Corazón de hielo... Sin duda alguna Félix tenía uno así. Esas tres palabras iban a la perfección con él. Y Bridgette lo sabía. ¿Para qué negarlo? Ese chico era más frío que un iceberg. Pero, sin embargo, ella sabía que eso se debía a la repentina desaparición de su madre.

¿Amor? Él no creía que existía esa cosa. Siempre creyó que ese sentimiento era un claro error. ¿Para qué enamorarse si no sabes si durará para siempre? Cabe destacar que él veía el amor como algo completamente innecesario, creía que no era razonable, además de que pensaba que era masoquista. O al menos hasta que ella llegó a su vida.

Y es que al llegar Ladybug a su vida empezó a ver el mundo de manera diferente. Si bien al principio solo quería un beso de la heroína para quitarse la maldición de la mala suerte que traía consigo el miraculous del gato negro, se enamoró de ella con el paso del tiempo.

Al contrario de él, ella sí creía en el amor, creía con todas sus fuerzas que algún día él correspondería sus sentimientos. Quería creer en ello, aunque con cada rechazo, su corazón se rompía y ella hacía lo posible por reconstruirlo, y cada día creía menos en esa posibilidad.

Y ahí se encontraba ella en su forma heróica, saltando de tejado en tejado, mientras recordaba la noche en la que todo había cambiado.

Flashback:

Estaba patrullando sola ya que el pulgoso, como ella le decía, no llegaba más. Se detuvo en un balcón sin mirar a quién le pertenecía ya que iba demasiado distraída. Estuvo unos minutos ahí sin darse cuenta de que un jóven rubio la observaba extrañado. «¿Qué es lo que está haciendo aquí?» pensó con el ceño fruncido.

- ¿Ladybug? ¿Qué haces aquí? - dijo sintiendo curiosidad del porque la heroína podría estar en su balcón.

- Oh, discúlpame Félix, ya me iba.

- No es necesario que te vayas. - dijo con su típico tono frío de voz.

Fin del flashback.

Y así las visitas de la heroína comenzaron a hacerse frecuentes, tanto que ambos pudieron conocer otro lado del contrario.

Félix conoció un lado dulce de ella que por más que quisiera negarlo, le recordaba demasiado a su acosadora personal, cosa que Plagg aprovechaba para burlarse cada que se presentaba la oportunidad. Además de un lado bastante cursi a su parecer.

Por otro lado, ella se dió cuenta de que Félix se mostraba menos frío con ella, tanto que hasta la aguantaba en su forma civil, cosa que no solía hacer antes, además ya no actuaba de manera fría con ella. También actuaba de una manera demasiado parecida a la de Chat Noir, lo cual le hacía sospechar.

Confirmó sus sospechas cuando un día, él le dijo mi lady, lo cual no pasó desapercibido para la heroína. Para su suerte el muchacho no se dió cuenta de cómo la llamó. Decidió divertirse un poco a costa del muchacho.

«Esta noche me voy a divertir mucho» pensó, sonriendo perversamente, y es que aunque la mayoría del tiempo era tierna y dulce, no era un angelito. También tenía su lado oscuro, el cual sacaba a relucir con sus más allegados solamente, si es que alguien dudaba de eso se lo podría preguntar a Allegra, a Claude o a su hermana menor por cinco años, Marinette. Ellos tres sabían muy bien que podía ser bastante peligrosa cuando se lo proponía.

Como aquella vez en la que Claude comió el postre de chocolate de Bridgette y ella no dudó en darle una pequeña lección de que sus postres no se tocan, siendo el resultado uno de sus pósters de BTS roto. Él obviamente como hombre que era se lo tomó bien (lloró como por 5 horas hasta que Allegra lo calmó con un buen golpe, además de amenazarlo diciéndole que rompería otro si no se calmaba).

Flashback:

Claude se encontraba arrodillado en el piso, sosteniendo lo que quedaba de su muy amado póster, mientras que lloraba a mares.

- ¡No! - dijo alargando la o - Jeon Jung-kook,V, Park Ji-min, Suga, Jin, RM, J-Hope, mis chicos.

Allegra decidió darle un golpe, y decirle que ya no llore de una manera para nada sutil.

- Ok Claude, me harté, no seas un llorón por una vez en tu vida, ya llevas llorando aproximadamente una hora, tienes que superarlo, soy tu mejor amiga y te acepto con todo y tus defectos, pero esta situación me hartó al igual que tu drama.

Luego de un buen rato el castaño se calmó poco a poco bajo la mirada divertida de Bridgette.

Definitivamente esa chica era el mismísimo diablo vestido de angelito, aunque, por más que el diablo tenía maldad, Bridgette tenía una crueldad que nadie alcanzaría, ni siquiera con años de práctica.

Fin del flashback.

Teniendo dieciocho años, era un poco infantil para su edad, pero no se la debía subestimar, ya que cuando la situación lo ameritaba podía ser muy madura.

Cuando la jóven llegó, lo vió en el balcón como ya le era costumbre, esperándola. Aterrizó ágilmente al costado del chico. Félix dió un salto del susto provocando una risa por parte de la azabache.

- Por amor a todos los santos, casi me provocas un paro cardíaco - habló el rubio agarrándose el pecho dramáticamente, otro rasgo de él que había descubierto era su dramatismo, y siendo sincera le daba muchísima gracia. Y es que el rubio era una drama queen con todas las letras.

- Sí, claro que sí - respondió divertida la chica.

- ¿Te hace gracia mi sufrimiento? - preguntó notando la diversión en el tono de voz de Ladybug.

- Está noche va a ser especial - dijo cambiando el tema, ya que sabía que cuando Félix se ponía en plan drama, nada lo detenía, bueno, nada que no sea él mismo.

- ¿De qué hablas? - preguntó bastante confundido.

- Decidí que hoy vas a descubrir mi identidad.

Ocho palabras... Ocho palabras bastaron para que al chico se le acelerara el corazón.

- ¿Q - qué? - logró articular a duras penas.

- Lo que oíste. - dijo divertida por la actitud del jóven - Aunque me sorprendería que siendo un gato no me escucharas ya que me han dicho que ustedes tienen un oído muy desarrollado.

El chico se sorprendió notablemente. Salió de su estado de shock y tomando valor de quién sabe dónde, soltó lo que quería decir.

- ¿Cómo lo sabes?

- Eso ahora no importa, hay que empezar con el juego.

- ¿Un juego? - Félix levantó una ceja y colocó su mejor sonrisa burlona.

- Sí, así es como descubrirás mi identidad.

- Bien, te escucho. - se cruzó de brazos.

- Yo te diré algunas cosas sobre mí, al principio difíciles, a medida que vaya avanzando nuestro juego, iré facilitando las cosas.

- Me parece bien, pero... - en su rostro apareció una expresión que mostraba su curiosidad - ¿Qué pasa si no adivino?

- Si no adivinas, te diré quién soy. - hizo una pausa - Y si fallas, te aseguro que encontraré tu punto débil y lo utilizaré a mi favor.

El pobre chico sudó frío y asintió con miedo. Estuvieron un rato largo en ese balcón, ella dándole pistas y él asintiendo como única respuesta, dando a entender que no se daba cuenta de quién podría ser la chica debajo de la máscara.

- Voy a tu misma clase. - habló Ladybug, agotada de darle tantas pistas.

- Ajá

- Mi aspecto no cambia en nada cuando soy civil, o bueno, más allá del traje y la máscara.

Félix la escaneó con la mirada, empezando por su cabello, luego fue su nariz, sus labios, sus orejas. Le pareció inútil, o al menos fue así hasta que su mirada llegó a sus ojos. Aquel extraño color entre celeste y gris que tenían los de él, chocó con el azul brillante característico de los ojos de ella. Cuando se fijó en ellos, los observó con detenimiento, solo entonces, se dió cuenta de quién era.

El rubio no sabía si reír o llorar por lo irónico de la situación. Estuvo rechazando a la chica que amaba sin darse cuenta.

- Bridgette...

La jóven sonrió por toda respuesta, aparentemente complacida. Se destransformó justo frente a sus ojos.

- Eras tú. - habló mientras caminaba hacia ella, quedando muy cerca.

- Sí. ¿Eso es bueno? - mostró una sonrisa tímida, sentía que su valentía la había abandonado a su suerte.

- No. - negó fríamente, viendo cómo la muchacha bajaba la cabeza. Segundos más tarde, tomó su mentón, levantando su rostro, y sonrió radiante - Es perfecto. - dicho esto la besó.

Y por ese instante, y mucho tiempo más, todo fue perfecto, teniéndose el uno al otro, por muy cliché que se escuche.

Él podría tener un corazón de hielo, pero la amaba más que a nada en el mundo, y cualquiera que lo negara, no sabía lo que decía.

Vengo trabajando con este one shot desde hace un tiempo, espero que sea de su agrado.