II- Incómodo

Toothles ladeó la cabeza emitiendo sonidos que sonaban a confusión mientras observaba a su humano tirado en el césped de Raven Point, con las extremidades extendidas y observando el cielo sin nubes con una expresión que variaba en la desesperación y la angustia.

Hiccup nunca se comportaba como todos los humanos (era una de las cosas que más le gustaba de él) pero ahora se comportaba extraño con él, su mejor amigo y, posiblemente, la criatura que mejor lo conocía entre todos.

No hubo caricias con dedos mágicos esa mañana, el contacto físico fue minino. Incluso cuando volaban.

No sabía si sería correcto preguntarle al humano que le sucedía pero admitía que le preocupaba.

No iba a admitir que extrañaba el contacto de los suaves dedos en sus escamas y mucho menos admitiría que ya no podía sobrevivir si no tenía al menos un mísero contacto con ese intento de vikingo que distaba mucho ya del adolescente de 14 años lleno de inseguridades que habia conocido en ese mismo lugar.

"¿Suceder algo?"

Hiccup se había sobresaltado al escucharlo tan cerca, entendiendo perfectamente la pregunta en dragonese.

— ¿A mí? — El vikingo rió con nerviosismo.— ¿Que podría sucederme? ¿Por qué la pregunta? ¿Te sucede algo a ti? —

Tonto Hiccup que creía saber mentir. Más tonto por creer que podía mentirle a él, a quien más le conocía. Gruñó poquito más por eso causando un poco más risitas nerviosas en el pelirrojo.

"Extraño. Estás extraño"

— No es cierto. Quiero decir, estoy bien...— Hiccup se trabó pensando en que decir a continuación, Toothless animandolo con más sonidos que parecían ronroneos. — Sólo tuve un... sueño. Un sueño inusual. —

"¿Sueño? ¿Hiccup con pesadillas?"

Hiccup solía tener pesadillas y sabía que algunas eran por su culpa, por lo que había hecho por culpa del maldito de Drago.

Una serie de sonidos preocupados siguieron a su pregunta.

Hiccup le dio una de sus bonitas sonrisas al entender lo preocupado que sonaba. Es que no podía evitarlo, no quería que absolutamente nada (más) malo le sucediera a ese humano. Si el dependiera se lo llevaría y lo esconderia en un cueva donde nadie podría encontrarlos jamás.

—No, no fue una pesadilla. — La caricia en sus escamas fueron muy bien recibidas con ronroneos de satisfacción. — Solo un sueño extraño.—

Toothless sabía que no estaba recibiendo toda la información que requería pero esos dedos mágicos no le dejaban concentrarse en nada más.

En otro momento, cuando no estuviera siendo torturado tan deliciosamente, volvería a indagar en lo que acomplejada a su lindo humano.

Ahora se dedicaría a disfrutar del contacto que tan cruelmente le fue arrebatado esa mañana.

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Espero que le haya gustado este pequeño PoV de Toothless.