Stand By Ready

Aunque bien sabía que no debía Vivio se adelantó a su novia Einhart y a sus amigas Rio y Corona empezando a correr por los pasillos del hospital. En su camino hacia la habitación en la que estaba su madre se cruzó con Shamal a la que le levantó el delantal por lo rápido que iba.

– ¡Kyah...! ¡Ey, ya te dije que no debes correr acá dentro!

Pero la adolescente le hizo caso omiso y entró en la habitación en la que se recuperaba Nanoha.

– ¡Hola mamá Nanoha!

– ¡Ah, hola Vivio! ¿Qué pasa que estás tan animada?

– Ah, escucha, mamá...

– ¡Escúchame vos a mí...!

La que casi gritó fue Shamal que volvió a sermonear a Vivio diciéndole que no volviera a correr en el interior del hospital.

– ¡La próxima vez que lo hagas me voy a enojar en serio!

Shamal se retiró de la habitación con esas palabras. Pero Vivio y Nanoha se sonrieron por un momento hasta que la pelirroja volvió entablar la conversación:

– ¿Qué me cuentas hoy, Vivio? Siempre estás muy animada pero...

Nanoha se sentó sobre la cama pero manteniendo las piernas estiradas en paralelo debajo de la sábana.

– ¡Ah, mira, quiero que veas algo en especial! ¡Es el examen de maga aérea que aprobé con muy buena calificación!

Justo cuando la rubia anunciaba sus buenas notas y le mostraba el examen en sí Einhart, Rio y Corona pidieron permiso para entrar y enseguida entraron al recibir un "Adelante" de parte de Nanoha.

– ¡Pero qué bueno! ¿O sea que ya volaste mucho?

Le preguntaba Nanoha a su hija.

– ¡Sí! ¡Aprendí a volar muy bien! ¡Y Einhart-San sacó hasta una nota superior a la mía, ¿verdad!?

– Bueno, sí... pero sólo porque aprendí mucho peleando con vos, Vivio-San.

Einhart se sonrojó un poco pero manteniendo su semblante serio. Y sin que Vivio lo llegara a advertirlo su madre la abrazó cuando la rubiecita se acercó a ella.

– Ay mamá, ¿me vas a dar un premio? Je je...

Nanoha sonrió ligeramente y le respondió lo siguiente:

– Sí, Vivio, tómalo como un premio por haber aprobado el examen de maga aérea.

Entonces Nanoha sacó del cajón de la mesa de luz una cajita y se la ofreció a Vivio la cual la agarró contenta.

– Ey, ¿me dejas abrirlo ahora mismo?

– Claro.

Pero la sorpresa de Vivio, su novia y sus amigas fue mayúscula cuando la primera abrió la cajita que contenía a Raising Heart.

– ¿Eh...? ¿Pero qué...? ¿¡Me estás regalando a Raising-Heart...!?

– Sí, así es.

Le respondió con simpleza Nanoha.

– ¿¡Pero por qué...!? ¿¡No es RH el objeto más preciado que posees?

– Vivio... ya lo comprendes al igual que tus amigas, ¿no es así? A causa de mi link-core gravemente dañado tengo terminantemente prohibido volar como maga y nunca más podré volver a hacerlo... Simplemente el incidente en aquella misión terminó con toda posibilidad de que siga activa como maga en la STAB... Jamás volveré a volar por los cielos como tanto me gusta... ¿Pero sabes qué? Pese a todo decidí seguir adelante por Fate y por vos Vivio. Además mi legado también permanecerá vivo en todos aquellos reclutas que asistí a entrenar: sobre todo en Subaru, Teana, Erio y Kyario. Me noto orgullosa de lo lejos que ellos y vos están llegando. Por eso te pido que aceptes mi "corazón". Acepta a mi querido "RH".

– Mamá...

Vivio tenía un principio de lagrimeo y Einhart, Rio y Corona se excusaron dejándole espacio para un tiempo de calidad a solas madre-hija a Vivo y a Nanoha. Cuando el trío de amigas salió de la habitación Nanoha dijo lo siguiente:

– Vamos Vivio, te queda raro ser una llorona.

– Es que aunque me pidas que lo acepte no sé si quiero aceptarlo...

Vivio se limpiaba las lágrimas con los puños.

– Seguiremos siendo felices porque seguiremos estando unidas por nuestros lazos familiares.

Sentenció Nanoha y Vivio abrazó a su madre rompiendo en llanto. Vivio se notaba aún más orgullosa que su propia madre de que esta última se hubiera vuelto una de las magas más habilidosas de todos los tiempos de la STAB... Pero al rato Vivio se iba calmando y su madre mientras tanto le acariciaba la melena rubia.

– Mamá, gracias por confiar en mí.

– Te quiero Vivio y ante todo recuerda eso.

En la azotea del hospital...

– ¿Qué quieres hacer ahora, Vivio-San?

Le preguntó Einhart. Y Vivio fue mirando a cada una de las otras tres jóvenes.

– Deseo continuar con el legado de mi madre que aunque ella haya volado por pocos años se volvió muy pero muy fuerte.

Rio entonces se apartó un poco con Corona tomada del brazo y le preguntó en voz baja:

– ¿Y dónde está Fate-San?

– ¿La otra madre de Vivio? Está en medio de una misión de la Agencial del Espacio-Tiempo. Ya se sabe que las misiones que encomienda la STAB a los magos suelen ser peligrosas pero por lo menos son muy bien pagadas.

– Entiendo, pero cuánto quisiera que Nanoha-San pudiera volver a usar su dispositivo mágico...

Cuando terminaron su charla Rio y Corona sonrieron ligeramente al ver que Vivio y Einhart se abrazaban al momento en que se besaban y que luego ambas activaron a sus sendos dispositivos e invitaron a sus amigas a volar con ellas.

– Raising-Heart, volemos por lo cielos como le gustaba a mi mamá Nanoha.

– Yes, my master.

– ¿Vamos, chicas? ¡A volar…!

FIN