Capítulo 4: Novios

.

.

.

.

Algo le carcomía por dentro.

¿Ocurre algo cariño? – Miro de reojo a la ardilla rosa junto a el

No, No ocurre nada Amor – Sonrió de forma hipócrita porque sabía que ella estaba en la misma posición que su persona, mirando frente a ellos con una cara de querer matar al mismo Diablo por la pareja que se estaba formando.

Llevaba saliendo con Giggles ya medio año, fue hace medio año que definitivamente había cortado toda comunicación con Flaky después de los eventos del auto ¿Qué lo matara? ¡El solo quería ayudar! Pero no pensaba que la chica algún día saldría con alguien, de echo consideraba que Flaky era lo bastante fea como para no conseguir una pareja jamás, Sonrió con rabia – Quizás deberíamos irnos Giggles – La ardilla de color rosa que más que enojada miraba con desolación a un conejo amarillo frente a ella que estaba junto al erizo de color rojo sosteniendo una mirada despreocupada y llena de amor por ella ¿En qué momento habían empezado a salir? No podía creerlo, solo habían roto hace medio año y el estúpido ya tenía otra novia ¿Tan poco le costó sacarla de su corazón?

No, estoy bien aquí – Musito con cierta rabia la chica de rosa.

Te veo algo distraída – Se cruzo de brazos el militar acomodando su espalda en esa silla de parque incomoda.

Flippy, ya te dije que estoy bien – Dijo eso con desprecio hacia él, más que nada asco.

Por otra parte, una chica de color rojo no quería voltear a mirar tras ella porque estaba exactamente Flippy, no podía negar que, si hubo un tiempo donde tenía sentimientos amorosos por él, pero creyó que eso había pasado y ya no sentía nada más que miedo por el militar de amarillos ojos.

Le dolió cuando se enteró que el Flippy había estado saliendo con Giggles pero al mismo tiempo se puso feliz por porque sabía que lo que necesitaba era amor y comprensión, algo que ella no estaba dispuesta a otorgarle por mucho que le gustara el oso, aparte ya sabía que el osito no la veía como una habitante atractiva y que sus sentimientos no irían más allá de una simple amistad.

¡Flaky, Flaky mírame! – El conejo de grandes orejas amarilla intentaba atraer la atención de la chica solo para él, hace mucho tiempo que para el Giggles había sido historia y Flaky su fiel amiga lo había intentado animar es por eso que le pidió aquella cita, Flaky no era una chica que se arreglara como sus otras amigas pero eso no quitaba el hecho de que era muy bonita o al menos para el Flaky era muy bonita, siempre le había gustado la sencillez y la timidez de esta al adentrarse a una aventura junto con él y por ese último medio año donde ninguno de los 2 había muerto por milagro divino los llevo a conocerse mejor y aunque ellos no se gustaran de una forma más que amistosa al menos querían darse la oportunidad de intentar algo más.

Cuddles hacia piruetas en su Skate ya obteniendo toda la atención que quería de Flaky - ¿Viste eso? – Sonrió con esmero al puercoespín quien aplaudió al conejo haciendo que este mismo soltara unas risillas de forma traviesa tomando asiento a un lado de ella en el pasto – Oh si, Cuddles eso fue genial – El erizo sonrió con confianza hacia él, no fueron conscientes que el ruido del Skate había desatado algo dentro del oso tras ellos, que ya no tenía la cara de rabia hacia ellos si no una de asco, prepotencia y asesina.

El conejo fue el primero en darse cuenta de lo que estaba tras ellos, cuando volteo finalmente a ver a la pareja que en un momento detesto vio a su ex novia sin cabeza, con los intestinos fuera de ella y con sus ojos por el suelo. Vio también a muchos de sus amigos decapitados que ya no contaban con la mayoría de las partes de su cuerpo y fue cuando entro en alerta al ver que el oso militar se estaba acercando a ellos de forma lenta y macabra.

Flaky también se había dado cuenta de la situación, pero no quería voltear, no quería mirar a los ojos a ese ser que tanto le aterraba, ese que sabía que el los mataría de un solo golpe haciéndoles sufrir como antes lo había llevado a cabo, cubrió sus ojos con sus manos al sentir como es que los gritos de Cuddles se hacían más intensos y al mismo tiempo menos intensos ¿En qué momento habían llegado a esto? Solo era una cita en el parque y nada más.

Sintió la sangre caer sobre ella y como es que una mano era posada en su cabeza de forma suave, casi como una caricia al mismo tiempo que sentía como esta misma mano le retiraba las manos de su cara – Acabamos de romper con Giggles, espero tu hagas lo mismo con este conejo inútil – Fue lo que escucho dejando al erizo estupefacta, viendo frente a ella a un Flippy lleno de sangre con sus ojos de un color amarillo errático sosteniendo ese cuchillo entre sus manos mostrando el peligroso filo que otorgaba este a la vista.

Eh…Es´Esta bien… - Fue lo único que pudo soltar ante aquella macabra imagen que presentaba el militar frente a ella, vio como este se levantaba de su sitio haciendo un ademan con sus dedos de que guardara silencio dejándole aterrada, confundida y nerviosa.

Un mes después.

Se veían de la mano a 2 sujetos de color rosa y amarillo, estaban felices y habían vuelto ya después de tantos regaños y peleas.

Giggles no podía estar más feliz, finalmente salió de la relación toxica que había sostenido con Flippy y había vuelto con el conejo quien sabía que amaba y le otorgaba paz – Te amo Cuddles – Musito con una sonrisa dulce en sus labios sosteniendo el agarre de su mano depositando un suave pero amoroso beso en los labios del contrario, Cuddles felizmente respondió a este.

Finalmente ellos 2 estaban juntos, como siempre debió ser y como siempre ellos querían que fuera.

Por otra parte se veía a un militar con el rostro preocupado frente a una puerta que no quería ser abierta por un erizo de rojo color por el otro lado de esta, sostenía una caja de bombones en su mano al conjunto con unas flores, Flaky aún le tenía miedo por lo que había ocurrido ese día en el parque y no la culpaba pero es que había hecho de todo para acercarse nuevamente a ella pero nada daba resultado, había intentado regalarle osos, chocolates, flores, darle espacio, incluso también había hecho que Handy con su helicóptero le ayudara a colocar una pancarta gigante por el cielo para que lo perdonara y aun así el erizo brillaba por su ausencia.

Dejo los regalos en la entrada y se dispuso a irse, pero algo le dijo que se quedara un poco más, Flaky por otra parte atenta a los sonidos fuera de su casa cuando "sintió" que el oso militar se había retirado de la entrada abrió esta con temor, tomando los regalos que le había dejado para ella con una amable y dulce sonrisa que fue captada por un sorprendido Flippy escondido a un lado de la casa, oculto – Flippy es muy lindo cuando quiere ser lindo – Eso hizo que sus orejas y mejillas se apoderaran de un rojo carmesí demasiado fuerte ¿Flaky si era consiente de todo lo que hacía para ella? ¡Dijo que era lindo!

Quizás…debería darle una oportunidad – Una sonrisa grande se apodero del rostro del osito verde al escuchar eso por parte del erizo rojo – A sido tan amable conmigo después de lo que paso… - Flaky llevo el ramo de flores a su rostro oliendo estás haciendo que estornudara – Y tiene un buen gusto por las orquídeas – Rio por lo bajo entrando nuevamente a casa, cerrando la puerta tras ella.

Flippy estaba que no podía de la alegría, Flaky si le había puesto atención, Flaky si quería darle una oportunidad, Flaky había apreciado cada uno de sus regalos aun sabiendo lo que ocurrió en el parque aquel fatídico día que termino con Giggles de forma definitiva, eso le daba esperanzas para seguir con su travesía de conquistar su corazón, ya no sería solamente lindo con ella ¡Seria el doblemente lindo! Y no faltaría a ninguna sesión de terapia para que aquel terrible ser no saliera nuevamente a la luz, aunque una parte del estaba agradecido con esa parte.

Después de todo…él fue quien hizo que Flaky estuviera disponible nuevamente para ellos.