Hola, bienvenidos a una pequeña historia que se me ocurrió. Originalmente la pensé con otros personajes, pero decidí subirlo en NanoFate, espero lo disfruten. Los personajes mencionados no son de mi autoría

La magia de estar contigo

Entre las nubes blancas me siento, estar contigo me hace feliz, cada día es una aventura por vivir, así que el plan hoy es ir a ver el atardecer, escucho por el teléfono tu entusiasta afirmación, quedo en pasar por ti y un click que me motiva a apresurarme a llegar a ti.

Al abrir la puerta tu sonrisa me deslumbra, te acercas tranquilamente a mi, tomo tu mano y te guio al interior del auto, te colocas tus gafas, especialmente hechas para ti, el mundo entero es para ti. Arranco el auto y partimos a lo que sea que nos espere, estas tan animada, vas cantando y hablando, abres la ventana y el viento juguetea con tu cabello. Hay un alto y quedo viéndote, siento una sensación mágica, cambié mucho desde que te conocí, me haces reir todo el día, pintas cada uno de mis días, eres magia rosa. Me espabilas, esta la luz verde y hay carros apurándome, atino a decirte, "eres mi magia rosa" y veo como te sonrojas, divina.

Continuo el trayecto, nos detenemos en una estación de servicio para comer algo, tomas mi mano y me guías, siempre alegre y entusiasta. Hay tantas opciones que no sabes qué elegir, me miras con esa expresión entre tierna y decidida, suspiro porque sé que terminaremos pidiendo para compartir, y así sucede, al menos tres platillos, dulces platillos, estas feliz, estoy feliz.

Es hora de continuar el viaje, mis pensamientos siguen llenos de ti, mi alma esta llena de ti, todo es rosa por ti, un color que nunca antes había conocido, enciendo el motor del coche, faltan solo unos pocos kilómetros para llegar al destino, agradezco que el auto sea automático, así nuestras manos pueden ir entrelazadas el resto del trayecto, nos ponemos a cantar a todos pulmón, entre risas y miradas haciendo que el viaje pase en un suspiro.

Por fin entro al camino que nos lleva a la playa, estaciono el auto y bajo rápido para llegar a tiempo y abrir tu puerta, extiendo mi mano para ofrecértela, ríes tapando con tu otra mano tus labios, "no tienes porqué ser tan amable, Fate-chan" dices con voz dulce, niego con la cabeza, y al ayudarte a salir del auto, quedas justo a distancia perfecta para darte un beso en la frente "si, si tengo" te sonrío e invito a caminar.

Nos quitamos los zapatos para sentir la arena, comienzas a correr hacia la orilla del mar, mis días en blanco y negro son deslumbrados por tu arcoíris, corro tras de ti, jugamos en el agua, están nuestras ropas un poco húmedas, pero no resta diversión, seguimos caminado por la orilla y vas recolectando conchas que el mar va descubriendo por ti cuando arrastra la arena. Pareciera que esta consintiéndote., llegamos a un bloque de piedras, hechas para subir a ellas y tener una espectacular vista, estamos en silencio, viendo el mar, lo infinito de este. El sol comienza a descender, el cielo adquiere distintas tonalidades, una combinación entre violeta con tintes rojizos, el mar refleja esos colores, pareciera los uniera a su vez, sin duda uno de los mejores atardeceres.

Escucho tu respiración, estas asombrada, tomas mi mano y me dices "mira, es hermoso", en ese momento solo puedo verte a ti, podrán ponerme los mejores paisajes de todo el universo, y nada se compararía con tu infinita belleza, los colores del ambiente encajan perfecto contigo, subo tu mano a mis labios y le deposito un beso, volteas a verme al instante y con tu mano libre acaricias mi mejilla, acuno mi rostro en tu mano, tu tacto se siente suave, agradable, "Nanoha, eres como un sentimiento mágico, es un milagro haberte conocido, todo el día estoy enamorada de ti, todo mi mundo brilla porque estas tu en el". Veo una lágrima en tus bellos ojos y de pronto solo siento la calidez se tus labios sobre los míos, siento fuegos artificiales por todo mi cuerpo, sueltas el beso y pones tu frente sobre la mía, "te amo Fate-chan" "y yo te amo Nanoha" nos damos otro beso para después abrazarnos mientras terminamos de contemplar la puesta de sol.