Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Codename: Kids Next Door, solo tengo esta historia.

Transmitiendo: Cargando una misión para KND Los Chicos del Barrio...

Operación: MEMORIA

Monitorear Expectativas Manipulando Operativos Resulta Inesperadamente Angustiante

Prólogo

-¿Es todo? Pagué un millón de dólares para esta búsqueda, ¿y todo lo que puede decirme es esto?

-L-lo siento Pa-Padre –dijo el hombre frente a su escritorio, temblando de puro miedo-. Pero, por más que investigamos, la persona que busca ha desaparecido... ejem, de la faz de la Tierra. No hay manera de saber adónde está, no que sepamos.

-¡Quiero un reembolso! ¡Tu patética organización de búsqueda de personas desaparecidas es un fiasco!

-Eh, bueno... No damos reembolsos, señor...

Furioso, el Padre fue rodeado por una enorme llamarada, que se tragó al pobre hombre frente a él, que gritó antes de ser reducido a cenizas, que Padre se apresuró a limpiar con su nueva aspiradora. La había utilizado muy a menudo ahora, la quinta vez que alguien en quien había desperdiciado su dinero inútilmente, pero estaba empezando a cansarse de los fracasos. Sus "hijos", por otra parte, seguían desaparecidos, lo cual hacía todo más difícil. Pero la guinda del pastel era la desaparición de su molesto sobrino, junto con su amada pipa.

-¡Esto es una pérdida de tiempo! –el Padre golpeó su escritorio con furia, a punto de estallar de nuevo, aunque ahora era ignífugo, por lo que no había riesgo de incendiarse.

De repente, su teléfono sonó, y tuvo ganas de incendiarlo también, pero se contuvo. Podría ser cualquiera. Hacía ya un mes que esos molestos Chicos del Barrio no se aparecían por allí, por lo cual podía disfrutar de un descanso de sus gritos por el momento. Suspirando, decidió tomar el teléfono.

-¿Quién es?

-Padre, aquí afuera hay alguien que quiere verlo. ¿Lo hago pasar?

El Padre se permitió un segundo para despejar su mente, recordando algo. Sonriendo, respondió a su mayordomo:

-Sí, que pase.

Cinco minutos después, se encontró frente a nada más y nada menos que Cree Lincoln, la líder no oficial de los Ninjas Adolescentes.

-Ah, sólo eres tú. ¿Qué quieres ahora?

-Hmm, espero no estar interrumpiendo nada, Padre.

-No, para nada. Sólo dime a qué viniste, Cree, no tengo todo el día.

-Creería lo contrario...

-¿Disculpa?

-Nada. –Cree sonrió, algo inquieta interiormente ante la reciente actitud del Padre-. Tengo un plan para acabar con esos molestos Chicos del Barrio. Esta vez...

-No estoy interesado –la interrumpió el hombre mayor, descartando su plan con un gesto, mientras se servía un baso de un líquido oscuro-.. mira, Cree, esta es tal vez la milésima vez que tú y tus Ninjas Adolescentes intentan algo, que al final se arruina. ¿Qué te hace pensar que puedes convencerme de lo contrario esta vez?

-pero... –Cree se obligó a morderse la lengua, a punto de lanzar un improperio, pero conociendo el catastrófico resultado, se detuvo-. Funcionará esta vez, puedes estar seguro de eso.

-dame tres motivos para escucharte, querida.

-Uno, estás todo el día encerrado aquí, esperando a que alguien te diga dónde están tus "hijos". –Antes de que el Padre tuviera la oportunidad de replicar furioso, agregó-: dos, tienes poco o nada que perder ahora. Y tres, incluso si fallo, los resultados no serán los mismos que en otras ocasiones.

-¿Ah, sí? ¿Y por qué estás tan segura de eso?

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-No viene al caso, pero bueno.

-¿Cuál es el sector de esa molesta organización de mocosos que nos ha causado a todos más problemas últimamente?

-Hmm, ¿el Sector V?

-Ajá. ¿Y quién de esos molestos mocosos del barrio ha sido siempre el pilar de ese quinteto de tontos?

-¡Oh, no lo menciones! ¡Le prendería fuego hasta volverlo cenizas si lo encontrara! –el Padre comenzó a ver a dónde quería llegar su antigua alumna.

-Claro, claro. –Cree sonrió, otra vez con suficiencia, para terminar su argumento-. Bien, sin ese idiota no está para comandarlos, puede que tengamos una oportunidad. Una oportunidad que podemos aprovechar.

-No me digas. –Ahora fue el turno del Padre para reírse-. ¿Y cómo supones que eso nos ayudaría? Son once mil millones de niños, eso sin contar a su molesto líder supremo y armas, y que ahora, sin mis niños encantadores, estoy prácticamente indefenso. Tienes razón en algo, mi molesto sobrino ya no está para incordiarme y arruinar mis planes. Pero tampoco he podido encontrar a mis niños. ¿Dónde me deja eso a mí?

-Oh, no te preocupes. Tengo un plan para hacer que queden como el montón de mocosos inútiles que son. Sólo déjame hacer mi movimiento, y te informaré en cuanto tenga avances.

-Suerte con eso. ¿Es todo?

Con una reverencia, Cree se marchó, dejándolo nuevamente solo.

-Uh, me pregunto de qué se tratará este nuevo plan suyo. Pero no pienso volver a escuchar a esa inútil si no consigue nada.

En otra parte, Cree estaba hablando a través de su comunicador con alguien desconocido.

-Sí, ya podemos comenzar.

Capítulo 1

Atrapada

-¡me las pagarán, mocosos del barrio!

El Señor Jefe gritó, mientras un escuadrón de unos treinta operativos de KND volvían a sus naves y robots, ante un par de oficinas que explotaban en pedazos.

-otra misión cumplida, como siempre –dijo Numbuh 2, redirigiendo el SCAMPER.

-Ah, fue un juego de niños –dijo Numbuh 4, despreocupadamente.

-¡Pero fue muy divertido! –exclamó una eufórica Numbuh 3, sonriendo-. ¿Ah que sí, Numbuh 5? ¿Eh, Numbuh 5?

-Ya lo creo, Numbuh 3.

La chica afroamericana miró por la ventana del lado del comandante de la nave, mientras pensaba profundamente en algo. Con el par de gafas sobre su cabeza, nadie podía adivinar qué era.

Una vez en la Base Lunar, todos los agentes se apresuraron a reportarse a la oficina de la Líder Supremo, Numbuh 362.

-Bien hecho, agentes –dijo Rachel, recibiendo tres carpetas de manos de los tres líderes de sector enviados a la misión, del V, W y J.

-¡Esos adultos nunca se enteraron qué los golpeó! –dijo Numbuh 121, el líder del Sector J.

-Muy bien, es todo. Pueden retirarse, soldados.

Mientras todos se iban, la rubia hizo un gesto a los miembros del Sector V, para que esperaran.

-esto... ¿cómo están las cosas? Ya saben, ahora que... numbuh... 1 se ha ido.

-Ah, estamos bien –ofreció Numbuh 4, encogiéndose de hombros-. ¿Verdad que sí, chicos?

-Ajá –dijo Numbuh 2.

-¡Claro! ¡Seguimos siendo un equipo unido! –agregó Numbuh 3.

-Sí... –dijo Numbuh 5, poco convencida.

Mientras el resto se apuraba para irse, Rachel llamó aparte a Abby.

-Abby, ¿puedo preguntarte algo?

-Claro, señora. ¿Qué es eso?

-¿Estás segura que tú y tu equipo lo están manejando bien? Te veo algo deprimida últimamente.

-Oh, para nada. Estamos bien –de repente, Abby forzó una sonrisa, nerviosa-. Hmm, ¿qué hay de ti? Me enteré que te falta poco para tu... desmantelamiento.

-Ah, eso. –rachel suspiró, cansada-. Sí, la Etiqueta es en menos de un mes, entonces elegiré a mi sucesor.

-No es de mi incumbencia, supongo que elegirás a alguien tan bueno como tú.

-no tengo muchas ideas. Pero bueno, no quiero hablar de eso ahora. No es por eso que te aparté de los demás.

-¿No? ¿Qué pasa?

-Mira esto –dijo la rubia, llevándola hacia la LunchBoock.

Una vez ante la pantalla, ambas chicas observaron un video. 362 estaba intentando ocultar una sonrisa, mientras 5 miraba, sin comprender qué quería que viera.

-No entiendo, es una misión del Sector Y. ¿Qué tengo que ver?

-Oh, es una sorpresa. Tú solo sigue mirando.

Dos minutos después, los ojos de la afroamericana se abrieron como platos, mientras la pantalla enfocaba una imagen con mayor detenimiento.

En la escena, cinco niños luchaban contra una pandilla de alrededor de quince adolescentes. Al parecer, una banda de rock o algo así. Era un completo caos; las imágenes estaban borrosas debido a los disparos de mostaza y otros elementos peligrosos de tecnología 2X4. pero lo que acababa de notar la morena era el zoom en uno de los adolescentes, uno que no esperaba ver.

-Espera un segundo, ¿es Cree?

-¡Sí, es ella! -362 estalló en risitas, abrazando a su compañera y subordinada-. Me alegra ser yo quien te diga esto. Feliz por anunciarte que, finalmente, hemos conseguido atrapar a tu hermana.

-¿Q-que?

-¡Oh, sí! –Rachel siguió riéndose, ante el estupor de la morena-. Me acaban de informar, hace cosa de cinco minutos, que la misión del Sector Y fue todo un éxito y, en mitad de todo, no solo consiguieron recuperar dulces robados a los niños de la primaria, sino que atraparon a tu hermana. ¡Y vienen hacia aquí! Tengo que llamar a Numbuh 86, pero quería que tú fueras la primera persona en enterarse. ¡Esto es maravilloso!

-S-sí...

Francamente, Abby estaba conmocionada e impresionada de lo que acababan de decirle. ¿Su hermana, atrapada?

-Sin embargo, Numbuh 5 tendrá que verlo por sí misma para creerlo.

Transmisión interrumpida...

Bueno, comencé a escribir esto porque pensé: ¿qué pasaría si acabaran capturando a Cree? ¡Espero sus comentarios!