"La oscuridad simplemente se construye dentro de sí misma, haciéndose más fuerte y elevándose sobre ella. Puede intentar ignorarlo, darse la vuelta, pero siempre está allí y fuera de la vista donde es más vulnerable. Es como si supiera que solo necesita suficiente luz para ver su poder asfixiante"

Madara la miró fijamente, la historia que acababa de relatarle era una idea totalmente descabellada. La niña rubia correspondió su mirada ya acostumbrada a su intensidad. Pero, ¿realmente era una idea descabellada? Su plan era incluso más una ilusión que realidad.

— Así que, yendo al grano, estás siendo manipulado — habló Inai luego de finalizar la historia de Kaguya — la paz es posible, Madara — lo miró seriamente — lo más difícil es dirigir los esfuerzos en la dirección correcta

— Zetsu es la manifestación de mi voluntad — sentenció Madara con rostro pétreo

— No — negó Inai — cuando Hashirama te derrotó, escondieron tu cadáver, pero Zetsu lo rastreó, él se escondió dentro de tu cuerpo y cuando reviviste por tu técnica Izanagi, te engañó y lo sigue haciendo ahora para revivir a su amada madre Kaguya — explicó la niña sin darse cuenta de la ira hirviendo en el ninja anciano

Con una velocidad sorprendente, Madara se abalanzó sobre Inai y la tomó del cuello con una fuerza desconocida.

— ¡¿Cómo te atreves a hablarme sobre la paz y cómo fui engañado?! — gritó Madara dando respiraciones pesadas — ¡No eres más que una niña que no sabe nada! ¡No conoces la muerte! ¡No conoces perder a tus personas preciosas! ¡Ni siquiera sabes lo que es la guerra! — Inai en su desesperación liberó accidentalmente su chakra

El chakra en su forma más pura quemó las manos de Madara, lo cual obligó a soltarla y mirar sus manos. Inai tosió sin aliento y cuando apenas recuperó la compostura habló.

— Usa tu Sharingan — habló Inai con voz rasposa — ¡úsalo en mí y te mostraré qué sucede contigo! — los ojos rojos con aspas y formas extrañas la cegaron

Inai volvió a flotar en la oscuridad y sintiendo el chakra de Madara, abrió su mente dándole un vistazo de los recuerdos necesarios. Tenía que tener cuidado, este hombre era peligroso y no pondría a su disposición toda la información.

En los recuerdos de la niña vislumbró cómo un hombre llamado Kabuto lo revivía con la técnica Edo Tensei. Se vio a sí mismo utilizando sus jutsus para destruir a una división completa de ninjas que peleaban en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi.

Observó sin inmutarse su gran batalla contra los Kages. Eran ninjas muy poderosos, incluso la nieta de Hashirama que se convirtió en Godaime Hokage. Vio cómo luego de derrotarlos se liberó de la técnica Edo Tensei y era capaz de hacer lo que quisiera.

Finalmente se reúne con Obito Uchiha que luchaba contra dos jinchurikis, un ninja de cabello gris y un ninja en extraño traje verde. El Diez Colas es revivido, que experimenta varias transformaciones, los ninjas aliados luchan contra él de manera muy eficiente.

Se vio a sí mismo ordenando al Diez Colas que asesinase al cuartel de inteligencia con varias bolas de chakra creadas por el bijuu. Ve reflejada la emoción en su rostro al sentir el chakra de Hashirama en algún lugar.

Sus planes se adelantan, ve a Obito resistiéndose a sus mandatos cuando sella en sí mismo al bijuu. Obito no dura mucho como el jinchuriki del Diez Colas. Zetsu hace su aparición tomando el casi control absoluto del cuerpo de Obito y ve cómo el extraño ser se burla de él en su mente.

De repente, los recuerdos son borrosos y este recuerdo ajeno le sorprende mucho. Su plan Tsukuyomi Infinito es puesto en marcha en su totalidad. Todas los ninjas y civiles caen en este sueño profundo. Madara ve en el recuerdo a su propio yo siendo victorioso y autoproclamándose salvador del mundo, Zetsu Negro lo apuñala por la espalda y revela que nunca fue su voluntad y que lo había manipulado todos esos largos años.

Todo se pone borroso e Inai le revela un último recuerdo, Hashirama se acerca a su lado donde yacía en el suelo esperando el inminente desenlace. Madara habla con él, le dice que su sueño de paz ha muerto y que siempre ha sido el mejor de los dos. Los ojos oscuros de Madara revelan que ha encontrado su paz interior al dejar de estar cegado por un futuro totalmente distorsionado e inexistente. Hashirama responde que siguen siendo amigos a pesar de todo y Madara acepta lo dicho para luego morir en paz.

Inai se agarra la cabeza por el fuerte dolor que la atormentaba luego de mostrarle a Madara sus recuerdos. El ninja se quedó de pie, por primera vez en su vida, aturdido por todo lo que vio.

La kunoichi lo observó mientras estaba allí de pie con sus miles de cables conectados a él y mirando la nada misma para luego caminar lentamente a su asiento. Inai no dijo nada.

Las horas pasaron y el silencio reinó durante el día. A veces las palabras no necesitaban ser dichas. Madara permaneció en su lugar con los ojos cerrados, y aunque Inai creyó haber visto una pequeña lágrima, desapareció al instante.

Fueron recuerdos difíciles de ver, Inai estaba segura que era impactante ver su propias acciones y muerte. El ninja había provocado demasiado males, a causa de una manipulación mayor, pero seguían siendo acciones que habían herido a otros.

— Niña, acércate — ordenó Madara de repente e Inai se acercó dubitativamente — desconecta estos cables

— No — negó Inai

— Solo hazlo — gruñó el ninja

— No lo haré, Madara — repitió Inai

— ¡¿Para qué quieres que siga vivo?! — exclamó perdiendo la paciencia e intentando tirar de los cables

— ¡Para que hagas tu redención por lo que has hecho hasta ahora! — exclamó Inai acercándose y tomando sus manos, y Madara la miró — has visto mis recuerdos, sé sobre Rin Nohara y lo que Obito Uchiha tuvo que observar — continuó mirándola sin decir una palabra — ¿el gato te comió la lengua? — se burló Inai

— Si tan solo fuera más joven te destruiría ahora mismo — respondió Madara monótonamente y soltando sus manos

— Fuiste un sobreviviente hace muchos años, le diste nombre a la aldea junto a Hashirama — replicó Inai ignorando la amenaza — al menos hazlo por Izuna, sobrevive ahora por él y colabora conmigo para derrotar a Zetsu

— ¿Y qué hay del Tsukuyomi Infinito? — preguntó Madara mientras un mechón de cabello blanco le tapaba la visión de un ojo

— No sucederá — respondió Inai con firmeza — puedes ser parte de mi paz o ser un enemigo — sentenció mirándolo con fuego — sé que solo soy una niña para ti, pero hay una mente adulta atrapada en este cuerpo pequeño, no me subestimes y mucho menos intentes engañarme — finalizó mirándolo sin emociones

Madara correspondió su mirada azul gélida. La niña tenía agallas para hablarle de esa manera. Inai lo vio sonreír ladinamente. Esperaba que su amenaza hubiese funcionado, no quería tener que lidiar con un dios shinobi en estos momentos, todavía no era una kunoichi poderosa.

— Está bien, seré parte de tu paz — sentenció Madara e Inai lo miró en busca de mentiras

— Controla a Zetsu, sigue su juego y por favor, cuida a Obito — habló Inai — unos amigos te visitarán en unos días — Madara entrecerró los ojos — no te preocupes, son de tu clan y son confiables — la miró brevemente sorprendido — no habrás pensado que haría esto sola, ¿verdad? — sonrió

— Me sorprendes, kunoichi — replicó Madara — no me decepciones, Inai Yamanaka

— No lo haré, Madara Uchiha

Finalmente, Inai anunció que debía irse con su equipo porque ya no podía mantener el clon de sombra en pie. Había consumido demasiado chakra. Madara se burló por eso y le dijo que tenía un largo camino por recorrer.

Antes de irse, Madara hizo una solicitud. Claramente no estaba en su mejor momento, era anciano, su cuerpo comenzaba a fallar y necesitaba mantenerse vivo y lo más sano posible. Le pidió a Inai que aprendiese Ninjutsu Médico, teniendo en cuenta la visión de la nieta de Hashirama, esa mujer debería enseñarle. Inai acordó aprender Ninjutsu Médico, de todos modos planeaba hacerlo.

Inai llegó justo a tiempo cuando su clon desapareció en una bola de humo. Era de noche, por lo tanto, Inai cayó dormida en una cama completamente agotada. Los recuerdos de su clon llegaron cuando despertó al día siguiente, al parecer Kakashi había estado entrenándolos en control de chakra.

Aunque Sasuke y Naruto sabían caminar sobre árboles debido a sus entrenamientos, Kakashi subió la dificultad e hizo que aprendieran a caminar, correr y saltar sobre agua con olas incluidas. Inai sintió que el conocimiento adquirido llegaba a ella y realmente se sintió bien pensó para sí misma.

Los días continuaron, Sasuke y Naruto estaban en una especie de rivalidad por quién dominaría primero su chakra. Inai entrenó con ellos y aunque estaban en el mismo nivel, los tres tenían mucho chakra y les dificultaba dominarlo. Sin embargo, fue mucho menos tiempo que en el pasado reflexionó Inai.

Una semana después, Zabuza y Haku aparecieron ante el Equipo Siete para una revancha. Por supuesto, habían esperado este momento. La gran batalla se desarrolló tal cual Inai recordaba, y los tres trabajaron en equipo para derrotar a Haku.

Sasuke despertó su Sharingan al proteger a Naruto. Las senbon que Haku utilizaba realmente estaban dañando a Inai, nunca antes había sido herida en esta magnitud. Madara tenía razón, tenía mucho que aprender. Los ninjutsus que los tres solían utilizar no tenían efecto alguno en el kekkei genkai de Haku.

Dios, ese chico era muy poderoso pensó Inai en su tormento de senbon. Intentaron otras tácticas que tampoco funcionaron. Al menos Sasuke podía ver dónde irían las senbon antes de que llegaran.

Sasuke e Inai combinaron, por primera vez, sus jutsus de fuego gran bola de fuego para crear una bola de fuego de un tamaño alarmante. Descubrieron que sus chakras eran muy compatibles y el jutsu combinado fue explosivo cuando Naruto agregó sus clones de sombra con jutsu de viento.

Con gran satisfacción observaron cómo Haku vacilaba enormemente ante la gran bola de fuego explosiva. Y de esa manera descubrieron cuál era el verdadero Haku en los espejos. Pero el ninja era más fuerte y logró noquear a Naruto con unas senbon envenenadas, pero no todas esas senbon asestaron en Naruto. Sasuke se interpuso y él también fue herido, y justo cuando Haku planeaba dar su golpe final, Inai perdió el control al ver a sus amigos tan heridos en tan solo un simple segundo.

El chakra se liberó, al igual que con Madara, pero esta vez era constante. Su cabello rubio pálido se desplegó ante la densidad del puro chakra. Haku miró fijamente cómo la niña perdía el control y en una mirada bastante asesina, ella se lanzó contra un espejismo.

Con solo sus puños, destruyó una pared completa de espejos. Naruto ya estaba inconsciente, pero Sasuke la miró sorprendido, jamás había visto algo así. Su mirada azul reflejaba sentimientos de enojo y desesperación.

Haku esquivó justo a tiempo una oleada de kunai cargados de chakra que atravesaron sus espejos rajándolos por la mitad. El ninja al ver la obra de su kekkei genkai ya casi hecha pedazos, se lanzó contra la niña en una batalla de Taijutsu.

Y a pesar de que Inai tenía su chakra protegiéndola, no podía controlarlo y la hacía vulnerable debido a que no duraría mucho. Claramente, Haku era superior en taijutsu también y justo cuando Inai estaba a punto de ser derrotada, un ninja se interpuso en el golpe final y desvió el ataque de Haku.

Inai observó sorprendida a Shisui peleando con su katana. Desde la distancia pudo ver a Itachi ayudando a Kakashi en su batalla contra Zabuza. De repente, un gran chakra naranja hizo aparición. Naruto que, al ver a sus amigos heridos, también perdió el control y el chakra de Kurama cubrió su cuerpo haciéndolo muy fuerte.

Sasuke se unió nuevamente a la pelea luego de haberse quitado él mismo las senbon y, por supuesto, con su Sharingan activado. Shisui, Sasuke y Naruto lucharon conjuntamente mientras Inai ya sin su explosión de chakra yacía tendida en el suelo y con un mínimo atisbo de consciencia.

Inai abrió los ojos lentamente, y Tsunami la detuvo con calma diciéndole que todo estaba bien y necesitaba recuperarse. Y así fue que sucedió, el Equipo Siete se recuperó hasta que pudieron marcharse junto a Itachi y Shisui que, casualmente, en misión pasaban cerca y al ver la batalla ayudaron a sus camaradas.

Todo fue muy diferente pensó Inai sorprendido. Incluso Zabuza y Haku no habían muerto, y ahora eran llevados a Konoha para un interrogatorio oficial.

Naruto estaba muy contento, el puente fue nombrado en su honor e Inari estaba muy agradecido con él luego de su pelea. Incluso lloraron a escondidas. Inai sonrió, en unos años volverían a verlos.

— Bueno, ya es hora de volver a casa — habló Kakashi con tranquilidad y todos estuvieron de acuerdo

Luego de dos días de viaje, llegaron a Konoha y su sensei los envió a descansar ya que él daría el reporte ante el Hokage. Itachi y Shisui lo acompañaron, pero antes llevarían a Zabuza y Haku al cuartel de interrogatorios a cargo de Ibiki Morino.

Inai necesitaba hablar con Shisui e Itachi con urgencia, los miró mientras se llevaban a los ninjas. Kakashi la miró brevemente y se retiró. Ella entrecerró los ojos, por supuesto que le diría al Hokage sobre su explosión de chakra. Se preguntó qué dificultades se presentarían ahora.

Pero primero lo primero, iría al hospital para aprender Ninjutsu Médico. Eso sería beneficioso para sus ambiciones del futuro, pero también para controlar su chakra, no podía seguir perdiendo el control. Y mucho menos llamar la atención antes de tiempo.

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Mañana habrá nuevo capítulo.

¡Que tengan un lindo día!