—Muy bien… no pudimos grabar desde hace días porque a nuestra hija Loan se le cayó la cámara de casualidad —lo decía Lincoln sin malas intenciones.

Loan estaba sollozando de manera desconsolada en los brazos de su madre. Lori trataba de consolar a su hija mayor que se sentía muy mal por creer que casi arruina el proyecto familiar.

—Ya no llores, ya pasó, no fue a propósito. Literalmente fue algo que nos pasa a todos —estaba sentada en las escalinatas de la entrada junto a Loan y Lyra que trataba de calmar a su hermana.

Leia y Liby tenían en verdad la culpa, ambas estaban peleando por una cosa tonta y la gresca se extendió más allá de la sala y justo cuando Loan iba a grabar, impactan con ella y hacen que tire la cámara. Pero la reacción tosca que a veces tiene su madre, hizo que Loan se sintiera peor.

—Perdóname, Loan. A veces me exalto y me expreso sin medir —Lori se dio cuenta que no debió haber gritado fuerte.

Desde Liby hasta Lila les es triste ver a su hermana mayor sintiéndose la peor persona. A veces sentían que exageraba, pero en realidad ella era muy frágil.

Loan nunca ha tenido malas intenciones, sus padres lo saben muy bien. Pero su timidez se acrecentaba, lo introvertido se acrecentaba más y era casi imposible hacer algo más que recomendarle salir.

Fue al psicólogo un par de veces. Le recomendaban salir, hacer ejercicio y muchas cosas que demuestran cierta actividad física y social, sin embargo, eso no iba con Loan, por lo menos, no sin alguien que en verdad la entienda o sea la persona en la que haya depositado cierto grado de confianza. Y esa persona estaba por aparecer.

La nieve ya no se acumulaba por montones en el vecindario, eso hizo que el negocio de Liena y Liby fuera desapareciendo lentamente, pero las peleas se mantenían por acaparar a los pocos vecinos que necesitaban de una limpiadora.

Ese día era feriado en la ciudad por celebrar algo referido a la fundación de dicho lugar. Y eso era aprovechado por turistas de todo el país.

—Loan —Lincoln le dio la cámara a Lupa. Se acercó a donde estaban sus hijas y esposa para sentarse al lado de su primera hija—. ¡Alégrate, reparamos la cámara! —abrazaba a su hija y esposa al mismo tiempo.

Lyra y todos los demás notaron tierna esa escena de Loan siendo abrazada por sus padres. Pudieron ver que Loan dejaba de llorar lentamente.

En ese momento, un ruido se podía escuchar a lo lejos, desde dos calles a la derecha se podía oír el sonido de una motocicleta. Lori podía reconocer ese sonido, su sonrisa se transformó en una mueca de enojo que se borraba por volver a sonreír. Loan y todos los demás reconocieron el sonido también, pero segundos después que la matriarca.

—¡Esto va a ser interesante y divertido como siempre! —Lupa lo decía con malicia mientras grababa la llegada de la tipa más guay que conoce.

Se aparcó al lado de Vanzilla, apagó el motor y procedió a bajar con paciencia. Empezaba a quitarse la nieve que tenía en sus hombros. Su casco no dejaba verle el rostro.

—¿Me extrañaron? —lo decía con una gracia única.

Procede a quitarse el casco con estilo y mover la cabeza de un lado a otro para que su cabello rubio corto se mostrara imponente. Lacy y Lemy admiraban el estilo de esa persona, más que nada Lemy porque la tenía de ejemplo a seguir.

—¡Tía Lily! —la mayoría de sus sobrinos se acercaron para saludarla mejor.

—Hola pequeños —lo decía sonriendo alegremente.

Lori se paró antes que sus hijas y, sobre todo, Lincoln para poder recibir a su hermana. Loan dejaba atrás ese sentimiento de pena para sentirse alegre al tener a su tía casi hermana.

—¿Algún día me heredarás tu motocicleta? —preguntaba Lemy con esperanza de recibir una respuesta positiva.

—Sigue soñando, sobrino —lo decía de manera soberbia, así se bromeaba con la mayoría de sobrinos.

Luego de saludar a una parte de sus sobrinos, se aproximó a los demás. Su mirada buscaba a unas personas en especial.

—Hola Lily —le decía Lori evitando que avance.

—Hola señora Loud —quería fastidiar a su hermana.

—Entremos a casa —se lo decía tomándola del brazo.

—Espera, ¿no te importa que salude al apuesto señor Loud? —estaba dispuesta a fastidiarla.

Lori quería evitar aquello, pero no pudo porque Lincoln junto a sus dos hijas mayores se acercó para darle el caluroso saludo a la menor de todas sus hermanas.

—Hola Lily —lo decía muy feliz.

—¡Linky! —al decir eso, saltó a los brazos de su hermano. Se notaba muy cariñosa—. ¡Te extrañé mucho, Linky!

—¡Oh, no! ¡Claro que no! —Lori trataba de separarlos.

A casi todos les daba gracia como se ponía su madre cuando la tía Lily los visitaba y se comportaba de manera coqueta con su padre.

—Hola tía —decía Lyra algo fastidiada por la actitud.

—Hola castañita —respondía a su sobrina sin soltar a su hermano.

Lily se mantenía abrazando a Lincoln y buscando con la mirada a su sobrina favorita. Notó que ella estaba en silencio esperando poder saludarla.

—¡Loan, ven! —le tendió su mano.

La rubia mayor se acercó para saludar a su tía, pero Lily tiró de su brazo con fuerza y la abrazó junto a Lincoln. Lori quería jalarla de las orejas a Lily, pero Lyra la detuvo.

—¿No parecemos una hermosa familia? —los miraba a los dos a los ojos— Loan mi hija y tú mi… —fue interrumpida por su hermana mayor.

—Muy bien, Lily —tiró de su brazo—. Vamos adentro.

Lily solo se reía por cómo Lori se enojaba con ella. Así era la confianza entre ellos, aunque a Lori no le agradara tanto ese tipo de juegos porque con Lily era algo impredecible a veces.

Lupa se mantenía grabando todo con tranquilidad todo el exterior, hasta a su tía Luan que salía a ver todo el alboroto que se armaba.

—¿Sucedió algo, hija? —miraba a la cámara.

—Nada, solo vino tu hermana menor, tía —lo decía muy serena.

—Oh… iré a saludarla en un rato —decía Luan con algo de incomodidad. Notó que su sobrina la miraba con preocupación porque se notaba pensante—. Eh… tengo que desayunar… porque si no como nada sería ayunar, ¿entiendes? —trataba de pasar desapercibida con su actitud de siempre.

—Sí, es un chiste muy malo, eso entiendo —se fue de allí con la cámara.

Lupa enfocaba la atención de casi todos hacia la tía Lily. Lori estaba sentada escuchando las historias de su hermana, pero en las piernas de Lincoln para que ella no se acerque más de lo debido.

—Lori, yo no muerdo… tal vez solo bese, y chicos de cabello blanco —les guiñaba el ojo.

Lincoln solo se reía porque sabía que lo de Lily era puro fastidio y juego, aunque… a veces le nacía una pequeña duda porque Lily solía ser alguien demasiado impredecible.

—Sé que esperaban a Lana, pero ella ha tenido unos motivos para decirme que les avisara que mañana o pasado mañana estaría a primera hora con la cápsula —lo decía mientras encendía un cigarrillo.

—¿Venías con ella? —preguntó Lori.

—Digamos que nos topamos en el camino, pero ya saben como es con su negocio… dedicación al máximo —exhalaba hacia arriba.

—Espero que no sea nada grave. Pero pensábamos que vendrías los siguientes días —expresaba sorpresa el peliblanco.

—Sí… sin embargo, decidí pasar mis últimos días en tierra firme con ustedes —notó que todos pensaron no escuchar bien—. En unos días estaré en el mar. Me alisté en una embarcación camaronera por varios meses —lo decía muy entusiasmada.

Lily era la única de todas las hijas que no tenía una labor concreta. La primera muestra de ellos fue que un tiempo le gustaba hacer bromas como Luan, después ser mecánica como Lana, luego ser científica como Lisa y muchas cosas más que la llevaron a decidirse por ser una mujer que viviría del mundo.

Eso sí, tenía el dinero suficiente porque invirtió en la bolsa de valores con supervisión de Lisa. Ambas fueron investigadas por posible fraude, pero Lisa no necesitaba eso por su intelecto y… algunos contactos.

Lily, por todo lo anterior contado, se daba una vida de ave migratoria. Solía ir de un lado a otro, sin reglas ni nada, aunque… ella sabía que siempre debía hacer un alto para ver a su familia y saber de sus vidas.

—Lily… eres una demente —expresaba Lori con cansancio.

—Yo no soy la que tiene una relación con su hermano —eso hizo reír a todos allí—. Aunque… me gustaría saber lo demente que eres más de cerca —lo miraba a Lincoln con una seducción torpe.

—Quieres hacer de todo, ¿no? Aprovecha porque cuando sientes cabeza ya no habrá tiempo —el consejo de Lincoln era sincero.

—En realidad quiero saber qué es el mundo. Los miro a ustedes, a sus hijos, a nuestras hermanas, padres, amigos y me digo: "¡Todos tienen un propósito, tienen una cosa que los mueve!" —se levantó del sofá y los miró a todos—. Lamentablemente no tengo uno, y es por eso que estoy en busca del mío, y el viento me guiará —lo decía de una manera inspiradora.

—¡Sí! ¡Esa es mi tía! —Lemy se levantó emocionado y levantando sus brazos y con el torso descubierto.

Lori lo miró con seriedad a su hijo, él tuvo que sentarse lentamente y vestirse con desanimo. Pensaba que ella no era la influencia adecuada para su único hijo.

Lila se sentó sobre su tía Lily para abrazarla, ambas tenían una apariencia similar por el cabello corto y rubio, también porque ambas eran las últimas en jerarquía de hermanos. Lily no dejaba de juntar su frente con ella.

—¿Quieres que sea tu nueva mamá, pequeñita? —se daba cuenta que eso fastidiaba mucho a Lori.

—No, mi mamá es Lori y mi mami es Luan —lo decía con la sinceridad de una niña de su edad.

—¡Ja! —fue la respuesta "madura" de Lori.

Lily miró de reojo a Lyra y pudo notar su molestia por la mención de ese nombre particular. Dejó sentada a Lila en su lugar y miró por la ventana que seguía cayendo nieve.

—No te preocupes, hermanita —miraba a Lori—, le pediré a nuestra "Risitas" que me dé alojamiento, no quiero ser la causante de que seas madre soltera —lo decía con una gracia inigualable.

Lincoln solo se reía, no podía evitar fastidiar a su amorcito con Lily. Sabe que Lori no es de aceptar a la ligera las bromas, pero con su hermanita menor y Lola había excepciones.

Lupa grababa desde todos los planos habidos y por haber. Se movía y posicionaba como una operadora de cámara profesional. No dejaba de reírse por la poca paciencia de su madre.

Lacy partió antes que todos a su trabajo, el viejo Flip la necesitaba temprano por una entrega de nachos con queso, alguien tenía que cargar las más de diez cajas con el material.

Lily le decía a Lyra que antes de irse le diera una bendición para que no le fuera mal en mar adentro. Su sobrina le dijo que antes de que se vaya pasara a la iglesia con ella para que el padre Thomas le diera aquello.

—En fin —se fijo su reloj—. Literalmente vamos a llegar tarde, amorcito —tomaba de su mano a Lincoln.

—Pensé que solo ibas tú hoy día —lo decía asombrado.

—Lo pensé bien —Lori miraba a Lily con mucha desconfianza—, nos vamos juntos.

—¡Genial! ¡Los acompaño! Y de paso —miró a su sobrina mayor— voy con ella a pasear para recordar los viejos tiempos.

—C-Claro, tía —estaba alegre.

—¡Hey! ¡Ella tiene que ayudarm… —Leia fue interrumpida por su padre.

—Eso es estupendo, Lily —eso lo alegraba mucho.

Lyra no podía evitar reírse de las molestias de su madre. Sabía que no había problemas con ella como con su tía Lola. Por los relatos de su madre y tías, sabía que su padre siempre engrió a algunas de sus hermanas y es por eso que se comportaban muy melosas con él. Pero no con su tía Luan. A veces pensaba que el dicho "Perro que ladra no muerde" servía con lo opuesto, y su tía era de las que no "ladraban".

Lupa apagó la cámara porque para ella ya había pasado lo mejor del día y ya no podía haber más. Pero eso solo era el comienzo del día para Lily y la familia de sus hermanos.

Antes de que apagara, Lupa grabó cuando su tía Lily saludaba velozmente a su tía Luan y le decía que se quedaría con ella. Luan ya no se sentiría sola, tendría a Lily y Luna juntas, sin embargo, esperaba que no se encontraran al mismo tiempo, y en sus cincos sentidos…