Instantes después de la casi destrucción total de todo Inframundo, El padre tiempo se detectó en un gran cuarto de oro, donde se encuentraban las vidas de todos los terratenientes, se veía aún muy disgustado por lo ocurrido, así que había tenido que saber qué había pasado con el loco sombrerero que hechizo con mucho gusto, nadie se burlaba del tiempo de manera tan descarada, esto lo pensaba mientras caminaba a esa zona del castillo donde aún se encuentran todos esos molestos personajes

El sombrerero estaba lleno de felicidad, olvidó esos malos momentos esos pésimos tratos de parte de su padre, solo con tanta equivalencia alegría por verlos de nuevo

- Espero que te hayas estado cuidando hijo - le dice su madre - ¿Te ves tan delgado?

- Mamá en este momento no me importa nada de es, Están aquí, conmigo de nuevo - los abraza a todos efusivo

- Es maravilloso su felicidad - Sonríe tras del Tiempo - ¿Así que puedes decir que todo está alboroto fue por una buena causa?

- Por supuesto que lo es, Siempre alborotos muy grandes traen hermosos regalos para algunos - sonríe replicando al sombrío caballero - Familia él es el Padre tiempo

- Es un placer Señor ¿Higgtop?

- El mismo caballero - Le da la mano divertida - Familia ¿Creo que tenemos el tiempo de nuestro lado?

Todos rieron a excepción del hombre de extraño atuendo.

Semanas después de esta locura, el Tiempo está en su habitación habitual verificando cada tic de caso tic y cosas por el estilo, pero noto que algo le aquejaba, algo ... No alguien le tenía más pensativo de lo habitual, tenía saber que había sucedió con ese torpe sombrerero colorido, de algún modo se mostró bastante intrigado sobre cómo debería estar este hombre, aunque de la nada una idea salió a relucir de su gran e ingeniosa mente, por qué no ir a esa cámara secreta en su gran castillo y ver en donde estaba ese caballero, era un lugar, una habitación violeta, al entrar casi corrió para buscar lo que le interesaba, nunca usaba este cuarto, al conseguir su ubicación, se armó de valor

Gritando el nombre de su querido mayordomo, le dije que pronto volvería, sé fue a la entrada de esa enorme fortaleza, miro a su alrededor y dio un fuerte silbido, algo se acercó con tanta velocidad, en una bruma de neblina y de oscuridad, una yegua negra, se quedó frente a él, la representación de la muerte en este mundo, se postró frente a él, se montó en ella y cabalgó a su objetivo con determinación.

El sombrerero está en la construcción de una increíble mansión, regalada por la propia reina roja para quedarse un poco mejor con esta familia, sin embargo, Tarrant no está del todo en la reunión algo le carcomía por dentro, tenía unas ansias bastante notables de ver a ese sombrío masculino, ¿Qué hicieron haciendo ese misterioso caballero? Se pregunta mirando el panorama, queríamos tener tantas preguntas, tenía tanta curiosidad de saber cómo creo aquella máquina tan fascinante, como puedo mantenerla a prueba, ver de nuevo ese relojito en su pecho, tenía tantos detalles, ¿Cómo se sentirá tocarlo?

Al decir esto su rostro se ruborizó demasiado, se tuvo que sentar un momento pues era obvio que se refería a su relojito, pero su mente fue desvariando y ...; Su padre al notar que su hijo está solo en esa mesa, se le acerca sonriente

- ¿Que te aflige muchacho? - pregunta a su lado

- Oh nada, nada en especial - se puso a ver sus manos algo nervioso, no era bueno para las mentiras con su familia

- ¿Es alguna Dama? - le dice pícara mente

- ¿Oye? Es tan notorio - pregunta carraspeando un poco - Es algo parecido

- Tarrant, eres mi hijo y acordar que no te he visto en que ... ¿29 años? - dados contando algo asombrado - puedo aconsejar aún muchacho, y yo digo que con las mujeres debes ser tan real con ellas, ser tú mismo, dejarte llevar por aquel sentimiento de enamoramiento, y alertas - sonríe mirando a la madre del sombrerero - Bueno a mí me funcionó con tu bella madre

- Extrañaba esto sabes Papá ... - habla alojando su corbata - Pero no estos trajes ...

- Lo sé hijo mío, lo sé a la perfección - ríe un poco al darle una palmada en la espalda, luego se retira a dónde está su madre

- ¿Será por eso que tengo 9 hermanos? - se ríe, levantándose - Ahora ¿Qué horas serán?

Pregunta a su hermano mayor que está cerca de allí, se sorprende al escuchar que era casi la hora del té, se despide de su familia y con cierto fervor va de camino a su mesa de té informal, de alguna manera su padre le había hecho confundirse aún más, ¿y si esa persona te castigo en el tiempo por burlarte de su atuendo? Que debían hacer, disculpar ... Se quedaron unos segundos mirando al suelo, su mente afectada colapsar por breves segundos, pero aquella brevedad fu quebrantada al escuchar pasos de caballo cerca de allí, todo se disipó, está lleno de niebla y oscuridad, su corazón comenzó a salirse de su pecho, esa era el peor indicio en ese mundo, escucho un subido a su lado, al voltear la muerte de paró frente a él, no tenía necesidad de verla, él se moría solito por el susto, la bestia desapareció entre tinieblas,

- Hola querido amigo - habla ese hombre de ropajes oscuros al salir de la niebla, acercándose para darle la mano

- H ... Hola ...- respiro profundo para no tener un paro cardíaco porque su corazón parece salirse por su garganta - Porque ... No se muestra normalmente ...

- Me gusta mantener el misterio, es una increíble sensación - hace un gesto curioso y le besa la mano al colorido caballero

- C ... claro, de verdad me asustó Señor tiempo ... ¿Qué hace aquí? - se sorprendió ante ese gesto

- Paseaba un poco por aquí y ya que queda cerca de esa bonita mesa de té, creyendo qué invitación está vigente aún - sonriente le mira fijamente a los ojos verdes esmeralda de Tarrant - ¿Desearía pasar usted la tarde conmigo?

- ¡Oh! Por supuesto Señor Tiempo - le agarra por el brazo, ocultando su fascinación ante esos ojos azules hipnotizan tés - Acompañarme entonces

- ¿Y cómo has estado? - pregunta mientras caminaban

- A ... Excelente diría yo - habla alegre - Tengo una familia, esta está sana y feliz, tengo un hogar estable, me siento tan feliz por ello, venia de la entrega de la casa, mis amigos son felices, es hermoso estar de este modo, sin guerras ni caos, estar tranquilo, es ... Maravilloso - Expone sonriente, lo que queda viendo - De alguna manera usted ayudará mucho en esto sabe, Alicia ella me ayudó de nuevo, y usted, a pesar de querer detenerla le ayudo demasiado, Muchísimas gracias

- No me agradezca Sombrerero, lo que tenía que pasar - llegaron a la mesa - ¿Quieres sentarte?

- Oh el tiempo pasa volando - ríe entre dientes por el chiste, se sienta en la silla principal, el tiempo a su lado - Es extraño que mis alocados compañeros no están por aquí ...

- ¿Quizás tardaran un poco en llegar? - habla sirviendo el té

- Este té, lo prepara la reina Mirana, e muy bueno para relajarse, más aún cuando se tiene a la reina roja tan cerca del trono - toma su taza agradeciéndole al hombre - ¿Ambos no estaban en una relación? - pregunta curioso

- Eso solo fue por beneficio - se toma de un sorbo la taza - Ella me busca solo para cambiar el pasado, y yo... - coloca la taza en la mesa - Solo acabe con ello, ahora soy tan libre de decidir con quién estar... - observa la manos del sombrerero, notando sus marcas y curitas - Su labor de Sombrerero se ve peligrosa, mire cuánta marcas - le toma la mano

- Esta en lo correcto, Aceves creo que perdería mi cabeza si no estuviera pegada a mi cuello, siempre que estoy en proceso de termina un sombrero, me fijo en alguna tela que sirva para otro o no se veo a alguien que tiene una cabeza bonita y necesitada de un buen sombrero - se quita el suyo, enseñándole los detalles - A la persona que lo ordeno le pareció escandaloso, pero a mí me encantó y me lo quedé, dure dos días haciéndolo pero dos meses en curar mis manos - se lo coloca de nuevo - ¿ Un poco más de te?

- Por supuesto - sonríe - No soy muy conocedor de su labor peo creo que es usted muy habilidoso - toma un pequeño bocadillo de miel - Sabes algo, cuando Alicia fue a mi castillo aquella vez, yo nunca pensé en entregar mi crono esfera, mucho menos después de explicarle lo complicado que es mantener el equilibrio, qué es tan frágil de esta alocada dimensión, pero de alguna manera todo funciono como la magia de este mundo, tu volviste con tu familia, no estás muerto, yo... Yo como siempre le di una lección a todos, y lo mejor creo que fue para mí conocerte... - susurra aquello de manera inaudible

- Estoy a su lado, ¿Como que conocerme? - pregunta curioso

- ¿Que ? No no no, debió escuchar mal claro que no dije - toma varios bocadillos para silenciarse, su cara está muy sonrojada - No no debió escuchar, Que delicia es está... - comenzó a ahogarse

- Oiga no yo no seré el culpable de su muerte Padre tiempo - le golpea la espalda preocupado

- Es… Estoy mejor - había olvidado que no tenía que comer cosas así de dulces - Debiste escuchar mal...

- Vamos Padre Tiempo escuché lo que dijo - se cruza de brazos con molestia - Seré tonto más no idiota, ¿Por qué le pareció bueno conocerme?

- ¿Quieres saberlo? - lo mira indiferente, quien era el para hablarle de esa manera tan irrespetuosa - Pienso decirle Señor Tarrant que es usted muy apuesto, increíblemente interesante y tiene un gusto por la ropa extraordinario, me parece usted tan único que quiero conocerlo mejor, así que si me disculpa debo retirarme... - Habla levantándose indignado - Espero que estos momentos se repitan, de antemano muchas gracias

- Espere Señor Tiempo - le toma la mano con gran fuerza

- No quiere prender saber más que usted Padre - señala tomando su mano

- No en realidad no es así, es que debo realizar varios asuntos... - el pelirrojo se paró frente a él

- ¿Cuál es tan importante? - pregunta acercando se aún más a él

- Son cosas cotidianas sin tanta... - se alejó un poco pues era extraño para estar tan cerca de otro ser, sin embargo termino pegándole de la mesa

- ¿Qué asunto es más importante... - al acercarse un poco más hizo que el Tiempo se tuviese que inclinar sobre la mesa, Tarrant la golpeó con fuerza con ambas manos alrededor de este caballero - como para no...?

Le miraba desafiante, al bajar la vista una de sus manos se pisó en el chaleco de oro de su atuendo, colocando sus dedos lo abrió despacio dejando ver un poco ese pequeño reloj

- Dígalo Señor Tiempo, es ello tan importante como para no tomar... - suspira al ver aquello - ¿Otra taza de té?

- Si, si hay Bas... Bastante tiempo - señala tan sonrojado, sintiendo como su mecanismo de calentaba tremendamente

Sonríe tontamente, se aleja de la mesa, toma la tetera, sirve al caballero colorido y cuando se iba a servir le tembló un poco la mano al ver a él sombrerero empujar la silla y golpearse con cuidado el regazo

- ¿No te parece más cómodo? - señala lentamente

- Es... Es... - su nuca está dando unos pequeños chispazos azules

Toma su taza y se sienta en sus piernas de costado, pudo percibir la rigidez del miembro de su compañero de té

- Para ser tan alto es muy ligero Señor Tiempo - sonríe mirándolo - Es maravilloso, maravilloso ¿No es verdad?

- Usted... - lo mira por unos momentos, luego toma un poco de té nervioso - Sus intenciones son muy notorias, sus... - decía esto para mantener la compostura, su cuerpo temblaba solo, no podía mantener la taza en su sitio, su tic se adelanta a su toc, mientras que su toc se queda en tic, su vientre está muy caliente

- ¿Oh? Y... ¿Cuáles serían esas? - dice curioso, tomando un bombón - ¿De qué clase?

- Su cuerpo, sus acciones, la manera en que me está mirando, me hace entender tantas cosas que... - es callado por este bombón, que tenía un relleno de fresa muy viscoso, pues se deslizó en sus dedos

- Son deliciosos, ¿Vas a dejar que se pierda? - le susurra al oído, jugueteando con su lengua

Lo lamió algo incómodo ante esta nueva sensación, lamió con cuidado para no perder nada, era muy obediente en estos casos, era la primera vez, pero se trataba de concentra en aquello, su sangre bajaba casi totalmente a otra zona de su cuerpo, el mecanismo en su nuca comenzó a echar un poco de humo, se sentía muy caliente, frotaba sus piernas con cuidado.

- Por... Por favor... Necesito m... Marcharme - dice empujando la mano del sombrerero, dejando unos milímetros de separación, creando un pequeño hilo de saliva bastante provocador para Tarrant - Es... Es usted agradable pero le... Le suplico que pare... - su voz tembló a lo último por una ira sorda que se formó en su garganta, necesitaba que él le dijera que se marchara, ¿Por qué?... Simplemente no lo sabe

- ¿Ya deseas marcharte? - dijo bajando esa mano con lentitud, colocándola en ese bulto del Tiempo, acariciándolo lentamente

- N... No - hablo desviando la vista, aquello era una tortura

- ¿Si de verdad no deseas continuar? - dice levantando sus manos

- Si, Deseo con... continuar - habla autoritario, como osaba decir aquello, lo miro sobrado, se veía tan severo a pesar de estar tan sonrojado - Solo pienso que estamos dilatando las cosas Sombrerero - expuso aquello levantándose, sentándose en la mesa, frente a él peli rojo - Tengo tantos ropajes innecesario en este momento, quisiera que usted - se quita el sombrero negro, dejando ver su cabello amarrado con una coleta, lo coloca a un lado de la mesa - Usted, Podría quitarme la? - dijo mirándolo con el rostro entre la manos de la vergüenza que sintió al decir eso último - No, no lo deseo, Lo ordeno

Se quedó en silencio por varios segundos, él sombrerero empujó la silla al levantarse, le tomo la barbilla alzando su rostro, levanto la otra mano. Parecía que iba a dar un fuerte golpe, el Tiempo lo esperaba de alguna manera, pero fue algo sorprende , pues en menos de 30 segundos se entraba gran parte de su traje en la mesa, su pecho está al aire, su piel algo trigueña alrededor de ese magnífico reloj, el único punto débil de aquel hombre está frente a alguien que no es muy cuerdo, el mismo que se quedó perplejo al ver la semi desnudes de este sombrío caballero, su ropa extravagante no dejaba ver su extrañamente delgada fisionomía, casi rozaba lo delicado, era hermoso en muchos sentidos, lo miro a los ojos

- Es usted... Perfecto Padre - dijo sonriendo y aproximándose con cautela a ese rostro

- Soy el tiempo - sonríe abrazando su cuello

Un beso comenzado por el mayor los unió, era un deseo compartido, está lleno de efusión y emociones, Tarrant se resistió a no abrazar con tan fuerza a el hombre frente a él, tenía muy al aire su gran estructura, cada movimiento encendía aún más la necesidad de terminar aquello. Ambos pararon para tomar un poco de aire.

- Esto va por buen camino - sonríe el Tiempo acomodándose un poco en la mesa, respirando profundo para calmarse

- ¿A dónde irá a parar? - dice el sombrerero, abriendo el pantalón de su contrario, con la misma velocidad que con su traje, dejo ver el miembro erecto de este - Esta es la vez primera que hago algo así con un hombre - dice sin prestarle mucha atención a ese órgano inflamado, toma de la mesa un jarabe de fresas - Y creo que... - Se lo hecha en esa zona, lanzo a un lado el envase vacío, procediendo a masturbar con delicadeza a su compañero, - Lo disfrutarás tanto con yo...

- S... Santo cielo... - dijo después de tragar saliva por esa sensación, se tomó del mantel al ver la velocidad aumentar, mordiéndose el labio para no jadear, respirando entre cortado, sentía como le envolvía esa mano tan ágil - Usted... Usted es un... - Le sonríe excitado de una manera increíble

- ¿Que soy con exactitud? - dice continuando, con su mano libre bajo un poco más el pantalón de el sombrío caballero, dejando ver su trasero.

Sin embargo, también noto la actitud retentiva del hombre al no querer gemir, esto le pareció un reto bastante atractivo, hacer llorar de placer, sacar gemidos de súplica de esa cara tan arrogante y egocéntrica, verlo suportar gemidos le parecía tan frustrante como ser rechazado por un cliente.

Fue tanto su deseo por hacerlo que olvidó todo a su alrededor, olvidó que están a las afueras de la ciudad que sus amigos llegarían de un momento a otro y no les podría explicar aquello, paro de tocarle, levanto las piernas del Tiempo, bien definidas por cierto, y las coloco en sus hombros, El Tiempo lo quedo viendo desafiante, aunque por dentro estaba tan preocupado, que miedo sentía de ser penetrado por esta persona, le quitarían su virginidad en una tarde de té...

Fue arrancado de sus pensamientos al sentir como entro sin nada de cuidado el miembro del sombrerero, apretó con gran fuerza la mesa, cuanto dolor podía sentir por aquello, miro al hombre colorido que le empujó para que se acostara sobre la mesa, al hacerlo ese dolor era un poco más abrumador.

- Duele... - murmura colocando su brazo sobre su rostro, muchas lágrimas salieron de repente, era por el dolor, mezclado por esa sensación de pérdida, siglos sin saber que esto era una práctica sexual - Demasiado...

- Debe ser así, creo yo - lo contempla fascinado, se inclina sobre el sonriendo - ¿Quizás si jugamos un poco? - dice al tocar su reloj

- Si eso es así... - alza el rostro mirándolo aún con ese gesto sobrado, a pesar de estar llorando de la excitación - Me parece correcto que lo... Haga - sonríe apoyándose de la mesa con sus brazos

Embistió con cuidado, era una sensación deliciosa estar dentro de algo tan estrecho y húmedo, si no se retenía se vendría con solo meterlo, cuan caliente estaba este caballero, tocaba la manecillas con cuidado, todo esto lo observa el Tiempo soportando por propio orgullo la ganas que tenía de jadear, pero su mecanismo necesitaba más que nunca aire, así que tuvo que abrir un poco la boca, y jadeo muchas veces, sin decir nada, pues en ese momento se vino, se maldijo por no aguantar un poco más, pero mancho el traje del hombre sobre el de su liquido semanal

- Dios~ Perdone es... Esto Ahh~ - señaló avergonzado, aunque al percibir que todo el miembro del colorido hombre entro en él, su vista se nublo, un punto fue tocado dentro de el que lo hizo blasfemar con gran asombro - Es usted un jodido demente - cerro los ojos con fuerza, al decir aquello, sintió como su interior se llenaba de fluidos

- Que encantadora... - habla pausadamente por el cansancio, se apoya de la mesa reponiendo fuerzas - expresión la tuya, Padre - sonríe respirando agitado, eso fue tan fascinante y delicioso, se disponía a sacar su miembro del hombre, pero este le agarro el chaleco con una fuerza tremenda

- Oh no querido... Querido amigo, esto no termina una, apenas está comenzando - le sonríe dando un beso apasionado

Ya que la silla donde se había sentado el sombrerero era un gran mueble sin espaldar, terminaron allí, el Tiempo sobre él ,(Es un chiste que nunca termina de parecer gracioso, al menos para mí :,v), moviendo sus caderas sobre el miembro de su amigo, el cual lo toma de allí, alzándole para que empezase a brincar, esa situación era disfrutable visualmente, entre jadeos, el sombrío caballero, le daba besos en el cuello al sombrerero, debía hacerlo pues era una manera de no volver a venirse

- Es usted maravilloso, una de la maravillas de este mundo - le susurra al oído, después de morder lo un poco, ese punto fue tocado de nuevo, se aferró de los hombros del hombre bajo el, brinco más rápido, se mordió el labio hasta sentir que se venía de nuevo, aquel ajetreo era emocionante en cierto punto, aunque siguió moviéndose pues apretó el agarre en sus caderas el sombrerero, viniéndose en él, llenando lo de nuevo de por ese líquido, olvidó que era frágil, le abrazo con tanta fuerza - ¡Oh Tarrant!

Duraron abrazados un buen rato, sintiendo el calor del otro, el palpitar de sus corazones y sus respiraciones aceleradas poco a poco volvían a normalizarse

- Eres alguien que jamás creí que me haría sentir de este modo - dijo el Tiempo sonriendo, mirándole a los ojos - Eres el responsable de que mi tic llegué a su toc y su... - es besado por Tarrant

- Y su toc a su tic - le sonríe cariñoso

Esa hermosa tarde fue culminada, ambos se deseaban tanto que no quise interrumpir, el gato sonriente soy yo y creo que hice lo correcto, ambos se amaron en esta mesa de té, se registró un festival que repitió cada vez que lo desearon, ¿El ¿Tiempo está de su lado?

-Fin-