CAPÍTULO 1

"Hola Jim" saludó el capitán Banks al ver a Ellison entrar a su oficina "Te llamé porque quiero que tomes un caso"

Jim entró al despacho y notó enseguida al hombre que estaba sentado frente al capitán.

"Te presento al señor Mark Hudson, Jim" continuó Simon "es agente encubierto de los federales y está aquí por un caso que ahora te contaremos. Hudson, él es James Ellison, detective en mi sección".

Jim tomó la mano que Hudson le tendía y al verlo de pie, pudo observar que era de la misma estatura que Simon y bastante más ancho de hombros.

Jim frunció el ceño al mirar los ojos azules del hombre.

Le recordaban a alguien, pero no podía determinar a quién.

"Mucho gusto, detective" dijo Hudson y su timbre de voz también le resultó conocido a Jim "He venido a solicitar vuestra ayuda en un caso de asesino en serie"

Durante media hora, Hudson puso al tanto a ambos hombres sobre el caso que venía persiguiendo hacía casi un año por varias ciudades.

Tenía la firme sospecha que el próximo destino del asesino era la ciudad de Cascada y quería evitar a como de lugar que hubiera un nuevo asesinato.

Las fotos de las diferentes escenas del crímen eran muy cruentas.

Los cuerpos mutilados de los asesinados estaban distribuidos formando algunos símbolos que eran totalmente desconocidos para los investigadores.

El asesino enviaba cartas con acertijos para indicar cuándo y dónde sería el próximo asesinato pero siempre los resolvían después de cometido el hecho.

Según los investigadores, no había nada que relacionara a los asesinados, y nada que pudiera dar la más mínimas pistas de quién sería su próxima víctima.

"Por qué sospecha que Cascada será su próxima ciudad?" preguntó Jim.

Y a partir de allí pasaron casi 3 hs hablando sobre los detalles de la investigación.

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Blair Sandburg estaba graduando exámenes de sus alumnos de la universidad. Sentado en uno de los sofás del loft y con los papeles dispersados sobre la mesa de café, era la imagen misma de la concentración; con los anteojos puestos y sus rizos apretados en una coleta sobre la nuca.

Se sobresaltó al escuchar que golpeaban a la puerta. Rápidamente acomodó sus cosas y se levantó a atender.

"Mamá!" exclamó sorprendido al ver a Naomi parada en la puerta con una sonrisa enorme.

Se fundieron en un abrazo profundo. Hacía varios meses que no se veían.

"Hola cariño" contestó Naomi con una sonrisa gigante al desprenderse del abrazo "He venido a visitarte, puedo pasar?"

"Claro! Claro, disculpa" contestó el muchacho mientras retrocedía para hacer lugar para que su madre entrara.

Pasaron unas horas poniéndose al día en sus respectivas vidas, mientras tomaban te, hasta que llegó el momento de preparar la cena.

Naomi preparó la comida mientras Blair continuaba calificando los exámenes y hablaba de vez en cuando con su madre.

Una vez que se habían contado sus novedades, volvían a la rutina normal de madre e hijo. Como si Naomi nunca hubiera estado ausente.

Pronto escucharon las llaves en la puerta, y ésta se abrió dando paso a un detective cansado.

"Hola Jim" saludó Naomi desde la cocina.

Jim sonrió "Naomi" contestó mientras se acercaba a abrazar a la mujer.

A pesar de las pocas veces que la había visto, la consideraba parte de su familia, como madre de su hermano en todo, excepto en sangre.

"Chief" respondió Jim al saludo con la mano que hizo Blair.

Luego de que Jim saliera de su ducha, se sentaron los tres a cenar.

"Hhhmmm, esto está delicioso Naomi" dijo Jim luego de probar un bocado y con una sonrisa que no alcanzó a sus ojos.

"Gracias Jim. Espero que también te sirva para levantarte el ánimo" sonrió Naomi.

Jim la miró sorprendido y Blair escondió una mueca mirando hacia su plato.

A su mamá no se le escapaba nada.

El detective sonrió asintiendo "Es que hoy tomamos un nuevo caso. Un asesino en serie que viene haciendo estragos desde hace un año" tuvo un escalofrío recordando que las víctimas eran de la edad aproximada de Blair.

"Un agente federal llegó a la estación a pedirnos ayuda porque sospecha que el asesino golpeará en Cascada dentro de poco. Su nombre es Mark Hudson y trabajaremos juntos en esto"

Jim frunció el ceño al escuchar que el corazón de Naomi comenzaba a correr.

"M-Mark Hudson?" preguntó la mujer, tratando de mantener un exterior indiferente.

"Si" Jim contestó mirándola interrogante "Lo conoces?"

"N-no" Naomi sonrió y se levantó a servirles más comida a los muchachos "sólo me pareció conocido. Quizás alguno de los amigos que tuve en los varios grupos hippies que visité"

Blair resopló "Bien. Si fue hippie en algún momento…menudo cambio de carrera!".

Tomando varias respiraciones profundas en la cocina, Naomi volvió a sentarse a la mesa para continuar cenando.

El episodio quedó en lo profundo de la mente del detective, como algo pendiente de resolver. La reacción de Naomi al nombre no podía ser causada por las razones que ella dio.

Al día siguiente Blair se dirigió a la estación policial luego de entregar los exámenes corregidos.

Llegó al escritorio de Jim y como no había nadie, se sentó a repasar la pila de informes que estaban a un costado de la mesa.

"Hey Blair!" escuchó la voz de Jim luego de media hora de trabajo. Jim entró acompañado por Hudson.

"Hudson, este es mi compañero Blair Sandburg, antropólogo y observador en la estación" lo presentó el detective.

Inmediatamente notó el corazón acelerado de Hudson.

"Mucho gusto" saludó Blair con una sonrisa extendiendo la mano.

El agente demoró unos instantes en tomar la mano ofrecida, pero al tomarla dio un apretón fuerte.

"Igualmente, Blair, mi nombre es Mark" respondió mientras observaba con una expresión extraña al muchacho.

Una expresión que era mezcla de alegría y nostalgia, y que inmediatamente cambió a una indiferente, en cuanto se diera cuenta que Jim lo observaba con un ceño.

Ellison observó atentamente el intercambio y abrió los ojos sorprendido al darse cuenta que el aire familiar que tenía el agente se debía a que tenía los mismos ojos azules de Blair y la misma forma de su boca. Seguramente, si se dejara el cabello más largo también se notarían los rizos que ahora eran solamente ondas en su pelo corto.

Lentamente comenzó a atar cabos entre la reacción de Naomi y la de Mark, pero se resistió a pensar que este hombre pudiera ser el padre tan anhelado de Blair.

Blair, por su parte, no reparó en el parecido que tenía con el hombre.

"Blair nos puede ayudar con el caso" dijo el detective, dejando para después el inquietante descubrimiento.

Los tres hombres se prepararon para analizar los datos y gráficos de los crímenes.

Las fotos estaban custodiadas por Jim, quien no quería exponer a Blair a los detalles más crudos.

"Esta es la disposición en que quedan los cuerpos" dijo Jim extendiendo una serie de páginas en donde los miembros mutilados estaban representados por líneas rojas, armando el símbolo representado claramente.

Blair los observó detenidamente pero sin poder imaginarse un cuerpo doblado en esos ángulos tan impares.

"Cómo logra colocar los cuerpos de esa manera?" preguntó.

"No son los cuerpos Blair, son los brazos y piernas cortados" respondió Mark.

Blair tragó, incapaz de imaginarse semejante carnicería. No hizo ningún intento por ver las fotos.

"Oh" contestó.

Continuó mirando las páginas.

"Estos símbolos me parecen conocidos, pero tendré que revisar algunas cosas antes de asegurarles algo. Hay algún otro dato de la escena del crimen?"

"No de las escenas, Blair. Pero puedo decirte lo que se repite en cada asesinato. El maldito envía 3 cartas, las dos primeras con acertijos y la tercera con el nombre de la víctima, también con un acertijo, pero nunca tenemos el tiempo suficiente para prevenir el asesinato. Siempre llegamos tarde." En el tono de Mark se traslució la frustración.

"Podría ver los acertijos?"

"Aquí están" Jim extendió hacia Blair algunas hojas.

"Bien. Comenzaré a estudiarlos" dijo Blair al tomar las páginas.

"Qué tal si primero nos vamos a almorzar? Tendremos toda la tarde para analizar el tema" invitó Mark.

Para el final del día, Blair había encontrado el significado de los símbolos y había dado todo un marco a los asesinatos.

Formaban parte de rituales para obtener las características más destacadas de las personas asesinadas: la belleza perfecta de la mujer que había sido la primera víctima, la juventud y energía del adolescente que fue el segundo asesinado, el cuerpo bien cuidado y en excelentes condiciones del deportista… así con cada una de las seis víctimas. A través del ritual el asesino creía firmemente que esos atributos se trasladaban hacia su persona gracias a los poderes del dios al que iban dirigidos los sacrificios.

Los acertijos sólo formaban parte de la personalidad morbosa del asesino.

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Hudson salió de la ducha y se tiró en la cama doble de la habitación del hotel donde se hospedaba.

Qué Día! Pensó, suspirando. El niño es realmente inteligente. Detectó en una tarde lo que ni los mejores investigadores pudieron ver en un año!

Sonrió satisfecho. Sí, muy inteligente.

Tomó su billetera y sacó una fotografía que había visto días mejores.

Como siempre, pasó un dedo por el rostro sonriente de la imagen.

Un Blair de 16 años saludaba en la entrada de la universidad de Rainer.

Cuánto tiempo hacía? Si, casi diez años desde la última carta y fotografía enviada por Naomi.

Cerrando los ojos, recordó a la mujer que había sido el amor de su vida.

Recordó los meses vividos con ella, que fueron los más felices de su vida. Ambos eran jóvenes y él creyó firmemente que podría atraer a la mujer a tener una vida estable, casarse, tener niños. Una familia.

Pero Naomi era un espíritu libre, y no tardó en sentir los grilletes que la relación había puesto en su vida.

Después de un tiempo, ella decidió marcharse haciendo caso omiso a todos los ruegos y súplicas que él había hecho.

Mark sonrió, recordando. A pesar de ser un soldado duro, de verdad había rogado y suplicado.

Siete meses después de su partida recibió la primera carta y la primer fotografía de un bebé rechoncho.

Naomi le decía que había tenido a su hijo, que mantenía su decisión de separarse pero que le enviaría fotos y cartas para contarle su progreso. También le pedía que no tratara de convencerla de volver ya que no quería que el niño creciera influenciado por el trabajo de su padre. Y por eso le diría al bebé que no tenía padre.

Y como él en esos meses había progresado en su trabajo militar, decidió aceptar los términos de Naomi y ser un padre a distancia. Un padre cuya existencia sería negada.

A través de los años había tratado de ayudar financieramente a Naomi, pero siempre recibía de vuelta los cheques junto con una carta en donde la mujer le explicaba que ella tenía dinero suficiente para ella y su hijo.

Cuando Blair entró a la universidad, él dejó de recibir las cartas, pero como ahora el niño estaba en una institución oficial fue fácil seguirle el rastro. Y pudo ayudarlo económicamente a través de "premios" por ser el mejor estudiante, por escribir el mejor ensayo, y cosas así. Al punto que Blair nunca sospechó nada.

Mark comenzó a vestirse, pensando en salir a cenar, cuando alguien tocó a su puerta.

"Naomi!" exclamó al ver a su visitante.

"Hola Mark" respondió ella con una sonrisa.

Se miraron un momento y luego se abrazaron. Permanecieron unidos durante unos minutos.

"Pasa. Siéntate" ofreció Mark, señalando uno de los sillones "No esperaba verte"

Naomi ensanchó su sonrisa "Yo tampoco esperaba verte de nuevo Mark, pero de verdad me alegro que haya sucedido… te encontré llamando a todos los hoteles preguntando si tenían un Mark Hudson entre sus huéspedes"

"Quieres tomar algo?"

Ante el asentimiento de ella, él preparó unas bebidas del minibar de su habitación.

"Creo que tenemos mucho de que hablar" dijo Naomi tomando el vaso ofrecido por Mark con una sonrisa de agradecimiento.

Mark se sentó frente a ella con su propio vaso "Sí." Respondió "tenemos mucho de qué hablar".