Los diálogos externos están entre comillas, y los diálogos internos o pensamientos están entre comillas y cursiva.

Los recuerdos del pasado estarán todo en cursiva

La historia se desarrolla después de que la perla intenta cumplir el deseo de Naraku que en este caso fue la destrucción del mundo.

CAPITULO 4

˜"*°•.˜"*°• SXK •°*"˜.•°*"˜

Capítulo 4. La Miko

"Un pequeño rubor mancho el perfil de sus mejillas, bajó el rostro pudoroso y el cabello oscuro cayo hacia los lados mientras cubría gran parte de su vergüenza. La visión de la mujer se volvió borrosa como si estuviera siendo cubierta por un manto de seda tan blanco como la nieve, y así como apareció se fue. "¿Sesshomaru?... Mira esto" la mujer que ahora aparecía de frente a él sonrió, su pequeño rostro estaba cubierto por un sombrero que cubría sus ojos y parte de su nariz, solo sus pequeños labios del color de los cerezos en primavera se divisaron, ella levanto las manos y revelo la pequeña y brillante piedra azulada. "Este es mi regalo…" lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas, pero la sonrisa nunca desapareció. Un terrible sentimiento se albergo en su pecho, como si estuviera herido de gravedad, casi mortalmente, acido corrosivo corriendo en todo su ser, incesante, desesperante. "¿Te vas?" le pregunto suavemente, ella parecía aliviada".

Abrió los ojos cuando la pequeña presencia conocida se abría paso en su campo de protección. Raramente tenía la necesidad de descansar, pero las pocas ocasiones que sucedía soñaba las mismas cosas, una mujer que siempre estaba a su lado y a la que casi nunca podía ver, en diferentes escenarios de su vida. El sueño que más le molestaba era aquel en el que ella estaba sentada bajo la luz de la ventana en su despacho personal, casi no podía divisar la forma de su rostro, sin embargo, había cierta familiaridad en su postura, algo que solo podría lograrse estando continuamente en un mismo sitio. "Ilógico" pensó mientras intentaba nuevamente desterrar aquellos sueños de su mente.

El pequeño youkai cuervo aterrizo en una rama, rasco una de sus plumas ociosamente y luego lo miro desde arriba "Lord Sesshomaru necesita regresar al Oeste" sus palabras se repitieron tres veces seguidas y luego el pájaro extendió sus alas y se perdió en la distancia. Vio a la pequeña ave irse hasta que no quedo rastro de su imagen en la lejanía.

Si el general había necesitado enviarle un cuervo mensajero era porque probablemente la situación en el oeste era delicada. Era una decisión difícil renunciar a su misión actual; había estado varios meses siguiendo aquel rastro de reiki, algún sagrado había estado saltando de lado en lado en todo el territorio, no parecía tener un patrón aparente, era lo suficientemente astuto, había cubierto adecuadamente sus huellas, sin embargo, su existencia ya era demasiado evidente y no solo él se había dado cuenta, muchos ya habían pasado sobre sus pasos buscando la energía pura. Incluso si era un sagrado anómalo o superdotado no podría escapar por siempre de los traficantes, y si ellos lo atrapaban habría conflictos, y era lo que menos necesitaba en este momento, lo mejor era deshacerse de la amenaza lo antes posible.

Siguió su camino incluso si la emergencia en el oeste aun resonaba en su mente, estaba muy cerca del lugar, y ahora que el sol mostraba sus tenues luces sería más fácil prestar atención a pequeños detalles, la noche siempre traía consigo una niebla de miasma que hacia mas complicado captar aromas.

El casi imperceptible asentamiento frente a él ya había sido invadido por youkais del tipo que se transporta en manada, en especial onis, el aroma era inconfundible. Casi habían destruido toda la escena que pudiera rescatarse, el olor pútrido había cubierto cualquier otro aroma. Gruño frustrado, ese había sido el quinto asentamiento infructuoso de pistas gracias a ellos. Cuando estaba a punto de dar media vuelta, un sutil aroma llego a su nariz, era demasiado suave, pocos youkais podrían haberlo notado; se acerco a la orilla del pequeño arroyo y metió el brazo en la tierra húmeda de la orilla en donde el musgo parecía en menor cantidad que a sus alrededores; su brazo casi perforo la tierra hasta mas arriba de su codo hasta que lo sintió, un escozor sobre su piel, algo que reconoció, reiki. Saco el brazo de golpe y entre sus manos una tela húmeda y sucia salió hecha jirones y de ella se desenrollo largas hebras de cabello oscuro que cayeron al suelo en una masa húmeda y un aroma a energía sagrada se liberó aún más fuerte, algo hizo clic en su mente cuando el olor lo golpeo.

Tomó con sus garras el cabello que instantáneamente quemo su piel, y sin importarle un poco lo acercó a su rostro y respiro profundo, un gruñido salió tenuemente de su pecho "Miko" murmuro dejando caer el cabello al suelo y lanzándole rápidamente una gran cantidad de su veneno, el reiki peleo con fuerza, pero termino por desintegrarse. El olor de su veneno eliminó el aroma del reiki y desapareció cualquier evidencia de la presencia sagrada. Una urgencia lo instó a encontrarla rápidamente pero nuevamente su campo de energía resonó cuando una bandada de cuervos ingreso en el área y comenzaron a parlotear sobre regresar al Oeste.

Lanzo un furioso gruñido y aun en contra de su voluntad dio media vuelta y dejo su misión por atender la emergencia de sus tierras.

˜"*°•.˜"*°• SXK •°*"˜.•°*"˜

La energía sagrada en toda el área era tan diferente y estaba tan envuelta la una a la otra que la mareaba, era una pelea de energías tan caótica que la hacía sentir nauseabunda. Sus sentidos se agudizaron ante el caos brillante y pudo escuchar perfectamente los susurros de ansiedad y frustración de todos. Cerro los ojos preparada para lo que venía, un segundo después escucho el sonido de la fractura, algunas explosiones bastante fuertes lastimaron sus oídos.

Las pequeñas vasijas explotaron, no todos habían logrado tal acción, algunos otros simplemente tenían entre sus manos sus cuencos agrietados mientras el agua se filtraba lentamente y caía sobre la tierra seca.

Ella suspiro profundamente. "Todos escuchen, no están aplicando una técnica como tal, simplemente están desbordando todo su poder sin mesura sobre sus objetos de prueba. Quiero que lo intenten nuevamente, pero esta vez con mayor sutileza". Todos asintieron, los que necesitaban renovar sus cuencos se levantaron y tomaron nuevos, los cuales llenaron con agua y regresaron rápidamente a sus sitios en donde se sentaron sobre la tierra y posaron sus manos sobre el líquido. Sus manos comenzaron a temblar por la concentración de energía y muchos de ellos cerraron los ojos esperando que eso les ayudara a enfocarse. Sus manos brillaron en reiki y después de diez segundos todos se detuvieron. Ella miro cada cuenco individualmente y frunció el ceño. "No parece haber cambio alguno" los rostros de todos automáticamente cambiaron a decepción.

"Kagome sama" la llamo una de las mikos "¿podría hacer una demostración?" Kagome asintió esperando esa sugerencia, caminó hasta el turril de agua y tomo un poco en la misma vasija de madera que tenían los demás, se arrodillo frente a ellos, y los ojos de todos automáticamente se dirigieron a la vasija.

Ella sonrió suavemente y apunto con uno de sus dedos directamente al rostro de uno de los sagrados más jóvenes quien miró su rostro aturdido ante la acción. "¿Puedes ver la energía recorrer la punta de mi dedo?" el joven aun aturdido enfoco sus ojos en su mano, lo primero que noto fue que su piel estaba erizada, seguido a eso vio como una sutil ráfaga de color azulado bailaba desde su muñeca en donde se podía apreciar una pequeña parte de su piel que no podía cubrir el kimono, el brillo casi transparente subió como una ola por sus nudillos en donde chisporroteo entre las curvas y siguió su ascenso hacia su dedo índice en donde se arremolino de forma circular mientras bailaba de lado a lado en ese pequeño espacio. Tan ensimismado estaba con los pequeños detalles del reiki al que nunca había prestado tal minuciosa atención que se olvido por un segundo que estaba en una clase. El joven monje asintió ante la antigua pregunta y ella lo valido con un gesto rápido.

"Como pueden ver, todo mi poder esta acumulado en esta pequeña parte de mi cuerpo, si, por ejemplo, algún enemigo intentara atacarme por la espalda en este momento probablemente me lastimaría seriamente" todos se sorprendieron ante esas palabras. "Les explico, esto sucede porque he tomado todo el reiki que fluye en cada parte de mí, incluso aquel que recorre las hebras de mi cabello desde el inicio hasta la punta, porque sí, el reiki está en cada pate de mi sacerdotisa Maho…" nombro a la miko que parecía incrédula "también en usted y en todos los sagrados presentes" la miko que parecía tener una aversión hacia ella, soltó un suave bufido y giro la cabeza caprichosamente.

"Pero… si nosotros concentramos el reiki de esa forma y dejamos otras partes de nuestro cuerpo al descubierto, no podríamos defendernos de una posible amenaza…" comento un monje sentado bastante atrás en el grupo. "Tiene mucha razón señor, pero el punto de este ejercicio es aprender a mantener el control de nuestros cuerpos, ¿Por qué? Se preguntarán, eso es porque… ¿qué es el reiki más que algo que es parte de nosotros mismos? Aprender a controlarlo es muy complejo, es algo que incluso podría llegar a tomarles toda una vida". Todos la miraron seriamente, y esta vez un hombre mas joven corto el silencio "¿Uhm… usted lo logro rápidamente cierto?, bueno… lo digo porque se ve tan joven…"

"¡No soy joven!" replicó ella casi instantáneamente, antes de darse cuenta de que por supuesto, ante sus ojos ella realmente debía verse bastante joven.

"Déjeme aclarar algo señor…" "Shinzu" comento el hombre rápidamente, "Señor Shinzu entonces, debo decir que ni yo misma he llegado a dominar el reiki por completo; como dije, es un arte complejo que requiere de muchas cosas de las que yo carezco" lo ultimo lo dijo con un aire de reproche hacia si misma que intento disimular lo mejor que pudo.

"Volviendo al punto, quiero que observen atentamente" posteriormente ella tocó el agua por un pequeño segundo con la punta de su dedo; el efecto que provoco resulto en una pequeña onda de movimiento seguido de un brillo que se apagó tan rápido como se inició, dejando tras de sí un agua traslucida y limpia. Todos bulleron emocionados ante la acción que a primera vista parecía bastante sencilla, sus confianzas parecían haber regresado.

"Escuchen, aquí viene otra lección, miren de nuevo mi dedo" ella alzo el dedo índice lo más alto posible "Esta vez no voy a concentrar mi reiki solo en el… ahora, ¿qué es lo que ven?" una joven levanto la mano y ella dio un asentimiento para que continúe "El reiki de Kagome sama la rodea, está en todo su cuerpo…"

"Correcto, sí, mi reiki no está enfocado solo en una parte de mi cuerpo; entonces miren lo que pasa cuando intento poner mi reiki en un elemento como el agua" ella bajo el dedo lentamente y lo dejo flotar sobre el agua, a solo unos pocos milímetros. Ni siquiera había hecho contacto alguno, pero una pequeña chispa salto de la punta de su dedo al agua, e instantáneamente la vasija exploto en miles de fragmentos. Todas las defensas automáticas de los sagrados se activaron y bloquearon las astillas, la mayoría de las personas habían retrocedido jadeando ante la sorpresa de la fuerte explosión, el sonido había sido enorme para provenir solo de una vasija de agua.

"Esto es poder puro y sin filtrar, este es el que usan todo el tiempo, es poderoso como pudieron ver, pero no tiene control. Cuando usan este tipo de técnica, solo pueden ocurrir tres cosas; la primera, pueden llegar a lastimar a sus propios compañeros, ¿a alguien aquí le ha pasado?" la mayoría asintió, pensó que los que negaron era porque aún no habían combatido con ningún youkai. "Lo segundo; pueden agotar sus reservas de reiki muy rápido, eso les impedirá aguantar en una pelea. Por último; si no tienen control de sus poderes no podrán hacer varias actividades a la vez, por ejemplo, ¿qué pasa cuando se enfrentan a un oni? ¿Como se encargan del área defensiva u ofensiva?" el joven sagrado al que le había apuntado en la primera prueba levanto la mano "El grupo de adelante se encarga de la ofensiva y el de atrás de la defensa, así que mientras unos pelean, los otros levantan campos de energía protectora" explico brevemente.

"Está bien, esa es una adecuada forma de pelea cuando se trata de una gran batalla, pero ¿qué pasaría si se encuentran a un youkai a solas? Cuando solo uno de ustedes tiene la mala fortuna de estar sin compañía, sin ningún equipo" ella les cuestiono y el mismo joven respondió "Eso no sucedería porque nuestra organización…" "Pero ¿qué pasaría?, digamos que sucediera, ¿qué haría?"

"Yo…" el joven se quedó en silencio.

Ella sonrió tristemente "Morir, eso es lo que probablemente haría. Es casi imposible que un ningen sagrado sobreviva a una pelea con un youkai si no puede mínimamente atacar y defenderse al mismo tiempo" podía sentir la adrenalina y el miedo en el ambiente, estaban asustados, pero querían aprender, eso la hizo sonreír. "Entonces sigamos, control, el control es…"

˜"*°•.˜"*°• SXK •°*"˜.•°*"˜

Su primera clase fue un éxito, sintió un tipo de realización que no podía explicar, era un sentimiento diferente al que sentiría cuando mataba a un youkai particularmente odioso, un sentimiento que casi había olvidado de su antiguo yo.

"¡Kagome sama! ¡Kagome sama!" la pequeña niña llamo su nombre y corrió hasta ella, el brillo curioso estaba en todo su rostro.

"Hola Daisu, ¿cómo estás?" pregunto tomando la mano de la niña que instantáneamente se puso a su lado y comenzó a caminar con ella.

"¡Pude ver la clase, fue increíble!" gritó agitando las manos haciendo alusión a la explosión. "¡Hubiera visto la cara de todas las personas cuando usted se fue, se turnaron para beber el agua y sus ojos brillaban de emoción, tenían enormes sonrisas en sus rostros!"

"Tenía entendido que esa clase era solo para grandes" la niña se sonrojo instantáneamente y su sonrisa emocionada se transformó en una traviesa. "¡Cuando sea grande quiero ser como Kagome sama!" Ella sonrió incómodamente ante sus exagerados halagos y suspiró al final "No creo que yo sea un buen ejemplo de ser humano"

"¡Kagome sama es perfecta!" esas palabras ciertamente no le gustaban, la hacían sentir incomoda, como un robot, algo que no tiene fallas, no quería ser vista de esa forma. Miró a la niña balbuceando de esto y aquello, con una gran sonrisa en su rostro y ojos brillantes, y decidió guardar silencio.

"¿Como era el esposo de Kagome sama?" su pregunta no tenia malicia alguna, sin embargo, estrujo su corazón que comenzó a agitarse mientras su fantasma personal comenzaba una caminata hosca a su lado, su mano con garras estaba a pocos centímetros de tocarla y el cabello plateado se ondeo con el viento, ella ni siquiera quiso mirar hacia arriba.

"Era un chico testarudo, era malhumorado, pero también una buena persona, y siempre me protegía con todas sus fuerzas" la niña sonrió encantada "¿Y como lo conoció?" suspiro suavemente ante la nueva pregunta sintiendo que la presencia a su lado empezaba a susurrar su nombre suavemente. "Eso es… yo caí en un pozo, estaba desorientada, pero cuando logre salir camine sin rumbo hasta que lo encontré durmiendo bajo un árbol, me acerque a él y…" "¿Kagome sama, podría hablar con usted?" se detuvo abruptamente cuando la figura masculina se paro frente a ellas, la niña sonrió a sabiendas y se despidió rápidamente mientras corría lejos de ahí.

Ella espero a que el hombre hablara, pero el guardo un incómodo silencio "¿Entonces, de que se trata?" pregunto ansiosa.

"¿Podríamos hablar en privado?" pregunto él, ella noto que, aunque no había alguien lo suficientemente cerca muchos ojos los veían, algunos desde el interior de sus cabañas y otros simplemente habían dejado sus quehaceres y los veían calle arriba de forma muy directa. Al ver esto no le quedo de otra que aceptar, ella asintió brevemente y caminaron juntos hacia su cabaña, ella noto que el cargaba una caja de madera, una lo suficientemente grande como para tener que llevarla con ambas manos.

Entraron a la cabaña y ella ato la esterilla a un lado dejándola abierta, no quería que su reunión se malinterpretara de forma alguna o que ella terminara en una situación comprometedora. Ambos se sentaron cerca del fuego que ya se encontraba prendido, probablemente gracias a una de las mujeres que le ayudaba con el mantenimiento de la cabaña.

"No lo vi en la clase de hoy" menciono ella tratando de romper la tensión.

Él sonrió suavemente "Me tocaba guardia hoy, pero la siguiente vez asistiré sin falta" comento rápidamente, ella asintió. El silencio nuevamente gobernaba el lugar, ella deseaba salir de esa atmosfera asfixiante.

"Esto es para usted" la caja se deslizo por el piso hasta que casi tocaron sus rodillas y ella casi salta hacia atrás por la sorpresa, él la había deslizado tan rápidamente que no le dio tiempo de guardar compostura. "¿Esto es?" pregunto ella viendo al joven hombre mirar hacia abajo inseguro. Al ver que no contestaba ella tomo la cubierta con ambas manos y abrió la caja, gracias a que la esterilla estaba a un lado la luz del día entraba adecuadamente, así que ella pudo notar claramente que lo que estaba acomodado dentro era un kimono, era una prenda vieja, se notaba en la tela gastada; sin embargo, era de un color rosa hermoso, como el que no había visto en mucho tiempo; tenia dibujos de árboles de sakura en las mangas. Tocó la suave tela y sintió algo a lo que ya se había acostumbrado, codicia.

"Es hermoso" balbuceó. Paso las manos por la tela que aun guardaba bastante suavidad; sintió un objeto cuadrado y duro mientras acariciaba la prenda, era otra pequeña caja, cuando la abrió se encontró con una horquilla de madera oscura, tenia una pequeña joya azul en la punta y alrededor estaban talladas líneas onduladas que se trenzaban la una a la otra "Es realmente hermoso" su piel pico un segundo por aquellos objetos al alcance de su mano, hacía mucho tiempo había descubierto su pequeña obsesión con las cosas hermosas, algo que probablemente surgió después de vivir tanto tiempo una vida miserable y degradante en el que si tenía suerte podía conseguir algún andrajo para vestir.

"Es para usted" el joven hombre se sonrojo, pero la sonrisa animada se mantuvo en su rostro.

Ella pudo presenciar los colores en orejas y mejillas e instantáneamente cerro la caja mas fuerte de lo que se había obligado a hacer, guardo todo de forma rápida y deslizo la caja mas grande hasta que choco torpemente con las rodillas de él.

"¿Con que motivo?" pregunto sospechosa.

El hombre se sonrojo aún más, se le veía bastante nervioso, incluso su sonrisa comenzaba a titubear "Ninguno… es solo que ese kimono me lo heredo mi madre, y yo no poseo más familia, así que pensé que a usted le gustaría tener…"

"¿Este no es el tipo de regalo que le das a una futura esposa?" El balbuceó terriblemente

"¡No, no, yo no me pienso casar!" ella podía ver la mentira evidente.

"¿Intentas que mi persona se comprometa de alguna forma al entregarme algo como esto?" él lo negó rápidamente "¡No es así! ¡Yo solo creí que se vería bien en usted!"

"Yahiko san, si está haciéndose algún tipo de ideas, lamento decirle que no estoy interesada en ningún tipo de relación y probablemente no lo esté nunca, eres muy joven, no pierdas el tiempo con alguien como yo" suspiró mirando al hombre decepcionado "Se que has sido testigo de mis ataques, no estoy bien, soy una persona fracturada, no necesitas a alguien como yo" termino firmemente.

"¡Eso no me importa, lo juro! ¡Usted es perfecta!" ella lo saco, saco los sentimientos internos del joven hombre que quería ocultar fervientemente. Yahiko se dio cuenta rápidamente de su error y negó con una sonrisa incomoda "No es lo que quise decir…"

"No puedo aceptarlo, discúlpeme" ella intento pensar que mentalmente era solo un adolescente, incluso si su rostro mostraba mucha más edad, debía tener una idea romántica del amor impulsado por las hormonas.

"¡Me enamore de usted a primera vista!" ella sonrió tristemente "Lo lamento, no puedo corresponderte" después de un largo e incomodo silencio el suspiro y asintió resignado, tomo la caja entre sus manos y salió de allí como si su mundo se hubiera terminado.

"Lo superara" murmuro para si misma mientras intentaba no mirar a la esquina de la habitación en donde la sombra de su fantasma gritaba maldiciones hacia ella.

˜"*°•.˜"*°• SXK •°*"˜.•°*"˜

Las clases se habían vuelto una de las cosas mas populares en la aldea, incluso si intento evitar que los niños se colaran, los traviesos se las habían ideado para inmiscuirse. Los primeros días ella los echo del lugar, pero al ver que no se rendían termino fingiendo que no los veía. Con el tiempo descubrió que los niños aprendían mucho más rápido que los adultos, sus cuerpos pequeños como contenedores de reiki los volvía más explosivos e impulsivos, sin embargo; de alguna forma lograron centrarse. Se sorprendió un día al ver a Daisu, que estaba acuclillada debajo de un árbol junto a Mei y Nana, esta última un poco más grande que las otras dos, con una edad cercana a los 10 años, se había topado con ella casualmente mientras recogía agua para una de sus clases, cuando la niña se dio cuenta de que la observaba prácticamente huyo, era bastante introvertida, una niña desalineada con rasgos muy diferentes de lo usual, empezando con su cabello corto color miel tan crespo como el de un poodle y sus enormes y lindos ojos de Bambi. Las dos niñas discutían seriamente, mientras Nana miraba ansiosa todo.

Inicialmente solo estaba de paso por ahí, pero se detuvo cuando vio que las niñas juntaban sus manos sobre una vasija de agua, la misma que ella utilizaba con sus estudiantes para practicar el control del reiki. Estaba a punto de detenerlos porque podrían lastimarse si la vasija explotaba, pero el brillo del reiki de pronto la cegó, una ráfaga de luz celeste cubrió el área alrededor; una poderosa kekkai brillo y la encerró tanto a ella como a las niñas. El agua ahora lucia transparente y bailaba de lado a lado, derramándose sobre la tierra; pequeños brotes nacieron de la tierra hasta obtener el tamaño de un dedo pequeño, y parte del tronco del árbol que había quedado dentro del campo de energía cobro un color café sano mientras el sonido de la madera crujía como si despertara de un largo sueño. "¡WOW!" gritaron eufóricas las tres niñas que soltaron sus manos por la sorpresa. La hermosa escena de naturaleza vivaz se apago en el instante en el que ellas dejaron de tener contacto alguno, la kekkai se derrumbó casi al segundo, el tronco del árbol volvió a tener el mismo aspecto reseco que tenía inicialmente; lo único que quedo como prueba de lo que había ocurrido ahí fueron algunos brotes que brillaban de un verde claro muy sano. Nana miro con un cariño increíble a las pequeñas plantas vivaces mientras que Daisu y Mei prácticamente saltaban de lado a lado.

Su corazón se agito ante la escena; se dio media vuelta y se alejó de la ahí. Se metió a su cabaña y se sentó sobre el futón que la joven miko había acomodado al acercarse el anochecer. "Impresionante" murmuro pensando de nuevo en lo que había pasado, los niños verdaderamente tenían mas potencial, demasiado poder crudo, probablemente no estaban limitados por traumas de batalla, sus mentes aun no moldeadas en el arte de la pelea tal vez poseían más libertad para manejar su propio poder. Ella misma era prueba de que la mente era uno de los pilares principales para controlar el reiki, ella no mentía cuando dijo que aún no había logrado controlarlo adecuadamente, y lo que evitaba que pudiera era ciertamente su estado mental, no tenia que ser psiquiatra para saber que su estado era deplorable, ella ni siquiera tuvo nunca un maestro adecuado, todo lo que había aprendido en este tiempo de soledad en el mundo, había sido de forma autodidacta y solo con el fin de sobrevivir.

Pero si esos niños lograban sacar su potencial podría haber un cambio, claramente sus poderes estaban en ascenso y seguirían creciendo, pero lamentablemente no lograrían algo solos, tenia que ser un movimiento en conjunto. "Si todos los niños de la aldea… no, falta…" la idea era casi utópica, pero si todos los sagrados de la aldea lograran unirse y tener ese tipo de control del reiki podrían purificar territorios a gran escala. Negó para sí misma "Se necesitarían más sagrados" incluso si toda la aldea Urabe se unía no sería suficiente, además de que habría que tener en cuenta ciertas circunstancias, como el hecho de que la conducción de energía que se traspasaba de sagrado a sagrado sea la correcta, sería demasiado fácil que alguien no pudiera controlar el reiki y terminara por morir y el daño colateral podría dar como resultados muchas perdidas humanas. Además, estaban las consecuencias que producirían en el país. Que cientos de sagrados intentaran purificar todo el territorio Nipon, solo conduciría a un estado de emergencia y alerta de youkais en general.

"Una guerra" murmuro preocupada.

˜"*°•.˜"*°• SXK •°*"˜.•°*"˜

Una larga fila de sirvientes se inclinaron lado a lado en la entrada de Red Palace, sus ojos solo pudieron escanear los pies de su amo mientras este se deslizaba al interior. El joven señor silbaba una melodía particular mientras hacia su entrada, y los sirvientes comprendieron que seguramente estaría visitando a Lady Darin ese día. Si la amable Lady se portaba bien, su señor no se desquitaría con los sirvientes, así que todos se miraron esperanzados, mientras pedían a los dioses por que el buen humor del señor se mantenga.

"Darin" llamó ingresando a la habitación de la joven. La pequeña mujer estaba sentada en la cama, su cabello era del color del chocolate espeso, era largo como un manto, pero estaba atado en una trenza ligera, que caía por uno de sus hombros; traía puesta un yukata blanco del mejor hilo.

Sus ojos azules se agitaron cuando sintió el youki de su señor en las cercanías, pero incluso si sabía de su llegada no pudo moverse un centímetro. "Te traje un regalo mi querida Darin, sé que te gustara, busque a los mejores artesanos para que lo hagan para ti, mi precioso tesoro" el youkai sonrió como un niño y se sentó al lado de la cama mientras abría una caja de madera en donde reposaban tres peinetas, una hecha de esmeraldas con forma de enormes hojas; la otra del color del sake, brillante y transparente, eran diamantes con forma de pequeñas esferas que formaban una mariposa; por último, la peineta central llena de rubíes aparatosos, tan rojos como la sangre. "¿Te gustan?" ella asintió mientras apretaba la cobija que la cubría y se tapaba un poco mas de la forma más sutil posible "Mi señor Yuzaku es demasiado bueno conmigo" sonrió temblorosamente mientras palidecía bajo su mirada.

Él le devolvió una sonrisa sospechosa, pero aun así se acercó para besar su cabeza como lo había estado haciendo desde que se entero del regalo que le había dado su pequeña Darin. El penetrante aroma que había intentado ocultar su preciada mujer se libero en un momento de pánico de la joven y los ojos del youkai se afilaron mientras se levantaba y miraba a la mujer temblorosa. "¿Dónde está mi hijo?" pregunto, su voz mortalmente fría. La mujer no dijo nada, solo tembló; él tomo la pesada manta a la que ella se aferraba y la quito de un tirón, allí entre las sabanas blancas estaba el pequeño feto ensangrentado, la ira rugió en su pecho provocando un gruñido que azoto la habitación "¡Mi señor perdóneme, no pude evitarlo! ¡Nuestro hijo simplemente se salió de mí! ¡Lo juro! ¡Yo no hice nada! ¡No hice nada!" la mujer lloro tirándose al suelo mientras rogaba por su vida "¡Podemos tener otro! ¡Por favor! ¡Esta vez lo mantendré en mi hasta el momento indicado!"

Incluso si la mujer suplico el ya no escucho, su youki asolador arraso con todo, el fuego indómito salió en olas bravas y quemo absolutamente todo, desde su pequeña concubina hasta el ultimo sirviente, todo quedo absolutamente incinerado. Incluso después de ello su ira no se apaciguo, salió de entre los escombros del palacio de su ya no tan preciada Darin hirviendo de rabia.

"Tendré que buscar otra miko" murmuro.

CONTINUARA… ¡He vuelto! (inserten meme de elmo incendiando todo) y bueno, aquí les dejo un nuevo cap

Espero les guste, tratare de estar más activa. Por último, ¿podrían pasarse por Youtube y darle un view y un like a "Permission to Dance" de BTS? Es mi grupo favorito (Si no quieren no pasa nada, no están obligados a nada). Nos leemos pronto, bye.