"Caminas eternamente por los reinos de las sombras, enfrentándote al mal allá donde otros vacilan. Que tu sed de venganza no decaiga nunca, que la sangre de tu espada no se seque nunca y que no volvamos a necesitarte nunca."

Las misiones rango D habían sido bastante tediosas para Inai, principalmente atrapar al gato llamado Tora, de Madam Shijimi. Un escalofrío recorrió su cuerpo al pensar en la vida de aquel pobre gato.

Mientras Naruto hacía un berrinche sobre por qué no le daban misiones más importantes, Inai vislumbró un cuervo en la ventana y luego observó mientras tomaba vuelo en el día cálido de la aldea. Probablemente era Itachi con novedades sobre Orochimaru.

— Voy a darles una misión rango C — informó el Hokage llamando la atención de Inai — serán guardaespaldas en un viaje

— ¡¿En serio?! — exclamó Naruto emocionado — ¿protegeremos a una princesa o canciller importante?

— No seas impaciente, lo traeré aquí pronto — asintió Sarutobi — traigan a nuestro visitante — avisó a los anbu

— Qué rayos, un montón de niños mocosos — se quejó el hombre mientras bebía alcohol — soy Tazuna, un constructor de puentes y debo regresar a mi país, estoy construyendo un puente que cambiará nuestro mundo

Inai rodó los ojos y decidió ignorarlos. Ya sabía lo que vendría así que pensó seriamente en escabullirse para buscar más pergaminos de ninjutsu. No había tenido tiempo de conseguirlos debido a las continuas misiones.

Kakashi nos dio una hora para prepararnos e ir rumbo a la Tierra de las Olas. Al llegar a casa, le informé a mi madre que iría a una misión rango C y que estaría de viaje por varios días. Ella se sorprendió y me deseo un buen viaje seguro.

Cuando Inai terminó de empacar, bajó rápidamente las escaleras y cerrando la puerta de su hogar vio al Equipo Diez.

— Muévete, Inai — bufó Ino para abrir nuevamente la puerta e ingresar a la casa

— Hola Inai — saludó Chouji mientras comía patatas fritas

— Hola Chouji — saludó Inai — ¿vuelven de una misión?

— No, hoy tenemos día libre — explicó Chouji — iremos a la barbacoa con Asuma-sensei, ¿tú irás a una misión?

— Sí, ahora debo reunirme con mi equipo en la entrada de la aldea — respondió la kunoichi

— ¿Saldrás de la aldea? — preguntó Shikamaru

— Sí — asintió Inai — iremos a la Tierra de las Olas, es una misión rango C

— ¿Por qué les dieron una misión de ese rango? — preguntó nuevamente

— Por insistencia de Naruto — respondió Inai sin dar más detalles

— Ya estoy lista — habló Ino saliendo de la casa

— Hasta luego — se despidió Inai y procedió a caminar hacia las puertas de la aldea

Mientras Chouji e Ino charlaban o discutían sobre algo, Shikamaru observó a Inai caminando a paso tranquilo. Consideraba que Inai era muy diferente a su hermana gemela en todos los aspectos.

Desde la Academia supo que había algo fuera de lo normal a su alrededor, su mirada siempre alerta y la constante observación de su alrededor la delataban como si no fuera parte de un grupo de niños que solían estudiar con maestros las artes ninjas básicas.

A veces se integraba mejor a la clase, pero había días en los que la rodeaba un aura preocupada y deprimente, parecía mucho mayor a lo que aparentaba. Algunas veces cruzaron miradas y supo que ella lo había descubierto analizándola.

Shikamaru sentía tanta curiosidad que le preguntó a su padre sobre Inai. El ninja mayor le explicó las dificultades del chakra de Inai y su incapacidad para realizar las técnicas del Clan Yamanaka, el incidente en el campo de entrenamiento y su voluntad férrea por ser más fuerte.

— ¡Shikamaru, vamos! — exclamó Ino con las manos en la cintura

Aquel grito lo sacó de sus pensamientos y ya no podía distinguir a Inai desde la distancia. Suspiró y caminó con lentitud hacia su equipo, ahora mismo solo quería observar las nubes.

Naruto estaba extremadamente feliz y emocionado, era la primera vez que saldría de la aldea. Kakashi simplemente lo miró.

— ¡Ahora soy un viajero, dattebayo! — exclamó Naruto saltando e Inai le sonrió

— Oiga, ¿se supone que debo confiar mi vida a este debilucho? ¡Él es una broma! — exclamó indignado Tazuna — ¡y mírala a ella, no tiene pupilas!

— ¿Por qué está tan preocupado? — preguntó Inai — ¿hay algo que debamos saber? — continuó

— ¿Qué? No, no para nada — rio nerviosamente

— Ellos están conmigo, soy un jounin y no necesita preocuparse — habló Kakashi

— ¡Nunca insultes a un ninja, ese un gran error! ¡Algún día seré Hokage y tendrás que verme hacia arriba! ¡Mi nombre es Naruto Uzumaki, recuérdalo! — exclamó Naruto señalando al hombre

— Los Hokage son poderosos y sabios, tú eres enclenque y tarado — dijo Tazuna bebiendo — el día que seas Hokage me saldrán alas y volaré

Inai decidió ignorar los gritos entre ellos cuando sintió unos ruidos extraños entre los árboles. Era bastante sospechoso y seguramente atacarían los ninjas hermanos.

— Relájate, Inai — habló Kakashi mirándola por el rabillo del ojo — estás a salvo

— No ha llovido en días — comentó la kunoichi y Sasuke amplió brevemente los ojos al darse cuenta del charco de agua

De repente, unas cadenas salieron disparadas y tomando a Kakashi lo apretó hasta que su cuerpo terminó descuartizado. El shock fue tal que Naruto no pudo siquiera moverse.

— ¡Reacciona, Naruto! — exclamó Inai mientras desviaba una cadena del ninja y en la distracción el kunai cortó un poco su antebrazo

Al escucharla, Naruto cargó contra los ninjas mientras creaba dos clones de sombra. Golpeó a uno de los hermanos mientras lo atrapaba con alambre ninja. Sasuke clavó unas shuriken en el árbol para inmovilizar al otro ninja.

Y cuando los ninjas enemigos intentaron escapar, Kakashi hizo su aparición para noquearlos. Miró a Tazuna que se veía bastante asustado y luego a sus estudiantes.

— Naruto siento no haberte ayudado inmediatamente, no pensé que te quedarías pasmado — comentó Kakashi — bien hecho ustedes dos — Inai asintió

— Hn

Naruto estaba muy decepcionado de sí mismo.

— Naruto, quédate quieto, las garras de estos ninjas tienen veneno — explicó Kakashi — tenemos que sacártelo rápido o esparcirás el veneno por tu cuerpo. Tú también, Inai — dijo al ver el corte en su brazo — Tazuna, tenemos que hablar

En ese momento, Sasuke se acercó a ambos con kunai en mano. Inai lo miró atentamente cuando tomó la mano de Naruto e hizo un corte para que el veneno saliera.

— Lo harás bien la próxima vez — habló Sasuke mientras vendaba la mano

— ¡Lo prometo, no volverá a suceder! — exclamó Naruto — ¡sé que soy diferente, siempre lo he sido! He entrenado muy duro para llegar hasta aquí, y con ustedes he logrado más de lo que hubiera imaginado — sonrió con lágrimas — jamás volveré a retraerme y ponerlos en peligro, ¡se los prometo ante esta herida! — apretó el puño con fuerza

Inai sonrió, esta vez todo era diferente. La amistad entre Sasuke y Naruto era más sólida de lo que fue antes.

— Naruto, eso fue realmente grandioso, como cortaste la irrigación del veneno — felicitó Kakashi — pero si sigues perdiendo sangre vas a morir, sería buena idea que pararas el sangrado

— ¡No, no, no! ¡Soy muy joven para que todo acabe de este modo, dattebayo! — gritó Naruto desesperado corriendo de un lado a otro

— Espera, veremos la herida

La herida de Naruto se curó por sí sola, obra de Kurama pensó Inai. Un ardor atravesó su brazo, era el veneno. Con un kunai, repitió la acción de Sasuke, aunque hubiera preferido ninjutsu médico. De repente, Sasuke se acercó y le tendió unas vendas limpias, aceptó su ayuda y le agradeció.

Después de haber caminado por el bosque, debíamos recorrer una parte por el mar así que, silenciosamente entre la neblina un hombre nos subió a su bote para llegar al país de la Ola.

— La niebla es muy espesa, casi no se puede ver — comenté al aire porque no los veía

— El puente ya no está lejos — dijo el hombre — estaremos en la Tierra de las Olas muy pronto

— ¡Guau! ¡Es inmenso! — exclamó Naruto al ver el lugar

— Cállate niño. Ya se los dije no hagan ruido, ¿por qué crees que viajamos con el motor apagado? — regañó el hombre — para que no puedan vernos por eso hay que remar entre la neblina

— Tazuna-san tengo que pedirle una cosa antes de llegar al muelle — habló Kakashi, Tazuna asintió — Con respecto a los hombres que lo perseguían, necesito saber por qué. Si usted no nos lo dice, temo que tendré que dar por terminada la misión cuando toquemos tierra.

— Mmm. No tengo otra opción más que contarte. Además, quiero que conozcas la verdad. Como tu dijiste esto se sale del alcance de la misión original, el hombre que quiere mi vida es un hombre muy pequeño que tiene una sombra muy grande y mortal — comenzó a relatar Tazuna

— ¿Una sombra mortal? — preguntó Kakashi

— Ajá

— ¿Quién es?

— Lo conoces, al menos sé que has oído su nombre antes. Es uno de los hombres más ricos del mundo, un magnate de las embarcaciones llamado Gato — dijo Tazuna

— ¿Gato? ¿De transportaciones Gato? Un líder de los negocios, todo el mundo lo conoce — dijo sorprendido Kakashi

— ¿Quién? ¿Quién? — preguntó Naruto sin comprender

— Es un ejecutivo muy respetable de una famosa compañía, pero por debajo del agua y con los mismos métodos despiadados toma ventaja de sus rivales en los negocios y en las naciones. Él vende droga y contrabando utilizando pandillas y ninjas — explicó Tazuna — fue justo hace un año que Gato le echó el ojo a la Tierra de las Olas, él vino a nuestra isla y usó el dinero de su fortuna para tomar el control total del transporte y las embarcaciones. Cualquiera que interfiriera en su camino simplemente desaparecía. En una nación que es una isla el que tiene el control del mar tiene el control de todo. Finanzas, gobiernos y hasta nuestras propias vidas, pero hay una cosa a la que él teme y es el puente. Cuando esté terminado nos comunicará con tierra firme y eso le quitará el control. Yo soy el constructor de ese puente — terminó de relatar mirándonos

— Si usted es el constructor de puentes significa que se interpone en su camino y los ninjas con los que peleamos trabajan para Gato — dedujo Sasuke

— No lo entiendo — dijo Kakashi — si usted sabía que era peligroso sabía que enviaría algunos ninjas para eliminarlo. ¿Por qué nos lo ocultó? — cuestionó

— Porque la Tierra de las Olas es una tierra pequeña y empobrecida. Ni nuestros nobles tienen mucho dinero. Los habitantes ni yo podrían pagar una misión clasificada A o B, es muy caro. Si ustedes terminan su misión dejándome en tierra, no habrá ningún puente. Me asesinaran antes de que llegue a mi casa. Pero no se sientan mal por eso, por supuesto que mi pequeño y dulce nieto llorará y se molestará. ¡Abuelo quiero a mi abuelo! — gritó Tazuna fingiendo voz de niño, rodé los ojos ante sus gritos — y mi hija condenará a los ninjas de Konoha y vivirá su vida con sufrimiento, denunciándolos y maldiciéndolos por haber abandonado a su padre — lamentó Tazuna fingiendo estar triste — bueno no es su culpa. Olvídenlo.

— Su manipulación es magnífica — resopló Inai con sarcasmo

— En fin, no nos queda otro camino — rio nerviosamente Kakashi — mantendremos su seguridad

— ¡Oh! ¡Estoy agradecido!

Luego de unos minutos más viajando en el bote finalmente nos acercábamos. La niebla continuaba siendo espesa. El clima era bastante frío, pero eso era producto del mar.

— Nos aproximamos — avisó el hombre — Tazuna fuimos muy afortunados, nadie se dio cuenta de nosotros

— Bien hecho

Lentamente traspasamos un túnel oscuro para llegar a la Tierra de las Olas. En el fondo del túnel se podía ver la luz proveniente del allí. Cuando salimos del túnel, se podía observar un hermoso lugar. Naruto miró a su alrededor muy feliz. Llegamos a un muelle, descendimos del bote y el dueño de este se fue por donde nos trajo.

— Bueno, llévenme a mi hogar y quiero decir en una pieza — ordenó Tazuna

— Sí, sí — contestó Kakashi perezosamente

Mientras ellos charlaban de vez en cuando, la preocupación invadió a Inai. Sabía que en este momento harían su aparición Zabuza y Haku. Intentando calmarse observó el hermoso paisaje de arboleda y flores por doquier.

— Qué bonito conejo — dijo Inai lanzándole un kunai

— ¡Oye, no lastimes al pobre animal! — exclamó Tazuna indignado

— Es un ninja, ¡ya muéstrate!

— Inai, es solo un conejo — explicó Kakashi y mirando alrededor — ¡cuidado! ¡abajo!

Todos nos tiramos al suelo justo a tiempo para ver como una gigantesca espada cortaba el aire.

— Bien, bien. Zabuza Momochi, un ninja perverso de la Aldea Oculta entre la Niebla - habló Kakashi observando cada uno de sus movimientos

De repente Naruto comenzó a correr para atacarlo, pero Kakashi lo detuvo. Él no era rival para este tipo de shinobi. Era demasiado fuerte.

— Estas en el camino, quítate — dijo Kakashi

— ¿Por qué? — preguntó Naruto

— Él no es como los otros ninjas, es de otro nivel. Si él es nuestro oponente, necesitaré esto — dijo levantando su banda ninja que cubría su ojo izquierdo revelando su Sharingan lo que llamó la atención de Sasuke

— Zabuza, no tienes que hacer esto — Inai se detuvo caminando hacia el frente

Zabuza se dio vuelta, mostrando su apariencia. Tenía el cabello corto negro, su banda ninja de costado y vendas cubriendo la mitad de su rostro. El espadachín miró a la niña. Ella no sabía en lo que se estaba metiendo. Jamás entendería el mundo shinobi.

— Kakashi, el del ojo Sharingan — comentó Zabuza observándolo e ignorando a la niña — ¿estoy en lo correcto? — al escuchar esto, Sasuke lo miró atentamente — tendrás que entregarme al anciano

— ¡Rápido! ¡Formación de batalla manji! — ordenó Kakashi — proteger a Tazuna y mantenerse fuera de esta pelea. Saben trabajar en equipo, es momento de que lo demuestren — dijo Kakashi mostrando plenamente su Sharingan — estoy listo

— Vaya, parece que veré al Sharingan en acción — se burló Zabuza — esto es un honor

— ¡Todos hablan de Sharingan! ¡Sharingan! ¿Alguien podría decirme que rayos es eso? — exclamó Naruto exasperado

— Te expliqué sobre el Sharingan durante la Academia — replicó Inai entrecerrando los ojos

— Sharingan... un poder muy raro que radica en los ojos. Aquel que usa este jutsu visual o doujutsu puede comprender al instante cualquier ninjutsu, taijutsu o genjutsu y reflejar el ataque al atacante. El Sharingan es una forma rara y especial del doujutsu, pero como sea el Sharingan es más que eso. Mucho más que eso — explicó Sasuke en un momento emo

— Mmph — murmuró Naruto mirando a Sasuke

— Tienes razón, chico. Pero eso fue muy superficial, el Sharingan puede analizar la técnica del oponente y luego copiarlas hasta en el más minimo detalle — dijo Zabuza observándolos — en cuanto a ti jounin, en la unidad de asesinatos de la Aldea oculta en la Niebla, teníamos la estricta orden de destruirte en cuanto seas visto. Estás en el libro bingo, te llaman el hombre que ha copiado más de mil jutsus. Kakashi, el ninja que copia — terminó de hablar y lo miró fijamente

— ¡Guau! ¡Qué increíble! — alabó Naruto

— Basta de charla. Necesito exterminar al viejo ahora — dijo Zabuza causando miedo en Tazuna

Al escuchar esto, el equipo siete se puso delante del constructor para protegerlo de posibles ataques del ninja enemigo.

— Parece que tendré que eliminarte a ti primero, Kakashi. Así será más fácil con los demás — sonrió Zabuza

En ese momento, Zabuza junto a su gran espada desapareció de la vista para luego pararse en el agua. Esto pareció extraño, pero en realidad era necesario para su técnica de asesinato pensó Inai.

— Está acumulando una gran cantidad de chakra — murmuró para sí mismo Kakashi

— Kirigakure no Jutsu — exclamó Zabuza con un sello formando una gran neblina espesa

Mientras la niebla se formaba, Zabuza desapareció.

— Se esfumó — dijo Naruto observando donde había estado hace segundos

— Él vendrá por mí primero — explicó Kakashi mirando alrededores

— ¿Quién es él? - preguntó Sasuke

— Zabuza Momochi, el líder de la unidad de asesinatos de la Aldea Oculta entre la Niebla. Es un experto en el asesinato silente. Como su nombre lo indica, sucede en un instante sin ningún sonido que advierta nada. Es tan rápido que te vas de esta vida sin saber que pasó en realidad. El Sharingan no puede neutralizarlo por completo así que no bajen la guardia — avisó Kakashi — Bueno, si fallamos solo perderemos nuestras vidas — dijo tranquilamente

— Deberías dar discursos motivacionales, Kakashi-sensei — dijo sarcásticamente Inai

— ¡Oigan la niebla se hace cada vez más espesa! — exclamó Naruto

— La Tierra de las Olas está rodeada por el mar. Los remolinos de neblina siempre existen — dijo Tazuna

— ¡Sensei! — exclamó Naruto al no poder ver a Kakashi

— Ocho puntos — dijo con voz perversa Zabuza — laringe, columna, pulmones, hígado, yugular, arteria superior, riñones, corazón. Ahora... ¿cuál será mi punto de ataque?

Kakashi al percibir el ambiente tenso y aterrador liberó una ola de chakra para que el chakra de Zabuza no supere a sus estudiantes ni a él mismo. Inai vio que Naruto y Sasuke estaban bastante desesperados asi que tomó sus manos y liberó un poco de chakra para tranquilizarlos. Se preguntó por qué la intención asesina de Zabuza no tenía efecto en ella.

— Sasuke, cálmate. Te protegeré con mi vida y también a todos ustedes. No permitiré que mis camaradas mueran. Confía en mí — sonrió Kakashi con tranquilidad

— ¡Sensei! ¡Atrás de usted! — gritó Naruto señalándolo

Sin previo aviso, Zabuza movió su espada y cortó a Kakashi en dos. Sonrió perversamente, pero fue sorprendido cuando en realidad Kakashi también era un clon de agua. Aún en la niebla, él vio a través de su ilusión. Copió en un instante el jutsu. Zabuza sintió la filosa hoja de un kunai en su cuello.

— No te muevas. Ahora se acabó — dijo Kakashi detrás de él sosteniendo un kunai

— ¡Qué bien! — sonrió Naruto

— ¿Acabado? Realmente no has entendido, ¿verdad? — preguntó Zabuza riéndose — tu técnica no es más que una grosera imitación. Nunca seré vencido por un simple ninja imitador como tú — se rio — estás lleno de sorpresas, ya copiaste mi jutsu clon de agua mientras dabas tu pequeño discurso. Muy hábil debo reconocer, hiciste que tu clon dijera eso para distraer mi atención mientras tú te escondiste en la neblina esperando a que hiciera algún movimiento. Buen intento — reconoció Zabuza — pero a mí no me engañan tan fácil — dijo apareciendo detrás de Kakashi atacándolo

Zabuza intentó atacarlo con la espada para distraerlo y luego propinarle una poderosa patada. En ese instante, Zabuza tomó su gran espada y corrió a atacarlo, pero se detuvo al detectar clavos en el suelo. Kakashi cayó al agua para atacarlo desde allí.

— ¡Sensei! — gritó Naruto preocupado

El equipo siete observaba consternado el gran poder de Zabuza, su habilidad física. Mientras Kakashi se daba cuenta de que el agua que lo rodeaba era más espesa que la normal, Zabuza estaba de pie a su lado haciendo rápidamente una serie de sellos.

— Suirō no Jutsu — exclamó Zabuza al terminar de formar los sellos y formar con su chakra una prisión de agua encerrando en ella a Kakashi — esta prisión está hecha de agua, pero es más fuerte que el acero, tampoco puedes moverte. Es mucho para el grandioso Kakashi, terminaré contigo después. Pero antes tus pequeños amigos tendrán que ser eliminados — dijo Zabuza formando otro sello — Jutsu Clon de Agua — un nuevo Zabuza se abrió paso desde el agua — ¿ustedes crees que usar esa banda en la cabeza te convierte en un ninja? Cuando has estado entre la vida y la muerte tantas veces que ya no te molesta entonces ya puedes decir que eres un ninja. Cuando tu perfil ya es tan mortífero que aparece en el libro bingo entonces tal vez te ganes el título de ninja — dijo duramente haciendo un nuevo sello — pero que a ustedes los llamen ninja es totalmente ridículo.

Las palabras de Zabuza tuvieron efecto en Inai. Sabía que el ninja conocía la verdad del mundo shinobi y si no eras fuerte, entonces no sobrevivirías. Zabuza se dirigió a atacar a Naruto, y siendo defendido por Sasuke e Inai en taijutsu fueron los tres juntos expulsados con una patada.

— ¡Escuchen! ¡Tomen al constructor de puentes y corran! ¡No pueden ganar esta batalla! — ordenó Kakashi desde la prisión de agua — él está usando todo su poder para mantenerme en esta prisión así que solo puede atacarlos con su clon de agua, pero el clon no puede separarse de su cuerpo real. Si ustedes se distancian de él no podrá seguirlos. ¡Ahora corran! — gritó Kakashi

— Correr no es opción -—murmuró Sasuke pensando un plan de ataque

— Por supuesto que no, Sasuke — dijo Inai observando al clon de Zabuza — nuestra única posibilidad es rescatar a Kakashi

— Oye tú, rarito sin cejas — habló Naruto — escribe esto en el libro bingo, el ninja que va a convertirse en Hokage de la Aldea Oculta entre las Hojas jamás retrocede — dijo Naruto mientras se ataba la banda en la frente con firmeza — su nombre es ¡Naruto Uzumaki!

— Esas son palabras muy grandes para un hombre tan pequeño — se rio Zabuza sin humor — ¿crees que tu plan va a mantenerte en el juego?

— ¿Qué están haciendo? ¡Les dije que escaparan! ¡Esta batalla terminó en el momento que fui atrapado! ¡Acaben con esto! ¡Su misión no es demostrar que tan valientes son! ¡Es salvar al constructor del puente! ¡No se salgan de la misión! — gritó exasperado Kakashi

— Alguien una vez me dijo que aquellos que rompen las reglas son escoria, pero aquellos que abandonan a sus amigos son peor que escoria — exclamó Inai — es por eso que jamás lo abandonaríamos, Kakashi-sensei — su sensei miró impresionado

— Yo creo que todo eso pasó por mí, por mi deseo de vivir. No voy a interferir en su camino, olvídenme y hagan lo que consideren mejor. ¡Vayan y peleen por salvar a su sensei! — dijo Tazuna

— Perfecto, ¿oyeron eso? - preguntó Sasuke sonriendo

— ¡Sí, dattebayo! — e Inai asintió

— ¿Están listos? — preguntó Naruto, ambos asintieron, pero la risa de Zabuza los detuvo

— Ustedes realmente no han aprendido nada. Siguen jugando su jueguito fingiendo ser ninjas. Cuando yo tenía su edad, esta mano ya había triturado a muchos oponentes —dijo causando susto

— Zabuza, el demonio — susurró Kakashi

— Aaa, asi que yo también estaba en tu libro bingo

— Hace mucho en la Aldea de la Niebla, mejor conocida como la Aldea de la Niebla Ensangrentada antes de que un estudiante se convirtiera en ninja tenía un examen final — explicó Kakashi

— Mmm, saben sobre ese examen de graduación — comentó Zabuza

— ¿Cuál examen de graduación? ¿De qué habla? ¿Y qué tiene de sorprendente? ¡También tuvimos un examen de graduación! — exclamó Naruto mientras Zabuza se reía locamente

— A diferencia de nosotros su examen de graduación consistía en asesinar a todos tus compañeros de la Academia para convertirte en genin — explicó Inai seriamente — esto ocurrió durante el gobierno de Yagura, el cuarto Mizukage

— La chica está en lo correcto - dijo Zabuza

— ¡Huh! — exclamó Naruto impresionado

— Imaginen a jóvenes ninja como ustedes, comiendo juntos, entrenando juntos y que al término llegue un examen final. Solo que cambiarían las reglas, no podrías descansar hasta destruir a tu oponente. El que fue tu amigo, que compartió tus sueños. Ahora sería él o tú — dijo Zabuza con voz aterradora

— Hace unos años, una maldad oscura llenó a la Academia Ninja de la Niebla de terror. Sin pausa ni vacilación un joven muchacho que aún no era ninja se acercó a la clase, derrotó y mató a más de cien estudiantes — relató Kakashi

— Sí, se sintió tan... bien — sonrió Zabuza haciendo que lo miraran con horror

— No creo ni por un segundo que aquello no te haya afectado — respondió Inai mirándolo con atención

— No entiendes lo que es ser un shinobi — se burló Zabuza

— Entiendo mejor de lo que crees — el ninja entrecerró los ojos

De repente, la atención de Zabuza fue desviada cuando los clones fueron derrotados con rapidez, y sin opciones Naruto sacó una Shuriken gigante de su mochila y se la lanzó a Sasuke.

— ¡Sasuke! — gritó Naruto lanzándole la Shuriken cerrada

— Asi que este es tu plan, nada mal — sonrió Sasuke abriendo la Shuriken — Inai, ya sabes que hacer

— ¡Hai! — asintió Inai

— Shuriken de viento endemoniado, molino de sombra — dijo Sasuke saltando en el aire y lanzándola con fuerza hacia Zabuza

La Shuriken fue dirigida al verdadero Zabuza pero luego otras más se dirigían hacia él. Se dio cuenta que era el Jutsu de Sombra Shuriken, por lo que para evitarlas simplemente saltó y las shurikens siguieron de largo.

— Te dije que una shuriken no me tocaría — se burló Zabuza

Sin embargo, las shurikens que él evitó resultaron ser en realidad los verdaderos Naruto e Inai

— ¡Comete esto! — gritó Naruto mientras lanzaba kunais y realizaba una técnica de viento

— ¡Sí! — gritó Inai realizando una serie de sellos y creando una gran bola de fuego

Zabuza no tuvo más opción de soltar la prisión de agua para que las técnicas no lo hirieran. Él estaba furioso por lo ocurrido así que tomó la gran shuriken.

— ¡Los destruiré! — gritó enfurecido lanzándoles la gran shuriken

Pero la shuriken no fue lanzada debido a que Kakashi se interpuso y detuvo el ataque con su propio puño hiriéndolo. Inai que junto a Naruto se habían metido dentro del agua salieron para ver que sucedía y lo que vieron los sorprendió.

— Naruto, ese fue un plan excelente. Por lo visto realmente has madurado — elogió Kakashi

— Sabía que no podría vencerlo solo con mis clones de sombra. Solo fue para distraerlo — se rio Naruto — mientras él estaba peleando con los clones, me convertí con Inai en las shurikens endemoniadas. Usamos los clones para transformarlos en la shuriken. Cuando se las lancé a Sasuke se veían como una shuriken normal y él supo que éramos Inai y yo en un segundo, pero él giró para que nadie se diera cuenta y sacó su propia shuriken. Así ya había tres shuriken. Una era la real y las otras dos éramos Inai y yo. Los dos nos escondimos en la sombra de la shuriken real y nuestro objetivo era Zabuza real — explicó detalladamente Naruto — no sabía que destruiría al clon, ¡Eso fue un extra, dattebayo!

— No fanfarronees tuviste suerte — dijo Sasuke sonriendo levemente

— ¡Esa técnica fue un golpe de suerte! — exclamó Tazuna indignado

— Pero al fin y al cabo fue un gran plan — sonrió Inai

— Me distraje y perdí el control de la prisión de agua — dijo Zabuza

— No te engañes a ti mismo. No te distrajiste, te viste forzado a hacerlo — dijo Kakashi —tu técnica funcionó una vez en mí y no volverá a pasar. Así que, ¿qué es lo que va a suceder?

Inai lentamente salió del agua y se paró junto a Tazuna por si acaso. De repente, Inai sintió un escalofrío aterrador, algo estaba sucediendo. Era como si una fuerza saliera del suelo, miró a su alrededor y nadie parecía afectado. Temblando un poco y sabiendo que la batalla había terminado, realizó un sello y creó un clon de sombra para dejar con ellos y se retiró a investigar el asunto.

La kunoichi rubia caminó por el bosque siguiendo esta energía poderosa que la atraía. Era la primera vez que percibía algo así. Su larga caminata se extendió por una hora hasta que llegó a un claro, de aspecto pacífico, y en un árbol antiguo provenía esta energía poderosa. Había una abertura, e Inai no dudó en meterse por allí. Al bajar, aterrizó suavemente.

— ¿Quién eres? — preguntó un hombre con voz muy cansada

— Mejor dicho, ¿quién eres tú? ¿qué es este lugar? — replicó Inai con seriedad

— ¿Cómo llegaste aquí, niña?

— La energía me atrajo hasta aquí — respondió Inai sabiendo que debería hablar un poco

— ¿Eres un ninja sensor? — preguntó el anciano demacrado

— No soy sensor, no que yo sepa — respondió Inai con honestidad

El anciano la miró sin emociones. Inai correspondió su mirada oscura, obviamente algo extraño sucedía aquí. El hombre de edad mayor tenía el cabello largo canoso casi blanco, tenía el rostro arrugado y demacrado con los pómulos sobresalientes pero sus facciones delataban que alguna vez fue un hombre atractivo. Sus ojos eran oscuros, de mirada profunda y debía admitir que bastante aterrador con varios cables extraños conectados a él.

En ese momento, la realización llegó a Inai. Aquel hombre anciano sentado allí era Madara Uchiha en persona. La kunoichi retrocedió en respuesta completamente sorprendida.

— Dime, kunoichi de Konoha, ¿sabes quién soy? — preguntó el anciano

— Madara Uchiha — respondió Inai todavía sorprendida — se supone que deberías haber muerto durante el final de la Tercera Guerra Mundial Shinobi

— ¿Cómo sabes eso? — cuestionó Madara con un tono de voz mayor

— ¿Dónde está Zetsu? — preguntó Inai con valentía teniendo en cuenta que estaba bastante demacrado

— Claramente sabes mucho — comentó Madara moviéndose lentamente y con un sello el árbol se movió y la abertura por donde la niña llegó se cerró — no te irás de aquí

— ¡Espera, no!

— Me dirás todo lo que sabes — ordenó Madara activando su Sharingan

Inai se dio cuenta de que había cometido un terrible error al haberlo presionado de esa manera. Era mucho más fuerte que ella incluso en aquel estado pensó Inai demasiado tarde. Madara la miró con enojo y ella vio todo negro.

Al igual que cuando Ibiki intentó examinar su mente, ella floto en la nada y deseo fervientemente que no pudiese entrar en su mente. El chakra de Madara era extremadamente poderoso y presionaba sin dudar sobre su mente. Madara Uchiha era un ninja muy talentoso, pero incluso en su estado actual no podía continuar desperdiciando su chakra en la extraña mente de la niña Yamanaka.

La miró sin emociones cuando se despertó temblando luego de varias horas inconsciente. Inai sintió que su clon de sombra seguía activo, eso era beneficioso en caso de que no pudiese escapar.

Las horas pasaron e Inai dedujo que habría pasado un día, observó al hombre y vio que tenía los ojos cerrados, pero sabía que no estaba dormido sino en plena alerta. Su único plan de escape era ganarse la confianza de este ninja y sólo había una manera que esperaba que funcionase.

— Madara, háblame del Tsukuyomi Infinito — dijo Inai con una mirada seria y ganando la atención del hombre y lucía levemente sorprendido

— ¿Por qué? — preguntó Madara luego de un momento de reflexión

— Yo también deseo la paz — respondió Inai bajo la atenta mirada del shinobi

Pero no de esa manera pensó Inai para sí misma. Madara no le respondió, pero luego de dos horas de completo y absoluto silencio, el ninja le habló sobre sus padres y hermanos.

Había algo, un sentimiento que hacía tiempo no sentía desde sus tiempos junto a Hashirama. Esta niña, su aparición, había traído viejos recuerdos a su mente. Sabía sobre el Tsukuyomi Infinito, deseaba la paz. ¿Acaso sabría el precio de la paz? ¿Las intrigantes manifestaciones que deberían realizarse?

Sus profundos ojos azules lo miraban fijamente y por primera vez en su larga vida, sintió como si conociese todo sobre él. Incluso cuando le relataba pequeñas cosas sobre su antigua familia. Había una extraña conexión con ella, un lazo que no podía identificar.

La noche llegó demasiado rápido e Inai sintió un profundo pesar por el desenlace de la familia de Madara. Había pasado mucho tiempo y ni siquiera estuvo allí, pero sintió dolor por ello. No dijo nada cuando Madara finalizó su historia, sabía que continuaría en otro momento sobre la creación de Konoha.

En medio de la noche, Inai, así le dijo que se llamaba, estaba de pie frente a él y le contó una extraña historia sobre una Diosa que pocos conocían. La Diosa Conejo, Kaguya.