¡Cruz Azul campeón!

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El Redentor 777. Pues, conociendo como es la Nakano de mi fic, debía ser así, pobre de esta Nakano que está viendo que es lo que hace la otra XD. Pues Kurashiki… es lo malo de ser tan sexy jaja y si, arriba la soltería de Kakehashi. ¡Saludos!

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RinMakoto. Pues el nivel aumentará cada vez a medida que pasan los capítulos y si… pobre Kurashiki, ahora la van a dejar más abierta que las puertas del cielo XD. ¡Saludos!

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Sin más, comencemos…

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Aunque las chicas lograron comprender un poco la situación, realmente estaban confundidas, aunque de suerte al día siguiente era sábado y eso hizo que se pudieran reunir de nuevo. Cabe decir que los chicos se quedaron en un hotel de la ciudad mientras buscaban la solución para volver a sus respectivos mundos.

Todos quedaron de reunirse en el campo de juego y pasarían un largo día hablando sobre algunas cosas, aunque cierta peli roja tenía un… pequeño problema.

- ¿Cómo te sientes Maiko? – preguntó Iwaki a la chica la cual parecía que iba cojeando un poco.

- Ni me lo preguntes – decía la peli roja la cual solo se ponía algo mal por contar lo sucedido el día anterior – a-aún me duele.

- ¿El trasero?

- S-Sí - la cara de Kurashiki era un deleite para Aoi e Iwaki las cuales se estaban aguantado las ganas de explotar en risas por lo que pasaba su amiga.

- N-No creo que sea para tanto – decía Aoi aguantando la risa – al final de todo, solo te dieron un poco de amor, dime ¿Qué tiene de malo que tres chicos te den amor al mismo tiempo?

- ¡Es horrible! – gritó la peli roja la cual después se quejó un poco tomándose un poco la zona afectada – m-maldición, creo que no podré sentarme.

- Pero estás bien ¿verdad? – preguntó Shizuku.

- Eso espero, pero sentarme… sí que no podrás – dijo Tsukumo al lado de ellas.

- Solo vámonos – Kurashiki estaba molesta y el dolor en su zona de la retaguardia no ayudaba en nada.

- ¿Y no vino contigo Shimazu?

- No, le dije que llegaría sola, así que le pedí que se adelantara, aunque la verdad… me da cosa verlo.

- ¿Al menos disfrutaste el sexo? – preguntó Honjou a lo que la cara de la peli roja obtuvo el mismo color de su cabello.

- N-No responderé a eso.

- Eso me dice que sí – río la inglesa – yo en cambio, les hubiera dicho que siguiéramos por mucho tiempo más y que se unieran más.

- Honjou, e-eso es mucho.

- Bueno, es que, con más chicos en el sitio, es muy genial la vida ahora – decía la inglesa muy feliz.

- Chikage, pero dime una cosa, ¿Qué pasará con ese chico que tanto estás queriendo?

- ¿Azakusa-kun? – la peli vino tinto se quedó pensando – a él lo tengo muy pegado a mí, así que él es el rey de mi corazón, por lo que ninguna chica puede tocarlo.

- ¿Nadie puede tocarlo a él, pero tu si puedes tocar a otros chicos?

- Sí.

- ¿Y eso no sería infidelidad?

- No, porque con los demás tendría tenía sexo, pero solo con Azakusa-kun haría el amor, ¿lo ven? No hay infidelidad – Chikage hablaba como si todo eso fuera normal, así que al final de todo solo siguieron ignorando el comentario de la peli vino tinto.

Unos minutos después, llegaron al sitio, aunque al final de todo cuando arribaron al sitio, ya habían llegado las demás las cuales estaban viendo cómo se llevaba a cabo… ¿un partido de béisbol entre chicos?

- ¿Qué pasa aquí Tsubasa?

- Senpais – la castaña miró a las demás las cuales se posesionaban en el césped.

- Pues se pusieron a entrenar un poco con nosotras, luego dijeron que jugarían un poco para ver cómo estaban – explicó Tomoe.

- Ya veo.

- ¿Y Taiga-san?

- Shimazu-kun la hará de pitcher mientras que él reunió a los demás para que la hicieran de equipo.

- ¿A los demás?

- Si, mira – Nozaki mostró como junto con Taiga estaban los demás chicos que venían a acompañar a las chicas en las prácticas.

- ¡Equipo, venimos a defender nuestro honor! – Taiga se miraba decidido y a su lado estaban Takuto, Fudo, Kiribe, Kakeru, Howard, Kujou, Saito, Tenma, Aoba, Joaquín y también…

- ¿Me pueden recordar porque estoy aquí? – preguntó Carlos el cual estaba también en la cancha.

- Deben ponerse atentos, debemos ganar este juego.

- ¿Alguien me puede decir porque estoy aquí? – Carlos seguía con la duda.

- ¡No pasa nada Secretario Pérez! – gritó Nomi desde las colinas.

- Presidenta Nomi – el peli negro solo volteó la mirada algo molesto - bien, al menos no podré quedar mal.

- ¿Por qué estoy aquí? – preguntó Saito el cual estaba confundido.

- Necesitamos más jugadores por si alguno se lesiona.

- Pero yo nunca he jugado béisbol, ¿Cómo voy a jugar?

- No importa, solo has lo que hacemos.

- Además, no puedes quedar mal ante tu querida Emi-chan ¿no? – decía Takuto.

- ¿Cuántas veces tengo que decirles que ella no es mi…?

- No te molestes tanto Saito, al menos disfruta del juego, miro que yo no sé nada de béisbol, aun así, quiero probar algo nuevo – decía Joaquín.

- Así se habla, pero de qué cosa vamos a hacer, ¿alguien me puede explciar?

- Un juego… por la supremacía de Satogahama – Taiga miró retadoramente a Rafael y Yukio los cuales formaban parte del mismo equipo y solo algunos de los chicos quedaron fuera por el momento.

- ¿Y que se supone que haremos nosotros? – dijo Ramón que estaba junto con Diego, Yasmina y Hibiki.

- Bunoe, son los que menos juegan béisbol, así que nos dedicaremos a hacer el trabajo, ustedes solo comenten.

- No me jodas Rafael – respondió Diego.

- Joan, amigo del alma, ¿Por qué me dejas solo? – decía el peli rosa.

- Porque juegas mal a veces y dejo a Hibiki fuera porque cuesta que batee.

- Tengo ganas de darte un golpe, pero lo dejaré pasar – decía el peli humo.

- ¡Chicos! – Honjou llegó con el resto de los chicos y cuando menos acordaron, los atrajo al grupo de chicas.

- ¿Por qué nos trajiste Chikage? – preguntó Diego a la peli vino tinto.

- ¿Entonces tu eres el argentino con el que salgo en tu mundo? – el rubio platino asintió – bueno, no estás tan mal después de todo.

- Tiene músculo – dijo Yasmina – que envidia.

- Vamos, no creo que está normal – dijo Ramón.

- Ramón, amigo mío, ¿Por qué no nos recuerdas?

- Ya te dije que no te conozco, estoy igual de confundido que tú, es más, ¿Cómo es posible que en su mundo yo salga con Shinonome?

- ¿Acaso tiene algo de malo que salga contigo? – dijo algo ofendida la peli azul.

- No es eso, simplemente tú sales con Yoshimaru, además, en mi mundo yo salgo con Ayaka.

- ¿Eh? – las mejillas de la peli verde se ponían algo rojas al escuchar eso.

- Y sin contar que ya se acostaron – río Honjou sonrojando a todas las presentes.

- ¡¿Era en serio que te acostaste con Nakano-san?! – preguntó Yasmina súper impresionado.

- Sí, así de sencillo.

- ¿Y lo dices así de sencillo? – decía el peli humo asombrado y Nakano sentía que el alma se le iba del cuerpo.

- Y eso que no sabes que en nuestro mundo también Nakano-san te tira amorosos y también la Presidenta Nomi.

- ¿Qué cosa? – aunque el hondureño quedó impresionado por eso, Shiho quedó igual de sorprendida.

- ¡A jugar! – el equipo de Taiga contra el equipo de Rafael, que había sido elegido capitán por los demás se enfrentarían.

- Bien, necesitamos una estrategia rápida para ganar – decía Joan. El resto del equipo estaba formado por Yukio, Yoshimaru, Kudo, Shinzuke, Akira, Jack y Daniel.

- Creo que deberíamos hacer todo lo posible para ganar… y darles por atrás a esos hijos de puta.

- No creo que sea problema, se mira a leguas que el capitán es un pendejo – Yukio miró de reojo a Taiga – un completo idiota.

- Yukio, sé que no nos conocemos, aun así, demos todo de nosotros para ganar este juego – decía Rafael.

- Después de esto, veremos quien se merece más a Maiko.

- Sí, cuenta con eso.

- Bueno, creo que yo también tengo algo pendiente – decía Joan – ese tal Carlos me da mala espina.

- ¿Por qué?

- Es que no para de ver a Kana y eso me da cosa.

- Aun no me termino de tragar que en ese mundo tuyo salgas con Tsukumo cuando en el nuestro, sales con Esperanza – decía Jack.

- Después de esto quiero aclarar eso.

- Aunque no me lo crean, tengo cierta cuenta pendiente con alguien – Kudo miró de reojo a Fudo el cual le devolvió la mirada – él tiene algo con Tsubasa, creo que algo pasa.

- No me hagan caso, pero como el que tipo con acento estadounidense tiene algo con Akane-chan, siento que algo se trae – decía Shinzuke – por algo dicen que los de Estados Unidos son diabólicos y unos hijos de…

- Oye, olvidas que estamos nosotros aquí ¿cierto? – Jack y Daniel miraban al peli turquesa el cual solo estaba algo sonrojado.

- Lo siento.

- ¿Listos chicos?

- ¡Sí!

Mientras que en el otro lado…

- ¡Chicos, no dejaré que esos tipos vengan de la nada a tratar de quitarme a Maiko como si nada! – Taiga soltaba humo de su nariz.

- Bueno Taiga, creo que no es para tanto, al final de todo tienes que admitir que tuviste una buena noche con Kurashiki-chan ¿verdad?

- B-Bueno, la verdad es que, si la pasamos bien, al menos puedo presumir que fui el primero en hacerla mía – sonreía con orgullo el castaño – pero ese no es el tema ahora, lo que quiero es darles en su merecido a esos dos tipos con los que se acostó Maiko ayer también.

- ¿Y hasta cuanto tiempo estuvieron? – preguntó Fudo.

- C-Como que no me interesa saber eso – decía Saito algo incómodo.

- Bueno, dejemos eso a un lado ya que quiero ver que pasa ahora – decía Takuto riendo – así que defenderás el honor de tu dama ¿cierto?

- Sí, además…

- ¿Además?

- Quiero mostrarle a Maiko que también soy el mejor en la cama cuando estamos solos.

- ¿Qué demonios fue eso? – dijo Kakeru algo incómodo también.

- No entiendo nada de lo que hablan – dijo Kiribe y muchos lo mirarían.

- No lo entenderías – dijeron los demás.

- Bueno, al final de todo estamos aquí para defender el honor de las chicas ¿verdad? – Joaquín preguntó y los demás asintieron.

- No me gusta nada que ese chico de Argentina le haga ojitos a Honjou-Senpai – decía Kiribe algo sonrojado ya que había revelado un secreto que no quería decir.

- Bueno, por el momento es así – río Takuto – que bueno que admites que estés enamorado. Taiga nunca lo hubiera hecho.

- ¿De qué hablas Takuto?

- No peleemos por eso – decía Aoba calmando las cosas.

- Sí, no peleemos por eso – ahora fue Tenma.

- Ustedes están muy calmados – habló Kujou - ¿Qué no les molesta que haya chicos que vayan tras Asada-Senpai e Iwaki-Senpai?

- Bueno, ellos no lucen tan malos como creía – habló el oji rojizo.

- Y eso que pensé que los estadounidenses eran malos – respondió el otro gemelo y luego miraría a Howard – sin ofender amigo.

- You really have a bad concept of us Americans.

- ¿Alguien me puede decir porque estoy jugando yo? – preguntó Carlos el cual no entendía aun porque seguía.

- Queremos que defiendas el honor de Tsukumo-san – al decir eso Takuto, puso algo sonrojado al mexicano.

- N-No es cierto, yo no siento nada por Tsukumo-san.

- Esa mentira está más gastada que las promesas de un político.

- Yo defenderé el honor de mi Nozaki-san – dijo Kakeru – no dejaré que ese enano de Blanca Nieves me la quite.

- Aun así, quiero enfrentar a ese mexicano – Carlos miró de reojo a Joan – la verdad no tengo ni la más remota idea de que tanto se trae con Tsukumo-san.

- Creo que aquí huele a celos – susurró Tenma riendo con su hermano.

- Ese tal Kudo Miyamoto, lo haré pasar un buen momento – decía Fudo tronando un poco sus puños.

- Saito, debes proteger el honor de tu querida Emi-chan, no creo que quieras que ese chico te la quite – Howard señaló a Seiya el cual estaba en la banca con varios chicos.

- N-No es que me interese, pero la verdad…

- Bueno, decidido, entremos a dar lo mejor de nosotros.

- ¡Sí! – los demás se animaron, aunque algunos como Saito y Carlos seguían confundidos por lo que pasaba.

Una vez terminado todo esto, los equipos se reunieron en el centro del campo, aunque las chicas estaban hablando con los demás chicos que estaban en la banca y también en el banco.

- ¿Listos para jugar? – Rafael comandaba a los de su equipo los cuales estaban más que preparados para la batalla.

- ¿Listos para caer derrotados? – decía Taiga sediento de victoria.

- Eso debería preguntarles a ustedes – respondió Yukio.

- ¡Yo haré de juez! – Tsubasa llegó al centro de la cancha.

- Bien.

- Quiero un juego limpio, así que demuestren el gran espíritu deportivo que tienen.

- ¡Sí! – los dos equipos se pusieron en marcha, pero algo inesperado pasó. Ninguno tomó posesión en la que deberían jugar, sino más bien dejaron a un lado los bates y todo el equipo deportivo.

- ¿Q-Que pasa? ¿No van a jugar? – preguntó Tsubasa.

- Arihara, dijimos que nos enfrentaríamos ¿no?

- S-Sí Shimazu-kun, pero que…

- ¡A partirnos la madre se ha dicho! – Joan fue el primero y de ahí, los dos equipos se tomaron de los pelos y soltaron golpes, los que estaban en la banca y en el monte solo miraron el sitio como si nada.

- ¡¿Qué demonios hacen?! – gritó Kotoha – se van a matar.

- ¡¿Qué no harán nada?! – exclamó Kurashiki a los demás.

- Son cosas de hombres Kurashiki – dijo Diego – no lo entenderían.

- Pero es que…

- ¡Yo me cogí mejor a Maiko! – gritó Yukio dándole un golpe en la cara a Taiga.

- ¡Eso sí que no! – ahora fue Rafael el cual le dio un derechazo en el estómago al peli azul – pues ni creas eso amigo, porque al final Maiko fue la que más disfrutó conmigo.

- Ni creas eso – Taiga se levantó y le dio un rodillazo al mexicano – Maiko coge mejor conmigo.

- ¡Taiga-san! – gritó Kurashiki.

- No, la que coge rico es Nakano-chan – dijo Honjou poniendo roja a la periodista – dime Nakano-chan, ¿Cómo aprendiste a lamer y coger de esa manera?

- ¡Y-Yo no he hecho eso!

- ¿A no? – la inglesa le quitó el teléfono al hondureño y le mostró algunos vídeos que este tenía – mira esto.

- ¡No quiero ver eso!

- ¡Enséñame Nakano-chan! ¡¿Cómo te mueves de esta manera?! ¿Cuál es el secreto para lamer de esa forma?

- ¡No hice nada de eso Senpai! – seguía reclamando Nakano con la cara hecha un tomate.

- Quiero alguien como Maldonado-kun que me deje tan profundo como la Fosa de las Marianas.

- ¡Honjou-Senpai!

Mientras seguían la discusión, los chicos seguían en la discusión, aunque Joaquín se hizo a un lado ya que no miraba hechos para pelear.

Aunque Saito se quiso hacer también a un lado, este fue tomado por Takuto que lo metió a la pelea y esta vez, lo lanzó hacía en medio en donde los demás se iban a reventar a golpes.

- ¿Por qué siento que voy a morir? – susurró el peli rojizo mientras luego se fueron a golpes en el cual el pobre novio de Hanayama quedó en medio y fue el que más recibió golpes.

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Continuará…