Hola a todos mis amigos de Fanfiction, hoy les venga a traer un crossover loco que me quise crear después de leer varios parecidos.

Y si, si estás aquí conmigo es que te gustan las historias de la galaxia muy, muy lejana, la línea del tiempo estará situada en el 9 ABY (Antes de la Batalla de Yavin).

Y con respecto a la otra historia iniciara durante los sucesos del cuarto libro.

Mi historia está centrada en una Dark Fem!Harry, Potter vivos y WBWL (niño que vivió equivocado).

Ahora bien sin más que decir que Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling y Star Wars es propiedad de George Lucas (vale y de Disney).


Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana...


LA TERCERA HERMANA

Capitulo I: La Inquisidora


Sia-Lan se encontraba corriendo por su vida en una de las apestosas minas de Kessel, maldijo en varios idiomas, mientras escapaba de los Soldados de Asalto.

Su fuente debió de haber sido confiable, en su mensaje decía que había encontrado al Maestro Windu, que había sobrevivido a su enfrentamiento con el Lord Sith, pero su rostro había sido desfigurado, ella junto con su maestro Lo-Jad, se encontraban lejos del borde exterior en el exilio, mientras que la galaxia había sufrido ya una década desde la caída de la Orden Jedi.

Su maestro presentía una trampa, pero ella estaba ansiosa por encontrar al Maestro Windu, ya que él era el único miembro del Consejo Jedi que quedaba con vida, ella sabía que juntos podrían derrotar a los Sith y volver a instaurar el equilibrio y a la Republica, pero todos fueron meras ilusiones, un engaño del Lado Oscuro de la Fuerza. Cuando llegaron a la zona designada de Kessel, su Maestro rápidamente había encendido su Sable de Luz y le ordenara que corriera hacia las minas.

Sin saber cómo varios Soldados de Asalto y Soldados de la Purga habían aparecido, ella pudo evadirlos, pero su maestro se quedó atrás, para cubrir su huida.


Había usado la Fuerza para intentar colapsar parte de la mina y así dejar atrapados a varios soldados, algo que pudo lograr, se dio un momento de silencio, para que así pudiera centrarse en encontrar la salida, al sentir el aire fresco en una saliente, volvió a usar la Fuerza y desbloquear una salida, tal parece que la Fuerza estaba de su lado, había llegado a una plataforma de aterrizaje, podía robar un carguero, volver a ayudar a su maestro y salir del planeta.

– "Vas a alguna parte Jedi" – hablo una voz casi mecanizada

Sia, se dio la vuelta y arriba suyo se encontraba una joven vestida con un atuendo negro, con símbolos imperiales en ambos antebrazos y una máscara del mismo color, en su mano portaba un Sable de Luz, pero la empuñadura era algo larga para ser de una hoja, además que poseía un semicírculo que unía los extremos.

Sabía quién era, había oído los rumores, su oponente era una Inquisidora, a sus ojos era una de los tantos traidores de la Orden que prefirieron servir al Lado Oscuro que morir como Jedis.

– "No te tengo miedo" – fue lo que dijo Sia, tras activar su sable, revelando su hermosa hoja verde esmeralda

– "Deberías" – la Inquisidora activa también su Sable revelando un rojo carmesí

Después salta hacia la Jedi y comienzan a intercambiar estocadas de Sable.


Sia había empezado usando la Forma III, para obtener algo de ventaja contra su contendiente que estaba usando la Forma II, al mirar de cerca a esta Inquisidora, era unos centímetros más baja que ella, su masa muscular era menor que el de ella, o era una sub-especie de humano o… Este último pensamiento la hiso temblar, un movimiento que casi le cuesta una extremidad, con una mano empuja a su oponente desequilibrándola y mandándola unos metros lejos de ella.

– "¿Por qué te has unido al Lado Oscuro?" – Sia intentaba llegar a ella – "sé que eres solo una niña, es que has olvidado lo que hicieron a la Orden" –

Ante tal comentario la Inquisidora solo sonríe.

– "Oh te equivocas Jedi" – decía con gracia, mientras el semicírculo de su sable se cerraba en un círculo perfecto – "yo nunca pertenecí a la Orden Jedi" –

Con la sorpresa en el rostro de su presa la Inquisidora activa la segunda hoja de su Sable activando también el modo giratorio, la Inquisidora sigue usando la Forma II ahora más rápido que antes. Tan rápido que, Sia-Lan no puede esquivar a tiempo y ve como una de las hojas está enterrada en su abdomen.

Sentía como sus sentidos comenzaban a fallarle, su sable ahora apagado miraba como caía lentamente al suelo; si bien había culpa en su mirada en sus últimos momentos, no era por haber conducido a su maestro y a ella en una trampa, no era tampoco debido a que antes de que la hoja carmesí hiciera contacto con su piel había sentido como el vínculo con su maestro había sido cortado, significando que se había unido a la Fuerza (como ella se uniría a ella dentro de poco), no era por su ejecutora, una joven que no pudo ser encontrada seguro gracias a las Guerras Clon y que solo un monstruo pudo haber corrompido a un ser en su plena inocencia.

– "No soy inocente" – contesta la Inquisidora, la cual usando la Fuerza activa el mecanismo de abertura de su máscara, mostrando una joven cuyos ojos eran amarillos, gracias a la corrupción del lado oscuro, otro factor aparte de sus ojos era la cicatriz en forma de rayo en su frente – "me la arrebataron hacia años" – con un último movimiento salvaje apaga la hoja del abdomen de la Jedi y la decapita.


La joven Inquisidora mira como la cabeza cercenada de su víctima cae rodando hasta los pies de un Pau'ano, portando un traje similar al de ella.

– "Buen trabajo, Tercera Hermana" – sonreía macabramente él alienígena a la joven – "has cazado a tu primer Jedi" –

La ahora nombrada Tercera Hermana miraba al Gran Inquisidor con una mirada neutra en sus ojos, normalmente procuraba dejar su rostro oculto tras su máscara, solo el Emperador, Lord Vader y el Gran Inquisidor conocían su rostro, aquellos quienes tuvieron la osadía de verle el rostro terminaban muertos, eso incluía aliados y enemigos.

– "Al menos" – dice la joven tras recoger el sable de luz de su oponente usando la fuerza – "no era una fanática que lo adquirió en el mercado negro" – contesta indiferente

– "El Emperador estará complacido de tu éxito" –


– "Disculpen" –

Detrás de los escombros había un Sullustano, este ser patético era un viejo amigo de la ahora difunda Jedi, que la había vendido a cambio la generosa recompensa que ofrecía el Imperio por cualquier Jedi sobreviviente a la Orden 66.

– "Yo-yo he cumplido mi parte" – dice temblando ante ambos asesinos – "quiero mis créditos" –

Tras mirar de mala gana al ser la Tercera Hermana sentía ira, estaba tan distraída por la Jedi que no sintió a este ser patético, un vistazo usando el lado oscuro, pudo percibir sus pensamientos, leer su mente fue un juego de niños para ella, vio que esta escoria era un adicto a las especias y al sabacc, y que traiciono a su examiga para aumentar su adicción.

– "Por supuesto" – contesta felizmente el Gran Inquisidor dándole una mirada de complicidad a la Tercera Hermana, supo que hacer – "págale Tercera Hermana" –

La joven Inquisidora, dirige su mano al Sullustano y este último siente como si alguien le estuviese asfixiando su dolor era tanto que no puede decir palabras, sus pies rápidamente dejaron de tocar el suelo.

– "Tu recompensa" – la joven cierra el puño y oye como el cuello de su víctima se rompe

La joven suelta al ser dejándolo al lado del cuerpo de su primera presa

Después de todo el precio por ver su rostro era la muerte y ya le había pagado y con intereses, así que volviendo ponerse su máscara completa, sigue al Gran Inquisidor donde los esperaba su lanzadera y así regresar a casa.


STAR WARS


Coruscant era un tumulto de escoria, eran los pensamientos de la Tercera Hermana, miraba desde la ventana de su cuarto en el Cuartel General de la Inquisición, la joven odiaba a los burócratas, si por ella fuera les mostraría cómo funcionaba su sable de luz de doble hoja giratoria mientras los desmembraba, pero sabía que eso la pondría del lado no amable de su maestro.

Para ella solo había un maestro y ese era el Emperador Sheev Palpatine o como ella lo conocía bien Darth Sidious.

Para muchos era el Emperador de la Galaxia, para los Rebeldes era un tirano, pero para ella él era su salvador.

Algo que sabía bien cuando él la rescato de su patético y desfasado planeta después de evitar que su tío casi la violara, solo porque esa vieja morsa no entendía lo que no podía controlar.


Ella antes tenía otro nombre, si lo recordaba un recuerdo que dolía, casi tanto como su cicatriz antes de iniciar su aprendizaje, se llamaba Rose Lily Potter.

En su planeta natal denominada Terra o La Tierra por los habitantes pertenecía las Regiones Desconocidas, el planeta se encontraba en un sistema solar totalmente desconocido para la Galaxia, salvo para ella y el Emperador, existían usuarios de la Fuerza los cuales se denominaban magos y brujas, pero lamentablemente su sociedad era tan primitiva con respecto a los no usuarios del mundo o como ellos les decían 'muggles'.

No le había mentido a la Jedi cuando dijo que nunca tuvo inocencia.

Porque tal parece que cuando tenía apenas unos meses de vida un Mago Oscuro, o más bien un tentativo Lord Sith el cual nunca llegaría a obtener el verdadero potencial de uno, había intentado matarla tanto a ella como a su hermano mellizo, Alexander James Potter.

Pero no pudo, el por qué ni ella misma lo sabe, solo sabe gracias a los adultos ovejas, como los llamaba a aquellos quien se tragaba la historia, su hermano milagrosamente detuvo la maldición y se la devolvió a su conjurador; teniendo varios efectos: el primero fue que el mago oscuro murió o perdió su integridad física y poder, segundo dejando cicatriz en ambos bebes, a su hermano le dejo una cicatriz en forma de triángulo en su cien izquierda y a ella la de relámpago.

Un hombre viejo, el cual todos lo llamaban el profesor Dumbledore, había declarado a Alex como el Niño que Vivió y ese fue el inicio de la decadencia de su vida.

Debido a que a medida que pasaban los años sus padres que también sobrevivieron al ataque fueron descuidando su crianza hacia ella, la única razón que les daban era que tenían que preparar a Alex para cuando el mago oscuro volviera.

Si bien ella entendía eso, pero al menos podían haberla cuidado, darle un juguete o dos en su cumpleaños o incluso un poco del pastel de su hermano, pero no. Todo era para el Gran y perezoso Niño que Vivió.

Su único consuelo eran los libros de la Gran Biblioteca Potter, había leído casi todos, claro los tomos más oscuros siempre fueron excluidos, era una lástima hubiera dado su brazo por leerlos.

Pero todo vino cuesta abajo en su quinto cumpleaños.

Como siempre todos habían olvidado de ella, así que no dudo en robar la varita de su Padrino, mientras él estaba usando su forma animaga para entretener a los niños, invitados y a Alex y hacer una que otra travesura, era un buen plan, salvo que se le olvido cubrir sus huellas y la pillaron.

Las consecuencias se hubieran detenido solo con unas palmadas en las nalgas o encerrarla en su habitación, pero tal parece que su lado combativo o como ellos decían lado Gryffindor salió a flote ese día, en llantos los culpo de haberla dejado al margen, llamándolos malos padres, que los odiaba y que hubiese preferido que Voldermort (nombre del mago oscuro) los hubiera asesinado esa noche, dicho claro está enfrente de invitados y amigos en la fiesta.

Su recompensa por esto fue un buen golpe en la mejilla gracias a su padre y aun castigo a un peor, ir a vivir con la hermana de su madre Petunia Dursley y su familia en el mundo muggles, este ultimo dado por el llamado Dumbledore.

Ella hubiese preferido la muerte o ser desheredada, su tía se había casado con una ballena llamada Vernon y habían traído al mundo a otra, su primo Dudley. Y ellos tres hicieron pasar cuatro años de su vida un infierno.

La trataban peor que una sirvienta, siempre obteniendo poco alimento, tenía que hacer todos los trabajos domésticos, su habitación era la alacena debajo de la escalera a y como no ella tenía una niñera Squib (de descendencia mágica pero sin magia) que vivía al frente la cual siempre pasaba por alto las brutalidades de sus 'amorosos' tíos.


– "Tercera Hermana" – su tren de los malos recuerdos se detiene tras ver la forma holográfica del Gran Inquisidor en su comunicador – "el Maestro requiere tu presencia" –

– "Iré de inmediato" –

Rápidamente corta la transmisión, se coloca su máscara y sale solo para encontrarse en la sale de entrenamiento, en ella otros tres Inquisidores.

La Séptima Hermana y al Quinto Hermano se encontraban ambos en una lucha de entrenamiento, mientras que al Octavo Hermano estaba meditando.

La verdad no quería discutir con ellos, pero tal parece que no tendría esa satisfacción...

– "¿Adónde vas Tercera Hermana?" – es lo único que dice Quinto Hermano tras detener el combate y mirar a la mas joven

– "El Emperador requiere mi presencia Quinto Hermano" – dice con desgana, algo que había aprendido bien era no confiar en nadie, eso incluyendo a sus hermanos inquisidores

– "Oh será que" – habla el Octavo tras dejar de meditar – "que quiere darte un premio" – esto último lo dice con desprecio poniéndose enfrente de ella mostrando su altura intimidatoria

– "Quítate de mi camino Octavo Hermano" – decía Rose con ira


De todos sus hermanos el Octavo siempre la trataba como escoria, solo porque ella no fue una Jedi como ellos y que fue traída al Inquisitorio por el mismo Emperador.

Al principio las únicas que la trataban 'bien' fueron la Novena y Segunda Hermana, digamos dentro de su gran cuerpo Dowutin de la Novena, había algo amable. Algo que es posible que provoco su caída a manos de un Jedi en Kashyyyk. Por no hablar de las lecciones de la Segunda Hermana de cómo sabotear transmisiones y el manejo de la Forma II.

Si digamos que de entre todos los Inquisidores la Segunda y la Novena las considero sus verdaderas hermanas, pero por haberse ablandado pagaron el precio.

– "Oblígame" – dijo el Octavo tras activar su Disco de Luz

Pero de nada le sirvió, gracias a una ráfaga de Rayos de la Fuerza lo mando a volar hacia el otro extremo de la habitación dejándolo inconsciente gracias al choque, tanto el Quinto como la Séptima sabían de donde habían salido los rayos, desde las manos de la más joven Inquisidora.

Una habilidad que solo la Tercera poseía la cual uso para ganarse el temor y respecto de otros Inquisidores, ya que ni siquiera Darth Vader poseía tal poder.

– "Alguien más" – fue lo que dijo la Tercera al mirar amenazante a los demás presentes, y al no ver hostilidad en su presencia – "lo suponía" – y hacia siguió su camino


STAR WARS


Ya en la sala del trono se encontraba su Maestro sentado, ella pudo sentir el frio y el miedo, si ella le tenía miedo, pero a la vez le tenía respecto.

– "Ah sí" – hablaba con júbilo el Emperador – "aquí estas mi joven Inquisidora" –

La Tercera se inclina, mostrando su respecto.

– "Me ha llamado mi Señor" –

– "Si, tengo una importante misión para ti" – luego se dirige a sus Guardias Imperiales – "déjennos" – ambos guardias rojos abandonan la sala, dejando al anciano y a la joven a solas – "quítate esa ridícula máscara" –

Como ordeno, la Tercera retira totalmente su casco-máscara dejando suelto su sedoso cabello negro, el cual estaba recortado hasta los hombros, la joven alzo su mirada amarillenta hacia su Señor.


– "Bien ven" – el Sith le tiende la mano – "acompáñame pequeña" – ambos van hacia un holograma donde mostraba toda la Galaxia y planetas del Imperio y a aquellos donde los Rebeldes se presumían que estaban – "te he llamado para encomendarte una misión de vital importancia" –

El hombre manipula la máquina, mostrando el planeta natal de la Tercera.

– "Como sabes" – dijo tras ponerse detrás de la joven – "nadie salvo nosotros sabe que provienes de un planeta de las Regiones Desconocidas" – ella sabía la mentira que habían dicho al aprendiz del Sith – "y que existen usuarios de la Fuerza en el" –

– "Si mi señor" – contesta la joven tras mirar con odio el holograma – "en mi informe oficial soy una esclava de los chatarreros de Jakku, la cual fui vendida al Imperio para demostrar su lealtad hacia ti" – el viejo la mira con recelo – "maestro" – el viejo sonríe

– "Tu misión Inquisidora, es regresar a tu planeta natal" – el viejo sonreía ante su plan – "en el descubrirás todos los secretos del planeta, preparas a estos usuarios, llamados magos, a aceptar su lealtad hacia mí y si no desean venir tienes mi permiso para tomar medidas" –


La Tercera estaba anonadada, volver a este repugnante planeta, después de todo lo que le hicieron, una parte de ella quería aceptar la misión su deseo de venganza hacia su 'familia' ardía tanto como los ríos de lava de Mustafar. Pero ella no deseaba volver, su mundo ahora era el Inquisitorio, ella era una de las asesinas más inflables del Imperio, porque volver cuando haya era solo una sombra de lo que ella es ahora, es que el Emperador quería a su hermano también, fue todo mentiras...

– "Dudas pequeña" – fue lo que dijo el anciano

La Tercera estaba tan perdida en sus emociones que no sintió la ira de su maestro y luego sintió el dolor. Su maestro la estaba castigando por dudar de él usando la misma técnica que uso contra el Octavo Hermano. Fue él quien le enseño a usar este poder cuando él la salvo de su asquerosa vida en Terra. Ella recordó lo bien que se sintió cuando torturo hasta la muerte a la vieja Figg, por ser la 'dulce' espía de Dumbledore.

– "¡AH AHH!" – la joven se retuerce en el suelo gracias a la cadena de relámpagos de su Maestro – "No-no vol-veré a du-daar" – tras decir estas palabras la descarga termina – "no volveré a hacerlo mi Lord" –

– "Bien" – contesta el Emperador tras regresar y sentarse en su trono – "la Almirante Rae Sloane tiene que tratar con unos Rebeldes en Rakata Prime" – la joven a duras penas, logra ponerse de rodillas, pero escuchando – "te unirás a su flota, para luego cumplir tu misión cuando estéis cerca de las Regiones Desconocidas, se te proporcionara un TIE Reaper equipado con hiperpropursor con las coordenadas a Terra solo para tu uso" –

– "Sois generoso mi Emperador" – contesta la joven recuperando el aliento después de la descarga

– "No me decepciones pequeña" – contesta el ser oscuro – "Lord Vader te entreno bien y espero que sigas siendo leal solo a mi" – la joven solo asiente y su mirada va hacia el suelo – "tus conocimientos de la magia de Terra gracias al parasito del Lado Oscuro que Voldermort dejo en tu cicatriz me ha servido bien y espero que sigas haciéndolo, pequeña" –

– "Si" – contesta la joven tras recordar el ritual Sith que hizo que la joven fuera más sensible al Lado Oscuro, matando al alma dentro de su cicatriz, dejando como regalos sus conocimientos sobre las 'Artes Oscuras' y cambiando así sus ojos, antes eran verdes esmeraldas un regalo de su 'madre', ahora eran pozos amarillos provistos de maldad – "siempre os seré fiel" –

– "JA JA JA JA JA JA" – ríe el Señor Oscuro de los Sith – "bien, bien mi joven Inquisidora, ahora vete" –

Con sus órdenes dadas, la Tercera Hermana logra levantarse y salir de la sala el trono, antes de abandonar la sala vuele a colocarse su máscara.


STAR WARS


A bordo del Ultimátum, la Tercera Hermana miraba bien de cerca las modificaciones del TIE Reaper, en vez de desplegar tropas tenía una zona ocio y de descanso, le habían proporcionado un droide astromecánico de color negro y franjas rojas, R4–P20 sería su copiloto y ayudante en esta misión, estaba programada para serle fiel a ella y seguir todas sus ordenes, a diferencia de otras personas a ella le gustaban los droides, seres mecánicos que obtenían personalidad gracias a la programación.

– "Prepara la nave para partir R4" – le decía al astromecánico

– "Bip bip bip" – cuya traducción era 'todo listo señora'

En la pantalla de la nave se ve la imagen de una mujer de piel oscura resaltando su uniforme blanco de Almirante.

– "Estamos llegando a las coordenadas previstas para su desembarque, Inquisidora" –

– "Bien Almirante Sloane" – contesta – "a partir de aquí proseguiré sola" –


Sin esperar más activa la nave y sale del hangar del Destructor Estelar.

– "Las coordenadas están listas" – solo escucha pitidos de 'OK' del droide – "dando salto a velocidad luz" –

Así pone rumbo a su antiguo hogar, les mostrara a todos el verdadero poder del Lado Oscuro.


Y con esto es el primer capítulo, espero que les guste y aprecien la historia para seguir escribiendo y como dijo Obi-Wan Kenobi, 'que la Fuerza os acompañe' en estos días.

Se despide ShinobiXIX desde las sombras.