Capítulo 6: Con el alma al descubierto

Pip, pip, pip, pip

El rítmico sonido del electrocardiógrafo que controlaba la vida de Princess se había clavado en el pensamiento de su Comandante. Sentado en una silla la vigilaba atentamente deseando encontrar algún cambio, alguna variación en el estado comatoso en el que el cuerpo de su tercera llevaba desde hacía cuatro meses.

Los profundos hematomas que había marcado su hermoso cuerpo habían ido despareciendo con el tiempo. Sus profundas heridas habían ido sanando así como sus huesos también habían ido soldando. Aún no sabían del todo el alcance total de las lesiones tanto en la columna como el cerebro, El Dr Baxter les había advertido que incluso con sus irreemplazables cerebrotónics actuando a pleno rendimiento no podían saber con seguridad el pronóstico final hasta que Princess saliera del coma. Conectada a un respirador, sondada y monitorizada la vida de ella se le iba escapando de los dedos poco a poco. Como el viejo Dr había dicho cuanto más tiempo pasara en coma más difícil iba a ser que ella despertara.

Marc estaba tan concentrado que no oyó como Tiny llamaba a la puerta de la habitación para tomar su relevo a los pies de la cama de su compañera de equipo. Una resolución no hablada había caído entre los miembros masculinos de la Fuerza G para no dejarla sola durante el día, queriendo estar allí si en algún momento despertaba.

- "Comandante" - susurró suavemente mientras le ponía una mano en el hombro

Marc se volvió sobresaltado

- "Sargento, no te había oído entrar" -dijo sacudiéndose su letargo

- "Algún cambio?"

- "No, sigue igual...dormida" -la culpabilidad seguía muy presente en su tono de voz .

El grandullón tomó asiento a los pies de la cama de su compañera y miró empáticamente a su amigo.

- "Sabes Marc... no creo que todo esto haya sido culpa tuya"

Las cejas del Águila se elevaron con escepticismo

-"No del todo, de todas maneras" -aclaró.

Marc lo miró con cansancio pero dejó que se explicara.

- "Quiero decir... "-se llevó la mano a la cabeza revolviéndose el cabello, intentando buscar las palabras adecuadas para no hacer más daño del que ya estaba hecho- "ella pudo elegir no?"

- "Queee?"

-"Sé que le hiciste daño y todo eso, pero aun así... ella pudo elegir comandante," -intensificó su voz haciendo un punto - "quiero decir... vamos...hubiéramos estado todos allí en un momento si ella hubiera pedido ayuda, mierda, si ella lo hubiera aunque solo fuera insinuado, Jason habría tenido tus bolas y tu cabeza a sus pies en un segundo, pero el punto es que ella NO lo hizo"

- "No sigas por ahí Tiny"

- "Pero el caso es que alguien lo tiene que hacer Marc, Jason y tu lleváis meses sin hablar como personas, Keyop esta intratable y tu te estas culpando por una decisión que no fue tuya, SI ¡ estuvo mal lo que hiciste, SI ¡ merecías una buena patada en las pelotas , SI ¡ fuiste un completo capullo y un imbécil¡... pero el punto comandante es que no conducías esa moto a una velocidad endiablada lloviendo esa maldita noche¡...El punto comandante es que NADIE quiere reconocer que fue Prin quien la conducía y que fue ella quien se estrelló"

Tiny cogió aliento lentamente después de haber dejado ir todo lo que pensaba. Marc no lo miraba, había agachado la cabeza y sujetaba los bordes de la sábana blanca con tanta fuerza que tenía los nudillos blancos, de repente empezó a temblar y se dobló sobre si mismo intentando sostener el sollozo que se le escapaba por las grietas de su alma herida. Tiny le puso la mano sobre los hombros intentando apoyar el profundo dolor por el que su amigo estaba pasando

- "No sabes lo que se siente" -dijo entre lamentos- "cuando sabes que es por tu culpa todo lo que está pasando, hago daño a todos los que toco, he matado a todos los que he amado o han significado algo en mi vida , yo...simplemente no puedo lidiar con ser el responsable de que Prin se haya intentando..."

Marc dejó la palabra maldita en el aire, ni tan siquiera era capaz de verbalizar lo que todos pensaban pero ninguno se había atrevido a decir en voz alta. De repente el rítmico y lento pitido del electrocardiógrafo comenzó a acelerarse un poco. Ambos hombres dirigieron la mirada atónita hacia el aparato para acto seguido mirar a Princess. Reteniendo el aliento en sus pulmones vieron asombrados como los ojos de la mujer se fueron abriendo lentamente, parpadeando al principio, molesta con la fuerte luz de la habitación, fue enfocando despacio recorriendo el espacio que tenía a su vista hasta que su mirada se paró en los rostros de sus dos antiguos compañeros.

Marc, que aún sostenía su mano, la apretó suavemente y con voz suave le dio la bienvenida a la vida de nuevo. Pero al verlo los ojos de Princess se nublaron, ambos hombres vieron la sombra del reconocimiento en los orbes del cisne pero también vieron una amalgama de sentimientos que ella no pudo ocultar, tristeza, desilusión, ira, decepción, rabia...todo se podía leer en sus ojos claros color esmeralda. Ella nunca había sido buena ocultando nada, siempre había llevado su alma al descubierto, siendo fácilmente leída por los que la conocían, el engaño y los subterfugios simplemente no formaban parte de ella y esta vez no iba a ser menos. No pudiendo soportar más y completamente abrumada por su despertar cerró con fuerza sus ojos mientras un lágrima se escurría por sus esquinas. El Comandante tragándose el nudo de su garganta y también con lágrimas que no quería dejar caer, se levantó y se excusó.

Tiny los miró con una pena infinita y lleno de una tristeza insondable pensó que esto era definitivamente el final de Fuerza G como equipo y como familia. Mientras tenía estos pensamientos vió como a cámara lenta fue entrando el Dr Baxter con un equipo de enfermeras dispuestos a atender a su compañera. Se retiró despacio dejándoles espacio. Minutos después hizo su aparición el Jefe, ambos se miraron a los ojos durante lo que fue menos de un segundo, pero ambos se entendieron, pasara lo que pasara con Princess a partir de ese momento todo iba a cambiar.