Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.

NOTAS

EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)

DK = Death Knight

SD = Shadow Demon

SE = Supresor emocional de no muerto.

Hola a todos, finalmente pude terminar este capitulo, espero sea de su agrado, me tomo algo de esfuerzo tener tiempo para escribir he estado bastante ocupado, ademas estube batallando para que este capitulo quedara como yo queria, espero que lo disfruten, ahora si, ¡a la historia!


Capitulo 20

La Tropa de Zero

En una bella mañana, en el patio Verasti de la academia de magia de Tristain en Halkeginia, 43 jóvenes, entre los cuales se encontraban nobles aun algo dormidos y plebeyos con mucho entusiasmo, todos se encontraban reunidos ya que una oportunidad única se había presentado y por increíble que pareciera se había abierto para todos por igual para hombres y mujeres por igual sin importar su título o rango.

Durante el último mes más de 300 individuos habían sido probados de muchas maneras, con retos de lógica, destreza, inteligencia, fuerza, percepción y magia; de todos estos los actuales jóvenes presentes habían sido los que pasaron las diversas pruebas.

Por lo que pese a levantarse antes que el sol, el estar presentes al despuntar los primeros rayos de luz no fue imposible, después de todo, todos ellos compondrían parte de una orden única de caballeros como nunca antes se había visto, la orden de Ondine.

Uugh, yo esperaba que con las pruebas el número final se redujera a no más de un escuadrón, pero al final me quede con un pelotón completo *Shigh* por lo menos los cuarteles tienen suficiente espacio para todos, diseñe un plan de entrenamiento conforme a viejos tomos en la tumba que datan del periodo anterior a la tercera guerra, espero que sea suficiente. -pensó para sí mismo Ainz mientras miraba la desalineada formación frente a el-

*Twit twit* '¡Ya es hora Momonga-onichan!'

Su reloj con la voz se su amiga y compañera del gremio Bukubukuchagama, lo saco de sus pensamientos, ya era la hora de comenzar.

"¡ATEEEENNCION!" -exclamo con voz clara el Overlord-

La exclamación recibió una respuesta inmediata, un acto reflejo infundido durante las pruebas, en menos de 10 segundos perfectas filas se formaron, cuatro grupos de 13 personas se encontraban en perfectas formaciones de tres columnas por cuatro filas con un líder al frente de la misma.

Al frente de las formaciones se encontraban Guiche Chevalier de Gramont al frente de los cuatro grupos, frente al primera compañía se encontraba Gimli, frente a la segunda compañía Reynald, frente a la tercera compañía se encontraba una chica de cabellera castaña y frente a la cuarta compañía se encontraba un hombre plebeyo, estos últimos dos consiguieron su puesto sorprendiendo incluso a Ainz mismo.

"¡Todos presentes capitán!" -exclamo Guiche-

Sin prestar mucha atención, Satoru asintió con la cabeza mientras veía a sus 'caballeros'.

Wuuuaaaaaahhhhh, ¿esto es demasiado orden para novicios no?, ¡yo esperaba más indisciplina! *shigh* de verdad que las pruebas dieron resultados bastante inesperados, jamás espere que el mujeriego de Guiche se dedicara tanto, es bastante capaz mientras no lo abrumen los nervios, aunque el noble que más me sorprendió Malicorne, mientras no flojee es un buen elemento la otra sorpresa fue la chica que se ganó el puesto de líder de la tercera compañía y jamás me hubiera esperado que el nieto del caballerizo mayor fuera tan buen guerrero. -pensaba Ainz mientras su vice capitán, Guiche, puso a todos en descanso al llegar a su lado-

"Todos ustedes están aquí tras haber superado pruebas duras!" -retomo la palabra el Overlord- "¡Más eso fue solo un paseo!, ¡En este cuerpo de caballeros no existirán las clases sociales!, ¡Todos deberán mostrar que se ganaron su puesto!, ¡Los voy a moldear en la unidad más temida de todo Halkeginia!, ¡Cuando termine con ustedes portarán con orgullo el nombre de su unidad!, ¡El nombre de Ondine llenara de miedo el corazón de sus enemigos y de valor a sus aliados!, ¡El estandarte de Ondine será sinónimo de victoria!"

Mirando las miradas decididas de todos los jóvenes frente a él, Satoru se sintió complacido.

"¡A partir de este momento los cuarteles serán su residencia, ahí dormirán, comerán y se asearán!, ¡dentro de esas cuatro paredes aprenderán todo lo que necesitan para volverse caballeros!, ¡nobles!, ¡un itinerario especial de clases en la academia se ha creado para ustedes!, ¡no han dejado de ser estudiantes de la academia de magia!, toda holgazanería llevara consecuencias!, ¡la mediocridad es inaceptable!, ¡¿está claro?!"

"¡Señor, si señor!" -contestaron todos en coro-

"¡Plebeyos!, ¡ustedes no tienen clases en la academia!, ¡sus clases serán dentro de las barracas!, ¡¿está claro?!"

"¡Señor, si señor!"

"¡Excelente!, ¡ahora se repartirá su equipo inicial!, ¡cuando escuchen su nombre pasaran al frente para recibir su equipo e inmediatamente regresaran a la formación!, ¡¿quedo claro?!"

"Señor, si señor"

La siguiente media hora paso monótonamente, con cada recluta nombrado por Guiche, la persona se acercaba tomaba la mochila con sus cosas y regresaba a la formación.

Con todos los reclutas con su respectiva mochila al hombro, finalmente Ainz volvió a hablar.

"El día de hoy oficialmente dejan de ser nobles, plebeyos, incluso humanos, ¡a partir de este momento se han vuelto oficialmente gusanos!, ¡llorar porque sus mamis no están aquí es inútil!, todo el poder y dinero de sus papis me importa un carajo!, ¡ustedes y ellos firmaron su compromiso!, ¡un compromiso respaldado por la reina Enriqueta de Tristain!, ¡Los voy a romper hasta cansarme para forjar armas afiladas y peligrosas con ustedes gusanos!, ¡y pueden estar contentos!, ¡POR QUE YO SOY INCANSABLE!"

Los rostros pálidos de los nobles denotaban el hecho de estar comenzando a tener dudas de su elección, mientras que los plebeyos estaban emocionados, trabajar duro no era algo raro para ninguno de ellos.

"¡Ahora los quiero a todos cambiados en su nuevo uniforme y de nuevo en formación en 20 minutos gusanos!, ¡paso veloz! ¡YA!"

Sin perder el tiempo, todas las tropas, incluido Guiche, se abalanzaron a toda prisa a las barracas, entrando al edificio de inmediato se dividieron hombres y mujeres a su respectiva sección buscando sus aposentos, los nobles miraron horrorizados que no existían tales, solo había literas con dos pequeños armarios a cada lado, pero viendo a los plebeyos que de inmediato encontraban sus lugares, se cambiaban y organizaban sus cosas, los nobles salieron de su estupor y se pusieron manos a la obra.

-O-

Huugggghh, ahora que hago, se supone que debería insúltalos más, pero no soy capaz, *shigh* bueno, aunque son jóvenes y no adultos enlistados, creo que no es tan necesario llegar tan lejos. -Pensaba el Overlord mientras guiaba a los jóvenes en su décima y última vuelta alrededor del perímetro de la academia-

Sorprendentemente la mayoría estaban manteniendo el paso relativamente bien, si no se incluía el hecho de que parecían estar a punto de morir de agotamiento, los que habían colapsado eran todos nobles, como castigo estaban haciendo flexiones bajo la severa mirada de uno de los maestros libres de la academia que había sido enlistado como asistente por Hana para el día de hoy.

Para ayudarles a mantener el paso, Ainz estaba cantando una de las marchas que usaban sus tropas.

"Yo soy el escudo de mis hermanos"

Yo soy el escudo de mis hermanos

"Soy la espada contra el enemigo"

Soy la espada contra el enemigo

"Nadie ni nada podrá detenerme"

Nadie ni nada podrá detenerme

"Pues yo sirvo hasta la muerte"

Pues yo sirvo hasta la muerte

"Mi valor no puede ser medido"

Mi valor no puede ser medido

"Mi furia hierve mientras vea enemigos"

Mi furia hierve mientras vea enemigos

"Si un adversario el corazón me atraviesa"

Si un adversario el corazón me atraviesa

"Yo lo despediré con una sonrisa"

Yo lo despediré con una sonrisa

"Para servir, yo me he enlistado"

Para servir, yo me he enlistado

"Dejando casa y familia de lado"

Dejando casa y familia de lado

"Marchando día y noche sin descanso"

Marchando día y noche sin descanso

"Muestro mi lealtad, valor y sacrificio"

Muestro mi lealtad valor y sacrificio

"Al enemigo nunca doy tregua"

Al enemigo nunca doy tregua

"Solo me interesa un resultado"

Solo me interesa un resultado

"¡Victoria!"

¡Victoria!

"¡Victoria!"

¡Victoria!

"¡Victoria!"

¡Victoria!

Terminando con el coro de uno, dos, tres, cuatro, marcaron el paso al completar la décima vuelta, deteniéndose al lado de los que habían colapsado y ahora estaban haciendo flexiones.

"Compañía, alto, ¡YA!"

"Formen filas, ¡YA!"

Todos se formaron tan rápido como pudieron, los que estaban haciendo flexiones gatearon antes de poder levantarse, en poco más de un minuto todos estaban formados.

"Tienen una hora para ustedes, pueden desayunar en las barracas los que no hayan desayunado, tomar agua, descansar o todas las anteriores, pasada esa hora todos deben estar aquí de regreso, Rompan filas, ¡YA!"

Cerca de la formación, un grupo de bancas de picnic con sombrillas habían sido colocadas para todos y sirvientas estaban sirviendo agua fresca a todos los fatigados reclutas.

Dejando a todos para que se relajen por una hora, Satoru regresa al edificio principal de la academia para hablar con Hana que le espera en la entrada.

*Arf* "Buen trabajo Satoru-sama."

"Solo es el primer día de entrenamiento, aún hay muchos paradigmas que romper en ellos para que sean una verdadera fuerza militar."

"¿Realmente lo lograran?, es decir, solo faltan un par de meses para el baile de Sleipnir." *Arf*

"Para entonces estarán preparados para un simple trabajo de escolta, cambiando de tema, ¿ya tienes todo para los pedidos de los equipos?"

"Si, me dieron una fecha de entrega de quince días para lo pedido al reino hechicero, *Arf* el resto de equipo ordinario se espera sea entregado al inicio de la próxima semana, mientras que los uniformes llegaran dentro de tres días." *Arf!*

*Shigh* de haber sabido que empezarían a imitar la muletilla de Pestonya jamás les hubiera dejado conocerla, ¡la adoran como si fuera alguna clase de santa! (SE) bueno eso no está muy lejos de la realidad si consideramos su karma, *shigh* aun así es algo bastante… extraño oírlos hacer lo mismo, solo que a ellos no se les olvida… espera ahora que lo recuerdo, el actual líder de los Diamond Dog y su esposa si lo hicieron la última vez que los visite… *ghasph* no me digas que lo hacen como una especie de adoración o similar! -pensó preocupado el Overlord-

"Umu, excelente, habrá tiempo más que suficiente para que se acostumbren a ello, su primera experiencia será el baile que esta por celebrarse donde servirán como la seguridad del evento, después de eso habrá tiempo suficiente para llevarlos hasta el punto deseado."

"Sí" *Arf!*

"Errr… dime Hana, ¿Por qué haces ese sonido?, hasta donde yo recuerdo tu raza no lo hacía antes.

"¿Mhnn?, ¡Oh!, lo hacemos como una muestra de respeto a nuestro señor Ainz Ooal Gown-sama y sus creaciones *Arf* la tendencia comenzó cuando conocimos la verdadera imagen que él espera de los Diamond Dogs, Pestonya Shortcake Wanko, cuando llego a nosotros para enseñarnos sobre medicina e higiene, *Arf* ahora todos le imitamos a nuestra manera, pero solo el Alfa y su familia directa tienen el derecho de imitarle completamente. *Arf*" -contesto ella con una gran sonrisa en el rostro-

*Shigh* estoy seguro de que si Ankoro estuviera aquí ya los hubiera abrazado a todos hasta la muerte. -Pensó para sí mismo el Overlord disfrazado antes de seguir-

"¿Cuál es el estado del equipo de practica solicitado?"

"Llego hace un momento *Arf* de hecho vine a preguntarle donde quería que fuera colocado."

"Que los pongan frente a las barracas."

*Arf* "De inmediato."

-O-

Una vez terminada la hora de descanso, todos los reclutas estaban formados frente a Satoru, mientras que tras él había varias cajas grandes de madera.

"¡Ahora que ya están todos bien despiertos y con sus estómagos satisfechos!, ¡es hora de seguir con el entrenamiento!, ¡detrás de mi están cajas con todo el equipo necesario para ello!, ¡en un ejército el factor más destacado es la competencia!, ¡tener un ejército grande y poderoso no sirve de nada si al frente se encuentra un incompetente!, ¡mientras que con un líder competente incluso un grupo tan pequeño como trecientos son capaces de detener el avance de millones!"

O creo que algo así iba la trama de esa vieja película. -recordó algo dudoso-

"¡En ustedes hay muchos paradigmas inútiles!, ¡Que han estado con ustedes y sido reforzados desde su nacimiento!, ¡están llenos de impurezas que los hacen débiles!, ¡pero yo les aseguro que los romperé, los someteré al fuego, los golpeare duro para forjarlos hasta expulsar de ustedes esas impurezas!, ¡los convertiré en verdaderas armas de guerra!, ¡los volveré demonios temidos en el campo de batalla!, ¡ustedes serán conocidos como la furia del espíritu del agua!, ¡USTEDES SERAN ONDINE!, ¡¿QUEDO CLARO GUSANOS?!"

"¡SEÑOR, SI SEÑOR!" -fue la respuesta gritada por todos-

"¡Sin importar cuantos miles de Mails tenga una ruta siempre inicia con el primer paso!, ¡Y HOY USTEDES HAN DADO ESE PRIMER PASO!, ¡YA NO HAY VUELTA ATRÁS!, ¡¿QUEDO CLARO ALIMAÑAS?!"

"¡SEÑOR, SI SEÑOR!"

"Vice capitán Guiche."

El tono comandante que estaba usando Satoru había mantenido al mínimo la resistencia de los nobles, quienes seguían sin rechistar las ordenes más por inercia que pensamiento.

"Señor, ordene."

"Reparte las armas correspondientes, primera escuadra escudo y espada segunda escuadra lanza, tercera escuadra espada larga y daga para todos los tenientes."

Con un saludo Guiche dio media vuelta y comenzó a dar órdenes, al cabo de unos minutos todos se encontraban armados y separados por compañías, quedando unidas las que tenían armas similares; haciendo completo uso de 'Maestre de Armas', Ainz demostró una serie de ejercicios para cada set de armas, comenzando por los que manejaban la espada larga, después con los que usaban espada corta y escudo, siguiendo con los que usaban lanzas.

A los primeros les puso un ejercicio para generar fuerza con la espada larga que consistía en repeticiones constantes por encima del hombro de manera cruzada en series de 30 repeticiones.

A los segundos los puso en parejas para repetir golpe, bloqueo y desvió, en series de 25 repeticiones, alternando de mano en cada serie la espada y el escudo.

A los terceros les puso katas de familiarización con la longitud y alcance de las lanzas que terminaba en un golpe vertical al frente que debían de detener a la altura de su cintura y dar una estocada al final de cada kata, en series de 25 repeticiones, entre las cuales habrían de cambiar la mano dominante del movimiento.

Mientras que a los tenientes les instruyo hacer series de 50 repeticiones que consistían en bloqueo, desvió y sometimiento, mientras que a Guiche le toco la peor parte, práctica personal con él.

Y tal como lo esperaba el Overlord, al cabo de poco más de una hora de ejercicios, la primera voz de descontento se dejó escuchar.

"No entiendo por qué les permitieron participar en todo esto, es inútil que los plebeyos se esfuercen el combate es solo para los nobles, es obvio que somos superiores."

Haciendo una seña al agotado Guiche para que descansara, Satoru se acercó al noble que acababa de hablar tras hacer caer a su compañero de ejercicio.

Se trataba de Valentine, un líder de escuadra de la segunda compañía, mientras que a sus pies se encontraba un plebeyo respirando agitadamente al perder el aire tras fallar en bloquear por el cansancio.

"¿Hooo?, ¿enserio?, ¿qué tal si lo ponemos a prueba?"

La voz inesperada detrás de él, hizo tensarse al noble de inmediato, dándose vuelta y poniéndose en posición de firmes soltando la espada y el escudo.

"¡Un soldado nunca suelta sus armas sin una orden de su superior!, ¡¿le di permiso de soltarlas soldado?!"

"¡Señor, No señor!"

"¡¿Entonces que está esperando?!, ¡¿una invitación?!, ¡recójalas y pase al frente!"

"Señor, si señor"

Sin perder el tiempo el joven retomo su espada y escudo del suelo y corrió hasta estar frente a las cajas en las que habían llegado los equipos.

Tras ordenar que se reformaran las filas, Ainz llamo al frente a una de las chicas que habían estado practicando con lanza de la cuarta compañía

"¡Arla!, ¡al frente y al centro!"

"¡Señor, si señor!"

De entre las filas de inmediato paso al frente una chica que portaba una lanza en su mano derecha, su piel había tomado el color del trigo por la constante exposición al sol, su cabello quebrado de un tono verde oscuro llegaba a la altura de sus hombros y sus ojos de color violeta suave miraban con seriedad, ella era la hija de un granjero, una plebeya que había sido aceptada en la unidad sin miramientos por su gran desempeño en las pruebas iniciales.

"Cabo Arla, cambie su lanza por espada y escudo."

"Señor, si señor."

Con un saludo la chica se retiró a cumplir con la orden de su capitán de inmediato, regresando con el equipo instruido, se presentó nuevamente de regreso a su lugar con un saludo.

"Ustedes van a combatir, pondrán a prueba de manera practica las afirmaciones del sargento primero Valentine."

El rostro de absoluta sorpresa por parte de todos los presentes, incluidos los plebeyos era exactamente lo que el Overlord esperaba ver, con su siguiente orden los encaro, les hizo dar media vuelta y dar cinco pasos, dando media vuelta al final nuevamente, tras lo cual Satoru volvió a hablar para todas las tropas.

"¡Este!, ¡es el primer momento importante de su entrenamiento!, ¡observen con mucha atención!"

El Overlord levanto su mano entre ambos contendientes para indicar que el combate estaba por comenzar, en el instante que la mano bajó, ambos se lanzaron al combate.

-O-

En la oficina del director, el viejo Osmond se encontraba mirando desde la ventana como entrenaba la tropa de Satoru tras haber recibido notificación por parte de Hana que el equipo de entrenamiento había llegado, al principio solo vio la unidad ejercitar y practicar por momentos antes de regresar a su trabajo, pero ahora se encontraba en la ventana ya que había escuchado a su secretaria decir algo sobre un primer tonto.

En el patio se encontraban dos jóvenes, un hombre y una mujer aparentemente, enfrascados en combate, el joven se lo estaba tomando en serio, pero era obvia su falta de fuerza y experiencia, sus embates eran fácilmente desviados o bloqueados por el escudo de la chica, mientras que los golpes lanzados por esta lo desestabilizaban fácilmente, además del hecho que la joven parecía ser zurda a juzgar por la mano con que sostenía su espada hecho que desorientaba bastante al inexperto chico, el combate termino abruptamente cuando el joven intento bloquear un golpe alto con su espada al estar en una mala posición tras el último golpe que había recibido, el impacto lo hizo soltar la espada de practica y el golpe dio de lleno sobre el hombro del joven que cayo retorciéndose de dolor.

De no ser que había sido previamente notificado por Hana sobre las cualidades de esas armas de entrenamiento, el viejo director hubiera intervenido en el combate desde el comienzo.

Armas de entrenamiento capaces de infligir todo el dolor de una herida, pero sin causar el daño de esta, y pensar que este es equipo de entrenamiento básico en el imperio hechicero, *shigh* tenemos mucho que aprender de ellos. -pensó para si Osmond tras lo cual sacudió la cabeza y regreso a su escritorio-

-O-

"¡AAAAAHHh!"

Los gritos de dolor del noble inundaban el patio.

"¡Que esto sirva de lección para todos!, ¡nadie puede decirse superior a otra persona a menos que estén en igualdad de condiciones!, ¡ser un noble no los hace superiores a los plebeyos!, ¡ser hombre no los hace superiores a las mujeres!, ¡ese es el primer paradigma que hay que romper!, ¡nunca hay que sentirse superiores a su adversario!, ¡la arrogancia es el camino más rápido a una muerte estúpida!"

Valentine se encontraba furioso por su derrota, no solo había perdido en combate contra un plebeyo, fue contra una mujer encima de todo, no podía dejarlo así, en cuanto el dolor menguó lo suficiente, se puso de pie, ya no recogió su espada, no la ocupaba para lo que iba a hacer, en lugar de eso saco su varita, la apunto a la plebeya y comenzó a entonar el hechizo {bola de fuego}, pero justo antes de que pudiera lanzarlo, un fuerte golpe en su muñeca le hizo soltar la varita y perder la concentración.

"¿Cuál es el significado de esto soldado?" -sonó la voz seria del Overlord- "Solo un mal perdedor o un cobarde ataca a su adversario cuando el combate ya ha terminado."

Las palabras y la vista desaprobatoria lleno de vergüenza al noble que bajo la cabeza.

"En cuanto a ti Arla," -dijo Satoru volteando a ver a la joven que comenzaba a relajar su postura defensiva- "te felicito por tu rápida reacción, a partir de este momento serás la líder del primer escuadrón de la segunda compañía, felicidades por tu acenso Cabo primero Arla."

La joven estaba atónita, no tenía palabras para expresar su sorpresa tal como el resto de los estudiantes.

"En cuanto a ti Valentine, por la cobardía de tu acto serás reducido a cabo, llenarlas el vacío dejado por Arla en la cuarta compañía, además durante el resto de la semana estarás en servicio de letrina." -terminó Satoru-

"¡A sus filas!"

Sin perder tiempo ambos soldados tomaron sus nuevos lugares.

"¡Ya es casi medio día!, ¡aquí acaba el ejercicio físico!, ¡entregarán sus armas en orden, se asearán e irán a sus respectivas clases!, ¡¿quedo claro?!"

"Señor, si señor."

"¡Nobles!, ¡la maestra Chevreuse les estará esperando en la entrada para entregarles sus nuevos horarios, el resto se dirigirá al salón de reuniones en las barracas!, ¡rompan filas!, ¡YA!"

-O-

Los días corrían de manera repetitiva para los caballeros de la orden de Ondine, por la mañana, antes de despuntar el alba, una larga carrera alrededor de la academia era su primer ejercicio, después venia el almuerzo, tras este, educación en estrategia y despliegue militar era complementada con ejercicios mentales para el desarrollo cognitivo, y el entrenamiento del día terminaba con ejercicio de combate y practica de katas con armas que eran rotadas de escuadra cada semana para que todos tuvieran practica con todos los tipos.

Durante ese tiempo, Louise veía desde su cuarto en la parte alta de las barracas los ejercicios de los caballeros y los copiaba en la privacidad de su cuarto, el primer fin de semana se escabullo al cuarto de equipos para colar un arma de practica de cada una al cuarto para poder seguir sus prácticas.

Para la vergüenza de la peli rosada, el segundo fin de semana fue encontrada practicando los ejercicios por Satoru, ella esperaba ser regañada por haber tomado armas sin permiso, más para su dicha, su familiar comenzó a corregir su postura y criticar sus movimientos, en lugar de reprenderla le ofrecía consejos y pistas; durante los días del vacío la tropa aprovechaba su libertad para salir y relajarse, mientras que Louise practicaba combate con su familiar hasta caer rendida, le dolía todo al final, pero no perdía la sonrisa de su rostro, ella estaba dando pasos en la dirección correcta para ser alguien mejor.

-O-

Cuando llego la semana en que se celebraría el baile de Sleipnir, todos los nobles estaban emocionados y ansiosos por el evento, sin embargo, un grupo en la academia estaba emocionado por algo totalmente diferente.

Tras las practicas del día, los jóvenes que conformaban los caballeros de Ondine, estaban formados frente a las barracas, era el primer día de la semana de Eolo del sexto mes, su emoción era palpable ya que estaban a punto de recibir su armadura de caballeros de la orden de Ondine.

"¡En este momento!, ¡siéntanse dichosos!, ¡se han graduado de ser alimañas!, ¡ahora son cachorros!, ¡y es mi trabajo convertir esos cachorros verdaderas bestias de guerra!, ¡al ser llamados pasaran a recoger su equipo personal!, ¡será su deber mantenerlo en buenas condiciones!, ¡serán responsables por cada pieza del mismo!, ¡durante el resto de la semana realizaran todos los ejercicios con el equipo completo para que se acostumbren a él!, ¡Este fin de semana!, ¡en el día del vacío!, ¡se llevara a cabo el baile de Sleipnir donde fungiremos como guardia en conjunto con tropas del palacio real!, ¡esta será su primera tarea como Ondine!, ¡aquel que manche el nombre de la orden recibirá entrenamiento especial uno a uno conmigo por el siguiente mes!, ¡¿quedo claro?!"

"Señor, si señor."

"Puede comenzar teniente Guiche." -dijo el Overlord al rubio a su lado-

"Señor, si señor; ¡Cabo primero Malicorne!"

-O-

Sin embargo, no todos estaban contentos ese día, alguien había recibido noticias indeseadas entregadas por un cuervo mensajero que era realmente una gárgola.

El mensaje en manos de la joven de cabello platinado le llenaba de rabia, en él se podía leer lo siguiente.

Mensaje

Charlotte Hélène Chevalier de Nort Parterre, una nueva misión para ti ha sido expedida, preséntese en el bar 'La Daga Retorcida' en la calle Chieton del barrio bajo de la capital de Tristain a la media noche del día de Wynn de la semana de Eolo del mes de Hagall para recibir indicaciones.

El mensaje le había llegado la noche anterior y esta noche se debía de presentar en el sitio.

"Tsk"

-O-

Envuelta en una capucha que cubría completamente su rostro, la pequeña figura se desplazaba por las calles de los barrios bajos de la capital de Tristain, tras unos minutos de caminar, pudo divisar su objetivo, sin perder el tiempo, ingreso al bar mirando alrededor, al fondo una figura oscurecida por una capucha similar, en un bar como este alguien así no debería de resaltar, después de todo eran varias las figuras con estilos similares en el lugar, sin embargo había algo que le diferenciaba del resto, frente a la figura, había un pequeño florero de cristal sobre la mesa con una flor blanco-azulada conocida como destello de luna, una flor nocturna única de Gallia.

Con paso calmado se acercó a la mesa y se sentó frente a la figura.

"La luz de la luna ilumina a sus siervos." -dijo la voz femenina frente a Tabitha-

Ella no quería responder, la contraseña le parecía lago innecesario con las condiciones de encuentro, por no mencionar que le parecía extremadamente estúpida.

*Shigh*

Con un suspiro de resignación, la joven maga completo la frase.

"Con sus rayos de plata sosiega sus pesares; ¿cuál es la misión?"

"Fufufu pero que impaciente es chevalier." -dijo la mujer levantando su rostro-

"¿Cuál es mi misión Sheffield?"

-O-

Siesta se encontraba en el cuarto de Satrou haciendo la limpieza como era costumbre, por la tarde siempre él y Louise dejaban los aposentos para ir a la academia a estudiar, cuando menos así era desde que Hana había tomado la tarea de enseñar a los plebeyos que eran parte de Ondine a leer y escribir; según había escuchado decir a Satoru, más adelante vendría alguien más del imperio hechicero para enseñarles cosas más avanzadas; lo cual le permitía a la sirvienta tener su momento favorito del día.

*Huuff* "¡Umu!, Con esto ya está prácticamente todo limpio, ya solo me falta limpiar los pisos y poner a lavar la ropa… fufufu aun no puedo terminar de creer que cosas como esa 'lavadora' sean comunes en el imperio hechicero, ¡sin mencionar los implementos y productos de limpieza que parecen mágicos por sí mismos!, todas en la academia me envidian desde que les mostré algunos de ellos jejeje."

Respirando profundamente, la sirvienta se acercó a la puerta y se asomó al pasillo, escucho atentamente por un momento, tras lo cual decidió que no había moros en la costa, cerro cuidadosamente la puerta para no hacer ruido, se sentó en una de las sillas de la mesa de centro y saco de entre sus ropas un libro de color rojo y comenzó a leer.

Había dos razones por las cuales ella gustaba de leer su novela en el cuarto de su amo, la primera era porque a esta hora todos sabían que él no se encontraba por lo que nadie la interrumpiría, y la segunda era por que a ella le gustaba cambiar los nombres de los protagonistas por el de ella y el de su amo mientras leía para sí misma en voz baja.

ADVERTENCIA: ADELANTE SE ENCONTRAN CON SIESTA LA EROTICA, SI NO LES VA EL ROLLO SALTEN HASTA LAS SIGUIENTES LETRAS EN NEGRITAS

Sin embargo, había una tercera razón por la cual le gustaba leer en el cuarto de su amo y era una que por ningún motivo mencionaría a nadie y era que ella había tomado un especial gusto por las novelas eróticas desde que había compartido el baño al aire libre con Satoru y había tocado accidentalmente su miembro erecto, le gustaba imaginar que él le hacia las cosas descritas en las novelas por todo el cuarto, por lo que solía terminar empapando sus ropas en la entrepierna por lo que siempre leía antes de poner la ropa a lavar, así podía agregar su uniforme y ropa interior a la tanda de ropa.

Usualmente las novelas que leía excitaban mucho su imaginación, eran de romance con descripciones abstractas de las escenas intimas, sin embargo, el libro en sus manos será uno que le había prestado una de sus compañeras, las escenas eróticas eran mucho más obscenas, descritas con mucho más detalle y no usaban una sola analogía, por lo que estos últimos días su mano izquierda encontraba camino hasta su entrepierna mientras se sumergía en la historia, el mandil y el frente de su falda terminaban amontonados sobre su abdomen, sus piernas separadas hasta donde su flexibilidad le permitía, provocando que la apertura de la entrepierna de su cajón* se abriera completamente para permitir libre acceso a su mano a su lugar especial.

(*Prenda intima de las plebeyas de la edad de los castillos.)

El día anterior se había quedado justo en la parte en que iniciaría la escena intima, su lectura se extendió por minutos que parecían eternos y demasiado cortos al mismo tiempo, su mano izquierda trabajaba desenfrenadamente en su tarea mientras más se acercaba al clímax de la escena… y el propio.

"El acerco su rostro al de Siesta entre sus brazos, sus labios entraron en un desenfrenado combate, ayudados por sus diestras lenguas, respirando erráticamente, Satoru se separó de los labios de su amante, acerco su boca a su oído y con profundo deseo su caliente aliento le hablo, 'aquí viene, recibe toda mi pasión'" haaa haaaa si, ¡sí!, ¡ya casi! -pensó para si mientras leía y la siguiente línea la mando por encima del borde- "El aliento de Satrou mando un placentero tintineo por su columna llevando a Siesta al borde su dulce liberación, momento que llego cuando en una fuerte arremetida pudo sentir la calidez de su amante derramándose dentro de su vientre, provocando interminables explosiones de ¡placerrrr!"

La sirvienta separo su vista del libro al sentir la llegada de su orgasmo, arrojando hacia atrás su cabeza mientras que sus ojos rodaban hacia arriba y su palma evitaba que sus jugos salieran disparados al suelo frente a ella.

Respirando profundamente, poco a poco las oleadas de placer comenzaron a mermar, permitiendo a la sirvienta relajar finalmente su cuerpo; llevo su mano izquierda hasta que esta estuvo frente a su rostro viendo como esta estaba empapada de sus fluidos vergonzosos.

*Shigh* "Creo que debo de dejar de hacerlo en este cuarto o voy a terminar dejando algún rastro de mis acciones, si el amo Satoru se enterara no se si podría sobrevivir la vergüenza." -dijo en voz alta dejando caer la mano sobre su muslo para limpiarse el líquido con su ropa interior-

En el día de Freya de la semana de Eolo del mes Hagall, Siesta aprendió dos importantes lecciones de vida cuando finalmente se dispuso a seguir con sus labores, la primera la aprendió cuando volvió a mirar al frente, 'siempre hay que asegurar la puerta al tomar su tiempo privado'.

Frente a ella, parado en el marco de la puerta y mirándole con la boca abierta, alguien le había encontrado en el momento más vergonzoso de su momento especial mientras ella tenía las piernas totalmente abiertas dejando su sexo completamente al aire de frente a la puerta, ella tomaba siempre ese asiento para si alguien entraba notarlo de inmediato.

La segunda fue que Murphy es un infeliz al que no hay que dirigirle siquiera el pensamiento; no solo no noto la llegada de alguien al estar sumida en su placer, sino que la figura en la puerta no era otra que el recipiente de sus deseos impuros, su amo Suzuki Satoru, quien le miraba con los ojos bien abiertos, la quijada completamente suelta y la mano derecha haciendo pure la perilla de la puerta y congelado a medio paso.

Las lágrimas se reunieron rápidamente en sus ojos y su rostro se tornó rojo brillante, sin embargo, ni las lágrimas lograron salir de sus ojos, ni una exclamación de vergüenza pudo cruzar su garganta, tanta sangre subió a su cabeza tan rápidamente que prácticamente se podía ver humo salir de sus oídos, el inaudito nivel de vergüenza que sentía aunado a la gran cantidad de sangre reunida en su cabeza la hicieron perder la conciencia en el acto.

AQUÍ TERMINA LA SECCION DE SIESTA LA EROTICA PUEDES SEGUIR LEYENDO NORMALMENTE MI QUERIDO LECTOR.

Un par de minutos antes del infortunado encuentro, el Overlord regresaba a su cuarto para recoger uno de los libros que Louise dejo accidentalmente la noche anterior, cuando Ainz le estuvo ayudando a comparar sus notas con algunos de los libros básicos de magia del Imperio hechicero.

*Shigh* Louise es bastante descuidada cunado se sumerge en algún tema, casi podría decir que me recuerda a la directora Twilight… ¿Mhn?... ¿que fue eso?

Cuando casi alcanzaba la puerta de su cuarto le pareció que había escuchado su nombre ser mencionado brevemente, así como ruidos extraños, sin embargo, no le preocupo ya que no había recibido ninguna notificación por parte de sus hechizos preventivos o de sus guardias sobre nada inusual, por lo que simplemente abrió la puerta para ver que había sido, pero la escena que encontró estaba más allá que cualquier cosa que hubiera esperado.

¿Siesta?, ¡¿PERO QUE DEMO-?! (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE) (SE)

Su supresor emocional no pudo detener el aluvión de emociones cruzando la mente del Overlord hasta que la Siesta pedio el sentido y la falda de la sirvienta se distendió nuevamente regresándole algo de modestia a la pobre chica.

(SE) (SE) (SE) (SE)… (SE)… (SE) *SHIGH* Ok eso fue algo totalmente inesperado, ahora, ¿Cómo puedo resolver esta situación sin hacerlo más incómodo para ambos?

Ainz estaba seguro que de no ser por su supresor emocional y el hecho de que hace años que ya estaba casado, probablemente se hubiera desmayado en el acto al igual que Siesta.

-O-

Finalmente, el día del baile de Sleipnir había llegado, todos los estudiantes se habían vestido en sus mejores galas mientras que Ondine en conjunto con caballeros del palacio real se encontraban haciendo guardia y patrullas dentro y fuera del salón de baile, el evento había comenzado con un discurso del director Osmond al igual que el anuncio de que su majestad la reina Henrietta se encontraba entre los invitados.

Satoru había sido avisado de antemano de este asunto por lo que ordenó a varios de los caballeros nobles de Ondine que se unieran a las festividades para cuidar de cerca de la reina, entrando con ella antes de que entraran el resto de los estudiantes.

El espejo llamado por los nativos como 'el espejo de la verdad', usado para disfrazar a todos de su persona ideal, despertó la curiosidad de Ainz, cuando lo examino se sorprendió al ver que se trataba de un objeto temático de Yggdrasil que era fácil de obtener en el evento 'baile de las sombras' en Vanaheim como parte de las fiestas del día de los inocentes, este lanzaba un hechizo curioso que parecía dar un resultado similar al de un hechizo de ilusión, pero este tenía una capa solida exterior, asemejándose ligeramente al efecto de 'Polymorph', en resumen era algo similar a ponerse un guante con forma, podía ocultar la figura del afectado a la vista, pero solo hasta cierto punto al tacto.

*Shigh* es una lástima que este pacifico baile este por ser arruinado. -pensó para si Ainz mientras miraba a todos disfrutando del evento-

Mientras miraba el evento desde uno de los costados de la sala, no podía evitar reírse ocasionalmente de los rostros que ponían los estudiantes al abordar la figura disfrazada del director Osmond, una mujer de hermosas facciones y gran figura con ojos color purpura un cabello largo y sedoso de color gris-azulado ataviada en un sencillo vestido estilo hindú con joyería de oro a juego.

¿Es ese Sebas?, no espera algo no cuadra, él está caminando de manera curiosa, como encorvado, además, ¿Por qué se ve su pecho tan abultado?... -pensó Ainz extrañado mientras veía la figura acercarse-

"¡Señor Satoru!"

"¿Señorita Tiffanina?" No sé por qué no se me había ocurrido, es obvio quien sería capaz de disfrazarse de Sebas. "¿Esa apariencia?..."

"Huggh, intente tomar la apariencia del señor Sebas, pero por alguna razón mis pechos no se ocultaron del todo." -decía la chica disfrazada mientras intentaba ocultar el volumen de su pecho con el saco del traje de manera infructuosa-

Bueno es simplemente algo normal dado su volumen en comparación de tu altura… "¡Ahem!, dime, ¿estas disfrutando el baile?"

"¡Umu!, mucho, jamás antes había asistido a un evento como este."

Tras conversar unos minutos más, la elfa se alejó haciendo una pequeña reverencia para regresar al baile, al poco tiempo Henrietta disfrazada de Louise se acercó a él para pedirle que bailara una pieza con ella, tras lo cual se dirigieron al balcón para hablar de temas más serios.

"Las concesiones y modificaciones solicitadas por su alteza ya se han concretado, serán aplicadas paulatinamente tal como lo recomendó, algunos nobles presentarán dura oposición por el camino, muchas de las nuevas políticas destruirán su modo habitual de hacer negocios." -dijo la reina dando un sorbo a su copa-

"No existe otra manera, Tristain estaba cerca de llegar a su límite y estancarse económicamente." -respondió Satoru recargándose en la baranda de piedra- "notificare al respecto al imperio, pronto recibirá respuesta sobre como proseguiremos y como recibirá lo acordado."

La figura con la apariencia de Louise se volvió hacia Satoru y con lágrimas en los ojos le abrazo con fuerza.

*Snif* "Si no hubiera recibido confirmación de parte de Agnes de que era posible traer a alguien de regreso de la muerte, aun me sería imposible creerlo, realmente podré ver nuevamente a mi amado, no es una ilusión o un engaño, realmente lo vere."

El momento del ataque estaba muy cerca según le habían notificado sus espías en Galia

En el justo momento en que Ainz iba a abrazarla para calmar su llanto, un destello de color lavanda la envolvió y la figura entre sus brazos volvió a su apariencia original.

Así que finalmente comenzó, el espejo de Cenicienta ha sido destruido. -pensó para si el Overlord-

Los gritos de desconcierto desde dentro del salón rompieron finalmente el estado emocional de la reina, permitiéndole darse cuenta de su posición, seco rápidamente sus ojos con la manga de su vestido y se separó de su acompañante con un ligero rubor en sus mejillas.

"¿Qué está pasando?, ¡Pero si aún no es media noche!, ¿Por qué se disipo la magia?"

Estas y muchas exclamaciones similares fueron interrumpidas por el grito de un par de chicas.

"¡El espejo de la verdad ha sido destruido!"

Esa era su señal para moverse, Ainz se volvió hacia la reina y la tomó de la mano para guiarla hacia un lugar seguro predestinado.

"Venga conmigo su alteza, es posible que se trate de un ataque."

Dando órdenes a todos los guardias disponibles el Overlord calmo a los estudiantes ordenándoles permanecer dentro del salón, dos chicas de Ondine fueron agregadas a la guardia de la reina para que la llevaran hasta el cuarto seguro aledaño; las chicas que anunciaron la destrucción del espejo notificaron de las personas inconscientes encontradas cerca del mismo y un conteo rápido denoto que faltaban dos estudiantes Louise y Tabitha, Sonidos de batalla se comenzaron a escuchar al exterior, en compañía de Guiche, Ainz rápidamente salto dese el balcón y encontró a los culpables.

Varios caballeros reales estaban tirados cerca de la entrada que parecían estar solo inconscientes, a lo lejos podía identificar al menos uno o dos más que se encontraban en las rutas de patrulla que seguramente estaban muertos o gravemente heridos a juzgar por la cantidad de sangre visible sobre algunos de ellos, al frente, la segunda compañía estaba batiéndose en combate con lo que parecían ser gárgolas, superados en numero d por lo que a duras penas estaban manteniendo el terreno.

Estaban a punto de lanzarse al combate cuando una ráfaga de lanzas de hielo les cortó el paso.

"¡¿De dónde rayos vino eso?!" -exclamó sorprendido el rubio que casi pierde el balance-

"¡Guiche!, refuerza a la segunda compañía, invoca tantas de valquirias como puedas para equiparar los números, yo me encargare de este adversario." -dijo Ainz desenfundando el sable en su cintura-

"¿Huh?, ¡Tabitha!, ¿por qué?"

"¡Soldado ya tienes tus ordenes, cúmplelas!" -exclamó el Overlord interrumpiendo la sorpresa del rubio-

Dando un saludo rápido Guiche se alejó sacando su varita y comenzó a convocar valkirias para unirse a la segunda compañía.

*Shigh* El traje militar de gala que estoy usando no ofrece gran protección elemental, afortunadamente el elemento de Tabitha es el hielo y soy inmune a él por mi naturaleza.

"Así que eras simplemente una espía del enemigo, ¿he?, ¿solo fingías llevarte bien con tus compañeros?" -pregunto Satoru fingiendo no conocer sus motivos-

La joven de lentes solo negó ligeramente con la cabeza.

"Conoces mi fuerza, sabes que no tienes probabilidad de ganarme."

"Tiempo, distracción."

Esas fueron las únicas palabras de la joven antes de atacar con una ventisca helada que fue rápidamente evadida por Ainz saltando a un lado.

Pobre Tabitha, su corazón debe estar muy adolorido, tener que atacar así a sus amigos. -Pensó Satoru bloqueando estalactitas de hielo lanzadas hacia él-

La batalla se desenvolvía rápidamente, con la llegada de Guiche y sus valkirias de bronce, la batalla rápidamente se tornó en favor de los defensores con el aumento en sus números.

Sheffield no podía dar crédito a lo que sus ojos veían.

*Tsk* ¿Qué orden de caballeros es esta?, no reconozco su heráldica, además jamás había visto armaduras como esas, definitivamente tienen propiedades mágicas, de donde habrá sacado la reina de Tristain tantos juegos, y sus armas tampoco son comunes, muerden profundo en la piedra de mis gárgolas sin perder el filo.

Detrás de ella una gárgola más tenía su objetivo asegurado, al principio había tratado de dominarla con hipnosis después de que el chevalier de Nort Parterre la condujera hacia ella, pero de algún modo la chica había roto rápidamente el efecto, creyó estar segura tras haberle quitado su varita, primero que nada, por lo que la patada en el muslo seguida del golpe a la cabeza la tomó desprevenida; tras esto rápidamente ordeno a una de sus gárgolas que la noqueara.

Y el escándalo que hizo la mocosa llamo la atención del resto de los guardias en el patio, pensé que mis gárgolas se ocuparían de ellos fácilmente, pero no fue así y he tenido que estarme concentrando en mis gárgolas para que no pierdan terreno mientras se me pasa el dolor, y ahora que ese maldito rubio se unió al combate le están dando la vuelta, no puedo quedarme más, necesitare que la chiquilla cubra mi retirada, con este dolor de cabeza no creo poder controlar muchas más gárgolas de momento.

La mujer respiro profundamente y convoco más gárgolas además de una de casi 15 Mails de altura, de inmediato ordeno a todas atacar las filas de caballeros mientras que la más grande la envió a apoyar a su agente que parecía estar teniendo problemas con su rival.

-O-

Tabitha comenzaba a respirar agitadamente, Satoru no le daba tiempo de entonar hechizos lo más que podía lanzar eran hechizos sin canto lineales, ni siquiera lograba entonar dos palabras de un hechizo triangular antes de tener que evadir un ataque consiguiendo solo desperdiciar energía, su capa de la academia ya se encontraba hecha trizas, sus mallas tenían algunos cortes que mostraban su piel y sangre saliendo de los ligeros roces del sable de su adversario, su camisa mostraba una herida similar en su costado derecho además de otra en su hombro izquierdo, pero el más dañado era su báculo, afortunadamente aun servía.

Era obvio para ella que su rival estaba tratando de desarmarla, si la quisiera lastimar enserio ya estaría muerta; de pronto una gárgola de gran tamaño se interpuso en un ataque que iba directo a su rostro.

Retrocediendo para evaluar al nuevo adversario, Ainz decidió que no tenía nada más que tamaño por lo que no representaba un peligro real.

Aprovechando la distracción, Tabitha de inmediato puso distancia entre ambos.

"Iru Furu Deru." -entono elevándose del suelo-

Ahora que tenía mayor maniobrabilidad y una distracción sobre su adversario, se concentró y comenzó a entonar otro hechizo.

"Dages forter Lis, lisan Hagaras."

Un enorme tempano de hielo en forma de jabalina se formó por encima de la pequeña maga, regresando su atención al combate, pudo ver como casi sin esfuerzo Satoru reducía a pedazos la enorme gárgola con cada intercambio.

"Lo siento." -las palabras salieron suavemente de los labios de Tabitha e inmediatamente después arrojo el tempano hacia su adversario-

*¡CLAAAAANNNG!*

La gárgola fue hecha pedazos antes de que la jabalina alcanzara su objetivo, cubriendo el área circundante con una nube de polvo, el tempano entro en este revolviendo el polvo y un sonido metálico resonó con fuerza, seguido del estruendo causado por el impacto de pedazos de hielo contra el suelo esparciendo el polvo, revelando la figura dentro de este finalmente.

El sable que había estado usando hasta ahora no se podía observar por ninguna parte, en su lugar un par de espadones estaban en las manos del Familiar de Louise.

"Ma, ma, ese fue un ataque bastante bueno." -dijo Ainz bajado sus espadas que estaban cruzadas frente a él, clavando la punta de estas en el suelo para comenzar a sacudirse- "pero eso no será suficiente."

"Imposible"

La incredulidad radiaba de la suave voz de Tabitha, mientras que sus ojos estaban más abiertos que de costumbre por la sorpresa.

"Mi turno." -Termino el Overlord disfrazado retomando sus espadas-

-O-

El dolor de cabeza de Sheffield estaba recediendo cada vez más rápido, por lo que había comenzado a crear gárgolas voladoras además de las que estaba combatiendo Ondine para poder dar un golpe decisivo que sirviera como distracción para escapar.

Sin embargo, cuando sintió colapsar a la gárgola que estaba apoyando a Tabitha, de inmediato comenzó a invocar una más grande para hacer interferencia en vez de seguir creando de las más pequeñas y en cuanto termino ordeno a todas atacar.

GRRRR, ¡no es posible!, ¡prácticamente nada salió como lo esperaba!, *shigh* pero cuando menos pude cumplir con mi objetivo principal así que creo que es hora de que me retire.

La mujer de larga cabellera se dio vuelta para tomar a la peli rosada de la gárgola que la estaba sosteniendo para escapar ahora que ya disponía de la concentración necesaria para usar su hechizo más útil, más sus pasos y pensamientos fueron interrumpidos por una voz inesperada.

"¿Hoo?, ¿acaso ya se retira señorita?, ¡pero si la fiesta aún no ha terminado!, la media noche aún está por llegar, ¿qué tal si baila una última pieza conmigo antes de retirarse?"

Sorprendida por la repentina voz a su espalda, la familiar del rey Joseph, Myozunitonirun, se giró de inmediato ordenando a todas las gárgolas a su alrededor que atacaran al intruso; sin embargo, un impacto inesperado de algo pesado y suave la derribó en el mismo momento, tras un rápido forcejeo pudo liberarse de lo que le arrojaron y se sorprendió nuevamente al ver que se trataba de la figura inconsciente de Tabitha.

¡¿Pero qué demonios?!, ¡¿me acaba de arrojar una estudiante ese desgraciado como si no tuviese importancia alguna?!, ¡¿Qué clase de animal arroja a una joven de esa manera?!

El sonido del choque salvaje de rocas y metal la sacó de su sorpresa, dentro de una gran nube de polvo pudo escuchar como el combate acaba de terminar, lo que era algo impensable, era simplemente imposible que alguien derrotara tantas gárgolas en tan poco tiempo.

¡Esto es malo!, ¡tengo que escapar cuanto antes! -pensó aterrada Sheffield mientras se giraba desde su posición en el suelo para ordenar a la gárgola que le entregará a su rehén-

Sin embargo, en cuanto la gárgola dio el primer paso, una enorme espada salió disparada desde la nube de polvo a gran velocidad, impactando en el pecho de esta, provocando que soltara a Louise, mientras el constructo de piedra se desmoronaba.

Asustada por lo que acababa de ver Sheffield se giró nuevamente al frente.

"Tu respaldo ha desaparecido," -dijo Ainz saliendo del polvo mientras balanceaba a su lado con una mano una espada idéntica a la que arrojo hace un momento- "Ondine no tardara en eliminar el resto de tus mascotas, así que dime," -continúo apuntando con el espadón al rostro de la Morena- "¿Quieres seguir bailando o has tenido suficiente?"

¡Espera!, ¡¿no es este ese monstruoso familiar de la usuaria del vacío?!, ¡maldición!, ¡eso significa que los rumores de su muerte eran solo eso rumores!, ¡de haber sabido que estaba vivo hubiera hecho todo de manera diferente!, Grrrrrrhh, ¡mi tarea acaba de pasar de plausible a imposible!, *shigh* solo me queda una posible salida.

-O-

Ainz esperaba que Sheffield tratara de hacer tiempo, que tratara de convencerlo de dejarla ir, estaba incluso preparado por si trataba de seducirlo, sin embargo, no estaba preparado para lo que realmente sucedió por lo que simplemente se quedó mirando el pasto vacío que hasta hace unos segundos estaba ocupado.

El jamás se esperó que ella se lanzara sobre Tabitha como si la fuese a proteger, menos aún se esperó que ambas figuras desaparecieran de pronto ante sus ojos dejando atrás un par de pequeñas estatuillas.

¿Se acaba de teletransportar?... no, no se vio una luz como es normal en el hechizo… Uuugghh, ¡idiota!, ¡ella no es una maga es una familiar!, ¡de seguro huso una habilidad o algo similar al hechizo 'Fake body' de la profesión de Titiritero! (SE) *shigh* cuando menos evite que se llevaran a Louise. -Pensó el Overlord resignado a la idiotez de no haber usado 'Dimensional Lock'-

-O-

La luz filtrándose a través de las cortinas le molestó finalmente lo suficiente para sacarla de su profundo sueño, intentando bloquear la luz del sol Tabitha quiso levantar una mano para cubrir su rostro, pero una fuerte punzada de dolor se lo impidió haciéndola abrir los ojos de golpe.

Cunado su vista se acoplo finalmente a la luz en la habitación, dio un rápido barrido de esta, por lo menos hasta donde su adolorido cuerpo se lo permitió, y pudo reconocer la arquitectura de donde se encontraba.

"Galia, Versalles?" -se preguntó a sí misma en voz baja-

"No, no estas en el palacio."

La repentina respuesta a su pregunta la puso en alerta e ignorando las quejas de su adolorido cuerpo se levantó rápidamente en su cama hasta estar sentada y se recargo en la cabecera, su ojos se posaron en la figura que había hablado, un hombre de apariencia joven, piel clara y una larga cabellera rubia, este usaba ropas completamente diferentes a cualquier otra cosa que hubiera visto antes, sin embargo había un detalle en el que le decía que seria muy peligroso bajar la guardia aun por un momento.

"¿Qué hace un elfo en Galia?"

Si bien no podía verlo claramente sin sus gafas, aun así, las largas orejas puntiagudas de la persona frente a ella eran evidentes, sin alejar completamente la vista del hombre, Tabitha ubico una mesa de noche junto a su cama, recargada a esta parecía estar su báculo y sobre ella parecían estar sus lentes, mientras el rubio hablaba, uso su mano izquierda para alcanzar estos últimos.

"Estoy en Galia por mis propias razones, más estoy aquí por solicitud del rey Joseph, de momento mi trabajo es asegurarme de la permanencia de ambas en la villa."

"¿Ambas?... ¿villa?... ¡madre!" -dijo la joven de cabello platinado fijando su mirada sobre el rubio ahora que ya lo podía ver claramente, aun con la fisura que recorría uno de sus lentes-

Sus ropas eran tal como se describían las de los salvajes del desierto en las historias, no parecía traer consigo una varita, pero estaba segura que eso no lo hacia menos peligroso, ella recordaba bien que los salvajes podían usar su vil hechicería sin necesidad de una.

"Exactamente, este fallo finalmente le ha dado al rey una excusa para sacarte de su camino, desafortunadamente para él, no puede simplemente matarte, por lo que dentro de unos días acompañaras a tu madre en su locura."

El verdadero significado detrás de las palabras del elfo no se perdió para ella, le harían lo mismo que a su madre.

"Un caballero no puede desaparecer de la corte de la nada."

"Ciertamente, es por eso que la declaración y decreto que está en la mesa fue liberada por el rey de Galia a los nobles cuando Sheffield te trajo de regreso en mal estado." -dijo el elfo apuntando a la mesa de noche con una mano-

Un vistazo rápido a la mesa ahora que tenia sus lentes puestos, le permitió diferenciar que había realmente una especie de carta doblada sobre la mesa un poco mas lejos de donde habían estado sus gafas, la tomo desdoblándola lentamente y comenzó a leerla sin cubrir completamente su vista.

Ya veo, así que me ha destituido como caballero usando como excusa que 'fui atacada sin provocación' por un enemigo desconocido en mi camino de regreso culpando al mismo enemigo de haber roto mi mente, lanzando acusaciones a Tristain y su nuevo aliado el reno Hechicero como probables culpables.

Las arrugas del papel entre sus manos eran la única indicación visible de su ira, su vista afilada como cuchilla y tan fría como el hielo mismo de sus ataques se poso nuevamente en el elfo sentado cómodamente en una silla a un par de mails de su cama.

"Me va a envenenar como a mi madre."

"Tu madre no fue envenenada, estoy seguro de ello." -contesto el elfo-

"¿Cómo?"

"¿Cómo estoy seguro?" -pregunto el rubio y continuo tras recibir un asentimiento de Tabitha- "por que yo fui quien hizo la poción que destruyo su mente por orden del rey por supuesto."

Esta revelación la lleno de furia, rápidamente tomo su báculo y lanzo una lluvia de témpanos afilados contra el elfo, sin embargo, este había levantado un escudo con su magia antes de que el primer tempano fuera lanzado, bloqueando el ataque fácilmente.

Viendo esto, Tabitha comenzó a entonar su hechizo mas poderoso de inmediato, un hechizo de su propio diseño.

"Raguzu Wootaru Isu Isa Hagaraasu."

El hechizo de nivel cuadrangular debía de convocar una tormenta de hielo con vientos huracanados y piezas afiladas de hielo, sin embargo, lo único que salió disparado por el breve viento fueron esquelas de madera.

Atónita por la falla de su hechizo, Tabitha solo pudo ver con desesperación que su báculo se había hecho añicos, pero no había sido por obra del elfo, de hecho, el estaba igual de sorprendido que ella, tanto que su escudo se disipo permitiendo que las virutas de madera llovieran sobre él.

El báculo de la joven maga había explotado, no fue capaz de conducir la cantidad de magia vertida en él, después de todo, en su batalla contra Satoru este había sufrido grandes daños, por lo que todo por encima de un palmo alejado de la mano de Tabitha se había despedazado dejando detrás poco mas de una tercera parte de la longitud original de la madera.

Recuperándose finalmente de la sorpresa, el elfo se levanto de su asiento, se sacudió los restos de madera y se dio la media vuelta.

"Disfrute los días que le quedan con su madre, dentro de unos días la poción estará lista, tiene hasta entonces, le recomiendo aproveche su tiempo." -dijo el elfo antes de dejar el cuarto-

Dentro, Tabitha que se había puesto de pie sobre la cama para lanzar su hechizo, se desplomo sobre la cama de rodillas y las lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, mientras que los restos de su báculo rodaban por la cama para después llegar al suelo al ser liberados de la mano sin fuerzas de la joven.

Ahora era prácticamente una prisionera condenada a muerte.

-O-

OMAKE SIESTA LA EROTICA

Hana se encontraba en camino a las barracas de Ondine, había sido llamada con 'Message' por Satoru sin ningún detalle al respecto.

"¿Sera acaso que hubo algún problema con el material enviado desde el Imperio? ... no *Arf*, no creo que sea el caso, estoy segura que verifique todo dos veces *Arf*"

¿Huh?, este olor… ¿es lo que creo que es?... no, es imposible, ningún subordinado de su majestad ha hecho algo así jamás. -Pensaba la secretaria al alcanzar las escaleras hacia el segundo piso-

El aroma que descendía por las escaleras era suave y un tanto dulzón pero potente, y uno que suele permear algunas áreas en las ciudades del Imperio en ciertas épocas del año, pero hasta donde ella podía recordar era algo totalmente ajeno a la raza humana, era un olor similar al del celo.

Al acercarse a su destino pudo mirar a Satoru parado frente a la puerta de sus aposentos y recargado sobre esta.

Este al verla acercarse se paro normalmente en el pasillo de frente a la recién llegada.

"Estoy a sus ordenes Satoru-sama, ¿en que le puedo servir?" -dijo la secretaria con una pequeña reverencia-

"Si, Ahem, hubo un… pequeño incidente en mis aposentos y no deseo hacer la situación mas incomoda para ninguna de las partes involucradas y dada la naturaleza del asunto creo que es necesario el toque femenino." -dijo el Overlord mientras apuntaba con su mano a la puerta-

Cuando llego, Hana noto que el pomo de la puerta era irreconocible, por lo que había tomado nota que debía ser cambiado cuanto antes, pero su superior no estaba apuntando al pomo si no mas bien al interior de la habitación.

Levantando una ceja por el comportamiento de Satoru, la Diamon Dog se acerco a la puerta y opero con algo de dificultad la perilla, en cuanto abrió la puerta, el olor a celo le golpeo tan fuerte que casi lo sintió como un golpe físico, dentro del cuarto, justo frente a la puerta, se encontraba la sirvienta de Satoru desmayada en una silla y era obvio que se trataba del origen del aroma, sobre la pequeña mesa rectangular yacía un libro rojo cerrado y un líquido translucido podía verse comenzar a escurrir por las pantorrillas de la joven.

Hana volteo a ver a su superior al rostro levantando aún más la ceja tras haber tomado toda la escena en consideración.

"¿Qué es exactamente lo que me esta pidiendo que haga con esta situación Satoru-san?"

"Err te quería solicitar que me ayudaras a limpiarla y cambiarla, yo puedo llevarla a su cuarto, pero lo demás es algo que yo no puedo hacer."

Tras unos minutos mas de mirarlo fijamente con los ojos entrecerrados, Hana no pudo encontrar en el rostro de Satoru ninguna señal de que hubiera hecho algo deplorable o que estuviera tratando de mentir, además el único olor en el aire era femenino.

"No tengo ningún problema en ayudarle Satrou-san, pero antes de ello quiero que me explique exactamente que paso aquí."

Tras una breve y bochornosa explicación, Ainz cargo a Siesta hasta su cuarto y con cuidado la coloco en la silla dentro del baño privado de su cuarto, mientras que Hana preparaba las ropas para cambiarla.

Agradeciendo su ayuda Ainz se retiro de inmediato olvidando totalmente recoger los libros por los que había venido originalmente de su cuarto.

-O-

La fresca brisa de la tarde soplaba a través de su ventana, haciendo bailar sus cabellos sobre su rostro haciendo cosquillas en su nariz, esta sensación fue la que finalmente la sacó de su confortable sueño.

Restirando los molestos cabellos de su rostro, Siesta estiro los brazos y se sentó en su cama, con una mano rasco su abdomen mientras bostezaba y como era su costumbre volteo hacia la ventana para ver las estrellas que comenzaban a desaparecer, pero en lugar de ello, el rojo atardecer agracio su vista, entonces todo comenzó a regresar, el libro, su éxtasis, una puerta abierta y ella expuesta ante el objeto de sus deseos.

Salió de la cama arrojando las sabanas que le cubrían, sus mejillas estaban rojas de la vergüenza y sus lagrimas corrían por su rostro, cuando noto que no estaba usando su uniforme, sino mas bien una de sus pijamas, todo su rostro se puso rojo como un tomate, un pequeño alivio entro en su alma cuando vio que se encontraba en su cuarto y no en el de su amo, sin embargo, una pequeña nota sobre la mesa de centro con su nombre la hizo congelarse.

Con pasos temerosos se acerco a la mesa y tomo la nota, trago saliva, la extendió y comenzó a leer.

Nota

Estimada señorita Siesta, se solicita su presencia en mis aposentos antes de que las lunas estén en su punto más alto para hablar seriamente sobre el incidente sucedido este día.

Att: Hana Collins, secretaria de la academia de magia de Tristain.

PD: Tras limpiarte deposite tu uniforme 'sucio' con el resto de la ropa pendiente de lavar, asegúrese de por lo menos iniciar la lavadora antes de asistir para evitar de que el aroma se disperse por el edificio.

La nota se escapo de sus dedos temblorosos, la situación era aun de lo que esperaba.

"BUUUAAAAA ¡Como podre ver a la cara a cualquiera de los dos nuevamente!, ¡Clara te maldigo por haberme prestado ese sucio libro!"

Los gritos de una doncella avergonzada resonaron con fuerza sobre el atardecer.


¡Aqui termina otro capitulo mas!, ¿que les parecio?, hare todo lo posible por que el siguiente capitulo no se retrase tanto como este, ¡nos leemos a la proxima! XD