Harry y Draco habían descubierto que en realidad no eran enemigos, ni se odiaban tanto como decían.

De hecho, tenían mucho en común y Harry veía como los ex mortífagos eran atacados en el mundo mágico.

Decididos a ayudarse mutuamente, Draco se mudó a Grimmauld Place para ayudar a Potter con algo que al parecer era de vital importancia.

Había pasado 1 año desde el final de la guerra y Remus que fue rescatado por Lucius de morir, han formalizado su relación; Narcisa feliz por este hecho decide también buscar su felicidad partiendo a vivir a Nueva Zelanda lejos de todo el mundo mágico que la trataba como si fuera una criminal.

Lupin siempre perdía los estribos cuando su pareja era atacada por los propios aurores, incluso Ron y Hermione. Harto de la situación le propone hacer un largo viaje por el mundo juntos.

Pero al no estar Narcisa, Lucius no quería dejar a su hijo solo.

Pero Draco sabiendo que lo que haría con Harry, era hasta un punto ilegal convence a su padre que vaya con Remus y que disfruten de su matrimonio recién celebrado.

Una vez decididos y con la ayuda del único amigo verdadero que Harry conservaba Neville Longbottom, emprenden la búsqueda de la Piedra de la Resurrección que Harry dejó caer en el Bosque Prohibido. Los tres chicos buscaron la Piedra por espacio de un año tiempo en el cual Draco se graduó de medimago, Longbottom de Botánico especializado en plantas mágicas extremadamente peligrosas. Harry de —y para asombro de todos— pocionista. Claro que toda la ayuda que Draco le brindó fue lo que le hizo la vida más sencilla. Pero el pelinegro sabía que era su única forma de honrar la memoria de quien a su manera lo protegió siempre.

—Mi padrino estaría orgulloso Harry. No te lo diría, pero estaría muy orgulloso.

Harry sonrió con tristeza al pensar que Snape no merecía el final que tuvo. Por Lucius supieron del maltrato y de las bromas estúpidas y pesadas de los merodeadores.

—¡HARRY!– gritó Neville, mostrando la piedra en su mano, el chico había encontrado al fin uno de los elementos más importantes para el hechizo que planeaban.

—Volvamos a Grimmauld Place, es hora de buscar los demás ingredientes.– dijo emocionado Potter.

En la vieja mansión Black, las cosas no mejoraron pues el rubio leía los ingredientes de nuevo en aquel viejo libro que encontró. Era muy antiguo y poseía magia oscura y poderosa.

El libro estaba escrito en runas y el único con ese conocimiento era Draco.

—Esta poción no servirá para mi padrino. El no tuvo familiares y no hay manera de conseguir algo que se base en su genética después de tantos años.

Los tres chicos se sentían derrotados habían trabajado mucho para perder su única posibilidad.

—¡Espera!– Harry corrió a su habitación y busco el pequeño frasquito con las lágrimas de Snape que había recuperado del pensadero, después de ver lo que había en ellas.

—¿Qué es eso?

Harry les explicó lo que eran y se emocionó al sentir como el rubio lo abrazaba agradecido.

Draco también sacó el vial con la sangre de su madre, ella era la pariente más cercana de Sirius. Draco puso sobre la mesa la varita de Sauco, Harry la capa de invisibilidad de su padre, Neville la piedra de la Resurrección. La poción previa de la que hablaba el libro había sido preparada por Draco con mucho cuidado y burbujeaba en el caldero en un color como el petróleo y el olor era como el eucalipto quemado. Harry cortó una pequeña esquina de la capa que volvió a crecer casi de inmediato. Pusieron cada uno la reliquia correspondiente en la poción.

—¿Estás seguro de esto, Draco?– dijo Harry viendo como la varita de Saúco era consumida por la poción. —Es la Varita de Saúco, la más poderosa...

—Esa cosa sólo ha traído muerte y destrucción. Creo que es hora que de vida a cambio.– dijo con seriedad el rubio. —Además, así solo necesitamos un pequeño pedazo de tu Capa y no que se consuma toda.

Harry asintió y vertieron las lágrimas de Snape y la sangre de Narcisa al caldero.

—Bien lo que sigue es una parte de nosotros, en mi caso yo lo haré por mi padrino y tú por el tuyo.– le explicó a Harry.

El pelinegro se estremeció al recordar lo que había pasado en el cementerio; la noche del regreso de Voldemort. La manera como Colagusano se cortó la mano.

—¿Tenemos que cortarnos un dedo o algo así?– tenía miedo pero lo haría por Sirius.

—¿Qué? No. Claro que no. Con un mechón de cabello y un poco de sangre bastará.

—¿Cómo? Pero Colagusano...

—No es el mismo hechizo, Harry. Lo que Voldemort hizo fue fabricarse un cuerpo. Una afrenta a la muerte. Nosotros usaremos las Reliquias para crear vida. Pero será más como una retribución. Sacrificaremos las Reliquias y todo su poder mágico para traer de vuelta a Black y a Severus.– el rubio corto un mechón del negro cabello de Harry y le tendió un afilado cuchillo para que vertiera unas gotas de su sangre.

Luego él hizo lo propio removieron la poción 5 veces contra las agujas del reloj y 3 al contrario de pronto el caldero comenzó a burbujear y vibrar con mayor fuerza, Neville que veía lo que sus amigos hacían se pegó al muro mientras Harry y Draco también retrocedían expectantes, pues el caldero cada vez tomaba mayor fuerza y parecía que explotaría en cualquier momento. Pero tan violentamente como comenzó a bullir se detuvo. Así súbitamente de pronto el color de la poción comenzó a cambiar iniciando desde un punto en el centro, la poción se tornó de un azul cielo como el de un día de verano, era tan brillante que en verdad parecía ser una ventana al cielo.

Esa luz creo una especie de ducto cilíndrico en el que aparecieron 2 pequeñas manchas de color piel, una más pálida que la otra. Primero tenían la forma de un frijol y después su tamaño fue aumentando poco a poco.

—¿Qué está pasando, Draco?

—No lo sé. Debemos esperar nueve horas, según decía el libro.

—¿Nueve horas? Algo así como la gestación de un bebé?– preguntó Neville viendo crecer aquel par de habichuelas lentamente.

—Creo que sí, supongo que el hechizo va a sintetizar en 9 horas los 9 meses que tarda en formarse un bebé.

—¿Continuarán creciendo a ese ritmo hasta ser adultos?

—No lo sé, Harry tomen en cuenta que somos los únicos que tuvimos todos los elementos para crear este hechizo.

—Es una lástima que no hubieran sido tu padres.– dijo Neville con tristeza.

—Hasta este hechizo tenía un límite de tiempo para los años muertos, mis padres ya los había sobrepasado.

—Será mejor que comamos algo y descansemos no sabremos lo que pasa hasta mucho más tarde, así que vámonos.

Salieron y fueron al comedor tomaron té en completo silencio y a pesar de todo no pudieron dormir. Los 3 estaban ansiosos y expectantes por lo que pudiera pasar.

Regresaron al sótano y vieron que ya habían crecido ahora eran del tamaño de una quaffle. Las horas pasaban lentas y ominosas. Cuando casi estaba por cumplirse el plazo el caldero estaba casi vacío así que se acercaron y los pequeños bultitos parecían estar resguardados en esas bolsas de color piel, al acercarse los bultos bajaron a la altura de la cara uno de Draco y otro de Harry, los tomaron y rasgaron esas bolsas de piel y el llanto estruendoso de dos bebes estallo en la estancia, Draco hizo rápidamente exámenes de diagnóstico frente a los pequeños.

El bebé que sujetaba él tenía el cabello muy negro los ojos grises y la piel pálida su nariz respingada y las facciones aristocráticas de los Malfoy. Eso se debía seguramente a que sus rasgos eran demasiado dominantes, pero era su padrino, podía sentir su magia en el cuerpecito del bebé. Era Sev de eso estaba seguro.

—Es mi padrino.– dijo con una nota de felicidad en la voz el rubio.

Tomó al bebé de brazos de Harry, mientras le pasaba a Severus. El otro pequeño tenía también una lustrosa melena negra e indomable como Harry, pero sus ojos eran azules, pero con trazos verdes seguramente sería una especie de heterocromía leve, pero se veía lindo en esos grandes ojos. Su piel era de tono más acaramelada que la que tenía como adulto.

—Están completamente sanos.

—Pero son bebés y se parecen mucho a ustedes.– obvio Neville.

—Bueno, es que son nuestros hijos.– dijo Draco tomando a Severus que tenía una cicatriz en su brazo, era blanca y alargada como una serpiente, era donde antes tuvo la Marca Tenebrosa. Draco suspiró, ese desgraciado de Voldemort había logrado colarse, claro que no le extrañaba ya que esa Marca Maldita se hacía con magia muy oscura y se reforzaba con muerte y su padrino de seguro tuvo que hacer cosas terribles para ganarse la confianza de ese mestizo.

Harry y Neville se dieron cuenta de aquella cicatriz blanquecina pero no dijeron nada.

—¿Hijos?– Harry tembló un poco.

—Nunca escuchas las cosas importantes– bufó el rubio —Te lo dije cuando iniciamos con esta locura. La magia será nuestra; nuestra sangre.

—¿Entonces? ¿Ya no son Sirius y Severus?

—Son ellos; ¿no sientes su magia?– dijo Draco. —Creo que también fue nuestra culpa que sean bebés. Por medio del hechizo, pedimos una nueva oportunidad para ellos.

—Es verdad, nos concentramos en esa oportunidad más no en ser específicos.

—Tal vez sea lo mejor– dijo Neville.

—Para el Ministerio; Black es un asesino y un traidor, la rata de Pettigrew murió en la mansión. Mi padrino un mortífago reconocido.

—Tú sabes la manera en la que el Ministerio y los aurores persiguen a los que estuvieron involucrados en la guerra.– volvió a hablar Neville —Sería horrible que volvieran solo para ser llevados a Azkaban. Aparte de que a Snape lo acusarían de la muerte de Dumbledore.

—¿Entonces qué haremos?

—Primero que nada, registrarlos como nuestros hijos para que estén protegidos.

—Pero, ¿cómo? Ninguno de los dos tiene pareja o esposa.

Draco y Neville sonrieron. Ellos eran Sangre Pura y sabían que gracias a la magia no necesitaban a una mujer y a Harry nadie lo había visto públicamente hacía casi cinco meses.

—Tú mi querido Potter serás el padre gestante– dijo Draco pasándole un brazo por los hombros.

Harry frunció el ceño. Al principio se negó, pero después de pensar y ver que era lo mejor suspiro resignado, Draco podía crear un registro falso en el hospital donde trabajaba y confundir a su enfermera asistente para que asegurara ver a Harry en cinta.

No se si soy yo pero está madre no me deja actualizar capítulos largos. así que los voy a dividir en parte uno y dos (o tres si se requiere)