Algunas aclaraciones:

Sí, será Harem ahí se darán cuenta de quienes son.

Esta historia la tengo en Wattpad y se me había olvidado publicarla aquí :v

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Eran principios de año, el invierno había llegado tranquilamente pero yo esperaba que ya se acabara. Voy caminando de regreso a mi casa, acabo de hacer una de las mejores cosas que se me ha ocurrido hacer en mucho tiempo, luego de que con ayuda de Kaa-san rentamos un local bastante grande para usarlo como una Cafetería.

Con lo que mi viejo envío gracias a los mensajes de mamá se logró hacer lo que ambos planeamos, técnicamente los dos veremos cómo arreglar todo y que quede acorde como se espera. Pero según ella lo hizo más por mí...

Cuando se acabó todo el trámite ella se fue a casa mientras yo me iba con mi mejor amigo al campo de bateo, habían chicas lindas ahí y pude lucirme... Aunque cuando les hablé salieron corriendo muy rojas, no había que ser muy tímidas.

El único problema real serían los costes de Luz y Agua, pero con lo que tengo ahorrado me es suficiente para poder pagar eso hasta que me sea posible pagarlos por mí mismo, junto a lo que próximamente se tiene que comprar para lo que se planea instalar.

El local se encuentra en una zona muy bien ubicada, pasan una gran cantidad de personas, desde estudiantes tanto universitarios como de preparatoria, trabajadores, empresarios y demás gentes.

Jum, eso podría funcionar muy bien si lo llevamos bien a cabo. Imagino las empleadas sexis de pechos grandes que podría tener y mi corazón se estremece.

Mis pensamientos, mis propias divagaciones se vieron interrumpidas debido a que a lo lejos logré divisar mi casa, después de todo solo tengo 16 años pronto 17 y vivo con Kaa-san junto mis hermanos pequeños.

Con la llave que uso quité el seguro del portón, procedí a ir hacia la puerta, que con solo girar la llave en la manija sonó un bonito click.

—Ya llegué —Dije con voz fuerte, así me van a escuchar.

Desde la sala se escuchan pasos que vienen muy rápido.

—¡Onii-chan!/¡Nii-san! —En forma de dos borrones uno amarillo y el otro marrón, un par de niños me asaltaron—. ¡Te atrapamos!

Con un fuerte agarre me tenían del torso.

—Ya estoy aquí Ayaka, Hayato —Les di a ambos un fuerte abrazo—. ¿Dónde está Kaa-san?

Ante mi pregunta ellos me soltaron y sonrieron infantilmente.

—Está preparando Curry —Dijo Ayaka con los ojos destellantes de felicidad—. Ya quiero comer curry de Kaa-chan.

Parecía estar a punto de babear.

—¡Vayan a lavar sus manos que ya está! —Gritó Kaa-san que estaba en la cocina—. Ise, mi niño que bueno que llegaste, ¿Podrías ayudarme a bañar a Hayato?

Sonreí con suficiencia.

—Claro, pero primero a comer porque podría tragar una res —Dije mientras me sobaba el lugar donde está mi estómago—. ¡Además en el baño debo aprovechar para enseñarle el camino del ero a Hayato!

—No vas a enseñarle nada a tu hermanito.

—¿Qué es el Ero? —Hayato preguntó inocentemente—. ¿Se come?

Kaa-san me miró intensamente y antes de que hablara me tapó la boca. ¡No puedes detenerme Kaa-san!

¡El camino del Ero es definitivo!

—No hijo, no es nada, Ise tiene que hacer tarea, es todo —gruñó ella, me quitó la mano de la boca con una mirada de advertencia—. Ahora ve a lavar tus manos porque ya es hora de comer.

Nosotros cuatro somos la familia Hyōdō, Kaa-san, Hayato y Ayaka, mis personas más apreciadas y con quienes me gusta pasar tiempo, ver sus sonrisas es algo que me llena todos los días.

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Me encontraba en el baño de mi habitación, es un lugar bastante espacioso y tranquilo, la tina tiene un tamaño como para que tres personas entren y aún quede espacio suficiente para estar cómodos.

Luego de haberle enseñado a Hayato correctamente cómo debe limpiar su cuerpo para que luego él solo pueda bañarse de manera correcta, pero aún necesita de Kaa-san, después de todo solo tiene junto a Ayaka 5 años.

—Nii-san ¿Dónde está Tou-chan? —Hayato hizo una pregunta que realmente esperaba que no hiciera hasta mucho después—. ¿No nos quiere?

Miré a Hayato, tiene unas pequeñas lágrimas en la comisura de sus ojos.

Toqué suavemente su pelo castaño y lo revolví.

—No, claro que no es eso Hayato. Oyaji se encuentra ocupado en su trabajo —Dije, Hayato trataba de quitar mi mano de su cabeza y sonreí maliciosamente—. Cuando lo veamos le daremos una paliza que jamás olvidará.

Mi Otouto sonrió con la misma intención que la mía, aprende mi pequeño hermanito, aprende.

—¡Sí! —Lo último que dije pareció haberle calmado, sin embargo se quedó un momento en silencio antes de hablar nuevamente—. Nii-san ¿Por qué tenemos ojos de color violeta?

La pregunta de mi hermanito realmente me tomó por sorpresa, jamás me había preguntado algo como eso, digo, el color violeta en los ojos es totalmente extraño. Aún recuerdo que me menospreciaban antes por el color de mis ojos.

Definitivamente no fue una época divertida, aunque a las chicas solo las perdoné porque el viento habló y me mostró el paraíso hecho seda y encaje.

Hehehe aún recuerdo los colores.

Volviendo mi atención a Hayato, dije.

—Por Oyaji supongo, Kaa-san ni los abuelos tienen ese color de ojos, así que supongo que los sacamos por ese viejo —Hayato asintió.

Espero y no pregunte más cosas como esta, no estoy preparado para lidiar con estas cosas. Una vida tranquila y con cosas pervertidas es lo que quiero, aunque incluso con las cosas pervertidas hay que ser responsable, además del Ero yo le mostraré como hermano mayor que soy la responsabilidad y trabajo duro, porque no se puede tener un Harem sin dinero ¡Por eso es MUY importante estudiar!

Ah y que ellos tengan cosas como comida y eso.

—Dime Hayato, ¿Cuál es la criatura que más te gusta? —Mi pregunta lo hizo pensar, se tomó en serio la pregunta—. Digo, es que como Kaa-san y yo vamos a abrir una Cafetería necesitamos un tema para decoraciones y el nombre.

Hayato asintió.

—Hummm —Puso su mano en su barbilla—. No sé, pero me gustan las plumas de algunos pájaros, hay uno de color negro pero tiene como un brillo azul, es genial.

Por un momento llegó a mi mente la imágen de un ser con alas de plumas negras.

Una imagen muy rara.

—Black Feathers… Plumas Negras, eso podría funcionar —Dije, Hayato sonrió.

—Nii-san mis dedos parecen pasitas hehehe —Vi su mano y ya estaba algo arrugada, ciertamente parece una pasa.

—Creo que es hora de salir, yo igual voy a parecer una pasa si no salimos —Él asintió y ambos salimos.

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Luego de haber cenado ayudé a Kaa-san a arropar a Ayaka, mi pequeña hermanita, a diferencia de Kaa-san, Hayato y mía, Ayaka tiene un bonito cabello rubio. Y nosotros los tres hermanos tenemos los ojos de un color violeta, es bastante extraño, aunque parece agradarle a Kaa-san debido a que tenemos el mismo color de ojos que Oyaji.

Oyaji… Tou-san. Me pregunto qué estará haciendo en este momento, no sé ni cómo se ve más que en las fotos que Kaa-san tiene, la única en la que salgo junto a él es cuando era tan solo un bebé, no lo conozco.

Me preocupa que mis hermanitos crezcan sin él, no quiero que eso sea igual que conmigo, no quiero que ellos se sientan sin el apoyo de un padre.

—¿Pensando? —La suave voz de Kaa-san interrumpió mis pensamientos—. Es una costumbre que tu padre tiene bastante arraigada.

Yo la miré.

—Sí… estaba pensando en él justamente. Sobre lo que no tuve en toda mi vida, el apoyo y presencia de un padre, no quiero que Ayaka y Hayato pasen por algo como eso —Dije desde el fondo de mi corazón—. ¿Sabes? Hoy mientras bañaba a Hayato, me preguntó por él. No sabes Kaa-san… cómo me duele mentirle de esa forma. No quiero decirle que no tengo ni una idea de dónde diablos está ese viejo.

Empecé a temblar de ira y tristeza, ese hombre no ha estado aquí con SU familia, desapareció sin decir nada y luego regresa nuevamente solo para irse nuevamente y dejar a mamá con tres hijos… no me gusta que haga eso. Lo detesto, detesto la forma en la que hace las cosas.

Sin embargo, últimamente he escuchado a Kaa-san llorar sola en la sala cuando todos duermen, ella sin duda lo extraña, lo ama y quiere tenerlo de vuelta. No lo perdonaré por hacerla llorar, la única manera en que eso pase es que venga y pida perdón porque unas disculpas no son suficientes.

Kaa-san se vió bastante afligida por lo que dije.

—Lo sé… pero no puedo hacer nada, antes llamaba, ahora ya ni eso hace… tengo que ser yo quien habla, sé que cumple con enviarnos dinero y eso en grandes cantidades para compensar el que no se encuentra aquí… (snif) pero ¿Soy una mujer sabes? Yo también quiero estar con la persona que amo —Kaa-san tapó su rostro con sus manos mientras sollozaba—. Guh… (sob).

Abracé a mi madre, soy la única persona que tiene para apoyarla en estos momentos. Te juro viejo, que cuando nos encontremos te voy a dar un golpe con todas mis fuerzas por hacerla llorar.

Ella se quedó sollozando un rato más.

Cuando logró calmarse ella me dió una sonrisa triste.

—Lamento que tengas que lidiar con esto, Ise —Dijo ella me miraba—. Ya tuviste un día muy agotador y luego lidiar con tu tonta madre.

Sonreí tranquilamente.

—No digas eso Kaa-san, siempre tendré tiempo para ustedes, son mi familia después de todo. Yo no tengo la experiencia que los adultos poseen, pero si puedo ayudarles con eso es más que suficiente para mí —Di un bostezo y froté mis ojos—. Es incómodo cargar las lentillas puestas, como odio que los anteojos se empañen en invierno.

Kaa-san pareció haberse recompuesto.

—No me gusta que uses esas cosas, prefiero que cargues tus anteojos a esas lentillas —Dijo en tono estricto—. Tienes varios pares de anteojos completamente iguales, ya sabes, con esos cristales redondos.

Debido a mi severo problema visual tengo que usar anteojos para poder ver de manera adecuada y óptima, los empecé a usar cuando entré a escuela media.

—Entonces ¿Qué es eso de que le vas a enseñar a Hayato el camino del Ero, Ise?

Ay, tengo que escapar de esta.

—Bueno, buenas noches Kaa-san, ya me iré a dormir, este mes será bastante agotador —Dándole a Kaa-san una sonrisa nerviosa salí corriendo lo más rápido posible hasta subir a mi cuarto.

Aún escuchaba los refunfuños de mamá, es aterrador ¡Pero eso no me impedirá hacerlo!

Dejé salir un suspiro, fue un día ajetreado y algo soso, quitando el hecho de que chicas lindas me miraron mucho tiempo, eso sí fue de provecho.

Al llegar tuve que cambiar mis ropas a unas más cómodas para dormir. Pero cuando quedé en boxers tuve el impulso de mirarme al espejo.

Antes de hacerlo tomé mis anteojos y me los coloqué para así ver bien. Posteriormente me puse frente al espejo de mi habitación y me ví allí reflejado.

Mi cabello es de un color castaño pero es bastante oscuro, casi tirando a un color negro. Mis ojos son de color violeta, de hecho no se notan debido a mis anteojos pero da igual, no es que me importe mucho mi color de ojos. Mis músculos parecen haber sido forjados por arduos entrenamientos, cosa que es verdad, mi abuelo me enseñaba Artes Marciales Mixtas, no soy un experto como para ganar torneos, pero podría defenderme contra personas sin conocimiento de artes marciales.

Mi complexión corporal es bastante atlética, tengo una buena masa muscular según internet. El tono de mi piel también es bastante claro, no tan blanco como el de una mujer, más bien, es un tono adecuado para verse adecuado en un hombre.

Mi rostro…, no sé como describirlo sin sonar vanidoso. No me considero guapo, solo un tipo común que está por pasar su segunda primavera de su juventud, uno con el sueño de ser un rey de su propio Harem con chicas hermosas de grandes Oppai que me quieran y hacer cosas muy pervertidas.

Mi abuelo, que falleció hace un año, me dijo que los tipos inteligentes, responsables y musculosos atrae a las mujeres, con eso me convenció.

Hahahaha muy pronto lo lograré, de alguna forma, músculos ya está en suficiencia y eso es un plus.

Pero con todo eso es importante estudiar.

Darles el ejemplo de superación a mis hermanitos, ahora con la futura cafetería que se abrirá también podría arruinarlos un poquito, comprarles cosillas por aquí y por allá. Quiero que cuando sean mayores ellos puedan decir "Quiero ser igual que Nii-san/Onii-chan" en el aspecto académico y profesional.

Luego de verme un rato al espejo me quité mis anteojos y me vestí para dormir plácidamente, no sin antes cepillar mis dientes y lavar mi cara.

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Mucho tiempo después.

Allí estaba él, de pié frente a un gran portón que era la entrada de una gran escuela. El castaño estaba viendo la entrada con una sonrisa.

—El sueño de todo hombre de mi edad, al alcance de mi mano, espérame mundo porque te mostraré quién soy —Dijo el muchacho mientras ajustaba sus anteojos, emprendió camino hacia las listas y ver en qué clase había quedado este año.

Con confianza, el joven fue directamente a verificar las listas de estudiantes y ver en qué grupo había sido colocado.

Siguió con su mirada pasando los nombres hasta encontrar el suyo.

—Hyōdō Issei… quedé en 2-B —Viendo más nombres divisó que había quedado junto a cuatro chicas bastante conocidas en la Academia Kuoh—. ¿Eh? ¡No me digas que…! ¡¿En serio está pasando esto?!

Había quedado con Shitori Sōna, Shinra Tsubaki, Himejima Akeno y Rias Gremory, eran las cuatro chicas más populares, no obstante a ello, había quedado completamente solo, no había ni siquiera algún conocido suyo en esa clase.

—¡Sí! Esto será un avance, aunque será difícil —Al darse la vuelta bruscamente tropezó con alguien y cayó al suelo—. Au, au… lo siento no estaba viendo por donde iba.

Tratando de buscar sus anteojos escuchó un sonido estremecedor.

¡CRACK!

El castaño se quedó allí paralizado.

—Oh, Hyōdō-kun disculpa debí haber prestado mejor atención —La melodiosa voz sonó a sus espaldas—. Um, lo siento por mi culpa rompiste tus lentes.

Aunque la voz con culpa sonó, Issei ya sabía de quién era esa voz. Para no parecer demasiado animado, Issei sonrió como siempre lo hacía, caballeroso.

¡Mis lentes! —internamente gritó—. No hay de qué disculparse Shinra-san —Shinra Tsubaki, la actual cuarta chica más popular de la Academia Kuoh.

Buscó en su maletín una cajita pequeña, a sacarla Tsubaki notó que eran lentes de contacto.

—Eto… Shinra-san ¿P-Podrías ayudarme a buscar un lugar para poder sentarme?, No veo nada, necesito ponerme las lentillas y aquí estoy estorbando el paso —Tsubaki parecía avergonzada y con algo de culpa, pero Issei no pudo notarlo.

—Claro, ven, por aquí hay un lugar cerca —Dijo la chica de larga cabellera negra.

Tsubaki tomó la mano de Issei y éste de sobresaltó por el repentino contacto, mas no dijo nada por ello porque estaba contento por eso.

Era una suerte que las listas quedaban a un lado de la cafetería y allí habían sillas disponibles.

—Disculpame de nuevo Hyōdō-kun, toma los recogí hace unos momentos —Tsubaki dejó en la mano del castaño los anteojos rotos—. Lo siento, pero ahora mismo estoy ocupada por lo que tendré irme.

Issei asintió y procedió a ponerse las lentillas con cuidado. El castaño solo pudo escuchar los pasos de Tsubaki yéndose del sitio antes de siquiera poder decir gracias.

—Me habló... Pero a qué costo, mis lentes... —Parpadeó varias veces para acostumbrarse a la sensación que dejan los lentes de contacto—. Creo que la ceremonia de los primeros años empieza ahora mismo.

Sin prestarle importancia al asunto se encogió de hombros y puso en su maletín los anteojos rotos.

Me siento desnudo de la cara… —Pensó el castaño mientras ponía una cara de póker.

El día pasó lentamente, literalmente no habló con nadie y se quedó enfrascado en su teléfono jugando al Metal Slug bajo los ojos de sus otros compañeros de clase.

Sin que él se diera cuenta, su compañera de clases Rias Gremory se fijó en él, pero su mirada era una de curiosidad.

Camino a casa, Issei compró algunos dulces para sus hermanitos. Ya estando en casa él se fue a cambiar de ropa e hizo sus deberes de la escuela, habían sido pocos pero no por ello iba a dejar que sus calificaciones disminuyeran y quería estar en los primeros lugares, por no decir en el primer lugar.

—(suspiro de satisfacción) Listo, con esto todo queda concluido —Issei se detuvo por unos instantes—. Oh cierto, tengo que quitarme las lentillas.

Se levantó del asiento y se dirigió hacia la cómoda, abrió el primer cajón. Allí dentro hay muchos pares de anteojos redondos, tomó un par y se los llevó consigo al baño, en donde.

Procedió a quitarse las lentillas de sus ojos y ponerse los anteojos, parpadeó un poco para acostumbrarse a la sensación que dejaban las lentillas al quitarse.

Toc Toc.

Dos suaves golpes se escucharon en la puerta.

—¡Adelante! —Exclamó el castaño saliendo del baño.

—Ise, hijo ¿Ya terminaste los deberes? —Miki asomó su cabeza desde el otro lado de la puerta.

—Sí, acabé recién ¿Por qué? —El adolescentes ladeó la cabeza en confusión.

—Una ex-alumna mía va a mudarse a esta casa, mañana va a llegar así que quiero que te comportes —Dijo Miki a Issei, él puso una cara de Poker—. Ya te conozco, no le vayas a hacer algo o verás la que te cae, cielos, a veces me pregunto como fue que te volviste tan pervertido.

—¿Sabes que te estoy escuchando?

Ella no respondió a eso.

Que alguien se mudara a su casa era algo con lo que Issei no contaba, pero si era de compañía para su madre o era agradable no iba a negar que sería bueno tener a alguien más a parte de su familia. Además, si era hermosa sería interesante vivir con una Onee-san.

—No sé quién es, pero no voy a cuestionar esa decisión —Issei tomó un plato junto a un vaso que había en su escritorio, salió de la habitación—. Voy a empezar a limpiar.

Ella asintió y observó a su hijo bajar las escaleras con rapidez, ella sólo pudo negar con la cabeza.

—(suspiro) Ay este hijo mío, siempre quieres terminar todo rápido —Por la mente de Miki llegó la imagen de su esposo y lo imaginó al lado de Issei—. Deberías ver lo mucho que ha crecido… cariño ¿Dónde estarás?

Miki dio un suspiro.

—Al menos tiene los puntos buenos de su padre, porque esa responsabilidad no la heredó de él, pero seguro lo pervertido es de tí —Miki tomó rumbo hacia abajo, la ropa que los niños ensuciaban no de iba a lavar sola.

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En un lugar oscuro, con apenas iluminación se hallaba un hombre alto sentado viendo un círculo con carácteres extraños y más circulos y formas raras dentro.

—El sello se está debilitando —La grave voz del hombre resonó en la oscuridad—. No creí que eso pasaría. Al menos no tan pronto, espero que sepas cómo superar los conflictos que se vendrán encima, hijo mío.

En la penumbra, lo único que se veía era un par de ojos violeta que demostraban diversión.

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Bueno como capitulo piloto no creo que esté del todo mal, en fin.Esta es una idea que ha estado molestandome como una espina que no podía quitarme de encima, así que decidí desarrollarla mejor para quitarme ese peso.Si es de su agrado que bueno, porque si no lo es... Pues no les gustará XDSin más que decir, este fue Alex.Nos leemos luego.