Hola, primeramente quiero agradecer a los que comentan en el primer capitulo y también a los que le siguen los siguientes. Espero que el siguiente capítulo sea de su agrado.

Descargo de responsabilidad: Los personajes son de sus autores autores.

- Diálogo -

"Pensamientos"

Resaltó de alguna acción, palabra o situación


La facilidad y la simpleza con la que Dios le perdonó le dejó sorprendida, casi indignada, ese nivel de amnistía no podría ser dada de tan sencilla y vana manera, no.

Merecía un castigo, y como su propio padre no se lo otorgó, lo haría por sí misma.

Se marchó.

Dejó sus hermanos, dejó su hogar y se sorprendió la sorpresa de darse cuenta de algo en lo que no quería creer.

Dios les había abandonado.

Dios se convirtió y miró con desdén lo que creyó que había sido su mejor creación ... lo que ahora era su peor error.

Y con eso tuvo su decisión, arregló sus propias alas, y se sumió ante el sueño profundo, sin saldría de este sueño hasta que alguien necesita sus servicios, sin hasta que alguien diera un intercambio equivalente.


— Un cuerpo inerte no es suficiente niña, si quieres hacer un trato conmigo tienes que dar algo más, algo tuyo. Ah, y solo para aclarar, no necesito tu alma, no tengo la necesidad de tenerla, no soy un demonio - pauso su explicación por un momento para mirarla — necesito algo de tu cuerpo, al menos si quieres mantenerme atada a este és de todo yo no pertenezco aquí —

— ¿A dónde perteneces? - debido lentamente, su garganta estaba inflamada debido a las heridas internas.

— A ningún lado, no tengo hogar. Pero dejando eso de lado, me ha invocado y acudido, ahora dime, ¿qué quieres? - mientras dijo esto, el gran ojo andante comenzó a girar sobre ella — ¿Poder, dinero, placer? ... No, no me invocarás por algo tan banal, ¿cierto?

— Venganza ... pero no solo eso, necesito ... ayudar ... y encontrar, encontrar a alguien que anhelo —

— Vaya, vaya, pero por tu mirada parece ser que eso te llevará mucho tiempo, ¿sabes qué significa eso? —

— ...—

— Significa que tengas que darme muchas, bastantes partes de tu cuerpo ... ¡Sufrirás mucho! ... ¿Pagarás el precio? —

— Estoy dispuesta - miró fijamente como el ángel empezaba a convertirse en una gran boca gigante.

— Entonces, que empiece mi almuerzo —