Capitulo 5

—Faye— Llamó Lily antes de abrir la puerta. —¿Éstas bien?

— ¿No te cansas de hacerla de mamá?— Cuestionó Faye desde su cama, no era su intención ser tan mala, pero estaba muy sensible en ese momento.

Lily comprendía que estuviese tan afectada, acababan de ver el video de la pequeña Faye.

—Creo que es por que me falta mi hijo — Confesó Lily sentándose a su lado, para poder hablar con Faye en aquel momento debía estar en igualdad de condiciones al menos sentimentalmente.

— ¿Tienes un hijo? — Preguntó Faye incorporándose un poco en la cama.

—Sí, — Se sinceró Lily— Un niño.

—¿Dónde está?— Preguntó.

—No lo sé— Respondió con una tristeza profunda en su voz. — Hace mucho qué no se nada de él, ni siquiera sé si sigue vivo.

Faye no sabía que responder, así que decidió sincerarse también.

— Ver a esa niña inocente, sin vicios, con sueños... no recuerdo mi pasado, pero creo que esa niña no podría estar orgullosa de la Faye que soy.

—Faye, no digas tonterías— Comentó— Eres bella, intrépida y muy valiente, quiza la Faye del video estuviese muy interesada en todas las aventuras que has tenido. La Faye del vídeo y la Faye actual son las mismas, quiza aun sin perder la memoria hubieses sido igual.

Faye sonrió, nunca lo había visto desde ese punto de vista. Su ánimo mejoró repentinamente, se puso de pie de un salto.

—Vayamos a divertirnos un poco— Sugirió— Vayamos al casino y te prometo no hacer cosas malas y devolverme contigo, sólo tú y yo esta noche.

Lily se rió.

— Además,— Agregó Faye rebuscando en su closet — tengo un conjunto muy lindo y que estoy segura te quedara perfecto.

—¡Oh no! Faye— Respondió atemorizada, recordando los conjuntos reveladores de Faye.

—Es perfecto para tí — Seguía Faye — Es bastante recatado para mí gusto y cubre justamente lo que te interesa.

Lily por inercia se tocó el brazo derecho.

—Faye enserio — Comenzó pero fue interrumpida por el grito triunfal de Faye.

—¡Aquí esta!— Dijo sosteniendo una prenda negra. — Toma, mídetelo.

Lily sostuvo la prenda entre sus manos, decidió seguirle el juego a Faye y se desvistió. Faye que buscaba ahora un vestido para ella, miró por un segundo las marcas en Lily.

—¿Por qué no te pusiste la crema que me aplicaste a mí? — Preguntó Faye.

—Si lo hice, si no me hubiese quedado la piel deformada, así sólo quedaron las manchas rojas.

Faye volvió a lo suyo, cada vez se preguntaba aún más cuanto había sufrido Lily antes de dar con la Bebop.

—A ver, dejame ayudarte con el cierre.

—Faye sigue siendo muy descubierto.— Comentó Lily mirándose en el espejo.

El vestido consistía en una blusa de manga larga, pero con un profundo escote que le llegaba casi hasta el ombligo, cruzado por unas cintas negras que era lo único qué impedía que los pechos de Lily se mostraran totalmente.

Además la larga falda tenía una abertura casi de la misma longitud, dejando la pierna izquierda de Lily expuesta cuál larga era.

—Te ves muy guapa— Alabó Faye— Tienes unos pechos muy bonitos.

—Basta Faye— Recriminó sonrojada, nunca se había vestido de aquella manera y no estaba acostumbrada a que la elogiaran sinceramente.

—Eres bastante bonita, es un desperdicio que siempre uses esas ropas tan pesadas— Comentó Faye mientras se ponía su vestido violeta con el dobladillo tan corto que si se inclinaba seguramente se le vería el trasero.

— Eso no lo sé— Respondió Lily— Nunca nadie me había dicho que era bonita.

— ¿Enserio? — Preguntó sorprendida Faye.

— Enserio.

— Entonces no pensemos cosas tristes, hoy te dejare espectacular.

Lily se rio nerviosa.


—Vámonos— Apuró Faye — O no conseguiremos taxi.

—No puedo salir así— Protestó Lily.

—No digas tonterías.— Respondió Faye tirando de su muñeca, Lily no pudo evitar seguirla, tratando de no tropezar con los zapatos de tacón.

Cuando bajaron las escaleras y se dirigían al andén, Jet que salía en ese instante de la cocina llamó su atención.

— ¿Escabullendose otra vez?— Preguntó, pero olvidó la letanía que les iba a decir cuando vió a Lily con ese vestido tan revelador.

—Solo vamos al casino— Respondió Faye— Tranquilo que no me meteré en líos, Lily me cuida.

Pero Jet no le prestaba atención, estaba muy desconcertado al ver a Lily en aquel atuendo, con el cabello recogido y maquillaje en el rostro, aunque sabía que el rubor era natural.

—No nos esperen despiertos— Dijo Faye, arrastrando nuevamente a Lily qué intentaba por cualquier medio cubrirse el escote.

Spike se asomó por la barandilla en ese momento, viendo a Faye y a Lily salir por el pasillo que daba al andén de la Bebop.

—¿Qué pasó?— Preguntó Spike que bajaba en ese momento

—Faye volvió a secuestrar a Lily— Respondió Jet, sin poder borrar la imagen de Lily de su cabeza.

—Solo espero que no se metan en problemas.— Dijo Spike en un suspiro.

Encendió un cigarrillo y le pasó uno a Jet qué se veía muy descolocado.


Eran más las dos de la mañana cuando volvieron, Faye algo pasada de tragos y Lily sirviendole de bastón. Lily intentaba ahogar las risas que provocaban los chistes de una ebria Faye.

Después de todo estaba feliz por haber ganado, diciendo que Lily era su amuleto de la buena suerte.

La llevó hasta su habitación y la ayudó a quitarse el vestido, las medias negras y le puso una camiseta y la dejó durmiendo como un bebé.

Salió de la habitación de Faye con los zapatos de tacón en la mano, se quitó el broche del cabello, que cayó como una cascada de chocolate sobre su espalda, ya lo tenía bastante largo.

Deseaba darse un baño, nunca le había gustado dormir con maquillaje y los residuos que quedaban al acudir a sitios como aquellos. Cerró los ojos mientras se masajeaba el cuello, cargar con Faye no era tarea sencilla.

—¿Se divirtieron?— Preguntó la voz de Jet.

Lily abrió los ojos sobresaltada y vió a Jet de brazos cruzados y frente a ella, su primer instinto fue cubrirse el pecho con el antebrazo.

—Extrañamente sí, no te preocupes, no nos metimos en líos.

Jet la miraba de una forma que Lily no podía explicar, sintió que se le erizaban todos los vellos del cuerpo.

—Te ves hermosa— Le dijo.

Lily bajó un poco la mirada y luego la subió con determinación, no estaba dispuesta a sentirse avergonzada por ese tipo de comentarios nunca más.

—Gracias— Respondió con una leve sonrisa. —Descansa Jet,— Dijo al pasar junto a él.


—¿Resaca?— Preguntó Spike divertido ante la cara de molestia de Faye.

—¿Qué te importa?— Espetó ella de mala gana.

—Déjala en paz— Le advirtió Lily mientras le servía una taza de café cargado a Faye.

— No la defiendas, — Replicó Spike, — Es una mujer que no conoce la palabra moderación.

—Nadie pidió tu opinión— Dijo molesta Faye después de golpear la mesa con ambas manos y ponerse de pie— No eres nadie, Spike, nadie para juzgarme, tu has hecho cosas peores que mis borracheras.

Salió de ahí hecha una furia y salió en la Red Tail quien sabe a dónde.

—Creo que esta vez estoy de acuerdo con ella— Dijo Jet.

—¿Te vas a poner de su parte?— Preguntó Spike incrédulo.

—Tienes que aceptar que ese comentario estaba fuera de lugar— Respondió.

—Spike,— Intervino Lily— Faye esta muy afectada por lo qué vió en el vídeo, necesitaba esa salida y esa borrachera para sentirse mejor, por eso la acompañe.

Spike se quedó en silencio y encendió un cigarrillo.

—No te pido qué seas un pan de canela con ella, pero si qué no la molestes por lo de anoche.

Spike suspiró.

—Esta bien.— Respondió entre dientes.

Lily sonrió y les sirvió el desayuno, comiendo en paz.

Aquel era un día flojo, no había mucho que hacer y tampoco alguna presa que llamara la atención de los chicos.

Lily miraba el mar en el que estaban estacionados, siempre le había gustado ver el mar. Ed estaba junto a ella intentando pescar algo. La brisa marina les golpeó suavemente el rostro.

Marte parecía un sitio muy bueno para vivir, aunque le encantaba sobremanera viajar en la Bebop, de ser posible estaría con aquella tripulación lo que le restaba de vida.

Sonrió ante esa idea, pero la realidad borró su sonrisa poco a poco.

Aún era una fugitiva. A la larga él la descubriría y esa posibilidad la aterrorizaba, por qué sabía que una vez que la pusieran frente a frente con ese hombre, uno de los dos definitivamente moriría.

Arrugó el entrecejo, no estaba dispuesta a ser ella quién perdiera ese encuentro. Se puso de pie y buscó a alguien que la ayudase. Le hubiera gustado pedirle aquel favor a Faye pero aún no había vuelto.

—Jet, ¿Estás muy ocupado?— Preguntó al verlo trabajar en la Hammerhead.

— Sólo le estoy dando mantenimiento,—Respondió limpiándose el aceite de las manos con un trapo — ¿Se te ofrece algo?

—Sí— Respondió ella tratando de que no le temblara la voz — ¿Puedes enseñarme a disparar?

Jet la miró sorprendido.

—¿Por qué quieres aprender a disparar— Preguntó.

— Pensé que estoy algo expuesta al no saber hacerlo y existe la posibilidad de encontrarme en alguna situación peligrosa es mejor saber defenderme. ¿Es algo malo que quiera aprender?

—Para nada, dame veinte minutos.

—Gracias Jet.


Estaban en un descampado lejos de la ciudad, Jet había colocado una caja de madera con varias latas y botellas sobre ella.

Le explicó a Lily como funcionaba el arma y como debía sostenerla para que no le fuera a golpear la fuerza del culatazo.

Lily cerró los ojos antes de dar el primer disparo.

—Si quieres aprender a disparar, debes mantener los ojos abiertos, no debes tener miedo de disparar, sino de darle a alguien que no es tu blanco. — Indicó Jet.

Al tercer disparo Lily logró mantener los ojos abiertos, pero no le habia dado a ningún blanco.

—Imagina qué esa lata es alguien peligroso, alguien a quién tienes que matar por que si no te van a matar a tí.

Lily aspiró profundamente y se imaginó el rostro del hombre que mas daño le había hecho y disparó. La lata salio volando.

— Muy bien— Felicitó Jet— Sigue.

Lily le dió a dos objetivos más antes de que se terminara el cartucho.

Jet siguió instruyendola, haciendo observaciones y dándole consejos.

— Me duele un poco el brazo— Dijo Lily después de un rato.

—Eso es por la inercia del disparo, después te acostumbrarás. Aunque yo espero que tu nunca tengas que usar una.

Lily esbozó una pequeña sonrisa.

—Yo también.

Volvieron a la Bebop, Spike y Faye discutían nuevamente, aunque está vez no podían escuchar el por qué. Pero ambos se detuvieron cuando los vieron acercarse.

—¿Vienen de una cita? — Preguntó Faye con una sonrisa maliciosa.

—Claro qué no— Se apresuró a responder Jet, Lily alzó la ceja y lo miró.

—¿Tan mala es la idea de tener una cita conmigo?— Preguntó.

—No es éso— Intentó resolver Jet— Claro que me gustaria una cita, pero no en este momento, no es que este diciendo que...

—Basta Jet— Cortó Lily con un tono de molestia en su voz. — Le pedí que me enseñara a disparar, eso es todo.

Spike la miró sorprendido y Faye seriamente. No sabía por qué, pero creía que tenía que ver con su pasado.

—Dejemos a estos tontos— Dijo Faye dirigiéndose a Lily— Aún continúo con mi buena racha y acabo de ganar mucho dinero en el casino. Vayamos de compras.

Y Lily se alejó con ella, caminando con porte orgulloso.

—Creo que nunca la había visto molesta.— Comentó Spike.

—Yo tampoco— Dijo Jet. Sintiendo de pronto una molestia en la boca del estómago.


—Estoy resuelta a cambiar tu imágen— Dijo Faye.

—Faye, por favor...— Inició Lily.

—No aceptó no por respuesta— Interrumpió Faye rebuscando en una tienda de ropa.


Lily entró a la nave con su nueva imagen, llevaba unos pantalones negros de tiro alto que le llegaban debajo de la rodilla y una blusa azul cielo que le cubria los brazos, dejando los antebrazos libres y al ser corta, dejaba también unos centímetros del abdomen al descubierto.

Así podia ocultar las marcas de su cuerpo y, en palabras de Faye, lucir más guapa.

Lily sintió todas las miradas sobre ella. Ed corrió hacia ella y se le colgó del cuello. casi se cae con la chica en brazos.

—Dejaron a Ed aquí, Ed quería ir— Se quejó.

—Lo siento Ed— Se disculpó Lily.—Pero si te traje algo.

—Gracias— Exclamó Ed sin ver siquiera que era, restregando su cara en los pechos de Lily— Lily huele muy rico.

Lily se rió ante eso y la hizo volver al piso, le dio una bolsa y la chica se fue para poder ver el contenido.

Tanto Jet como Spike estaban sonrojados por ese espectáculo. Lily fingió indiferencia y se alejó de ahí.

Jet sintió de pronto que estaba en gran riesgo de sentir algo por esa mujer. Si es que no lo sentía ya.