Capítulo 10; Moneda al Aire.


Cuando van bajo de la plataforma fue recibido por su hijo y galahan. El niño corrió a abrazarlo y el rey lo agarró en el acto para levantarlo en el vuelo.

- ¡ Gracias por prestarme lo padre! - le dijo el niño y se retiró el dije rojo de el cuello para pasarlo sobre la cabeza de su padre y colocarlo en su cuello.-

Van lo recibió con gusto al sentir la familiar y extraña calidez de aquel objeto.

- ¿Estás seguro de que no lo necesitás ? - le preguntó su padre y el niño negó con la cabeza.

- Creo que tú lo necesitás más que yo padre…- respondió con una sonrisita. Van torció la boca, en realidad así era. Paso junto a galahan y le removió con la mano los cabellos plateados al otro niño en un gesto cariñoso que galahan aprecio.

El capitán "Redeen" siempre sentía un poco de aprensión cuando veía al joven galahan cerca de "su rey".

Cuando Allen regresó a palas y Gaddess se quedó como embajador de Asturia… Kio se convirtió en la nueva mano derecha de Allen.

Pero cuando se enteró que el rey de fanelia necesitaba gente que entrenará a la tripulación de su nueva y única nave… dejó su cargo y se puso al servicio de el rey.

Redeen no era asturiano de nacimiento, sino daedaliense se supo ganar la confianza de la tripulación entera y van decidió que la experiencia de Redeen era invaluable.

Era uno de los pocos que conoció la locura de Dilandau, por eso no siempre le gustaba estar en presencia de ese muchachito de tez blanca y cabello plateado.

Pero tenía que admitirlo, solo su apariencia era la misma, era un chico sociable y educado que no dejaba a dudas que nada tenía que ver con el original.

Legalmente era faneliano… legalmente también era hijo de Allen schezard.

Pero el niño se negó a ir a Asturias, en parte porque realmente no conocía a Allen, y por otro lado… el niño decía que la reina volvería algún día y no quería marcharse sin su permiso.

Además… le tenía mucho cariño a el rey y en especial a moonrow.

Percyval por otro lado… no se parecía demasiado a Dilandau Albatou. Sino a la mismísima celena.

La diferencia estaba en el cabello plateado y los ojos rubíes, pero el cabello era ondulado y sus rasgos eran finos y delicados.

Pero era un pequeño c bon que no se detenía ante nada excepto ante las órdenes de sus padres y de el mismísimo rey.

Gaddess lo tenía demasiado consentido por ser el mayor de sus hijos. Los dos creyeron que no tendrían hijos debido a lo que sufrió la muchacha. Por eso fue una sorpresa cuando a los dos años resultó embarazada de dos gemelas de cabello negro y piel morena clara como su padre.

Percy era un hermano mayor muy receloso de su trabajo y no dejaba a las niñas solas por mucho tiempo.

El niño daba tanta guerra que para cansarlo recibía entrenamiento en la espada junto a su "primo" y brand. Pero celena parecía tener otro método que al chiquillo le gustaba más.

Dicen que la música domina a las bestias… ese parecía ser el caso de Percyval, cada vez que lo veía tenía un instrumento nuevo en las manos y parecía dársele bien.

Pero cuando galahan aparecía el niño olvidaba lo que hacía y corría al lado de su primo buscando su atención.

Redeen vio como el rey era llevado por su hijo de la mano seguidos por galahan. A lo lejos vio que su propio vástago venía Corriendo en dirección a el.

Dann era un niño flacucho de 6 años, igual a su padre.

- Apuesto a que nunca creíste que el árbol sagrado podía ser tan bello como ahora.- le dijo Merle a van mientras caminaban alrededor de este.

Miles de fanelianos hacían lo mismo que ellos, las puertas fueron abiertas y azrack celebraba ceremonias cada hora pues no se daba a basto con la gente que seguía llegando de cada rincón de fanelia.

Tenía una semana que el árbol estaba así, los primeros en notarlo fueron forte y mizeth los cuales se aferraban a intentar subir por su inmenso tronco.

Había diminutas hojas en sus puntas.

Se suponía que el árbol estaba medio muerto y le sería imposible reverdecer, pero al día siguiente había más de esas hojitas en todas las ramas y la gente comenzó a notarlo.

Cuando el rey regresó de su viaje el follaje estaba despampanante y cubría cada rama de el árbol sagrado.

- ¿Y dices que tiene una semana así? -

- Si… ¡Es realmente un milagro ¿No te parece?!... ¿Por Qué esa cara?- van estaba pensativo, no era que no le agradará sino todo lo contrario.

- ...mmm no es nada… ¿A pasado algo diferente en la semana? cualquier cosa.-

- ¿Inusual?... No.- respondió Merle pensativa y soltó una risita - a menos que pienses que un muy obediente "row" sea bastante inusual.-

- ¿Row… quien es row?-

- ¡ Tu hijo!- dijo sonriendo - moonrow quiere que lo llamemos Row de ahora en adelante.- dijo riéndose y tomándose del brazo de van.

- ¿A sí, y eso porqué?- ella se encogió de hombros.

- Debe ser una etapa o solo le gusta, pero galahan es el único que lo llama así.- los amigos dejaron de caminar en círculos y regresaron al palacio. Había Miles de soldados resguardando las entradas y salidas para evitar la incursión de extraños.

Merle se despidió de van y siguió por otro camino, tenía adjuntos pendientes con Rufus. El rey siguió su camino y se desvió hacia las barracas donde los soldados estaban entrenando.

Asuna era el encargado de lidiar con los jóvenes reclutas, era un buen hombre pero también era brutal. Recordaba bien el día de la coronación del rey y no quería que los volvieran a sorprender así. Muchas vidas y amigos habían muerto ahí.

Van noto que ni moonrow ni galahan estaban mirando el entrenamiento. Le pareció raro pues su hijo siempre estaba cerca a la hora de ver a los soldados entrenar o cuando le tocaba el entrenar a brand y los demás niños que buscaban ser caballeros o escuderos.

No sintiéndose a gusto van reanudó su camino y busco a su hijo el cual encontró dormido bajo la sombra de el gran árbol en el jardín personal de la reina.

Van rara vez pasaba por ese jardín. A unos metros estaba una pista de carreras que él había mandado a acondicionar para Hitomi.

Por eso mismo era un lugar extraño para aquellos que no habían visto una o que no conocían a Hitomi.

Van tuvo la suerte de estar en la tierra dos veces y en el mismo lugar, así que conocía lo que eran los carriles y para qué servían.

Estaba pensando en hacer lo que Hitomi había recomendado e implementar una reforma en la educación. Los fanelienses tenían derecho a saber leer y no pagar por una educación básica.

Vino en dirección a moonrow y vio que galahan estaba corriendo en la pista de carreras. Eso le trajo memorias y se le quedó viendo por un buen rato hasta sentarse al lado de su hijo para seguir observando al muchachito de 12 años.

El niño recordaba bien la rutina de la reina, ella solía correr cuando estaba molesta o necesitaba pensar en algo… ¿Que tendría galahan en la mente para necesitar correr tanto?. Van se levantó de un solo golpe cuando vio a galahan caer y estamparse la cara en la pista.

El rey corrió hasta él y levantó al niño. Solo el chiquillo sabía cuánto tiempo estaría corriendo para desmayarse así.

Cargo al niño en brazos y lo dejó junto a su hijo. Los observó durante un rato.

No podían ser más diferentes el uno del otro. La piel de galahan estaba ligeramente más rosa debido a la exposición al sol. La de moonrow era muy clara debido a que el sol no le daba como debía ser y su cabello era verde oscuro, similar al de su hermano folken. Era una mini copia de su difunto hermano y eso le alegraba bastante. Lo único que lo detenía de sus propósitos era su anemia crónica.

Se preguntó con melancolía cómo sería su hijo mayor. En sus sueños tenía el cabello negro y su piel aceitunada como el. Pero con el tiempo las facciones podían cambiar y el niño podría parecerse a su abuelo Goan o hasta al padre de Hitomi al cual no conocía.

Se llevó la mano al dije y sintió la piedrita entre sus dedos. La tomó en su mano y la examinó como siempre lo hacía.

Fue cuando notó que la pequeña fractura no estaba y van se estremeció.

- Es el mismo dije mi señor… "Row" no lo cambio, es el mismo se lo aseguro.- dijo la vocecita de galahan a su lado. El niño tenía los ojos abiertos y se incorporó con dificultad para sentarse. Sentía que sus piernas eran gelatina.

Yo mismo revisé que fuera él mismo dije que le obsequió la reina… todos los días la fisura se hacía más pequeña…- dijo el niño sin levantar la voz.

- ¿A sido así desde que me fui?- el chico negó con la cabeza.

- Desde el principio… antes de que usted se fuera la fisura se estaba cerrando… a sido así desde la primera noche en que la doctora ellenia y yo nos quedamos resguardando.. Mientras dormía la doctora, noté que la fisura brillaba ligeramente. Era tan tenue que pensé que sería mi imaginación…-

- ¿Por Qué no me lo dijiste antes?-

- No estaba seguro de que fuera real, además a "Row" no le gusta dormir en la oscuridad total, llegue a pensar que era un reflejo de la luz.-

Van revisó cada centímetro de su dije. Era el mismo no había duda en eso.

- También parecía hablar entre sueños… no sé con quién y no se le entendía.-

- De verdad que no dormiste bien en las noches ¿cierto?...- preguntó el rey sintiéndose un poco culpable de no haber sido él quien cuidara de él niño. Galahan negó con la cabeza.

- Yo jure que cuidaría de la familia de su majestad como si fuera la mía y lo cumpliré.- dijo el niño solemnemente. Van se enterneció y puso su mano en el hombro de el niño.

- Tu también eres parte de mi familia "gala" así que debes cuidarte.. y es una orden. - aseveró mientras el chico se sonrojaba. - ¿algo más que deba saber?- el chico lo miró dubitativo.

- No sé si deba decirlo…- dijo el niño y volteó a ver a "row".

- ¿Es algo malo?- el chico negó y sonrió con tristeza.

- No lo sé… no creo que lo sea… al menos así lo pienso.- con cuidado pasó al otro lado de moonrow y cortó una ramita del árbol se arrodillo y con cuidado sacó una cadena de oro que envolvía el cuello de moonrow, un dije muy bonito salió por debajo de la camisa de moonrow y van se acercó para apreciar aquel diseño faneliano.

Fue cuando reconoció lo que su hijo llevaba en el cuello y se quedó sin palabras.

Galahan volvió a meterlo con cuidado y Tiró la ramita a un lado para regresar al lado de el rey. Los dos se quedaron en silencio por unos 5 minutos hasta que galahan fue el primero en hablar.

- Me dijo que lo encontró en el jardín de la diosa el día que lo encontré jugando en los charcos… pero durante semanas yo busqué ahí después de que su majestad se marchara… además ayude a sembrar las lágrimas de plata…-

- …¿hace cuanto que tiene el dije?-

- Alrededor de una semana…-

Volvieron a quedarse callados, van miró al cielo. Si. el enlace estaba ahí… quizá no era él quien debía cruzar el velo que lo separaba de hitomi. Tal vez ella ya no podía volver por su cuenta… una ligera esperanza volvió a resurgir en él.

- No le comentes nada… quizá no es el tiempo de hablar de ello… el tiempo dirá cuando sea el momento..-

Luk se levantó a eso de las 2 de la mañana, tenía ganas de ir al baño pero no quería levantarse de su cómodo nido.

Al final le fue imposible aguantarse y tuvo que dejar la comodidad.

Fue al salir de el baño que la escuchó

- Es que no entiendes… la niña es muy extraña…-

Por favor kaname no seas tonta… todos los niños tienen amigos imaginarios es normal.- luk sintió las campanas de alarma.

- Tu no estuviste en el metro ese día, yo vi flotar el maldito perro y al tercer día estaba en casa…- Gabriel río entre dientes al igual que Luk.

- Es lógico… luk debió ir a la estación del metro, es como común que los encargados guarden los objetos extraviados. Además mi padre fue el que le regaló ese peluche a mi hijo..-

- ¡Ju ju ju!, por favor…- se burló ella.- supongo que aquí es donde va el dicho que se usa en tu país ¿no es así?- luk se asomó ligeramente y vio que kaname y su padre discutían.

- Basta kaname…- pidió el.

- No recuerdo como iba… ¿Si quieres la vaca te llevas el becerro? No lo se supongo que es algo parecido…-

- Estás cansada kaname… es mejor que te vayas a dormir…-

- Te aseguro que no quiero dormir ahora, necesito que hablemos ahora… ¿Es que no entiendes cómo me siento?...- luk vio como kaname se desesperaba y supo que no debería estar espiando…Pero había mencionado a su hermana.

- Me desespera estar siempre cuidando de los niños… antes trabajaba y hacía algo útil… cuando contraje nupcias contigo sabía que también me haría cargo de ellos pero tú me dejas sola todo el tiempo… y no me digas que son cosas de la compañía… porque se que no es verdad.-

- ¿Crees que te estoy siendo infiel? -

- No… estás evadiendo… evades el estar cerca de tu hija porque te recuerda a…-

- ...No lo digas…- pidió el.

- Lo ves… ¡Ni siquiera puedes decir su nombre! -

Aquello estaba mal o quizá era algo bueno… ni él sabía.

- Compréndeme kaname yo…-

- ...la amabas... si ¿ pero ella te amaba realmente?- luk vio Quevedo tocó un nervio sensible en su padre.

- Eso es cruel kaname…- de dijo el con un fuego en su mirada.

- Si...es cruel… dime en tu entonces ¿Me amas?- pregunto y Gabriel se ablando.

- Por supuesto…-

- Mentiroso… quizá me quieres pero para mí eso no es suficiente…- ella tomó un hondo respiro y Miro a su marido con determinación.- Gabriel Ferrara, cuando me case contigo sabía que aún estabas aferrado al recuerdo de Hitomi… pero ahora es ese recuerdo el que no nos deja seguir juntos… -

- No digas eso…-

- No sé qué es lo que piensas de todo esto… pero si yo lo noto te aseguro que tus hijos también lo notan…-

- De qué hablas…-

- Habló de que nunca miras a tu hija a la cara… siempre de lado y nunca a los ojos, lo entiendo… para la mayoría de las personas ver a la persona que amas en tus hijos es un consuelo…- Gabriel se petrificó y luk también.

- Pero para ti es una tortura… no creo que esto de una familia esté funcionando para ti… y la verdad para mí tampoco.-

- ¿De qué estás hablando?- Gabriel se preocupó.

- En un principio pensé que podía… de verdad creí que podría, no es mi intención… la niña no tiene la culpa… pero ya no puedo más.- kaname tenía los ojos rojos y su padre...

-Cómo madrastra… tal vez soy un fracaso, pero es porque veo a mi rival todos los días en los ojos de esa niña y no puedo… incluso su hijo me ve con desaprobación y solo tiene 8 años…-

- No...no exageres kana-chan..- suplico él - ya encontraremos una solución.-

- ¿Quieres una solución?... Lleva a los niños con los padres de kanzaki-san. - ordenó la mujer y Gabriel palideció.

- ¿Estás loca? ¿Cómo voy a hacer eso?.- kaname puso una mueca de disgusto.

- Muy simple... diciendo la verdad... solo tienes que reconocer que no pudiste con el paquete... quizá se molesten contigo... pero no tiene nada de malo que les entregues a lacour... ellos tendrían todo el derecho a criarlo pero tú...- kaname trago saliva.

- ¿Yo que? - preguntó él molesto.

- ¡Tu no eres su padre... y ni siquiera te encargas de él apropiadamente!.- luk se quedó petrificado al escuchar eso... tenía que ser mentira... solo estaba molestando ¿Verdad?.

Luk siguió mirando la reacción de su "padre" pero este no decía nada. El niño sintió que una lágrima le rodaba por la mejilla y se le formaba un nudo en la garganta. "Está mintiendo" se decía " nos odia tanto que se inventa su propio drama".

- Mírame Gabriel...- pidió ella.

- Te estoy mirando...- dijo él cruzando los brazos.

- Yo...se que estas frustrado. Eres viudo, el trabajo es pesado y cuando nos conocimos en la oficina me comentaste que solo viniste a Japón por querer una aventura... y te enamoraste de una desconocida.- Gabriel seguía en silencio - pero aún ahora... ella sigue siendo una desconocida y un ideal... ¿No es cierto?- Gabriel trago saliva.

- Tú te casaste con una misteriosa mujer llena de secretos ¿alguna vez te dijo quien era el padre del niño? - Gabriel no respondió - No... ni siquiera le preguntaste.-

- Nunca me interesó saber... ¿Para qué?- dijo esté.

- Era mejor no saberlo ¿Verdad?...- él no negó ni afirmó nada. - de verdad intente ser una buena madrastra para ellos... pero creo que yo misma estoy llena de prejuicios y no creo poder combatirlos sin tu ayuda... si no estás aquí... solo soy una niñera para esos niños a los que llamas hijos..-

- Son mis hijos kaname. - dijo esté.

- Solo de nombre Gabriel... y no puedo decir que sean míos... no lo siento así... lo lamento pero no me nace... el niño quizá se parezca un poco a ti... pero eso es porque su verdadero padre es occidental como tú... no soy quien para decirte que hacer... pero no somos una familia.-

Luk Dio un paso hacia atrás y se topó con algo. Al darse la vuelta encontró a Hannah detrás de él. La niña tenía lágrimas silenciosas corriendo por sus mejillas

Luk la tomó de la mano y la llevó a su habitación. Escucharon los pasos de kaname y la puerta de su dormitorio abrirse y cerrarse.

Luk pegó la oreja a la puerta y escuchó las llaves moverse y la puerta de la entrada abrir y cerrar.

Luk salió de su cuarto y corrió detrás de Gabriel pero no lo alcanzó.

Vio que su padre entraba al elevador y este se cerraba.

Trató de gritarle que no se marchara, de pedirle que lo negara. Qué le dijera que él es su padre. Pero nada salió.

Por primera vez en mucho tiempo... Goan Lacour Ferrara sollozo con tanto pesar que no pudo detenerse. Su llanto era tan fuerte que despertó a la anciana que vivía en el departamento de al lado.

La mujer abrió la puerta para encontrar al niño de rodillas y con Hannah a un lado de él tratando de consolarlo. Pero era difícil pues la misma niña trataba de tragarse sus propias lágrimas.

Luk comenzó a estremecerse incontrolablemente y la anciana se asustó cuando el niño se contorsionaba de dolor.

- ¿Gon-chan qué tienes?- preguntó la anciana asustada.

- Es su espalda... a veces le duele.- contestó la niña con lágrimas en los ojos - el doctor dice que es algo emocional... aunque no se que sea eso.-

- emocional mis narices. - dijo una voz achacosa detrás de la anciana mujer - déjame pasar mujer, voy a meter a el niño.- el anciano marido era ligeramente más alto que su mujer, pero lo suficientemente fuerte para cargar al pequeño dentro de su departamento.

El viejo acomodó al niño en la mesa de la cocina y lo puso boca abajo.

- Azusa tráeme mi estuche de acupuntura.- pidió el anciano y le quitó la camisa de la pijama con dificultad - está sudando frío.- dijo el hombre meneando la cabeza.

- ¡Ten setsuo... aquí están!- Azuza le entregó a su marido un estuche y una toalla junto con un bote de alcohol.

El anciano vertió parte de la botella en la espalda de el chico y lo limpio con la toalla. Hannah vio como su vecino puso agujas en la espalda de su hermano y de una en una le lleno la espalda de agujas.

- No te preocupes hannah-chan... ¿Lo ves? Ahora tu hermano duerme profundamente.- era cierto luk estaba totalmente dormido.

Aún tenía las pestañas mojadas por las lágrimas pero su rostro ya no estaba contorsionado de dolor.

Kaname se dio cuenta de su error cuando vio en el pasillo a Luk, pero ya era muy tarde. Espero en el corredor a que Azuza-san saliera y al abrirse la puerta vio a la ancianita.

La mujer la miró con desaprobación y le insinuó con la cabeza que entrará. Setsuo-sensei le estaba retirando el resto de las agujas.

Hannah estaba dormida en el sillón y el niño estaba igual de ido.

- Puedes llevártelo... pero deberías tener cuidado con lo que tú y tu marido discuten. son niños... pero no son estúpidos.- le advirtió setsuo y recogió a Hannah de el sofá para llevarla a su departamento.

Kaname recogió en brazos a Luk y se sorprendió de lo ligero que era el niño. Sin decir nada setsuo dejó a la niña en su cuarto y salió de el hogar de los Ferrara. Azusa-san por su parte se quedó mirando a Luk un momento y le habló a kaname sin dirigirle la mirada.

- ¿Qué harás ahora Ferrara-san?... Bien sabes que le están haciendo daño a los niños... tú... no estás preparada para esto.- le dijo azusa y kaname sintió un nudo en el estómago. - al menos no para lidiar con los niños de otra mujer, quizás con los tuyos algún día.-

- ... lo sé... tal vez me divorcie de Gabriel...- Azuza se burló.

- Cómo si eso solucionará las cosas... solo resuelvanlo antes de que sea demasiado tarde.-

La mujer salió y kaname se quedó a solas con el niño. La madrastra se tapó la cara y pegó la espalda a la pared.

Ya no sabía qué hacer.

- ¿Por Qué miras tanto a la luna? ¿Estás enamorado de ella o algo así?- retas se burló de "row" pero el príncipe lo ignoro.

Retas era un par o tres de años mayor que él y también era un pequeño cretino.

Desgraciadamente también era el hijo del capitán de la guardia real. Y aunque a veces era un estúpido... tomaba su formación como samurai muy en serio.

Cuando su padre le dijo que era tiempo de tener su formación como Guerrero pensó que era una broma cruel hasta que vio el mismo equipo con el que galahan entrenaba.

- ... la verdad no lo sé..- le respondió row y retas se le quedó viendo confundido. La respuesta había sido más para sí mismo que para retas.

Los chicos se reunieron en el centro. Los entrenamientos eran bajo la sombra de el árbol sagrado. La excusa era que así serían bendecidos. Pero a row no lo engañaban. Aunque en realidad no le molestaba ni a ninguno de los chicos Tampoco.

Todas las mañanas row tenía que tomarse un asqueroso preparado que según la doctora era un compuesto rico en hierro.

Row se tapaba la nariz y se tragaba esa cosa sin respirar ni respingar.

Aparentemente estaba funcionando, pues tenía media hora haciendo ejercicios y no se había desmayado.

Miró a la luna... y se preguntó si ella pensaba en el.

- ¡Auch! - se quejó row.

- Presten atención.- brand le Dio un golpe a moonrow en el trasero, cuando de entrenar se trataba, brand era tan estricto como su tutor.

- De ahora en adelante... el entrenamiento no es un juego. Solo tengan en mente eso.- les advirtió Darius y los jóvenes escuderos tragaron saliva.

Row se paró derecho, el también iba en serio, no se detendría hasta ser un Samurai y guerrero como su padre.

-...luk.-

- ...¿si?-

- Sé que te gusta el Kendo pero conseguí trabajo y no iré por tu hermana desde mañana en adelante... ¿Podrías...?-

- Si, lo voy a dejar de todas formas... el sensei se cambió de distrito porque se casó y no me gusta el estilo de el nuevo sensei... es muy descuidado.- el niño tenía una actitud muy seria desde ese día. Gabriel se desapareció en toda la noche y no regresó hasta el mediodía, kaname solo le no tuvo de otra más que contarle lo ocurrido, como siempre...trato de compensarlo. Pero hay cosas que no tienen arreglo.

Gabriel volvió a partir a la semana siguiente y kaname se busco un trabajo para no tener que encarar la realidad de las cosas.

La rutina duró alrededor de un mes, en cuanto las clases de Hannah terminaban. Ella lo esperaba y luk venía por ella.

La comida siempre estaba fría... y era de microondas.

Un día luk ya no lo aguanto más... sacó la carne del congelador... Y prendió el horno.

- ...luk... no creo que sea buena idea..- le dijo la niña preocupada mientras su hermano sacaba la charola de carne del congelador.

- ¿Quieres vaca frita.. si o no?- preguntó luk mientras quitaba el plastico de la carne de res.

- ... No si lo pones de esa manera.-