Disclaimer: La imagen de portada no me pertenece, simplemente la encontré cuando navegando por Pinterest.

Miraculous Ladybug es propiedad intelectual de Thomas Astruc y Zag Entreteiment.

Aclaración 02/01/2020: Porque alguien me lo señalo creo que debo aclarar esto. No, ni Adrien, ni ninguno de los personajes, es un "villano" por motivos de Shipping. Estoy tratando de mantenerlos leales a lo que son en el show, pero con obvias diferencias y no, antes que pregunten, Adrien no es emo o se comportara como un "stand in" para el personaje de Felix (ambos la version original y la que termino apareciendo en el show). Este es un AU que nació de haber visto la imagen que uso de portada e imaginarme como seria este escenario haciéndome preguntas como ¿Que haría Adrien diferente? ¿Como seria la interaccion de nuestros heroes, ambos en civil y en sus respectivos roles?

En cuanto a la pareja "oficial" del fic: Spoilers. Tendrán que leer para descubrirlo.


Prologo.

Su padre, cuando todavía estaba con él, siempre decía que había que estar vestido para la ocasión. Fueron unos tres largos años después de la última vez que lo escucho decir eso, pero Adrien se preguntó si Gabriel Agreste estaría satisfecho con su elección para este día en particular.

La última vez que uso esta ropa fue… Supuso que fue cuando la mesa directiva de la marca de moda con el nombre de su padre le "aviso" que Natalie seria su representante hasta su mayoría de edad. Que día aquel. Y los que lo siguieron, Natalie se convirtió ahora en la única figura adulta con la que conto, a parte del Gorila claro está. Todo se realizó de acuerdo a los deseos su padre, dejados en su testamento, en caso de que algún día algo le ocurriese. Al parecer, luego de la desaparición de su madre, Gabriel pensó que sería una buena idea atar todos los cabos, solo por si acaso. Por supuesto, la tormenta legal que siguió con su tía Amelie, probo que el hombre no estaba equivocado…

Maravilloso, se supone que hoy es un día importante y ya arruino su humor.

Mirándose en el espejo Adrien no pudo evitar notar su apariencia y pensar, mórbidamente, que sería exactamente algo que su Félix usaría. Un traje negro de tres piezas (ahora mismo no el usaba saco) y una camisa gris junto con sus zapatos de vestir preferidos –los mas cómodos-. Respiro hondo, dejo escapar el aliento retenido y aliso su ropa lo más que pudo, este fue el día, no hubo lugar para dudas.

Pero faltaba el último detalle.

Adrien se dio vuelta y observo la recamara de sus padres. Grande y vacía, como siempre lo fue desde que… se fueron. Nunca entraba aquí a menos que de verdad lo necesitase, pero desde que hoy fue una ocasión especial entonces estaba seguro que su padre lo perdonaría si alguna vez se enteraba. Camino hasta uno de los estantes, y de una de las gavetas con varios de los corbatines de su padre escogió el que le pareció más apropiado, uno color gris oscuro. Lo amarro de su cuello distraídamente mientras salía del gran almario en la habitación de sus padres, haciendo su camino hacia… Bueno, no hubo mejor manera de describirlo que decir: "Su destino".

—Y mi prometí a mí mismo no hacer bromas al respecto. —susurro con sorna.

Por tres años se ha preparado lo mejor que pudo para este día. Si es que algún día tuvo que llegar. Pensó que, si primero agotara todos los recursos a su mano, si alguna vez se llegaba el día entonces actuaria con su conciencia en limpio y la frente en alto sabiendo que hacia lo correcto.

O al menos eso esperaba.

La enorme mansión agreste resonó con el sonido de sus pasos, su eco rítmico fue su único compañero hasta llegar a las puertas de la oficina de su padre. Por los últimos tres años evito el lugar como la peste. Encontrar a su padre desmayado en el suelo… Solo el recuerdo hizo erizar su piel. Adrien continúo tomando grandes bocanadas de aire, tratando de calmar las ansias que sentía, reconstruyendo la imagen fuerte y decida que vio en sí mismo en el espejo, esperando convencerse que era cualquiera de esas cosas. O que esta no era una terrible idea.

Abrió las puertas, enseguida fue recibido por la visión de sus "empleados". Solo su guardaespaldas/chofer, a quien Adrien nombro "Gorila" cuando era niño, mantuvo la fachada estar calmado, mostrándose inafectado por la solemnidad del momento. Viendo su actitud normal no fue difícil entender porque. Nathalie, de pie junto a la ventana, escondía sus emociones, pero a los ojos de Adrien quien la conocía desde hace mucho no pudo ocultar su preocupación. Su más reciente adición, Chris Valjean, se sentó en una de las sillas frente al escritorio con los pies sobre el mismo, su bombín negro ocultando su mirada. Quizás por nuevo, o quizás porque su personalidad era la opuesta a los reservados otros dos, fue solo Valjean quien lo saludo al entrar.

¡Ah! —Exclamo llamando la atención sobre Adrien— ¡Patron! Qué bueno que está aquí, este ambiente de muertos empieza desgastar mi buen humor.

Con Valjean felizmente anunciando su llegada, el de por si pesado aire de la oficina pareció bajar un par de grados mientras ambos, Nathalie y Gorila, miraban en dirección de Adrien. Las dudas que veía en Nathalie, o la desaprobación tacita de Gorila, se mantuvieron silenciadas mientras él marcho hasta el escritorio de su padre. Sentía los ojos puestos en él, y la expectativa de que cambiara de opinión en el último segundo.

Por desgracia, Adrien llego demasiado lejos par retractarse ahora.

—Señor Valjean, —comenzó señalando a su empleado más vocal—baje los pies de la mesa, por favor, y lamento la tardanza. Me preparaba para lo que está por venir.

—Puedo decir, —dijo Valjean al bajar los pies—Se ve como si estuviera por acariciar a un gato y decirle al señor Bond que espera que muera.

Adrien casi sonríe a la broma. Casi. Fue una buena broma, Adrien amaba las buenas referencias, pero reír arruinaría el momento. Por no hablar de la atmosfera. En su lugar se colocó detrás del escritorio, y se dirigió a todos los presentes.

«Puedo hacer esto» se dijo a sí mismo.

Con el resto, Adrien comenzó con el discurso que practico muchas veces dentro de su cabeza, y frente al espejo.

—Este día, es el principio y la culminación de todos nuestros esfuerzos, —su garganta estaba ceca y sus palmas sudaban, pero confió en que ninguno de los tres adultos frente a él lo notaran— A todos les prometí algo, y todos accedieron ayudarme, si me siguen hoy no abra vuelta atrás, si nos capturan podría significar el fin, por eso les pregunto ¿Estamos listos?

Nathalie asintió, su mano jugaba con la solapa de su chaqueta como hacia siempre que estaba nerviosa.

Gorila se cruzó de brazos, y no hizo nada más.

Solo Valjean, igual que antes, decidió romper el silencio con sus comentarios.

—Tan listos como podamos estar. —Rompió con una sonrisa—Solo espero que no nos topemos con ninguna versión francesa de Victory o Knightowl, eso sería desafortunado.

Adrien dio un breve asentimiento, los tres tomaron eso como su señal para salir. Las próximas horas serían las más largas de su vida hasta la fecha. Cada minuto cuenta, y todos tenían un papel que cumplir. Él también tuvo un rol, esta vez protagónico, y si todo salía como el esperaba. Se movió a pasos gigantes hasta la pintura más grande del estudio y tomo el elevador al, ya no tan secreto, observatorio de su padre. Cuando el ascensor se detuvo estaba de pie en medio de la oscuridad. Con el pulsar de un botón la ventana justo por arriba suyo, la compuerta se abrió provocando que todas las mariposas (hasta ahora quietas a su alrededor) emprendieran vuelo llenado todo el espacio del observatorio.

«Puedo hacer esto» se repitió una vez más. Podía, y tenía que, si esperaba algún día volver a ver a sus padres.

Bajo la mirada, justo frente a él estaban dispuestos tres cajas negras, así como varios cartapacios llenos de información suministrada él para su plan.

—Puedo hacerlo —dijo en voz alta, extendió la mano y tomo la caja negra en el centro de las otras dos—Es hora.

Dentro de la caja hubo un broche brillante, como una gema, con pétalos blancos a su lado. Tomo el brocho, que retrajo los pétalos, y los coloco sobre su corbatín. Una pequeña chispa de luz blanca salió disparada del broche, y Adrien ya no estaba solo.

—Es hora Nooroo.

Nooroo, una pequeña criatura casi como un hada, reacciono a sus alrededores asustado. Su expresión creció en preocupación cuando miro a quien acababa de llamarle.

¿Adrien? ¿Qué… Donde? —Pero Nooroo, quien vio todas las mariposas a su alrededor supo de inmediato a que se refería Adrien—No, no, Adrien por favor, solo cosas terribles suceden si abusas de un Miraculous…

Adrien no estaba escuchando.

—Es muy tarde para eso. —Le interrumpió— Ya tome la decisión, hoy es el día… —Y tomando aire, dijo las palabra que sellaron su destino: —¡Nooroo transforme moi!


Notas del Autor: Bien, este es uno de esos proyectos que se me ocurren y que de verdad no dejaban mi cabeza mientras veia imagenes en la web.

Si, es un AU, siempre fue mi intencion hacerlo un AU donde Adrien es Hawk Moth. Tambien quiero dejar en claro que el no es Gabriel Agreste, su rol como Hawk Moth es muy diferente, y sus papel con sus "minions" también es diferente como resultado. Por cierto, el personaje de Chris es canonico. Si utilizo algun OC lo señalare como tal.

Quiero aclarar algo, Adrein es en este fic mayor de lo que lo es en el cannon. En la serie los protagonistas comenzaron con 13 años, ahora estan entre los 16 y los 17 años. Esta es una pequeña licencia artística que tienen sentido dentro de la historia.

Espero poder actualizar pronto, y si has leido hasta este punto, deseame suerte y no olvides comentar.