Capítulo uno: La mansión de la bruja – El lugar donde crecí

(Parte uno)

–Narración de Elizabeth Von Claude (Eri)

—Deje escapar un pesado suspiro mientras veía como la ciudad era bañada por las luces de la ciudad. Es la primera vez que podía disfrutar de esto sin sentirme ¿Cómo decirlo? Incómoda por mi condición. Supongo que quieres que te cuente sobre –mi condición– ¿cierto? Espero que estés anotando todo jovencita y que tengas estomago para esto ya que, mi vida desde que tengo uso de la razón no fue…digamos, un jardín de rosas ¿estás lista pequeña periodista? —Preguntó a la pequeña mujer de cabellos naranjos que se encontraba sentada en una mesa apenas iluminada por una lámpara.

—Por supuesto. Quiero saber quién es o quien fue mejor dicho… Usted señorita —le escuché responder con energía misma que me hizo recordar a cierta persona que había conocido hace tanto tiempo ya.

—De acuerdo entonces comenzaré desde el principio….

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Inglaterra hace varios años

-cómo decir que mi infancia fue feliz…si yo nunca pude serlo con los padres que me habían tocado. Una madre que nunca se había ocupado de mí, teniendo un esposo que se dedicaba al vicio del alcohol, siempre metida en una pocilga llena de suciedad y miedo. Digo miedo por el simple hecho de que mis padres… ¡Ha! Como llamar padres a esas bestias que solo me usaron para su bien… como sea. Era un día normal para mí salir en la mañana y mendigar con los otros niños que al igual que yo, tenían una vida peor que la mía, aún así pude hacer migas con ellos. Quiero decir pude hacer amigos con los cuales reír para de ese modo mitigar el dolor que tenía en mi corazón como también el dolor que aquejaba mi cuerpo debido a los maltratos recibidos de mis padres. De todas las personas que conocí cuando vivía en ese lugar, en ese maldito sitio olvidado por la mano de dios, una persona me había llamado la atención su cabellos color morado y esos ojos de color verde como dos esmeraldas brillantes hicieron que poco a poco un sentimiento que nunca pensé que podría llegar a tener llenará lo que tenía dentro de mí ser. Un sentimiento de calidez había llenado el pequeño hueco que tenía en mi pecho mismo donde antes se encontraba mi corazón. El nombre de esta chica era Nozomi. Un nombre extraño para una ciudadana de este infierno terrestre. Siempre que preguntaba por sus padres ella siempre esquiva la pregunta sonriendo. ¡Oh! Esas sonrisas que me dedicaba hacían que el simple hecho de estar jugando o rosar su mano con la mía cada que teníamos que correr por estar…. —Hice una pausa antes de continuar con mi narración—, consiguiendo el sustento de cada día provocaban en mí una sensación de calor que hasta el día de hoy no puedo encontrar en ninguna otra mujer…. Después de todo ¿qué podría saber una vagabunda como yo? ¿Qué podría imaginar que el peligro se esconde de las caras más bellas y las mejores intenciones? En fin aquel día supongo fue el último día que nos vimos y, lo que comenzó como mi nueva vida había comenzado, pasaron las horas Nozomi y yo continuamos jugando como siempre hasta que se tuvo que ir a su casa diciendo que su madre podría regañarla por llegar tarde. Aunque algo en su mirar me mantuvo con la duda.

Siendo todavía una infante que pensaba que todo el mundo tenía algo bueno. Que nadie puede ser una mala persona. Que en esta tierra siempre hay algo de esperanza dejó pasar el malestar que aquejaba a mi amiga dejando que se fuera para nunca volver a verla.

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-Pasados unos cuantos minutos en los que iba a mí casa. Camine por las calles donde las luces de las pocas como pobres lámparas iluminaban mi andar. A estas horas de la noche los monstruos como le decía mi madre a aquellos que era más pobres que nosotros salían a buscar su presa. Vaya que tenía razón..., pues yo fui o mejor dicho casi fui víctima de una de esas abominaciones que solo salen en las noches de luna.

Aun así, de entre toda esa oscuridad pude encontrar un pequeño tan solo un pequeño poco de esperanza misma que había creído perdida cuando esa mujer llegó a mi rescate, esos ojos llenos de maldad. Esa sonrisa digna de una mujer de la clase alta al igual que su figura bañada por la luz de la luna de aquella noche quizás…. Y solo quizás fue la causa por la que no tuve miedo alguno de ella..., quien hasta estos momentos oscuros se convirtió en mi salvadora, la única persona que a su modo me hizo ver que las bestias más peligrosas se esconden tras las máscaras más hermosas y dicen las palabras más bellas llevándonos hasta el borde de la locura sino podemos mantenernos atados a nuestra humanidad. Pero en cambio si nos dejamos llevar como las hojas en un río podemos ver los horrores que se esconden detrás de las máscaras mismas que todos poseemos y, que nunca dejamos, escondiendo nuestros verdaderos sentimientos. Nuestras verdaderas intenciones o en simples palabras usando esas máscaras nos escondemos a nosotros mismos pensando que no podremos ser más de lo que aparentamos….

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Regresando a la actualidad

En un pequeño departamento apenas iluminado por la luz de la ciudad y un apenas visible foco la figura de una mujer de pelo rubio y mirada triste se detiene enjugando una lágrima pérdida que escapó por sus ojos ante la mirada sorprendida de aquella periodista que preguntó con voz vacilante…

—Disculpe mi ignorancia, señorita Elizabeth –puedes llamarme Eri. Ese nombre no lo he usado desde hace mucho tiempo —interrumpí los dichos de la joven que se sonrojo mostrando una tierna sonrisa para luego decirme...

—De acuerdo. Señorita Eri pensé que los…bueno…las personas con su –condición– no podían llorar

—Reí ante la pregunta ingenua de mi acompañante. –Claro que podemos llorar, aunque solo unas pocas veces, esta debe ser la segunda vez que deje que mis sentimientos…que el recuerdo de quien fue mi madre y un viejo amor hicieran que mis ojos se nublaran por el agua que cae de ellos

— ¿Cuándo dice un viejo amor a quién se refiere exactamente? —Preguntó de nueva mi linda acompañante.

—Pues me refiero a la persona de la que me había enamorado y por supuesto también me refiero a la mujer que me había salvado del infierno. A pesar de su actitud fría así como sus ojos muertos pude sentir por más que pienses en mis palabras como tonterías o simples falacias. Esa mujer era la persona más cálida que había conocido. Por ello mismo llevo conmigo una cadena que me fue regalada por mi madre cuando cumplí los quince años de edad —respondí sonriendo al tiempo que sacaba de entre mis ropas una pequeña cadena de oro la cual al final de la misma tenía una pequeña cruz.

—Es una joya muy linda la que tiene pero… – ¿Qué tener esas cosas no les hacía mal? Quiero decir, según las cosas que he leído, las personas que tienen su así llamada condición no pueden tener cosas como las que usa señorita —preguntó nuevamente la periodista.

—Ay pequeña ingenua. No creas todo lo que lees o ves. Nosotros si podemos usarlas, podemos hacer lo que hacen las personas normales, lo que nos diferencia de ustedes es que no podemos envejecer. O lo hacemos pero a un ritmo más lento que ustedes

— ¡Eso es increíble! —Exclama alegre la jovencita tirando su silla tras ponerse de pie.

— ¡Crees que verme así es algo por lo que cual tengas que celebrar! —Le grité sin darme cuenta que también había subido la voz.

—Lo siento…No quise decir eso… Por favor, continué con su historia —me dijo casi en voz baja. Mientras sus ojos evitaban los míos.

—Disculpa no debí haberme molestado contigo. Te pido disculpas y continuaré con mi historia si quieres además las preguntas podrás hacerlas al final —le respondí con una sonrisa que apenas podía verse. Volví a mirar por la ventana como recordando lo que sucedió esa misma noche y continué con mi relato….

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Con ustedes mis queridos lectores otra de las tantas fanfiction que tenía, mejor dicho, que quería escribir. Pues bien si alguien se dio cuenta. Esta historia sería mi propia versión de la película "Entrevista con un vampiro" por lo que será narrada por la rusa que en esta ocasión interpreta al alma atormentada de haberse convertido en una criatura de la noche misma que es entrevistada por una curiosa periodista…, aunque el final si será distinto a la película.

Quizás si tengo tiempo o la inspiración escriba el segundo capítulo de esta historia así como el nuevo capítulo de "Confrontación" que supongo y quiero suponer les ha gustado. Del mismo modo haré lo posible para continuar con las otras fics que tengo publicadas y que no han sido actualizadas por mí. Por eso me disculpo lo siento. Soy una pequeña irresponsable cuando dice que actualizará una pero termina escribiendo otra y bueh… sin más les dejo con esta nueva y recargada versión de la que algunos habrán leído. Espero que les guste y puedan apoyarla al igual que a las otras que están en la página. Ahora si nos vemos que tengan un lindo día, besitos y muchas cosas lindas. ¡Bye Bye!