Hola gente, aquí Demon, sé lo que dirán, que debería terminar mis otras historias y no hacer nuevas, pero simplemente no podía sacarme esta idea de la cabeza, para explicar, me puse a ver otra vez las series de Fate/Zero y Fate/Stay Night, además de que empecé a ver Fate Apocrypha, y me di cuenta de que la idea de una guerra a dos bandos por el santo grial me parecía genial, debo admitir que se me antojó probar está idea pero usándolo de manera menos ¿Seria, podríamos decir? Eh, eso podemos decidirlo después de esto.


En cuanto abrió los ojos supo que todo estaba mal, sí bien el santo grial ya había tenido algunos desperfectos y daños, como fueron los deseos de Gilgamesh o de Shirou, o la invocación del espíritu Emiya, sí bien el grial no tenía un concepto del tiempo solía respetar la idea de no traer héroes futuros a guerras en las que estos ni siquiera habían existido, pero esto era el maldito colmo, aunque todos estos factores habían causado ciertos desperfectos en el grial, haciendo que a la larga ocurrieran más desperfectos nunca se imaginó que el grial no solo prepararía otra guerra, eso era predecible así funcionaba, pero lo que no podía entender era como diablos catorce adolescentes, que seguramente deberían seguir estudiando magia, se inmiscuyeran en una guerra a dos bandas.

Cierto era que al menos los había limitado un poco, el bando "Blanco" qué parecía tener una idea más clara de que pedir sí obtenían el santo grial, y la facción Negra que realmente era un grupo variopinto en cuanto a deseos se refería, pero aunque le encantaría meter sensatez en las cabezas de esos jóvenes debía quedarse quieto, ese era su deber como Ruler, en realidad solo estaba ahí para asegurarse de que nadie provocará más desperfectos en el grial durante esta guerra, pero bueno, tenía tiempo para ver a los participantes de esta ocasión.


Una piedra se estrelló contra la mejilla provocándole un feo corte que seguramente preocuparía a su madre pero eso no lo movió, siguió protegiendo a ese cachorrito herido del matón idiota que se estaba riendo de su situación y la del perro.

— ¿En serio piensas quedarte ahí recibiendo piedras, imbécil? —Preguntó un chico de cabellos negros, sujetando una piedra con fuerza en su mano derecha— ¿Qué dices Irene, lo sigo usando de tiro al blanco? —Cuestionó a una chica a unos cuantos metros de ellos.

La chica en cuestión tenía una larga melena rubia atada en forma de una coleta que caía sobre su hombro, la chica apartó sus ojos naranjas del libro que leía antes de verlos y por su expresión se notaba que se encontraba preguntándose "¿Cuál de los dos era más idiota?", la chica cerró su libro antes de levantarse del suelo bajo el árbol donde se encontraba.

— Vámonos de una vez Zack, no creo que quieras que Jessica te encuentre golpeando a este chico —Advirtió y los ojos verdes del chico se expandieron aterrados ante la idea de encontrarse con ella— Además aún tenemos que reunirnos con ellos —Y con esas palabras ambos salieron del lugar mientras el sonido de pisadas se acercaba a una velocidad alarmante y solo unos segundos después una chica de corto cabello castaño que vestía unos pantalones deportivos negros y una chamarra del mismo color.

— ¡Marcus! —Saludó al chico tirado en el suelo revolviéndole el cabello— ¿Quién te golpeó? —Inquirió cambiando su actitud alegre a una firme y seria viendo con despreció y preocupación aquella herida— ¿Fue Zack otra vez? Te digo que deberías de enfrentarle en lugar de quedarte parado recibiendo sus golpes sí no lo haces jamás serás un hombre —Le riñó sujetando su muñeca con fuerza, jalándolo a un edificio cercano.

— Vamos Jessica, no es tan grave como parece —Intentó calmar a su amiga, Jessica vio con ojos serios a su amigo, el chico era pelirrojo y tenía unos bonitos ojos caramelo pero tenía una complexión flacucha y pequeña que normalmente lo volvía un buen blanco para cualquier maltratador— Además ¿Hoy es el día, no? —Preguntó bajando su muñequera revelando algo parecido a un tatuaje negro.

— Sí, el día de hoy el grial debería de dar pase libre para la invocación de los espíritus heroicos, no dudo que esos idiotas invoquen a los suyos hoy, por lo que tampoco podemos tardar mucho o nos matarán antes de que podamos defendernos —Sentenció la chica con frialdad— Logré encontrar en línea a todos los magos de la facción Negra, fue difícil pero aparentemente no fui la única que creyó que sería mejor encontrarnos en persona para crear una estrategia, mañana nos encontraremos en el café Eliseo a las nueve de la mañana, ni se te ocurra llegar tarde —Le advirtió antes de irse.

Marcus suspiró agotado mientras veía con cierto fastidio los hechizos de comando que se mostraban en su muñeca, él no había querido entrar en todo eso del santo grial, en realidad había sido "Seleccionado" gracias a sus reservas de mana, pero pensó en mantenerse apartado y no invocar un servant para no volverse un objetivo de la facción blanca, pero en cuanto vio los hechizos de comando en la mano de su mejor amiga tomó una decisión, iba a participar para protegerla, Jessica siempre lo había protegido y era su momento de hacer lo propio, tal vez no pudiera hacer mucho pero creía que con mantenerla viva podría bastar.


— Lady Charlotte, su encargó ya ha llegado —Advirtió un anciano mayordomo a la chica que comía con tranquilidad su pastel de fresa, la chica no aparentaba más de diez años y tenía los cabellos negros con reflejos violetas, sus ojos se abrieron revelando el oro fundido que escondían sus parpados y vio al hombre con una sonrisa.

— Así que ya llegaron los catalizadores, bueno, Amos prepara todo para la llegada de Irene y Margaret, acordamos hacer la convocatoria juntas ya que sus catalizadores vendrían en nuestro barco —Ordenó con una sonrisa dulce, el anciano solo asintió antes de retirarse no sin antes dejar una caja de madera en la mesa donde se encontraba sentada la pequeña niña— Me preguntó qué tan rápido será esto, después de todo ¿Quién sobreviviría al mejor asesino del mundo? —Cuestionó al aire mientras su sonrisa se deformaba en una mueca cruel y desagradable.

— Oí que ya habían llegado los catalizadores, pero no me imagine que fueras tú quien se hiciera con la clase Assassin, creí que preferirías a Caster —Habló una mujer de aparentes veinte años desde el marco de la puerta, una corta falda negra mientras su busto era cubierto por una camisa blanca bajo una chaqueta roja, los cabellos azules de la mujer contrastaban un poco con el color rojo que tenían.

— Margaret, creí que tardarías más en llegar —Advirtió la niña con una mueca de pena— Pero respondiendo a tu pregunta, ¿Para qué tener un hechicero cuando puedo acabar la guerra con un rápido asesino? —Indagó enarcando una ceja con superioridad.

— No subestimes tanto a la clase Caster o podrías arrepentirte —Opinó Margaret con serenidad— Nunca sabes lo que puedan tener nuestros oponentes y aunque carecen de nuestros recursos, por lo que sé son más creativos que vos —Añadió sonriendo y sentándose junto a la chica.

— En ocasiones eres insoportable —Reconoció Charlotte tomando un sorbo de té.


Un chico de cortos cabellos rubios y ojos naranjas trazaba en el suelo un circulo con varios detalles en su interior, sonreía con emoción antes de levantarse para admirar su obra, un complicado círculo de invocación de casi tres metros de diámetro, todo su equipo de laboratorio estaba apretujado contra las paredes de su cabaña mientras su gato se posaba perezoso sobre su librero.

— Muy bien, sí mis cálculos son correctos, hoy a media noche, cuando mi poder mágico es más fuerte, con la luna nueva, donde mi poder se ve incrementado notablemente, en una línea ley sobre la que está esta cabaña alcanzaré mi máxima plenitud mágica para hacer la invocación a un Servant impresionante ¿Quién crees que sea Simba? ¿Einstein, Frankenstein, Amelia Earhart, Da Vinci tal vez? —Preguntó viendo a su gato que solo maulló sin más expresión para después saltar al suelo haciendo temblar el débil librero hecho de tablones de madera que ya comenzaba a pudrirse.

Alex debió contenerse de agarrar la pistola que tenía en su mesa de trabajo para dispararle a aquel gato que desde hacía meses era su única compañía para no caer en la locura, o puede ser que sí estuviese enloqueciendo para buscar una respuesta en un gato pero no iba a ahondar en aquello.

— Bah, no importa, seguro será impresionante, es una pena que no tenga un catalizador pero confió en los cálculos —Sentenció tomando un libro de su mesa de trabajo, había esperado esa oportunidad desde hacía meses, y rogó a cuanta deidad conocía a que fuera elegido para la guerra del grial, sí lograba estar en el bando ganador por fin podría callarle la boca no solo a su familia sino también a todos esos sabelotodo de La Academia que aseguraban que no podías mezclar magia y tecnología, él les demostraría que estaban equivocados así fuese lo último que hiciera.

Por eso cuando vio aquel tatuaje negro que le recordaba a un trébol en el dorso de su mano supo que había sido elegido, aunque admitiría con algo de pena que hubiera preferido la facción blanca debido a que muchos venían de familias mágicas antiguas y podrían ayudarle a conseguir un catalizador decente, pero eso ya era un problema menor que podría resolver con esta oportunidad.

Cuando su estómago rugió agarró una mochila y salió de la cabaña el gato ladeó la cabeza antes de subirse a uno de los anaqueles del librero, este crujió antes de romperse dejando caer un libro al suelo.


— ¿Qué te pasa mami? —Preguntó un pequeño niño de ocho años a la mujer que sostenía su mano, el niño tenía los cabellos blancos y los ojos negros al igual que la mujer.

— Será hoy Cameron, hoy comienza la guerra del santo grial —Respondió casi en sollozo— ¿Estás seguro de que quieres hacerlo? —Preguntó viendo con preocupación al pequeño niño que se había quedado completamente quieto con la mirada perdida en el suelo.

— Debo hacerlo —Gruñó con furia— Ellos mataron a papa, ellos me lo arrebataron, cuando haces cosas malas debes ser castigado, ellos hicieron algo malo y nadie los castigo, así que seré yo quien los castigue —Sentenció mientras una lágrima caía de su mejilla.

La mujer se quedó callada, no le gustaría admitir que también quería venganza por la muerte de su marido pero tampoco creía que debiera cargarle su deseo a su pequeño hijo, preferiría que se quedará en casa con ella pero cuando los hechizos de comando negros aparecieron en su mano una mañana supo que su paz había acabado, el bando blanco no tenía piedad aunque no invocasen un Servant lo matarían solo para asegurarse de que fuera un poder perdido, por lo que solo le quedaba apostar a que pudiera sobrevivir.

— ¿Y qué Servant quieres invocar? —Preguntó volviendo a caminar, fue un error suyo hablar de aquellos en mitad de la calle pero lo hecho, hecho estaba, la sonrisa de su hijo le preocupó un poco.

— A Berserker —Y la sangre se le cayó a los pies, vio a su hijo que siguió caminando un poco más antes de girarse a verla— Sé que probablemente sea el más débil de ambos bandos, y no soy tan bueno como para compensar eso, mi única oportunidad es invocarlo —Aseguró sonriendo con suficiencia, la madre se tragó su miedo y se forzó a sonreír, no podía permitirse bajarle los ánimos, que de por sí eran pocos, de su hijo.

— Entonces debemos de prepararnos para el ritual —Anunció entrando en su pequeña casa, esta guerra le provocaría un ataque seguramente.


Golpeó una y otra vez aquel saco de boxeó sonriendo con salvajismo, cuando logró romper la cuerda con la que se sujetaba se permitió descansar, se apartó su cabello rojizo mientras su verde mirar se posaba en una pequeña caja de madera donde debía estar su catalizador, sabía que probablemente esa fuera la idea de todos los otros miembros de la facción blanca, pero él pensaba adelantarse para obtener al servant que quería, un Saber, se suponía que era la mejor clase y sí se apuraba podría convocarlo antes que cualquier otro.

Gustav conocía de poco y nada a los otros de la facción blanca pero debían trabajar juntos para ganar la guerra, más allá de verlos bajo ese conjuro de proyección realmente no los conocía pero ya se hacía una idea de lo que podrían querer con el grial, el nucleó de la magia, pero eso a él le iba sin importancia, quería fama y fortuna, sí tenías ambas podías conseguir cuanto quisieras y salir impune de casi cualquier cosa, eso era lo que deseaba.

— Gustav ¿Podrías leerme un cuento? —Preguntó un niño pequeño que al igual que él tenía los cabellos pelirrojos y sus ojos verdes, el pequeño niño elevaba un libro mientras hacía un puchero.

— Piérdete Max —Le dio un manotazo tumbando el libro al suelo antes de salir de ahí dejando al niño mirándolo con enfado.


Suspiró desde el callejón donde se encontraba mientras veía a Marcus y Jessica alejarse en diferentes direcciones, Raúl miró el tatuaje negro en su mano con fastidio, se había mantenido apartado de esos dos, o mejor dicho de Marcus, desde que vio aquella información sobre el punto de encuentro entre los miembros de la facción negra supo que debería apartarse un poco y pensar, había sido un matón desde que entró en la escuela y debería admitir que su presa favorita había sido Marcus pero debería dejar de lado su gusto por molestarlo para trabajar juntos.

Tal vez debiera de hacer contacto previo o podrían tener problemas en la batalla, o al menos podrían ponerse de acuerdo a que clase invocará cada uno, de lo contrario todos invocarían servants diferentes que podría tener mala relación mutua, pero ya era demasiado tarde, al día siguiente debería estar puntual en una cafetería para presentarse junto a su servant, que sí nada fallaba invocaría a un impresionante Lancer, se alejó camino a su casa con un pensamiento en mente.

— Esta guerra será una mierda —Gruñó.


Aki veía su teléfono tecleando a toda velocidad, y hubiera seguido así sí no fuera porque su madre le pegó una bofetada para después tumbar su teléfono al suelo, dirigió su vista perezosa a su madre que le miraba con ganas de ahorcarlo, sabía reconocer esa expresión porque con anterioridad ya lo había ahorcado y solía poner aquella expresión.

— ¿Vas a quedarte ahí parado como idiota o harás algo por fin? —Preguntó la mujer de cabellos de un rojo vivo que por desgracia Aki había heredado— El símbolo de invocación ya está preparado para que lo utilices, incluso te conseguimos un catalizador digno de la familia Zhang, ahora ¡Ve a hacer tu maldito trabajo y deja de ser un maldito vago! —Le gritó apuntando a la puerta.

— Está bien madre —Aceptó de mala gana pero sin quejarse, siempre que se quejaba terminaba peor y no tenía ganas de probar la magia de acupuntura de su madre, desde que su hermano mayor salió del closet en china ella había dado por perdido el honor familiar, y, pese a que Aki era medio chino y medio japonés, realmente le valía un pepino eso del honor, pero su madre había puesto todas sus esperanzas en él.

Había sido elegido por el santo grial para participar en la guerra, y no habría participado si su madre no le hiciese chequeos corporales completos desde los diez años por las manías de su madre loca, su padre había participado, y muerto, en la guerra pasada, en un enfrentamiento de un mago que desconocía el nombre, pero su madre había perdido los cabales por completo, y seguramente habría hecho como su hermano de escaparse de su hogar pero a diferencia del mismo no tenía un Papi que le pagará lo que fuera por lo que tendría que seguir los delirios de su madre y esperar a que sus enemigos no considerarán una buena idea matarle, o que su facción ganará para calmar un poco a la mujer.

Cuando bajó se encontró con el pobre iluso que había estado interesado en su madre, toda una viuda negra, este era un soldado y con su sangre estaba plasmado el símbolo de invocación, sintió un poco de pena por el hombre pero su mente no pudo evitar desviarse a la pregunta ¿Quién limpiaría aquello?

— Dioses, mátenme, o mátenla, cualquiera me sirve —Rogó a los cielos antes de ver un manuscrito y una pieza de metal que creía que era una punta de flecha, pero no estaba seguro.


Cerró la puerta del café, estaría cerrado por un tiempo debido a la guerra santa y al día siguiente sería la reunión de la facción negra, ella había prestado su cafetería como un lugar de encuentro porque dudaba que la facción contraria atacará con tantas víctimas inocentes posibles cercanas al área, había movido las mesas y las sillas con la única intención de crear aquel sello de invocación hecho de plumas de perdiz y cera, ella quería hacerlo lo más pronto posible para tener una chance mayor de tener al servant que quería en la clase que quería.

Con sus ojos purpuras veía como el sol comenzaba a ocultarse y sí acertaba sería el mejor momento para invocar a este, en el centro como talismán se encontraba una perdiz en una jaula hecha de cera, nada fácil de hacer sí debía de admitirlo, pero todo valdría la pena sí acertaba, se apartó los cabellos azules antes de comenzar el hechizo.

Cera y deseo de libertad como base. Ingenio y esperanza como cimientos. Uno de los grandes sabios como ancestro. La puerta de la libertad te llama. Abre tus alas y sigue el camino que te traerá a este reino. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tu flecha será quien marqué el camino de mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro aquí que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibrio! —Después de esas palabras una inmensa luz llenó el lugar.

— ¿Cuál es tu nombre, oh master que me ha invocado? —Inquirió el servant desde la inmensa luz, por la voz que tenía supo que había logrado lo que quería.

— Bianca Chase, ese es el nombre de tu maestra Archer —Las palabras las pronunció con un tono más dulce del que esperó.


Miraba con cierto orgullo su pequeño logro, había congelado un lago entero donde había trazado el símbolo de invocación, plumas de cisne se encontraban en el centro junto a su otro catalizador, un anillo, ahora solo quedaba esperar a la noche donde todos los preparativos fueran adecuados para convocar al servant que quería.

— ¿Seguro de tus deseos Djoser? —Le inquirió un anciano observando todo desde una silla de ruedas donde descansaban dos niños de piel morena igual que el joven que se encontraba frente al lago— No es necesario que hagas esto por una tierra que ya no es nuestra —Opinó el anciano con preocupación en su voz.

— Lo estoy abuelo, llevó el nombre de un faraón al descender de sangre egipcia, deseó llevar las tierras de nuestra gente a su antigua gloria, marcar mi nombre en el mundo para que incluso tras milenios sea recordado como los faraones de los que descendemos, para eso participaré en esta guerra —Aseguró el joven viendo el símbolo que tenía cierto parecido con el ojo de Horus pero hecho en un blanco inmaculado— Por eso necesito que cuides de Horus y Anubis —Dijo viendo al par de niños con una sonrisa.

— ¿Entonces no sería mejor invocar a un espíritu heroico del antiguo Egipto? —Cuestionó con cierta duda.

— No, esto es algo que debo hacer con un soldado, no con un rey, para eso traeré a la doncella guerrera que será mi lanza en esta guerra, deseadme suerte abuelo —Aseguró Djoser levantando su mano preparado para comenzar el ritual cuando la luz de la luna ya se posaba en el cielo.


La tiza cubría el suelo formando los trazos que darían lugar a la aparición del espíritu heroico que llamaría, no tenía nada para usar como catalizador pero esperaba que con su nombre bastará, se vio en el espejo por unos segundos antes de lo que haría, sus cabellos violetas desentonaban con sus ojos verdes cual oliva, pero su figura era como las de las antiguas esculturas de Grecia y Roma, con algo de nervio se posó en el centro del círculo.

— Vamos Medea no seas una cobarde, sí tienes suerte podrás convocar a una poderosa hechicera —Se animó a sí misma— Al mal paso darse prisa Un viaje traicionero será la base de vuestra historia. Mástiles del barco legendario será nuestros cimientos. Las fuerzas divinas como ancestros. Las puertas sagradas se encuentran abiertas. Navega por el mar de las leyendas a este reino. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tu leyenda ayudará a guiar la senda de mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro aquí que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibrio! —Una poderosa neblina y el olor a mar empezaba a llenar sus fosas nasales, sí todo salía bien debería haber invocado a la hechicera con la que compartía nombre.

— ¿Cuál es el nombre del maestro que guía está travesía? —Una voz masculina le hizo caer al suelo sin poder creerlo, de algún modo se había equivocado.


Jessica veía su sello hecho de tela, todo estaba preparado para invocar al Berserker, por las manos que vio había un niño entre ellos y necesitaría estar segura de que él tendría un servant que pudiera protegerle y que no invocará por error al monstruo demente, por eso ella había preparado a esa docena de bichos para que le sirvieran como un poderoso catalizador.

Orgullo y furia serán los hilos con los que formaremos este tapiz. Talento y blasfemia serán los decorados. Las puertas del averno se encuentran abiertas para que vuelvas a estas tierras. La venganza será vuestra senda que te guiará a nuestro plano. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparad. Te lo ordeno, ven a mí. Ayúdame a tejer mi destino con tus maestras manos. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré la mejor del mundo eterno. Qué expondré los defectos del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Bestia legendaria! —Una profunda neblina y un rugido le hicieron saber que estaba en lo correcto, había invocado a la Berserker que quería.


Zack tenía un círculo mágico hecho de plata, ventajas de ser rico, y con la espada clavada en el suelo de madera con el símbolo del uróboros atado al mango debía ser suficiente para llamar al servant adecuado.

Ojo y marca de dragón serán la sangre del guerrero. Una espada y un legado serán tus huesos. Las puertas del Valhalla se encuentran abiertas para que luches una vez más. Las raíces del árbol te permitirán llegar a este mundo. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tú espada será la que marque mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré todos los males del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibrio! —Con eso una luz roja llenó la sala y el sonido de una espada clavándose en el suelo le hizo saber que había acertado.


Margaret terminaba de pintar los últimos detalles del círculo mientras veía el dibujo que sería su catalizador, ella le demostraría a Charlotte e Irene que no debían subestimar a los Caster.

Creatividad e ingenio serán nuestro pincel. El conocimiento y las artes serán nuestro lienzo. Tú taller se encuentra esperando tu volver. Vuestro conocimiento es tan amplió para encontrar el camino a nuestro mundo. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tus legendarios proyectos serán quienes me lleven a mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde sí aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí dese el círculo del balance. ¡Gran sabio! —Los papeles que se encontraban regados por la habitación comenzaron a volar alrededor de una luz blanca, cuando una mano sujetó un papel en el que se mostraba el hombre de Vitruvio estaba segura de que tenía al mejor Caster posible de su lado.


Aki inhalo dispuesto a empezar, su madre le miraba desde el otro lado del círculo y sí no se apuraba comenzaría a golpearle.

Honor y Valor serán nuestra fuerza. Un engañó y el amor familiar será nuestra armadura. El cuerno de guerra comienza a sonar para que entres a la batalla. Mi voluntad será el faro que te muestre el camino a esta era. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparada. Te lo ordeno, ven a mí. Tu fuerza será la guía de mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde sí aceptas mi voluntad y razón. Juro que peleare con honor en el mundo eterno. Que combatiré los males del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Guerrera protectora del equilibrio! —La sangre comenzó a brillar mientras el viento la levantaba.

— Mi lanza buscará vuestra victoria en esta guerra —Declaró la figura que se asomaba entre la poca luz del lugar.

— ¿Lanza? ¿No arco? —Interrogó Mia Zhang viendo al servant casi con horror, cuando sus ojos se posaron en el catalizador que usaron palideció— Era una punta de lanza —Con esas palabras la mujer se dejó caer.


Cameron veía con cierta tristeza el círculo que estaba hecho con azúcar, sacó el amuleto que le había dejado su padre, una antigua bala que decía ser de los vaqueros, su madre estaba fuera sin atreverse a ver al monstruo que el niño quería invocar.

Muerte y crueldad serán nuestra voz. Venganza y castigo serán nuestras armas. Rompe tus cadenas y vuelve al mundo. Mi voz será quien susurre tu camino a estas tierras. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tu poder será la que marque mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde sí aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré todo lo malo del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Destructor de la paz! —Halos de luz comenzaron a elevarse dando lugar a una figura, pero cuando esta se extinguió sus esperanzas cayeron al reconocer que su servant no era un Berserker.


Un sello hecho de sangre por uno de sus sirvientes era lo que Charlotte Funesta observaba con cuidado, en el centro estaba una mujer desnuda y atada con una puñalada en el vientre, un cuchillo y un bisturí era lo que pensaba usar como catalizador, al no poder obtener lo más importante prefirió utilizar varios catalizadores para un extra de seguridad.

Muerte y odio son nuestra unión. Sangre y violencia son nuestros medios. Las puertas del infierno se han abierto para que vuelvas a caminar en el mundo de los vivos. Que esta sangre llame tu espíritu a esta ciudad. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, asesínalo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. La muerte será la que forme mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y mis deseos. Juro que la luz no será mi enemiga. Que usaré las sombras en mi nombre. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Oh gran asesino! —Una terrible neblina oscura llenó la estancia mientras unos ojos rojos brillaban a través de la oscuridad, un cuchillo cortó la garganta de la mujer.

— Así que me llama una madame, parece ser que usted no le tiene miedo a la muerte —Pronunció el servant con una voz aterciopelada.


Arena, de eso estaba hecho el círculo mágico de Raúl, aunque el chico tenía ascendencia latina jamás conoció mucho de su cultura pero esperaba que eso bastara para invocar a un servant con relación a la tierra natal de su madre, los golpes de su padre contra la puerta cerrada era lo único que se escuchaba en el piso.

— ¿Qué mierdas te crees que haces maldito imbécil? —Le gritó aunque Raúl lo ignoró, pronto, muy pronto tendría a su alcance la libertad del infierno— ¡Abre la maldita puerta antes de que te dé la golpiza que te mereces! —Gritó y él siguió ignorándole.

Protección y guerra serán el corazón de la bestia. Su rugido formará desiertos y tormentas. Las puertas del otro mundo se abren ante ti. Que el latir de mi corazón guie tu senda. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tus armas escoltarán mi camino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde sí aceptas mi voluntad y razón. Juró que seré todo el bien y el honor del mundo eterno. Que expondré los males y las injusticias del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Rey combatiente! —Un gran brillo solar surgió del sello, el cantar de un águila encubrió el de la puerta cayendo empujada por su padre, pero antes de que levantará la botella para pegarle una lanza se clavó en su corazón.

— En mis tiempos incluso Set era mejor padre —Gruñó el espíritu mientras la sangre caía al suelo y la lanza dorada se posaba en el suelo, extrañamente sin una gota de sangre.


El joven miraba el sello hecho con ceniza, en el centro se encontraba una cadena negra y sucia pero Gustav Gloop lo veía como si fuese un tesoro milagroso, a sus lados sus tíos le escoltaban, la familia Gloop siempre contaban con previsión para asegurarse que sin importarse el servant este no matase al master.

La corona y la inmortalidad serán nuestros deseos. La guerra y la violencia será nuestro camino. Las puertas de Babilonia serán abiertas para ti rey legendario. Que mi voluntad se acople a la vuestra para que encuentres el camino a vuestra tierra. Llena, llena, llena, llena, llena. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tu espada será la que guie mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo el bien del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibrio! —Contrario a lo que esperó una tormenta de polvo se elevó y un segundo más tarde dos cadenas negras destrozaron los cráneos de sus tíos.

— ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?! —Rugió una voz distorsionada que estaba seguro que no podría venir de ningún servant común, había invocado a un Berserker.


El círculo que Djoser pensaba utilizar brillaba en un extraño tono gracias a la luz de la luna, las plumas de cisne parecían de plata ante la luz, el anillo se veía más mágico de lo que realmente era, pero eso no era un problema.

Honorable cisne danzante. Doncella legendaria de las tierras de nieve. Las puertas del Valhalla te necesitan. Ven a buscar nuevas almas en esta tierra siguiendo tu antigua misión. Lleno, lleno, lleno, lleno, lleno. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tu lanza guiará mi camino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo el bien del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protectora de las almas! —El frio le dio de lleno, un viento frio que hizo volar las plumas de cisne que parecían miles más de las que realmente eran, cuando por fin pudo ver supo que había logrado su cometido.


Alex suspiraba cansado pero en sus labios se posaba un sonrisa de complacencia, veía el reloj con cierta ansiedad, poco tardaría en alcanzar su máximo, su gato seguía sobre el librero que crujía bajo su peso, en cuanto la manecilla se posó en el número que buscaba comenzó.

Conocimiento y saber serán nuestras bases. Creatividad e inventiva nuestra fe. Las puertas del Santo Grial te lo permiten, ven y asiste a esta batalla. Que mi deseo guie tu camino a mí. Lleno, lleno, lleno, lleno, lleno. Repítelo cinco veces. —Su gato saltó fuera del librero con un crujido más fuerte que cualquiera antes, pero lo ignoró, necesitaba concentrarse— Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. Tus manos serán las que forjen mi destino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo el bien del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibrio!... —En cuanto las últimas palabras escaparon se dio cuenta de que un libro se había caído y lo peor era que sabía que libro era— ¡No! —Aulló.

El brillo purpura que brotó del sello no lo hizo solo, también brotaba un olor a flores y fármacos, un olor raro.


El sol ya salía e Irene estaba en el jardín familiar, con su madre a su izquierda, su padre y su hermano menor de seis años a su derecha, el sello de invocación estaba hecho de arena importada, en el centro un cráneo sería el catalizador, ¿Qué mejor que los restos del héroe que pensabas invocar? Nada.

— Vamos hija, no nos decepciones —La incitó su padre, al igual que ella tenía los cabellos rubios pero sus ojos eran del color del oro fundido.

— Confiamos en que una digna hija de la familia Von Dracon estará en la facción ganadora, mejor aún, será ella la ganadora —Opinó su madre que tenía el cabello de un color vino pero sus ojos eran naranjas como los suyos propios.

Sonrió confiada, sabía que muchos otros hijos de familias mágicas se sentían presionados por participar pero ella no, los Von Dracon nacían con algo semejante al deseo de demostrar que eran los mejores, de llevar la familia a un nuevo nivel de renombre y honor, siempre ser los mejores, volteó unos segundos antes viendo a su hermano que compartía tanto su cabello como sus ojos, una característica de todos los Von Dracon de esa generación.

Corona solar. Dios en tierra árida. El sendero de los faraones puede volver a ser transitado. Acude a mi llamado con mi renombre como faro. Lleno, lleno, lleno, lleno, lleno. Repítelo cinco veces. Pero cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Preparado. Te lo ordeno, ven a mí. La flecha de Ra apuntará a mi camino. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré la luz bondadosa del mundo eterno. Que acabare con la maligna oscuridad del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance ¡Faraón guerrero! —La luz del sol bañó el jardín y la luz dorada era tal que se había vuelto incapaz de ver nada pero sabía, podía sentirlo, que no se había equivocado de servant.


Marcus terminaba de preparar el desayuno para sus hermanos que lo miraban como si fuese la última vez que lo vieran, algo posible pues tampoco podía acercarlos demasiado a la guerra.

— Jeanne, Arturo, no se les olvide darle de comer a mama, tengo que comenzar con el ritual, debemos de reunirnos en el café en una hora —Pidió dejando un plato de papilla en la mesa, sus hermanos de siete años asintieron ya acostumbrados a esa rutina, o algo parecido, Marcus caminó hasta su habitación donde las marcas del fuego que había estado a nada de arrasar su hogar años atrás aún se notaban.

Su círculo estaba marcado en la tierra que era el suelo, aún no reunía suficiente dinero como para pagar volver a poner el piso, sí tenía suerte podría invocar a un buen servant protector, solo podía confiar en que el grial invocase al más apropiado para él.

Un tesoro legendario es aquel que te llama. Te ruego que combatas a mi lado en esta guerra santa. Que el santo grial te bañe con sus aguas para traerte a este mundo usando mi fe como faro. Lleno, lleno, lleno, lleno, lleno. Repítelo cinco veces. Cuando cada uno esté lleno, destrúyelo. Tu estandarte creara el sendero por el que viajaré. Siguiendo las reglas del Santo Grial responde si aceptas mi voluntad y razón. Juro que seré todo lo bueno del mundo eterno. Que expondré todo el mal del mundo eterno. Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mí desde el círculo del balance. ¡Protector del equilibro!


Bueno, ese fue el primer capítulo, aunque el resto de capítulos serían más largos este quería dejarlo con la intriga de cuáles serán los servants invocados, por eso les dejó la siguiente opción, dejo las fichas de cada servant o prefieren que eso me lo guarde para el final de la historia, ustedes deciden, recuerden que si quieren comentar o criticar, háganlo de manera respetuosa y constructiva.