-El sonido de espadas chocando. Chispas salían cuando sus armas se besaban en una danza sin final. Una danza donde una sola iba a salir ilesa.

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En algún lugar lejano hace varios años atrás

—¡Vamos debes hacerlo con más fuerza si quieres ganarme —decía una chica con cabellos azul claro y ojos morados portando una armadura blanca que acentúa un poco sus grandes atributos. –¡Vamos, vamos, vamos! ¡Adrea!

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-Pasados unos cuantos minutos aquella chica de nombre Adrea terminó en el suelo. Respirando con dificultad por el duro entrenamiento de ese día. Al momento que por fin abre sus ojos puede ver como su maestra se sienta a su lado sonriendo.

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—Lo hiciste muy bien para ser tu primera vez, princesa —menciona la chica de pelo azul claro con una enorme sonrisa en su rostro.

—¿Te gusta burlarte de mí, verdad? —Preguntó la chica de pelo negro.

—Un poco pero… En realidad si te esfuerzas un poco más. Supongo que podrás lograr vencerme en una batalla. Además que tu cuentas con una gran voluntad, princesa Adrea —responde su maestra mirando a la pelinegra.

—Lo sé. Quiero ser fuerte para proteger a todas las personas de este mi pueblo.. además… —Los ojos de la princesa pronto viajaron del rostro de su maestra hasta sus labios., –Quiero ser fuerte para protegerte a ti

—Que.. Que cosas dices… Yo soy lo suficientemente fuerte para protegerme a mí misma —empezó a tartamudear la chica de ojos morados ante la mirada de la princesa que empezaba a acercarse lentamente hasta que…

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—Lamento interrumpir, maestra pero… Estamos siendo atacadas por una horda de ogros. Necesitamos que nos ayude —decía una chica con cierto parecido a la amante de los panes vistiendo una armadura similar a la de su maestra.

—Creo que llegó la hora de trabajar. Por mientras nos encargamos de esta peste. Será mejor que sigas entrenando —menciona la chica de armadura blanca al ponerse de pie.

—¿Estarás bien? Qui.. Quiero decir… No es que me preocupe por ti ni nada… Solamente no vayas a morir ¿sí? —Dijo la princesa cuyo rostro estaba rojo cual manzana.

—Tranquila no moriré… Porque quiero volver contigo y así juntas pasaremos la noche que te prometí —comentó aquella mujer que lleva consigo una espada del tipo usada en la esgrima.

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-De esa forma las dos féminas con armaduras que casi no dejaban nada a la imaginación se marchan dejando sola a la princesa de aquel pequeño reino casi olvidado. Mismo que ahora ya no existe…

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Mientras tanto en la actualidad - Otonokizaka - Salón del club de investigación idol - Interior

-Dentro de este pequeño salón encontramos a las musas que como ya era de esperarse ya tenían sus ropas listas sobre la mesa de su club. Todas las chicas de este pequeño como singular grupo empezó a cambiarse dejando ver así sus prendas íntimas. Ante miradas llenas de molestia por parte de Nico hacía las más desarrolladas que ella, el silencio de la pianista no pasó desapercibido, al notar esto Nozomi quien fungía como la madre de todas ellas avanza rápidamente quedando a tan solo unos centímetros de la pelirroja que sigue mirando el piso.

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—¿Qué sucede, Maki-chan? Te noto un poco extraña ¿está todo bien? —Preguntó Nozomi quien aún no terminaba de cambiarse de ropa.

—La mencionada al escuchar su nombre pronto sale de su trance. Viendo a su amiga semidesnuda. El color pronto subió a la cara de aquella chica misma que no sabía cómo responder o a donde mirar. –Claro que si estoy bien..no te preocupes..solo… —Maki había quedado en silencio nuevamente pensando en como decirle a la pelimorada lo que sucedía con ella.

—Vamos Maki-chan sabes que puedes contar con nosotras para lo que sea ¿recuerdas? Somos una familia. Una.. singular y a veces rara familia pero una familia y lo que hacen es siempre protegerse y cuidar a sus miembros. Por eso mismo dinos qué te sucede así podremos saber como ayudarte —menciona esbozando una cálida sonrisa la madre de las musas.

—Y allí el silencio reinó. Los ojos de Maki-chan viajaron por todos lados. Hasta encontrarse con los ojos y las miradas de sus amigas como de su novia. Mismas miradas que le decían en silencio que todo estaba bien. –De acuerdo se los diré pero seguramente se van a burlar de mí por decirles…

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-Todas las chicas incluyendo a la pequeña demonio de pelo negro asintieron. Prometiendo con sus miradas llenas de ese sentimiento de calidez que hicieron de la pianista una mejor persona. Una que por fin puede hablar de forma sincera y sonreír como nunca pensó hacerlo de nuevo.

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—Desde hace unos días he tenido extraños sueños…. —Dijo con voz vacilante la chica de pelo rojo apretando las ropas que tenía entre sus manos.

—¿Qué clase de sueños? —Preguntó la inocente Hanayo.

—¿He? No sabría como explicarlo pero haré mi mejor esfuerzo —menciona Maki levantando un poco su mirada dejando que un pequeño suspiro escapara.

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-Y allí mismo con cada palabra que salía de los labios de la que componía las melodías para las musas. Sus amigas algunas con un sentimiento de incredulidad en sus corazones continuaron escuchando, formulando las preguntas, ¿preguntas para que un sueño que al parecer no tiene ningún sentido? Algunas de las chicas de este pequeño grupo en medio de aquella confesión por parte de una de su miembros se miraron como diciendo -esto no tiene ningún sentido-, aún así, todas escuchaban lo que decía su amiga.

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—Ese fue un sueño muy extraño… A decir verdad —dijo Eri quien se mantenía imperturbable. Su rostro no pareció cambiar en ningún momento mientras Maki contaba su sueño.

—¿De verdad lo soñaste, tomate o solo fue porque viste alguna serie de tv? —Preguntaba con cierto tono de burla en su voz la presidenta del club de investigación idol misma que se había ganado la mirada reprobatoria de sus compañeras al igual que de su novia.

—No estoy esperando a que me crean.. Lo que soñé es..tan.. –Real que no sabes si es cierto o no —interrumpió Honoka a su amiga.

—No me digas que tu también has soñado con lo mismo, Honoka —menciona la chica de pelo azul que estaba al lado de su amiga come pan.

—Por supuesto que lo he soñado.. Además leí que no son solo sueños.. Son algo así como vidas pasadas. En otras palabras lo que nos dijo Maki-chan en teoría podría ser cierto —comentó la chica de ojos azules con una pequeña sonrisa en sus labios.

—Y pensar que Honoka diría algo como esto. Si esto fuera una comedia podrían decir, ¿qué haz hecho con Honoka-chan-nya? —Menciona burlona la pequeña Rin levantando sus brazos mientras reía divertida por su comentario.

—Eso fue cruel.. Rin-chan —tratando de no reír habló la venadita de suaves mejillas quien al igual que las otras musas se tapaba con ambas manos.

—La chica de mirada azul viendo como sus amigas e inclusive su novia se burlaban de ella infló sus mejillas haciendo un pequeño puchero. –¡Mooo, hasta tu Kotori-chan! ¡No se burlen de mí!

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-Pronto las risas comenzaron a hacer eco dentro del pequeño club de investigación. Las chicas reían sobre todo la jovencita de pelo rojo como el fuego pudo olvidar al menos por un momento lo que sucedió en el resto de su sueño.

Una vez que las chicas dejaron de reír por el comentario de Rin. Suben a la azotea donde tienen su sesión de entrenamiento habitual. Todo iba marchando como siempre. Las constantes peleas de Nico y Maki. Los comentarios a veces fuera de lugar por parte de Rin seguido por los coqueteos indirectos o quizás muy llamativos y para nada discretos de la modista y su novia. Eran como el pan de cada día para este singular grupo de idols escolares que una vez finalizada su rutina de ejercicios se dejaron caer sobre el piso para así tomar un pequeño descanso luego de haberse exigido bastante, ya que, según las propias palabras del trío idiota entrenar con Umi era como estar en el ejército pero sin las balas. De todos modos ellas siempre encontraban una forma de pasar un buen rato.

Cuando por fin terminaron con su sesión entrenamiento las nueve musas volvieron al interior de las instalaciones donde a medida que sus pasos las llevan a su destino ellas iban charlando sobre diferentes cosas. Las mismas que una adolescente de su edad quiere, observa sin decir nada, y en algunos hasta envidian. Las idols escolares de esta escuela una vez que llegaron a su destino rápidamente empezaron a mudarse de ropa para vestir con sus uniformes y, teniendo sus bolsos disponerse a salir para ir finalmente luego de un largo día en la escuela a sus hogares, ninguna de ellas pudo imaginar lo que estaba por suceder… Algo que cambiaría sus vidas para siempre

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En ese momento en las afueras del establecimiento

—¡¿Dónde me encuentro?! ¿Qué clase de mundo es este? Debe ser obra de la bruja —eran las palabras de una mujer que portaba una armadura que no dejaba nada a la imaginación.

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-Las nueve chicas que ya estaban por ir a sus hogares se quedaron con la boca abierta cuando vieron a esa singular por no decir extraña mujer actuando de esa manera. Todas ellas no sabían qué decir al ver como una chica aparentemente de su edad trataba de empalar a un auto con su espada mientras gritaba incoherencias al unísono. La primera en salir del estupor por ver tal espectáculo fue Honoka-chan quien dijo lo siguiente mientras que en su rostro se había dibujado una peculiar mueca.

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—Chicas… ¿Pueden ver lo mismo que yo? —Preguntó la líder de las musas mientras apuntaba con su dedo índice a la loca que se había puesto algo que dejaba al descubierto casi toda su anatomía.

—Este..si te refieres a la mujer loca con ese atuendo tan extraño. Si también la podemos ver, Honoka —dijo la rusa que de igual forma no podía creer lo que sus ojos le mostraban.

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-Los minutos pasaron y tanto la rusa como su amiga amante de los panes seguían viendo como esa extraña mujer intentaba por todos los medios acabar con un pobre auto que había quedado en su camino. Por mientras el conductor del mismo no sabía si estar asustado o no. Ya que por la ventana de su auto podía ver desde la primera fila como los atributos de esa mujer se movían debido a los movimientos que hacía.

Mientras tanto las chicas de este singular grupo de ídolos escolares permanecieron quietas en su lugar. Estáticas, como esperando a ver cual sería lo próximo que haría esa mujer con vestimentas tan raras y al mismo tiempo…

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—¡Indecente! —Fue lo que salió de los labios de Umi que apuntaba con su tembloroso dedo índice el lugar donde se encontraba la mujer de pelo azul claro.

—¡Ah, sí! ¡Si! Muy indecente… Umi-chan —Eran las fingidas palabras que escaparon de los labios rosas de la modista que sin imaginarlo empezó a acercarse a la mujer de armadura blanca.

—¿He? ¿Kotori-chan? ¿Adónde vas? —Dijo asustada su novia que veía como su amada pajarita ya estaba a punto de cruzar las puertas de Otonokizaka para ir donde aquella mujer de pelo azulado.

—¡Kotori-chan es peligroso-nya! —Exclama la niña de cabellos naranjos misma que sin pensarlo dos veces fue al rescate de la modista del grupo.

—¡Rin-chan no vayas! —Ahora la venadita de suaves mejillas era quien gritó el nombre de hiperactiva novia al seguirle el paso.

—Esto será interesante ¿vamos Ericchi? —Menciona Nozomi con una pequeña sonrisa enmarcada en su rostro. Viendo a su novia que todavía continuaba en su lugar sin poder moverse hasta que sintió las suaves manos de su novia quien la obliga a moverse. –Vamos esto es algo que no se ve todos los días.. Apresúrate

—No..Nozomi ¡qué alguien me ayude! —Exclama la rubia haciendo uso de la frase distintiva de su kouhai cuando se encuentra en apuros.

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-Las chicas que fueron donde la misteriosa mujer no sabían qué esperar. Solamente estaban intrigadas por saber quién era o qué hacía en ese lugar, Nozomi-chan y Eri-chan fueron las primeras que llegaron donde la mujer que ya había empalado a un auto con su espada, al sentirse observada por las adolescentes la viajera del tiempo que lleva consigo una espada como las usadas en el esgrima les apunta asumiendo una postura de batalla y con una voz autoritaria la mujer portadora de una armadura de color blanco con detalles en dorado les dijo….

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—¿Quienes son ustedes? ¿Qué época es esta? —Hablaba la mujer de pelo azulado mientras fruncia el ceño sin dejar de apuntar al par de chicas con su espada.

—Nozomi se había parado frente a la mujer de grandes atributos y con una voz pausada responde a las preguntas que había hecho la viajera. –Para empezar, señorita.. ¿este? ¿Cuál es su nombre?

—¡Mi nombre no se lo doy a una bruja como tu! ¡Ahora responde! ¡¿Dónde me encuentro y que haz hecho con la princesa?! —Exclama molesta la mujer de ojos morados avanzando lentamente sin perder de vista la mirada confusa de Nozomi-chan que levantaba las manos.

—Eri-chan al escuchar como fue llamada su novia. Y la manera en la que esa extraña le apuntaba con su espada. Tomando fuerzas de quien sabe donde la rusa dio un paso adelante poniendo entre la espada de una mujer desconocida y su novia. –No sé quién eres o que estás buscando en este lugar...sea lo que sea que quieras… Aquí no lo encontrarás y si sabes lo que te conviene será mejor que bajes tu arma

—¡¿Oh?! ¿Con que la bruja tiene una aliada? —Dijo con exagerada sorpresa la mujer de armadura blanca que sonríe. –Como quieras fiero sirviente del mal, yo en el nombre de la reina Flora y de mi princesa te he de derrotar así que prepárate

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-Antes de que esa mujer tan peculiar hiciera algo. La voz de Honoka seguía por la Umi y el resto de las musas se hizo presente. En ese momento tanto la tarotista como su novia giraron la cabeza para ver que sus amigas iban en su rescate. Tal como si fuera una mala broma aquella mujer de grandes pechos y una vestimenta reveladora baja su arma. Sus manos empiezan a temblar al igual que su voz, la mujer extraña venida de quien sabe donde, olvidando por completo su duelo con Eri corre donde la chica de pelo naranjo y ojos de color cielo misma que queda en su lugar sin poder moverse debido al repentino abrazo por parte de una completa extraña que llegó a su mundo.

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—Piris.. ¡Piris! —Decía entre sollozos ahogados la portadora de la armadura blanca. –Me alegra que estes bien, pensé que te había pasado algo luego.. de… ¿Dónde se encuentran Lyla y las otras chicas? ¿Qué le pasó a la princesa Adrea?

—La pobre chica de cabellera naranja no se había movido ni un centímetro. Estaba literalmente petrificada y en parte asustada. Pero cuando la mujer de ojos morados le preguntó sobre una princesa el cerebro de Honoka por fin hizo click y ella temiendo que pasara algo con su vida y la de sus amigas empujo a la extraña y sonriendo le dijo…. –Lo siento señorita, pero… lamento decirle que no conozco a ninguna de las personas que menciona, ni tampoco soy Piris. Mi nombre es Kousaka Honoka y ellas son mis amigas y novia. Lamento si hice que pensara que soy la persona que busca

—La sonrisa que le brindó Honoka-chan a esa mujer pronto fue contagiada haciendo que la guerrera también sonriera. —Entiendo, es que te pareces tanto a ella, y..yo… Bueno me deje llevar un poco. Ahora podrías decirme ¿en lugar me encuentro?

—Claro. Antes me gustaría que se disculpara con mis amigas. Creo que el ser amenazada con una espada no está en la lista de cosas por hacer de ustedes ¿cierto, Nozomi-chan, Eri-chan? —Bromeó la chica de mirada azul con una enorme sonrisa sobre su rostro.

—Tienes razón. Aunque el ver actuar de esa forma a Ericchi me puso la piel de gallina era casi como en los cuentos de hadas o que diga en las novelas que veo a veces —dijo Nozomi que llegaba al centro de la calle con Eri detrás de ella.

—Lo siento. Señorita —menciona la mujer de pelo azul al girar sobre sus talones y sonreír a la chica de mirada esmeralda antes de tomar la mano ajena e inclinarse para besar con cierta galantería a la estudiante. –Mil disculpas.. señorita, he cometido un grave error al confundirla con una vieja enemiga, por favor acepte mis disculpas. Bella dama

—Al escuchar tales palabras. La forma en que esa mujer que hace momentos le estaba amenazando le coqueteaba hizo que por primera vez Non-chan quedará sin palabras y a su vez el rostro de la idol comenzará a ponerse tan rojo como el cabello de la pianista. –No...No.. No… Importa..un..error.. si..un error lo comete cualquiera…

—¿Nozomi-chan? —Musitó Honoka-chan viendo a su amiga de melena morada ponerse nerviosa por las palabras que había dicho la misteriosa mujer.

—¡Ejem…! ¿Acaso estoy pintada o qué ching…? —Exclama molesta la rusa quien fruncía el ceño.

—Lo siento señorita no quería… pasarme con su novia. —Menciona la chica de pelo azul luego de volver a una posición erguida al tiempo que empezaba a caminar hacía Eri quien retrocedía.

—¿Qué..Qué harás? No..No te me acerques —decía Eri-chan que continuó retrocediendo.

—Pero siendo un poco más rápida la mujer de ojos amatista logra tomar de la mano a la idol y tirando un poco sin lastimar a la otra fémina. Esa mujer de extraña vestimenta logró acercar el cuerpo ajeno al suyo. –¿Acaso me tienes miedo pequeña? Ahora que lo veo bien, eres muy linda tanto como una ninfa de agua pero aún si lo fueras… Tu belleza dejaría en ridículo a esos seres de agua —dijo la mujer de la armadura tomando suavemente con su mano derecha el mentón de Eri-chan mientras acerca sus labios a los ajenos. –Espero y me perdones por lo que haré pero no puedo resistirme a esos hermosos ojos que tienes

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-Fue lo único que dijo aquella mujer antes de tomar los labios de la ex bailarina. Al tiempo que apretaba un poco la cintura ajena con su mano. Los ojos de Eri se abrieron cuando sintió como esa mujer lamía su labio inferior como pidiendo permiso para entrar en su boca. Sin oponer mucha resistencia quien era conocida como una chica fría y siempre recta se dejó llevar por un sentimiento prácticamente desconocido para ella. En ese mismo lugar Eri Ayase quien también fue la presidenta del consejo estudiantil dejaba que una completa extraña le besara.

Pronto ese beso que parecía pronto terminar se convirtió en algo más pasional. Debido a que la extraña mujer de mirada tenebrosa mordiendo apenas el labio inferior de Eri-chan se abría paso por la cavidad bucal de esa estudiante que no opuso resistencia alguna. Las lenguas de ambas mujeres sin perder tiempo comenzaron a bailar dentro de las bocas de sus dueñas casi como si fuera una danza intermitente. La lengua de Ayase-chan pronto tomó el control de la situación y, su juego comenzó a hacerse un poco más violento, así como también el calor de sus cuerpos comenzaba a hacer que sus mejillas se tiñeran de rojo. Los minutos pasaron mientras Honoka, Nozomi y la modista de las musas veían ese espectáculo que según Umi misma que ya se había desmayado pensaría que es indecente; aunque lo fuera al parecer cierta rusa de mirada azul lo disfrutaba, pero como todo lo bueno tiene que terminar las mujeres que se conocieron a decir bastante bien tuvieron que separarse por la obvia falta de aire en sus pulmones. Así mismo dejando un pequeño hilo de saliva el cual unió sus labios en un candente y apasionado beso.

Una vez que los ánimos se calmaron y el resto de las musas quienes se habían quedado por segunda vez en el día sin palabras llegaron para recoger el cuerpo inerte de Umi-chan fueron acompañadas por la misteriosa mujer de pelo azul hasta el interior del colegio donde fueron al único lugar en el cual no serían molestadas.

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Momentos después en el salón del club de investigación idol

Interior

—¿Qué sucedió? ¿Donde me encuentro? ¿Maki? —Decía Umi al despertar de su sueño viendo el lugar donde se encuentra su novia de pelo rojo.

—Por fin despiertas, Umi —menciona la pianista que estaba enrollando en su dedo su mechón de cabello favorito.

—Qué fue lo que sucedió —por fin dijo la chica de mirada ambarina.

—Pues como decirlo… —Divertida Maki-chan sonreía viendo como su novia aún no despertaba del todo.

—¿Dónde están las otras chicas? —Preguntó la joven Sonoda al tiempo que se sentaba en el piso viendo donde se encuentra su pareja.

—Ellas están detrás de la puerta, por si lo preguntas ellas se encuentran bien —responde con una pequeña sonrisa la pianista al levantarse de su silla y ponerse de rodillas frente a su novia que descansaba sobre un pequeño futón extendido en el suelo.

—¿Qué sucedió con la mujer? —Menciona la idol de pelo azul alterada. Buscando con la mirada a la misteriosa y pervertida mujer de cabellos azules.

—No te preocupes, Umi, ella no es mala… Solo estaba un poco confundida —le respondía Maki al unir su frente con la de su pareja que al sentir el contacto de la piel ajena pudo calmarse un poco. También sirvió para la compositora el poder respirar el rico perfume que lleva su novia. –Ahora ella está con las demás que tenían algunas preguntas para ella… así que mejor sería que descanses un poco ¿de acuerdo? —Dijo la heredera de los Nishikino luego de haberse separado de su novia. La miró con ternura y luego le dio un pequeño beso sobre la punta de la nariz a Umi.

—¡Maki! —Se quejaba la jovencita de ojos ámbar por el beso de Maki teniendo el rostro completamente rojo.

—Yo estaré al otro lado de la puerta por si… —Las palabras de la pianista con tendencias a ser una tsun tsun todo el tiempo se detuvieron ya que su tímida novia le había tomado la mano evitando que la quinceañera se levantara.

—¿Podrías quedarte un poco más? —Le preguntó la escritora a la tsundere de melena roja.

—Me quedaré el tiempo que quieras, Umi —respondía Maki-chan al sentarse al lado de su novia. Poniendo su cabeza sobre el hombro ajeno.

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Mientras tanto al otro lado de esa puerta….

—Lamento mi comportamiento anterior, señoritas —decía la mujer de pelo azul.

—No te preocupes… ¿Este? Aún no nos has dicho tu nombre —dijo Honoka-chan viendo a la invitada.

—Lo siento, mi nombre es Tiara, soy la guardiana de la princesa heredera del reino de Flora. Un gusto conocerlas chicas

—Encantada de conocerte, Tiara-chan —habló la pajarita mostrando una enorme sonrisa.

—El gusto es mío… —responde un poco nerviosa por las miradas que se clavaron en su persona así como miles de cuchillos invisibles. –Por cierto..¿por qué sus amigas me miran de esa forma?

—¿Quién sabe? —Cantaba feliz la modista que no había quitado su sonrisa.

—¿Y de dónde viniste, Tiara-chan? —Preguntó la amante de los panes.

—Pues..la verdad… no estoy segura.. lo último que recuerdo..fue… —Y las palabras de Tiara pronto mueren dentro de su ser ya que la figura de Maki quien salía del cuarto contiguo hizo que esta mujer guerrera se pusiera de pie y tomará entre sus brazos a la chiquilla pelirroja dejando que el llanto mojara sus ojos. –¡Princesa Adrea!

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-Ante la mención de ese nombre tan extraño, Maki-chan, miró a su alrededor como buscando una respuesta para este dilema. Viendo que no conseguiría nada de sus amigas al igual que la primera vez la voz de Honoka inundó el lugar donde se encuentran haciendo que poco a poco.., Tiara soltará a la confundida pianista de mechones color rojo.

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—Lo siento no soy… Esa tal Adrea que dices, mi nombre es Nishikino Maki —un poco tajante con su respuesta la chica de pelo rojo aparta a Tiara.

—Ella es nuestra compositora, Tiara-chan —menciona Honoka desde su asiento.

—Lo siento, señorita —decía en voz baja la mujer guerrera que miró al piso dejando que unas cuantas lágrimas cayeran por sus ojos manchando sus mejillas.

—A todo esto ¿quién es esa persona con la que me confundiste? —Hablando de nuevo con ese tono desinteresado y poco sincero dijo esas palabras la chiquilla de pelo rojo.

—Levantando sus ojos aún manchados de agua salada. Tiara responde con firmeza –ella es la princesa del reino de Flora y la próxima heredera al trono…. además… ella… —y allí las mejillas de la guerrera del reino perdido se tiñen de rojo para luego decir. –Además de ser quien gobernara el reino del cual vengo..la princesa iba ser mi esposa…

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-Por la simple mención de esa palabra -esposa-, las nueve chicas de este singular grupo de ídolos escolares hizo que su voz llegará a cada rincón de la escuela que ahora mismo se encontraba vacía. Inclusive Umi-chan que estaba al otro lado de la puerta pudo escuchar lo que la desvergonzada mujer había dicho. Siendo guiada por los celos quien se encargaba de escribir las letras paras las canciones de M's sale del cuarto contiguo y gritó a los cuatro vientos provocando que tanto sus amigas como novia le vieran extrañadas, más por la frase tan atípica en ella…

—Sobre mi cadáver te llevarás a mi novia, mujer de grandes pechugas, desvergonzada e indecente… O como dicen por ahí —dejando atrás toda su educación Umi-chan puso su mano derecha sobre su entrepierna mientras con la mano libre mostraba su dedo medio acompañado por la siguiente frase que había dejado a todas con la boca abierta…. –¡Esta será tu esposa!

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¡UMI/CHAN/NYA! —Dijeron todas sorprendidas al mismo tiempo viendo como su amiga hacía esos ademanes.

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Y...bueno.. acá una nueva fic..esté.. Bueno no tengo excusa que dar. Solo que ya había pensado escribir esta que sería algo así como una versión pirata de ''Bikini warriors" no es que yo la haya visto ni nada… en fin. Espero que les guste tanto como a mí escribirla y déjenme decirles que si esta tiene al menos dos buenos comment, estaría subiendo su continuación el miércoles o jueves de esta semana junto con el nuevo capítulo de ''Confrontación" por el resto de mis otras historias inconclusas las estaré actualizando la semana que viene si es que no se me da por escribir una nueva. Bueno muchachas y muchachos que leen esto nos vemos cuando nos veamos. Que tengan un lindo día así como un buen comienzo de semana. ¡Bye! ¡Bye!