Hola a todos! Soy Borrador Experto.

Aqui les traigo mi primera historia fanfic, aqui encontrarán horrores ortográficos, fallas y otras cosas de novato, espero sea de su agrado.

Aclaratoria:

"Hablar" Personaje hablando.

'Pensar' Personaje pensando.

"Hablar" Voz profunda o bestial.

*Sonidos* Efectos de sonido.


Descargo de responsabilidad: No soy tan oscuro como Tappei, ni tan colorido como Toriyama, así que no tengo nada.


Capitulo 01: Llegada a la Capital

"Mmnn... ¿Que paso...?"

Habiéndo abierto los ojos, fue molestado por la luz de la tarde. Se sentía somnoliento, como si recién despertara de un largo sueño.

Se levanto del duro suelo, estirando su espalda, para luego sacudirse el polvo que había caido sobre de su ropa.

"¡Ouch! ¡Eso duele!" Se quejo, sintiendo un fuerte dolor provenir de su cabeza, llevando su mano al área afectada, acariciándola para tratar de calmar un poco el dolor.

Observando a su alrededor, mientras su vision se adaptaba lentamente al nuevo ambiente. Al hacerlo, se sorprendió del lugar en el que se encontraba.

"¿En dónde estoy?" Pregunto ahora estando en medio de una ciudad de aspecto antiguo y... ¿Mediaval?

Las casas y edificios eran de forma rectangular, diferente de los redondos que había visto antes.

En esta, se encontraban varios tipos de personas; humanos y animales atromorficos. Bueno... nada fuera de lo ordinario, pero lo que le llamaba la atención eran aquellos humanos con rasgos animales, algunos tenían orejas de perro o de gato, incluso tenían colas.

Las vestimentas eran peculiares, parecidas al de las personas que vivían en las pequeñas aldeas, que estaban lejos de las grandes ciudades.

Las calles, en vez de ver autos voladores, camiones y motocicletas, fueron reemplazados por carruajes que eran empujados por...

'¿Dinosaurios?' pensó observando a un enorme lagarto con monturas, tirando una carretilla.

Normalmente los dinosaurios eran criaturas muy agresivas, que habitaban en áreas desoladas, donde la mano del hombre no se atrevería a tocar. Pero al parecer, aquí lograron la forma de adiestrarlos y convivir con ellos.

Aún estando estatico, pensando en cómo había llegado. Realmente no tenía idea de su paradero y de como había llegado a este nuevo lugar.

Colocando su mano derecha en su mentón y usando la izquierda de apoyo, trato de recordar que había pasado antes de llegar a esta situación.

-Unos momentos antes-

El cielo resplandecia a su alrededor, mientras estaba volando, el viento golpeaba suavemente su rostro.

Dislumbraba los destellos en las nubes que brillaban como sino tuvieran fin.

Cruzando el inmenso cielo azul, nada le impedía que disfrutará de su viaje. Era una hermosa vista, que muchos desearían admirar.

Montado en una extraña nube dorada, se encontraba un joven muchacho de cabello oscuro como la noche. Erizado en todas direcciones, parecido a una palmera y unos profundos ojos onix, que brillaban de emoción y alegría, parecido a la de un niño.

Su nombre era Son Goku. Usando su característico Gi naranja, el cual lo representaba como estudiante de Kame-Sennin. Aunque su maestro dejo de enseñarle hace mucho tiempo... Pero aún así lo seguia usando, ya que le gustaba el estilo que tenía.

Y ahora en este momento, viajando a gran velocidad. El estaba...

"La verdad huye a un golpe de pronto en ti~"

Cantando...

Al ver el paisaje, no pudo evitar recordar una canción que era muy popular en la ciudad, era muy pegadiza y le gustaba.

Se desplazaba a toda prisa, rumbo a Capsule Corp. Ya que ahí estarían todos sus amigos esperando su llegada.

Ya había pasado una semana desde su victoria en el 23er Budokai Tenkaichi, dónde peleó en la gran final contra el participante Majunia, o mejor conocido como, Piccolo Jr.

Los resultados de esta epica batalla, fue la destrucción total de la ciudad de Papaya Island. Pero por sorprendente que parezca, no hubo ni una sola víctima. Del como esto es posible... al parecer a nadie le importo.

Ahora, con la tierra a salvó, sin ningun enemigo amenazando la paz. Bulma decidió organizar una gran fiesta para celebrar su triunfó.

"Ojala que haya mucha comida"

Al inicio, Goku no parecía muy entusiasta con la idea de una fiesta, pero fue rápidamente persuadido con la promesa de un gran banquete, solo para el.

"No puedo esperar por llegar. ¡Estoy muy emocionado!"

Su alegría era muy notable, si la gran sonrisa en su rostro no fuera suficiente indicio.

Además de la comida, quería pasar el tiempo con sus amigos. Fueron 3 largos años, en lo que no tuvo contacto con ellos, ya que se encontraba entrenando en el templo de Kami-Sama.

Se había encontrado de nuevo con ellos en el torneo, después de un largo tiempo. De verdad no podría estar más feliz de verlos y un solo día no era suficiente para saber lo ocurrido en esos años.

"¡Vamos nube voladora!" exclamó con mayor animo, aumento la velocidad para llegar a su destino.

"¡Chala Head-Chala!~"

Llegar era lo que tenía en mente, pero desgraciadamente... su viaje nunca finalizó.

"¿Eh? ¿Que está pasando...?"

Sin previo aviso, el ambiente a su alrededor comenzó a distosionarse, el cielo, el mar, la tierra, las nubes y los rayos del sol, comenzaron a arremolinarse frente a el, de una forma extraña y algo desagradable.

Tal mezcla aberrante, dió como resultado un miasma de color oscuro y asqueroso.

Tal oscuridad, poco a poco lo estaba envolviendo, como si tratase de tragarlo.

"Tengo que alejarme pronto de aqui... ¡Nube voladora!"

Al percatarse de que se estaba acercando demasiado, trato de alejarse del extraño fenómeno, pero ya era muy tarde.

Pudo sentir el frío recorrer todo su cuerpo. Sus sentidos lo abandonaban. El tiempo parecía ir en cámara lenta, solo para que pudiera apreciar lo profundo y vacio de tal oscuridad. Su vista lentamente se fue nublando, sus oídos solo notaban la sangre que era bombeada de su corazón, ni siquiera su olfato le era de ayuda en este momento.

Lo unico que podía percibir, fue ser rodeado por una misteriosa sensación.

Era realmente helada y escalofriante, parecido a ser golpeado por el frio del invierno. Mientras a su oído sentía un aliento gélido, como si alguien le estuviera susurrando.

Sabía que alguien estaba ahí, justo delante de el, para ser más precisos, esta persona lo estaba abrazando de una forma algo incómoda, tratando de transmitir algún tipo de sentimiento.

"¿Q-Quién eres...?" Reuniendo todas las fuerzas que pudo, queria saber con quién se encontraba.

Pero antes de escuchar una respuesta, el aire golpeaba fuertemente su rostro, mientras poco a poco el suelo se acercaba.

Ya había recobrado los sentidos, pero antes de que logrará comprender lo que estaba sucediendo...

*¡Impacto!*

-Justo ahora-

"Ahhh... Con que eso sucedió" dijo viendo en retrospectiva, parecía haber sido un mal sueño. ¿Quizás comió algo que le cayó mal?

"No... eso fue real"

Con sus manos, recorrio sus brazos, rostro y torso. Percatandose de que estaban fríos, casi congelados, incluso su piel estaba un poco pálida, pareciera que hubiera salido de un refrigerador.

'¡Que frío!' Pensó, abrazándose a si mismo, para darse algo de calor.

Quería seguir pensando en lo sucedido, pero fue interrumpido por la sensación de estar siendo observado.

Alzo la mirada, solo para encontrarse con una gran multitud de personas, todos reunidos a su alrededor, con miradas de asombro e incredulidad y algunos incluso parecían tener miedo.

Todos y cada uno de ellos fijos en el.

"¿Por qué me miran? ¿Tengo algo en la cara?"

No sabía cuál era la causa y no había hecho nada aún. Solo estaba ahi parado sin molestar a nadie.

Pero había algo raro en el lugar dónde se encontraba parado. Se sentía menos... Alto.

"Ohhh..." dijo bajando la mirada, encontrando un agujero de al menos 30 centimetros de profundidad y lo particular era que tenía justo el mismo tamaño y forma de el.

"¡Jajaja! Eso lo explica todo" se rio, con la mano revolviendo su cabello.

Saliendo del agujero que había creado, comenzó a caminar, alejándose de la multitud que seguía boquiabierta por lo que había visto.

Comenzaba a sentirse algo incómodo por tanta atención recibida. Quería alejarse de ahí lo más pronto posible.

La multitud solo observo como el extraño muchacho cayó del cielo, tal cuál si fuese un meteoro. Impactando con gran fuerza contra la tierra. Y si eso no fuese suficiente, se fue caminando con total calma, como si nada le hubiese pasado.


Goku dianbulaba por la ciudad, explorando sus alrededores, curioso por todo lo que veia.

Había varios comercios, tiendas con curiosos objetos, algunas de ropa y otros de comida.

Incluso había una herrería con varias armas y armaduras. Preguntándose quién usaría una armadura para pelear. Desde su punto de vista, solo eran un obstáculo, ya que restaban movilidad y velocidad al usuario. Estorbaban más de lo que protegían.

*Balanceó*

Las personas a su alrededor, solo lo miraban de re-ojo, como si fuera algo extraño e inusual. No sabía el por que, para el, todos se veían raros e incluso un poco chistosos.

*Balanceó*

Era la primera vez que visitaba este lugar. Así que disfrutaba de estar de "turista" en este nuevo sitio.

*Balanceó*

En su infancia, había viajado por todo el mundo y pensaba que ya no habían lugares que explorar.

*Balanceó*

Pero al parecer estaba equivocado y ahora no tenía idea del lugar en donde se encontraba. Pero eso era lo menos que le importaba, su instinto de aventura se había activado.

*Balanceó* *Balanceó* *Balanceó*

"¿Quién está ahí?" Pregunto girando rápidamente. Quería saber que era lo que lo estaba molestando. Ya hacía un rato que sentía algo moverse detrás de el.

"¿Ehh...?"

Pero no sé encontró con nadie en su retaguardia.

*Balanceó*

Otra vez estaba ahí, ahora con la mirada se dirigió a su espalda, encontrándose con algo que había perdido hace mucho tiempo.

"¡Mi cola!" Fue su grito de alegría y asombro, al ver que su cola había vuelto a crecer.

Hace tiempo fue cortada por Kami-Sama, ya que quería hacer volver la luna. No sabía cuál era la relación de su cola y la luna, pero Kami-Sama argumento que solo lo estorbaría en sus combates.

Y ahora con su cola de vuelta, se sentía más fuerte y con mayor energía. Realmente la había hechado mucho de menos.

"¡Hey muchacho!"

Su burbuja de alegría fue reventara, haciendo que volviera a la realidad. A un lado de el, se encontraba un pequeño puesto de frutas y dentro estaba un sujeto de aspecto fornido y mirada sería.

"¡Hola! Soy Goku" se presentó con la mano en alto, dando un saludo casual.

El vendedor ignoró el saludo del chico, llendo directo a lo que le interesa.

"Bienvenido a mi tienda, ¿Te interesaría llevarte unos abble?"

"¿Abble? ¿Que es eso?"

El vendedor se sorprendió un poco con la tonta pregunta.

'Ahh... Otro extrangero. Y este parece ser mas idiota que le anterior'

"Mira, es esto" dijo, tomando una abble, mostrandola al curioso chico.

"Eso es una manzana... ¿Por que lo llamas así?" Pregunto con los ojos entrecerrandos, en un tono de incredulidad.

El vendedor no tomo esto de buena forma. Parecía que el chico solo queria tomarle el pelo.

"¿De qué diablos hablas? ¿Vas a comprar algo o solo vas a seguir molestando?" Pregunto el hombre frunciendo el ceño.

'Que amargado' pensó el Son. No tenía idea de como lograba vender su mercancía con esa actitud. Y su aspecto no le era de ayuda.

Revisando su camisa, busco un poco de dinero que había guardado en caso de querer comer algo. Sacando un billete de 10mil zenis, quizás con eso le alcanzaría para comprar algo decente.

"No sé que rayos es eso. Si no tienes monedas de cobre o al menos de plata, no te daré nada"

"¿Monedas? No, no tengo ninguna".

"¡Entonces lárgate de aquí, me espantas la clientela!" grito el vendedor, en un tono grosero y demandante. Mientras agitaba su mano, como si espantara a un animal.


Al ser echado del lugar, continuo su camino, mientras en sus manos observaba un billete con la imagen de un raro sujeto con una máscara de gas.

Si recordaba bien, su nombre era Tori-bot. El quién era el tipo, nunca le tomo importancia.

A tan solo unos pocos paso delante, se encontraba un pequeño callejón.

La luz del sol casi no le llegaba al lugar, dándole un aspecto oscuro y solitario. Estaba casi vacío, solo habían algunas cajas de madera al final de este.

Se detuvo por un momento, logrando ver qué al final se encontraba sentado un joven muchacho.

Su aspecto le parecía curioso, incluso sus ropas le parecieron familiares. Trato de acercarse y hablar con el, pero abandono esa idea al notar que el chico estaba ocupado hablando solo, mejor dicho, gritaba cosas sin ningún sentido, en lo que le parecía ser un berrinche.

'Lo mejor es que me vaya de aqui'

No queriendo involucrarse con el problema del joven, prosiguió su camino, con un poco más de prisa.

Siguió caminando, sin prestarle atención a su recorrido. Tenía los brazos detrás de su cabeza y con la mirada puesta en el cielo.

"Parece que mi dinero no me sirve para nada"

Goku no era del tipo de persona que le daba importancia al dinero. En su niñez, al vivir lejos de la civilización, nunca lo necesito.

"¡Fuera de mi camino!"

Escucho un fuerte grito, que se le estaba acercando. Era agudo y femenino, a lo que le parecía ser la voz de una niña.

Sin molestarse en mirar, solo dió un paso a su derecha, para darle camino libre a la jovencita.

Un borrón amarillo paso a su lado a toda velocidad. Quién sea que fuese, era muy rápido, pero nada comparado a lo que había visto antes.

Aún con eso, su mirada no bajo del cielo azul. Simplemente al mirar las nubes le ayudaba a pensar.

'Yo creía que el Zeni era aceptado en todos lados'.

El Zeni, era la moneda que circulaba alrededor de todo el mundo. No había un solo lugar en que no utilizarán este sistema monetario.

"Ahora necesito conseguir monedas de cobre o de plata para comprar comida" dijo dando un largo suspiro, se molestó un poco por qué ahora tenía que encontrar la manera de hacer algo de dinero.

"Pero... ¿Cuanto necesito para comprar comida?" Pregunto al aire, mientras se detenía.

Esa era una buena pregunta. Apenas si sabía el valor del Zeni, y su valor solo lo media dependiendo de cuánta comida podría devorar. Y ahora...

"¡Ahhh, no tengo idea!" quejandose con las manos en la cabeza, se sacudió de frustración.

Ganandose las miradas curiosas de algunos transeúntes, los cuales se alejaron al notar su extraño comportamiento.

"¡Mami! ¡Mami! ¿Que le pasa al ni-chan de pelos graciosos?" Fue la pregunta de una pequeña niña, que estaba de la mano de su madre.

"Nada cariño, lo mejor será que nos alejemos. No vaya a ser contagioso" respondio la mujer, desviando la mirada del raro chico de naranja. No quería que su hija estuviera cerca de un loco.

"Bueno, no importa. Solo saldré a cazar algo para comer" concluyo el Son de lo más tranquilo, como si lo anterior nunca hubiese pasado.

Cosas como la comida, le eran fáciles de obtener. Si le daba hambre, solo tenía que cazar o pezcar. En la montaña Paoz habían muchos animales, así que su fuente de alimento no se acabaría tan facil.

"¡Por favor, abran paso!"

Escucho una nueva voz. A diferencia de la anterior, está era suave y a su vez madura.

"En esta ciudad, todos parecen tener prisa" se quejo exasperado, dando un paso a su izquierda, cediendo el paso a la chica y en ese momento, un destello plateado paso junto a el.

Parpadeo por un instante, dando media vuelta, dislumbro un hermoso cabello plateado alejándose, mientras se perdía mezclándose entre la multitud.

'Hermoso...'

Fue un pensamiento fugaz, tan rápido que fácilmente olvidaría. Una palabra que nunca antes fue usada, pero en este momento, no encontraba una mejor para explicar lo que había visto.

La chica por un momento volteo su bello rostro, fijando su brillantes ojos violetas en el. Podía notar un brillo de curiosidad y algo que no logro decifrar en ellos.

Fue en solo fracciones de segundo que sus miradas se encontraron, para después perderse.

El solo se quedó quieto por un momento, mientras continuaba observando la direccion que estaba siguiendo la chica.

Le parecía intrigante su aspecto y el color de su cabello resaltaba en la multitud.

Pero de alguna forma... le gustaba.


Aún explorando, tenía planeado encontrar la salida de la ciudad. Podía ver al sol mientras se ocultaba lentamente en el horizonte. Dándole un color naranja rojizo, anunciando el llegar de la oscuridad de la noche.

La ciudad era inmensa, por lo que caminar sin rumbo no era buena idea. Trato de preguntarles a algunas personas, pero estás solo lo ignoraban o se alejaban de el.

Algunos fueron lo suficientemente amables de ayudarle. Mayormente eran los ancianos a los que le parecia adorable su apariencia o los niños, a los cuales le parecía gracioso su cabello.

Ya después de haber reuniendo la suficiente información, sabía el nombre y en dónde se encontraba.

La Capital de Lugunica. El Reino del Dragón.

'Un dragón... ¿Quizás será Sheng-Long?' Recordando al dragón mágico, tal vez, en este reino lo adoraban o algo parecido.

También que, este país se encuentra ubicado al este del continente.

Esto lo había confundido un poco. Sabía que al este se encontraba unas de las capitales; East City, además de que también estaban las Montañas Paoz, el lugar donde vive. Pero la existencia de un país entero...

"Disculpe".

Mientras continuaba atrapado en sus pensamientos, escucho la voz de un joven a solo unos pasos delante de él.

No le prestó atención y sin más, solo dió un salto sobre el joven, despejando su camino.

El joven se sorprendió por lo hecho. Era una forma algo grosera de ignorar a alguien. Pero aún así, no pareció haberlo molestado.

Se acercó de nuevo al chico de naranja, agarrando con firmeza su hombro derecho para atraer su atención.

Goku al percatarse de esto, giro para encontrarse con el sujeto.

El joven era un poco más alto que el y de constitución delgada. Tenía el cabello rojo fuego, ojos azules cristalinos, su vestimenta blanca se podía notar que era de alguien de clase alta y en su cintura poseía una funda blanca con detalles dorados con una extraña espada.

"Hola... ¿Puedo ayudarte?"

Aún con la mano en su hombro, miro detenidamente al joven que tenía en frente. No sabía quién era, pero con solo verlo sabía una cosa muy importante.

Era fuerte, no solo fuerte, muy fuerte. De el emanaba una gran cantidad de poder, el cual no podía medir con certeza.

Tenso sus músculos por instinto. Se había acercado demasiado a el y no lo sintió en lo más mínimo. Solo hasta que ya estaba tocandolo, fue que se percató de su existencia.

Esto de ningún modo se vería de buena forma, preparándose para las posibles acciones del recién llegado.

El joven al notar que estaba incomodando al chico, retiró su mano y se alejo un poco, no queriendo dar una mala impresion.

"Tranquilo, no voy a hacerte nada. Solo quería llamar tu atención" calmo el joven, haciendo un gesto de disculpa.

"Me sorprendiste. Realmente no me di cuenta de tu precensia" respondió Goku, más relajado. Parecía buena persona, quizás su reacción fue exagerada.

"Mi nombre es Reinhard Van Astrea, un gusto en conocerte" presentándose casual y amablemente, le extendió la mano, esperando su respuesta.

"Hola, soy Goku. Mucho gusto" Sonrió y devolviendo el gesto. Dándole un apretón de manos.

Con esto la expresión de Reinhard cambio a una ilegible, pero rápidamente la abandonó. Goku noto este fugaz cambio, pero se abstuvo de hacer algún comentario.

"Estaba pasando por estos lados y no pude evitar notar que parecías perdido".

"Jajaja, es muy obvio, ¿No?"

"Bastante diría yo".

No era como si fuera un secreto. Ya llevaba 2 horas caminando sin rumbo y decir que estaba perdido, era poco.

"La verdad, es la primera vez que estoy aquí"

"Ya veo. Y dime, ¿Que te trajo a la capital de Lugunica?"

"Bueno... Nada en particular, solo estoy de paso"

"Bueno... es muy agradable en esta época del año" añadió el peli-rojo, en tono amigable. "Pero me parece inusual que hayas logrado entrar a la capital".

"¿Que quieres decir con eso?"

"Nada importante, no te preocupes"

En estos momentos Lugunica no se encuentra en buen estado. Por lo que es extraño encontrarse con extranjeros visitando el lugar.

"Y entonces Goku, ¿Hay algún lugar al que te dirijas?"

"Quiero llegar a la Capital del Oeste, pero me desoriente un poco y terminé aqui, jejeje" explico el pelinegro, rascando su mejilla, riéndose un poco. Se sentía un poco avergonzado de admitirlo.

"¿Capital del Oeste? Es la primera vez que escucho que la llamen asi, creo que te estás refiriendo a Kararagi" aseguro el caballero, observando de pies a cabeza al de Gi naranja, sus ropas tenían ciertas similitudes con las del país del Oeste. "¿Quizás eres de ahí?" continuo con la certeza de tener razón.

'¿Kararagi? No había escuchado ese nombre antes' pensó. "No lo creo. Yo vivo en las montañas del Este" afirmó el azabache.

Reinhard se sorprendió por lo que habia dicho, sus palabras eran sinceras, dudaba de que estuviera mintiendo. Pero algo de lo que había dicho le llamo la atención.

"¿Al este? Lugunica es el país que se encuentra más al Este del continente. Después de eso está la Gran Cascada"

El ánimo de Goku se esfumó al escuchar esas palabras.

"¿¡Que!? ¿En serio?" Expreso su duda el Son. 'Valla... Entonces no he avanzado nada' pensó.

"Goku, si te encuentras en problemas, podría ofrecerte mi ayuda"

"No te preocupes, puedo solucionar esto" rechazo el joven con cola, con su actitud optimista de vuelta.

Sabía que este problema no era algo de lo que debería preocuparse, podría solucionarlo en un santiamén... Tal vez.

"Confiaré en tus palabras, pero si necesitas mi ayuda, puedes preguntar por mi en la Estación de Caballeros"

"¡Está bien! Gracias por la ayuda" agradecio girando para continuar con su camino. "Ahora tengo que irme, ¡No vemos luego Reinhard!" Y con esto salió corriendo, como alma que lleva el viento.

"Adiós Goku, que tengas suerte" se despidió el oji-azul, viéndolo correr con su mano en alto, balanceandola de un lado a otro, mientras tenía una gran sonrisa en su cara.

Cuando lo observaba desaparecer en la multitud, su expresión cambio a una más seria y preocupada. Por alguna razón no pudo evitar sentirse intranquilo.

Tenía sus sospechas del chico. Tenía las esperanzas de estar equivocado, pero... estás solo se afirmaron, para su mala suerte.

"Parece que no podre relajarme en mi día libre" dijo a nadie en particular, observando al horizonte como el sol se ocultaba lentamente.

Y con esto retomó su caminar, pensando cómo terminará el día.


Ya llegando el anochecer, Goku se encontraba en los límites de la ciudad, sentado en un enorme muro que la rodeaba por completo.

Era increíble la estructura y contrucción que poseía, teniendo la forma de un hexágono y en el centro de todo estaba un enorme castillo, que era por mucho, más grande y mejor que el de Pilaf.

Era la hora de que partiera, tenía un asunto que no podría esperar más. "Si llego tarde Bulma me matara..." Murmuro con un poco de miedo en su voz.

Recordó su charla con Reinhard, sabía que el era fuerte. Para la próxima vez que se encontrarán, lo retaría a una pelea.

Emocionado por la idea, esperaría ansioso su reencuentro, pero por ahora la fiesta era lo primordial.

"¿Nieve?" Se sorprendió al notar la llegada repentina de una nevada.

La temperatura cambió rápidamente, sintiendo el viento helado golpear su cara. Su aliento era visible y no pudo evitar temblar por la perdida de calor corporal.

La pequeña nevada, paso casi al instante a una fuerte tormenta helada. El cielo estaba completamente nublado, ocultando de la vista el cielo nocturno.

Era extraño, no era posible tal cambio abrupto en el clima. En el transcurso del día, no había ni un solo indicio de la llegada de una tormenta.

La nieve en poco tiempo ya había cubierto por completo la capital, donde el blanco era lo que predominaba a la vista.

Aún con su visión siendo opacada por la ventisca, pudo ser capaz de ver algo que se encontraba a la distancia.

"¿Que será eso?" Se pregunto a si mismo, queriendo saber que era lo que estaba observando.

Al otro extremo de la ciudad, se encontraba una enorme sombra de aspecto bestial que había salido de la nada, justo al mismo tiempo de haber iniciado la tormenta.

'¿Quizás tiene algo que ver?' con esa duda en mente, se dispuso a encontrar una respuesta y la mejor forma de hacerlo es ir directo a la posible causa.


Corriendo lo más rápido que pudo, volvió a la ciudad, viendo a su alrededor los cambios causados por la tormenta.

La nieve estaba cubriendo tanto casas, como edificios. Incluso las tiendas, que aún tenian la mercancía afuera, que estaban siendo ocultada por la helada.

Las calles y caminos fueron bloqueados por la acumulación de nieve. Esto dificultaba el recorrido de las personas e impedían el paso de los carruajes, por lo que el transporte estaba paralizado.

No sé encontró con ninguna persona, posiblemente estás se refugiaron en sus hogares para protegerse del implacable frío que los azotaba.

Con este cambio, nadie podría relacionarlo con la ciudad concurrida y bulliciosa que era en el dia, qué ahora el silencio y el vacío eran los únicos presentes.

Siguió su camino hacia la sombra gigante, notando que entre más se le acercaba, el frío era cada vez más intenso.

'Esto se ve mal' pensó sabiendo que si la temperatura seguía decayendo, las personas en la ciudad estarían en graves problemas.


Saliendo del área comercial, había llegado a las areas más alejadas, conocido como los barrios marginales. Pudiendo notar la gran diferencia con respecto a las zonas que están más al centro.

Lo que eran edificios y casas bien construidas, ahora solo habían pequeñas casa deterioradas que caerían en algún momento.

La nieve se intensificaba, el frío estaba a un nivel en el que una persona normal no sobreviviría. Que bueno que el no era del tipo normal.

Siguió inspeccionando el área, horrorizandose por el escenario que estaba ante sus ojos.

"¿Q-Quien pudo haber hecho esto?" Tartamudeo impactado por lo que estaba viendo.

Hombres, mujeres e incluso niños, todos convertidos en estatuas congeladas. El lugar parecía una especie de museo morboso y enfermo, donde las personas eran las esculturas para la exhibición.

'No logro sentir ningún Ki' pensó, dando a entender que ya no quedaba nadie con vida. "¡Maldición!" Grito furioso, reiniciando su marcha hacia su objetivo. Quien sea que haya hecho esto, tendrá que pagar por sus actos.

Cada vez más cerca, se encontró con más estatuas de hielo, pero a diferencia de las anteriores estos no eran civiles.

Al inspeccionar más de cerca, noto que eran todos hombres uniformados de igual forma, mientras en sus manos heladas, sostenían como arma una espada. Posiblemente eran los caballeros, que Reinhard había mencionado antes.

Cada uno de ellos rodeando a la amenaza que estaba cayendo en la capital, pero ninguno fue rival para ello.

*Pisadas* *Pisadas* *Pisadas*

'Algo viene'. Escuchó a lo lejos como algo inmenso se dirigía a su dirección.

Su peso era tal, que la tierra temblaba por cada paso que daba. Mientras una gigantesca sombra, lentamente aumentaba de tamaño, cada vez más cerca.

*¡Pisadas!* *¡Pisadas!* *¡Pisadas!*

El frío aumentaba más y más, su cuerpo comenzaba a ser afectado por las bajas temperaturas, el dolor que lo golpeaba y su piel un poco pálida, eran lo primeros indicios de que estaba cayendo en la hipotermia.

*¡Pisadas!* *¡Pisadas!* *¡Pisadas!*

Ignorando la sensación, se dispuso a concentrarse en lo que se avecinaba. Su mirada estaba fija en la oscura silueta, negándose a abandonarla, tenso sus músculos preparándose para la lucha y con su mano derecha sostuvo su báculo sagrado que tenía atado a su espalda, le será de mucha ayuda.

*¡PISADAS!* *¡PISADAS!* *¡PISADAS!*

'¡Aqui está!'. Cuando las pisadas se detuvieron, anunciaron la llegada de la criatura.

Estaba impactado al verlo.

Su tamaño era casi o igual al de Piccolo, cuando uso su técnica de crecimiento en el torneo, pudiéndose comparar con un edificio.

Su apariencia felina, era similar al de un tigre; enorme colmillos tan afilados como dagas, garras que cortarían fácilmente la carne, un pelaje de color gris y blanco que se podria mezclar con el ambiente nevado y sus agudos ojos dorados que brillaban con desprecio y furia.

Pero había algo que llamo su atención sobre todo lo demás, su Ki, o mejor dicho, la falta de este. A pesar de tenerlo justo en frente, no era capaz de sentirlo, era como si la enorme bestia...

No existiera.

'¿Que rayos eres?'. Con esa duda en mente, no sabía a qué se estaba enfrentando.

Fue sacado de sus pensamientos al captar como la criatura abría sus fauces mostrando sus afilados caninos.

"¡WWWRRRAAAAAAARRRRRR!" Fue el rugino del gran felino, generando una onda expansiva que arrastraba todo lo que estuviera en frente.

El pelinegro se cubrió con ambos brazos mientras era golpeado por fuertes ráfagas que eran capaces de despedazar a las pequeñas casas a su alrededor.

"Es muy fuerte". Dijo con un poco de emoción en su voz. A pesar de la situación crítica en la que estaba, no podía evitar que su deseo de lucha se calmara.

"¡Aaaahhhh...!" Fue su grito de guerra al salir corriendo en dirección a su contrincante, siendo azotado por los fuertes vientos que nada hacían en detenerlo.

Y así dando comienzo a la batalla más intensa de su vida.


Actualización 18/03

Si han llegado hasta aqui, Muchas gracias.

No he realizado ningun cambio, todo sigue igual.

La unica diferencia es que ahora hay... una nueva escena!

No es mucho, pero creo que es mejor que como lo habia dejado anteriormente.

El primer capitulo del Arco 1 (ahora si) ha termiando y como podran notar la historia se desvia un poco del canon de Re:Zero.

Lo hice asi ya que queria mostrar un poco las concecuencias del primer bucle de subaru, donde muere tanto el como emilia y ya sabemos lo que sucede cuando eso sucede.

Asi que pronto habra un enfrentamiento entre Goku y Puck!

El siguiente capitulo tardara un poco, asi que esto es todo por el momento. Tratare se subir pronto el siguiente.

Gracias de nuevo por seguir la historia.

Hasta luego!