Un no tan pequeño relato de lo que opino debe haber pasado entre estos dos enamorados en ese aspecto de su relación.


Caía la noche y la feliz pareja de recién casados encontraron, al fin, un momento para ellos solos. En todo el ajetreo de la ceremonia, apenas habían podido intercambiar unas palabras en todo el día; y ahora, mientras transcurría la respectiva celebración llevada a cabo en la mansión Satán, los dos enamorados lograron escabullirse de entre la multitud.

Videl jalaba del brazo a su nuevo esposo hacia un lugar más privado entre risitas y pasos rápidos. Llegaron a un rincón vacío de la mansión y se miraron como un par de niños que acaba de cometer una travesura y soltaron una risa de complicidad.

"Estas hermosa hoy, Vi" dice él acercandose a ella y acariciando su mejilla. "apenas puedo quitar mis ojos de ti ... " dijo posando sus labios lentamente en los de ella en un corto beso.

"Tú tampoco te ves mal" responde ella con una traviesa sonrisa. "He estado queriendo robarte de tus amigos desde hace un buen rato ... " comenta la sonriente Videl llevando sus brazos alrededor de su cuello.

"¿Ah s-si?" le sigue Gohan, no tan seguro de qué tramaba su linda nov...esposa; debía acostumbrarse a pensar en ella como tal, aunque aún no podiese creérselo.

"Sí" canta ella con fingida inocencia, acercando sus labios al oido derecho del semi-saiyajin. "No podía hacer esto ... en público" susurró para luego depositar un muy sensual beso debajo de la oreja de su ya algo ansioso marido, y mordiendo suavemente el lóbulo de esa oreja. Fue guiando sus labios hasta su barbilla, cuando Gohan tomó su rostro entre sus manos y presionó sus labios contra los de su esposa, en un muy urgente beso.

Se separaron lentamente, respirando agitados y juntando tiernamente sus frentes. No era la primera vez que compartían acalorados besos y se quedaban con ganas de más ... pero la idea de que, finalmente, esa noche se les permitiría pasar la noche juntos aumentaba las ansias de ambos a niveles inimaginables. Después de años siendo novios, ese momento, su primera vez, sería algo más allá de lo descriptible.

"Videl ... " suspiró su nombre con los ojos cerrados, bajando sus manos a donde contadísimas veces se había permitido hacerlo. La sintió suspirar contra sus labios. "S-Sabes, Videl ... "

"Mmm" respondió ella con los ojos entreabiertos.

"Tú ... tú ... provocas mí ... cosas que ... a estas alturas ... me cuestan mucho controlar" susurró entrecortadamente el acalorado saiyajin. Abrió los ojos para observarla, y vió un profundo sonrojo en sus mejillas.

"¿A qué ... a qué te refieres?" suspiró ella aún con los ojos semi cerrados.

"A esto" respondió él, presionando sus pulgares contra el centro de cada pecho de la bella joven en sus brazos por sobre el vestido.

Videl dejó salir un ahogado gemido y sintió como si sus rodillas hubiesen dejado de funcionar.

Al ver tal reacción, el joven guerrero la abrazó de la cintura y empezó a besarla con pasión; permitiéndose dejar de pensar y controlarse por un momento. Sus labios estaban por llegar al escote del vestido de novia de su hermosa Videl cuando ...

"Heeey, muchachos" anunció cierto ser enano sin cabello ni nariz. "Guarden algo para la luna de miel" dijo en tono burlón.

Ambos jóvenes, rojos a más no poder, se separaron rápidamente y con ganas de asesinar al mejor amigo de Goku.

"Tranquilos, chicos, lo siento" trató de calmar Krillin. "Solo vengo a decirles que es hora tirar el ramo, ya los dejo" y sin más los dejó solos otra vez.

Ambos muchachos se miraron y en un silencio de complicidad procedieron a volver a la celebración. Un pensamiento en ambas mentes ...

Esta noche ...

Dejó caer las cajas que cargaba, los artefactos de su interior cayéndose en el suelo con un fuerte estruendo, sacándola de sus pensamientos ¡Diablos! Renegó internamente la joven recién casada, mientras se inclinaba a recoger lo que quedaba del nuevo juego de vajilla destrozado en el piso de su cocina. Ahí se encontraba ella, la recientemente nombrada Videl Son, sin poder realizar una simple tarea como desempacar las cajas para su nuevo hogar, sin perderse en sus pensamientos y realizar alguna torpeza como la de hacia unos instantes.

Videl estaba distraida ... y por motivos muy válidos.

Hace poco más de una semanas se había llevado a cabo su boda, en la que declaró formalmente su eterno amor por el chico que aun la ponía débil las rodillas, el único hombre que podía derretir con una sonrisa a la chica más ruda de Ciudad Satán, su debilidad, Son Gohan.

Luego de unos años de relación, ambos jóvenes desesperadamente enamorados decidieron que no podían esperar más para unirse completamente; lo que resultó en una hermosa boda, una memorable, muy memorable luna de miel y una apresurada mudanza al que sería su nuevo hogar. Por supuesto que ella, a pesar de haberse convertido una "señora" a tan corta edad, seguía siendo la misma Videl, poseedora de un espíritu indomable, una guerrera.

Y ese hecho, precisamente, era el que conflictuaba la mente de la joven.

Su mente no dejaba de proyectarle recuerdos e imágenes de la primera noche de su luna de miel, la noche en la que ambos probaron juntos y por primera vez el placer de entregarse en cuerpo y alma. La noche en la que Videl descubrió un lado de su amado Gohan que jamás imaginó ... uno que el mismo chico se sorprendió de poseer. Un instinto que, esa noche, hizo que el muchacho perdiera la cabeza, uno que convirtió al tímido Gohan en un hombre capaz tomar el control de su apasionado encuentro. Un instinto que, combinado con su loco amor por la chica, hizo de su noche de bodas la más deliciosa de las experiencias.

- ¡Deja de pensar en eso! - se gritó a sí misma dandose pequeñas palmas en ambas mejillas, intentando inútilmente reducir el creciente calor en ellas.

Y en eso consistía su gran dilema: no podía negar amar ese lado salvaje, ese lado casi agresivo de su esposo, ese lado que la hizo temblar de placer y rogar por más esa noche, ese que había mostrado su tímido Gohan bajo las sábanas en su noche de bodas.

Pero, aceptar completamente que amó esto y más significaría aceptar que ella, la indomable Videl Satán, amó ser dominada, amó que alguien tuviese el control sobre ella, y su orgullo gritaba que no, esto simplemente no puede ser. Videl Satán no ama ser doblegada por nadie. Mientras más pensaba en esto, más estúpido le parecía. Pero era un conflicto interno que no podía evitar: tenía orgullo de sobra y amaba demasiado a ese nuevo Gohan.

... y sí que lo hacía ... le encantó, amó y la volvió loca esa pasión desenfrenada que desbordó el joven guerrero, sentirse sumisa ante su voluntad, verlo tan fuera de sí por ella, verlo perder la compostura que siempre había mostrado para dar paso a un hombre desesperado por amarla, por hacerla sentir completa y exclusivamente suya.

Videl estaba en conflicto consigo misma, sin saber si aceptar o revertir ese lado dominante de su amado Gohan; sin saber qué hacer con el hecho de que esa noche, esa hermosa noche en la que compartieron sus cuerpos por primera vez, también había sido la última vez...


El joven Son se encontraba en la recepción de uno de los tantos edificios de Corporación Cápsula, esperando su cita con la persona que lo entrevistaría para un puesto de trabajo; por supuesto, su amiga Bulma ya le había asegurado que el puesto era suyo, pero debía pasar por la formalidad de una breve entrevista. Eran alrededor de las cuatro de la tarde, y había partido apresurado de su casa por el repentino cambio del horario de dicha entrevista; teniendo que dejar a su adorada Videl desempacando las cajas de la mudanza ella sola.

Habían llegado de su luna de miel hace un par de días, y las responsabilidades de su nueva vida como adultos independientes no se hicieron esperar; la compra de la casa, la búsqueda de trabajo para ambos, la mudanza, entre mil asuntos más ... sin embargo, era otro el lugar donde se encontraba la cabeza de este joven recién casado.

Su mente no dejaba de reproducir escenas de esa noche, su primera noche con su esposa, una de las mejores noches de su vida. ¡Ahh, Gohan, má- ahhh! ... La voz de su querida Videl, esa voz tintada con placer resonaba en su cabeza desde esa noche, la primera vez que hicieron el amor. Se estaba convirtiendo en un pervertido sin cabeza para otra cosa que no sea imaginar a su hermosa esposa en situaciones muy subidas de tono.

O recordar, puesto de mejor forma, pues esos gritos fueron reales esa noche, esa en la que descubrió un lado suyo que había intentado apaciguar durante todo su noviazgo; pero que, finalmente, esa noche, al verla por primera vez en nada más que una diminuta prenda, rompió su camino hacia afuera y lo hizo tomarla dominantemente, desesperadamente, un lado suyo que lo dejó sin control sobre él mismo, mas le otorgó el total control sobre el cuerpo que gemía bajo él, totalmente vulnerable.

El joven guerrero se había admitido a sí mismo que ver su hermosa novia bajo suyo esa noche, tan indefensa ante su toque, ante sus empujes, a merced de lo que quisiese hacer con ella, era algo de lo que no se cansaría jamás - le encantaba, amaba ver esa desesperación por más en sus hermosos ojos violetas. Cosa que lo había soprendido a él mismo; pues su yo pasional casi salvaje que cobró vida desde esa noche, no tenía nada que ver con su yo cotidiano ¿Tendrá que ver en algo mi sangre saiyajin? Meditó el confundido joven antes de ser interrumpido.

- Señor Gohan Son, ¡Gohan Son! - gritó la recepcionista al no ver respuesta del joven - el jefe lo espera en la oficina al final del pasillo.

La entrevista se desarrolló con normalidad, pero su camino a casa fue otra historia. Era la primera vez en una semana que se encontraba sin la compañía de su esposa, y tomó ese espacio separado de ella para pensar con libertad sobre ciertas cosas que rondaban por su mente estos días. Y claro, Videl era la protagonista de tales cosas.

Él estaba completamente enamorado de su esposa, la amaba con profundidad y quería hacerla feliz de mil formas; pero los hechos de su luna de miel le hicieron preocuparse sobre determinado aspecto de su relación. ¿No se supone que una pareja recién casada pasa toda su luna de miel en la habitación? ¿Por qué derrepente y luego de su primera noche empezaron a actuar como si el sexo no existiese? ¿A caso la había asustado? ¿O quizá ... a ella no le había ... gustado? No, pensó el joven, al menos eso no fue lo que ella expresó esa noche ... se ruborizó ante el recuerdo de la expresión de placer de su esposa y los gritos y gemidos pidiéndole, rogando por él...

Oh por dios, ya no podía lucharlo, quería que esa noche se repitiera, lo deseaba tanto, la deseaba tanto... y lo frustraba la idea de no saber cómo expresárselo, o cómo tocar el tema con ella. Los últimos días había pensado que llegaría naturalmente, que un beso llevaría a otro y así podría tenerla en sus brazos nuevamente. Pero ambos se habían vuelto tímidos respecto al tema: a pesar de tenerse toda la confianza del mundo y conocerse completamente el uno al otro, habían descubierto nuevas facetas suyas - sus personalidades en la intimidad- y no estaban seguros de qué hacer con ellas, de cómo hacerlas encajar en su hermosa relación.

Y Gohan simplemente no se atrevía a dar el primer paso, por mucho que lo desease. Temía lo que iría a pensar Videl al respecto, ¿que tal si ella no lo desease como él y esa noche de bodas haya fingido todo para complacerlo? ¿o si le decía que temía volver a hacerlo porque lo le gustó su conducta esa noche?

No puede ser tan grave, ¿o sí? se preguntaba mientras caminaba a casa. En su mente una nueva determinación: resolvería sus dudas e intentaría algo con ella, esa misma noche. No podía aguantar más, ¿qué había de malo con desear a tu esposa con locura? Con querer volver a explorar cada detalle de su cuerpo, con anhelar sentirla completamente unida a él ... después de todo ella también lo disfrutó ... ¿cierto?

Aghhh, ¡ya deja de dudar! si sigues así no te atreverás a nada, y sabes bien que lo quieres, sólo debes romper el hielo y ... se dijo a si mismo mismo antes de ver un mensaje de texto de su esposa, diciendole que había ordenado pizzas para la cena y que fuese a pastelería por algunos postres.

Oh Videl, correpóndeme, por favor ... quiero que esta noche seas mía otra vez ... pensó determinado a poner fin a esa tensión que lo consumía desde su primera noche juntos.


Videl se encontraba frente al televisor, había ordenado las pizzas hace algún rato y se dedicó a ver alguna cosa en la TV mientras esperaba a su esposo para la cena. Llevaba una camiseta sin mangas y unos shorts sueltos, ideales para un día caluroso y ocupado con la tarea de desempacar.

Cambiaba distraidamente los canales hasta que vio algo que captó su atención: una escena bastante explícita de dos amantes se proyectaba en su pantalla ... esas imágenes llevaron inevitablemente la mente de la muchacha a recordar las sensaciones que su amado esposo la hizo experimentar esa noche. Lo recordó caliente encima de ella, sosteniendo sus muñecas y presionándolas contra la cama, mientras que su otra grande y decidida mano varonil se metía bajo sus panties para explorar su intimidad, haciéndola retorcerse bajo él. Mmm Videl, te sientes tan bien aquí le había susurrado al oido, y ella se había desmoronado ante su tacto.

Recordando esas deliciosas sensaciones, la joven fue descendiendo inconscientemente su mano, hasta meterla por debajo de sus shorts ...de su ropa interior. Escuchaba los gemidos que se emitían desde el televisor y recordó los gruñidos de Gohan mientras la hacía suya con toda la pasión que poseía. Su mano iba acariciando su parte más íntima a un ritmo suave, pretetendiendo ser la de su esposo, pero cuando los recuerdos se volvieron demasiado, se encontró acelerando sus toques a unos más desesperados. "Go-Gohan" gemía suavemente. "Sí, mmm- más, ahhh" no podía evitar los sonidos que de su boca salían. Nghh, ¡Videl! estás t-tan apretada, ah. La voz de su esposo esa noche sonaba en su cabeza. Gime, Videl, mmm, gime mi nombre, le decía mientras se introducía en ella de una forma casi animal. Estaba a punto de llegar a su cúspide, cuando ...

- "¡Videl! Ya estoy en casa".

Ella se levantó del sofá de golpe y apagó el televisor, todos los colores se le subieron al rostro cuando vio a su esposo a atravesar el marco de la puerta.

"Ho-hola, amor" dijo ella nerviosa y apresuradamente. Sus ojos vagaron por la figura de su marido. Mierda, se ve tan guapo con ese traje.

La mente del guerrero tampoco iba en otra dirección: la vio cubierta de sudor, con el cabello desordenado, su piel sonrojada y algo agitada ... Oh no, se ve tan sexy, ¿cómo se supone que deba esperar hasta la noche? decía en su mente mientras la recorría con los ojos.

Ella no pudo contener sonrojarse aun más ante la intensa mirada que le brindaba su esposo.

-"Y.. ¿cómo te fue en la entrevista?" preguntó rápidamente para romper el incómodo silencio y acercandose para darle un rápido y tierno beso de bienvenida.

-"Excelente" responde "mi nuevo jefe dice que empiezo el lunes" dijo envolviendo a su querida Videl entre sus brazos, dandole una pequeña sonrisa, la miró por unos instantes para luego, sin previo aviso o motivo aparente, inclinarse e iniciar un profundo beso, que de inmediato hizo que la joven envolviera sus brazos en el cuello de su esposo. El beso comenzó a hacerse más intenso, y rápidamente, robándoles el aliento y la razón a ambos, Videl dejó escapar un pequeño suspiro, abriendo un poco sus labios y ...

Ding Dong

Se separaron despacio, casi sin aliento y sonrojados, lamentando haber sido interrumpidos. "Debe ser la pizza" comenta ella, casi en un susurro.

"Yo iré" él le responde, separándose de ella lentamente.

Videl se quedó inmovil unos segundos, intentando calmar las sensaciones que recorrían su cuerpo. Luego procedió a recoger el paquete de postres que había traido su esposo y que terminó en el piso en medio de tan apasionado beso para dirigirse a la cocina.

¡Tonta, tonta, tonta! ¿Se habrá dado cuenta? Se recriminaba mentalmente. Por la forma intensa en que la había mirado, no podía estar segura si sus acciones habían pasado desapercibidas por su marido. Pero si me hubiese atrapado, oh, seguro me habría hecho el amor ahí mismo...y ...eso no suena nada mal. Pensó imaginandose ese alternativo curso de acción, y sintiéndose aun más tonta al darse cuenta de que tal curso de acción era tan accesible - si su infantil orgullo no se metiera en el camino - pero no, ella estaba determinada a tomar las riendas en el asunto, y para ello no debía caer en situaciones como el beso que compartieron hace instantes, que la dejaban totalmente vulnerable a él. Quería estar con su esposo, y esta vez lo harían a su manera.

Gohan cargaba las cajas de comida hacia la cocina, sumergido en sus pensamientos. No, no es posible que Videl haya estado haciendo ESO, ¿cierto? Puede que haya estado agitada solo por cargar tantas cajas, ¿no es así? Debatía internamente si su querida esposa habia estado ... t-tocándose a-ahí ... o si solo eran ideas que su gran carga sexual había puesto en su cabeza. No, tenía que estar haciéndolo, ella ... olía tan bien ... y estaba nerviosa cuando me vio llegar.

Se preguntó cómo debía sentirse al respecto de este hecho. Por un lado, le gustaba la idea de que en su Videl se haya encendido la llama del deseo ... pero por otro, le desanimaba el hecho de que ella no quisiera compartir esa intimidad con él. Pues eso se solucionará hoy mismo. Dijo para sí.

La cena transcurrió con normalidad, charlando de una y otra cosa, el asunto que ocupaba la mente de ambos jóvenes enamorados olvidado temporalmente en una jovial conversación, a excepción de alguna que otra mirada que se compartían. Videl se dispuso a sacar su postre del empaque, sin embargo este se encontraba todo destrozado debido a la caida que tuvo, y la joven al intentar abrir dicho empaque, terminó con la mano toda manchada de crema batida.

"Ugh, ¡rayos!" se quejó la joven esposa, con todo la tensión acumulada, tenía aun menos paciencia con esta clase de accidentes. "Gohan, ¿podrías pasarme esas servilletas que están a tu derecha, por favor?"

El chico la observó atentamente, pestañeó y se dispuso a hacer lo que le pidieron con una pequeña sonrisa - se veía adorable cuando renegaba por alguna cosa - pero se detuvo súbitamente al cruzársele una idea por la mente.

Cómo quisiera lamer la crema de esa mano ... Llevaba semanas queriendo volver a saborar esa exquisita piel suya, como en esa noche ... Algo dentro suyo cambió en ese momento, y ese algo echó a su conocida timidez a unas forzadas vacaciones temporales. ¿Por qué no? Internamente cuestionó, esta es mi oportunidad de intentar algo con ella.

Gohan levantó la mirada hacia su esposa, y esta pudo ver la intensidad en esos ojos negros, la misma intensidad que la había envuelto dos semanas atrás, en ese cuarto de hotel, durante su noche de bodas. Se sonrojó ante esos profundos ojos negros; y abrió los suyos propios de golpe al ver que, con decisión, con una de sus grandes y fuertes manos, levantó la suya manchada con crema, y lentamente la acercó hacia sus labios.

Dios mío, exclamó ella en su mente al sentir uno de sus pequeños dedos dentro de la boca de su, en ese momento, tan sensual esposo. Él, tortuosamente lento, lamió y succiono cada dedo manchado por la bendita crema batida; hasta llegar a la palma de su mano. Aun sin romper el contacto visual con su hermosa esposa, empezó a pasar su lengua por el centro de la palma de esa bella mano, enviando un descontrolado incendio al vientre bajo de la mujer que observaba hipnotizada sus acciones.

Está intentando algo, está siendo muy directo...y te está atrapando, se alarmó a si misma, algo sorprendida de que, luego de dos semanas de silencio, Gohan haya decidido tomar acciones en el asunto. Pero, por todos los cielos, no pudo reunir la voluntad para alejar su atormentada mano de esos labios tan perfectos. Sabes que lo quieres, sabes que estás más que dispuesta a que haga contigo lo que él quiera, decía una voz en su cabeza; pero su estúpido orgullo no le permitió ceder ante esa tan tortuosa tentación. ¡No! Videl, tú también puedes hacerlo delirar, puedes tenerlo en la palma de tu mano y se lo vas a demostrar...

Pero qué ironía que justo de ahí debía sacarlo: los labios de su sexy esposo ya viajaban desde la palma de su mano hasta su muñeca, en un lento pero muy sensual ascenso de besos y lamidas. ¡¿Cómo es posible que pueda hacerme sentir así con solo lamer mi estúpida mano?!

Gohan estaba disfrutando la reacción que provocaba en su linda esposa; le encantaba tener el poder de poner en tal estado a la chica más fuerte y hermosa que había conocido. Ese poder que había ganado sobre ella lo estaba emocionando mucho, demasiado ... y prosiguió su camino de besos por su muñeca y el interior de su brazo.

"Nghh" escuchó a Videl soltar un pequeño quejido antes de dar un tembloroso suspiro y cerrar sus ojos con fuerza, estaba sonrojada y respirando fuerte. Gohan se detuvo y se quedó observándola confundido por unos instantes; hasta que Videl, al sentir la mirada de su esposo, abrió los ojos por un segundo ... suficiente para que él notara pánico e incomodidad que se reflejaban en los azules ojos de su esposa. Y eso fue suficiente para que Gohan comprendiera que ella no quería continuar. Aun más confundido, fue lentamente liberando la mano de Videl de su firme agarre y depositándola en la mesa, rompiendo definitivamente el momento.

Videl no pudo contener el sensación de culpa y sentirse más tonta que nunca al ver confusión y algo de dolor en los ojos de su esposo. Debe pensar que me desagrada, ¿qué rayos estoy haciendo? esta estupidez ha llegado muy lejos.

"Gohan ... yo..."

"No tienes que explicar nada, Vi" dijo con una pequeña y desanimada sonrisa, "yo comprendo" dio un tierno y rápido beso en su frente, le regaló una última sonrisa y se retiró de la cocina.

Esto está mal, tengo que hacer algo y rápido, él esta malinterpretando las cosas ... yo sí quiero estar con él, me muero por hacerlo, no sabe cuánto ... pero yo ... no puedo procesar ser tan vulnerable a alguien ... ¡Y es que sí lo era! en ese estado, él podría pedirle absolutamente cualquier cosa y ella diría que sí sin pensarlo. ¡Qué tontería! solo tengo que demostrarle que puedo hacer lo mismo con él y estaremos a mano, y todo este asunto quedará enterrado.

Una idea interrumpió sus pensamientos y una traviesa sonrisa se formó en sus labios. Oh, Gohan, prepárate porque esto termina aquí y ahora. Con intención de poner en marcha su pequeño plan, rebuscó en su alacena un frasco que contenía cierta dulce sustancia y se dirigió a la habitación que compartía con su esposo.


Luego del pequeño incidente de la crema batida, Gohan se dirigió a su habitación, con la cabeza llena de dudas y una sensación de tensión y frustración.

No quiero presionarla ... pero la necesito, la necesito tanto ... ¿por qué está evadiendome? y era esto último lo que lo preocupaba más, el por qué su amada Videl no se había mostrado dispuesta cuando finalmente había decidido tomar la iniciativa. Su otro problema tendría que esperar; debía aclarar las cosas con Videl primero, ya pensaría en una forma luego; ahora necesitaba una ducha fría, una muy larga y fría.


La joven entro a la habitación y no encontró Gohan en ella, pero asumió que estaba en la ducha por el sonido de la regadera, pues ambos espacios estaban conectados. Supongo que puedo ir adelantándome... pensó con una no tan pura sonrisa en sus labios.

Se dirigió a la cama y lentamente empezó a desvestirse, imaginando que su amado esposo la observaba. Su plan era simple, en realidad: al salir él de la ducha estaría ella casi desnuda en la cama ... y inocentemente le pediría que la ayudase a limpiar de su cuerpo la crema batida que ella iría poniendo en ciertos lugares de su anatomía.

Luego de alrededor de diez minutos esperando, Videl empezó a inquietarse y se recostó en la cama, dejando bajo esta la botella de crema, y soltó un quejido. Supongo que podré notar cuando vaya a salir. Los minutos siguieron pasando y pronto Videl se encontró seducida por el cansancio y sucumbió ante en sueño en una peculiar posición: estaba boca abajo, abrazando la almohada en la que tenía apoyada una mejilla con un brazo y con el otro semi colgando fuera de la cama.


Luego de que la ducha que Gohan pensó sería una normal se extendiera a casi una media hora, el joven decidió que era hora de salir a poner su plan en marcha.

Estos momentos en soledad bajo el agua fría le habían aliviado un tanto su problemita y brindado tiempo para pensar en soluciones a su situación con Videl. Con estas conclusiones en mente, envolvió una toalla en su cintura y entró su habitación.

Y entonces todo el resultado de su tiempo a solas fue tirado por la ventana.

Allí en su cama matrimonial, se encontraba una semi desnuda Videl ... en una posición que le brindaba al ya sonrojado joven una deleitable vista del hermoso trasero de su esposa, parcialmente cubierto por su ropa interior. Oh por dios, creo que voy a necesitar otra ducha fría..

"Está dormida" dijo bajito para sí mismo. Se acercó suavemente a ella y notó que estaba babeando la almohada, el joven dejo salir una pequeña risita y procedió a acomodar el flequillo de su esposa tras su oreja, acariciando su mejilla en el proceso. Esta belleza será mi fin, lo juro. Pensó refiriendose a la tensión que se estaba formando en su entrepierna.

Procedió a cubrirla con una sábana para que no se enfriase, no para evitar que la hermosa vista del escultural cuerpo semi desnudo de su Videl causase más estragos en él, claro que no. Dándose pequeñas palmadas en las mejillas, Gohan procedió a ponerse unos boxers, unos pantalones sueltos y una camiseta.

Se metió a la cama con la bella joven y, esperando distraerse de la gran tentación que tenía al lado, sacó un libro de su velador y se dispuso a leerlo, sin saber que eso poco o nada iba a servirle ...


"¿Gohan?"

Videl sonrojó ante los profundos ojos negros de su marido; y abrió los suyos propios de golpe al ver que, con decisión, con una de sus grandes y fuertes manos, levantó la suya manchada con crema, y lentamente la acercó hacia sus labios.

Él, tortuosamente lento, lamió y succionó cada dedo manchado por la bendita crema batida; hasta llegar a la palma de su mano. Aun sin romper el contacto visual con su hermosa esposa, empezó a pasar su lengua por el centro de la palma de esa bella mano, enviando un descontrolado incendio al vientre bajo de la mujer y haciendo que se sienta húmeda en cierta parte de su cuerpo.

Los labios de su sexy esposo ya viajaban desde la palma de su mano hasta su muñeca, en un lento pero muy sensual ascenso de besos y lamidas.

... y prosiguió su camino de besos por su muñeca y el interior de su brazo hasta llegar a su cuello.

"Mmm G-Gohan ... mmm ... "

El mencionado llevó sus manos al cuello de la temblorosa joven, descendía haciendo contacto solo con las yemas de sus dedos a largo de su cuello, pasando por su clavicula y bajando al borde de su escote, forzándolo hacía abajo para, por fin, exponer la parte superior de sus generosos pechos ...

La boca del joven, ansiosa por bajar, casi desesperadamente lamía y besaba su camino a los senos de su esposa. Envolvió fuertemente sus brazos alrededor de la delgada cintura y metió su cabeza en el escote de su mujer haciendo que esta arqueara su espalda.

"Ahh ... sí! Quie-quiero más"

Gohan sonrió ligeramente entre besos contra sus pechos, mientras ella empujaba estos más contra la boca del guerrero, él dando fuertes lamidas peligrosamente cercanas a su atormentado pezón ... haciendo que la joven esposa diera largos y sonoros suspiros. Ya estaba tan mojada ...

Ella, sedienta de él, jaló sus cabellos y guió sus labios contra los suyos, compartiendo un pasional y fuerte beso. El joven guerrero la levantó cogiéndola del trasero con una mano, mientras su otro brazo vaciaba la mesa tirando todo al suelo de golpe. La echó en la mesa aún besándola y desabrochando sus pantalones.

"Mmm amor, te deseo ... " dijo ella cogiendo su virilidad en su mano. " ... p-por favor hazmelo ya... "

...


No del todo concentrado en su libro, Gohan pasó la página de este. No era necesario leer ahora pero necesitaba en qué ocupar su mente; aun así volteo la mirada a su durmiente esposa.

Videl se volteó sobre sí estando dormida y Gohan sonrió cuando una de sus manos aterrizó en su abdomen. La miró con ternura y se inclinó para coger la sábana con la que la había tapado … su rostro quedando muy cerca del cuello de la durmiente muchacha … y no pudo evitar inhalar en él. Mmmm huele tan bien … e-ese cuello se ve tan … exquisito …

Sacudió su cabeza cuando estaba a punto de considerar probar ese cuello, y se concentró y alcanzar la sábana y cubrir el casi d-desnudo cuerpo de su bella esposa. Y fue entonces cuando lo escuchó …

"Mmm … "

Gohan se quedó inmóvil por un momento, sus latidos acelerándose y sin procesar aún lo que acababa de escuchar. Está teniendo un buen sueño, nada más … aunque ese sonido fue muy … sensual …

Decidió que no iba a poder concentrarse más en el libro que tenía en sus manos y lo devolvió al velador. Se echó de lado, y aunque su mente le decía que no era una buena idea, se dedicó a contemplar la belleza de su esposa mientras dormía … determinada parte de su cuerpo ciertamente aprobaba esta acción.

Sus ojos pasaron por sus carnosos y suaves labios, por su delicado cuello hasta llegar a la parte expuesta de sus senos. Se preguntó qué tan malo sería bajar un poco la sábana que la cubría … al final, no se lo preguntó más y solo lo hizo … y otro poco y ¿qué daño haría otro poco más? … así y así en poco tiempo se encontró devorando con la mirada a una totalmente expuesta Videl.

Su piel se veía caliente, algo de sudor cubría su plano abdomen y su pecho subía y bajaba con cierta agitación … y Gohan sintió como si hubiese firmado su sentencia de muerte.

Debería ser un crimen ser tan … deseable. Y debe ser otro crimen aún peor tener a tu bella, tan bella esposa casi desnuda frente a ti y no poder hacerle nada más que mirarla. Los boxers de Gohan empezaban a sentirse apretados y podía sentir sus ansias literalmente crecer.

"Mmm G-Gohan … ah ... "

El semi saiyajin abrió los ojos de golpe. Esta vez fue claro. Ella estaba g-gimiendo … y era su nombre el que salió de esos hermosos labios.

Gohan tragó fuertemente. Tuvo que reunir toda su fuerza de voluntad para detenerse de hacer algo que no debía hacer. Pero cuánto deseaba besar esos agitados labios y recorrer todo su cuerpo …

Descendió su mirada con eso en mente, y vio que Videl empezaba a moverse otra vez, pero ahora sobaba sus piernas entre sí … su mano derecha descendiendo a debajo de sus panties. Y el atormentado saiyajin pudo captar el dulce olor de su excitación que emanaba de su entrepierna … y esto ya era demasiado para el pobre Gohan. Él mismo imitó las acciones de su Videl y guió su mano al interior de sus boxers, haciendo presión contra su excitación.

Videl seguía soltando suspiros, y con cada uno de ellos la voluntad del pobre Gohan se iba desmoronando. Sin poder evitarlo más, con su otra mano, acarició desde la mejilla de la mujer frente a él, pasando por el lado de sus pechos, su cintura y finalmente su cadera. Sintió a su amada estremecerse bajo su toque y decidió dejar esa mano en la voluptuosa cadera, sus dedos presionando sus glúteos.

"Ahh ... sí! Quie-quiero más" suspiró la durmiente acelerando sus movimientos dentro de su sus panties.

Oh y más tendría, si tan solo tuviese su aceptación … si tan solo se despertarse y le pidiese que le hiciera el amor … No tiene la más mínima idea de la pasión que tengo acumulada por ella.

Videl ahora estaba mordiéndose el labio inferior … y el desesperado guerrero estaba al borde de saltarle encima. Hizo más presión contra su miembro, en un intento inútil de calmar sus ansias y evitar tomarla ahí y en ese instante.

"Mmm amor, te deseo ... "

Eso es todo, oficialmente había perdido la cabeza

" … p-por favor … házmelo y-ya "

"Ohh Videl … no sabes cuánto te necesito ..." dijo un poco muy alto y sin poder aguantar más se abalanzó sobre ella, quedando Videl bajo su poderoso cuerpo, este apoyándose en sus codos y rodillas, respirando fuerte en el cuello de su amada, quien abrió los ojos de golpe ...


Videl parpadeó algo desorientada, encontrándose con un muy caliente Gohan encima de ella, sus cuerpos no se tocaban, pero sentía sus fuertes respiraciones contra su cuello.

"¿Gohan?" lo llamó algo insegura de la situación en la que estaban. Ese sueño … ¿había sido real? No pudo evitar desear que así fuese …

El joven saiyajin lentamente sacó su rostro del cuello de su mujer, para subirlo a la altura de su rostro. Encontró los hermosos orbes azules de su Videl y conectaron miradas, ambos muy agitados.

"N-no tienes idea de lo que provocas en mí, Videl" su voz era temblorosa y agitada. Llevó una de sus manos a los rosados labios de la ojiazul y los acaricio. "Tú … me vuelves loco. Y ya no puedo más, amor"

"Go- Gohan … " suspiró, hechizada por su tacto.

"Te deseo" declaró con suavidad. Y poco a poco fue descendiendo su cuerpo sobre el de su amada y agitada esposa. Ambos suspirando ante la sensación de sus pieles haciendo contacto. "Videl, yo … yo me muero por … por hacerte el amor … y estas ganas … estas enormes ganas que tengo de hacerte mía … ya no puedo más" expresó el semi saiyajin, en una súplica de que lo libere de su tortura.

" Por favor, Videl … solo dime que puedo … por favor …" ahora el joven depositaba besos en la frente de su esposa.

"Oh, Gohan … " suspiró la ojiazul. No comprendía qué estaba pasando. ¿Su sexy esposo estaba rogándole a ella? ¿No era eso exactamente lo que quería? Sí y sí. No quería pensar más. Sus ganas de él estaban nublando todo lo demás. Solo quería estar en esos poderosos brazos y que ese exquisito cuerpo estuviese más cerca a ella. Eso era lo único que le importaba en el mundo en ese momento

La bella joven entonces cogió el rostro de su marido entre sus manos. Y sin más, lo besó desesperadamente, ardientemente, como si su vida dependiese de ello …

"Hazme el amor, Gohan" dijo con seguridad contra sus labios. Y eso fue todo lo que necesitó el semi saiyajin paraseparar las blancas piernas de la ojiazul con sus caderas y presionar su dura entrepierna contra las panties de su amada. Videl dio un largo suspiro ante el inesperado movimiento y atrapó el labio inferior de su marido en una sensual mordida.

El joven guerrero sentía estar en las puertas del paraíso. Su Videl finalmente le estaba permitiendo amarla, y lo haría con toda su pasión. Presionó sus labios contra los de ella en un desesperado beso. Sus lenguas acariciándose de la forma más sensual. Gohan fue descendiendo sus manos hasta que sus dedos se toparon con una molesta tela e intentaron bajar las panties que lo separaban de su cielo en la tierra.

"Mmm rómpelas … amor, rápido …" la urgencia en la voz de la mujer bajo suyo solo impacientaba más al saiyajin por estar dentro de ella. De un tirón, la prenda femenina ya se encontraba en el suelo.

Ella tampoco se quedaría atrás, pues de alguna forma había logrado bajar los pantalones sueltos de Gohan hasta más abajo de las rodillas y ahora luchaba con el elástico de sus boxers, jalándolos hacia abajo en un intento de deshacerse de la molesta prenda. Él, entendiendo su frustración, se despegó de ella un instante para terminar de sacarse los boxers y pantalones, y también su camiseta.

Antes de que la ojiazul pudiese protestar, Gohan ya estaba encima suyo otra vez, totalmente desnudo y comiéndole los labios con pasión. Cuando se les acabó el aire, el semi saiyajin fue bajando sus mojados besos a lo largo del cuello de la bella mujer, haciendo que esta soltara toda clase de suspiros y leves gemidos. Sin más rodeos, los labios del guerrero llegaron a la parte superior de los hermosos pechos de Videl, quien tenía sus manos enmarañadas en el cabello negro del saiyajin, guiándolo hacia abajo … queriendo sentir sus labios en todo su pecho.

Gohan encantado la complació y, agarrando ambos lados del sostén, jaló, la prenda rompiéndose y dejando en libertad dos voluptuosos senos. Sin dejar pasar un segundo, el ex guerrero dorado sostuvo lo había deseado por días entre sus manos y hundió su rostro en los perfectos pechos, lamiendo, besando y mordiendo su camino a un ansioso y erecto pezón.

Cuando envolvió sus ardientes labios en el pequeño bulto rosado, la ojiazul gimió ante la placentera sensación y envolvió a su marido con las piernas, atrayéndolo más ahí, donde una pulsación se apoderaba de todo su cuerpo.

"Go-Gohan … te necesito ..." gime la excitada mujer, llevando la mano de su ardiente esposo a su entrepierna "... aquí" le indica, gimiendo aún más al sentir los fuertes dedos haciendo contacto con su intimidad.

Luego ella misma sostiene la virilidad de su marido entre sus delicados dedos, sabiendo que esta la haría tocar el cielo en solo unos instantes.

Gohan ya no puede más "V-Videl..." dice contra sus pechos. " ...voy a hacértelo… ahora" y, sin esperar respuesta, guió su pulsante erección a la temblorosa y goteante entrada …

"Gohaaan … por favor" la ojiazul empezó a pedir por él, pero el semi saiyajin, al ver esta reacción, quiso oírla rogar más. Comenzó a mover la punta de su miembro de arriba a hacia abajo, provocándola, queriendo volverla loca con deseo por él. Videl arqueó la espalda se agarró de las sábanas en frustración, y mentalmente se prometió que lo haría pagar por tenerla así.

Gohan tenía una media sonrisa bien marcada en el rostro, ni un rastro del tímido Son Gohan en sus facciones. "Mmm Videl … estás tan húmeda aquí …" dijo metiendo solo la punta de su miembro en la temblorosa entrada de Videl, provocando un gran y sensual gemido en esta. Y eso fue todo lo que el saiyajin necesitó para penetrarla completamente, soltando un gutural rugido.

La ojiazul se llevó un puño a la boca y gritó extasiada. Sus pechos subían y bajaban con su agitada respiración, lo que le daba a su tan sensual esposo una vista deleitable.

"Nghhh Videl … me e-encantas … mmm" dijo rodando su pelvis contra las caderas femeninas, haciendo que los ojos de Videl rodaran hacia arriba.

Los empujes no se hicieron esperar. Azotaba dentro de ella como un desesperado. Gozando de la deliciosa fricción que sus sexos provocaban. Videl se sentía en el paraiso, el placer recorriendo su cuerpo como una fuerte corriente eléctrica desde su centro hasta la punta de sus dedos, muy profundo … oh, tan profundo que tocaba su vientre desde el interior. No pasaría mucho hasta que …

"Gohaaan, mmm, más, más fuerte" él, encantado, presionó los muslos de la joven contra la cama, embistiéndola con más fuerza "¡Ohh sí, no paress ¡ah!… Gohan, ¡Ahhhh!"

Un sensual grito indicó la llegada de su liberación, sintiendo la fuerza del orgasmo doblarle los dedos de los pies y arquear su espalda y cuello.

El corazón de Gohan estaba a mil por minuto. Las pulsaciones que envolvía su hombría poniéndolo al borde de su culminación. "Oh Videl … te sientes tan bien… Nghh"

La ojiazul, con un poco más de claridad en su mente, decidió que era hora que revertir la situación. Una traviesa sonrisa se formó en sus labios mientras empujaba a su sensual esposo por los hombros hasta que su espalda tocó las sábanas. No tardó en posicionarse encima de él y reclamar el control del compás su íntima unión.

El joven Son, con las manos en las cadera del la hermosa ojiazul, no podía quitar los ojos de ella … su expresión en el rostro, su delicado cuello, sus hermosos pechos y fina cintura moviéndose a un ritmo tortuosamente lento. Aunque el sensual bamboleo de sus caderas era hipnotizante, apenas podía soportarlo más … necesitaba entrar en ella con toda la fuerza que su instinto le dictaba. Empezó empujar las caderas hacía arriba a un ritmo veloz y firme, pero la bella muchacha sobre él tenía otros planes …

De repente dejó de moverse y poniendo una mano en su torso, le indicó a el que también se detuviese. "Ahora es mi turno … amor" le dijo en un voz sensual; y dio un sensual movimiento de caderas que casi hacen que el semi saiyajin perdiera la cordura. Ella se inclinó a su oído y le susurró y advirtió que si se movía, se acababa el juego …

… Y entonces Videl empezó con su venganza. Rodaba sus caderas sobre él, subía y bajaba lentamente, todo con la intención de hacerle perder la razón. Se tocaba los pechos y gemía su nombre con una sensualidad que Gohan creyó que estaba entre el cielo y el infierno viviendo esta dulce agonía.

"Mmmm Gohan …" La joven empezaba a acelerar el ritmo, y él la cogía de las caderas para guiarla a hacerlo más rápido, más fuerte … hasta que no puedo resistirse y empezó a moverse él también. Ambos se movían frenéticamente, tan deliciosamente cerca de llegar a su cúspide. Gohan hundió su rostro en los pechos de la belleza a la que estaba haciendo suya … y ahogando ahí un rugido de inimaginable placer, culminó dentro de ella … el placer era sofocante ... y se intensificó aún más al sentir las familiares pulsaciones alrededor de su sexo …

Agitado, buscó los labios de su Videl, fundiéndose en un largo beso. "Videl … Videl, no sabes cuánto te amo, no sabes cuándo me encantas" le profesaba entre besos y suspiros.

"No tienes idea de lo que causas en mí, Gohan" le respondió ella mirándolo a los ojos. "Lo siento por dejar que eso me asustara … "

"Hey, todo está bien ahora" le dijo dejando varios besos en sus labios. "Me encanta todo de ti … no necesito saber más que eso, Vi"

"Y yo no necesito a nada más que a ti"

Entre besos y palabras dulces inició una larga e inolvidable noche.

A veces ella tenía el control. A veces él lograba somerterla a su dominación.

...

Fin


A. N.: Agradezco que hayas leido hasta aquí; este es mi primer fic, así que te agradecería que me dejaras un comentario, te haya gustado o no.

Hace poco vi una publicación en Facebook que expresaba en deseo del fandom de ver más de esta pareja en el inicio de Super, y de ahí vino la idea de esta pequeña historia. Espero que les haya gustado.