs, las lagrimas que intentaba soportar por fin brotaron de sus ojos.

El solo recordar a su preciada hermana le lastimaba mucho el corazón, hace varios años su familia decidió comprometerla sin siquiera pedir su opinión, sus padres no les importo como arruinaran el futuro de su hija solo por su egoísmo, excusándose de que el compromiso seria para la salvación de los demonios. Esas palabras lo enfurecieron mucho, intento todo lo que estaba en sus manos o lo que pensaba que podría hacer siendo un Maou pero no pudo hacer nada, todos sus intentos fueron rechazados por los demonios.

Sirzechs miraba con lamento a la hermosa luna, tal vez buscando alguna ayuda posible de este mundo, no importara cual fuera solo quería una señal de no abandonar todo lo que le importa. Cualquiera que viera su rostro en este momento, pensarían que es un impostor y lo matarían por manchar el nombre del verdadero Sirzechs, estos demonios no saben lo equivocados que están.

Bajo su mirada, muy abatido. –Debo de estar loco al pensar que por un milagro este mundo me respondería- Dijo decepcionado, todas sus esperanzas desaparecieron.

¿Realmente este mundo no tiene alguna salvación?, fue la pregunta que se hizo.

/Nota del autor: Solo digo...que buena rola xD

-¡BAAMM! Un gran estruendo se escucho por todo el territorio de Sirzechs, todo comenzó agitarse y la luz de la luna fue opacada por una luz de color amarillo muy intensa.

-¡¿Pero que?!- Grito incrédulo al ver semejante escena enfrente de sus ojos, aunque la fuerza del temblor no era nada para el, no tuvo que sostenerse de algo, pero si se quedo inmóvil por la sorpresa.

La luz de tono amarillo que cubrió todo, paso por una velocidad que solo pocos seres son capaz de acceder, una velocidad que dejaría en ridículo a varios de las tres facciones, esa velocidad se llama "Velocidad de Dios". Una velocidad que solo los seres mas fuertes de cada facción o como mismo nombre lo dice Dioses de diferentes mitologías son capaces de usar, también conocida por los mortales como velocidad lumínica o la velocidad de la luz.

Sirzechs ensancho sus ojos de par en par por la sorpresa, no era por esa velocidad imposible de igualar para los mortales, ya que esta velocidad es nada para el, sino porque podía sentir un poder extraño provenir de esa luz. Solo fue algunos segundos que apareció en el infierno y fue directo al mundo humano, pero lo suficiente como afectar el infierno y agitarlo tanto con solo su presencia.

En su mente no podía encontrar alguna respuesta de lo que podría ser tal cosa, tantos años que avisto muchas cosas pero es la primera vez que tiene este sentimiento de "Esperanza". No sabia que paso exactamente o la razón del porque paso de esta manera, pero esto era lo que buscaba, la respuesta que estaba esperando por tantos años.

Sirzechs dio una gran sonrisa, sus ojos estaban llenos de éxtasis, apretó con fuerza sus puños, una gran emoción lo envolvió. -¡Por fin!, ¡Estuve esperando tanto por ello!- Grito de emoción como si de un niño hubiera conseguido su juguete favorito se tratara.

Una luz roja emano en su cuerpo y segundos después un circulo mágico apareció debajo de sus pies. -¡No dejare que esta oportunidad pace!- Fue su ultimo grito antes de desaparecer de su territorio o mejor dicho del infierno.

Cambio de escena, en el castillo de Sirzechs varios sirvientes que se encontraban haciendo su trabajo se vieron afectados por semejante estruendo, ademas de que todo el castillo se encontraba agitándose de tal manera que varios objetos comenzaron a caer.

Pero la que se encuentra en un estado mayor que la sorpresa es.

-¿Que es lo que esta pasando?- Se pregunto Grayfia quien al contrario de sus compañeros sirvientes, ella no necesitaba de sujetarse de algo para no sucumbir a este sismo, pero eso no significa que no se sorprendiera al sentir que su maestro hubiera desaparecido.

Estaba preocupada por lo que Sirzechs seria capas de hacer en el estado que se encuentra, ademas de que por solo un corto tiempo pudo sentir una extraña energía dirigirse a la tierra, si sus suposiciones son correctas Sirzechs se dirigió a ese lugar.

=====Mundo -MAN=======

La batalla que tuvieron Allen Walker y sus amigos contra los Noe en la Arca por fin había terminado, con ello tuvieron su primera victoria en esta guerra que atraído tanta destrucción y dolor a todo el mundo.

Varios exorcista murieron al intentar defenderse del ataque masivo del conde del Milenio pero por lo menos sus muertes no serán en vano, tantos civiles han muerto al ser involucrados por esta cruel guerra. Esto claramente les dolía a todos, pero varios tenían el pensamiento egoísta de ver como la orden como su única familia, esa opinión la comparten varios exorcistas, saben que es egoísta pero decidieron seguir con ese camino.

Tal vez por esa razón han logrado seguir cuerdos en estos momentos, gracias a sus propios principios han logrado seguir adelante y poder seguir ante esta guerra tan dura y cruel que a durado años. Pero había un exorcista que veía de una forma diferente esta guerra y como se esta desarrollando.

-¡Vamos Allen ven a comer con nosotros!- Se escucho una voz introvertida pero a la vez algo enfadada, esa persona es conocida como Lavi, tiene el cabello de color rojo algo largo, tiene un parche tapando su ojo izquierdo, tiene puesto una playera de color café algo desgastada y el pantalón del uniforme de la orden negra

Golpeo la puerta de una habitación que esta a su frente, como no podía abrir la puerta solo le quedaba tocar y gritarle al que esta adentro.

-Lo siento pero no tengo hambre, sera en otra ocasión- Se escucho adentro de la habitación, es la voz de un adolescente, pero se escuchaba algo de caída.

Esto preocupo a Lavi que tenia la intención de volver a golpear la puerta pero con mas fuerza, pero se detuvo al pensarlo de mejor manera.

Comenzó a rascar su cabeza, agitando su cabellera rojisa. –Maldición porque tuvo que ser de esta manera, si no fuera por los tontos a cargo de la Orden Negra, Allen no tendría que pasar por esto- Dijo con frustración, recordando como la orden negra trato a Allen al volver del Arca de los Noe.

Sabia que esto lastimaría a Allen, cualquiera lo estaría si sus compañeros les daban la espalda y lo acusaban de traidor.

-Chh maldición, solo sera esta ocasión- Dijo con molestia Lavi, vio por ultima vez la puerta de la habitación y se dio la vuelta retirándose.

Después de que el escandaloso Lavi se marchara, todo el lugar se quedo en un silencio total, como si la persona que esta adentro de la habitación hubiera desaparecido. Pero es todo lo contrario, adentro de la habitación se encuentra el mencionado Allen sentado en una cilla de madera, estaba sujetando sus dos manos, teniendo una mirada habitada.

Aun cuando se supone que ya había salido de la enfermería y debería de encontrarse bien, no ha podido conciliar el sueño todo este tiempo, era extraño el siempre acostumbra a no tener problemas de sueño. Pero ahora incluso su monstruoso apetito desapareció, desde que llego de su batalla no a podido comer como es debido, esto preocupo ha varios, pero esto no le tomo importancia Allen.

Algunos piensan que es por haber tenido su mas grave batalla y llego a su limite, otros piensan que al estar apunto de morir mas de dos veces a perdido el valor que tenia, y lo que sus amigos piensan que es debido al trato que a tenido al haber llegado del Arca de Noé. Varios miembros de la Orden Negra trataron a Allen como un espía que no tardara en traicionarlos, por lo que trataron de encerrarlo pero al final Malcolm C. Lvellie tomo la decisión de darle el beneficio de la duda, dejando que su subordinado Howard Link lo vigilara en todo momento

Claro estas acciones tan bruscas son por algo, y eso es porque Allen Walker es el actual anfitrión del antiguo Noé, gracias a eso pudo usar su poder de músico, logrando controlar la Arca. Fue suficiente razón para sospechar de Allen, si es capaz de usar el poder que era de un Noé ademas de ser el anfitrión de este, claramente para los altos puestos de la Orden Negra se preocuparían si Allen llegara a perder el control.

O en el peor de los casos el antiguo Noé domine el cuerpo y Allen desapareciera, así este uniéndose de nuevo al conde de milenio. Cualquiera estaría preocupado por estar en la situación de Allen, pero este al contrario no ha pensado en eso, solo tiene algo en su mente y eso es.

[¿Habrá alguna manera de negociar con el Conde del Milenio?] Se pregunto Allen, teniendo puesto su uniforme de exorcista.

Su apariencia es algo sin igual, su cabello es de un color tan blanco como la nieve y lo mas extraño es que tiene un extraño "tatuaje" en su rostro por la parte izquierda empezando desde su frente hasta casi llegar a su barbilla. Aunque ese no es un tatuaje, es una maldición que sufrió por parte de su padre adoptivo, Mana Walker, cuando lo invoco en un akuma por la influencia del conde del Milenio.

En realidad, es culpa del Conde que Allen tenga esa maldición, no, es su culpa que todas estas tragedias pasen, todas el sufrimiento y muertes de sus compañeros son por culpa de ese conde. Pero si es así, porque quiere hacer un trato con semejante monstruo.

[Ha habido tantas muertes en todo el mundo, por esta guerra] Pensó Allen teniendo su mirada decaída, sus ojos que antes reflejaba esa voluntad y felicidad que tenia por ser parte de la orden negra, fue remplazada por una mirada de decepción.

No ha podido despejar este mal sabor de boca al ver la realidad de esta guerra, la Orden Negra no es inocente, al igual que el Conde ellos han hecho muchas cosas lamentables. Experimentar con niños, engañar a todos los miembros dejándolos tener una idea falsa de esta guerra, dejar morir tantos compañeros por solo conveniencia.

Son tantas que no podría pensar cual lado es el malo.

-No, no hay ningún lado malo, simplemente son puntos de vista diferentes- Dijo Allen con desdén, se cruzo de brazos y bajo su cabeza recargándola en sus brazos.

Realmente no hay ningún lado malo, todos tienen algún motivo de por que esas acciones, todos tienen la libertad de ver por su bien y por cumplir con sus metas o deseos, pero.

-Eso no significa que tengan derecho a matar, todas esas vidas que sufrieron por su egoísmo nunca regresarán.- Apretó con firmeza sus puños, apretó con fuerza sus dientes forzando su mordedura.

-Si tan solo me hubiera dado cuenta de esto antes, podría haber hecho algo...¡Pero solo soy un inútil!- Grito con toda la fuerza que su pulmones pudo dar, dejo de enterrar su cabeza en sus brazos y la levanto viendo con decisión.

Puede que tuvo que pasar un tiempo para que pudiera darse cuenta del verdadero rostro de la Orden Negra, pero eso no significa que no pudiera hacer algo.

-Hubo tantas oportunidades que tuve para poder hablar con los Noé, pero estuve segado con mi ¡Estúpida forma de pensar!, si en lugar de lamentar que sean humanos y segado en mi juicio podría haber hablado con ellos- Se levanto bruscamente de su cilla que incluso esta cayó al suelo.

Lo admite, si el hubiera hablado con ellos en esas ocasiones muy seguro que todo seria diferente, pero su tonto juicio infantil le nublo y solo lucho pensando que serviría para el bien de sus compañeros. Cuando en realidad solo estaba hundiendo más la esperanza de la humanidad.

-Pero ya es tarde, ningún bando sedera ahora, solo buscaran la destrucción del otro- Dijo con impotencia, sabia que intentándolo en estos momentos cuando a habido tantos combates estúpidos por su parte contra el Conde solo arruinaron alguna posibilidad de juntarse y hablar.

Pero no sirve de nada lamentarse por la leche derramada, no tiene caso seguir lamentándose, solo gastara minutos que podría usar para en verdad hacer algo que ayude que la orden Negra y el conde puedan hacer las pases. Se giro y comenzó a caminar cerca de la puerta de su habitación, con la intención de ir donde están sus amigos, tal vez podría hablar con ellos.

-¡Que...han llegado!- En su ojo izquierdo apareció un tipo de engranaje flotante, que en medio se puede ver el ojo de Allen, un negro con rojo intenso, ademas una rueda más pequeña al lado izquierdo en la parte superior de la anterior.

Su ojo maldito acaba de aparecer, eso solo puede significar.

-Maldición tengo que llegar a tiempo esta vez- Dejo de estar inmóvil y comenzó a correr, abriendo con brusquedad su puerta y seguir corriendo en dirección en donde están los akumas.

Pero Allen se dio cuenta de las intensiones de estos y su aparición.

[Esos akumas están en el laboratorio] Pensó con precaución, sabe que sus compañeros están en ese lugar estudiando el huevo que robaron del Conde, además de que sus compañeros están indefensos.

Por su preocupación decidió aumentar su velocidad, mostrando sus capacidades físicas sobre humanas. Cuando llego a la entrada del "laboratorio 5" pudo divisar a Lavi y Bookman, ademas de Link, pudo notar como ellos intentaban abrir a la fuerza la gran puerta pero no lograban hacer por lo menos un rasguño en ella.

Link pudo sentir la presencia de Allen por lo que se dio la vuelta para comprobarlo, y justo cuando lo vio.-¡Allen acompáñame!- Grito con preocupación, todos se sorprendieron al escuchar ese repentino grito de Link.

Todos se sorprendieron por la repentina acción de Link, incluso Allen quien se quedo callado al ver como su vigilante, que hasta ahora a actuado severamente con el, por fin a aceptado ayudarlo. Allen le respondió haciendo un gesto de afirmación con su cabeza y los dos comenzaron a correr, los demás también comenzaron a seguirlo, excepto Lavi que fue detenido por Bookoman. Le dio entender su situación, en estos momentos no puede hacer nada por sus amigos, solo es una carga, no puede luchar y apenas salio de la enfermería.

(Cambio de escena "Laboratorio numero 5")

Todo el departamento científico se encuentra reunido, investigando sobre el huevo que robaron al Conde del Milenio, todo en tranquilidad y sin ningún tipo de problema, pero todo se convirtió en caos por la inesperada aparición de un Noé. Logro invadir todas las defensas de la Orden Negra sin problemas, usando la Arca que el Conde siempre usa, gracias a esto la Orden Negra no tuvo la oportunidad de defenderse.

El Noe llamado "Lulubell" junto con un gran numero de Akumas de nivel 3, los akumas mas fuertes que puede tener el Conde, esto claramente fue un plan que tuvo el Conde aprovechando la debilidad de la Orden Negra. Lulubell logro tener en su poder el huevo y sometió a todos los científicos, ya estaba por pasar por el portal de gran tamaño, para llevar el huevo al territorio del Conde.

Nadie pudo hacer algo en contra uno de ellos, la gran mayoría de científicos fueron heridos y atrapados, reuniéndolos en solo punto, el cual algunas extrañas criaturas de forma de esqueletos empezaron a revisar el cerebro de cada uno, eliminando a los que no le sirven poniendo una "x" en su cabeza, una señal para que los Akumas actúen.

Solo algunos lograron refugiarse, pero fueron heridos y ellos son Johnny, Bak, Reever-san. Lograron esconderse pero no lograban soportar su ira al ver como sus compañeros eran asesinados. Tapp no tuvo la misma suerte y fue atrapado, la criatura estaba apunto de convertirlo en un monstruo, esto fue algo que nadie logro soportar y fueron al ataque pero era demasiado tarde. No lograrían salvarlo.

El Conde del Milenio nuevamente volvería a ganar, la victoria que la Orden Negra se había llevado simplemente fue una ilusión por parte del Conde, el en unos cuantos segundos logro recuperarse de la situación en que estaba.

La Orden tuvo que esperar tantos años para poder tener su primera victoria, pero esta fue un engaño, solo habían jugado en la palma de la mano del Conde, este era el cruel resultado de todas esas muertes. La muerte de los exorcista nuevamente solo fueron en vano. Esta solo es otra de las incontables victorias del Conde del Milenio.

-Lo siento por llegar tarde, pero prometo que lo solucionare- Se logro escuchar la voz de Allen Walker en todo el laboratorio, todos incluso el Noé quedaron inmóviles al escucharlo.

Solo escuchar su voz era suficiente para sentir la fuerte presencia que puede tener. Un circulo de luz apareció arriba del esqueleto y segundos después una espada con una cruz estampada en los rostros de la hoja apareció cortando el cuerpo del esqueleto. En ese circulo de luz emergió Allen Walker que ahora esta usando su inocencia al máximo, convirtiéndola en una espada y un manto de color blanco cubre todo su cuerpo y una mascara esta tapando su rostro, la imagen que en estos momentos estaba dando era "inquebrantable".

No había sensación de vacilación y sin ninguna pizca de piedad en contra de sus enemigos, ahora esta seguro de que camino tomar y no le importa que algo se interponga en su camino. Uso un objeto que le asido de gran utilidad asta este momento, es "la Arca" con la cual puedes viajar en todas partes del mundo con solo abrir un portal que se asemeja un circulo de luz, la misma que uso para salvar a sus amigos en china y pelear por un momento contra el Conde.

-Ese es Allen Walker- Dijo El Noe Lulubell, que se puso alerta contra cualquiera acción de parte de Allen, puede que antes se hayan enfrentado y que logro derrotarlo sin problemas.

Pero ahora es diferente, no solo su apariencia a cambiado, sino que su fuerza también a cambiado a un nivel que incluso es capaz de derrotar aun simple Noé, y darle pelea a los Noé mas fuertes.

[ Gracias a el mi maestro perdió el huevo que tanto le era necesario e importante, no puedo dejarlo escapar, se merece un castigo por su osadía] Pensó Lulubell con una gran furia.

-¡Akumas ataquen a Allen Walker, pero no lo maten, lo llevaremos hacia nuestro Maestro para que decida su destino!- Ordeno Lulubell agitando su gran látigo hacia la dirección de Allen, todos lo akumas que estaban reunidos voltearon hacia el y se preparan para atacar.

Algunos incluso mostraron su repugnante sonrisa al pensar la diversión que tendrán al luchar contra un exorcista, era una dicha para ellos. Allen vio con detenimiento el comportamiento de esos horribles Akumas, pensando en cual movimiento le seria útil, se puso en guardia levantando su gran espada. A solo unos metros esta Reever que veía con gran sorpresa la aparición de Allen, estaba apunto de ayudar a sus compañeros pero se detuvo al escuchar su voz.

- Reever-san por favor llevatelos a todos aun lugar seguro, yo me encargare de ellos- Fueron sus ultimas palabras antes de lanzarse en contra de todo ese gran numero de akumas.

-Allen- Dijo Reever viendo la espalda de Allen, tenia tanta gratitud hacia el que no sabia como expresarla, pero en estos momentos no hay tiempo para eso, tiene que coger todos sus compañeros y llevárselos.

Esta batalla solo estaba por dar inicio algo que cambiara por completo el destino de Allen Walker, pero todo dependerá de su convicción y si lograra superar esta ultima prueba que sea puesto. Lograr cambiar este mundo tan cruel por el cual esta luchando.

FIN DEL CAPITULO