Descargo de Responsabilidad:

Evangelion, sus personajes y entorno son propiedad de Hideaki Anno y Gainax. Toda marca, serie, película o juego que se mencione en este fic es propiedad de sus dueños o creadores. Yo solo soy responsable de la forma en la que se desarrollan los hechos en esta historia. Al igual que muchos de los que publican aquí no cuento con su consentimiento (No me lo van a creer pero Anno por fin me respondió, parece que los insultos diarios surtieron efecto, hasta se tomó el trabajo de hacerlo a mano, lamentablemente no tengo la más pálida idea de cuál es su respuesta porque me escribió en japonés y como ya lo sabrán no conozco el idioma T.T).


Nota Inicial:

Esta historia no pretende ser canónica ni sus personajes tendrán exactamente la misma personalidad que en la serie original, habrá similitudes con el manga, anime y las Rebuild, pero más que nada, muchas diferencias.

Presten atención que la clasificación pasó a "M", habrá advertencias cuando corresponda.

–Diálogo Normal–

Diálogo personaje no presente físicamente o Pensamiento– Ejemplo: alguien a través de un teléfono, radio o pantalla.

–«Pensamiento de un personaje en medio de un diálogo»– No es igual a un diálogo de pensamientos como los que hay entre Shinji y Yui.

Un agradecimiento para los primero en comentar el Segundo Arco: Nonameasushin, calborghete (después de publicar respondo tu MP) y Kamir02. Por lo general respondo por MP a sus reviews, así que estén atentos.


Capítulo II: Rutinas de un Adolescente Común

Unos minutos más tarde, tras su comunicación con Asuka, Shinji se encontraba en el Entry Plug. La simulación comenzó con un entrenamiento de desplazamiento con la Unidad 01, luego prosiguió con el uso de armas. Cuando se adaptó a los controles y la manipulación de las distintas armas disponibles, pasaron al combate. Este consistía en enfrentar nuevamente a un Mensajero, el Tercer para ser exactos, que fue clasificado como Matariel.

Fueron varios combates, en cada uno de ellos variaba la disponibilidad del armamento, la puntería de Shinji no fue la mejor, pero al menos alcanzaba para derrotar al Mensajero. Poco a poco su precisión aumentó, aunque necesitaría mucho entrenamiento. Durante la simulación no pudo conversar mucho con Yui, por lo que decidieron que lo mejor era dejar eso para los entrenamientos de sincronización.

Se concentraron en que Shinji dominara lo mejor posible al Eva. Su madre le explicó cómo podía manifestar el Campo AT, que sería útil durante los combates, permitiendo que Yui se concentre en estabilizar la sincronización, lo que no impedía que ella también lo asistiera en la defensa. Si lograban concentrarse lo suficiente, podrían manifestar dos barreras a la vez.


La sesión de entrenamiento se prolongó hasta las 18hs. Esto último no le hizo mucha gracia a Shinji, mucho menos cuando Ritsuko le informó, que las siguientes serían iguales o más extensas, con el fin de recuperar el tiempo perdido.

Tras el entrenamiento, Shinji y su tutora hicieron una parada para hacer las compras de camino a casa. El adolescente fue quien pagó, dado que quería probar el funcionamiento de su tarjeta. Además, era una buena forma de agradecerle a Misato por el alojamiento.


Finalmente, alrededor de las 21hs, los dos llegaron al departamento que habían empezado a compartir. Allí, la peli-morada le informó al ojiazul que pronto recibiría una nueva credencial donde se indicaba su cargo.

Lo primero que Shinji hizo, luego de guardar las compras, fue tomar un largo y relajante baño. La higienización duró unos 40 minutos, ya que realmente necesitaba relajarse un poco. Las pruebas fueron muy estresantes, fundamentalmente el hecho de revivir la tensa batalla del día anterior y el no poder hablar tranquilamente con su madre.


Al mismo tiempo, en Alemania, Asuka finalizaba su entrenamiento. Estaba muy sorprendida de que Shinji, sin entrenamiento, hubiera podido vencer a este Mensajero. A ella no le resultó muy difícil, gracias a que ya había planificado una estrategia, mientras observaba el video de la batalla real. Sin mencionar, que poseía una mayor experiencia en controlar a su Eva.

La germana se encontraba ansiosa por llegar a casa, llamar a Shinji para comenzar a escuchar música juntos y preparar la cena para ella y Kaji. Su tutor llegaría tarde en la noche y debería calentarse la comida, algo que el de la cola de caballo ya había indicado que no le molestaba.

Asuka cenaría en cuanto la comida estuviera lista, para acostarse temprano y relajarse con la música, simulando que su novio estaba a su lado. Esto permitiría que Shinji no se tuviera que despertar en medio de la madrugada y lograra una noche de sueño corrido. Además, la idea de dormir unas horas más, no le molestaba en lo absoluto a la ojiazul.

Si la pelirroja se llegara a despertar muy temprano, existía una alta posibilidad de coincidir con la hora en la que el nuevo Teniente también debía levantarse y podrían aprovechar para hablar. Además, Asuka había tenido la precaución de acordar iniciar su rutina de entrenamiento más temprano.


A su vez en Tokio-3, Shinji estaba en la sobre mesa con Misato, la cena fue algo liviano, al menos para él. La peli-morada agradeció la comida casera y repitió tres veces. Para ella, era un cambio muy agradable y saludable, en comparación con la comida instantánea o el delivery. El adolescente sólo comió un plato, temiendo que, si repetía, le entraría sueño y no quería irse a dormir antes de hablar un poco con su novia.

Una vez que Misato se dio por satisfecha, Shinji levantó la mesa, para luego lavar los platos. La peli-morada solo lo ayudó a secarlos y guardarlos, ella tenía ganas de festejar el cargo de su tutelado, pero este insistió en esperar a que Asuka estuviera con ellos. Por lo cual, la ojimarrón debió conformarse con algunas cervezas antes de retirarse al baño para relajarse.


El morocho llegó justo a tiempo a su cuarto cuando su celular empezó a sonar.

¡Buenas noches Teniente! –saludó Asuka en tono formal.

–¡Buenas noches Capitana! –devolvió el ojiazul igualando el tono de su novia– ¡Gracias por llamar!

No es nada, es mi deber como tu "Superior", –remarcó la germana con aire de superioridad– asegurarme de que te encuentres bien y descanses apropiadamente.

–Aprecio las atenciones. –agradeció el Teniente sonriendo, al ver que a ella le gustaba jugar con sus rangos.

Asuka se rió alegremente de lo bien que Shinji interpretaba su papel de soldado refinado. Luego, la ojiazul retomó su modo habitual de hablar, indicando que el juego se había terminado para consultar:

¿Ya cenaste?

–Sí, me estaba acostando en este momento.

Oh justo a tiempo. –señaló la pelirroja con alegría.

–¿Y usted?

Empezando a cocinar en este momento. Dejemos los rangos de lado. –ordenó Asuka con algo de severidad– Un poco está bien, pero ahora quiero hablar con mi novio.

–Muy bien.

¿Has pensado en que música deberíamos escuchar?

–De hecho, creo que coincidirás conmigo en mi elección. –aseguró el morocho– "Nuestra" lista de reproducción.

Mmm, ¿te refieres a la que armamos nosotros? La que tiene los temas de la cinta que te regalé en tu primer cumpleaños juntos, luego de que Mari nos regalara estos celulares.

En Alemania, la germana seleccionó algunas verduras para proceder a lavarlas antes de picarlas y comenzar a cocinarlas. Al mismo tiempo, Shinji terminaba de aprontar su futón para luego acostarse y confirmó:

–Esa misma.

¡Me encanta! –exclamó Asuka muy alegre con algo de nostalgia en la voz– Ahora la inicio y la comparto, seguramente te levantarás antes que yo.

–Es una buena idea, odiaría tener que interrumpir la reproducción y despertarte.

Ah no te preocupes por eso. Si me levanto muy temprano, he hecho arreglos para iniciar mi entrenamiento antes de lo normal.

–¿Aceptaron eso? –consultó Shinji levemente sorprendido.

Sí, les dije que era para empezar a acostumbrarme al cambio horario, para cuando esté en Tokio-3.

–Creo que copiaré tu idea. Mañana voy a solicitar empezar los entrenamientos más tarde, mientras mi cuerpo se adapta al Jet-lag. Al menos por lo que resta de la semana, la próxima tendré que empezar a ir al colegio.

Deberías hacerlo, nos permitirá descansar mejor a los dos, tal vez logremos dormir al mismo tiempo…

De golpe, Asuka dejó de hablar al procesar la última oración de Shinji, quien también se quedó mudo al darse cuenta de lo que se le había escapado. Tarde o temprano el japonés se lo diría, pero esperaba que fuera de una mejor manera y preparando antes el terreno.

Disculpa Shinji, ¿acaso oí mal o dijiste colegio? –consultó Asuka con mucha incertidumbre en su voz.

–Eeeehhh... –tartamudeó el morocho dudando un poco– No, lamento decir que oíste bien. –finalizó con algo de temor en la voz.

¡¿Tienes que ir al colegio?! –exclamó la pelirroja con incredulidad.

–Mi padre quiere que vaya al colegio para que termine de aprender los Kanji. –se defendió él.

¡Pero eso es ridículo! Ya te graduaste de la universidad, que te pongan un profesor particular para eso. –indicó la germana con ira.

–Él dice que también es práctico y conveniente, dado que el otro piloto también asiste, de esta manera nos tienen a los dos en un mismo lugar por si sucede algo.

¡Sería mucho más práctico que te tuvieran con un profesor particular en el Geo-Front!

Asuka caminaba en círculos con el celular en la mano y el altavoz activado, tratando de liberar el estrés que la noticia le generaba. Mientras tanto, Shinji se rascaba la nuca con nerviosismo como si lo estuvieran regañando y comentó:

–No pude convencerlo de lo contrario. «De hecho, olvidé mencionarlo entre mis demandas. Dudo que pueda convencerlo ahora, tal vez pueda intentarlo una vez que Asuka esté aquí.» –recordó mentalmente.

Ya lo solucionaremos cuando yo esté allí. –aseguró la ojiazul con determinación e ira en su voz– No voy a permitir que nos mantengan separados, porque tienes que aprender Kanjis.

–Bueno, de hecho… esto, ¿cómo decirlo?

¿Qué?

–No estaremos separados. –susurró el morocho en respuesta.

¿Qué quieres decir? –consultó Asuka confundida por un momento antes de indicar– Espera… –deduciendo el significado de última frase de su novio preguntó– ¿No me digas que…?

–Sí, temo que tú también irás al colegio –respondió Shinji algo asustado.

En ese momento Asuka estalló, podía entender que le pidieran a Shinji que aprendiera completamente los Kanjis. No le gustaba mucho el método, pero tenía sentido, después de todo, él era japonés y era una parte importante de su cultura. Pero exigírselo a ella, que solo era parte japonesa y cuya nacionalidad era alemana, eso no lo podía entender, ni lo toleraría. Combinando los tres lenguajes que conocía soltó distintos insultos en cada uno de ellos, Shinji no logró reconocerlos todos, dado que ella los estaba gritando y los mezclaba a gran velocidad. Pero sabía que no estaba contenta así que intentó calmarla:

–Tranquila Asuka, es por esto que estaba esperando el momento más adecuado para decírtelo, pero no pude encontrarlo, lamentablemente esto fue una orden.

¡Es una orden estúpida!

–Mira el lado positivo, podremos experimentar qué se siente ser novios en un ambiente educativo. –ofreció el ojiazul– No hemos podido hacer eso, ni siquiera en la universidad.

Ese comentario de Shinji logró calmar ligeramente a la germana, que recordó que su novio no tenía la culpa. Por lo que el morocho no se merecía que ella derramara su ira sobre él, así que Asuka concedió:

Ciertamente eso es algo que me hubiera gustado experimentar. Pero creo que lo compensamos pasando más tiempo juntos. –indicó en un tono mucho más dulce.

–Sí, creo que lo compensamos, pero sería interesante presumirte ante nuestros compañeros o asistir juntos a la fiesta de graduación. Incluso tal vez, lograr convertirnos en los reyes de la misma. –continuó el japonés tratando de endulzarle los oídos al ver que su novia se había empezado a calmar.

Eso suena muy interesante, me encantaría presumirte y me gusta que me presumas. –aseguró la pelirroja notablemente más calmada y en tono soñador– Realmente me gustaría bailar toda la noche contigo en una fiesta de graduación. Sin embargo, no tengo ganas de volver a revisar cosas que ya hemos aprendido a la perfección.

–No será así, Misato me dijo que no tendremos una carga igual a los demás. Solo serán materias que nos permitan dominar el Kanji y algunas de carácter obligatorio.

Eso suena mejor, y no es como si necesitáramos estudiar para aprobar con excelentes notas. Será un juego de niños para dos graduados de la universidad. Pero no me agrada la idea de tener que hacer actividad física en esos uniformes, con todos esos Pervers comiéndome con la mirada.

Tras decir eso, Asuka se estremeció un poco ante la idea, le gustaba que admiraran su figura pero todo tenía un límite. Al único que le permitiría mirarla de una manera algo pervertida era a Shinji. Además ella ya lo había visto a él de esa forma.

–No te preocupes, volveré a hablar con Otōsan y le pediré que en lugar de participar con el resto de los alumnos, mejor usemos el horario para nuestra rutina habitual.

¡Tú mejor! No me molesta que aprecien mi belleza y mis atributos, pero no me agrada convertirme en la fantasía de adolescentes dominados por sus hormonas, quién sabe lo que podrían intentar. Y los japoneses son los mayores Pervers de todos.

–Oye, yo soy un adolescente japonés también. –señaló Shinji algo ofendido.

Ah, pero tú eres especial. –indicó la ojiazul con aire casi seductor– Eres mi novio y tienes ciertos privilegios que mantienen tus hormonas bajo control, además confió en ti.

–Cierto, yo puedo besarte, mientras que el resto solo puedo soñar con eso.

Sí, estoy pensando que no fue tan buena idea probar el beso francés justo antes de que te fueras. Realmente me gustaría tenerte a mi lado y volver a hacerlo. –señaló Asuka algo ruborizada.

–Oh, sí a mí también me gustaría. –concordó el morocho también ruborizado– Pronto podremos hacerlo, falta menos de dos semanas.

Los dos adolescente suspiraron con pesar al recordar que aún debían estar separados, realmente se extrañaban mucho. Estaban muy acostumbrados a estar casi siempre juntos cuando las actividades de Asuka lo permitían. Al menos tenían el consuelo de que cuando se volvieran a reunir podrían empezar a compartir los entrenamientos.

Sí, menos de dos semanas. Extraño nuestro beso de buenos días.

–Yo también.

Bueno, mejor me concentro en la comida. –recordó la germana– Comencemos con la música, te doy permiso de dormirte si tienes sueño.

–Por ahora estoy bien, podemos seguir hablando si quieres.

De acuerdo, dime cómo te fue en tu entrenamiento.

Shinji le contó cómo fue su jornada, a la vez que Asuka terminaba de preparar la cena. Luego fue el turno de la pelirroja de hablar sobre su día durante la cena y mientras lavaba los platos. Finalmente, intercambiaron unas últimas palabras, antes de dejarse arrastrar por el sueño. Para Shinji llegó primero, dado lo duro que fue su día, a Asuka le costó un poco más, por lo temprano que era, hasta que logró imaginarse que estaba en los brazos de su novio y el confort que sintió hizo el trabajo.


Nuevamente, tuvieron el mismo sueño, esta vez recordando el primer cumpleaños de Shinji que pasaron juntos. Cuando Asuka le regaló el reproductor SDAT, junto con las cintas personales, todo gracias a la lista de reproducción que estaban escuchando. La pareja se encontraba acurrucada en uno de los sillones blancos, compartiendo el calor y disfrutando de la música, dejando que ésta los arrullara.

El sueño terminó justo cuando despertaban en su cama, Mari los había llevado a su cuarto tras encontrarlos durmiendo en el sillón, de allí pasaron a su situación actual. Claro que el primero en recobrar la consciencia fue el morocho, quien debía comenzar su jornada, la pelirroja se despertó unas horas más tarde, aunque más temprano de lo habitual. Ambos tuvieron los mismos sentimientos al abandonar su sueño, estaban contentos por la sensación de calidez experimentada durante el mismo, pero muy decepcionados al no encontrar a su pareja a su lado en la cama.


Una vez en el Geo-Front, Shinji solicitó una nueva reunión con su padre, pero debería esperar hasta el siguiente día, debido a su apretada agenda. Tras hablar con Ritsuko, logró que sus entrenamientos comenzarán más tarde, permitiendo que su horario se equiparara un poco más con el de Asuka. De esa manera, su diferencia horaria, en cuanto a sus actividades, se redujo de 8 horas a solo 3. Al menos para lo que quedaba de la semana, antes de que el varón comenzara el colegio, lo que también coincidía con el inicio del viaje de Asuka, con lo cual, pronto estarían en la misma zona horaria.


Con el correr de los días, la rutina se fue repitiendo. Los entrenamientos se intensificaron notablemente en cada jornada, manteniendo a Shinji ocupado hasta la medianoche. La nueva reunión con su padre, resultó satisfactoria. Cuando Asuka llegara, podrían retomar su práctica de entrenamiento habitual, en lugar de asistir a las clases de educación física con el resto de sus compañeros de colegio. Pero mientras tanto, el morocho debería asistir normalmente con el resto de los alumnos. El entrenamiento se realizaría en las instalaciones del establecimiento educativo, bajo la supervisión del personal de NERV. Igualmente, el entrenamiento de Asuka también se vio intensificado, dado que durante el viaje no tendría oportunidad de continuarlo, a excepción de la parte física.


Alrededor de la 1 am, Shinji ya se encontraba preparando la cena para él y lo que Misato cenaría al día siguiente, ella volvía antes que él. A su vez, Asuka hacia exactamente lo mismo en Alemania cerca de las 5pm. Logrando así que ambos se fueran a dormir a más tardar, dos horas después de llegar a casa.


Finalmente llegó el sábado, Asuka junto con la Unidad 02, partirían rumbo a Tokio-3. Lo harían a bordo de la insignia de la Flota del Pacífico, el "Over the Rainbow", el orgullo de las Fuerzas de las Naciones Unidas. Lo cual permitió que la germana adoptara el horario de Japón y Shinji normalizara el suyo. Sobre todo, porque el entrenamiento del varón se reduciría a la mitad a partir del domingo. La pelirroja había sobresalido en la simulación contra el Mensajero, mientras que Shinji logró un conocimiento aceptable de los controles de la cabina del Eva, no era un experto y aún cometía errores, pero cada vez con menos frecuencia.

La pareja se comunicó una última vez, antes de que la ojiazul abordara el "Over The Rainbow". Ella le agradeció a su novio por haber solicitado suministros y acordaron que Shinji se encargaría de llamar por las noches, manteniendo la costumbre de irse a dormir juntos escuchando música. A su vez él también debía despertarla al levantarse, para que iniciara su rutina.


El domingo, Asuka se encontraba bastante despierta por la madrugada en altamar. Casi que no le había costado nada dormirse, todo gracias a que estaba sincronizada con Shinji, sabía que si se despertaba y le hablaba, él respondería casi tan rápido como si estuviera a su lado. Por su lado, luego del desayuno, el morocho se dirigió al Geo-Front para iniciar su entrenamiento. Mientras que la pelirroja, decidió trotar, el circuito de la joven consistía en dar cinco vueltas al tanque que contenía a la Unidad 02, la cual estaba acostada en la cubierta. Luego de esa entrada en calor, Asuka se instaló en el modesto gimnasio del navío y permaneció allí hasta que su novio la contactó durante el almuerzo.

Tras la comida, Shinji tuvo un último entrenamiento en el simulador, el cual sólo duró unas 3 horas para que pudiera intentar dormirse temprano, ya que el lunes tendría colegio. Fue uno de los mejores desempeños del morocho, logró superar sus marcas anteriores. En esta ocasión no cometió errores, solo su tiempo de reacción disminuyó un poco cuando dudo entre los controles, donde normalmente se equivocaba. Su nivel de sincronización había alcanzado una media de 78%, logrando llegar a una máxima de 80% durante la semana. El valor más bajo que alcanzaba se estableció en 70%, eso se atribuyó al estrés y la intensidad del entrenamiento al que estaba siendo sometido para recuperar el tiempo perdido. Por el lado de Asuka ella repitió su rutina a bordo del Over the Rainbow, dado que era la mejor forma de pasar el tiempo en la embarcación.

Luego de una buena ducha para eliminar completamente el LCL de su cuerpo, el adolescente llamó a su novia, hablaron durante todo el trayecto desde el Geo-Front hasta la casa de Misato. Ambos se recostaron en sus cuartos y se pasaron la tarde escuchando música, retomaron la conversación cuando sus estómagos rugieron y Shinji comenzó a preparar la cena. Después de muchos días de trasnochar, el morocho logró irse a dormir a las 22 hs, mientras que para Asuka, apenas estaba anocheciendo, el mar estaba muy tranquilo y el vaivén de las olas, junto con la música que había seleccionado para esa noche, la ayudó a dormirse sin dificultad.


El lunes por la mañana, Shinji se despertó 10 minutos antes de que la alarma programada para las 6:30 sonara, detuvo la reproducción en su celular, dado que esta vez, él fue el encargado de poner la música para dormir. Al escuchar el leve ronquido de su novia al otro lado de la línea, comenzó a llamarla para despertarla. Inició con suaves susurros, tratando de transmitir ternura con su tono, debió aumentarlo, hasta prácticamente hablar en voz alta. A pesar de ello, Asuka se despertó de buen humor, las casi ocho horas de sueño habían sido muy placenteras para ella, sumado al hecho de que esta vez, no sentía culpa por hacer que su novio se quedara despierto hasta tarde y lo transmitió en su saludo:

¡Guten morgen mein Freund!

–¡Guten morgen meine Freundin! ¿Cómo dormiste?

¡De maravilla! –exclamó la germana con alegría– Creo que, el hecho de que, cada vez estamos más cerca y falta menos para que nos veamos, me ha ayudado mucho. Además de saber que no tuviste que desvelarte como en los últimos días. ¿Y tú?

–También muy bien, incluso me desperté antes de que sonara la alarma.

Me alegro de que ambos hayamos dormido bien. ¿Cómo te sientes con tener que empezar el colegio hoy?

–Bien, supongo. Creo que será muy parecido a cuando debíamos dar exámenes en la Universidad, solo que ahora, volveré a ver a los mismos compañeros todos los días. –señaló Shinji.

Creo que, me sobran los dedos de una mano, para contar las caras conocidas que encontramos cada vez que fuimos a la Universidad.

–Sin mencionar lo tensos que se veían, era muy intimidante acercarse como para hablar con alguien.

Fue el recuerdo del ojiazul, mientras lo escuchaba, la germana se desperezaba en su camarote antes de buscar su ropa y dejarla pronta para su rutina de ejercicios, junto con lo que se pondría después. En el apartamento de Misato, Shinji terminó de vestirse con su uniforme, el cual consistía de solo una camisa blanca y un pantalón gris, para después guardar un cuaderno y una cartuchera dentro de su mochila y llevarla hasta la puerta.

Por supuesto. –afirmó Asuka– Ten en cuenta que nosotros cursábamos de a una materia por vez, mientras que ellos seguían un programa con varias materias al mismo tiempo.

–Supongo que hoy sabré cómo es eso.

Igualmente, tendrás la ventaja de que ya sabes los contenidos. De solo pensarlo, ya me estoy durmiendo de aburrimiento.

–Ni lo menciones. –pidió el japonés– Veré si puedo arreglar que cuando vengas, nos sentemos juntos para no aburrirnos tanto.

¡Tú mejor! No quiero tener que sentarme lejos de ti.

–Yo tampoco. –coincidió el morocho– Bueno, será mejor que me valla, no quiero llegar tarde, hablaremos durante el almuerzo.

De acuerdo, buena suerte. –se despidió la ojiazul– Te quiero, cuídate.

–También te quiero.


Luego de ese último saludo, el adolescente se dirigió a la cocina a preparar el desayuno para él y su tutora, quien seguía durmiendo, junto con su Bentō. Justo cuando estaba terminando de preparar todo y se disponía a servirlo, la peli-morada ingresó al comedor muy adormilada, llegó hasta la heladera y extrajo una lata de Yebisu. La abrió para luego terminarla de un solo trago, soltando un chillido de alegría, en ese momento, su postura y energía cambió completamente, ahora se encontraba completamente despierta y alerta. La cerveza en ella tenía, un efecto mucho mayor que el del café en una persona normal.

–¡Buenos días Shinji! Mmm eso huele delicioso.

–Buen día Misato. Espero que te guste.

–¿Estás listo para el colegio?

Fue lo que la ojimarrón consultó, antes de empezar a devorar el desayuno que su cargo le ponía adelante. Shinji volvió a la estufa en busca de su porción y dejó los utensilios que había empleado en el fregadero con agua, para luego sumarse a Misato en la mesa.

–Hai, en cuanto termine el desayuno y limpie los platos me iré.

–Muy bien, te llevaré.

–No es necesario. –aseguró el ojiazul rápidamente y una gota de sudor se formó en su frente ante la idea– «Definitivamente no quiero presentarme en mi primer día arrojando mi desayuno en la puerta del colegio.» –pensó– Prefiero caminar y recorrer un poco la ciudad para familiarizarme.

–Es buena idea, no siempre podré llevarte o traerte. Recuerda que después de clases tienes sesión de simulación.

–Sí, lo sé y mañana tengo pruebas de sincronización, el miércoles simulación y así alternando hasta el viernes.


Una vez que los platos estuvieron limpios, secos y guardados con ayuda de Misato, quién se dispuso a darse un baño antes de ir al Geo-Front, Shinji tomó su Bentō y se despidió.

–Hasta luego Misato, ya me voy.

–Buena suerte, compórtate bien, nos vemos esta tarde.


Veinte minutos después, luego de tomar el tren, Shinji ingresaba en el establecimiento educativo. En la entrada se encontró con una colegiala de pelo castaño y coletas, que aparentemente estaba esperando a alguien. La adolescente lo miró con atención.

–Buenos días. –saludó la estudiante con una reverencia.

–Buenos días. –devolvió el ojiazul e imitó su gesto.

–Tú debes ser Ikari, ¿no?

–Hai, soy Shinji Ikari. Encantado de conocerte, ¿tú eres?

–Mucho gusto, yo soy Hikari Horaki, la representante de la clase 2-A. Te estaba esperando, el director me encargó que te diera la bienvenida y te mostrara las instalaciones. También tengo que llevarte a su oficina para que te presentes.

–Oh, muchas gracias Representante. Lamento las molestias. –se disculpó el varón inclinándose un poco y rascando su nuca.

–Descuida, es parte de mis obligaciones como representante. –señaló Hikari con una ligera pero amistosa sonrisa.


Los dos adolescentes se internaron en el establecimiento y comenzaron a recorrerlo rumbo a la oficina del director. En cada puerta, Horaki indicaba la actividad que se desarrollaba dentro y en los pasillos a donde conducían.

–Sé que puede sonar apresurado... –comenzó el ojiazul con algo de timidez– ...pero la próxima semana mi novia se estará mudando también. ¿Existe la posibilidad de que nos ubiques juntos en el salón?

–Oh, ¿ya tienes novia? –consultó la Representante con mirada inquisitiva– Espero que ustedes dos se comporten y no me causen problemas. Volviendo a tu pregunta, creo que no habrá problemas.

–Te lo agradezco y descuida nos comportaremos bien. –aseguró Shinji sonriendo con timidez.

–Y dime, ¿de dónde vienen? Solo me dijeron que te transfirieron de Europa.

–Ah, sí, venimos de Alemania, mi novia es de allí.

–Oh, hablas muy bien el japonés, supongo que viviste mucho tiempo aquí antes ¿no? –preguntó Hikari con curiosidad.

–Sí nací aquí, ella es de Alemania, pero su madre era japonesa al igual que la mía, ellas eran amigas y colegas.

A estas alturas, ya se habían adentrado prácticamente en el centro del establecimiento. Se encontraban en un pasillo lateral del segundo piso, cuyas ventanas daban a un pequeño pulmón.

–Eso quiere decir que se conocen desde niños. –dedujo Horaki.

–Así es. –confirmó el morocho y agregó– Desde que nos conocimos, no nos hemos separado.

–Buenos entonces supongo que se deben de llevar muy bien. ¿Qué tal son los colegios en Alemania?

–No tengo idea, nunca antes fuimos a un colegio, estudiamos en casa con nuestra tutora. En realidad los dos ya nos graduamos de la Universidad.

–¡¿QUÉ?! –exclamó la Representante muy sorprendida– ¿Pero por qué estás en este colegio entonces? No lo necesitan.

–Oh, es que, a pesar de hablar japonés, no sabemos los Kanjis, y mi padre nos obligó a venir al colegio para aprenderlos.


Llegaron a un cruce donde se abrían otros dos pasillos a izquierda y derecha. La chica se detuvo dudando un poco, ya que venía distraída por la charla. Tras pensar por un momento, Horaki indicó que doblaran a la izquierda, luego retomó el diálogo:

–Pero, ¿no sería mucho más práctico y rápido si tuvieran un profesor particular?

–Bueno es complicado. Mi padre es el comandante de NERV.

–Oh, así que tu novia y tú, ¿también están relacionados con NERV?

–Correcto, pero no estoy autorizado a hablar de eso. –se excusó el ojiazul pensando– «Es mejor que no llame mucho la atención.» No sé si no debí guardarme el hecho de ser el hijo del comandante de NERV.

–Entiendo. Igualmente, la mayoría de los estudiantes aquí, tienen a alguien cercano trabajando en NERV, así que no creo que debas preocuparte por eso.

En ese momento de la conversación llegaron a la oficina del director del colegio y la Representante lo informó:

–Bueno, esta es la oficina del director, te dejaré en sus manos. Él te llevará hasta el aula, durante el almuerzo te enseñaré el resto del establecimiento.

–De acuerdo. Muchas gracias por todo, te veré en el salón.

La chica llamó a la puerta, antes de abrirla e ingresar junto con Shinji.


Una vez dentro, los dos adolescentes hicieron una reverencia y Hikari presentó:

–Disculpe señor Director. Este es Ikari Shinji.

–Muchas gracias señorita Horaki, puede retirarse. Bienvenido joven Ikari, tome asiento por favor.

Shinji se sentó, mientras que la representante de clase se retiraba. El morocho observó detenidamente al hombre. Este era un señor de unos 50 a 60 años con algo de sobrepeso y de altura promedio. Tanto en el cabello como en la barba se podían apreciar algunas canas, sobre todo porque sobresalían sobre el negro azabache. El Director se aclaró la garganta al notar que el adolescente lo estaba observando y dijo:

–Se me ha informado que cuenta con un título universitario, felicitaciones, eso no es algo que todo el mundo pueda obtener, sobre todo a su corta edad. Según me dicen, su objetivo aquí es dominar los Kanjis, ¿es eso correcto?

–Así es Director.

–Bueno, espero que podamos instruirlo correctamente. Ahora, como supongo ya sabrá, en este establecimiento no contamos con cursos que se dediquen de lleno a tal tarea. Eso es algo que se aprende durante el nivel inicial, la primaria. –explicó el hombre– Por ende, le hemos asignado materias que le permitirán cumplir su propósito.

–Se lo agradezco, y lamento las molestias ocasionadas.

Aseguró Shinji inclinándose hacia adelante, en señal de disculpa sin levantarse del asiento. El Director asintió con un leve movimiento de cabeza y agitando su mano para que el adolescente se reacomodara en la silla, aseguró:

–No es molestia, nuestro objetivo es educar a los jóvenes. También se les ha informado a los docentes de su situación, así que no dude en consultar con ellos cualquier duda que tenga. Ya sea durante las clases o en los enunciados durante los exámenes.

–Eso será muy útil, muchas gracias.

–Bueno aquí tiene sus horarios. –señaló el hombre entregándole una hoja con las asignaturas– Recuerde que durante esta semana debe cumplir la misma carga horaria que el resto del alumnado. Ahora si gusta acompañarme, lo llevaré hasta su clase.

–Sí, gracias. –respondió el morocho– Nuevamente disculpe las molestias que le estoy ocasionando.

–Le dije que no se preocupe por ello, además, este establecimiento depende de NERV, directa e indirectamente. Nuestros alumnos tienen algún vínculo con su personal, sin ellos no tendríamos alumnos. Algo semejante pasa con la ciudad, NERV impulsa su economía, así como también financia nuestro colegio.

–Oh no sabía nada de eso. Pero supongo que tiene su lógica.


Salieron de la oficina y el Director lo condujo hasta el aula 2-A. La clase estaba por comenzar, ya que todos los alumnos se encontraban ubicados en sus respectivos asientos, aparentemente los estaban esperando para que presentaran a Shinji.

–Buenos días alumnos.

–Levántate, saluda. –indicó la representantes y todos respondieron al saludo del director– Siéntate.

–Seguramente su profesor les ha informado que a partir de hoy tendrán un nuevo compañero.

–Hai. –respondieron los alumnos.

–Adelante por favor, entra. –solicitó el Director.

Shinji ingresó en el salón e hizo una reverencia como saludo para todos.

–Él es Ikari Shinji, viene de Alemania, por favor sean amables con él y ayúdenlo a adaptarse.

–Hai. –repitieron los estudiantes.

–Bueno los dejo para que te presentes… –indicó el hombre dirigiéndose a Shinji– …y continúen con la clase. –concluyó mientras dejaba el salón y cerrando la puerta detrás de él.

–Buenos días, mi nombre es Ikari Shinji. Soy japonés al igual que ustedes, pero estuve viviendo en Alemania. Estoy por cumplir 14 años. Encantado de conocerlos.

–Es un gusto tenerte con nosotros, por favor pasa y siéntate en aquel asiento. –dijo el Profesor señalando al fondo de la clase.

Shinji le hizo una reverencia al profesor y se dirigió hacia el fondo de la clase, donde había 3 asientos libres. El primero estaba junto a una ventana, detrás de este, estaba el último de la columna y a su derecha el que le habían señalado. El morocho estimó que la próxima semana Asuka se sentaría en ese pupitre a su lado.

Una vez ubicado, el ojiazul agarró su cuaderno y un lápiz para tomar notas, lamentablemente para él, la atención de la mayoría de los alumnos estaba sobre sí. El profesor por su parte, prosiguió con la clase, el día de hoy hablarían sobre el Segundo Impacto. Por las caras que pusieron sus compañeros, el morocho se imaginó que esta no era la primera vez que tocaban el tema.


Shinji le agradeció a sus estrellas, cuando por fin sonó la campana que indicaba el final de la clase y el inicio de la hora del almuerzo. La explicación sobre el Segundo Impacto consistió en lo que todo el mundo ya sabía, el impacto de un meteorito en la Antártida que provocó la muerte de un alto porcentaje de la humanidad, la extinción de gran parte de la fauna marina, el crecimiento del nivel de los mares y un desequilibrio climático, el cual prácticamente eliminó el cambio de las estaciones. Además de unas cuantas anécdotas de lo dura que fue la vida del profesor y cómo cambiaron las costumbres de la gente hasta que las cosas se estabilizaron y la humanidad se adaptó a su nuevo medio ambiente.

La representante se acercó al morocho para proceder a enseñarle las instalaciones del establecimiento. Momento en que Shinji notó que todos lo seguían observando con interés, algo normal qué sucede cuando llega una cara nueva, aunque el adolescente nunca lo había experimentado. También, tuvo la extraña sensación de que alguien lo miraba con odio mientras salía del salón con Hikari. Por el rabillo del ojo, observó que se trataba de un alumno que vestía un conjunto deportivo negro con el pelo corto y la tez bronceada. No le dio mayor importancia y simplemente siguió a su guía.

–Ese nuevo ya me está cayendo mal. –indicó el alumno del conjunto deportivo con ira en la voz.

–Oh, ¿acaso estás celoso de que tiene toda la atención de la representante? –insinuó otro de lentes y pelo castaño rizado en tono burlón.

–¡Cállate Kensuke! –exclamó el supuesto atleta ligeramente ruborizado– Nada de eso. Solo, hay algo de él que no me gusta.

–Yo creo que solo estás celoso Touji, porque pasará la hora del almuerzo con Horaki.

En ese momento el deportista golpeó en el hombro al de lentes, quien se masajeo la zona ofendida y se quejó:

–Ouch, amigo eso duele, ¿sabes?

–Tú te lo buscaste. –señaló Touji.

–Sin embargo, a mí también me ha llamado la atención, es raro que estando en Europa se transfiera aquí. Sobre todo en este momento que un bicho gigante ha decidido atacar la ciudad.

–Solo es una coincidencia, deja de imaginar teorías conspirativas amigo.

–Lo dudo, intenté obtener su número de celular, pero está protegido. –informó Kensuke– Diría que un experto se encargó de ello.

–¿Lo dices enserio? Creí que tus habilidades de hacker te habían permitido acceder a todos los dispositivos de la escuela. Con eso obtuviste los números de todas las chicas, e incluso de los profesores para molestarlos. Hemos hecho mucho dinero vendiendo esos datos.

–No bromearía con eso, además, de seguro algunas chicas querrán obtenerlo. Buscaré en la base de datos de NERV. Si está en este colegio debe de tener alguna relación con alguno de sus empleados, al igual que el resto de nosotros.

–Podría ser simplemente que su celular este apagado.

Fue lo que el atleta sugirió, poniéndose de pie, luego de estirarse un poco se encaminó a la salida. El de pelo rizado se ajustó sus lentes, volvió a abrir su laptop y entrelazó sus dedos para hacerlos sonar, antes de responder sin apartar la vista de la pantalla:

–Si ese fuera el caso, al menos podría detectar su ubicación. Pero tampoco puedo hacer eso, no logro detectar nada a excepción de la computadora del colegio que le asignaron.

–Bueno, suerte con eso iré a buscar algo para comer, ¿Quieres que te traiga algo de la cafetería?

–Un sándwich y un jugo estarán bien por favor.


Mientras Kensuke se sumergía en la búsqueda de información sobre su nuevo compañero, Touji se fue a la cafetería por comida. El almuerzo era la única actividad de la escuela que realmente le gustaba al atleta, además de la actividad física donde destacaba. A su vez, Hikari estaba terminando de mostrarle las instalaciones a Shinji y se disponían a buscar un lugar para almorzar, eligieron un árbol cerca del campo de deporte. La representante debió volver al salón por su Bentō, mientras que el morocho se quedó reservando el lugar, ya que llevaba el suyo consigo.

Shinji aprovechó el momento para llamar su novia, sin percatarse, que un cierto deportista lo observaba a la distancia con alivio al ver a la representante alejarse y siguió su camino de regreso al aula.

–Hola, disculpa la demora, pero tuve que hacer un recorrido por el establecimiento guiado por la representante de clase.

No te disculpes por idioteces. –señaló Asuka con algo de fastidio– No es como si hubiera estado pendiente del teléfono. La verdad no tengo ni idea de qué hora es para ti en este momento. Ni siquiera sé el horario en que me encuentro, solo que ya es de día. Además, como nunca he ido a una escuela, no tengo idea de a qué hora les dan un descanso para almorzar o distenderse.

–Cierto, lo olvidé.

¿Y qué tal estuvo la clase? –consultó la germana con algo de curiosidad.

–Lamento decirte que, si el resto de nuestras clases son así, odiarás el colegio, además de que será una completa pérdida de tiempo. Fueron dos agobiantes horas escuchando sobre el Segundo Impacto, nada que no sepamos ya sobre la versión oficial, seguido de algunas anécdotas de los tiempos posteriores al incidente por parte del profesor.

Tienes razón, ya lo estoy odiando.

–Por cierto, ya hablé con la representante para que nos acomode juntos cuando estés aquí. Estaremos en el fondo del salón.

Asuka que se encontraba recostada en la cama de su camarote descansando tras completar su rutina, se sentó de golpe con alegría e indicó en tono pícaro y burlón con algo de rubor en sus mejillas:

Al menos ya tienes una buena noticia. Espero que no hayas elegido esos asientos con doble intención.

–Creo que tú eres la que tiene una doble intención. –devolvió Shinji imitando el tono de su novia– No creo que podamos hacer nada más que tomarnos de las manos, dado que los asientos son individuales.

La pelirroja se dejó caer nuevamente en la cama con algo de desánimo, a la vez que fruncía su ceño antes de exteriorizar su desilusión:

Oh, qué pena, esperaba que fueran como en la Universidad. Un gran banco donde pueden ubicarse varios alumnos, para que podamos estar abrazados y recostar mi cabeza en tu hombro para dormitar.

–A mí también me hubiera gustado, pero no será posible, tendremos que conformarnos con retozar durante los descansos después del almuerzo. O también podríamos escaparnos de alguna clase. –ofreció el ojiazul en tono seductor.

Me gusta cómo suena eso. –aseguró la germana en voz sensual.


Al mismo tiempo que Asuka y Shinji coqueteaban, Touji se topaba con Hikari en la puerta del salón. Provocando que ambos estudiantes se sonrojaran cuando casi se chocan entre sí.

–¿Paso algo Inchō?

–Nada, ¿por qué lo preguntas?

–Oh, es que pensé que, como ya terminaste con el nuevo, ibas a tomar tu almuerzo aquí en el aula. –respondió Touji.

–Ah, no, me está esperando para almorzar juntos. –explicó Hikari ruborizada por el repentino interés que el atleta mostraba en ella– Me dijo que tenía que hacer un llamado y aproveché para venir por mi Bentō.

–Veo. –dijo el deportista con algo de molestia en la voz y ligeramente ruborizado– Te veré después entonces.

–Claro.

Fue la respuesta de la representante con una tímida sonrisa, antes de perderse de la vista a paso veloz. Ante esto, un ofuscado Touji se acercó hacia su amigo, arrojándole con desgano lo que le había comprado en la cafetería, quien había observado toda la escena y advirtió en tono amenazante con el ceño fruncido:

–Ni una palabra. Y antes de que lo olvides, tenías razón sobre el nuevo, oculta algo, su celular funciona perfectamente, lo vi usándolo.

–Lo sé. He descubierto que es nada más y nada menos que el hijo del comandante de NERV, y no te gustará saber que más averigüe.

–¿QUÉ? –preguntó el deportista a punto de estallar de ira.

–Primero tranquilízate y promete que no harás nada, al menos hasta después de clase. –solicitó Kensuke.

–Habla o me desquitaré contigo aquí mismo.

–Es el piloto del robot violeta que se enfrentó al insecto gigante. –dijo el de lentes a prisa y con miedo en la voz.

–¡¿QUÉ?! –exclamó Touji completamente furioso– ¡VOY A MATAR A ESE INFELIZ!

Kensuke se apresuró a sujetar a su amigo antes de que fuera en busca de Shinji, no fue tarea fácil, Touji era un poco más alto y mucho más fuerte que él:

–Tranquilo amigo, me prometiste que no harías nada.

–¡Suéltame Kensuke! No prometí nada, tengo asuntos que arreglar con ese Baka.

–Por tu bien, es mejor que te tranquilices y me escuches. –indicó Kensuke con dificultad, mientras forcejeaba con su amigo para detenerlo– Espera al final de la clase, le pediré que se reúna con nosotros y podrás encargarte de él sin que nadie interfiera.

–¡Déjame ir Kensuke o recibirás algo de lo que tengo guardado para él!

–Si te suelto lo atacarás en frente de todo el mundo y te expulsarán. Sin mencionar que Hikari pensará que solo eres un buscapleitos.

Esas últimas palabras calmaron a Touji, no quería quedar como una persona violenta frente a Hikari, era una de las pocas chicas que le hablaba. Aunque la mayoría del tiempo era para reprenderlo por su conducta o no usar el uniforme. El atleta se sentó en su lugar aún furioso y devoró su almuerzo.

–Eso es amigo, come, eso te pondrá de mejor humor y te dará energía para desquitarte.

–No necesito energía para encargarme de ese enclenque, me las pagará, por su culpa mi hermanita Sakura está en el hospital. Si no fuera por ese idiota esos escombros no habrían caído sobre nosotros lastimando sus piernas, de no ser por mis reflejos tal vez la habrían aplastado.

–Tienes razón, pero ¿por qué ustedes dos no estaban en los refugios como el resto de la ciudad?

–Pensamos que solo era otro simulacro. –comenzó Touji– Además, un grupo de personas que huían despavoridas hacia los refugios, nos embistieron y casi nos separan, provocaron que mi hermana dejara caer el oso que mi madre le regaló antes de morir y no pude decirle que no cuando quiso ir a buscarlo.

–Entiendo. Ella adora a ese oso y es el último recuerdo que tienen de tu madre. –señaló Kensuke– También es importante para ti.

–Mi madre y yo lo elegimos juntos para el cumpleaños de Sakura.


Kensuke continuó tratando de tranquilizar a su amigo. Al mismo tiempo Hikari llegaba al lugar donde dejó a Shinji, quien seguía meloso con su celular y levemente ruborizado.

–Lamento la demora, ¿Espero no interrumpir la charla con tu novia?

–Eh… o disculpa, no noté que venias. –comentó Shinji.

¿Qué pasa? ¿Te están acosando? –consultó la germana.

–No Asuka. No me están acechando. Es la Representante de clase. ¿Quieres hablar con ella?

No, solo pon el altavoz y vamos a almorzar, ya llegué a mi camarote con mi comida.

–De acuerdo te presentaré.

Fue la respuesta del ojiazul a la indicación de su novia. Tras retirar el celular de su oído, lo ubicó delante de él habilitando el manos libres, ya que en ese instante, Hikari estaba sentándose en frente a punto de abrir su lonchera.

–Horaki, ella es mi novia Asuka Langley Sohryu, la conocerás en persona en unos días. Asuka, ella es Hikari Horaki.

¡Guten morgen fräulein Hikari!

–Err… –balbuceó Horaki confundida– Hola –respondió suponiendo que fue un saludo.

–Lo siento, dijo "buenos días señorita Hikari"

–¡Oh! ¡Guteng morjen frauling Asuka! –exclamó la Representante intentando reproducir el saludo de Asuka.

Buen intento. –elogió la pelirroja– Lo practicaremos cuando nos veamos cara a cara. Es un gusto conocerte, gracias por cuidar a mein freund. Puede ser un poco Baka, pero es un muy buen chico.

Ese comentario provocó el sonrojo de Shinji quien nuevamente hizo las veces de traductor:

–"Su novio".

El morocho procedió a abrir su propia lonchera y luego le solicitó a su novia:

–Asuka por favor, trata de hablar solo en japonés.

–Descuida no es problema Asuka-chan, es parte de mis obligaciones como Representante de clase. Ikari-kun no te preocupes, es más, me interesa aprender algo de alemán.

Ya me estas cayendo bien Hikari, creo que seremos buenas amigas.

–Creo que me dijiste lo mismo cuando nos conocimos, "creo que seremos buenos amigos" y míranos ahora. –recordó Shinji.

¡Oye! No me molestes. –reprendió Asuka ligeramente enojada– ¿Qué va a pensar Hikari de ese comentario? Y Hikari, deja los honoríficos, no es necesario. –señaló suavizando su tono.

–Está bien lo intentaré. –aceptó la Representante sonrojada.

Hikari y Shinji comenzaron a consumir sus Bentōs preparados en casa, mientras que la germana debió conformarse con lo que la cafetería de la embarcación tenía para ofrecer. A pesar de su importancia la ojiazul no recibía un trato preferencial. Tras dar el primer bocado, Asuka exclamó:

¡Mein Gott! ¡Como extraño tu comida Shinji! Esto casi que no tiene sabor. Creo que intentaré cocinar yo la próxima vez.

–¡Vaya! ¿Sabes cocinar Shinji? –consultó la colegiala con asombro.

Por supuesto. Recuerda que creció en Japón, y lo hace muy bien. Él me enseñó a mí cuando éramos niños. Yo también cocino muy bien, pero me gusta más cuando Shinji lo hace.

–Tú lo haces igual de bien, Asuka. –señaló el morocho.

–Sí, sé que creció aquí. –indicó la de coletas– Pero la mayoría de los muchachos no cocinan o no lo hacen muy bien. Lo ven más como una tarea de mujeres.

Shinji preparaste tu Bentō, ¿no?

–Hai. –respondió el ojiazul con algo de duda.

Adelante, prueba Hikari. –ofreció la germana– Verás por ti misma lo bueno que es.

Shinji le alcanzó una de las bandejas de su Bentō a Hikari. Ella la tomó con algo de pena y tras dejar algunas piezas en su propia bandeja se lo devolvió a su compañero. Luego de probar todo, la representante aseguró:

–¡Mmm! Es deliciosos. ¡Realmente cocinas muy bien Ikari-kun!

Te lo dije. Y ya deja los honoríficos.

–Es difícil perder la costumbre Asuka-ch… digo Asuka.

Así está mejor. –afirmó Asuka.

El almuerzo prosiguió, Asuka y Hikari congeniaron bastante bien y muy rápido, prácticamente monopolizaron la conversación. De vez en cuando Shinji lograba meter su bocadillo y retomar un poco de conversación con su novia. Cuando terminaron, los estudiantes se despidieron de la alemana y el morocho quedó en volver a llamarla antes de irse a dormir.

La representante quedó fascinada con el afecto que se demostraban y sentía pena de que estuvieran tan alejados. A su vez, deseaba poder tener una relación igual con Touji, se conformaba con algo menos meloso, solo poder expresar sus sentimientos hacia él y que fueran correspondidos. Luego de recoger todo, Hikari y Shinji volvieron al aula.


Para fortuna del ojiazul, era momento de una clase de Matemática. Fue aburrida, ya que sabía todo lo que el profesor de turno explicaba. Pero no era tan tedioso como la conferencia sobre el Segundo Impacto.

A mitad de la clase, Shinji recibió un mensaje en su computadora. Al abrirlo, supo que era de uno de sus compañeros, justo el que tenía delante de él. Un muchacho de lentes, cabello marrón rizado medio largo y bastante escuálido. Se presentó como Kensuke Aida y le solicitó que lo encontrara en el patio interno, cerca de los casilleros a la salida, para hablar un poco.

Al principio el morocho pensó en declinar la invitación, pero decidió que acudiría al menos para presentarse mejor. Total, podía excusarse luego de presentarse, dado que tenía compromisos, además, era una buena idea conocer gente nueva y no lo quería ofender.


Al final de las clases, tras llegar al patio, Shinji vio a Kensuke con su cámara de video apuntándole y a un costado, divisó al deportista que lo había visto con mala cara durante el almuerzo, recostado contra la pared. No le dio mucha importancia y se encaminó hacia el de lentes, para saludarlo y presentarse adecuadamente.

–Quiero confirmar algo. –indicó Touji interrumpiendo el avance de Shinji– Mi amigo aquí, dice que eres el piloto del robot gigante violeta, ¿es eso cierto? Di la verdad, pues su información es muy confiable.

El ojiazul dudó un poco sobre qué responder, su intención nunca fue que se supiera lo que él hacía en NERV. Así que consultó:

–¿Qué pasa si lo soy?

–¡ESTO ES LO QUE PASA!

Fue el anuncio de Touji, antes de arrojarse sobre Shinji enviando un puñetazo directamente hacia su nariz. El atleta era bastante rápido, pero los instintos del morocho y todo su entrenamiento le permitieron esquivar el golpe con bastante facilidad.

–¿Cuál es tu problema? –cuestionó el ojiazul nervioso y algo alterado.

–¡TÚ ERES MI MALDITO PROBLEMA! ¡POR TU CULPA MI HERMANA ESTÁ EN EL HOSPITAL! –exclamó el deportista.

La furia del atacante se incrementó por haber fallado el primer golpe y lanzó el segundo. Esta vez, Shinji no solo esquivo el golpe, sino que también le sujetó el brazo con fuerza para que no lo volviera a intentar.

–¿De qué estás hablando? Apenas te conozco, mucho menos a tu hermana. –indicó Ikari.

Touji lanzó otro golpe, nuevamente sin éxito, además, la fuerza ejercida por su oponente en el agarre en su brazo aumentó, provocándole dolor y le dificultaba el movimiento, lo que siguió incrementando la ira del deportista.

–Disculpa a Touji, es muy temperamental. Aparentemente durante tu pelea, dañaste un edifico, él y su hermana se encontraban del otro lado y algunos escombros cayeron sobre ellos, lastimándola. –aclaró Kensuke interviniendo– Ahora mi amigo aquí, quiere vengarse por lo que le provocaste a ella.

–¿Qué demonios estaban haciendo fuera de los refugios? –interrogó el ojiazul algo molesto y confundido– Se suponía que ya toda la población había sido evacuada. Comenzó cuando llegué a Tokio-2 y eso fue con facilidad una hora antes de que la batalla iniciara.

–¡ESO NO ES DE TU INCUMBENCIA! ¡AHORA ACEPTA TU CASTIGO COMO UN HOMBRE Y DEJA DE RESISTIRTE MALDITO BASTARDO!

Es lo que Touji escupió por respuesta, mientras forcejeaba para liberarse e intentaba conectar algún golpe. Por su lado, Shinji se serenó un poco, antes de torcer el brazo del atleta colocándolo en su espalda inmovilizándolo, para luego indicar:

–Cálmate de una vez, antes de que tenga que lastimarte. Primero, no podrás solucionar nada dándome un golpe. Segundo, fue tu culpa por no estar en el refugio. Tercero, lamento lo que le pasó a tu hermana, pero deberías agradecer que los dos aún están vivos. Y, por último, esa fue mi primera vez en esa cosa, me vi forzado a pilotarlo sin ningún entrenamiento. –enumeró un poco irritado.

Touji no se calmó, solo siguió forcejeando. Su ira lo impulsaba. Había jurado darle una lección al piloto responsable, si alguna vez lo encontraba. Así que continuó:

–¡NO ME IMPORTA SI TIENES O NO ENTRENAMIENTO! ¡CUALQUIER IDIOTA PUDO HABERLO HECHO MEJOR Y SIN LASTIMAR A LOS INOCENTES!

El atleta puso todo su odio y veneno en cada una de sus palabras cegado por la ira y lanzando una patada hacia atrás tratando de liberarse de la llave a la que fue sometido. El ojiazul sacudió su cabeza con resignación y anunció:

–No me dejas alternativa.

Entonces, Shinji aplicó presión hasta que se escuchó un chasquido, provocando que el atleta soltara un fuerte grito de dolor, luego del cual el piloto se disculpó:

–Lo lamento, pero no dejaré que me golpees. He dislocado tu hombro, te aconsejo que vayas a la enfermería para que lo vuelvan a poner en su lugar, mientras aún tienes el cuerpo caliente.

Touji se retorció de dolor en el piso y dejó de luchar. En ese momento el morocho lo soltó, extendiendo una mano para ayudarlo a levantarse y aseguró:

–Lamento que haya terminado así, déjame ayudarte.

–¡Ya lo lamentarás después! Esto no ha terminado. ¡Solo tuviste suerte! –indicó Touji con los dientes apretados golpeando la mano ofrecida– ¡La próxima vez recibirás lo que te mereces!

El atleta se levantó con dificultad y Kensuke rápidamente acudió en su ayuda, la cual fue aceptada a regañadientes.

–Dijiste que no tenías entrenamiento. ¡Eres un mentiroso! –exclamó Kensuke sorprendido y enfurecido por el estado de su amigo.

–No he mentido, no tenía entrenamiento como piloto para ese robot, pero sí en combate y defensa personal.

Los dos amigos se alejaron en dirección a la enfermería. Shinji se dio media vuelta y también se marchó, había perdido más tiempo del debido y no se sentía muy bien por lo que acababa de suceder. Realmente no quería lastimar a su agresor, pero no vio otro camino para detenerlo.


Por la tarde, durante la prueba de sincronización, el ojiazul habló de lo sucedido con su madre, no es que haya sido su idea, el hecho era tan reciente que ella lo vio sin ningún esfuerzo.

No debes sentirte mal Shinji. –aseguró Yui– Hiciste lo que tenías que hacer. No sabes de lo que ese joven era capaz si no le presentabas resistencia.

Lo sé, pero tal vez me extralimite un poco.

Es posible, pero, por lo que he visto, al intentar dialogar con él y mantenerlo inmovilizado, solo aumentabas su ira. Un hombro dislocado es doloroso, pero no es nada serio, en unos días estará bien.

Sí, sé que en unos días estará bien. –señaló Shinji– Tanto Asuka como yo, nos hemos dislocado más de una vez durante los entrenamientos.

Fue la decisión correcta, le mostraste que eras más fuerte y hábil que él. Con esa herida no le dejaste alternativa más que retirarse. ¿Por qué no intentas hacer algo por su hermana? Eso te hará sentir mejor. –sugirió la ojiverde.

Es una buena idea, podría intentar visitarla.

Habla con Misato o tu Otōsan para que la trasladen a las instalaciones médicas de NERV. Allí tienen lo último en tecnología para la salud, de seguro podrán ayudarla mejor, dudo que no tengan lugar para ella.

Es una idea excelente Okāsan. Cuando llegue a casa, hablaré con Misato. Si ella no puede hacer nada, lo discutiré con Otōsan, lo sumaré a mis demandas. –indicó el ojiazul.

Tu lista de demandas me recuerda mucho a mí. Siempre le hacía pedidos especiales a tu Otōsan como castigo, cuando se mandaba alguna macana o me ofendía.

Luego de que Yui lo tranquilizó, Shinji se sintió mucho mejor consigo mismo, este mejoró su rendimiento en la prueba, el cual había caído levemente debido a la angustia que sentía por lo sucedido. Al recordar la charla que tuvo con su padre, el adolescente le mostró a su madre la imagen de Rei sin darse cuenta, lo que derivó en una nueva conversación, que él no había sabido cómo abordar.

Ciertamente es igual a mí a su edad, claro que yo no tenía, ni los ojos rojos ni el cabello celeste oscuro.

¿Eh? –emitió el morocho sin comprender.

Estoy hablando de Rei, Shinji. Tengo familiares que no conoces, puede que tenga relación con mi abuela, su apellido de soltera era Ayanami.

Oh. Tal vez sea una prima muy lejana.

Es probable, deberás esperar a que tu Otōsan decida hablarte de ello o preguntarle a ella cuando vuelvas a verla.

Tendré que ser paciente entonces. –señaló Shinji– Me encantaría poder consultarlo con ella, pero no sé cuándo se recuperará.

Estás preocupado por ella, lo entiendo. Yo también lo estoy, después de todo, es casi un hecho que puede ser parte de mi familia. Espero que se recupere en estos días, así puedes ir a sorprender a Asuka en altamar.

Si, esa es otra razón para desear que se recupere pronto. Pero al recordar sus heridas, no creo que se recupere a tiempo.

Al notar el desánimo en su hijo, Yui decidió comentar que sus posibilidades eran altas. Después de todo, si ella estaba segura de que en NERV podrían ayudar a una niña, era casi un hecho que ayudarían en la recuperación de uno de sus pilotos.

No lo sé, tengo la corazonada de que puedes tener suerte. –aseguró Yui.

Ojalá tengas razón.

El resto de la prueba, madre e hijo repasaron algunos conceptos del Eva. Esto se había vuelto algo común cuando ya no se les ocurría de qué hablar o no había pasado nada interesante que Shinji pudiera contarle.


En la noche, cuando Shinji se disponían a preparar la cenar, Misato se adelantó a su tutelado, debido a que la seguridad de NERV le había presentado un informe sobre el incidente previo a su sesión de entrenamiento.

–La sección 2 me informó sobre tu pequeño altercado hoy al final del colegio.

–Oh, sobre eso quería hablar justamente.

–Te escucho. –señaló la ojimarrón bebiendo una lata de Yebisu.

–Bueno al parecer este muchacho… su hermana resultó herida durante la batalla y me culpa por eso, así que quiso golpearme. –resumió Shinji.

–Bueno, primero, debieron estar en un refugio, hubo tiempo suficiente para que encontraran uno antes de que la batalla iniciara. Y segundo, no es tu culpa, esto es una guerra y siempre existe la posibilidad de daño colateral.

–Yo entiendo eso. Sé que no podía hacer nada al respecto, pero aun así me siento algo responsable. Quería saber si podríamos hacer algo para ayudar a la niña. Tal vez se la pueda trasladar a las instalaciones de NERV para que reciba un mejor tratamiento.

Solicitó Shinji, dándose la vuelta y mirando de frente a su tutora y oficial superior. Esta notó la preocupación en los ojos de su cargo e indicó para tranquilizarlo:

–No debes culparte. Pero sería un buen gesto, por suerte nuestras instalaciones médicas no tienen mucho trabajo, veré que puedo hacer. Oh y quédate tranquilo, le pedí a la sección 2 que investigara a tu compañero, su nombre es Touji Suzuhara, y su hermana no corre ningún peligro. Lamentablemente sufrió una fractura en su pierna izquierda y debieron reacomodar su rodilla derecha.

–Oh, eso parece ser serio.

–Deberá permanecer en reposo hasta que sus heridas hayan sanado por completo y hacer algo de rehabilitación, pero podrá volver a caminar con normalidad. –aseguró Misato– Tal vez deba pasar medio año antes de que vuelva a su rutina, pero si logro que la trasladen a nuestras instalaciones médicas, seguramente el tiempo se reduzca significativamente.

–Muchas gracias Misato, y si se complica avísame, e intentaré convencer a mi padre.

–Estoy segura de que no será necesario. Mañana tendré novedades al respecto.

Tras la charla y la cena, Shinji se dio un baño antes de aprontarse para irse a dormir y llamar a su novia. No le comentó nada del incidente y se comprometió a pasarle el contacto de Hikari a la mañana siguiente.


El martes la rutina se repitió, esta vez, Asuka fue la primera en despertarse, devolvió el favor de llamar a su novio con ternura en la voz. Luego de conversar un poco durante el desayuno, el morocho se fue al colegio.


Al entrar en su salón, notó que Touji llevaba un cabestrillo en el brazo que le dislocó. Cuando habló con Kensuke este le dijo que debía usarlo por dos días, también, que cuando lo acompañó a visitar a su hermana y se enteró de lo que había intentado hacer, esta lo reprendió, dándole la razón a Shinji. A su vez la niña le encargó al de lentes, que le entregara una pequeña nota, donde se disculpaba por la actitud de su hermano, le agradecía por no haberlo lastimado seriamente y por salvar la ciudad. Además de que no se sintiera culpable por lo que le había sucedido. Esto provocó que el morocho, tomará la decisión de si o si ayudarla.

Luego del intercambio con Kensuke y la indiferencia por parte de Touji, se reunió con la representante, para cumplir con su novia antes de que la clase comenzará. Para su desdicha, otra vez tocaba escuchar el discurso sobre el Segundo Impacto. Cerca del final del monólogo, antes del almuerzo, un mensaje de Misato le informó, que ya estaba transfiriendo a la pequeña Sakura Suzuhara a las instalaciones médicas de NERV. Hecho que se confirmó, cuando el director ingresó en el salón para hablar con Touji. Esto lo animó mucho y redujo el remordimiento que sentía por el estado de la niña.


Durante el almuerzo, Shinji buscó un lugar tranquilo y solitario, para poder disfrutar de su Bentō y hablar a solas con Asuka. Al mismo tiempo en el salón, Hikari se acercó a Kensuke para averiguar qué podía estar pasando con Touji. Al de lentes, no le quedó otra alternativa que contarle lo que pasó el día anterior a la salida, ganándose una gran reprimenda por parte de la Representante. Ese día Touji no volvió al salón, angustiando tanto a Hikari como a su amigo, quienes temían que, por su arrebato contra el nuevo alumno y aparente salvador de la ciudad, hubiera sido suspendido o expulsado.


Por la tarde, mientras que Shinji se sometía a las pruebas de sincronización, Kensuke se enteró de lo que le había ocurrido a Touji y las novedades sobre su hermana. Asimismo el de lentes se ocupó de transmitírselo a Hikari, quien quedó muy preocupada tras enterarse del incidente del día anterior y temía por el futuro del deportista. Gracias a esto, la noticia del enfrentamiento entre el morocho y el atleta llegó a los oídos de Asuka, que había decidido hablar con su nueva amiga para pasar el rato. Ciertamente no había mucho que hacer en un barco en altamar, salvo entrenar, comer, dormir y admirar la inmensidad del océano.


A la noche, cuando el morocho llamó a su novia para irse a dormir al mismo tiempo, arrullados por la música y la respiración del otro el tema surgió.

¡Me enteré que pusiste en práctica tu entrenamiento y humillaste a uno de tus nuevos compañeros! ¡Estoy muy orgullosa de ti Shinji! –exclamó la pelirroja con voz levemente seductora.

–¿Cómo te enteraste? Espera no me digas que hablaste con Misato.

Cerca, con Hikari, estaba aburrida y sabiendo que estarías entrenando en NERV, decidí llamarla para pasar el rato.

–¿Ella lo sabía? –consultó Shinji con asombro.

Efectivamente. Parece que antes de que la llamara, el amigo de tu oponente, se comunicó con ella para ponerla al tanto de la situación. Debo decir que, lo que hiciste con la hermana de ese Baka es algo muy noble. ¡Eso también me enorgullece!

–Gracias es lo menos que podía hacer.

Baka. Espero que no te estés sintiendo culpable por lo que pasó.

–Solo un poco. –confirmó el morocho– Sé que no fue culpa mía, pero tal vez podría haberlo evitado.

¡No lo hagas Baka-Shinji! –ordenó Asuka– Eso le pudo haber pasado a cualquiera, incluso a mí. –señaló con un leve dejo de ira– No debieron estar fuera de un refugio y contaron con tiempo más que suficiente para llegar a uno.

Shinji permaneció unos segundos en silencio pensando en lo que su novia estaba diciendo, era prácticamente lo mismo que Misato le había dicho la noche anterior.

–Lo sé, pero…

Asuka no lo dejó terminar, sabía que en esto debía ser dura y firme, de lo contrario corría el riesgo de que esto atormentara a su novio y definitivamente no lo permitiría. Así que con su autoridad y firmeza característica interrumpió:

Pero nada. Cambiemos de tema, antes de que me enoje contigo por esta Dummheit. Quiero que sepas que estoy orgullosa de ti, me gusta que mi novio sea un tipo fuerte, que puede defenderme si lo necesito. aseguró retomando el tono seductor– Pero no es un buscapleitos que disfruta de abusar de otros.

–Gracias, me alegra que te agrade como soy.

¡Me encanta cómo eres!

–¡Y a mí también me gusta cómo eres tú!

¡Tú mejor! No cambiaría mi manera de ser por nadie. Bueno, tal vez solo un poquito por ti.

Fue la confesión de la ojiazul con algo de rubor en sus mejillas que evidentemente Shinji no pudo apreciar, solo que lo dijo con algo de timidez. Aún así, el morocho quería a su novia tal y como era, por lo que se aseguró de recordárselo:

–Lo sé, es parte de tu personalidad y nunca pretendería hacerte cambiar.

Ya lo sé Baka, aunque a mí me gusta que ya no te disculpes por todo.

–Bueno reconozco que era un mal hábito. ¿Qué tal si ya nos vamos a dormir? Estoy seguro que si no descanso adecuadamente y vuelvo a escuchar ese discurso sobre el Segundo Impacto me quedaré dormido en clase.

Lamento decirte, que lo más probable es que lo vuelvas a oír. –comentó la germana– Hikari me dijo, que es de lo único que habla ese profesor, en contadas ocasiones cambia el tema. Y si, mejor vamos a dormir, me encanta soñar contigo.

–Y a mí contigo. –correspondió el japones.

Se fueron a dormir para reencontrase en el mundo de los sueños con una amplia sonrisa. Por la mañana se despertaron al unísono, saludándose de manera amorosa y tontearon un poco durante el desayuno, antes de despedirse para cumplir con sus obligaciones.


Al llegar al colegio, Shinji notó como Touji lo esperaba en la entrada con una expresión que era algo confusa. Por un lado, reflejaba molestia y por el otro algo de ira. El ojiazul se acercó a él, prestando mucha atención de que no intentara volver a atacarlo. Pero las intenciones del atleta no eran hostiles, sino que solo quería hablar:

–Eh, hola. –saludó con algo de duda.

–Hola, buenos días. –respondió Shinji manteniéndose alerta.

–Buenos días. Mira, mi hermana me pidió que te agradeciera lo que hiciste por ella. Gracias a eso su tiempo de recuperación se ha reducido. En solo 2 meses podrá empezar las tareas de rehabilitación.

–Oh, me alegra oír eso.

–Yo también te lo agradezco, en mi nombre y el de mi padre, el tratamiento que recibirá es el mejor.

–No te preocupes por eso. –indicó el morocho– Sinceramente creí que debía ayudar de alguna manera.

Los dos permanecieron en un incómodo silencio sin saber qué decirse. Shinji se mantuvo alerta, después del incidente de hace dos días no sabía de lo que su compañero era capaz. Por su lado, Touji quería cumplir con su deber de hombre y agradecer por el favor recibido, aunque consideraba que por ser el responsable de lo sucedido en primer lugar, el morocho aún merecía un castigo así que por su honor, decidió dejarlo en claro:

–Bueno, eso era todo lo que tenía que decirte. Solo para que lo sepas, realmente aprecio lo que hiciste, pero aún sigo molesto por provocar esto en primer lugar.

–Lo entiendo, no lo hice para obtener tu perdón. –señaló el ojiazul– Pero te vuelvo a recordar, que esa fue la primera vez que tenía contacto con esa cosa como su piloto, no era mi intención que alguien saliera herido, eso fue un accidente. Además, ustedes también son responsables de lo que pasó, debieron estar en un refugio como el resto de los ciudadanos.

–Puede que tengas razón en ese punto, pero no tuvimos opción en ello. No tienes por qué saberlo, ni tengo que justificarme ante ti. Sin embargo, te diré porque no estábamos en un refugio.

–Adelante, realmente siento curiosidad al respecto.

–Nos dirigíamos a uno, pero lo hicimos con mucha tranquilidad creyendo que simplemente era otro simulacro.

–Lo entiendo. Pero, aún así, tuvieron tiempo más que suficiente para llegar. –interrumpió Shinji.

–No terminé. –reprochó el atleta en voz alta y dejando salir la ira que aún lo abrumaba– En el camino nos topamos con un grupo que huía en forma desesperada, prácticamente nos arrollaron, casi nos separan. Cuando fuimos capaces de alejarnos de ellos, mi hermana había perdido su oso. Ese muñeco significa mucho para ella y para mí… –explicó con los ojos humedecidos– …fue el último regalo que mi madre le dio antes de morir. Ella y yo lo elegimos juntos para el cumpleaños de Sakura, es un recuerdo muy valioso para nosotros.

Empatizando con el adolescente que tenía en frente, pero sobre todo con su hermana que aún era pequeña, Shinji afirmó un poco compungido:

–Comprendo.

Touji pudo apreciar la sinceridad en las palabras del joven que tenía en frente y logró calmarse un poco para retomar su historia:

–No pude decirle que no a Sakura cuando me pidió que volviéramos por él. Sé que podríamos haber ido al salir del refugio, pero alguien lo podría hallar y quedárselo.

–Está bien, lo entiendo. No necesitas decir nada más, en tu lugar, de seguro hubiera hecho lo mismo.

–Eso es todo lo que te iba a decir de todas formas. –señaló Touji con algo de desdén– Nuevamente gracias por lo que has hecho por la recuperación de Sakura.

Sin decir más el atleta se marchó, Shinji tampoco le dijo nada más, era mejor dejar de hablar antes de que la tensión volviera a subir y terminarán confrontándose físicamente otra vez.


Las cosas se mantuvieron calmas y sin emociones hasta el jueves, cuando Rei volvió a la clase, Shinji se sorprendió mucho al verla, no mostraba ninguna señal de las heridas que traía cuando se conocieron.

Encontrarla en buenas condiciones de salud y asistiendo a clases era una muy buena noticia para él, significaba que podría ir a encontrarse con Asuka en altamar. También lo tranquilizaba el hecho de que se encontrara sana, a pesar de no haber tenido ningún trato con ella, el parecido con su madre y la aparente relación familiar, lo hacía sentirse cercano de alguna manera. Su madre no había sido capaz de darle mucha información al respecto. El morocho pasó toda la mañana observándola; era casi inevitable, Rei estaba justo en el asiento junto a la ventana, delante de donde Asuka se ubicaría cuando llegara; pensando cómo acercarse para hablar durante el almuerzo y ver qué podía averiguar.


–Buenos días, ¿te importaría acompañarme a almorzar?

–Buenos días. –respondió Rei– ¿Por qué quieres almorzar conmigo?

–Para conocernos, somos compañeros de clase y también pilotos.

–¿Eso sería beneficioso para nuestro desempeño?

–Creo que si, dudo que pueda perjudicarlo. «Qué extraña, entendería si simplemente dijera que no, o que no le interesa.» –pensó Shinji– Mira, busquemos un buen lugar más tranquilo, no creo que sea conveniente que nos escuchen si hablamos sobre nuestra función en NERV.

–De acuerdo, vamos Ikari-san.

Fueron hasta el campo de deporte y se ubicaron en el mismo lugar donde el ojiazul había almorzado con Hikari en su primer día. Allí, una vez que se instalaron, el morocho le preguntó recordando que ella lo había llamado por su apellido:

–¿Me conoces?

–Afirmativo, se me informó de tu llegada, al igual que la de piloto Sohryu este fin de semana.

–Oh, ya veo. ¿Qué es lo que sabes de mí?

–Eres el hijo del comandante y has sido asignado como piloto de la Unidad 01. Vienes de Alemania al igual que piloto Sohryu, naciste aquí y te fuiste junto con ella cuando debió iniciar su entrenamiento. Ella posee entrenamiento completo y a ti te falta entrenamiento como piloto, por eso tras la batalla te sometiste a un entrenamiento intensivo en el simulador y de sincronización. –detalló la chica– Aún así, debes entrenar más, pero al parecer tienes un talento natural que te pone muy cerca del nivel de la piloto Sohryu.

–Vaya, estas muy bien informada, y no es necesario que nos llames pilotos. Puedes llamarnos por nuestros nombres, Asuka y Shinji.

–De acuerdo Shinji-kun.

Tras llamar a su compañero de esa manera, Rei se ruborizo muy levemente, casi de manera imperceptible, era la primera vez que llamaba a alguien por su nombre. Sintió una pequeña conexión dado que para ella, dirigirse a alguien de esa manera en un gesto de confianza. Luego de retomar su compostura, la peli-azul sugirió:

–Deberíamos empezar a almorzar.

–Sí, tienes razón. ¿Podrías hablarme un poco de ti? A mí también me gustaría saber casi tanto como tú sabes de nosotros.

–Está bien. ¿Qué te gustaría saber?

–Podrías empezar hablándome de tu familia. –propuso Shinji.

–No tengo familia. Solo recuerdo que el Comandante me ha cuidado desde que era una niña. Cuando me seleccionaron para piloto, la doctora Naoko Akagi comenzó a cuidarme también.

–Oh, ¿mi padre te ha cuidado con ayuda de la doctora Akagi? –consultó el morocho.

–Eso es correcto. Ahora el Comandante con la ayuda de la doctora Ritsuko Akagi cuidan de mi salud y me suministran lo básico para satisfacer mis necesidades.

–Veo, ¿vives con alguno de ellos?

–No, vivo sola.

Ante la respuesta de Rei, Shinji sintió pena por ella, la chica parecía no tener ninguna habilidad social. Se estremeció al imaginarse cómo hubiera sido su infancia de no tener a Asuka a su lado, ciertamente ella había influenciado mucho su manera de ser, posiblemente él sería igual que la chica que tenía en frente. Luego de un pequeño silencio, en el que el morocho estuvo pensando en estas cosas, continuó su interrogatorio sobre la peli-azul:

–Mi padre dijo que tienes un parentesco lejano con mi madre. ¿Sabes cuál es?

–Lo desconozco, nunca se me ha informado. –señaló Rei mirando con curiosidad el Bentō del morocho.

Shinji notó la mirada de curiosidad de su compañera y decidió ofrecerle:

–¿Te gustaría probar?

–Eso depende, ¿tiene carne?

–Sí, ¿no te gusta?

–Soy vegetariana.

El varón revisó su lonchera, hasta encontrar una que no contenía carne. Tras encontrarla la depositó frente a Rei y le indicó:

–Oh, prueba esto entonces, te gustara y no tiene carne.

Rei usó sus palillos para tomar un pedazo de Tamagoyaki. Lo miró con curiosidad a la vez que lo comprimía levemente evaluando su textura antes de llevarlo a su boca. Fue una experiencia completamente nueva para la adolescente, realmente era algo agradable de comer y se lo comunicó a Shinji:

–Sabe bien, normalmente solo como arroz con verduras.

–¿Sabes cocinar?

–Muy poco, no es algo realmente importante, el arroz y las verduras me proveen los nutrientes necesarios para sobrevivir, y son fáciles de preparar. Si quiero algo más elaborado, puedo recurrir a lo comida instantánea. Solo me concentro en aprender lo que me haga una piloto más eficiente.

–Eso no está bien, no puedes solo concentrarte en ser una buena piloto, necesitas tener otros pasatiempos. Cosas que te distraigan y te hagan sentir mejor. –aseguró Shinji.

Rei observó detenidamente al adolescente frente a ella. Nunca le habían dicho que necesitaba de pasatiempos para ser una mejor piloto. Solo que debía seguir órdenes y concentrarse en dar siempre lo mejor. Ella había razonado que los pasatiempos solo eran distracciones de su deber, obstáculos que debía evitar. Pero ante ella estaba Shinji, que con sus pasatiempos y sin tanto entrenamiento como el de ella era un mejor piloto. Esto le generó curiosidad así que consultó con confusión:

–¿Para qué necesito pasatiempos? Son solo distracciones.

–Te equivocas. Los pasatiempos son distracciones efectivamente, pero que evitarán que te sobre exijas. Te permitirán desempeñarte mejor, siempre que no abuses de ellos. Pueden funcionar como una recompensa. Por ejemplo, ¿no te gustaría comer Tamagoyaki más seguido?

–Ciertamente es sabroso y sería agradable comer algo así con más frecuencia. –confirmó Rei.

–Bueno, prepararé tu almuerzo para mañana, verás que hay muchas cosas más sabrosas que tu podrías preparar con facilidad. Y las puedes usar como motivación, una recompensa cuando tu desempeño es bueno. Eso te impulsará a dar lo mejor de ti.

–Ya doy lo mejor de mí. –objetó la chica.

–Oh, eso es bueno. Pero estoy seguro que te sentirás mejor si obtienes alguna recompensa por ello.

–No lo entiendo.

–Espera a mañana y después de que pruebes otras cosas tal vez logres entenderlo. «Vaya es difícil intentar socializar con ella, parece un robot sin emociones.» –pensó el ojiazul.

Continuaron comiendo en silencio, sin darse cuenta que cierta trigueña de coletas, los observaba con su celular en mano.


Cuando el Bentō de ambos se acabó, fue el momento en que se despidieron, ya que Rei decidió volver al aula y Shinji aprovecharía para hablar con Asuka, antes de que el horario del almuerzo terminará. En el instante en que el morocho se disponía a iniciar la llamada, la representante de clase se puso frente a él, con el ceño fruncido y consultó:

–¿Qué estabas haciendo con Ayanami?

–Oh, hola representante, ¿qué quieres decir?

–Te vi hablando a solas con ella, Asuka dijo que eras un buen chico, pero parece que se equivocó.

–Eh, pero si solo estábamos almorzando. –señaló Shinji algo confundido.

–Parecía algo más, y no me pareció que Asuka lo aprobara.

–Espera, ¿le dijiste a Asuka? –consultó el morocho sorprendido.

–Claro, es mi amiga, me llamó para ver porque aún no la llamabas.

–Oh, mejor la llamo ya. Estaba por hacerlo cuando me interrumpiste.

Fue la indicación de Shinji mientras buscaba el número de su novia. Ya se estaba poniendo nervioso, de solo pensar en cómo esta lo saludaría en cuanto contestara. Tal fue su preocupación que en lugar de pensar para sí lo exteriorizó:

–Espero que Asuka no se haya preocupado por nada.

¿Qué demonios hacías almorzando a solas con una chicha BAKA? –increpó la germana.

–Asuka cálmate, era Rei Ayanami, ¿recuerdas? –intentó Shinji tratando de calmarla.

¡No me importa quien sea! Puedo entender que almorzaras con Hikari. Ella es la representante de la clase y te estuvo dando la bienvenida. ¡Pero no tienes ningún justificativo para almorzar con otra! –reprocho Asuka con evidente ira en la voz.

–Hikari-chan, podrías dejarme hablando a solas por favor.

–Está bien. –aceptó la Representante– Descuida Asuka no le quitaré la vista de encima. –aseguró en voz alta.

Te lo agradezco.

Respondió Asuka elevando más su tono, provocando que Shinji alejara el aparato de su oído. Cuando Hikari estuvo a una distancia donde no podía escuchar, el ojiazul continúo hablando:

–Asuka, Rei es nuestra compañera piloto, la que estaba herida por lo que me vi obligado subir al Eva, ¿recuerdas?

Oh, ¿era ella?

–Sí, parece que ya está mejor y se reincorporó al colegio, desde ese día no la había vuelto a ver y tenía curiosidad sobre ella. Para poder hablar tranquilos, decidí almorzar con ella, lejos de oídos curiosos.

Bueno, es entendible que quieras conocerla, después de todo, seremos compañeros de clase y colegas pilotos, pero pudiste esperar hasta que yo esté allí, con ustedes. –señaló la germana– Ya no falta tanto, solo son 3 días. ¿Por qué decidiste hacerlo ahora?

–Bueno, hay algo que no te dije sobre Rei.

Explicó Shinji dudando en cómo decirlo. Esta pequeña pausa provocó que Asuka se preocupara y exclamara alarmada con ira:

¡¿No me irás a decir que crees que es más bonita que yo y me vas a cambiar por ella?!

–¡¿QUÉ?! No, jamás te podría hacer algo así. –aseguró el ojiazul con nerviosismo– Es solo que… aunque no lo creas, ella es muy parecida a Okāsan, excepto por el color de sus ojos y cabellos. Según Otōsan, es un familiar lejano, pero no me quiso decir más, así que quise conocerla para ver qué podía averiguar.

¡Tu mejor! ¡Si hicieras eso te arrepentirías de por vida! ¡Te lo juro Ikari! –advirtió la pelirroja más tranquila pero aun enojada– Le pediré a Hikari que me envié una foto para corroborarlo.

–Eso sería bueno, no quiero tener que tomarla yo, podría aumentar las sospechas de Hikari si me viera.

¿No te molesta que desconfíe de ti?

–En realidad me molesta un poco, pero lo entiendo, dado que alguien te estuvo diciendo lo que creyó ver y la situación pudo prestarse a confusión. –señaló el morocho con compresión– Estamos separados y es algo que puede pasar, incluso me sorprendió que no te pusieras celosa de Hikari.

Bueno, eso es porque tú me hablaste antes de que me enterara por otro. Y por cierto, ella sabe que somos pilotos, no tienes que ocultarle ese hecho, el nerd de Aida lo averiguó y se lo comentó cuando le contó por qué Suzuhara te atacó.

–Oh, no lo sabía, nunca me detuve a pensar en cómo Touji lo averiguó.

Fue lo que dijo el varón rascándose la cabeza, mientras escudriñaba el área, para asegurarse que nadie más lo estuviera escuchando o que Hikari regresara.

¡Eres un Baka! Si le hubieras dicho a Hikari, porque querías hablar a solas con Rei, nada de esto habría pasado.

–Bueno, no lo sabía. Tal vez ahora pueda obtener información de Hikari sobre Rei.

Es buena idea, ¿y qué pudiste saber de Rei? ¿Cuál es su relación con tu madre?

–Ella dice que no sabe nada. Solo pude averiguar que aparentemente es huérfana y Otōsan se habría hecho cargo de ella con ayuda de la doctora Akagi, es quien está a cargo de los Evas aquí. –compartió Shinji– Además, ella casi parece un robot, no demostró emociones y aparentemente solo conoce el entrenamiento para piloto.

Eso suena triste, tal vez podamos ayudarle un poco a ser más sociable.

–Dejaré eso en tus manos, cuando estés aquí. Bueno será mejor que sigamos hablando después, discúlpame por no llamarte antes.

Olvídalo, entiendo que esto era importante para ti, si encontrara a alguien parecido a mi Mütter también querría saber si tenemos algún tipo de relación. –aseguró Asuka– Para compensármelo, es mejor que me estés esperando con una gran comida alemana cuando llegue y hoy me llamarás en cuanto dejes el Geo-Front, no quiero esperar hasta que llegues a lo de Misato.

–Es una promesa. Te llamaré de camino a casa. Que tengas una buena tarde.

Se comprometió el ojiazul, mientras se encaminaba de nuevo al salón. En ese momento, la pelirroja se percató de que podría aprovechar el tiempo que su novio emplearía en su entrenamiento, para ayudarlo en lo referente a su compañera piloto y se lo hizo saber:

Gracias igualmente. Mientras estés en tu prueba de sincronización, veré que puedo averiguar sobre Rei con Hikari.

–Te lo agradecería. –indicó el ojiazul– Aún no se conocen cara a cara y ya se han hecho buenas amigas.

Sí, tenemos algunas cosas en común. Creo que ir al colegio no será tan malo si puedo hacer más amigas como ella.

–Espero también poder conseguir algún que otro amigo.

Una vez que aclare las cosas con Hikari, estoy segura que también te considerará su amigo, y no te extrañes que te pida perdón por sacar conclusiones apresuradas y contagiármelas. –ofreció la germana.

–No te preocupes por eso, te dije que lo comprendía y no estoy molesto por eso.

Bueno, gracias. Mejor te apuras no vayas a llegar tarde, te quiero, hablamos más tarde.

–También te quiero. Adiós.


Luego de su prueba de sincronización y tras una breve ducha, Shinji cumplió con su palabra, llamando a Asuka, quien le contó lo que pudo averiguar sobre Rei a través de Hikari.

Por lo que pude ver, tienes mucha razón, es bastante parecida a tu Okāsan. Aunque no es la mejor de las fotos la que Hikari me envió. Es una de perfil, ya que no se animó a tomarle una de frente.

–Creo que no hubiera hecho algo mejor.

Sí lo sé. «Al menos Hikari le tomó una foto, tú tal vez no lo habrías hecho.» pensó Asuka– Dice que desde que la conoce, cuando ingresaron a la secundaria, siempre ha sido poco sociable, no le conoce ninguna amistad.

–Definitivamente no es muy sociable, eso ya lo comprobé por mí mismo. –aseguró el varón.

No participa en ninguna de las actividades extracurriculares, suele faltar mucho a clase. Razón por la cual le ponen presente aún cuando no está, ósea que lo pasan por alto y la consienten.

–Puede que sus ausencias sean justificadas de antemano. –señaló Shinji.

Asuka se levantó de su cama y se puso nuevamente sus zapatos para comenzar lentamente a dirigirse hacia el comedor. Esperaba recibir su comida recién cuando su novio llegara a lo de Misato, de lo contrario, al menos terminar su cena para ese momento. Luego podría seguir hablando desde la escasa comodidad de su camarote.

Buen punto. Eso explica por qué nunca se quedó libre. –justificó la ojiazul– Sus notas siempre son buenas, no está entre las mejores, pero no son nada bajas.

–Eso quiere decir, que es bastante inteligente, si tiene buenas notas a pesar de no tener buena asistencia.

Es probable. Lo único que hace es sentarse en su pupitre y mirar por la ventana, sin prestar atención a la clase.

–Eso me recuerda… te sentarás detrás de ella. –informó el japonés.

Así que los tres pilotos estaremos cerca en las clases.

–Si, pero es solo una coincidencia.

¡Como sea! –exclamó la germana antes de continuar– Solo deja de contemplar la ventana durante el almuerzo y al final del día, para irse a casa o posiblemente a su entrenamiento en el Geo-Front.

–Eso no suena muy bien, por lo que me ha dicho, solo vive para ser piloto.

Definitivamente tenemos que ayudarla a descubrir que existen otras cosas además de ser piloto.

Tanto Asuka como Shinji se pusieron a pensar en qué podrían hacer para cambiar la situación de su colega. Finalmente al no tener la menor idea, el varón llegó a la conclusión de que lo mejor era dejar esto en manos de su novia. Ya que seguramente al ser las dos mujeres, le resultaría mucho más sencillo, por lo que consultó:

–¿Tienes algo en mente?

Lo primero es tratar de pasar tiempo con ella durante los almuerzos, aunque no lo haremos en cuanto llegue, me gustaría experimentar qué se siente almorzar solos tú y yo en un ambiente educativo. –indicó la pelirroja– Cuando íbamos a dar exámenes en la universidad, solo visitábamos las aulas y los baños. Después nos retirábamos directamente a casa o al cuartel para entrenar, no pasamos tiempo de ocio en los alrededores del campus.

–Suena bien para mí, tal vez podamos convertirlo en un día de campo. Igual, mañana volveré a almorzar con ella, voy a llevarle un almuerzo. Ella es vegetariana, pero casi no sabe cocinar.

Es una buena idea, pero intenta no conquistarla con tu comida. –solicitó Asuka en tono jocoso, pero a la vez de advertencia.

–¡Claro que no! –respondió Shinji levemente ruborizado– Eres la única a la que me interesa conquistar, solo intento socializar un poco más con ella para ver qué más puedo averiguar.

¡Tu mejor! –advirtió la germana un poco ruborizada y más tranquila.

Continuaron hablando sobre la extraña actitud de su compañera piloto y lo que cada uno pudo conocer, incluso durante el verdadero baño, que el morocho tomó antes de preparar la cena.


Mientras Shinji cocinaba y preparaba lo que necesitaría para hacer una torta escocesa, para sorprender a Asuka en altamar; ya que Rei estaba de vuelta en condiciones de pilotar, él podría dejar la ciudad; charlaron sobre lo ansiosos que estaban. Ya solo quedaban dos días para que volvieran a estar juntos, aunque en realidad era mucho menos.

–Bueno creo que ya deberíamos ir a dormir, de esa forma el tiempo pasará más rápido.

Sí creo que tienes razón. –coincidió Asuka bostezando– Ya me he adaptado al nuevo horario y me está dando sueño.

–¿Qué te gustaría escuchar esta noche?

No te preocupes por eso, ya tengo hecha la selección, yo reproduciré la música.

–Está bien, en ese caso, ¡Gute nacht meine Freundin! –saludó Shinji.

¡Gute nacht mein Freund!


En la mañana, Shinji fue el primero en despertarse, trató de ser lo más silencioso posible, quería algo de tiempo extra para iniciar los preparativos de la torta, sin que Asuka se enterara. Se colocó el manos libres y dio comienzo a su tarea. Cuando todo estuvo a medio terminar, empezó a llamar a su novia:

–¡Guten morgen meine Freundin! Despierta, ya solo falta un día para que nos volvamos a encontrar.

¡Guten morgen mein Freund! Sí, solo falta un día, déjame intentar seguir durmiendo hasta que llegue.

–Oh, vamos de seguro querrás hacer algo más que dormir. Además, tendrás que despertarte de todos modos cuando quiera hablar contigo durante mi almuerzo.

Sí, tienes razón, mejor me levanto, no vaya a ser cosa que cuando vuelva a dormir, tenga pesadillas. –aceptó la pelirroja– ¿Ya estás trabajando en mi comida para mañana?

–No, lo haré esta tarde cuando vuelva. De igual forma, necesitaré algunos de los ingredientes que viene contigo.

Oh, eso quiere decir que harás algo bien alemán.

–Por supuesto, prepararé una cena completa para ti, ¿Hay algo en particular que te gustaría? –consultó el morocho.

Sorpréndeme, pero si tienes tiempo me gustaría una tarta de frutillas de postre. –respondió Asuka.

–Haré lo posible, y descuida, te sorprenderé, lo prometo.

Siguieron tonteando hasta que una somnolienta Misato irrumpió en la cocina, atraída por el dulce aroma que emanaba de los bizcochuelos en el horno que el varón estaba cocinando.

–Ouahhhm, buenos días Shinji, Asuka –saludó la peli-morada alzando la voz para que la escuche– ¿Qué huele tan bien Shinji?

¡Guten morgen Misato!

–Buenos días, el desayuno ¿qué más Misato?

Shinji miró a su tutora con algo de fastidio y rápidamente le ofreció una lata de Yebisu para que se despertara por completo y comprendiera que estaba cocinando una sorpresa para Asuka.

–Gracias Shinji, lo necesitaba. –indicó Misato mirando con detenimiento la cocina y a su cargo que le indicaba que guardara silencio– ¡Esos panqueques huelen muy bien! –exclamó justificando su exclamación anterior.

–Pronto estarán listos. –indicó el ojiazul siguiéndole la corriente– ¿Puedes alistar la mesa?

–Seguro.

Aceptó la ojimarrón y se dispuso a aprontar la mesa para desayunar, mientras que Shinji servía el verdadero desayuno antes de controlar los bizcochuelos y guardar las mousses en la heladera. Armaría la torta después de comer. A todo esto, Asuka había entrado al baño para lavarse los dientes.

–Como siempre están deliciosos Shinji. Me iré a dar un baño antes de salir. Suerte en el colegio.

–Gracias. Bueno Asuka es hora de que terminemos esta llamada, te hablaré durante el almuerzo. –indicó el japonés.

De acuerdo. Suerte y cuídate. Te quiero.

–Yo también te quiero.

La peli-morada volvió sobre sus pasos al oír que su tutelado finalizaba la conversación con su novia y consultó el verdadero origen del olor que la atrajo a la cocina en primer lugar:

–Entonces, ¿qué es lo que estás haciendo para sorprender a Asuka?

–Una torta escocesa.

–Me encanta esa torta.

–Sí, a todos les gusta, en especial a Asuka, por eso siempre se la preparo para su cumpleaños.

El morocho comenzó a armar la torta, mientras su tutora lo observaba trabajar muy concentrado y con dedicación.

–Oye, pasaré a recogerte para ir al aeropuerto donde un VOLT nos transportará hasta el Over The Rainbow, aproximadamente una hora después de tu almuerzo.

–Está bien. ¿No pasa nada con que deje el colegio en medio de la jornada?

–No te preocupes por eso, ya hablé con tu director y le expliqué la situación, además servirá como práctica, por si alguna vez un Mensajero ataca, mientras alguno de ustedes se encuentra en el establecimiento. Oh eso me recuerda, debes invitar a tus compañeros Aida y Suzuhara. –solicitó Misato.

Shinji continuó con lo que estaba haciendo como si nada, recordaba que ya había discutido con su superior que ella lo iría a buscar al colegio para ir a sorprender a Asuka. Cuando colocó el último de los bizcochuelos en la mesada, se percató de la novedad que Misato acababa de informarle.

–¡¿Qué?! –exclamó el adolescente sorprendido– ¿Porque debería?

–Bueno, es una buena forma de que termines de hacer las paces con Suzuhara, y creo que, si te logras hacer amigo de ellos, será una amistad sincera, no será algo falso donde se acercan a ti solo por el interés de ser populares, por tu estatus de piloto. Presta atención a Suzuhara, él no puede ocultar sus emociones es bastante honesto al respecto.

–Puede que tengas razón en eso, a pesar de que ayudamos a su hermana, Touji aun siente rencor hacia mí, y no lo oculta para nada, así que, si tiene segundas intenciones al ser mi amigo, me percataré enseguida de ello. Está bien los invitare, y también a Hikari Horaki, es la Representante de la clase y ha entablado una amistad con Asuka, creo que será una buena sorpresa.

–Es una buena idea. –coincidió Misato– Además, Asuka podría molestarse contigo por ir con esos muchachos. Llamaré a tu director y le avisaré que ella también viene con nosotros, después de hablar con sus padres.

–Ya lo tenías todo organizado ¿no?

–Claro, no por nada soy la jefa de operaciones tácticas. –le recordó la ojimarrón con algo de orgullo.

–Bueno, ten presente que deberé venir por la torta o tu tendrás que pasar a buscarla. Así que debes manejar de manera más prudente para que no se arruine.

Le advirtió Shinji a la peli-morada mientras daba los toques finales a la torta. Una vez satisfecho con el resultado de su obra, procedió a colocarla en una bandeja con tapa, la cual envolvió con sumo cuidado para poder transportarla de manera segura, sin que la alocada manera de conducir de su tutora pudiera dañarla. Claro que no le dijo esto a ella, no estaba de más que fuera más precavida a la hora de llevar la sorpresa para Asuka.

–En ese caso mejor paso a recogerla antes de ir por ustedes.


Ni bien entró en el salón, lo primero que hizo el adolescente, fue reunirse con Kensuke y Touji, también llamo a Hikari, para así hablar con los tres al mismo tiempo:

–Bueno, resulta que después del almuerzo, mi tutora vendrá a recogerme para ir a sorprender a mi novia. Ella está viajando con la Flota del Pacífico y llegarán al puerto de Tokio-3 mañana al mediodía. En este momento, se encuentran a una distancia, en la que se puede llegar a ellos en minutos por aire. Así que quería invitarlos para que nos acompañen.

–¿Estás hablando en serio? –consultó Kensuke muy emocionado– ¿Nos llevarás contigo a bordo de uno de los barcos de la Flota del Pacífico?

–Sí, esa es la idea. –afirmó Shinji.

–Cuenta conmigo, siempre quise subirme a uno de ellos. –aseguró el Otaku.

–Conmigo no cuentes, no me interesa en lo más mínimo. –señaló Touji.

En ese momento Kensuke se acercó a su amigo para intentar convencerlo, no dejaría pasar esta oportunidad y quería compartirla con él, por lo cual le pidió:

–Vamos Touji. Debes venir, por favor.

–No tengo ganas de conocer a su novia o pasar tiempo con él. –indicó el atleta.

–Bueno, ella es bastante simpática, pero realmente creo que estaríamos entrometiéndonos en su reencuentro, así que yo tampoco voy. –agregó Hikari.

–Oh, vamos deben venir, será divertido. Touji, velo como una oportunidad para faltar a clases. –insistió el de lentes.

–Si lo pones así, creo que es mejor que quedarme aquí solo. –cedió el deportista sin mucho entusiasmo– Y debería ir para asegurarme de que no te metas en problemas. Está bien iré.

–¿Entonces representante? A Asuka le agradaría verte, además, ya que los llevó a ellos, es justo que también venga algún conocido de ella, no creo que le guste que caiga solo con estos dos.

Nuevamente el Otaku intervino para convencer a otro de los invitados por su nuevo compañero. Dado que sabía muy bien cuál era el punto débil de su Representante y le dijo a Shinji:

–Permíteme un momento.

El de lentes se encaminó a la representante y le susurró al oído:

–Si vienes, tendrás la posibilidad de pasar tiempo con Touji fuera de la escuela.

Este comentario provocó un ligero enrojecimiento en la adolescente de coletas, una mirada con algo de ira de Touji hacia su amigo y sorpresa por parte del ojiazul, que también se dispuso a insistir:

–Vamos, si vienes, Asuka estará muy feliz. Realmente tiene ganas de verte, eres lo más cercano que tiene a una amiga. –indicó apelando a la lastima para convencerla– Dada la forma en que fuimos criados y educados, no tuvimos muchas oportunidades de hacer amigos. Será una muy linda sorpresa para ella conocerte en persona antes de lo previsto, de lo contrario deberá esperar hasta el lunes.

–Espera, ¿ella también asistirá a este colegio? –consultó Touji.

–Sí, claro, ya todo está arreglado. –le respondió Shinji.

–Está bien, pero debo pedir permiso a mi padre primero. –aceptó Hikari.

–En ese caso está todo resuelto, mi tutora se encargará de todo. Ya habló con el director, si a él no le molesta, dudo que sus padres le digan que no.

Cuando por fin terminaron de ponerse de acuerdo y todos aceptaron ir, sonó la campana indicando el inicio de la clase, cada quien se reacomodó en su lugar, para sufrir otro monólogo sobre el Segundo Impacto. La expresión de todos en el salón coincidía con los pensamientos de Shinji: «Nunca me acostumbraré a esta lección.»


Sobre el final de la perorata del profesor, con todos al borde de quedarse dormidos, volvió a sonar la campana indicando que llegó la hora de almorzar. Por primera vez el morocho se juntó con Kensuke y Touji durante el descanso, todo por obra de Hikari, quien sugirió disfrutar del almuerzo juntos, así no habría que esperar a nadie al momento de marcharse. Shinji también sumó a Rei, a quien le había llevado un Bentō vegetariano para tratar de acercarse más a ella, como habían quedado el día anterior.

La hora de la comida transcurrió con tranquilidad, Shinji fue atento y generoso con sus compañeros, no solo con Rei, al convidarles un poco de su Bentō, ya que había preparado bastante. Algo que Touji apreció de sobremanera, no era muy exigente con lo que metía en su estómago, pero agradecía tener algo mejor que lo que la cafetería podía ofrecerle. Hikari siguió el ejemplo del morocho, más que nada, para saber si su cocina era del agrado del atleta y ver si llamaba su atención u obtenía algún elogio. Desafortunadamente solo recibió un simple gracias por la comida y el reconocimiento de que sabía bien.

Rei disfrutó del Bentō vegetariano que su colega le había preparado, definitivamente era mucho mejor que lo que normalmente comía. Cuando la de mirada serena quiso convidar al resto del grupo, el morocho le dijo que no era necesario, sacando una bandeja de su lonchera, donde tenía algunas piezas que sobraron, la idea original era dárselo a la peli azul, si la comida resultaba de su agrado para que se lo llevara a casa.

–¿Qué te parece Rei? –consultó Shinji.

–Es muy sabroso.

–¿No te gustaría aprender a hacerlo? Es bastante sencillo, podrías venir a casa un día y te lo enseñaré, creo que es mejor que lo que estabas comiendo. –ofreció el ojiazul.

–No creo disponer del tiempo para ello. –indicó Rei.

–Si quieres aprenderlo, encontraremos el tiempo. –aseguró el morocho con confianza– Podría ser después de los entrenamientos o incluso aquí en la escuela, en alguna de las clases de economía doméstica.

–La última opción es más aceptable. –aceptó la peli-azul.

En ese momento, Hikari que había estado al pendiente de la interacción de sus dos compañeros decidió intervenir:

–Podría conseguir que nos dejen usar el salón durante el horario del almuerzo si gustan, también quisiera aprender algunos de tus secretos Shinji.

–Entonces está decidido Rei. Cuando Hikari nos diga, iremos y te enseñaré a preparar varios platillos sencillos como este.

–De acuerdo.

Fue la respuesta de Rei y en ese pequeño instante, sus labios se movieron ligeramente de manera casi imperceptible, reflejando que estaba feliz.

–Estoy segura que el lunes o martes podremos disponer del salón. –ofreció la Representante.

–Arigato Representante-san.

–Solo dime Hikari.

–Bueno Hikari-san.

La peli-azul volvió a sonrojarse como cuando llamó a Shinji por su nombre. El almuerzo prosiguió, Rei se mantuvo callada, casi como si no estuviera allí, solo Shinji y Hikari intentaron integrarla, pero casi sin éxito. Touji se concentró en comer y Kensuke solo hablaba emocionado de todo lo que sabía sobre la Flota del Pacífico.


Antes del volver al salón, el morocho llamó a su novia como solía hacerlo en el horario del almuerzo.

–Hola, disculpa la demora, es que estaba almorzando con Rei y Hikari.

Descuida, no te preocupes, supuse que estarías haciendo algo semejante por lo que me dijiste anoche.

–¿Cómo estuvo tu mañana? –preguntó el ojiazul.

Tranquila, estuve corriendo un poco por la cubierta para entretenerme y tratar de bajar la ansiedad.

–Te entiendo, también estoy muy ansioso por verte.

Fue allí que los dos adolescente suspiraron con anhelo y emoción. Para Asuka aún faltaba un día, mientras que Shinji, estaba luchando con el deseo de consolar a su novia y decirle que en breve estarían juntos, contra el plan de sorprenderla.

¿Qué tal estuvo la tuya? –consultó Asuka.

–Nuevamente tocó el sedante.

Oh, cada vez que me hablas de ese monólogo me dan ganas de volver a Alemania nadando para evitarlo.

–Lo sé, yo preferiría estar en la cama durmiendo al menos contigo al otro lado de la línea. –aseguró el morocho.

Bueno, pronto podremos estar juntos en la misma habitación.

–Solo un día más.

En ese momento, sonó la campana anunciando a los estudiantes que debían volver a sus aulas.

–Lamento decir que es hora de colgar, tengo que volver al salón.

Sí, lo sé, escuché la campana. No estoy segura si la odio más ahora o si lo hare cuando este ahí.

–Estoy seguro que la odiaremos más cuando estés aquí y nos interrumpa.

Tienes toda la razón, eso será mucho más molesto. –coincidió la pelirroja sonriendo– De acuerdo, hablaremos por la noche.

–Hasta esta noche. Te quiero mucho.

Yo igual.

Al finalizar la llamada, alguien llamó a la puerta del camarote de Asuka. Mientras tanto, Shinji tuvo que volver a su salón, donde él y los demás debieron esperar unos 40 minutos, hasta que el director los convocó, solicitando que llevaran sus pertenencias con ellos.


Al salir al pasillo, el hombre los escoltó hasta la salida donde Misato los esperaba.

–Hola chicos, ¿están listos?

–Hai. –respondieron Hikari y Shinji.

Kensuke y Touji no respondieron, ya que quedaron boquiabiertos y a punto de babear ante la apariencia de la peli-morada, lo que desencadenó una buena reprimenda por parte de la representante, quien los tomó de las orejas para introducirlos en el asiento trasero del Alpine azul y ubicándose en medio de los dos, ignorando sus quejas. Misato solo sonrió con algo de compasión por los adolescentes, Shinji simplemente se ubicó en el asiento del copiloto, asegurándose de colocarse correcta y firmemente el cinturón, sus tres compañeros lo observaron con curiosidad. Encontraron la respuesta, cuando el vehículo se puso en marcha y se hundieron en el asiento debido a la inercia, solo tuvieron un instante de lucidez en el cual imitaron las acciones previas de Shinji. De manera instintiva, Hikari se aferró a sus compañeros en busca de seguridad, recostándose más sobre el atleta, quien apenas se inmutó, debido al pánico que lo invadió por la forma de conducir de Misato.

–¡Misato! ¡Te dije que debías ser más prudente para no arruinar la torta! –le recordó el ojiazul con algo de pánico y fastidio.

–Estoy siendo prudente.

–No es lo suficiente, debes bajar la velocidad un poco más. –insistió Shinji.

–Está bien, pero me quitas la diversión. –aceptó mirando por el espejo retrovisor la expresión de los otros tres adolescentes y bajando la velocidad.


Tras unos minutos de viaje, llegaron al aeropuerto donde un VOLT los estaba esperando para despegar. Kensuke no pudo con su genio y se puso a filmar hasta el último detalle de la aeronave, para él, era como estar en Disneylandia.

–Debo decirte que, tendrás que entregarme esa cinta cuando terminemos, tengo que asegurarme de mantener ciertas cosas en secreto. –informó Misato.

–Te refieres al robot, ¿no? –consultó Kensuke.

–Entre otras cosas. –respondió la ojimarrón.

–Mientras pueda filmar todo lo demás, en especial los acorazados y los aviones, no tengo problema. –indicó el Otaku.

–Claro adelante.

Todos se posicionaron dentro del VOLT, Shinji llevaba la torta en su regazo, Misato se sentó junto al él y los otros tres frente a ellos, de igual manera que en el asiento trasero del Alpine. Cuando todos estuvieron asegurados en sus lugares, la aeronave despegó, serían unos 40 minutos de viaje.


Notas Aclaratorias:

Pervers: "Pervertido" en alemán.

Guten morgen mein Freund: "Buenos días mi novio" en alemán.

Guten morgen meine Freundin: "Buenos días mi novia" en alemán.

Inchō: Así es como Touji le dice a Hikari, pensé que significaba Representante pues es el cargo de ella en el instituto, pero significa "Director" en japonés, seguramente lo que quiere decir es "Jefa".

Dummheit: "Estupidez" en alemán.

Otaku: "Fanático/Amante de algo" en japonés.


Nuevos Personajes:

Hikari, Touji y Kensuke.


Nota Final:

Recuerden que tiene disponible una versión a color en PDF en Mega, el enlace esta en mi perfil solo deben completarlo o buscarlo con google, fanfiction no me deja ponerlo completo :(
En dos semanas (Medianoche del 5/1 aproximadamente) publico el tercer capítulo y seguramente ya tienen una clara idea de su contenido.
Mil perdones por la fecha anterior.

Agradecimiento a Manolo Mave por las correcciones y sugerencias, al igual que a aniber-estrada por la motivación que me proporcionan.

Atentamente Arroba5.