—Dios amigo estaremos toda la maldita tarde buscando ese regalo ¡Nada te gusta!

Le hubiera gustado que lo que estaba diciendo el pequeño zorro no fuera verdad pero tenía toda la maldita razón, habían estado por más de 3 horas en el maldito centro comercial y aún no encontraban nada ¿De verdad podía ser tan difícil? Es que cada cosa que veía le recordaba a Amy pero no de la forma en que el quería, ósea, había visto algo pero con solo pensarlo nuevamente sus mejillas se volvían a sonrojar y el volvía a entre cerrar sus ojos tratando de que las imágenes no se abarcarán en su mente para que su miembro no volviera a malditamente a levantar — Lo lamento amigo pero es que no encuentro nada que le pueda gustar a ella pero mira, hagamos algo, tu puedes irte a casa y yo me quedaré aquí buscando un regalo y cuando lo encuentre volveré para que podamos cenar ¿Si?

Eso me parece fantástico ¡Gracias amigo! — Dijo entusiasmado el zorrito de 2 colas alejándose corriendo del erizo.

De alguna forma bendecía que Tails se hubiera ido, ahora su cara podía cambiar a una de bobos mirando las cosas que el realmente quería comprar, pasando por al frente de una tienda para que no pudieran reconocerlo compro unas gafas de sol gigantes, un cubre bocas y en la tienda al junto compro una playera que decía "¡Yo amo a Sonic el erizo" porque claro, aunque iba a comprar cosas para disfrutar con su novia no podía faltar el egocentrismo que tenía para si mismo.

Uhm — Musito caminando al baño y ya dentro se coloco todas sus cosas, aunque estaba preocupado por llevar las mismas zapatillas de siempre había sido lo suficientemente inteligente para pedirle a Tails una vez que le fabricara un dispositivo para que estas cambiaran de color, así que apretando un pequeño botón casi invisible a la vista a un lado las zapatillas cambiaron a un color negro, como si eso fuera suficiente y una vez listo pudo salir del baño ya preparado con su disfraz para comprar todo lo que tenía en mente.

Sus mejillas se tornaron un poco de rosa al igual que una pequeña pero macabra sonrisa se asomó por detrás del cubre bocas, sus ojos se entre cerraron dejando ver un poco del lado sádico que tenía el erizo y con un poco de vapor en su respirar no podía contener su emoción al ver todas las cosas que estaba viendo, sogas, esposas, látigos, pequeñas bolas que el ya sabía muy bien por donde entraban, dildos gigantes y dilatadores anales que se moría por probar, sentía que ya llevaba lo suficiente te con Amy como para empezar a introducir sus fetiches y se moría por hacerlo ¿Cómo decirle a Amy que siempre tuvo un maldito fetiche de hacer gritar a una hembra en la cama hasta que esta de desmayara y el ahí recién introducir su miembro en ella? O como decirle que le gustaría someterla al punto hasta que el la mire con sus ojos llenos de lágrimas pidiendo que pare sin el hacerle caso.

—Dios…muero por probar estas cosas con Ames.. — Pero ella..¿Lo dejaría? Eso hizo que rompiera su fantasía en 2 y el pánico se apoderara del, se confiaba demasiado en que Amy entendería todo esto ¿Pero podría aguantarlo?

Esperaba que si, su pene ya estaba dando señales de vida al saber que incluso Amy diciendo que no el podría forzarla a que todo esto le gustara y hacerla tan adicta a el que no pensara en nadie más y corriera a él nuevamente cada vez que sintiera la necesidad, Dios en que estaba pensando ¿Era lo correcto pensar así? Ojalá que si porque ya estaba agarrando cosas para echarlas en un pequeño canastillo en el cual ya había colocado, bolas chinas, dildos XL del mismo tamaño que el suyo, afrodisíaco, pinzas para pezones, electro shockers y dilatadores anales.

Quiero esto por favor — Coloco el canastillo sobre el mueble donde estaba la caja registradora y la niña de no más de 30 años sonrió un tanto divertida al ver todo lo que el erizo estaba comprando pero por respeto no hizo ningún comentario.

—¿Lo coloco todo de una caja para que no sepan que compro señor?

—Si, por favor.

Se auto felicito una vez que salió del local, ya finalmente corriendo sin darse cuenta con el disfraz a su casa abrió la puerta sin ninguna dificultad escondiendo la caja con cosas apreciadas para el bajo la cama, una vez echo eso procedió a quitarse la playera, más no las gafas porque las alzo a sus púas y el cubre bocas solo lo hizo a un lado, miró un tanto extrañado su teléfono celular — Ames no me ha llamado ni una sola vez — Sus ojos se entre cerraron al mismo tiempo que una mueca y un ceño fruncido se hicieron notar en su rostro, se sentó en la cama buscando el numero de Amy colocando este en alta voz para poder escuchar bien, una vez que la llamada estaba entrando coloco el teléfono en su pecho recostando su cuerpo antes colocando sus brazos por detrás de su espalda.

—Eh..¿Hola? — Escucho la voz de la eriza haciendo que una sonrisa se aproximará a sus labios.

—Hey ames, estaba preocupado,ya sabes porque no me haz llamado— llevando una de sus manos a su vientre saco su miembro ya más que duro por escuchar la voz de la eriza de los pliegues de su piel sacando a lucir el gran miembro que este portaba, saco uno de sus guantes con sus dientes y mojo la punta de sus dedos con su boca mordiendo su labio inferior en cuanto sus dedos tocaron la pegajosa punta de su miembro viril.

—¿¡Enserio!? ¡Perdón Sonikku no me había dado cuenta!

Escucho decir eso a Amy y el ceño fruncido se hizo aún más presente, rodeando con la mano su miembro se dejó llevar por la sensación, sus ojos se habían vuelto opacos por la excitación y un bufido salió de su boca al mismo tiempo que su mano subía y bajaba rápidamente por su miembro — Ay Amy ¿De verdad quieres que te perdone? — Su voz terminó saliendo ronca y temblorosa.

—Eh ¿Pasa algo? Te escuchas distinto Sonikku

—No, tranquila no pasa nada

—¿Enserio? Porque me preo-…

Amy fue interrumpida por un pequeño alarido y eso la alarmó aún más pero lo siguiente la dejó totalmente descolocada

Amy mi pequeña perra…Si quieres que te perdone deberías venir a atenderme como se debe maldita zorra — Sonic estaba más que perdido en su fantasía sin darse cuenta que aún mantenía la llamada con Amy.

¿Qué dijiste estúpido? — Momento, esa no era la voz de Amy ¡Esa es Blaze!

Y de un momento que otro cayo en la realidad de que Amy no estaba en su casa, no estaba sola, estaba con amigos y al saber eso su miembro se debilitó y el corrió a cortar su teléfono con la cara pálida al percatarse del error garrafal que había cometido.

¡Ese Faker es un estúpido! — Shadow tenia la cara roja por la impotencia que sentía en esos momentos, Amy era una de las personas por las que el daría la vida, ella le había enseñado a tener una confianza en los demás que solo se podría comparar con su antigua compañera — ¿De verdad vas a aguantar que te hable así? — Llevo las manos a su sien tratando de calmarse un poco.

—Uh…yo…— Amy sentía sus ojos acuosos, la vista sentía la vista nublada por sus lagrimas

—No creía que el joven Sonic podría actuar de esa manera— Vainilla estaba acongojada

—¡Es un enfermo, eso es lo que es! — Blaze golpeó la mesa con uno de sus puños aún sosteniendo el celular que le había arrebatado a Amy

Por otra parte Rouge sin mostrar algún atisbo de incredulidad, saco su teléfono celular mando un mensaje a Sonic.

"Gran numerito te mandaste Dulzura, me gustaría poder decir que fue conmovedor como es que te dejaste llevar quizás por quien sabe que cosa, acabas de quedar fatal frente a Amy y no se que líos te pasen pero creo que ya se que rumbo están teniendo ustedes 2 y si no le explicas bien a ella solo se le quedará en la cabeza la palabra perra, créeme"

Bloqueo su teléfono celular no sin antes mandar el texto y con una pequeña sonrisa dirigió su mirada a Amy guiñando un ojo, esta misma aún con los ojos llorosos vio tal acción antes de que la murciélago pudiera dejar la casa sin despedirse de nadie.

Que fue eso… — Cream para la incredulidad de todos fue capaz de romper un poco el ambiente luego de que Rouge dejara el recinto dejando a todos perplejos

Esa maldita ni si quiera le dijo algo a Amy — Blaze le devolvió el celular a la Pink Girl — Ten, me iré a casa antes de que quiera matar a ese espinas en el trasero — La gata caminó a la puerta no sin antes decir unas últimas palabras — Más le vale tener cuidado a ese maldito que le romperé el rostro si lo escucho llamarte así de nuevo.

Mierda mierda — Sonic llevo las manos a su cabeza desesperado de la situación — ¡Como le pediré perdón ahora! — Camino de un lado a otro dejando las marcas en el piso de sus zapatos — Dios…me deje llevar demasiado.

Miren, se que es corto pero es algo que tenía escrito una semana después y luego de eso perdí mi PC y recién tengo una nueva así que disfruten y ya desde mañana me pondré a escribir más de esto. Los amo Xoxo