Disclaimer: Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba y todas sus escenas, personajes, etc. basados en él, incluyendo la banda sonora, etc. pertenecen a sus respectivos dueños (Koyoharu Gotouge, etc.). Imagen de portada de moritolili en Twitter. Escribiendo este fic no pretendo otra cosa que entretener, sin ánimo de lucro alguno.

Nota: Viendo que hay bastantes fans de Kimetsu que hablan español en Fanfiction, he decidio traducir mis fics para que más gente pueda leerlos. Espero que les guste.


Brilla

La espada de Zenitsu rara vez se veía en combate. Sus ataques eran demasiado rápidos. La única vez que alguien podía verla era cuando él se ocupaba de ella, limpiándola y puliéndola. Un día Nezuko vio a Zenitsu limpiando su espada y quedó hipnotizada por su brillo dorado.

"Brilla..."

Echó un vistazo al extraño diente de león, que estaba ocupándose de su arma con todo cuidado. Estaba claro que le encantaba su espada. No era de extrañar que fuera tan mortífera si la cuidaba tan bien.

Zenitsu escuchó a Nezuko en la puerta e inmediatamente la miró.

—¡Nezuko-chan! ¿Has venido a verme? ¡Por favor, entra! ¡No seas tímida!

Nezuko dudó un momento pero al final decidió entrar en la habitación para admirar la hermosa espada del extraño diente de león. Era blanca y amarilla, con un rayo dorado en la hoja. Ella la miraba fijamente y él lo notó.

—Oh... Así que querías ver mi espada...—Zenitsu estaba decepcionado pero aún así se alegró de que le gustara su espada de nichirin. Nezuko nunca había mostrado interés en ninguna otra arma, mucho menos en algo que pudiera ser mortal para ella. Se sentía orgulloso del hecho de que sólo su espada le había llamado la atención.

—Es preciosa, ¿verdad? Lo que más me gusta de ella es el rayo. ¡Hace que se vea tan impresionante! Sólo desearía ser lo suficientemente digno de ella...

Nezuko se dio cuenta de que su tono se había vuelto triste y se sintió mal. El extraño diente de león siempre parecía feliz cuando estaba cerca. No quería que estuviera triste. Además, ¿qué quería decir? La espada era dorada y brillaba como él. Eran perfectos el uno para el otro. Ella negó con la cabeza y señaló la espada y luego lo señaló a él y asintió vigorosamente.

Zenitsu sintió que sus ojos de llenaban de lágrimas.

—Nezuko-chan... ¿Estás diciendo… que crees que soy lo bastante bueno para esta espada?

—¡Mmmmm!—La joven volvió a asentir enérgicamente.

—¡NEZUKO-CHAN! ¡ERES TAN BUENA, NEZUKO-CHAAAN! ¡ESTOY DESEANDO QUE VUELVAS A SER HUMANA PARA QUE PODAMOS CASARNOS!—sollozó Zenitsu llorando a mares. Nezuko se puso un poco nerviosa y no sabía qué hacer, pero entonces Zenitsu, al darse cuenta de que estaba inquieta, le cogió la mano y la miró a los ojos con sinceridad.

—Muchas gracias, Nezuko-chan. Esto significa muchísimo para mí.

Nezuko sonrió tras su bozal de bambú. Estaba encantada de que su extraño diente de león fuera feliz de nuevo.