Disclaimer: Saint Seiya pertenece a su autor, Masami Kurumada, Este fanfic no tiene fines de lucro.

La Marcha del Olimpo

Prólogo:

Dicen que al morir un universo nace otro, con cada nuevo universo nuevos dioses se crean así mismos, mientras los otros se desvanecen con su anterior hábitat. En nuestro presente universo el dios Caos fue fuente primigenia para los actuales dioses Olímpicos, Pero. . . Los antiguos dioses urdieron un plan para sobrevivir a su destrucción, y en los confines de nuestro universo lenta y paulatinamente despiertan.

Capitulo Uno: La convocatoria

Ha pasado un mes desde que la batalla contra Hades terminó, Seiya ha quedado en estado de coma por culpa de la maldición de Hades, los caballeros de bronce se han retirado para recuperarse las heridas de sus peligrosas batallas. Ahora Atena quien cuida del débil cuerpo de Seiya ha quedado a cargo del santuario y dirige a los pocos santos sobrevivientes.

Mientras Atena disfruta de un baño en sus aposentos recibe un presentimiento:

Atena: !? ¿Qué es este presentimiento tan extraño? Siento que se aproxima un acontecimiento de vital importancia para La Tierra. No, incluso va más allá de eso, Esto podría ser .. El Olimpo? Debo prepararme inmediatamente.

Tan pronto como Atena se vistió sintió un gran cosmos aproximándose a su encuentro cerca de la estatua de Atena, así que salio rápidamente para conocer el propietario de aquel poder.

Un caballero de hermoso "cuerpo" se acercaba bajando del cielo, vestido con atuendos griegos clásicos en color blanco, usaba unas sandalias aladas con las que podía moverse con suma facilidad y gracia.

Atena: Así que después de todo eras tú, Hermes.

Hermes: La gran diosa Atena hace milenios que no te veía hermanita, hermosa como siempre aunque ese cuerpo humano no hace justicia a tu belleza divina verdadera – Dijo erguido mientras bajaba lentamente sin tocar el suelo.

Atena: Este cuerpo es parte de mí, pero no viniste a hablar de ello, ¿Cuál es el mensaje de los dioses?

Hermes: - Con una media sonrisa en su rostro dijo – Siempre tan seria. El gran dios Zeus, te convoca a una reunión en el gran salón del Olimpo, y te ordena que lleves contigo las ánforas donde están sellados Hades, Poseidón, Thanatos e Hipnos.

Atena estaba anonadada. Sabía que una reunión con los dioses no sería algo jubiloso y menos si le pedían llevar las urnas.

Atena: -con seriedad- ¿Conoces la razón de este llamado?

Hermes: Oh querida hermana los vientos están por cambiar y una guerra más allá de lo conocido hasta ahora desde la creación de este universo esta por empezar, pero si quieres saber los detalles deberás acudir al Olimpo.

Atena: Esta bien, iré lo más pronto posible, envíale mi confirmación a nuestro padre.

Hermes: Jajajaj, No es una petición es una orden – hechose a reír a carcajadas – Después de todo ni tú, su hija favorita, podría negarse a tal pedido. - Y acercándose a su hermana quien retrocedió por reflejo, él pudo ver no muy lejos de ellos al caballero de Pegaso postrado en su silla de ruedas.

Hermes: - Trasladóse en un abrir y cerrar de ojos hacia Seiya inconsciente - :Mmm así que este es el Pegaso de esta era, es increíble que seas tan importante para mi hermana, no obstante tus habilidades sí que serán necesarias, ¿escuchaste bien Pegaso? Solo eres algo útil para nosotros los dioses.

- Hermes se acercó al odio de Seiya pronunciando palabras ininteligibles para Atena. Luego se elevó y dijo:

Hermes: Nos vemos Hermanita, el Olimpo te espera. - y desapareció en un instante dejando una estela luminosa con dirección a las nubes que desaparecía con el tiempo.

Atena cayó en sus rodillas. No podía creer la cantidad de cosas que estaban en juego incluyendo al parecer la vida de Seiya. Se preguntaba si quizás los dioses la castigarían por liderar miles de batallas contras Hades y Poseidón, si los tuviera que liberar, entonces las vidas perdidas de sus santos habrían sido inútiles. Ademas de todo ello ¿Cuál sería ese evento que pondría en juego la existencia del universo y si eso conllevaría a más pérdidas humanas?

Atena se dijo así misma: no puedo seguir especulando, debo saber de qué se trata todo esto lo más pronto posible, he de ver a los demás dioses del Olimpo y resolver este dilema.

Atena bajo a los aposentos del patriarca, desde donde contacto con Shaina y Marín, y les pidió que llamaran de inmediato a Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki. Pues tenía una misión importante para ellos.

Así lo hicieron y al cabo de dos días todos llegaron al salón del patriarca para encontrarse con Atena.

Ella que estaba sentada se paró y Shiryu, Hyoga y Shun se agacharon en señal de respeto Ikki sólo cerro los ojos e inclinó levemente la cabeza. *** N/A: ¯\(ツ)/¯ es Ikki ***

Atena: Tengo una importante misión para cada uno de uds, deberán traerme cada uno las urnas de los dioses que hemos sellado.

Todos estaban sorprendidos, las urnas estaban ocultas pero no entendían la razón por la cual debían llevarlas al santuario luego de lo difícil que fue sellar cada una de ellas.

Shun: Señorita Saori ¿Porque debemos traer las ánforas?, ¿No es peligroso acaso?

Atena se encontraba muy perturbada como para darle explicaciones a Shun y los demás así que solo atino a responder:

Atena: Shun, esto es algo muy importante, aun no puedo explicárselos pero créanme que es la mejor decisión. Hyoga, tu iras por el ánfora de Poseidón, Ikki tu iras por la de Hades, Shun tu iras por la de Hypnos y Shiryu me traeras la de Thanatos.

Todos menos Ikki: Si, Athena.

Atena: Vayan, queridos santos y no demoren.

Cada uno cumplió su misión y al cabo de cuatro días Atena tenía en su poder las cuatro ánforas que necesitaba para ir al Olimpo.

Shiryu: Aquí están las ánforas de los dioses.

Atena: -con una cálida sonrisa - Gracias todos uds, dejare el santuario a su cuidado, no se preocupen volveré pronto.

Shun: Espera Saoriiii. . .

Ikki: Tsk

Hyoga: Porque Atena se habrá llevado las urnas de los dioses, esto no me trae buena espina.

Shiryu: Debo confesar que yo también siento que algo anda mal pero debemos confiar en Atena, debe haber alguna razón importante en todo ello.

Shun: Atena. . . confiamos en ti, regresa pronto.

Atena quien llevaba consigo todas las urnas se teletransportó a las puertas del Olimpo donde la esperaba Iris, mensajera favorita de Hera, quien la recibió y le dijo.

Iris: Bienvenida Atena – dijo mientras se inclinaba levemente.

Atena: - respondiendo el saludo - Gracias.

Iris: antes de pasar debes dejar ese cuerpo humano, no puedes entrar al gran salón con el.

Atena se sintió dudosa, pero sabía que podía regresar a su cuerpo si es que no tardaba mucho, así que se concentró y del débil cuerpo humano de Atena, Saori, se desprendía una gran luz que iba tomando la forma real de Atena, como una mujer de vestimentas griegas de color blanco adornado con piezas de oro. Su báculo tomo una pequeña forma humana con alas, Era Niké, la diosa de la victoria que volvía a su forma ancestral.

Iris: Con una sincera sonrisa dijo – Ya estás lista para ser recibida.

Atena se armó de valor y entró en salón sin saber que le deparaba allí.

*** Espacio de la Autora ***

Hola a todos, éste fic lo he publicado antes en un foro de Saint Seiya, aunque aún no lo termino, llevo ya algunos capítulos, aquí lo actualizaré una vez a la semana hasta ponerme al día con el del foro.

Soy una autora lenta pero terminaré este si o sí ;)

Si les agradó, escríbanme reviews, no saben como me harían feliz :)

Hasta pronto.