Descargo de Responsabilidad:

Evangelion, sus personajes y entorno son propiedad de Hideaki Anno y Gainax. Toda marca, serie, película o juego que se mencione en este fic es propiedad de sus dueños o creadores. Yo solo soy responsable de la forma en la que desarrollan los hechos en esta historia. Al igual que muchos de los que publican aquí no cuento con su consentimiento.


Nota Inicial:

Esta historia no pretende ser canónica ni sus personajes tendrán exactamente la misma personalidad que en la serie original, habrá similitudes con el manga, anime y las Rebuild, pero más que nada, muchas diferencias.

Mantenemos los colores en los diálogos:

Shinji (Violeta)/Asuka (Rojo)/Mari (Rosa)/Misato (Marrón)/Gendo (Naranja)/Fuyutsuki (Verde Oscuro)/Naoko (Bordo)/Kaji (Marrón Claro)/ Nuevos personajes al final para no hacer spoiler.

–Dialogo Normal–

Dialogo Mental o de personaje no presente físicamente– Ejemplo: alguien a través de un teléfono, radio o pantalla.

–«Pensamiento de un personaje dentro de un diálogo o la narración»–


The Last Rebuild

Segundo Arco: Adolescencia Conflictiva

Capítulo I: De Vuelta en Tokio-3

Tras más de una hora y media, los esfuerzos de Shinji por dormir resultaron infructuosos, su mente no paraba de pensar en Asuka y su forzosa separación. El remordimiento no lo dejaba tranquilo, los dos estuvieron de acuerdo en que esta era la decisión correcta. Incluso, ella le ordenó que aprovechara para entrenar como piloto, si es que era asignado.

Viendo que no podría dormir, y ver una película también lo haría pensar en su novia, el morocho recordó que aún no había visto la carta de Mari, que Kaji le dio al llegar al aeropuerto, ya estaba en vuelo, así que era el momento de leerla. Al abrirla, encontró una carta en inglés; idioma que ya conocía bien; y otro sobre con su nombre en Kanjis; aún no lo dominaba debido a la falta de práctica; no le dio mucha importancia y pasó a leer la primera carta:

Hola Shinji.

Hubiese preferido darte esto en persona y responder las preguntas que surgirán, pero lamentablemente, nuestras circunstancias no lo permiten. La carta está en japonés, por lo que tal vez no logres entender por completo su contenido, es por ello que te he enviado una aplicación a tu celular, para que la traduzca por ti. Sé de qué trata la carta y tengo una igual para Asuka, no debes hablar con ella sobre esto hasta que se vuelvan a reunir en Tokio-3. Lamento pedirte este favor, pero fue un encargo de tu madre y Kyoko.

En este momento, te confirmo que el motivo por el que tu padre te ha convocado, es para que te conviertas en el piloto de la Unidad 01. No tuvo más remedio que llamarte, dado que su otro candidato, resultó herido en un intento de activar la Unidad 00. Sinceramente no sé si tenga algún otro motivo o si aprovechará la oportunidad para volver a acercarse a ti.

La carta fue escrita por tu madre antes del accidente de Kyoko, creo que le agrego algunas cosas antes de realizar la activación de la Unidad 01. Solo debía entregártela si te convertías en piloto y cuando tu salida al campo de batalla fuera inminente o en su defecto, cuando tuvieras 18 años. Dado que la aparición de los Mensajeros es inminente y te diriges al lugar donde se desarrollarán la mayoría de las batallas, cumplo con mi promesa. Espero que cuando la leas, puedas comprender que ninguna encontró una alternativa. Puedes llamarme al llegar para que aclare todas tus dudas.

Buena suerte Shinji.

El corazón se Shinji latió con fuerza, las emociones a flor de piel, temor, alegría, ansiedad, tristeza y curiosidad. Intentó calmarse antes de abrir la carta, sacó su celular y buscó la aplicación que Mari mencionó, la configuró de japonés a inglés, era la mejor opción, aun confundía algunas palabras en alemán.

Una vez estuvo listo, el adolescente tomó la carta y observó detenidamente con algo de nostalgia, se quedó un momento contemplando su nombre escrito de puño y letra por su madre, la abrazó con cariño antes de abrirla con el mayor de los cuidados, tratando de no dañarla, para poder conservarla como otro recuerdo de ella. Intentó leerla sin el celular, pero algunas palabras lo confundían demasiado, por lo cual la escaneó completamente, antes de introducirla nuevamente en el sobre y guardarlo en su mochila para no perderlo antes de leer su contenido en el móvil.

Mi querido Shinji.

Realmente no sé bien por dónde empezar, es casi un hecho, que cuando leas esta carta estés por atravesar una prueba muy difícil, estás por salir al campo de batalla para garantizar el futuro de la humanidad, es una gran responsabilidad para un joven de tu edad, si no me equivoco debes tener ya unos 14 años. Me hubiera encantado estar físicamente a tu lado para apoyarte en este momento, pero lamentablemente tuve que renunciar a ello.

Como ya sabes, tu tía Kyoko y yo trabajamos en los Evangelion, su propósito es enfrentar a los Mensajeros que amenazan la supervivencia de la humanidad. No sé mucho al respecto, solo se me informo que encontraron a los dos primeros, junto con unos pergaminos, que anunciaban la llegada de otros, aproximadamente en 2015. Uno fue hallado en Tokio-3, en cambio el otro se encontraba en la Antártida junto con los pergaminos, mientras lo estudiaban se desencadenó el Segundo Impacto.

Desafortunadamente, cuando trabajábamos con Kyoko para activar la Unidad 02, descubrimos que los Evas no funcionarían sin un alma y la única forma que encontramos de darle una, fue sacrificarnos. Además, sabíamos que era casi un hecho que tú y Asuka serían sus pilotos, no podíamos permitir que nadie más se sacrificara por ustedes, ese es nuestro deber como sus madres. De esta manera garantizamos que ustedes puedan sincronizar con los Evangelions.

No estoy segura, pero con Kyoko tenemos la teoría de que tal vez podamos comunicarnos con ustedes mientras estén sincronizando con el Eva. Si no es así, quiero que sepas que te amo con todo mi ser, estoy muy orgullosa de ti, eres lo más importante en mi vida, espero que aún sigas siendo amigo de Asuka y se ayuden mutuamente en el campo de batalla. Yo también haré todo lo que esté a mi alcance desde el Eva para ayudarlos.

No vayas a culpar a Mari, la obligué a prometerme que me ayudaría, así como yo tuve que ayudar a Kyoko. Ha tenido que guardar este secreto hasta que leas la carta, es lo mismo para Asuka si es que ya recibió la de su madre, o lo será para ti si aún no la hace. Es nuestra voluntad que se mantengan en silencio, hasta que los dos hayan leído su respectiva carta.

Sinceramente espero que mi partida no haya sido tan dolorosa para ustedes, como lo fue la de Kyoko, realmente no pudimos predecir eso, es más, creímos que ella no sobreviviría. Pero de alguna manera su alma se dividió, provocando lo que ya bien sabes. No sé qué pasará en mi caso, tal vez sea lo mismo o tal vez no sobreviva. Lamento que tengan que presenciarlo, pero los necesitó allí cerca para que me den fuerza. Lo mismo le pasó a Kyoko, los necesitaba cerca para tener valor. Sé que fue egoísta de nuestra parte, solo espero que puedan entenderlo y perdonarnos.

Watashi wa watashi no sonzai subete de anata o aishiteimasu, soshite watashi no kokoro wa sore o kesshite wasuremasen. (Te amo con todo mi ser y mi corazón nunca lo olvides)

Tu Okāsan Yui Ikari

La ira y la impotencia se sumaron a las emociones que Shinji estaba sintiendo antes de leer la carta de su madre. Estaba molesto por el sacrificio que él y Asuka, junto con sus madres tuvieron que hacer. Era injusto, con tantos ejércitos esparcidos por el mundo con más experiencia, el destino de la humanidad tenía que recaer sobre ellos. Le tomó mucho tiempo digerir lo que había leído. Empezó a tener miedo de que Mari también se sacrificara como sus madres, sintió pena por el otro piloto, que se lastimó en una prueba de la Unidad 00, seguramente también perdió a su madre o a alguien cercano. A su vez, se enojó con su vieja tutora por ayudar a su madre, y con su madre por ayudar a Kyoko. Pero lo que más lo empezó a inquietar es que otros dos adolescentes estaban por perder a sus madres y Mari colaboraría en ello.

La mente del morocho no paró de pensar en ello, dudaba si debía ocultarle esto a su novia como su madre y Mari le solicitaron, no le gustaba la idea de tener secretos con ella, pero tampoco era apropiado discutir algo tan delicado por teléfono, correspondía hablarlo en persona, cara a cara. Finalmente, decidió que hablaría primero con Mari una vez que estuviera en Tokio-2, de eso dependería de si seguía o no su camino a Tokio-3.

Shinji a duras penas pudo dormitar un poco durante el resto del viaje, no paró de sufrir pesadillas recordando las muertes de Kyoko y su madre, también soñaba que algo semejante la pasaba a Mari. A medida que se acercaba a su destino, cada vez deseaba más no haberse separado de Asuka, de alguna manera su presencia siempre mantuvo los sueños alejados. Esto era igual que cuando ella tuvo que ir sola a Alemania, aunque al menos esa vez sabían cuánto tiempo estarían separados.


Luego de más de 9 horas de intentar descansar y no parar de pensar en lo que le aguardaba, el adolescente logró divisar Tokio-2 a través de la ventana. A su parecer, la ciudad no había cambiado en nada desde la última vez que la vio, esto dibujó una pequeña sonrisa en su rostro afligido, al recordar cuando la vio por primera vez junto a Asuka. Además, tras hablar con Mari, llamaría a su novia para cumplir con su palabra y tratar de que su voz lo reconfortará. Cuando el avión aterrizó, tomó su mochila y fue en busca de su bolso, antes de buscar un lugar tranquilo desde donde contactar con su vieja tutora.

¡Hola, Shinji! –atendió Mari con nerviosismo y preocupación– ¿Te encuentras bien?

–¡¿Tú cómo crees que estoy?! –contestó el adolescente con ira en sus palabras.

Shinji realmente no quería decirlo de esa manera, pero la tensión acumulada se liberó justo en ese momento.

¡Entiendo Shinji! –señaló la ojiturquesa– Discúlpame, dije que respondería tus dudas y eso haré en la medida de lo posible. –aseguró en voz suave tratando de calmarlo un poco– No es la mejor manera, pero no quiero que esto te carcoma por dentro.

–Gomen, no quise decirlo de esa manera, pero solo estallé. –indicó el ojiazul ligeramente más tranquilo– Fue un viaje agotador y no he parado de tener pesadillas, gracias por querer responder.

¡Descuida! Pregunta lo que quieras. –dijo Mari manteniendo un tono suave.

–Tengo tantas preguntas, no sé por dónde empezar. –señaló Shinji aún nervioso y con ansiedad.

Tomate tu tiempo. Responderé todas tus preguntas, siempre que no nos comprometa, que otro pueda oírnos.

–¿Por qué no puedo decirle esto a Asuka? Sé que no es lo mejor hacerlo por teléfono, pero no quiero ocultarle nada.

Lo sé, no es fácil, lo digo por experiencia. –comentó la castaña– Fueron muchos años guardando el secreto, pero es la voluntad de Kyoko y tu madre, que de alguna manera, ella se entere de esta forma, a través de las palabras de su madre.

–Puedo entender eso, me gustaría estar junto a ella cuando lea su carta, haré todo lo posible por no decirle nada.

Gracias Shinji, sé que es difícil, cuando te pregunté por la carta, puedes simplemente decirle que te confirmé que serás asignado como piloto.

–Sí, eso es lo que haré. ¿Estás en peligro? ¿También darás tu vida por el futuro? –preguntó el joven muy preocupado.

No, tranquilo, te juro que ya nadie más se sacrificará para que un Eva funcione. Te lo detallaré más con un mensaje, no es seguro hablar de eso en este momento.

–Entiendo, confió en ti Mari, sé que Okāsan te obligó.

Gracias por entender, pero no me forzó precisamente. Pero entendí por qué lo hizo, espero que tú también lo hagas.

–Un poco, pero aún así duele. –señaló Shinji con la voz un poco quebrada.

Lo sé, a mí también me dolió, no creímos que resultaría de esa manera.

–Okāsan lo mencionó en su carta.

¿Qué es lo que vas a hacer ahora? –consultó Mari.

–No puedo dejar a Asuka enfrentar esto sola y el otro piloto está herido. Pero no se lo pondré fácil a mi Otōsan.

Me parece bien. Debes hacerte respetar, no permitas que se aprovechen de ti Shinji.

–Bueno Mari, es todo por ahora, debo llamar a Asuka antes de que se preocupe.

De acuerdo, cuídate.

–Gracias, lo haré, y gracias por responder.

Descuida, lamento no poder hacerlo en persona.

–Lo sé y lo entiendo. –aseguró el ojiazul e hizo una pequeña pausa antes de continuar– Mari, ¿podre contactarme con mi madre dentro del Eva?

Estoy segura que si logras una buena sincronización podrás al menos sentir su presencia.

–Espero lograrlo entonces. Gracias y adiós Mari.

Adiós Shinji, nos veremos pronto y no dudes en llamarme o mandarme un mensaje cuando necesites hablar.

Después de colgar, el ojiazul notó que Mari ya le había enviado un mensaje, donde explicaba que Yui tenía una teoría para solucionar el problema de darle un alma a los Evas, lo malo es que requería un tiempo que en ese momento no tenían. Tras mucha investigación, su vieja tutora logró comprobarlo y haciendo unas modificaciones, pudo ponerlo en práctica en la Unidad 00. Resultó mucho más sencillo hacerlo con las Unidades 03 y 04, ya que pudo reformarlas desde el inicio de su construcción.

Tras leer el mensaje, Shinji llamó a Asuka.

Te tomaste tu tiempo Baka, ya me estaba preocupando, ¿qué pasó?

–Gomen.

No me vengas con eso y dime que pasó. –ordenó Asuka interrumpiendo la disculpa de su novio con brusquedad.

–Demoré un poco en salir del Avión y debía hablar con Mari primero y ella me entretuvo en la línea.

Cierto, ¿qué decía la carta?

–Me confirmaba que seré el piloto de la Unidad 01. También quería darme algunos consejos y advertencias, además de saber qué es lo que haría al respecto.

Bueno y ¿qué harás?

–Aceptaré, pero no lo haré de inmediato, me haré el difícil. –respondió Shinji– Tú me dijiste que aprovechara el tiempo para entrenar, y no voy a dejarte enfrentar esas cosas sola, además, el otro piloto está herido.

Me gusta que pienses de esa manera, lamento saber que el otro piloto no está bien, ¿qué le pasó?

–Parece que ocurrió un accidente en una prueba con la Unidad 00, Mari dijo que se debió a que es un prototipo, solo tiene algunas lesiones. Por eso mi padre me llamó, ya tenía pensado usar al piloto herido con la Unidad 01.

Oh, bueno espero que todo salga mejor contigo y la Unidad 01, es más avanzada que la Unidad 00 pero no tanto como mi Unidad 02.

–Hablando de eso ¿algún consejo que puedas darme? –consultó el varón algo ansioso.

Oh… ¿Por qué no me lo pediste mientras estábamos juntos?, hubiera sido más sencillo explicarlo cara a cara. –indicó Asuka.

–Bueno, tenía la esperanza de que mi padre quisiera arreglar las cosas entre nosotros y no quería desperdiciar el tiempo que nos quedaba juntos hablando de los Evangelion. –explicó Shinji.

Tiene un punto allí, supongo.

–¿Y bien?

¡No vas a decirme que solo me llamaste para pedirme un consejo! –exclamó la germana fingiendo molestia.

–¡¿Qué?! –preguntó el ojiazul sorprendido– Claro que no, solo no quiero cargarte con lo mal que la estoy pasando sin ti a mi lado, realmente me estás haciendo mucha falta.

Tú también, espero que pronto lleguen órdenes para que nos trasladen allí con la Unidad 02.

–Yo también, al menos gracias a Mari podemos estar conectados siempre. –ofreció el morocho.

Es verdad. Bueno, volviendo al tema, antes de que me empiece a deprimir. Solo siéntate y relájate, imagina que el cuerpo del Eva es el tuyo, si estás calmado lograrás una buena sincronización, no tan buena como la mía, pero lo suficiente como para convertirte en piloto. –explicó Asuka.

–Espero que tengas razón, tal vez no pueda ser de mucha ayuda, pero realmente quiero ayudarte con esto. –aseguró Shinji.

Ten más confianza estoy segura que lo lograrás.

–Bueno, ya debo irme, creo que veo al personal de NERV buscándome para llevarme a la estación de tren.

De acuerdo, llámame más tarde, –pidió la pelirroja– tendré el celular cerca, no creo que pueda dormir mucho, a menos que escuche tu voz.

–Sí, yo tampoco, así que si necesitas hablar llámame, el único motivo por el que no te atendería sería porque estoy entrenando.

Hai, hai, lo sé. Buena suerte, cuídate y saluda a Misato de mi parte, dile que tenemos que hablar cuando nos reunamos.

–¿Sigues molesta por la foto?

Claro, tendré mi venganza en cuanto la vea.

–Está bien, tal vez te dé una mano con eso. Cuídate y saludos a Kaji. Te quiero mucho.

Yo también te quiero. Adiós Shinji.

–Adiós Asuka.

Cuando el morocho se acercaba a los hombres, ellos le preguntaron si él era Shinji Ikari. Tras asentir, lo condujeron hasta un auto negro con vidrios polarizados en el que lo llevaron a la estación de tren.


Una vez en su asiento, llamó a Misato para avisarle que estaba en camino.

Shinji ¿Eres tú?

–Sí Misato, estoy en camino a la estación, unos señores de traje me están llevando.

Oh, sí, son agentes de la sección 2, personal de seguridad de NERV. –informó Misato– Muy bien, en breve saldré para la estación a buscarte, seguro que llego antes que tú, pero por las dudas espérame en la puerta.

–De acuerdo, te veré allí, hasta luego.

Nos vemos.

Al terminar la llamada, llegaron a la estación, había una unidad esperando en el andén. Aparentemente el adolescente era el único pasajero. Una vez que se ubicó en una de las butacas, las puertas se cerraron y el tren se puso en marcha rumbo a Tokio-3.


Mientras tanto, en el cuartel de NERV comenzaron a sonar las alarmas, justo cuando Misato se dirigía a su auto, sin dudarlo la violácea volvió y se encaminó a la sala de control para ver qué era lo que estaba pasando, aún tenía tiempo de sobra para recoger a Shinji.

–¿Cuál es la situación? ¿Porque están sonando las alarmas? –indagó Misato

–Se ha detectado la presencia de un objeto extraño cerca de la costa, el MAGI lo está analizando en este momento. –respondió Makoto, uno de los tres técnicos principales en la sala de control.

–Capitán. –llamó Gendo a Misato en un tono serio e inexpresivo– ¿Ha tenido alguna novedad sobre Shinji Ikari?

–Me dirigía a la estación para esperarlo cuando las alarmas sonaron Comandante.

–¡El MAGI lo confirma como Patrón Azul! ¡Es un Mensajero! –exclamó Maya, otra de los tres técnicos principales con nerviosismo.

–Capitán, vaya por Ikari, lo necesitamos de inmediato. –ordenó Gendo con firmeza, pero completamente calmado.

–Pero, ¡no tiene entrenamiento señor! –señaló Misato al entender las intenciones del Comandante.

–Rei no está en condiciones de pilotar –recordó el Comandante– y aunque no tenga entrenamiento de piloto, tiene entrenamiento en defensa personal y combate, eso es mejor que nada.

–Las JSSDF están en movimiento para interceptarlo. –informó Shigeru, el último técnico del trío principal.

–No servirá de nada, pero al menos nos ganarán algo de tiempo. –comentó Fuyutsuki

–Capitán Katsuragi, no pierda tiempo. Confío en que traerá a nuestro futuro piloto a salvo. –ordenó Gendo, luego se giró hacia los técnicos para continuar– Inicien la evacuación y replieguen los edificios, activen los sistemas de defensa.

Misato no volvió a protestar, aunque no le gustara la idea, debía de ir a buscar a Shinji, al menos para ponerlo a salvo. Corrió hacia el ascensor para dirigirse al garaje a buscar su auto.


Unos 2 minutos más tarde, la peli-morada estaba en su vehículo manejando de manera más frenética de la habitual, intentando esquivar algunos camiones y tanques que se encaminaban a la costa para enfrentar al Mensajero. La estación estaba al otro lado de la ciudad, en las afueras.


Al mismo tiempo, Shinji ya podía divisar la ciudad a través de la ventana, también vio un tren que se acercaba en dirección contraria. Luego de unos instantes lo tuvo al lado y pudo apreciar que estaba completamente lleno de gente. Nunca había visto tantas personas abarrotadas en los vagones, incluso le pareció ver a algunos pasajeros acompañando al chofer.

Finalmente, tras unos minutos y haber cruzado otro tren repleto de gente, llegó a la estación de Tokio-3, no alcanzó a pisar el andén, antes de que las pocas personas en la estación se metieran adentro del vagón. Debió forcejear un poco para que no lo arrastraran con ellos, por lo cual terminó en el suelo de rodillas. Al incorporarse las puertas se cerraron y el coche emprendió el regreso a Tokio-2 a toda velocidad.

Shinji se levantó confundido y se arregló la ropa, tomó su bolso y se puso en marcha hacia la entrada.


Mirando las calles, notó que estaban vacías, parecía un pueblo abandonado, también pudo apreciar que el número de edificios había disminuido en lugar de aumentar, lo cual le produjo un escalofrío que le recorrió la espalda.

De pronto el ojiazul escuchó el rugir de unos motores que se intensificaban poco a poco, al mirar hacia el origen, pudo ver varios helicópteros que se dirigían a la costa. Se giró en esa dirección y a lo lejos notó cuatro picos muy delgados, semejantes a mástiles, pero que se movían de forma pendular, como si algo los sujetara desde la cima de los mismos.

Antes de que pudiera enfocar mejor su vista, el rechinar de unos neumáticos llamó la atención del adolescente, al buscar su origen, se encontró con un Alpine azul que se acercaba a él a toda velocidad derrapando de costado. Shinji se asustó de manera tal, que al intentar retroceder para ponerse a salvo tropezó y cayó de espaldas, sus pies quedaron debajo del vehículo y la puerta del pasajero a solo unos centímetros de golpear sus pantorrillas. Le tomó un instante retroceder en shock e incorporarse solo para ver a Misato sentada en el asiento del conductor.

–¡Misato! –exclamó el ojiazul visiblemente histérico– ¿Estás loca? ¡Casi me matas!

–Gomen, sube te explicare en el camino.

–Déjame recuperarme primero.

–¡No hay tiempo Shinji! ¡Sube ahora mismo! –ordenó Misato en tono autoritario y alzando la voz.

Shinji no dudó y se subió sin decir nada más, el rostro de Misato reflejaba que algo grave estaba pasando. Él estaba seguro que tenía que ver con lo que había visto desde que dejó Tokio-2. Apenas alcanzó a cerrar la puerta, que la violácea ya estaba acelerando y conduciendo alocadamente. El ojiazul se ajustó bien el cinturón, mientras sujetaba el asiento y la puerta.

–¿Cuál es la prisa Misato? –preguntó el adolescente asustado por la manera tan imprudente de conducir de su ex tutora– ¡Si sigues así nos vamos a matar!

–Un Mensajero se está acercando, las JSSDF se dirigen a enfrentarlo, debemos llegar al cuartel de NERV antes de que inicie la confrontación. –informó la conductora visiblemente tensa.

–¡¿Ya llegaron?! –exclamó Shinji sorprendido y empezando a entrar en pánico.

–Lamentablemente. Esperaba poder hablar más contigo antes de llevarte al cuartel.

–No te preocupes por eso.

–Sabes por qué tu padre te llamó, ¿no?

–O quiere recomponer nuestra relación o me necesita como piloto. Por lo que está pasando, pienso que es lo segundo. –indicó el ojiazul reflejando algo de su dolor en la voz.

–Puede que sean las dos. –ofreció Misato tratando de animarlo– Es verdad que te necesitamos como piloto y debes saber que puedes rehusarte. Pero tal vez, tu padre aproveche la oportunidad para volver a acercarse a ti.

–Eso es lo que espero. –dijo Shinji mirando hacia sus pies con tristeza.


Mientras Misato conducía por las afueras de Tokio-3 tratando de alejarse de la zona de conflicto y llegar a un acceso seguro al Geo-Front, vio cómo las tropas de la JSSDF se replegaban y detuvo el auto bruscamente. Shinji agradeció llevar el cinturón bien puesto, de lo contrario podría haber salido volando por el parabrisas o estrellado su cabeza contra la guantera.

–¿Qué demonios Misato?

Ella lo ignoró, tomó unos binoculares y observó detenidamente dónde la batalla se estaba llevando a cabo, las JSSDF ni siquiera estaban haciéndole cosquillas al Mensajero. La ojimarrón divisó un bombardero rumbo a la criatura que parecía una araña y supo que no era bueno.

–¡ABAJO!

Gritó Misato sujetando la cabeza de Shinji y lo obligó a agacharse mientras lo cubría con su propio cuerpo. El adolescente no pudo resistirse y pronto todo fue envuelto por una luz blanca que lo cegó. Solo unos segundos después, los dos fueron sacudidos violentamente por una explosión.

Shinji escuchó un gran estruendo y pudo sentir que el auto era empujado como si algo lo hubiera chocado del lado del conductor y daba algunas vueltas en el aire. Luego de unos momentos, él escuchó que una mujer le hablaba, pero no podía distinguir las palabras, un fuerte zumbido en sus oídos se lo impedía. Aparentemente se había quedado inconsciente, al abrir los ojos, notó que estaba de cabeza y Misato no estaba en su asiento.

–¿Shinji estás bien? –consultó la ojimarrón con preocupación.

–Creo que sí.

El varón miró a su izquierda y encontró a la mujer apoyada en el marco de la puerta del acompañante.

–Ten cuidado, voy a soltarte. –advirtió la peli-morada.

Shinji apoyó sus brazos en el techo del auto, mientras Misato lo liberaba del cinturón. Ella le tendió una mano para ayudarlo a salir.

–¿Puedes ayudarme a enderezarlo?

–Claro, a la de tres. –sugirió el adolescente.

El entrenamiento de Shinji había dado sus frutos, les costó un poco por lo incómodo de la posición en que quedó el auto, pero pronto lo tuvieron de nuevo sobre sus neumáticos.

–¿Qué fue eso Misato?

–Eso, fue el último recurso de las JSSDF, una mina N2, una bomba con la misma potencia de una nuclear, pero sin las consecuencias radioactivas.

–¿Qué acaso están locos?

–Así parece. –concordó Misato encogiéndose de hombros– Al menos da la impresión de que lograron frenar sus movimientos, será mejor que nos apuremos.

Se subieron al auto y continuaron su viaje.


El Alpine vibraba como una vieja camioneta destartalada. La expresión de Misato era muy abatida, por lo que Shinji algo preocupado preguntó:

–¿Estás bien?

–Si, solo adolorida y un poco deprimida.

La mujer hizo una pausa mientras reflexionaba soltando una lágrima: «Este vestido es nuevo y ayer saqué el auto del taller dónde le había hecho unas mejoras

–Gomen. –se disculpó el ojiazul bajando la cabeza.

–Oh no te disculpes, no es tu culpa. Además, NERV cubrirá los gastos, estaba en servicio después de todo.

–Oh, qué bueno, creo.

–¿Tienes la carta de tu padre?

–Sí, en mi mochila.

Shinji tomó su mochila de entre sus pies y buscó la carta dudando por un momento al ver la de su madre, antes de volver a hablar:

–Ah, por cierto, Asuka no estaba feliz con tu pequeña broma y Kaji no le dio importancia.

–Mmm, ella no se lo tomó muy bien ¿no? –dijo Misato un poco deprimida por no obtener la reacción que esperaba de su exnovio.

–Para nada, será mejor que te prepares para cuando venga. –recomendó el adolescente.

–Tranquilo, no creo que haga nada, puede que hasta se haya olvidado para cuando llegue ese momento.

–Lo dudo.

Un sudor frío bajó por la espalda de Misato, recordando el carácter de su ex-pupila.

–Bueno, busca tu credencial de identificación, es provisional. –solicitó la mujer– Si aceptas convertirte en piloto, te darán una definitiva. También te servirá como tarjeta de crédito, NERV cubrirá todos tus gastos siempre que no andes comprando casas o autos. –añadió sonriendo.

–Ya lo veremos, no voy a decidirme hasta que hable con mi padre.

Eso último, Shinji lo dijo con algo de seriedad.

–Pero estamos bajo ataque, eres el único que podría pilotear en este momento, Rei, la otra piloto, está mal herida.

–Misato, solo no quiero que mi padre me vea como una marioneta que puede controlar a voluntad, podría haber pedido la transferencia de Asuka junto con la Unidad 02 y así tener a un verdadero piloto. Con ella aquí, yo habría aceptado sin dudar, nunca la dejaría sola en la batalla.

El adolescente hizo una pequeña pausa y apretó sus puños con ira e impotencia antes de continuar con algo de veneno en la voz:

–Pero en lugar de eso, solo me llamó a mí, volvió a separarme de ella. Sé que no tuvo alternativa la última vez y fue por poco tiempo, pero ahora la decisión era de él.

–Lo entiendo Shinji, pero debes de saber que no hubo alternativa, el tiempo no está de nuestro lado. la transferencia de Asuka y su unidad está en marcha, pero llevará tiempo, fue más sencillo solicitar la tuya. Además no contábamos con que Rei se lastimara, eso ocurrió recientemente. –explicó Misato.

–Lo tendré en cuenta, no te preocupes. Además me conoces, no voy a dejarlos a su suerte, y para fortuna de ustedes, Asuka me dijo que aproveche el tiempo para entrenar como piloto.

La conductora suspiró aliviada ante esas palabras. Los dos permanecieron en silencio el resto del trayecto.


Luego de unos minutos llegaron a un túnel de acceso al Geo-Front.

–Este es el acceso más seguro en este momento, además ahorraremos algo de tiempo.

–Muy bien. –dijo el varón comenzando a ponerse nervioso y ansioso.

Avanzaron varios metros hasta llegar a una cinta transportadora de vehículos como las que Shinji conocía de sus visitas con su madre, recién ahí Misato volvió a romper el silencio:

–¿Cómo te sientes con la idea de tener que salir al campo de batalla?

–Sinceramente estoy aterrado. No sé lo que me espera, nunca tuve la oportunidad de entrar en una Entry Plug, Asuka me dio algunos consejos por las dudas para que estuviera lo más preparado posible, pero…

–Entiendo, –interrumpió la peli-morada– aún así, es algo que da miedo ¿verdad?

–Hai.


Finalmente, los dos llegaron a un estacionamiento dónde dejaron el auto y se dirigieron a un ascensor. Antes de entrar en el elevador, debieron deslizar sus credenciales para poder acceder al mismo. Dentro, Misato marcó el piso al cual debían dirigirse, pero el ascensor se detuvo un par de pisos antes, para que se subiera Ritsuko Akagi.

La doctora era casi idéntica a su madre, pero tenía el cabello lacio en tono rubio y más largo, evidentemente teñido, también ojos verdes y un distintivo lunar debajo del izquierdo. Llevaba una bata blanca abierta sobre un traje de baño celeste.

–El comandante me envió a buscarte, temía que te perdieras y no es un buen momento para eso. –informó Ritsuko.

–Oh… ya veo que confían en mí. –indicó la ojimarrón bastante ofendida mientras una gota de pena bajaba por su nuca.

–No sería la primera vez. –señaló Akagi.

–Sí, sí lo que sea, vamos a la sala de control ¿no? –consultó Misato.

La Capitana siempre usaba la misma ruta para llegar desde su departamento a su oficina y al puente de mando, siempre que debía usar otro acceso como en este caso se perdía.

–No, a la jaula de la Unidad 01, el comandante nos espera allí. Ordenó que inicien los preparativos para activarla y lanzarla. –respondió la falsa rubia.

–Oh... veo. Shinji tu padre es el comandante. –aclaró Katsuragi.

–Aunque creo que ya sabes por qué estás aquí, será mejor que revises esto.

Dijo la doctora mirando a Shinji y entregándole una carpeta que decía "CONFIDENCIAL" en letras rojas.

El puberto la empezó a hojear, claramente era información sobre el Eva y los objetivos de NERV. A su vez observó unas hojas con información de los pilotos. Estas carecían de una imagen, pero detallaban la edad y ubicación de cada uno, junto con su estado.

En la hoja de Asuka, indicaba que estaba por ser transferida junto con su unidad a Tokio-3 y la de él, que estaba por ser activado. Mientras que en la de Rei se informaba que se encontraba incapacitada temporalmente debido a un traumatismo craneal, un brazo y pierna dislocados, además de algunos hematomas en el resto del cuerpo.

Cuando Shinji levantó la vista de la carpeta, llegaron a su destino. El cual era una especie de muelle, una lancha los estaba esperando, pero en lugar de agua había un líquido morado. Los tres subieron a la embarcación y se dirigieron a la pared opuesta, donde había unas escaleras, al atravesar la puerta a la que estas conducían, arribaron a una habitación completamente oscura, las luces se encendieron luego de que la puerta se cerró detrás de ellos.


Allí, frente a él, estaba la Unidad 01, tal cual la recordaba. Era sumamente imponente, sintió una opresión en el pecho al pensar que en ella descansaba el alma de su madre y que cuando ingresara en el Eva, tal vez podría volver a hablar con ella.

–Al fin has llegado, ha pasado un largo tiempo. –saludó Gendo con algo de frialdad.

–Otōsan.

–Los preparativos están listos. –informó la doctora.

–No tenemos tiempo para que te pongas un traje, el Mensajero ha reanudado su avance hacia nosotros. –indicó el Comandante.

–Esperas que, así como así, ¿me suba y lo pilotee? –cuestionó el ojiazul.

–No tenemos opción, el otro piloto está herido y su unidad en reparación. –respondió el padre del adolescente sin reflejar emociones.

–No hemos hablado en años y pretendes que simplemente acepte subir en esto, donde mi madre murió. –reprochó Shinji.

Gendo no se inmutó ante la queja de su hijo solo le dio la razón:

–Lamentablemente es así.

–¿Solo me llamaste para que pilotee?

–No puedo perder el tiempo discutiendo esto ahora, ¿vas a pilotearlo o no?

Fue lo que preguntó el Comandante sin demostrar ningún afecto por quien tenía en frente. El ojiazul se quedó en silencio, ya había tomado una decisión, pero no se lo pondría fácil a su padre. Necesitaba que él reconociera que se requería de su ayuda. Considerando que el tiempo realmente los apremiaba Shinji, miró hacia abajo para ocultar su determinación antes de consultar:

–¿Cómo sabes que funcionará?

–Solo lo sé, debes confiar en mí. –indicó el castaño.

–No sé si puedo hacerlo. –dijo el morocho por lo bajo.

–No tenemos tiempo para esto, traigan a Rei. –ordenó Gendo antes de continuar en tono frío y sin un ápice de emoción– Capitán, escolten a Ikari a un refugio.

En ese momento, la puerta opuesta a la que las mujeres junto con Shinji usaron para ingresar se abrió y un grupo de médicos avanzó trasladando a una joven de cabello azul claro con muchos vendajes en una camilla. El ojiazul asumió que esta sería Rei, no pudo ver su rostro, ya que un fuerte temblor se sintió y las alarmas sonaron.

La fuerte sacudida provocó que todos los presentes cayeran al piso y la camilla se volcara junto con la chica. Uno de los médicos se golpeó con la baranda de contención y quedó inconsciente, el otro cayó en el extraño líquido morado. Mientras se levantaba, Shinji pudo ver que una de las luces había quedado colgando del techo y estaba por caer encima de Rei, él no lo dudó y corrió hacia ella gritando:

–¡CUIDADO!

Cuando el morocho llegó a ella se escuchó que la luz se desprendía y caía sobre ellos. Lo único que pudo hacer, fue cubrir a la chicha con su propio cuerpo mientras trataba de alejarla un poco del punto del impacto, pero no fue suficiente. Él cerró los ojos con resignación y escuchó dos poderosos estruendos, al no sentir ningún dolor abrió lentamente sus orbes y observó que uno de los brazos del Eva los había cubierto y dijo mentalmente:

Arigato Okāsan.

–Rei, necesito que pilotees la Unidad 01.

Informó Gendo como si nada hubiera pasado, pero tenía una sonrisa de victoria en su rostro al ver que el Eva había protegido a Shinji.

–Siií se…ñor. –respondió Rei con la voz temblorosa por el dolor y apenas consciente.

En ese momento Shinji dirigió su mirada hacia la chica que sostenía en sus brazos y se quedó sorprendido y sin habla. Rei era el vivo reflejo de su madre, solo que sus ojos eran rojos y el cabello de un tono azul claro, la adolescente intentó separarse de él para ponerse de pie y dirigirse hacia la Unidad 01, pero Shinji se lo impidió.

–¡Lo haré! –afirmó el ojiazul con seriedad y mirando con odio a Gendo– Pero debemos hablar si sobrevivo, Otōsan.

El médico que cayó en el líquido se acercó y tomó a la chica, Misato y Ritsuko enderezaron la camilla para que la colocaran en ella.

–De acuerdo, Ritsuko encárgate, Capitán, la veré en la sala de operaciones. –señaló el Comandante, dándose la vuelta para desaparecer de la vista.


Shinji fue guiado por Ritsuko hasta el Entry Plug, la doctora le dio algunas indicaciones antes de entregarle unos receptores neurales, para luego cerrar la compuerta. Poco a poco la cápsula se llenó de LCL, el morocho contuvo la respiración por instinto y la sensación de náuseas que le estaba provocando el olor que desprendía.

¡Shinji! ¡Respira! ¡Debes respirar el LCL!

El ojiazul dejó salir el aire, inhaló y sintió la incomodidad del líquido llenando sus pulmones, antes de responder con molestia en la voz:


Sí, lo sé, es solo que no es tan sencillo.

–Shinji ¿cómo te sientes? –preguntó Ritsuko ya ubicada en el puente de mando.

Incómodo y nervioso.

–No me refería a eso, sino a si sientes algún dolor.

Gomen, no, estoy bien.

–Iniciando secuencia de sincronización. –anunció Maya.

–Sistemas de lanzamiento listos. –agregó Makoto.

–¡Punto Crítico superado! Sincronización al… –dudó Maya de las lecturas antes de concluir– 70%.

–¿Qué? ¡Eso es imposible!

Cuestionó la doctora muy sorprendida y se giró para observar a Gendo, quien contemplaba todo el desarrollo desde su pedestal estoico.

–Lo comprobé dos veces, los sistemas están en perfecto funcionamiento. –aseguró la Teniente Ibuki– Su sincronización supera a la de Rei y sin entrenamiento.


Mientras tanto, Shinji se estaba concentrando en la presencia reconfortante que estaba sintiendo dentro del Entry Plug. Estaba seguro que era la de su madre y comenzó a llamarla mentalmente, no quería hablar en voz alta, le pareció que no sería seguro revelar lo que había aprendido de la carta de Yui.

¡¿Shinji! ¡Has crecido tanto!

¡Okāsan! ¡¿Eres tú?!

Sí, hijo, te he extrañado tanto. Me encantaría discutir tantas cosas contigo en este momento, pero debemos concentrarnos en la batalla. Te ayudaré en todo lo que pueda.

Entiendo. –dijo Shinji con pesar– Entonces debemos ganar para que podamos volver a comunicarnos.

Seguramente lo haremos. Cuando te sometas a alguna prueba de sincronización, podremos intercambiar pensamientos con más fluidez y tranquilidad, pero debemos tener cuidado de que tu sincronización no suba mucho o sospecharán. –advirtió Yui– En este momento has alcanzado un muy buen porcentaje, puedo ver que los consejos de Asuka fueron útiles, me alegro que sigan juntos.

Gracias, yo también. Pero creo que tu carta fue de gran ayuda, supe en que tenía que pensar.

Debido a la emoción que sentía, Shinji tardó un poco en darse cuenta de que no había hablado nada sobre Asuka y preguntó antes de que su madre volviera a hablar:

¿Cómo supiste todo eso?

Primero, me alegro de que la carta ayudara, en cuanto a tu pregunta, puedo ver tus pensamientos superficiales y recientes. Te lo explicaré y discutiremos más sobre eso durante tus entrenamientos. ¡Confío en tus habilidades!

Oh… bueno. –dudó el ojiazul en que decir tras escucharla– Arigato supongo.


En ese momento sintió una gran presión en su cuerpo que lo hundía en su asiento, cuando la catapulta lo trasladaba a la superficie.

¡Abre los ojos hijo! Debes ver lo que estamos por enfrentar, no te preocupes yo te protegeré desde el Eva.

Tras estas palabras de Yui, una lámina compuesta por hexágonos naranjas y transparentes se materializó frente a la Unidad 01, justo a tiempo para detener una de las extremidades del Mensajero que se dirigía al pecho del Eva. Al verla acercarse, Shinji se protegió con sus brazos, provocando que el gigante violeta imitara sus movimientos.

Eso, es la principal defensa del Eva Shinji. Lo llamamos Campo AT. –informó su madre.

¡Bien hecho Shinji! ¡Esos sí que son buenos reflejos! –elogió Misato a través del radio.

–Gracias. –dijo el ojiazul tanto a Misato como a su madre.

Ahora intenta caminar y tomar distancia para que podamos estudiar al objetivo y determinar el mejor curso de acción. –solicitó la ojimarrón.

Shinji obedeció, intentó dar un paso hacia atrás, pero tropezó y se estrelló contra el edificio a su espalda, causando grandes daños en su estructura y una lluvia de escombros.

Tranquilo Shinji, un paso a la vez, hasta que te acostumbres. –indicó la Capitana.

–Gomen, lo intentaré.

Solo concéntrate en caminar, yo me ocuparé de la defensa, no te preocupes.

Lo intentaré, gracias Okāsan.

A la vez que se concentraba en retroceder sin volver a tropezar, Shinji observó al monstruo que tenía en frente, era una especie de araña.

El cuerpo del Mensajero parecía un caparazón de tortuga de espalda. La parte superior era liza, de un color verde claro, mientras que la inferior poseía una forma ovalada cónica de color negro. En ella se encontraban unos ocho ojos, encerrados en pirámides, cuatro de ellos estaban unidos por una línea roja que formaba una delgada cruz.

Las pirámides que los contenían se encontraban derechas, y en el centro de la cruz había un noveno ojo. Los otros cuatro ojos restantes, estaban en pirámides invertidas. Entre los que conformaban la cruz, unidas por una línea roja a la hendidura, desde donde salían las extremidades que lo mantenían en pie.

Sus piernas estaban compuestas por tres segmentos, luego del primer segmento conectado al cuerpo se dividía en un par, compuesto de otros dos segmentos. Con lo cual, poseía ocho patas.

Debajo del Mensajero, se divisaba un rastro de agujeros sobre el asfalto. Al mirar detenidamente, desde los ojos que conformaban la cruz y a través de esta, descendían enormes gotas de un líquido rojizo, cuando se encontraba en el del centro, caían como si fueran lágrimas. Seguramente era algún tipo de ácido por el rastro que había dejado tras él.

Shinji ten cuidado, no sabemos de lo que ese Mensajero es capaz.

–Sí Misato. –respondió Shinji.

Shinji. –llamó Ritsuko– En la palanca derecha tienes tres botones. Uno es un gatillo para las armas de fuego, cerca de la parte superior, debajo de este tienes otro que abre el pilote de tu hombrera izquierda, para liberar un puñal. Es el Cuchillo Progresivo, la hoja vibra a alta velocidad, permitiéndote cortar cualquier material como si fuera mantequilla. –continuó explicando– Por ahora ignora el que se encuentra en la parte superior y tiene una tapa. Una vez que abras la hombrera y tengas el puñal en la mano, mantén presionado el gatillo para activar la vibración de la hoja. También puedes cambiarlo a tu mano izquierda si te resulta más cómodo y usar el gatillo de la otra palanca.

–Entendido. –aceptó el morocho.

Shinji siguió las instrucciones y sostuvo el arma con la mano derecha del Eva, al apretar el gatillo, la hoja comenzó a vibrar y se iluminó con un resplandor amarillento. El zumbido de la hoja atrajo la atención del Mensajero, que clavó sus pares de piernas traseras en el suelo y se balanceo hacia adelante enviando las dos extremidades de adelante hacia la Unidad 01 como si fueran lanzas, mientras que los complementos delanteros se movieron hacia el suelo, imitando el movimiento de un esgrimista al lanzar una estocada.

Yui no logró levantar el Campo AT a tiempo para detener el golpe, pero los reflejos de Shinji, obtenidos durante su entrenamiento de combate, lograron evitar que la criatura le atravesara los hombros. En su lugar, solo recibió un corte en su antebrazo izquierdo, él sintió un rasguño en su propio brazo en la misma posición.

Disculpa hijo, no lo vi venir.

Descuida, pero debemos estar atentos. Tengo una charla pendiente con Otōsan, y realmente deseo volver a ver a Asuka.

Me aseguraré de eso, no me volverá a sorprender.

Shinji, buen movimiento, pero ten más cuidado, tu sincronización subió a 78%, cuanto más alta sea, mayor será el daño reflejado en tu cuerpo. –explicó la doctora.

Bien hecho Shinji, la próxima vez que te ataque, intenta sujetar una de sus extremidades con la izquierda y cortarla con tu Cuchillo Progresivo para desarmarlo. –aconsejó Misato.

–Lo intentaré. –le respondió el joven piloto a su vieja tutora antes de hablar mentalmente con su madreOkāsan, cuida mi derecha y yo cuidaré la izquierda para intentar desarmarlo.

Lo tengo, ten cuidado.

Shinji se concentró en los movimientos del Mensajero, pudo apreciar que cuando se balanceaba hacia atrás estaba tomando impulso para lanzar su ataque. Decidió esperar hasta el último segundo, antes de torcer el cuerpo del Eva hacia la izquierda para realizar su contra-ataque.

Cuando el Mensajero iba rumbo a los hombros de la Unidad 01, el morocho notó que el enemigo había corregido su ángulo de ataque, esta vez sus extremidades venían más juntas. Afortunadamente cuando Shinji giró el torso del gigante violeta, Yui desplegó el Campo AT cubriendo su flanco derecho, el ángulo de contacto provocó que la extremidad siguiera de largo arrastrando al Mensajero más adelante de lo que pretendía y clavó sus extremidades en el edificio.

En ese instante, Shinji aprovechó para usar sus dos manos y cortar el segmento que tenía enfrente, justo en la unión. Fue tan preciso, que el Mensajero no se percató de que había sufrido una amputación hasta que retrocedió. Fue allí que el monstruo soltó un rechinido horrible, que recordaba a los cuentos de las Banshee. No se podía apreciar si era de dolor o de ira.

El Mensajero giró un poco su cuerpo logrando que el ojo de en frente, el más cercano a su extremidad dañada mirara de frente al Eva. Entonces, un fino chorro del líquido rojizo salió disparado desde el orbe hacia la Unidad 01. Por fortuna Yui estaba atenta y desplegó el CampoAT para protegerse.

El líquido corrosivo salpicó todo lo que tenía cerca de la barrera, provocando grandes daños. La cantidad y la presión no se comparaba con las gotas que había soltado anteriormente. Uno de los edificios más cercanos se desmoronó y se fundió en el líquido, dejando un gran cráter cuando fue absorbido por la tierra. Lo mismo le pasó a todas las estructuras de metal cercanas que fueron impactadas por la sustancia.

¡Eso estuvo cerca! –exclamó Yui– Creo que sería mejor que pasemos a la ofensiva, antes de que nos tome desprevenidos.

Tienes razón. Si no hubieras reaccionado, habríamos perdido un brazo o más.

Ten mucho cuidado Shinji, ese líquido es muy peligroso para la armadura del Eva y no puedo predecir lo que le hará a la parte orgánica, mucho menos a tu cuerpo, sin importar que tan baja pueda llegar a ser tu proporción de sincronización. –advirtió Ritsuko– Actualmente estas en 79%.

–Misato, ¿alguna sugerencia para la ofensiva? –consultó el piloto.

Déjame pensar.

¿Porque no esperamos a su próximo movimiento? Yo desplegaré el Campo AT para que tú avances hacia él e intentes cortar esos grotescos y molestos ojos.

Me suena bien.

Shinji transmitió la idea de su madre a Misato como propia y ella la aprobó. Era riesgoso, pero también lo era mantener la misma táctica del primer contraataque.

Tras unos instantes, el Mensajero volvió a lanzarse hacia adelante, pero esta vez se detuvo a mitad de camino y volvió disparar su ácido desde el ojo. Yui ya había desplegado el Campo AT y Shinji se concentró en correr hacia el cuerpo de su enemigo. A medida que se acercaban las extremidades más próximas del Mensajero, estas fueron salpicadas por su propio ataque, lo que provocó que cesara con el mismo e intentara retroceder.

Shinji no le dio la oportunidad, en cuanto el ácido dejo de fluir Yui bajó el Campo AT, mientras que, en un movimiento fluido, el Cuchillo progresivo cortaba de manera horizontal los tres ojos que estaban de frente a la Unidad 01. Esto provocó que el Mensajero se arrojara hacia adelante, estrellándose contra el suelo y soltara otro rechinido un poco más agudo indicando que claramente le había dolido.

Ahora Shinji, salta sobre él y córtalo a la mitad. –ordenó Misato.

¡Tiene razón es nuestra oportunidad! Debemos abrirlo y tratar de llegar a su núcleo para acabar con él.

Shinji saltó sobre el Mensajero y enterró el Cuchillo Progresivo lo más arriba que pudo, antes de empezar a llevarlo hacia abajo. A medida que el corte descendía, se escuchaban pequeños chasquidos, como si estuviera abriendo la concha de un crustáceo. Las extremidades del extraño arácnido oscilaban con frenesí e impotencia, uno de los pies del Eva le impedía levantarse y resistirse.

La Unidad 01 estaba tan cerca, que sus largas piernas no podían alcanzarlo, tras unos segundos Shinji logró llegar al final. Afirmó las piernas del gigante violeta en el suelo, teniendo la precaución de no tocar el ácido que emanaba de los ojos del Mensajero. Hundió las manos del Eva en el corte y con mucho esfuerzo lo fue abriendo, como si fuera un cirujano separando las costillas de un paciente para acceder a su corazón.

Un asqueroso chasquido se escuchó, similar a un hueso que se rompe, cuando la espalda del Mensajero finalmente dejó de resistir. El morocho pudo ver un pequeño punto rojo, guio las manos de la Unidad 01 hacia la carne y empezó a apartarla, revelando un gran orbe rojo brillante que titilaba al ritmo de un latido.

¡Ese es! Debemos apuñalarlo y destruirlo. –indicó Yui.

El Cuchillo Progresivo impactó con violencia contra el orbe, y apenas le hizo un rasguño.

Sigue, no te detengas.

Lo intento. –aseguró el ojiazul apretando los dientes.

Golpe tras golpe, el puñal apenas avanzaba un poco más y se empezaban a manifestar grietas en la esfera que se extendían como raíces con cada impacto. Parecía que pronto cedería, pero de pronto dejo de titilar y empezó a brillar más intensamente.

¡Shinji retrocede! –exclamó su madre con horror.

–¡¿Qué?! –preguntó verbalmente Shinji sorprendido y con temor en la voz.

El morocho no pudo detener su último ataque. Cuando impactó con el orbe, la intensidad del brillo se fue haciendo tan intensa que lo dejó ciego. Yui apenas pudo activar el Campo AT de la Unidad 01, antes de que la esfera estallara.

La explosión envió una gran llamarada hacia el cielo, dividiéndose en tres para formar una cruz de fuego. La barrera protegió al Eva, pero no pudo evitar que fuera arrojado contra el edificio a su espalda y lo atravesara. La fuerza del impacto dejó inconsciente a Shinji y poco a poco la Unidad 01 se desactivó.

Lo hiciste muy bien Shinji, ahora descansa, volveremos a hablar pronto.


Shinji se despertó algo aturdido y desorientado, un pitido lo había sacado de su sueño sin sueños, miró con odio el aparato que controlaba su ritmo cardiaco. Le habría encantado seguir durmiendo, le preocupaba que la próxima vez que intentara descansar, las pesadillas volvieran a agobiarlo como ocurrió durante su viaje.

El morocho miró hacia el techo, tratando de recordar cómo llegó aquí, pero no tuvo éxito, su único pensamiento fue: ¿Cuántos techos desconocidos tendré que contemplar, antes de volver a ver a Asuka? Tras su reflexión, la puerta se abrió y vio a Misato con una leve sonrisa ingresar en el cuarto.

–¿Cómo te sientes Shinji?

–Bien, ¿cómo llegué aquí?

–Oh, eso, ¿qué es lo último que recuerdas? –consultó la peli-morada.

–Estaba tratando de acabar con esa cosa, cuando una luz intensa me cegó. –narró el ojiazul.

–Entiendo. Bueno, resulta que el Mensajero se autodestruyó. Parece que lo acorralaste y al ver que no podría evitarlo quiso llevarte con él.

–Oh… –pronunció Shinji algo sorprendido– ¿Qué tan malo fue?

–Solo algunos daños estructurales, hasta donde sé, todos los civiles habían sido evacuados a refugios un poco antes de que llegaras a la ciudad y el Campo AT de la Unidad 01 contuvo la mayor parte de la explosión, enviando la onda de choque hacia el cielo. –detalló Misato.

–No recuerdo nada de eso.

El varón se acomodó un poco para quedar sentado en la cama.

–Según Ritsuko, debes haberlo hecho de manera inconsciente cuando intentaste protegerte. Tras eso la Unidad 01 se desactivó, enviamos equipos de recuperación para transportar al Eva de nuevo a los cuarteles donde te sacaron del Entry Plug, trayéndote aquí para comprobar que no hubieras sufrido ningún daño. –explicó la Capitana– De acuerdo a los doctores, solo tienes un rasguño en el brazo izquierdo y un golpe en la cabeza, pero nada serio, si quieres ya podemos irnos.

–¿Qué hay de mi padre? Tenemos una charla pendiente. –señaló el morocho.

–Sus órdenes son que descanses por hoy, mañana te recibirá en su oficina.

–¿Tienes idea de en dónde me quedaré?

–Conmigo por supuesto. –anunció Katsuragi– El Comandante dijo que no tiene espacio en sus aposentos en el cuartel, además de considerar que era inapropiado que un piloto viva con él.

–Veo. ¿Y no es inapropiado que tú y yo convivamos?

–Al parecer no, además tengo bastante espacio en casa y ya estoy a cargo de tu seguridad.

–En ese caso...

Shinji se inclinó para hacer una reverencia en la cama antes de volver a hablar:

–¡Gracias por recibirme!

–Olvídalo.

Respondió Misato agitando su mano hacía abajo en señal de que se detuviera.

–Es un placer para mi hacerlo. Pero tengo una mala noticia. –anunció la peli-morada tras una pausa y dudando de cómo comunicarlo antes de continuar– Deberás ir al colegio.

–Oh, claro… –aceptó el varón, pero luego de procesar lo que le había dicho exclamó con incredulidad– ¡¿QUÉ?!

–También son órdenes. –indicó la Capitana hundiendo sus hombros.

–¡Pero si ya me gradué de la Universidad! –protestó Shinji con fastidio– ¡Tengo un título que lo prueba!

–Lo sé, pero aún no dominas el Kanji, y dado que vivirás aquí no tienes alternativa. Además, Rei también acude allí y es tácticamente conveniente para nosotros tener a todos los pilotos en un mismo lugar en caso de emergencia.

–Eso quiere decir que cuando Asuka venga, ¿también tendrá que ir?

–Así es, pero les asignaremos solo materias que les permitan dominar el Kanji pronto, además de algunas, que son de carácter obligatorio.

–Esto no le va a gustar nada a Asuka.

Señaló el ojiazul temblando de solo pensar en la reacción de su novia. Se llevó la palma de la mano derecha a la frente para masajear sus sienes con el dedo mayor y el pulgar. No le sirvió de mucho y finalmente exclamó con frustración:

–¡Demonios! A mí no me gusta para nada.

–Te comprendo. ¿Podrías decírselo a Asuka por mí? Cuando hables con ella. –solicitó Misato entregando su celular y tomando una pose de súplica.

–No lo haré por ti, –rechazó el varón mirando hacia otro lado– no quiero que descargue su ira en mí.

–¡Por favor! –insistió la peli-morada ya suplicando de rodillas.

–No prometo nada.

–Si no lo haces, le diré que lo sabías y no le advertiste. –amenazó Misato cambiando de táctica.

–¿No lo harías? –cuestionó el morocho empezando a preocuparse.

Misato sonrió triunfal al ver la duda en los ojos de su antiguo cargo y decidió presionar solo un poco más desafiándolo:

–¡Pruébame!

–Está bien, veré que puedo hacer. –dijo Shinji con resignación.

–¡Arigato! Oh, deberías llamarla ahora, las noticias de tu batalla ya le llegaron y estoy segura que debe de estar bastante preocupada. –aconsejó la ojimarrón.

–Oh… –emitió el morocho tragando nerviosamente– la llamaré ahora mismo.

–¿O prefieres hacerlo desde casa?

–¿Qué hora es?

–Son las 22 hs, lo que significa que en Alemania deben ser las 16 hs. –detalló Katsuragi– Asuka ya debería de estar en casa en este momento, no estamos lejos de mi apartamento.

–Entonces esperaré a que lleguemos a tu casa.

Misato sonrió en aprobación antes de corregirlo agitando su mano derecha con el dedo índice extendido:

–Muy bien. Pero es nuestra casa ahora. ¡No lo olvides!

–¡Hai! Arigato.–agradeció el adolescente devolviendo la sonrisa.

–Toma, te traje tu bolso, allí tienes un baño con ducha para refrescarte. Puedes darte un buen baño cuando lleguemos, luego de que hables con Asuka.

–De acuerdo, ahora vuelvo.

Shinji sacó una muda de ropa de su bolso y entró al baño, donde permaneció unos minutos antes de salir anunciando:

–Definitivamente necesito un buen baño. Esta cosa es difícil de retirar, sobre todo si se empieza a secar sobre el cuerpo.

–Así que… ¿tienes todo?

–Hai.

–Muy bien entonces en marcha.


Los dos salieron de la habitación y se dirigieron al mostrador donde Misato firmó los papeles de alta de Shinji. Cuando estaban llegando a los ascensores se toparon con Ritsuko quien también estaba saliendo y preguntó:

–¿Cómo te sientes Shinji?

–Bien, solo me pica el brazo, donde tengo el rasguño y me duele un poco la cabeza cuando me todo.

–De seguro mañana se habrá ido. –indicó la doctora– ¿Ya te asignaron un cuarto?

–De hecho, –intervino la peli-morada para responder– se quedará conmigo.

–¡Contigo! –exclamó Akagi sorprendida– No estarás pensando en abusar de él, ¿o sí?

–¡Claro que no! ¡¿Qué demonios te pasa?! –reprendió Misato muy ruborizada al igual que Shinji.

–Son tus antecedentes, tu estilo de vida y el hecho que, desde que te separaste de Kaji, no has tenido una relación seria. –explicó la rubia falsa con tranquilidad.

–No importa que tan necesitada esté. Jamás recurriría a eso. Además, ya he sido su tutora antes de que me transfirieran aquí.

Ritsuko se llevó la mano izquierda al mentón y reflexionó un momento haciendo memoria antes de darle la razón a su amiga:

–Sí, lo recuerdo, pero en esa época era un niño, ahora es un adolescente. No será sencillo.

–No te preocupes, confió en él, sé que no se aprovechara de mí.

–Temo que tú te aproveches de él y de sus hormonas en ebullición. –confesó Ritsuko.

–Nunca haría eso, los estimo mucho a él y a su novia. –señaló la Capitana completamente roja y molesta.

–Bueno cálmate, solo estaba bromeando un poco. Entonces, ¿tienes novia Shinji? –preguntó la doctora con curiosidad.

Shinji estaba muy ruborizado por la discusión que las mujeres estaban teniendo y donde él era uno de los ejes. Luego de un instante respondió en voz baja y tímidamente:

–Hai.

–La conocerás pronto, es la Segunda Elegida. –aseguró la ojimarrón.

–¡Asuka Langley Sohryu! –exclamó la falsa rubia muy sorprendida.

–Así es, lo son desde hace años. –afirmó Misato.

–Bien hecho Shinji, es una linda jovencita. –elogió Akagi.

–¿La conoces? –consultó Shinji sorprendido y aún sonrojado.

–No personalmente. –aclaró Ritsuko– Pero ya he visto fotos de ella en los informes que nos enviaron para que vayamos estando al tanto de su rendimiento cuando sea transferida aquí.

La doctora hizo una pequeña pausa, miró ligeramente hacía el techo recordando antes de continuar:

–Mañana cuando vengas, evaluaremos tu porcentaje de sincronización. Aparentemente, estas bastante cerca del de ella que tiene un 88%, sobre todo si tenemos en cuenta que fue tu primera vez. Tú alcanzaste un pico de 79% durante el clímax de la batalla.

–Vaya, no me esperaba que estuvieran tan cerca, Shinji no ha tenido entrenamiento como piloto, pero sé que compartía el resto de los entrenamientos con Asuka.

–Eso explica su desempeño y el valor que mostró.

–¿Ya te estás yendo? –consultó la peli-morada.

–Sí. –respondió la rubia falsa con algo de duda en su voz.

–¿Quieres que te acerque?

–No, gracias, no es necesario.

–Me queda de camino, no me cuesta nada.

Ritsuko desvío la mirada de la de su amiga, ya sabía que el viaje sería agitado debido a las habilidades de manejo de la Capitana. Así que la doctora rápidamente pensó en una excusa:

–Oh… olvidé que tengo que ir a ver cómo sigue Rei. No sé cuánto tiempo me tomará, y Shinji necesita descansar, no quiero retrasarlos.

–Está bien. Además, alguien tiene que reportarse con su novia. –recordó la ojimarrón dándole una pícara sonrisa a Shinji.

En ese instante, llegaron al piso del estacionamiento donde Misato dejó su auto y Ritsuko suspiró aliviada y se despidió:

–Bueno, será mejor que vuelva a subir, los veré mañana.

–¡Hasta mañana!

Saludaron Misato y Shinji antes de alejarse rumbo al Alpine Azul, mientras que la puerta del ascensor se cerraba con Ritsuko adentro.


La doctora soltó un suspiro de alivio y reflexionó:

–Eso estuvo cerca, esa mujer es un peligro al volante. Pobre Shinji, espero ella tenga en cuenta que acaba de salir del hospital y maneje con más prudencia.


Tras unos minutos ascendiendo a la superficie en la cinta transportadora, finalmente Misato se afirmó en el volante antes de acelerar y provocar que los neumáticos se quemaran sobre el asfalto. Shinji comprendió rápidamente, que la forma en la que había conducido hoy cuando lo trajo, no se debía exclusivamente al ataque del Mensajero. Se ajustó el cinturón y agarró lo que pudo en busca de seguridad.

–¡Misato! –exclamó el ojiazul con algo de temor– ¿Podrías bajar un poco la velocidad? Recuerda que acabo de salir del hospital y aún estoy débil.

–¡Oh cierto! Disculpa, lo olvidé. –dijo Misato algo decepcionada mientras disminuía un poco la velocidad.

A pesar de que la Capitana disminuyó la velocidad, su manera de conducir aún era temeraria, sin mencionar que violaba varias normas de tránsito, evidentemente era un privilegio por su cargo en NERV. Por suerte o desgracias para Shinji, no había otros conductores circulando por las calles, con lo cual, Misato no corría riesgo de tener un accidente, pero también le permitía ser más descuidada. Seguramente, mientras el morocho se reponía en el hospital, los ciudadanos dejaron los refugios para ir a sus hogares y relajarse, nadie en su sano juicio estaría paseando por la calle tras la batalla.


Unos minutos más tarde, la peli-morada se detuvo en un complejo de apartamentos a las afueras de la ciudad y anunció:

–Ya estamos aquí. No es mucho, pero creo que es suficiente para los dos, por ahora. Era bastante grande para mi sola.

–Descuida, no necesito mucho. –aseguró Shinji con una sonrisa.

Al salir del auto, Shinji estuvo tentado de besar el suelo y agradecer de estar vivo, pero no quiso ofender a Misato, que le estaba abriendo las puertas de su casa, para que no estuviera solo. Recordó que aún debería estar disponible la casa que su padre le cedió a él y Asuka, se aseguraría de solicitarle que los trasladen allí cuando su novia sea transferida, definitivamente ella disfrutaría de las comodidades. Por ahora él se conformaría con lo que Misato le ofreciera. Tomó su bolso y siguió a su recuperada tutora hasta el ascensor.


Ella marcó el doceavo piso y en menos de un minuto salieron a un pasillo, que daba a uno de los pulmones del complejo, al final de este estaba una puerta automática y una placa con el nombre de Misato en ella. La peli-morada pasó su tarjeta por la puerta e ingresaron.


Dentro, había un pasillo hacia la izquierda con un ínfimo escalón, al final, un armario y un umbral en el lado derecho que comunicaba con el comedor y la cocina. A la derecha, una estantería llena de zapatos algo desordenados.

Lo que realmente lo sorprendió, fueron las cajas de mudanza distribuidas por los rincones del espacio del comedor y las pirámides de latas de cerveza "Yebisu" sobre la mesa, también había algunas desparramadas por el piso. Recordaba que a Misato le gustaba beber durante las comidas, pero no en tal cantidad, supuso que hacía mucho que ella no limpiaba u ordenaba, no era muy buena en ello tampoco.

–¿Cuándo fue la última vez que limpiaste y ordenaste? –preguntó Shinji con algo de temor.

–Mmm… –reflexionó la ojimarrón pensando un momento– diría que una o dos semanas.

–¿Pero y estas latas vacías? Tú no bebes tanto que yo recuerde.

–¡Oye! –protestó Misato algo ofendida– No juzgues la manera de beber de una chica, es grosero.

–Gomen, no era mi intención. –aseguró el morocho bajando la cabeza en señal de disculpa.

–Lo sé, tenlo en cuenta en el futuro. Algún día, tal vez te guste que a una chica le guste beber. –señaló su tutora guiñándole un ojo– Espero que sea Asuka.

Esto provocó que Shinji se sonrojara al entender por qué lo decía Misato, quién continuó hablando:

–En cuanto a la cantidad, bueno eso es porque en Alemania la cerveza es más fuerte y allí la beben al natural. Además me encanta la Yebisu y solo se consigue aquí. –explicó alzando los hombros.

–Oh claro. ¿Qué hora es? –consultó el ojiazul recordando de golpe.

–Las 23:05 hs, creo que puedes tomar un buen baño mientras ordeno algo de comida, debemos festejar tu victoria.

–Mejor primero llamo a Asuka, antes de que se empiece a preocupar.

–Espera un minuto. Iré por mi laptop, haz lugar en la mesa, tiene cámara, podrás verla también. –indicó la Capitana haciéndole un guiño– Mientras ustedes hablan, me bañaré para darles privacidad.

Misato atravesó la puerta frente al umbral por el que entraron, permitiendo que Shinji apreciara una especie de sala de estar, donde la perdió de vista. Ella volvió un momento más tarde, con una muda de ropa junto con la portátil y señaló:

–Por el pasillo, en la sala de estar, están los cuartos. Más tarde te mostraré el tuyo, esta puerta conduce al baño. –dijo apuntando una puerta acordeón de tela y atravesándola– Saluda a Asuka de mi parte y dile del colegio si puedes.

Shinji conectó su celular a la pc y llamó a su novia. Asuka atendió casi al instante:

¡Aguarda por favor!

Shinji escuchó que ella subía las escaleras, seguramente estaba en la planta baja pendiente del celular y al verlo en la pantalla, decidió ir a su cuarto para también usar la cámara. Lo primero que el morocho vio cuando Asuka inició la video llamada, fue su ceño fruncido y sus ojos enrojecidos, claramente había estado llorando.

¡BAKA! ¡¿En qué demonios estabas pensando?! ¡Saliendo al campo de batalla sin entrenamiento!

–¡Gomen nasai! –se disculpó Shinji bastante sorprendido y atemorizado por el arrebato de su novia– No tuve opción, Rei estaba herida y no podía pelear, alguien debía enfrentarse al Mensajero.

¡¿Quién demonios es Rei?! –increpó la germana aún más irritada.

–¡Es la piloto de la Unidad 00! –exclamó el ojiazul ya nervioso.

Oh, conque así se llama. –dijo Asuka un poco más calmada– ¡Debieron de tener un plan de contingencia en lugar de exponerte así!

–Lo sé, tienes razón, es uno de los tantos temas que hablaré con Otōsan mañana, tal vez logre que te transfieran antes. Iba a hacerlo hoy, pero pospuso la reunión para que descansara.

¡Entonces espero que aproveches para descansar! –señaló la pelirroja con seriedad.

Se miraron por un momento, hasta que ella terminó de calmarse. No le había gustado nada el riesgo que había corrido, pero comprendía que la culpa no era de él. Cuando su rostro se suavizó, los dos comenzaron a sonrojarse y Asuka continuó la conversación:

Debo reconocer, que lo hiciste muy bien para no tener experiencia. –admitió dándole una pícara y amorosa sonrisa.

–Gracias, obviamente tú lo habrías hecho mucho mejor. –indicó el morocho devolviendo la sonrisa.

Es probable. Con seguridad no me habría dejado noquear de esa manera. –afirmó la ojiazul con arrogancia.

–Estoy seguro de ello.

Bueno, para tu fortuna, el sábado 18 estaremos arribando a Tokio-3 con la Unidad 02, así que será un tema menos a discutir con tu padre.

–¿Lo dices en serio? –consultó el varón muy emocionado.

¡Por supuesto que es enserio! No bromearía con algo así. –respondió la germana algo ofendida y bajando su mirada con pesar– Hoy llegó la petición de traslado, lo aprobaron de inmediato. Debe ser porque esa tal Rei está herida y tal vez creen que solo tuviste suerte.

Shinji hizo una pequeña pausa, recordando el rostro la piloto herida y el parecido con su madre, luego volvió a hablar sobre el tema del traslado de su novia:

–Puede ser. Entonces, ¿en menos de dos semanas volveremos a estar juntos?

Así es, lamentablemente será una semana de viaje, debido a que, la forma más segura de transportar al Eva, es por mar. Deben de estar preparando la Unidad 02 ahora para llevarla al puerto.

–Suena a que será como un viaje en crucero. –comentó el japonés con una sonrisa.

¡Ojalá! Talvez si estuvieras conmigo, podría verlo así, pero será en un porta-aviones, la Flota del Pacífico nos escoltara.

–Bueno lo importante es que pronto estaremos juntos.

¡Solo serán doce días más! –indicó Asuka esforzando una sonrisa.

–¡Menos de 2 semanas! –agregó Shinji devolviendo la sonrisa.

Nuevamente se contemplaron por un momento sin decirse nada. Aunque a la pelirroja le agradaba poder observar a su novio, también quería escuchar su voz así que preguntó:

¿Y cómo estuvo tu viaje?

–Demasiado largo, me hiciste falta, no pude descansar nada, además la carta de Mari, me dio mucho en que pensar.

¡Cierto! –exclamó Asuka recordando– Si nos lo hubiera dicho antes, habría intentado que me acompañaras, aunque sea en un entrenamiento, antes de que te fueras.

–Al menos me sirvió tu consejo.

Menos mal que te dije algo.

–Si no hubiera podido recordar tus palabras, de seguro me hubiese paralizado de miedo por los nervios. –aseguró Shinji.

Esa cosa se veía bastante intimidante, era muy grotesca.

–¿Cómo conoces su apariencia? –preguntó el varón sorprendido.

Oh… eso. Bueno, enviaron el video de la batalla, para que lo estudie y en base a él, están configurando una nueva simulación para que entrene. Posiblemente lo intentaré antes de partir.

–Oh, entonces, ¿te gustaría algún consejo?

Asuka se rió con una mezcla de arrogancia y ternura por el ofrecimiento de su novio antes de responder:

No es necesario, ya he memorizado su patrón de ataque. Creo que lo atacaré de frente antes de que él pueda hacer cualquier movimiento, de esa manera no quedaré arrinconada contra un edificio y tendré mayor libertad de movimiento.

–Bueno, tú ya eres una piloto entrenada, esa fue mi primera batalla. –se justificó el ojiazul algo apenado.

Lo sé, pero insisto, aún así, lo hiciste muy bien. –reafirmó la pelirroja sonriéndole con orgullo– Gracias a tu desempeño me siento más confiada. Si pudiste vencerlo sin entrenamiento, no creo que yo tenga muchas dificultades.

–Estoy seguro de que no tendrás ningún problema en el simulador y cuando salgas a enfrentarte a una de esas cosas en el campo de batalla estaré a tu lado. –prometió Shinji.

¡Tú mejor! –exclamó la germana algo ruborizada– Bueno, mejor te dejo descansar un poco, te llamaré cuando me vaya a dormir, ¿si no te molesta?

–Claro, te lo agradecería. Después del vuelo, no creo que pueda dormir muy bien de todas maneras, tal vez escucharte me ayude a conciliar el sueño.

Asuka le regaló una pícara y tierna sonrisa antes de señalar:

¡Sé que a mí me ayudará!

–Espero que así sea, no quiero que tengas malos sueños como los tuve yo.

Yo tampoco, ni quiero que tú los vuelvas a tener. –aseveró la ojiazul haciendo un puchero y frunciendo ligeramente su ceño.

–Bueno, hablaremos en unas horas. Debo eliminar algo de LCL seco de mi cuerpo.

Ah cierto, si se te dificulta, usa un poco de aceite. Eso es lo que yo hago cuando me realizan estudios antes de que pueda bañarme, si no tengo mis productos personales conmigo.

–Veré si Misato tiene uno y lo llevaré por las dudas. –indicó el japonés.

De acuerdo ve, antes de que se seque más. ¡Te quiero y mantén tu celular cerca!

–¡También te quiero! Y no me despegare de él, salvo mientras me baño.

Ella le arrojó un beso, lo que provocó un completo enrojecimiento en Shinji, quien lo devolvió con nerviosismo y muy poca gracia, logrando que ella se riera con ternura.

–¡Adiós! –se despidió la pareja simultáneamente, antes de terminar la llamada.

En ese preciso momento, Misato salió del baño llevando solo un toallón sobre su cuerpo. Revelando su prominente escote y resaltando sus piernas torneadas, junto con una toalla envuelta alrededor de su cabello.

–Mmm, el agua estaba deliciosa. Ven, te mostraré tu cuarto. –solicitó la peli-morada ingresando en la sala de estar.

–¡Misato! –llamó el adolescente completamente rojo– Por favor ponte algo más de ropa.

–Oh, lo siento, es la costumbre. –indicó Misato asomando la cabeza por el umbral– ¿Acaso te hice reaccionar? –bromeó con una pícara sonrisa.

–¡Claro que no! –aseguró Shinji muy colorado– Pero si todavía hubiera estado hablando con Asuka y te viera así, después de la foto que enviaste, nos mataría a los dos.

–Tendré más cuidado la próxima vez. Ahora ven, te mostraré el resto del departamento y tu cuarto.


El varón siguió a su recuperada tutora a la sala de estar. Lo primero que pudo apreciar, estaba en frente de él, un gran ventanal que conducía a una terraza. Además de las cajas pudo divisar un sillón verde de dos cuerpos, una mesa cuadrada de un tono marrón oscuro para té y una modesta televisión en una esquina junto al ventanal.

A la izquierda una puerta que Misato señaló como su habitación. Donde ella ingresó un momento para cambiarse a la misma ropa que llevaba en la foto de la discordia.

En la esquina derecha, junto a la entrada había un pasillo que llevaba a otros dos cuartos. En la puerta a la izquierda del ojiazul, este notó un cartel en forma de corazón con la leyenda "Suite del Encantador Shinji".

–Este es tu cuarto, el otro por ahora, servirá de depósito, como puedes ver ya lo he amoblado. –señaló la ojimarrón– ¿Espero que no te incomode volver a usar un futón?

–Para nada, me trae recuerdos. Pero mejor conseguiré una cama para cuando venga Asuka, no creo que quiera dejar de dormir en una.

–Oh, lo olvide, aun duermen juntos ¿no?

–Sí, y dudo que eso cambie con esta separación.

–En ese caso, el fin de semana podemos ir y ver si compramos una cama. –ofreció Misato– ¿Si te parece?

–Suena bien para mí. Ella me dijo, que el 18 estará llegando a Tokio-3.

–Oh, ¿en serio?

–Sí, hoy le llegó la orden después de que se enteraron de mi batalla.

Detalló Shinji, mientras acomodaba sus pertenencias en la habitación. Tras reflexionar por un momento su tutora comentó:

–Es probable que los trámites y demás preparativos se realizaran al mismo tiempo que tu padre te convocó. Pero debido a la burocracia se retrasó y dado el resultado de tu enfrentamiento con el Mensajero, terminaron de aprobarlo hoy.

–Es probable, o que por cómo gané, no me tengan confianza.

–Creo que te sobre-estimas. –observó Katsuragi mirándolo con algo de pena– La verdad es Shinji, que todos estamos sorprendidos con tu desempeño, sobre todo por no tener entrenamiento en un Eva.

–Gracias. Bueno, acomodaré un poco mis cosas y me daré un baño así ordenamos la comida, ya tengo hambre.

–De acuerdo, ¿Qué te gustaría comer?

–Algo japonés estaría bien, en Alemania no lo comíamos con frecuencia, porque se dificultaba obtener los ingredientes. Tendré que ponerme en campaña para conseguir algunos ingredientes para Asuka, así no extraña tanto la comida como yo.

–Mmm, tal vez tu padre te pueda ayudar con eso. Podría conseguir que envíen algunas provisiones junto con Asuka.

–Es una buena idea, lo pondré entre mis "Demandas". –indicó el morocho.

–Así que, ¿ya tienes una lista?

–Hai.

Reconoció el adolescente con algo de pesar y bajó su mirada claramente abatido por la situación. Al notarlo, Misato decidió indagar un poco más con curiosidad e intentado dejar que su cargo se desahogue en el proceso:

–¿Algo más que quieras compartir?

–Espero que no lo tomes a mal, pero pediré que nos trasladen a mi viejo hogar cuando Asuka esté aquí, dado que es nuestro.

–Para nada. Tiene lógica, después de todo les pertenece. Aunque dudo que dejen que dos adolescentes vivan solos en ese lugar.

–Bueno, ¿esperaba que aceptaras venir con nosotros? –invitó el ojiazul– Sabes que tenemos mucho espacio allí.

–Oh, ¿lo dices enserio?

–Por supuesto, supuse que no lo permitirían y dado que ya hemos convivido en el pasado y Mari aún está en América, eres la mejor opción. Ella sería nuestra primera opción dado que la consideramos como a una hermana. Tú más como una tía al igual que Kaji es como un tío.

–Lo entiendo y muchas gracias por tenerme en tal alta estima. Realmente me encantaría ir a vivir a su casa con ustedes. Definitivamente su pileta es mejor que esta terraza y me vendría bien un bronceado. –agregó la peli-morada.

–Perfecto. Bueno si quieres, puedes ir ordenando la comida.

–Esperaré hasta que entres a bañarte.

Misato salió de la habitación, dejando que Shinji se acomodara y se aprontara para su baño. El adolescente solo tomó una muda de ropa y un toallón, ansioso por quitar los restos de LCL de su cuerpo, ya le estaba dando mucha comezón, más tarde podría acomodar mejor sus cosas.


Llegó a la cocina y le pidió a la peli-morada una botella de aceite, a lo que ella lo miró sorprendida por su petición y no pudo con su genio:

–¿Tan pronto tienes que aliviarte? –bromeó con picardía, levemente sonrojada y una amplia sonrisa al ver la reacción de su cargo.

–¡MISATO! –exclamó el varón completamente rojo.

–Oh no te preocupes Shinji, creo que tendré que tener más cuidado, no esperaba que reaccionaras así al verme solo con un toallón. Es evidente que estar lejos de Asuka te ha afectado de sobre manera.

–¡MISATO! ¡No es nada de eso! Asuka me sugirió que lo usara si se me dificultaba retirar el LCL seco, es lo que ella hace cuando no cuenta con sus productos de higiene personal.

–Claro, no pudiste eliminar esa cosa por estar inconsciente y mucho se secó. –recordó Misato– Tengo algo mejor que el aceite de cocina.

La ojimarrón fue a su cuarto con una pícara sonrisa, al volver, traía una pequeña botella en la mano la cual le ofreció a Shinji:

–Toma.

–¿Qué es esto? –consultó el morocho curioso mientras examinaba la botella.

–Aceite de bebé, es ideal para evitar la irritación en la piel.

–¿Para qué necesitarías tú algo como esto? –preguntó Shinji intrigado.

–No es de tu incumbencia. –respondió la peli-morada algo enrojecida– Solo agradece que lo tengo. «Demonios, por intentar ayudarlo no pensé que podría tener curiosidad de porque lo tenía.» –dijo para sí misma.

–De acuerdo, gracias. «Mejor no preguntar más, podría ser por cuestiones femeninas o motivos más íntimos.» –pensó el adolescente.


Shinji se dio media vuelta y entró en el baño cerrando la puerta detrás de él. Se encontró un simple baño, con mobiliario de un tono marrón claro y el resto verde. Una puerta conducía al inodoro, mientras una mampara de vidrio opaco llevaba a un tradicional baño japonés. Tras quitarse la ropa, la guardó en el cesto, para luego colocar la tapa y depositar su muda limpia arriba.

El ojiazul se acercó a la bañera con la intención de sumergirse en el agua para relajarse y ablandar el LCL, pero una sombra en la pileta llamó su atención. No recordaba haberla llenado, supuso que Misato la dejó así antes de salir para él. Se aproximó con curiosidad para ver de qué se trataba la sombra, pero no pudo distinguir nada debido a un repentino burbujeo, seguido de una masa negra que emergió del agua, salpicando todo a su alrededor y haciéndolo retroceder con algo de estupor, parpadeando sin poder creer lo que está ante sus ojos.

Resultó ser un pingüino, pero no uno común, este era uno bastante peculiar. Tenía unas largas y tupidas cejas rojas, que hacían recordar a la cresta de un gallo. Sus ojos eran celestes, poseía tres uñas largas y gruesas como dedos en cada aleta. Pero lo más llamativo, fue que emergió del agua evidentemente caliente por el vapor que emitía.

–¡QUÉ DEMONIOS! –gritó Shinji tras reaccionar y superar la sorpresa inicial.


Luego de abandonar el baño con prisa, Shinji abrió con algo de violencia la puerta acordeón que conducía a la cocina. Allí, sentada en la mesa con una cerveza en la mano, estaba Misato de frente a él, levemente sorprendida por el arrebato del adolescente así que pregunto:

–¿Qué sucede Shinji?

–¡Misato! ¿Qué demonios es esa cosa?

En ese instante, el pingüino con una toalla sobre sus hombros, pasó junto al desnudo y muy sorprendido adolescente, quien lo observó desplazarse a su lado y dirigirse hacia uno de los refrigeradores. El plumífero presionó un botón, abriendo una compuerta que conducía a una pequeña habitación con un televisor, un sillón reclinable y una lámpara de mesa. Antes de meterse dentro, el pingüino miro a Shinji con un poco de indiferencia y algo de desaprobación.

–Ah, te refieres a Pen-Pen. Iba a presentártelo más tarde, estaba segura de que estaba durmiendo. Se ve que mientras te mostraba el resto del departamento y tu cuarto, él se levantó para tomar un baño. Es un pingüino de agua cálida, lo rescaté de un laboratorio donde trabajó mi padre, desde entonces ha estado en la familia, recientemente pude traerlo conmigo, antes lo cuidaba mi madre. –explicó Misato tranquilamente– «Parece que algún día, Asuka puede divertirse mucho con Shinji, sobre todo, porque aún está en crecimiento.» –pensómirando la entrepierna del joven y ruborizándose un poco– «No tiene nada que envidiarle a Kaji, diría que es todo lo contrario. No hubiese adivinado que sería tan grande cuando tuvo su primera erección.»

–¿Pen-Pen? ¿Un pingüino de agua cálida? –indagó el adolescente aún confundido.

La peli-morada le dio un nuevo trago a su Yebisu antes de contestar:

–Sí, lo alteraron genéticamente en un intento de evitar que se extinguieran por el calentamiento global, fue bastante oportuno, si tenemos en cuenta el Segundo Impacto.

Misato terminó su cerveza de un solo trago y consultó con picardía:

–Por cierto. ¿Recuerdas lo que me dijiste hace un rato?

Si es que era posible, el morocho quedó aún más confundido y respondió con otra pregunta:

–¿A qué te refieres?

–Sobre mi vestimenta al salir de la ducha. –indicó la ojimarrón a la vez que señalaba de arriba hacia abajo el cuerpo del adolescente.

Shinji se miró a sí mismo, notando que con las prisas no había tomado ni siquiera una toalla para cubrir su hombría. Se puso completamente rojo de pies a cabeza y cubrió su entrepierna con sus manos sin dejar de disculparse:

–Gomen, gomen, gomen. No me di cuenta, Gomen –dijo ocultándose detrás del marco, antes de cerrar la puerta.

–Descuida, fue una vista bastante agradable. –bromeó Katsuragi en tono jocoso y guiñándole un ojo– Creo que será mejor no comentarle esto a Asuka, aunque me gustaría felicitarla por su suerte –agregó volviendo a guiñarle un ojo y señalando su entrepierna.

–¡MISATO! ¡Compórtate por favor! –exclamó Shinji aún más rojo.

–Relájate Shinji, solo estoy jugando. Aunque, realmente la naturaleza fue generosa contigo. –elogió la peli-morada sonriendo con picardía.


Shinji no supo cómo responder a eso, simplemente retomó sus actividades anteriores, luego de volver a llenar la pileta.

–Este ha sido un largo día, espero que el cansancio me permita dormir sin pesadillas. –dijo el ojiazul para sí mismo.

Mientras se distendía y dejaba que el agua caliente relajara sus tensos músculos, observó que en un rincón colgaba un aro con ropa interior femenina escurriéndose. Le hablaré a Misato de eso mañana .

Tras 10 minutos de relajación y otros 10 de refregar con ayuda del aceite, el morocho logró eliminar todos los restos de LCL y concluir con su baño. Salió justo a tiempo para escuchar el timbre, que anunciaba que la comida había llegado.


Al entrar a la comedor, Shinji se encontró con una mesa repleta de comida. Misato había ordenado: Ramen de Cerdo, Takoyaki, Okonomiyaki, Yakitori y Tamagoyaki. Como postre Dorayaki, Dango y Mochi.

–Creo que exageraste un poco con la cantidad. –comentó el varón sorprendido con los distintos platillos ante él sobre la mesa.

–Para nada, no es necesario que comamos todo. –indicó Misato muy sonriente– Pero quería celebrar tu retorno a Tokio-3 y tu victoria.

–Arigato, no debiste. –agradeció Shinji algo ruborizado.

–¡Itadakimasu!

–¡Itadakimasu!


Tras la cena, guardaron las sobras en la heladera, Shinji se llevó otra sorpresa, cuando al abrir una de las heladeras, la encontró repleta de latas de cerveza «Realmente adora la Yebisu» pensó para sí mismo. Misato propuso jugar la distribución de las tareas en una partida de Jankenpon, a lo que el morocho accedió excluyendo la cocina, no se arriesgaría a que quedara a cargo de la peli-morada.

A pesar de las advertencias de su novia, una vez probó la comida de su tutora y fue una de las experiencias más desagradables de toda su vida. Al final, Misato quedó a cargo de realizar las compras, aunque Shinji la ayudaría con la de alimentos, la limpieza quedó como un trabajo conjunto, tras tres empates seguidos, y la lavandería para el adolescente.

Alimentar a Pen-Pen quedó a la suerte, ya que solo había que servirle una lata de pescado y afortunadamente, no solo le gustaba bañarse, sino que era tan inteligente, que hasta usaba el inodoro.


Finalmente, alrededor de la medianoche, llegó la hora de ir a dormir. Shinji se acomodó en la cama, dejando su celular cerca para cuando su novia llamara. Para su fortuna, el cansancio le permitió sumergirse en un sueño blanco, por lo tanto libre de pesadillas.

Pasadas las cuatro de la mañana su celular comenzó a sonar. El adolescente no dudó en contestar sabiendo perfectamente quién lo estaba llamando. A pesar de que estaba disfrutando de un sueño reparador, luego de la mala experiencia durante su vuelo.

–¡Hola!

Gomen por la hora, pero no pude con mis ansias, además Kaji tuvo que salir y estoy sola.

–Descuida, dije que no me molestaba que me llamaras. Yo también quería escuchar tu voz. –aseguró Shinji reprimiendo un bostezo– ¿Qué le pasó a Kaji? Que te dejó sola a esta hora y en este momento.

No lo sé. Se disculpó diciendo que eran asuntos importantes de NERV y que tenían relación con nuestro traslado.

–Oh, veo. ¿Y cómo estuvo tu día?

Asuka suelta un resoplido con fastidio y exclama:

¡Horrible!

Luego la germana rió un poco antes de asegurar en tono jocoso:

Pero mejor que el tuyo, no lo dudes.

–Jejeje. Me alegro que al menos fue mejor que el mío. –celebró el ojiazul en el mismo tono que su novia.

¿Y qué tal es el apartamento de Misato?

–No está mal supongo. Tiene casi todas las comodidades que necesito, aunque si lo comparo con tu casa, es bastante chico. Sobre todo el cuarto.

Bueno era de esperarse, debido a años de sobrepoblación, se acostumbraron a aprovechar al máximo los espacios y no creyeron que la zona para dormir necesitará ser muy amplia, sino todo lo contrario.

–Sí, supongo que eso tiene mucho que ver. Aun así, no me preocupo demasiado por eso. ¿De qué te gustaría que habláramos? –consultó el varón.

No lo sé, solo quería escucharte. ¿Qué tal si me cuentas alguna historia?

Fue la petición de Asuka mientras hacía puchero con los labios, simulando estar ofendida como una niña pequeña que demanda un capricho y suplicaba por el.

–¡Eh! ¿Una historia?

Sí, tal vez me ayude a conciliar el sueño.

–No se me ocurre nada y dudo que quieras un cuento de hadas. –señaló Shinji en tono burlón.

Sinceramente no me importaría, solo quiero escucharte hasta que me quede dormida, para sentirte más cerca.

–En ese caso, te contaré como fue mi viaje a Alemania con Okāsan para conocerte.

Oh, eso suena interesante, sigue por favor.

Shinji le contó a su novia todo lo que podía recordar de esa ocasión. Como él y su madre eligieron un regalo para ella y Kyoko. Lo atemorizado que él estaba cuando el avión despegó. Los nervios y ansiedad que sentía por conocerla, dado que no era muy hábil para relacionarse con otros.

A medida que la historia avanzaba, los dos se fueron acomodando en la cama como para dormir, activando los altavoces para no tener que sostener los celulares y escucharse claramente.

–Y cuando te vi, quedé fascinado. Eras la niña más linda que había visto, no solo por tu cabello poco usual en Japón, sino también por la actitud y el orgullo que exhibías. Tenías la confianza que a mí me faltaba, además me sonreíste genuinamente, me ofreciste tu mano y amistad. Esa fue la primera vez que ignoré mis dudas y temores, para aceptar tu oferta.

Oh, eso es muy dulce Shinji. Debo reconocer, que también me gustaste cuando te vi, y creo que hubiera actuado igual que tú de haber estado en tu lugar. Ir a otro país y conocer gente nueva siendo tan joven.

Asuka hizo una pequeña pausa y le consultó a su novio en tono juguetón:

Entonces, eras sincero y no solo estabas tratando de halagarme, ¿cuándo tu madre dijo que nunca habías visto a una niña tan linda?

–Creo que lo dije recién, nunca te mentiría.

Lo sé, por eso te quiero. –aseguró la germana– No solo porque también creo que seas muy guapo.

–Gracias. Pero tú lo eres más.

Y no lo olvides, jijiji.

–Bueno ya no se me ocurre qué más contarte y mis párpados se sienten cada vez más pesados.

Anunció Shinji, dejando salir un bostezo que había estado reprimiendo. Esto provocó que su novia lo imitara por sueño, además del efecto contagio y concordara:

Sí, los míos también, pero no quiero que cortemos la llamada.

–Entonces solo dejemos los celulares cerca, subamos el volumen y escuchemos nuestras respiraciones, –sugirió el morocho– será una buena manera de simular que estamos juntos.

Es una gran idea, después de todo gracias a Mari estas llamadas no tienen costo.

Elogió la ojiazul volviendo a bostezar mientras se acurrucaba en la cama y dejaba el celular frente a su rostro. Su novio le respondió con su propio bostezo, mientras sin saberlo imitaba el accionar de Asuka para luego saludar:

–¡Gute nacht meine Freundin!

¡Gute nacht mein Freund! ¡Süße Träume!

–¡Süße Träume!

Los dos adolescentes se fueron quedando dormidos poco a poco, encontrándose en sus sueños. Ambos soñaron lo mismo, se encontraban en el parque cercano a la casa de Asuka, sentados bajo un árbol disfrutando de un día de campo. Solo estaban allí acurrucados, intercambiando besos y algunas caricias. Para Shinji fue un pequeño cambio de su sueño sin sueños previo a la llamada de su novia. Mientras que, para ella fue el sueño perfecto, ya que mantuvo lejos cualquier pesadilla.


Lamentablemente unas horas después, Misato despertó a Shinji sacudiendo suavemente su hombro, ya que eran cerca de las 9 de la mañana.

–Despierta Shinji, tenemos que ir al cuartel general. –susurró la ojimarrón al notar el celular y escuchar una segunda respiración.

–Mmm, Misato, ¿qué pasa? –preguntó Shinji frotándose los ojos– ¿Porque susurras?

–Si no me equivoco, tienes una llamada activa con Asuka, posiblemente ella esté durmiendo y no quiero despertarla.

–Oh, cierto, gracias. Será mejor que termine la llamada para no despertarla. –indicó el ojiazul tomando su celular.

–Debido a tu batalla, te dejé dormir un poco más. Pero sería bueno que vayamos al cuartel general para que realices algunas pruebas e inicies tu entrenamiento de piloto. Además, tienes una reunión pendiente con tu padre. –recordó Misato aún susurrando.

Solo unos minutos más por favor, es un muy lindo sueño Shinji. Estoy muy cómoda en tus brazos. –murmuró Asuka medio dormida.

–Me alegra escuchar que los dos han encontrado una manera de dormir juntos a pesar de la distancia. –comentó la peli-morada reprimiendo una risita– Realmente lamento haber tenido que despertarte, te veías muy contento.

Shinji se sentó en el futón despojándose de las mantas, antes de incorporarse y estirarse un poco. Luego tomó su celular que se hallaba cerca de la almohada y acercándolo a su cara saludó:

–¡Süße Träume mein Freundin! –se giró hacia su anfitriona y afirmó– Sí, creo que será parte de la rutina hasta que ella llegue a Tokio-3.

–Lo tendré en cuenta si tengo que volver a despertarte. Por cierto, ¿Qué clase de sueño estaban teniendo ustedes dos? –consultó su tutora con picardía.

–No sé Asuka, –respondió el adolescente ligeramente ruborizado– pero yo soñé que estábamos en el parque compartiendo un día de campo.

Misato frunció su ceño con envidia, mientras se retiraba del cuarto del joven y señaló:

–Eres demasiado meloso. –señaló Katsuragi con algo de envidia– ¡Eso no es nada divertido! –exclamó frunciendo su ceño– No me das material para burlarme.


Una hora más tarde, tras una ducha y desayunar las sobras de la cena, los dos estaban descendiendo en uno de los ascensores de NERV. Misato no tenía nada con lo que Shinji pudiera preparar un desayuno. Luego de regañarla, por solo tener comida instantánea, acordaron que al regresar comprarían suministros apropiados. Al llegar a su piso se encontraron con Ritsuko.

–Buenos días. –saludó la doctora– Te estaba esperando Shinji, si me sigues, comenzaremos con algunas pruebas.

–Buenos días Rits.

–Preferiría reunirme con mi padre primero, si es posible. –indicó Shinji.

–Temo que no es el caso, en este momento tiene una reunión con el consejo superior y no sé cuándo terminará. –informó la falsa rubia– Será mejor que me acompañes para aprovechar el tiempo.

–Está bien. –aceptó el adolescente con resignación.

–Descuida, después de que terminemos, es seguro que puedas reunirte con él. –ofreció Akagi– Luego de eso me gustaría que iniciemos con tu entrenamiento de piloto, si tenemos suerte podríamos terminar temprano para que te retires a descansar.


Las pruebas concluyeron justo a la hora del almuerzo, el cuál Shinji compartió con Misato. La comida no era la mejor, pero claramente estaba por encima de la comida instantánea, o lo que la peli-morada pudiera preparar. Ritsuko se quedó analizando los resultados y programando una prueba de sincronización, luego se reunió con ellos cuando estaban terminando sus platos para comentar sus conclusiones de los resultados:

–Realmente lo han hecho muy bien en Alemania, es una pena que no te hayan dado entrenamiento de piloto, pero lograron prepararte muy bien. Tu condición física está por arriba de la media, en poco tiempo podemos lograr que alcances tu máximo potencial. –indicó mirando de sus notas a Shinji.

–Eso era de esperar, él participó en casi todos los entrenamientos físicos de Asuka. –señaló Misato.

–¿Saben si mi padre está disponible?

–Aún no, pero ya ha programado la reunión para las 14 hs. –respondió la doctora.

–Oh, bueno tendré que esperar entonces.

–¿Qué tal si me acompañas cuando termines de comer? Para realizar una prueba de sincronización. De paso, te mostraré dónde están los casilleros y las instalaciones. –ofreció la falsa rubia– Soy mejor guía que Misato, si la sigues a ella podrías perderte y no llegar a tiempo a la reunión con el comandante.

La peli-morada se atragantó con su comida ante el comentario de su amiga y debió recurrir a un poco de agua para no ahogarse. Ritsuko se rió de la situación, mientras que Shinji no se dio cuenta y solo respondió:

–Si no toma mucho tiempo.

–Descuida solo será una media hora. Quiero un registro para tenerlo como base, nada más. –explicó Akagi– Luego de tu reunión, empezaremos con tu entrenamiento en el simulador.

–Está bien. –accedió el morocho.

Misato se separó de su amiga y su cargo, quienes iniciaron con la guía orientativa.


Luego de un pequeño recorrido por las instalaciones, básicamente los vestuarios, las jaulas, la enfermería, el comedor, el laboratorio y el ascensor que llevaría al ojiazul a la oficina del comandante, llegaron a un cuarto donde estaba la Unidad 01, dónde la rubia falsa indicó:

–En este cuarto llevaremos a cabo las simulaciones para tu entrenamiento. Cómo puedes ver, la Unidad 01 pude desplazarse un poco, esto nos permitirá hacer una prueba de sincronización para referencia. Luego de que te reúnas con el comandante, me gustaría que regreses para iniciar tu entrenamiento.

–De acuerdo.

–Ve a los vestuarios, tu casillero tiene tu nombre, es el 01 igual que tú Eva. Allí encontrarás tu Plug Suit y la ropa que llevabas anoche. –señaló Ritsuko.

–Me preguntaba qué había pasado con ellas.


Una vez en el vestuario, Shinji se cambió a su traje. Consideró una buena idea dejar la ropa que llevaba como un repuesto por si acaso y llevarse la que acabada de recuperar cuando volviera a casa.

El Plug Suit del adolescente era en su mayoría negro, poseía una especie de refuerzo, como si fuera una armadura en el torso de color violeta y los hombros de verde fluorescente, lo que hacía juego con los colores de la Unidad 01. En el abdomen, unas líneas violetas imitaban la segmentación del Eva en la misma zona. Los otros detalles, se encontraban en las manos y en las piernas en un azul oscuro, mientras que las plantas de sus pies eran negras.

Los receptores neurales eran iguales a los que le había visto usar a su madre. El traje se ajustaba perfectamente al cuerpo del morocho, aunque este le incomodaba mucho en la entrepierna. Para su fortuna, contaba con una especie de concha, que disimulaba su hombría, de lo contrario sería muy vergonzoso caminar con el Plug Suit por ahí.


Cuando estuvo listo, Shinji volvió con Ritsuko para iniciar la prueba de sincronización. Al llegar, ella le señaló el camino para llegar al Entry Plug y abordar el Eva. Cuando el ojiazul ingresó, los nervios comenzaron a asolarlo, por fin tendría tiempo de hablar con su madre con tranquilidad. Había tantas cosas que quería contarle y preguntarle. Afortunadamente, la ansiedad iba por dentro, y lo que él pudiera llegar a manifestar en su exterior, pasó desapercibido cuando el LCL comenzó a inundar la cabina.

Muy bien Shinji, iniciaremos con la prueba ahora, tu solo relájate y procura no quedarte dormido, solo será media hora. –indicó la doctora.

–Hai.

Comenzando la conexión neural. –advirtió Maya.

¿Lecturas? –consultó Ritsuko.

Normales, llegando al Punto Crítico. –respondió la Teniente.

Perfecto, asegúrate de registrar todo para la base de datos. –ordenó la falsa rubia.

Punto Crítico superado. Sincronización completa al 68%. –informó la joven de pelo corto.

Interesante. –comentó Akagi observando las pantallas con atención– ¿Cómo te sientes Shinji?

–Bien, es igual que la última vez. Aunque por suerte, ahora no me estoy enfrentando a un arácnido gigante que quiere apuñalarme con sus extremidades.

Puede que la adrenalina y el temor a recibir daño te hayan impulsado a alcanzar tan buen nivel de sincronización durante la batalla. –señaló la doctora.

–¿Mi sincronización es muy baja?

No, es bastante alta, solo es más baja que la que registramos durante la batalla. No te preocupes, los valores son muy buenos. Solo sigue así, lo estás haciendo muy bien. –aseguró Ritsuko.

–De acuerdo.

Ese fue el momento que Yui consideró adecuado para comenzar a comunicarse con el morocho. Ella también estaba emocionada por volver a hablar con él después de todo no pudo decirle mucho durante la batalla.

Tranquilo Shinji, yo estoy limitando la sincronización para que no sospechen.

Okāsan.

Hola Shinji, me alegra ver que sigues bien.

Me alegra volver a escucharte Okāsan. Hay tanto de lo que me gustaría hablar contigo.

Lo sé, puedo ver tus pensamientos. –indicó Yui.

¡Oh, vaya!

Tranquilo. Solo ten cuidado con lo que piensas, si hay algo que no quieras que vea, como el incidente de anoche, jejeje. Si piensas en ello podré verlo, pero si está en el fondo de tu mente, no puedo buscarlo para verlo. Solo tengo acceso a lo superficial.

Viste eso ¿Eh? consultó Shinji completamente rojo– Mejor cambiemos de tema.

Justo en ese momento, al ver una ligera alteración en las lecturas Ritsuko interrumpió la conversación entre madre e hijo al preguntar:

¿Te sientes bien Shinji?

–Sí, solo un mal recuerdo de ayer, que me vino a la mente.

De acuerdo, solo relájate. –solicitó la doctora.

–Hai.

Gomen. –se disculpó Yui– Adelante pregunta.

¿Porque lo hiciste Okāsan? Entregar tu alma al Eva.

Veras Shinji, como te explique en la carta, el destino de la humanidad depende de los Evas, estos son una creación del hombre en base a los Mensajeros. Lamentablemente no tuvimos en cuenta que necesitarían un alma. No fue hasta que me reuní con Kyoko, que lo descubrimos. En ese momento, ya era tarde para remediarlo de otra manera. Esta fue la única alternativa que encontramos.

Pero ¿qué hay del método que le dijiste a Mari? cuestionó Shinji– Ella tuvo éxito con la Unidad 00, y parece que también lo está logrando con las Unidades 03 y 04.

Bueno era una posibilidad, pero no algo seguro y requería tiempo que no teníamos. En el momento que Kyoko y yo decidimos sacrificarnos por ustedes, no sabíamos que sería posible. Además, estimamos que construir un Eva desde cero, era un riesgo demasiado alto. Afortunadamente para Mari, el avance tecnológico le ha permitido construir las Unidades 03 y 04 con gran rapidez. Ideamos una posibilidad y la probamos nosotras, para ver si sería seguro para ustedes. Lamentablemente no lo fue, no era seguro para un adulto y mucho menos para un niño.

Shinji interrumpió a su madre y señaló con pesar lo que ahora era evidente para él:

Fue entonces que decidieron sacrificarse para que nosotros estuviéramos a salvo.

Así es. Además no era solo su seguridad inmediata, sino también la futura la que nos preocupaba. El Eva es un arma muy poderosa, y consideramos que, si ustedes eran los pilotos, estarían en buenas manos. Si ganamos esta guerra y los Eva sobreviven a la batalla, algunas personas ambiciosas de poder, podrían llegar a intentar usarlas en contra de otros humanos.

Comprendo. ¿Qué pasará con ustedes cuando la guerra termine?

No lo sé, tal vez puedan volver a intentar sacarnos. El método parecía ser el correcto. Pero no podía permitirles tener éxito, tu padre nunca me dejaría volver a acercarme al Eva si lograba rescatarme.

Yo tampoco lo habría permitido.


Mientras tanto, en la sala de control Maya y Ritsuko observaban con mucha atención los monitores y tecleaban distintos comandos en las consolas, alterando ligeramente las variables para recolectar datos. Al mismo tiempo que los comparaban con los valores que tenían de Rei y los que obtuvieron recientemente de Asuka.


Lo sé. Si no pudiéramos salir de los Evas y estos sobrevivieran a la Guerra contra los Mensajeros, supongo que seriamos como un seguro para evitar que alguien los use para su propio beneficio. Tal vez donde nos almacenen, ustedes puedan venir a visitarnos.

Espero que cuando todo esto termine podamos rescatarte a ti y a Obasan. Después de eso, lo mejor sería destruir a los Evas, para que nadie sienta la tentación de aprovecharse de ellos.

Vez, por eso los elegimos, sabemos perfectamente la clase de personas que son.

Esto provocó un ligero rubor en Shinji, el cual, pasó desapercibido para los que estaba en la sala de control, debido al LCL que lo rodeaba.

Bueno, creo que tendremos otras oportunidades para aclarar tus dudas, y por lo que puedo ver, después de que te reúnas con tu Otōsan, tendremos una sesión de entrenamiento. ¿Qué tal si me pones al día en cuanto a tu relación con Asuka?

Una explosión de recuerdos brotó de la mente de Shinji, permitiéndole a Yui saber que su hijo estaba enamorado de Asuka. Además, por lo que veía en estos recuerdos, era recíproco, como ella había sospechado cuando eran niños.

¡Oh! ¡Estoy tan feliz por ti Shinji! Por ti y por Asuka, claro. Estoy segura que Kyoko se siente igual en este momento.

¿Eh? ¿De qué estás hablando? No he dicho nada. –señaló Shinji con confusión.

Pero lo pensaste y pude ver todo lo que has vivido con Asuka. Estoy orgullosa de ustedes dos.

Oh, cierto, espero que no te abuses de ello.

Descuida, nunca lo haría. Además, pronto te acostumbraras y aprenderás a reprimir lo que no quieres que vea. Por cierto. ¡Felicidades por graduarte de la Universidad!

La felicitación de su madre sobresaltó tanto a Shinji que provocó que la Unidad 01 se moviera levemente, llamando la atención de las mujeres en la sala de control. El ojiazul solo agradeció a su madre:

Gracias.

¿Sucede algo Shinji? –consultó Ritsuko tras el incidente.

–¿Eh? Īe, creo que, solo estaba por quedarme dormido.

Bien pensado hijo. Gomen. Intentaré no volver a sorprenderte.

Lo apreciaría, no sé lo que pasaría si se enteran de que podemos comunicarnos.

No quiero averiguarlo.

Bueno, resiste solo 5 minutos más, ya casi terminamos. –indicó la doctora.

–De acuerdo. –aceptó Shinji.

Bueno ha sido muy agradable.

Hai, lo fue. Antes de que terminemos, ¿Sabes decirme que es lo que siento por Asuka? Sé que nos queremos, pero aún no sabemos si es o no Amor.

Hai, lo sé. Pero es mejor que lo descubras por tu cuenta.

No puedes darme una pista.

Gomen. La única pista que puedo darte, sería como responder por sí o por no. Solo te diré, que estoy convencida de que lo que sientes por ella es recíproco. Esto forma parte de la vida y quiero que lo descubran por ustedes mismos.

Entiendo, gracias, igual es de ayuda lo que has dicho.

Me alegro, nos veremos en un rato. No seas muy duro con tu Otōsan, sé que no lo ha enfrentado de la mejor manera, pero aún es tu Otōsan y estoy segura que todavía te quiere.

Lo sé, yo también lo creo. Pero, aunque no haya sido su intención, él me abandonó.

Un corto silencio se estableció mientras Shinji meditaba las palabras de su madre y recordaba. Durante el cual, Yui pudo ver con más detalle cómo actuó su esposo después de su muerte.

Hasta luego. –se despidió el ojiazul.

Listo Shinji, iniciaremos la secuencia de desactivación. –informó Ritsuko.

–De acuerdo.

Al finalizar la conexión, el Entry Plug se expulsó y comenzó a drenarse el LCL. Shinji casi se ahoga al volver a respirar aire y eliminar el líquido de sus pulmones. Lo que le indicó que seguramente fue asistido después de la batalla para no asfixiarse.

Gendo, esperaba más de ti. Aún estas a tiempo de remediarlo y espero que lo hagas. –dijo Yui cuando su hijo ya no podía escucharla.


Shinji de dirigió al vestuario para cambiarse y evitar que el LCL se volviera a secar sobre su cuerpo, antes de ir a hablar con su padre. Mientras que al mismo tiempo Ritsuko le entregaba un informe con los resultados de las pruebas a Gendo.

Luego de ponerse las ropas con las que llegó a Tokio-3, el adolescente se tomó un momento para ordenar sus ideas e intentar planificar cómo sería su conversación, antes de dirigirse al ascensor que lo llevaría a la oficina del comandante, dónde su padre lo esperaba. Ingresó en el elevador y marcó el piso, el cual se encontraba prácticamente en la cima de la pirámide.


Tras un corto viaje, la puerta se abrió y se encontró con Ritsuko quien se sorprendió levemente al verlo y saludó:

–Oh, Shinji, veo que te has cambiado.

–Sí, no sé cuánto tiempo durará la reunión y no quiero que se vuelva a secar el LCL sobre mí. Me costó mucho sacarlo la última vez.

–Ah, comprendo. Cuando se seca es difícil de eliminar completamente. Programé la sesión de simulación para las 15:30 hs, eso te dará bastante tiempo. Si no puedes llegar, no te preocupes. –informó la doctora– Solo te digo esto para que puedas usar el tiempo que te sobre, si es que lo hace, como mejor te parezca.

–Está bien. –aceptó Shinji.

–Bueno, adelante, el Comandante te está esperando.

Shinji continuó, permitiendo que Ritsuko abordara el ascensor. El adolescente se encontró en un amplio pasillo. A los lados del ascensor había dos guardias, en el medio del pasillo cuatro y otros dos custodiando la puerta doble de la oficina del comandante. El morocho avanzó con algo de aprensión, ya que era algo intimidante tantos custodios, en un espacio en el cual solo había una salida. Al llegar a los últimos dos guardias, estos lo observaron antes de que uno de ello le dirigiera la palabra:

–Identifíquese por favor.

–¿Eh? –dijo el ojiazul con nerviosismo– Ikari Shinji.

–Es el piloto Ikari. –indicó el otro guardia– El comandante lo está esperando.

–Adelante entonces. –dijo el primero de los guardias en hablar.


Los dos custodios abrieron las puertas permitiendo que Shinji avanzara con algo de cautela. La oficina era muy amplia, iluminada por tres ventanales que abarcaban completamente la pared del fondo y las laterales. En el centro de la habitación, casi hacia el fondo, se ubicaba un gran escritorio. Detrás del mismo en un asiento de respaldo alto, había un hombre sentado y a su lado otro de pie. Debido a la luz que entraba a sus espaldas, Shinji no los pudo reconocer. A los lados de la puerta se encontraban otros dos guardias.

–Buenas tardes joven Shinji, es bueno volver a verte.

Aparentemente fue el hombre de pie y Shinji creyó reconocer la voz, por lo que devolvió el saludo:

–Buenas tardes.

–Adelante acércate. –indicó Gendo.

Al llegar a unos pasos del escritorio, el adolescente logró reconocer al profesor Fuyutsuki. Su padre aún se encontraba sumergido en las sombras, lo que le otorgaba un aire frio y sombrío. Seguramente esto era intencional para intimidar a sus interlocutores e imponer su autoridad.

–Ah, profesor, ha pasado mucho tiempo.

–Me alegra que aún me recuerdes, has crecido mucho. –comentó Fuyutsuki– Hablaremos más en otro momento, supongo que quieres hablar con tu Otōsan a solas.

–Gracias, espero que no falte la oportunidad. –respondió el ojiazul inclinándose con respeto al mayor.

–Ustedes también pueden retirarse. –ordenó el Ikari mayor dirigiéndose a los custodios.

Los guardias se retiraron detrás de Fuyutsuki, dejando a padre e hijo solos en la enorme oficina. Los dos Ikari se miraron uno al otro, como estudiándose en busca que algún gesto de emoción. Para Gendo era muy fácil ocultarlos, las sombras que lo envolvían hacían un gran trabajo en ello, a eso se sumaban sus lentes anaranjados y sus manos con los dedos entrelazados frente a su barbilla ocultando su boca.

Por el contrario, Shinji se encontraba completamente iluminado por las ventanas. Si la luz fuera solo un poco más intensa, sería como si estuviera en un interrogatorio. A pesar de la desventaja, logró mantener su rostro estoico, solo un poco de rencor en sus ojos al recordar los eventos del día anterior, provocando que su saludo reflejara nerviosismo:

–Otōsan.

–Ha pasado un tiempo Shinji. Esta charla será informal, pero abstente a llamarme Comandante de ahora en adelante cuando estemos en las instalaciones de NERV. –indicó Gendo en tono frío y seco.

–¿Por qué debería? –cuestionó Shinji con ira.

–Porque soy el Comandante y tú eres un piloto. –explicó el trigueño sin inmutarse.

–Eso aún está por verse. –replicó el ojiazul con algo de veneno en la voz.

–Así que no vas a pilotear la Unidad 01.

–Eso depende de nuestra charla. Te alejaste de mí, hace años que no hablamos y solo me llamaste para que pilotee el Eva 01. –reprochó el morocho frunciendo su ceño con enojo.

La actitud del adolescente sorprendió gratamente a su padre, haciéndolo sentir orgulloso pero no lo reflejo. Todo lo contrario, se mantuvo ininmutable en su pose que le permitía ocultar sus emociones y consultó:

–Veo, adelante, ¿qué es lo que quieres?

–¿Por qué me abandonaste?

–No te abandoné, solo me alejé. Al principio, necesitaba concentrarme en intentar recuperar a tu madre. Cuando fracasamos, no tenía el coraje para verte a la cara y los recuerdos compartidos con Yui en la casa me abrumaban, por eso te la cedí a ti y Asuka, ya que aún eres mi hijo.

Gendo hizo una pausa en la que pareció reflexionar sobre sus palabras antes de continuar.

–Poco a poco me fue más difícil verte, eres la viva imagen de Yui, me dolía observarte. Me recordabas constantemente mi fracaso. Me sumergí en el trabajo, busqué alguna nueva alternativa, para recuperar a tu Okāsan, pero también fracasamos. Para ese momento, nuestra relación ya se había quebrado y cada vez nos veíamos menos. –detalló el trigueño.

–Si no podías verme, al menos podrías haber llamado.

–Ya es tarde para remediar los errores que cometí. Habría preferido mantenerte lejos de todo esto, pero las circunstancias lo hicieron imposible. –señaló Gendo manteniendo un tono normal– Lamentablemente para Asuka, ella fue seleccionada hace mucho tiempo y no tiene alternativa.

–Lo sé. –afirmó Shinji.

–Bueno, ¿serás el piloto de la unidad 01 o renunciarás?

–Lo haré, pero tengo algunas demandas. –indicó el morocho.

–Adelante te escucho.

Shinji se tomó su tiempo recordando su lista y tratando de mantenerse lo más sereno posible, lo cual era difícil ya que su padre lo observaba expectante a la vez que lo estudiaba detenidamente. Cuando el adolescente se sintió un poco más relajado enumeró sus demandas:

–Primero, sé que pronto Asuka llegará, ayer le llegó la orden de traslado junto con la Unidad 02. Quiero que nos traslades con Misato a nuestra casa.

–Temo que eso no será posible por el momento. Supuse que querrías usarla y están haciendo algunas reformas por pedido mío y de Mari. Tendrás que esperar a que la obra termine.

–Está bien, puedo aceptar eso. Segundo, de ser posible quisiera sorprenderla recibiéndola cuando llegue.

–Es aceptable, siempre que las reparaciones de la Unidad 00 y la condición del Piloto sean óptimas. Por cualquier eventualidad, no podemos estar sin pilotos o Evas disponibles. –explicó Gendo.

–Tercero, me gustaría aprovechar el traslado de Asuka y su Eva para traer suministros de Alemania, recordarás que aquí no se pueden obtener con facilidad y algunos, directamente no se consiguen.

El Ikari mayor permaneció en silencio reflexionando para sí mismo: «Podría jurar que estoy negociando con Yui.» Luego de considerar por un momento el pedido de su hijo respondió:

–Puedo ordenar algunas cosas, haz una lista con los que recuerdes que no se consiguen y entrégasela al jefe de cocina del comedor, mañana dale otro con el resto de los suministros. Pediré que traigan una buena cantidad de los más difíciles y una razonable de los otros. Los almacenaremos en los depósitos del Geo-Front y tendrás acceso a ellos para aprovisionarte cuando lo necesites. ¿Es esto aceptable para ti?

–Sí, eso es suficiente, pero, ¿qué pasará cuando se acaben?

–Cuando los recursos estén cerca del 20% solicitare otro envío. ¿Algo más?

Para este punto Gendo ya estaba comenzando a fastidiarse por dentro, pero manteniendo su calma exterior y pensando para calmarse «Lo contentare por ahora, es lo mínimo que puedo hacer

–Por último, al menos por ahora, necesitaremos que NERV cuide nuestros gastos y nos dé una remuneración por nuestros servicios.

–Eso ya está arreglado. –indicó el trigueño esta vez con algo de fastidio que disimuló muy bien– Se depositará semanalmente una suma bastante generosa en una cuenta, que estará disponible cuando sean mayores de edad. Su tarjeta de identificación sirve como una tarjeta de débito o crédito, pueden usarla libremente, siempre que no se abusen de ella.

–Cierto, Misato lo mencionó. Ahora tengo una pregunta.

–¿Otra más?

Fue lo que preguntó Gendo ya empezando a exasperarse pero sin dejar que su hijo lo notara. Shinji por su lado había recordado a Rei por eso asintió con la cabeza en busca de aprobación para continuar.

–Prosigue.

–¿Quién es Rei? He notado el parecido con Okāsan. ¿Es familiar de ella?

–Digamos que es un pariente lejano por parte de tu madre, eso es todo lo que te puedo decir por el momento. Cuando demuestres que eres un piloto útil, hablaremos más sobre ello. «Parece que Mari no le ha contado nada, mejor así, esperaré a ver cómo reacciona con ella primero.» –pensó Gendo para sí mismo– Bueno si no tienes nada más que decir, demos por terminada esta reunión. Tengo importantes asuntos que atender.

Shinji aceptó con una reverencia y se giró para retirarse de la habitación. Su padre lo observaba con algo de orgullo y lo detuvo a solo unos pasos de la puerta:

–Oh, a partir de ahora recuerda que dentro de NERV soy el Comandante Ikari y desde este momento, eres el Teniente Ikari, Piloto de la Unidad 01.

–¿Teniente? –consultó el ojiazul con algo de confusión.

–Así es, esta es una organización paramilitar. Debido a tu entrenamiento, te corresponde el cargo de Sargento. Pero, dado tu desempeño durante la batalla de ayer, se te promueve a Teniente. –explicó el Ikari mayor– Es el mismo cargo que posee el piloto Ayanami. El título de Asuka, es Capitana puesto que su entrenamiento es más completo que el tuyo y ha sido más extenso que el del piloto de la Unidad 00. No son equivalentes a los cargos militares sino inferiores.

–De acuerdo –aceptó Shinji con algo de duda– ¿Debo actuar como un militar?

–No es necesario. Solo deberás llevar un uniforme, respetar a tus superiores y acatar sus órdenes. En este caso, tus superiores son, desde la Capitana Katsuragi, la Dra. Akagi, el Profesor Fuyutsuki cuyo cargo es Subcomandante y yo, Asuka también es tu superior y puede darte órdenes. –detalló Gendo.

–Bueno en cuanto a lo último no creo que cambie mucho, ya le soy muy obediente. –señaló el adolescente con algo de resignación.

Su padre permaneció en silencio y solo levantó una ceja mientras que reprimía una carcajada pensando: «Parece que las mujeres, siempre tienen ese efecto en nuestra familia, bueno, como con la mayoría de los hombres.» Gracias a los lentes y las sombras que envolvían al hombre, el gesto pasó inadvertido para Shinji quien saludó de manera militar antes de retirarse:

–Entonces me retiro, Comandante.

Gendo solo asintió ante la venia de hijo, quien se dio la vuelta y salió de la habitación, a la vez que los guardias retomaban su posición.


Afuera, Shinji se topó con Fuyutsuki, quien también aguardaba para volver a ingresar, simplemente le dirigió una amable sonrisa. Al verlo el adolescente lo saludó de acuerdo a su nueva posición.

–Oh –emitió Fuyutsuki asintiendo al saludo– Eso no es necesario, solo debes saludarme de esa manera cuando estemos en el puente de mando o reuniones tácticas.

–Veo, está bien, pero prefiero hacerlo por las dudas, también para acostumbrarme.

–Entiendo, bueno si me disculpas, tengo asuntos que atender. –indicó el Profesor.

Tras eso, el anciano se perdió dentro de la oficina, antes de que la puerta se cerrará. Shinji tomó el ascensor para volver a los vestidores.


Una vez allí, se dispuso a llamar a Asuka, quien ya debería de estar despierta.

¡Buenos días Shinji! –saludó Asuka enérgicamente con alegría dejando salir un bostezo.

–¡Buenos días Capitana! –respondió Shinji con tono formal– Espero no haberla despertado.

¡¿Eh?! –exclamó la germana sorprendida y confundida, pues aún estaba medio dormida– ¿Shinji eres tú? ¿De qué estás hablando?

–Efectivamente. ¡Soy el Teniente Shinji Ikari! –anunció el japonés manteniendo el tono serio.

Oh, así que no solo te confirmaron como piloto y aceptaste, –señaló la pelirroja comprendiendo– ¿sino que incluso te dieron un cargo?

–¡Afirmativo Capitana!

¡Felicidades por convertirte en piloto y por tu cargo! –celebró Asuka con felicidad.

–Gracias Capitana y procedo a informarle que ya he comenzado a cumplir mi promesa.

Ante la actitud sería de su novio, Asuka no pudo evitar soltar una carcajada. Realmente Shinji había entrado en el personaje de un soldado hablando con su superior. Cuando logró serenarse, la ojiazul preguntó:

¿Qué promesa?

–La de aprovechar el tiempo para entrenar como usted me pidió, Capitana.

Oh, cierto. Ahora corta la mierda con lo del cargo y háblame con normalidad, estás empezando a exasperarme con el "Capitana" –ordenó Asuka empezando a fastidiarse– Nunca necesité de un cargo para darte órdenes. –señaló en tono amenazante y firme.

Esto hizo que Shinji se pusiera nervioso y tragara saliva. Después de todo, él sabía que ella era quien llevaba las riendas de la relación y estaba muy contento con eso, ya que Asuka nunca exageró en sus pedidos y lo recompensaba con afecto. Finalmente, luego de una pausa el morocho habló:

–De acuerdo. ¿Cómo dormiste?

Bastante bien, tuve un lindo sueño de nosotros en un día de campo.

–Oh, yo también.

¿Enserio? –preguntó Asuka con alegría.

–Sí, de verdad, lamentablemente se vio interrumpido por Misato, llamándome para que vayamos al Geo-Front.

Oh, qué lástima, yo por suerte, desperté cuando nos encaminábamos a casa.

–Bueno, al menos uno de los dos pudo completar su sueño. Y Misato me dejó dormir hasta las nueve.

¿Cómo te fue en tu prueba de sincronización?

Shinji dejó el celular sobre una banca, puso el alta voz, mientras se volvía a cambiar de su ropa al Plug Suit, para aprovechar el tiempo a la vez que seguía hablando con su novia:

–Bastante bien, aunque al parecer estuve por debajo de la sincronización que alcancé durante la batalla.

Claro, seguro que te ayudó la suerte del principiante. –indicó la germana.

–Después de que terminemos de hablar tengo sesión de entrenamiento de combate simulado.

Eso también te servirá para entrenar tu sincronización.

–Seguramente, estaré dentro del Eva. –comentó Shinji.

Interesante, normalmente, se desarrollan en un simulador conectado remotamente con el Eva.

–No tengo idea. No olvides que cuando tú las realizabas, yo me quedaba estudiando.

Lo sé Baka. Bueno ya debería ponerme en marcha, también tengo que entrenar. Hablaremos esta noche, ve pensando en que podemos hacer antes de ir a dormir.

Fue lo que solicitó Asuka mientras terminaba de aprontar el desayuno, como no podía ser de otra manera había preparado panqueques. Los colocó en un plato sobre la mesa, guardó la mezcla sobrante y se sentó para disfrutarlos mientras seguía hablando con su novio.

–Estaba pensando que escuchemos música juntos.

Es una muy buena idea. Me gustó escucharte contar una historia, pero, teniendo en cuenta la hora que es ahí cuando lo hacemos, estaríamos interrumpiendo tu descanso. En cambio, con la música podemos empezar antes y quedarnos dormidos sabiendo que los dos estamos escuchando lo mismo.

–Es justo en lo que estaba pensando.

De acuerdo, veré si puedo llamarte más temprano, –anunció Asuka– de esa manera tu podrás descansar a un horario más adecuado.

–Está bien. Suerte con tu entrenamiento.

Gracias, igualmente, aunque yo no la necesito. –señaló la pelirroja con orgullo– No olvides que llevo años haciéndolo.

–Claro que no la necesitas, después de todo eres… ¡La Gran Asuka Langley Sohryu! –exclamó Shinji.

Y no lo olvides jejejeje.

–Nunca podría hacerlo. Será hasta esta noche entonces.

Hasta esta noche. Adiós, te quiero mucho. «Me encantaría ya estar allí contigo.» pensó la germana.

–Yo también te quiero. Adiós. «Maldición, aún nos quedan casi dos semanas separados.» –dijo el japones mentalmente.


Notas Aclaratorias:

JSSDF: Fuerza de Autodefensa Estratégica de Japón.

Las siguientes cuatro son comidas japonesas:

Okonomiyaki: masa de harina, huevo, ñame y agua cocinada a la plancha.

Yakitori: brochetas.

Dango: brocheta de bolitas de arroz dulce.

Mochi: bolas de arroz dulces con relleno.

Itadakimasu: "Gracias por la comida" en japones.

Jankenpon: piedras, papel y tijeras.

ße Träume: "Dulces sueños" en alemán.

Īe: "No" en japones.


Nuevos Personajes:

Yui (Verde Claro)/Ritsuko: (Amarrillo)/Rei (Celeste Oscuro)/Maya (Claro)/Makoto (Amarrillo Muy Oscuro)/Shigeru (Azul Grisáceo)

Sí, volvemos a contar con la dulce e inteligente Yui Ikari!


Agradecimientos:

Primero que nada al Nuevo Beta Principal Manolo/Emanuel Mave quien se ha encargado de todas las correcciones y responsable casi completamente del Summary. Luego a el segundo Beta. Y a ellos dos por su apoyo y motivación durante la realización de este fic.

Sigo necesitando más Betas así que no duden en contactarme si están interesados.

El próximo año espero contar con nuevo cover para este Arco, por ahora esta será una imagen temporal.


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Nota Final:

Espero que haya quedado claro la diferencia entre los diálogos mentales o pensamientos y que la batalla fuera de su agrado. Como habrán notado, no mantendré el orden original de los Mensajeros/Ángeles, primero porque me parece que este es un orden más coherente, al menos para mí en cuando a lo de poder hablamos y segundo pues porque si respeto el orden, serían muchos capítulos con Asuka y Shinji separados y en cuanto a ese distanciamiento soy más ansioso que ustedes XD. Ya demasiado que los separé en el Primer Arco por unos días y lo vuelvo a hacer ahora.

Nos vemos en dos semanas. Atentamente Arroba5.