Ava se sintió nerviosa entrando al club, porque ella no sabía bailar funk, pero hacerlo acompañada de Sara la hizo relajarse. La confianza de su novia era contagiosa. Eso era algo que siempre había admirado de Sara, su confianza y valentía para enfrentarse a las cosas, aún hasta las que no sabía cómo hacerlas.

Pidieron patines en el mostrador, se los colocaron y luego salieron a la pista de baile. Lo primero que hizo Ava fue observar el lugar. La pista de baile era hermosa, las paredes estaban llenas de ventanales que dejaban pasar la luz del atardecer, haciendo que el ambiente luzca completamente hermoso naturalmente. Luego se dio cuenta de que la mayoría de las personas que estaban en pareja era con personas de su mismo género. Eso la llevó a observar el espacio con mayor detalle, y finalmente pudo notar que en el techo había pintadas todas las banderas lgbtqianb+.

— Relájate. — Le dijo Sara, después de unos minutos de estar intentando probar algunos pasos.

— Eso intento. — Se defendió ella.

— Cerrá los ojos. — Le indicó Sara, agarrándola de las manos.

— ¿Qué? — Preguntó ella, sorprendida ante el pedido de la otra.

— ¿Confías en mí? — Retrucó Sara.

— Si. — Afirmó ella, sin siquiera dudarlo.

— Entonces cerrá los ojos. — Volvió a indicarle Sara.

Ava hizo lo que Sara le pidió y cerró los ojos.

— Solo, déjate llevar por la música. — Le dijo Sara al oído.

La música era hermosa. Ava había visto la banda que estaba tocando antes de cerrar los ojos, eran un grupo de chicas negras que tenían mucho estilo y llevaban la bandera trans en sus remeras. El funk sonaba divertido para sus oídos, por más que no fuera una fanática del estilo.

Sara agarró sus manos y la guió por el espacio. Ava continuó con sus ojos cerrados, dejándose llevar por la sensación de Sara y la música. Finalmente logró relajarse, y se conectó completamente con la música. Empezó a sentirla en cada parte de su ser y expresó eso libremente con sus movimientos.

— ¿Viste? — Le dijo Sara con una gran sonrisa, cuando ella abrió los ojos. — Sabía que podías hacerlo. — Agregó.

— Si. — Asintió ella. — Esto es fantástico. — Agregó felizmente.

Ava agarró a Sara y comenzó a bailar, siendo ahora ella la que tenía la iniciativa de guiar a la otra. Y así se mantuvieron un largo rato, bailando y divirtiéndose, hasta que el sol se escondió tras el horizonte.

Cuando se hizo de noche, la música terminó, dando por cerrado las horas de baile. Pero la cita no terminó allí. Sara la guió a la terraza del lugar y pidieron una picada.

Luego de cenar emprendieron camino de regreso al centro de Starling, no queriendo que se haga más tarde para tomar el tren.

— Quisiera que este día no terminara nunca. — Comentó ella, su cabeza descansando en el hombro de Sara.

— Yo también. — Coincidió Sara. — Pero, estoy segura de que vamos a tener muchos más días maravillosos como este por delante. — Dijo con convicción.

— ¿Si? — Preguntó ella, algo desafiante.

— Si. — Afirmó Sara.

— Me encanta tu confianza. — Apreció ella.

Ava la besó en ese momento, porque quería y podía hacerlo. Allí, en el tren. No le importó quien las viera. Ellas eran novias y tenían derecho a besarse si querían hacerlo.

— ¿Cómo te fue en tu cita? — Preguntó Amy, quien la había estado esperando en su habitación.

— Perfecto. — Respondió ella sonriendo felizmente y se dejó caer en su cama al lado de su hermana. — ¿Qué haces en mi habitación? — Preguntó, notando ese detalle.

— Te estaba esperando. — Contestó Amy, como si fuera obvio. — Se estrenó la nueva temporada de "Motherland: Fort Salem". — Informó, al notar que la otra seguía esperando más explicaciones.

— ¿Querés que veamos el primer capítulo antes de dormir? — Propuso ella, adivinando lo que la otra iba a pedirle.

— Si. — Festejó Amy la propuesta.

Miraron el primer capítulo de la serie y luego se fueron a dormir.

La semana del colegio empezó siendo intensa, con varios exámenes. Pero a medida que pasaron los días, todo se fue volviendo más liviano.

— ¿Qué estás haciendo? — Le preguntó Gary, asustándola un poco porque ella había estado muy concentrada en la computadora de la biblioteca.

— Buscando opciones para planear una cita con Sara. — Respondió ella, sin quitar su vista de la pantalla.

— ¿Querés ser vos quien la sorprende a ella esta vez? — Pidió saber él, percibiendo perfectamente sus intenciones.

— Si, lo del club de funk estuvo increíble. — Asintió ella con una sonrisa, ya le había contado todo a sus amigos sobre la cita.

— No todo necesita ser sorprendente, ¿sabes? — Dijo él pensativamente. — Compartir los momentos simples también es lindo. — Agregó.

— Lo sé, pero eso lo hacemos todo el tiempo. — Dijo ella, pensando en todos los momentos que compartían en el colegio y en las prácticas de baile.

— ¿Sabías que a Sara le gustan los cómics de "the old guard"? — Preguntó él.

— Si. — Afirmó ella.

— Bueno, este viernes se estrena la película. — Informó él. — Seguro que si la invitas a verla, Sara va a estar muy feliz. — Expresó su opinión.

— Gracias, sos un genio. — Dijo ella entusiasmada y le dio un beso en la mejilla.

El viernes Ava quería comprar las entradas para la película, para ya tenerlas reservadas. Al querer hacerlo se dio cuenta que no estaba segura de los horarios de Sara, ella siempre cambiaba sus horarios de trabajo porque con sus compañeras se acomodaban los turnos según como más le convenía a cada una.

Agarró su celular, abrió el whatsapp y le escribió a Sara.

.

Ava:

Algo para hacer mañana a la noche?

.

Sara:

Trabajar el turno de la noche en Danver's Dinner (?

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Ava:

Una cita conmigo

Reservate

.

Sara:

De acuerdo

Puedo saber de que se trata la cita?

.

Ava:

No, es sorpresa

A qué hora termina tu turno de trabajo?

.

Sara:

A las 00hs

Pero si tenemos cita puedo hacer el turno de la tarde

Saldría a las 20hs

.

Ava:

Genial

Te paso a buscar a las 20 entonces

.

Ava sacó dos entradas para el horario de las 21 horas, así tenían tiempo de caminar tranquilas hasta el cine y de comprar algo para comer. Sara le relató un par de anécdotas del turno de trabajo que acababa de hacer, y ella apreció lo hermosa que era hablando de su rutina. Le encantaba cuando relataba historias de esa manera, cuando se podía sentir que tenía el humor y buen ánimo para hacerlo.

El sábado pasó a buscar a Sara por Danver's Dinners. Caminaron juntas, tomadas de la mano, disfrutando la simpleza de poder hacer eso.

— ¿Me vas a decir a dónde vamos? — Preguntó Sara, en un momento que detuvieron su caminata.

— Allí. — Respondió ella, señalando el cine que estaba en la cuadra de enfrente.

— Genial. — Aprobó Sara el plan, ya que le encantaba el cine. — ¿Qué vamos a ver? — Pidió saber con curiosidad.

Ava sacó las entradas de su cartera y se las dio a Sara. Vió a Sara leer las entradas y la sorpresa que se llevó al encontrar el nombre de una de sus cómics favoritos. Evidentemente había logrado sorprenderla.

— ¿Hicieron una película? — Preguntó Sara, totalmente asombrada.

— Si. — Confirmó ella.

— ¿Y me trajiste a verla? — Continuó preguntando Sara, todavía sumergida en su estado de asombro.

— Por supuesto, sabía que iba a gustarte ver la película porque te encantan los cómics. — Explicó ella sus intenciones.

— Te amo. — Dijo Sara, como si fuera lo más simple del mundo.

Sara le dedicó una gran sonrisa, y antes de que ella pudiera responderle, le dio un beso. Al sentir los labios de la otra sobre los de ella, se dejó llevar por lo que sentía y correspondió el beso. Besar a Sara se estaba convirtiendo en uno de sus pasatiempos favoritos.

Cuando necesitaron tomar aire para respirar separaron sus labios, pero mantuvieron sus frentes y narices juntas. Ava pensó por un instante en lo que Sara acaba de confesarle. ¿En verdad la amaría? ¿O había sido simplemente un medio de expresar la alegría del momento?

— Sara. — La llamó ella por su nombre para captar su atención.

Sara la miró a los ojos y ella pudo ver exactamente el momento en el que se dio cuenta de lo que había ocurrido. ¿Qué pasaría ahora con semejante confesión? Su estómago dio vueltas ante los nervios que sentía.

— Ava yo… Yo no me voy a retractar en lo que dije. — Dijo Sara, sonrojándose un poco. — Me habría gustado hacerlo en un mejor momento, de alguna manera especial. Pero ahora que ya lo dije, ya está. Es la verdad, te amo. — Expresó con sinceridad sus sentimientos.

Ava se sintió completamente feliz. Eso era lo que siempre había querido, alguien que correspondiera sus sentimientos. Ella sabía que si Sara no lo habría dicho así de repentinamente, les habría costado más tiempo poder confesarlo. Pero ahora que el sentimiento ya estaba suelto, no se podía negar ni evitar. Ella también amaba a Sara.

— Y yo te amo a vos Sara. — Dijo ella, a modo de confesión.

Y así, volvieron a unir sus labios en un beso cargado de sentimientos. Se besaron expresando todo lo que sentían.

Una vez que se sintieron satisfechas, cruzaron la calle y entraron al cine. Compraron pochoclos y luego entraron a la sala de la película.

Ava no había leído los cómics, pero la película le resultó muy buena. Viéndola pudo notar porque a Sara le gustaba tanto. Era de acción, las protagonistas eran dos mujeres fuertes, y había diversidad en los personajes. Le gustó ver las reacciones de Sara ante algunas escenas. Durante toda la película estuvieron tuvieron una de sus manos unidas, y eso se sintió especial.

— ¿Personaje favorito? — Le preguntó Sara, mientras salían del cine.

— Andy o Nile, no puedo decidirme. — Respondió ella.

— Tenés buen gusto. — Dijo Sara con una sonrisa, contenta de que compartieran la opinión.

— ¿Quynh es lesbiana, no? ¿Ella y Andy eran pareja antes de que la encerraran y tiraran al océano? — Pidió saber ella, necesitando más información sobre la historia.

— Todo el fandom coincidimos en que ella es lesbiana, aunque no está cofirmado desde el canon. — Informó Sara. — ¿Querés que te cuente sobre ella y Andy, o preferís que te preste los cómics? — Le dio a elegir.

— Contame por favor. — Pidió ella, haciendo reír a Sara con su reacción.

— Bueno. — Aceptó Sara, cuando se recuperó de su risa. — No es del todo clara la relación en los cómics, además el personaje de los cómics es diferente, es japonesa y se llama Noriko. Noriko es la primera inmortal que Andy encontró y pasaron miles de años ellas dos juntas. El problema es que Noriko no aparece mucho en los cómics. En el primer tomo nos dan a entender que eran grandes amigas, pero en el segundo se dan un beso. — Explicó lo mejor que pudo.

— Quiero que estén juntas. — Expresó ella.

— Yo también. — Coincidió Sara.

— ¿Crees que habrá sequel? — Preguntó ella.

— Eso espero, lo necesito. — Respondió Sara.

Fueron a cenar y luego Ava acompañó a Sara hasta lo de Maze. Se despidieron con un largo beso de buenas noches.

— Somos tú y yo. — Dijo ella, haciendo referencia a la frase de la película.

— Hasta el final. — Dijo Sara con una gran sonrisa.

Si, ellas juntas hasta el final. A Ava le gustaba como sonaba esa.