Ambientación: luego de la estadía en la Academia Despierta.


VIII

Lee Jaehyuk se había dado cuenta. Claro que se dio cuenta. Quizá le tomó más tiempo del esperado, pero al final del camino la conclusión que lo esperaba era siempre la misma.

De nada servía continuar dándole vueltas al asunto, con sólo mirar con un poco más de atención la situación tomaba los tintes esperados. Bueno, esperados desde que comenzó a observar para verificar sus sospechas.

El meollo del asunto era que Yoo Jisuk había cambiado y mucho. Ahora sonreía más y ya no era esa desagradable mueca de burla que siempre tenía tatuada en su estúpida cara. Reía sin inhibición y hasta se le iluminaba el rostro y ya no parecía estreñido todo el tiempo. Al parecer, lo único que ese idiota necesitaba era una dosis diaria de Seo Jiwoo y estaría soportable el resto del día.

Primero pensó que sólo se trataba de alguna especie de extraña manifestación de amistad; es decir, con el carácter de mierda que se cargaba no era de extrañar que Jisuk no tuviera amigos que lo soportaran. Pero cuanto más pasaban los días y lo observaba, Jaehyuk descubrió que las mejillas de Jisuk se sonrojaban cuando Seo Jiwoo sonreía y que se le quedaba mirando sin parpadear cuando él, ese chico Wooin y Lee Subin estaban lo suficientemente distraídos como para darse cuenta.

A Jaehyuk no le extrañaba del todo. Luego de tratar a Seo Jiwoo no iba a negar que era un chico agradable que se ganaba a pulso la simpatía de los demás. Incluso la suya propia. No obstante, y aunque él mismo tenía rondando la idea de acercarse a Jiwoo (especialmente luego de que venciera tan sorprendente a Kang Sucheon), sabía que lo de Jisuk era diferente.

Pensando en eso, dejó caer el lápiz sobre el sofá y acomodó el cuaderno sobre la mesa. Otra vez no podría terminar de estudiar y todo por darle vueltas a un asunto del que ni siquiera debería mostrar un mínimo de interés. Pero como era de Yoo Jisuk de quién hablábamos, se volvía ciertamente interesante, lo suficiente para distraerlo.

—Jae, ¿estás ocupado?

Tampoco le sorprendía que Boyoung estuviera allí ahora. Ni que hubiera podido entrar como si fuera su casa.

—Oye. —La siguió con la mirada hasta que ella estuvo sentada a su lado—. ¿Qué piensas de Seo Jiwoo?

—¿De Jiwoo? —Lo miró con una expresión entre sorprendida y extrañada—. Mmm… Es un chico amable y dulce. Y también es atractivo. Y fuerte. Realmente fuerte.

Para cuándo Boyoung acabó de responder, tenía un dedo bajo el mentón y miraba hacia arriba. Jaehyuk meditó en su respuesta y llegó a la conclusión de que su amiga estaba siendo imparcial. A Boyoung le agradaba Seo Jiwoo y no lo ocultaba, incluso acababa de decirle que lo consideraba atractivo, pero nunca vio en ella la misma mirada que en Jisuk.

—¿Por qué de repente me preguntas sobre Jiwoo? —indagó ella, acercándose un poco y estrechando los párpados—. ¿Tienes algo en mente?

Boyoung lo conocía demasiado bien, para su infortunio.

—No. Sólo pensaba en su pelea con Sucheon.

—¡Fue increíble! Nunca pensé que podría ganarle. Pero me alegra. Ese engreído merecía que lo pusieran en su lugar.

Lo mejor era no hablar de más, ni siquiera con Boyoung. Si Jisuk llegara a descubrir que estuvo hablando mierdas sin sentido de él, no viviría para contarlo.

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