«Hellsing pertenece a Kouta Hirano»

«Este fic participa en el reto "Disney en la Mansión" del foro "La Mansión Hellsing"»

La canción seleccionada es no hablare de mi amor de la película Hércules.


No hablare de mi amor

Esa mirada de tus ojos azules tan fría y severa, te observo desde una ventana en el pasillo del primer piso, dando ordenes a tus soldados, esa pasión y fuerza en tu voz, yo quedo fascinado mientras te observo a la distancia, estoy tan concentrado que no me percato que llegan Seras y el francés.

-Bonjour Sr. Alucard-

-Buenas tardes, maestro-

-¿Seras, ya comiste?-

-Ay maestro, por que no es educado y nos regresa el saludo-

-Tal vez por que lo interrumpimos mientras acecha a la jefa-

-Yo no la estaba acechando, si no tienen nada mejor que decirme me voy-

-Espera Maestro, de hecho, lo estábamos buscando para decirle sobre la próxima misión de Brasil-

-¿si?-

Seras empezó a moverse nerviosa, entonces Pip le coloco su brazo en la espalda animándola a hablar.

-Es cierto que tengo que ir en un ataúd, si soy débil no debería acompañarlo. -

-Excusas patéticas, claro que iras así es como te entreno-

-¿usted me...entrena? –

-¿Cuestionas mis métodos?

Seras se puso aún más nerviosa.

-Claro que no maestro-

-Bien bebe tu alimento que necesitaras fuerzas para la misión-

Alucard se desvaneció, y ambos suspiraron de alivio.

-Creí que sería peor-

Le murmuro Seras a Pip, este asintió.

-Bueno ya vimos que no es buena idea bromear con el asunto de Sir Integra-

A lo que se escucho el murmullo enojado de Alucard.

-No se metan en lo que no les importa y váyanse a entrenar maldita sea. –

Ambos corrieron despavoridos.

Alucard estuvo recluido en sus aposentos, Seras y el capitán le habían perturbado su paz mientras observaba a su ama, solo mirarla a la distancia debería de ser suficiente.

¿Qué es lo que siento? ¿Estoy obsesionado, la admiro, solo es un pequeño flechazo?

De repente siento su llamado, me esta invocando en su despacho ahí aparezco rápidamente y veo que no está en su silla habitual, ella esta mirando por la ventana fumando un puro.

-¿Me ha llamado mi ama?-

Parece que no me esperabas por que te sorprendes de verme.

-Vaya, ya tenía tiempo que no te hacia estremecer, ¿te desconcentre de tus pensamientos ama? -

Solo me miras, te acercas a tu escritorio y apagas tu puro, esos ojos azules que vi con tanta determinación en la tarde, ahora me miran tristes, me acerco a ti.

-¿Qué sucede Integra?-

Te acercas eliminando la distancia entre los dos, colocas tu cabeza en mi pecho, me sorprendo y me alejo un poco para poder tomarte de tu rostro y levantarlo para que me mires.

-Yo, tengo miedo-

Tal vez mis facciones de mi cara te sorprenden mucho, por que te alejas de mi herida.

-Integra, espera-

Te sientas en tu silla y comienzas a leer documentos, ha lo he arruinado, te he alejado y ahora ya no confías en mi para mostrar tu debilidad, tal vez sea lo mejor, al ver que ahora tu me ignoras decido irme, tu no me detienes.

De nuevo en mi trono, logro leer tus pensamientos a la distancia, perdóname pero me haz dejado intrigado, noto el caos de tus pensamientos, prevalece el miedo a lo que se acerca,¿ serás suficiente para lo que se acerca?, y aun sin escarbar mucho en tu psique hay una gran cantidad de pensamientos dirigidos a mi persona, tu me quieres, y no de manera fraternal como haces creer a Walter, es afecto puro hacia mí, eso me hace estremecer mi pecho, siento un cosquilleo en donde debería estar latiendo mi corazón.

Esta emoción, este cosquilleo en el pecho, ¿yo también lo siento?, ¿esto es amor?, aun si ambos sintiéramos lo mismo, no podría funcionar, si se enteraran los caballeros de la mesa redonda se opondrían totalmente, o aun mucho peor el enemigo tomaría ventaja, así que con todo el dolor que siento en mi pecho al pensar esto, tendré que alejarte de mí.

Llega la hora de irnos a la misión, nos acompañas y te despides de nosotros, la ultima mirada que me das se ve que anhelas algo, yo solo te contesto como siempre incluso hasta un poco sarcástico, bajas tu mirada y veo que ahora me miras tristemente.

-recuerda mis ordenes Alucard, busca y destruye-

-seguiré sus órdenes, y espere mi regreso-

Sonríes levemente, y finalmente te marchas yo abordo el avión junto al humano. Leo por ultima vez tus pensamientos, ese anhelo en tu mirada era porque querías tocarme, ya sea un roce de manos o aunque sea un abrazo, a lamento tanto tener que hacerte sufrir tanto al negar que correspondo a tus sentimientos, créeme es mejor no hablar de esto, a la larga sufrirás.

...

Regresamos a salvo de la misión, lo logramos gracias a la intervención de la iglesia católica, este favor te saldrá caro. Llegamos a la reunión importante y lo que menos esperaba era que tu tuvieras celos de la reina, me siento alagado, pero nadie mas merece toda mi atención.

De regreso en la mansión después de la reunión, me llamas de nuevo a tu despacho, me miras molesta, que he hecho ahora.

-En que puedo servirte ama-

-De rodillas Alucard-

Es extraña esta orden, pero aun así te obedezco.

-no dejes que nadie te vuelva a tocar así-

-¿aunque sea su majestad?-

-no importa quien, solo yo puedo tocarte-

En eso te inclinas y me besas, aunque haya sido rápido, me quedo sorprendido.

-ahora retírate-

Yo me levanto antes de acercarme a ti y murmurarte.

-Lo que sea que sientes, detente, te hará daño-

Te giras enojada, y cruzas los brazos.

-ya lo sé-

Como quisiera consolarte, y decirte que es correspondido, pero no siento que estemos a salvo, es demasiado el riesgo, tendré que alejarte más.

-No es amor lo que sientes, solo me respetas, así como yo te respeto a ti, olvídalo...-

Una vez que he lanzado esas terribles dagas a tu pecho me desvanezco, alcanzo a escuchar un lamento que silencias lo más rápido posible, después de esas palabras solo me invocaste cuando fue realmente necesario.

En la ultima misión en la que me despediste, tu mirada estaba vacía, mas al decirme tus ultimas palabras, vi aun un pequeño toque de ternura.

-Busca y destruye, haz pagarles sus pecados por atreverse a atacar nuestro reino-

-Si, mi maestro-

Logre regresar por mi propia voluntad a esa isla que apestaba a muerte y destrucción, solo para notar que mi pequeña aprendiz se había convertido en una vampiresa completa, y que ahí en el caos esperándome a pesar de lo mucho que intente alejarla, estaba ella mi ama, quien me dio una bienvenida cálida a pesar de todo, y que yo le conteste de igual forma.

-Una vez que termine todo, Integra, yo-

Cuando sentí la amenaza llegar, interrumpiendo nuestro momento era Anderson, todo se complicó y quien diría que sería la última vez que podríamos hablar de frente en un largo tiempo, aun recuerdo tu voz llamándome ordenando que no te dejara, mas fue para mi imposible cumplir tus órdenes.

...

Finalmente logro volver, tengo tanta sed, y tu estas ahí, me acerco y finalmente cuando hundiría mis colmillos me atacan por sorpresa.

Les tomo por sorpresa que al fin he regresado, mientras que mi retoño de la noche se alegra tanto, tu sigues tranquila, me alimentas y al sentir la primera gota me percato que sigues siendo virgen, ¿acaso tu me haz estado esperando todo este tiempo?...

Caen mas gotas y noto que quienes creí podrían arruinarte ya no están, podría decirse que ahora puedo decirlo totalmente, aquello que quise decirte antes de separarnos.

-Vete de aquí Seras, los adultos vamos a hablar-

Te digo mentalmente, Inmediatamente sales de la habitación riéndote.

Tu te descuidas al notar que sale Seras, te tomo por tu brazo y te jalo hacia a mí, caes encima de mí, finalmente te abrazo, este anhelo por fin será aliviado. Pero de repente escucho tu llanto en mi pecho, por fin puedo consolarte como tanto desee, te levantas de mi pecho y veo que tu único ojo hay desconcierto.

-Te extrañe tanto, porque cuando me resignaba a no volverte a ver haz vuelto, porque me abrazas así cuando tu...

Te interrumpo besándote, y ahora tu único ojo está abierto por completo.

-lo siento, siempre te correspondí, pero no podía interferir contigo, yo soy muy codicioso y podría haber sido una gran distracción, así como pudieron haber utilizado esta relación en tu contra, yo lo negué, siempre me negué a hablar de este amor, pero es que ahora no pienso negarlo mas. –

-sabes cuanto tiempo llore por ti-

-no lo sé, pero ahora pienso en recuperar el tiempo, te prometo que estos treinta años de tristeza no serán nada en comparación al tiempo que te hare feliz. -

Solo me abrazas más, yo te acaricio tu cabeza y tu espalda, me reconforta tanto que estés por fin a mi lado.

fin


que dificil fue sacar esta idea, bueno espero y les haya agradado.

ultimamente he escrito puro drama, donde quedo el amor XD

bye