PDV de Elsa

Inhala, exhala, inhala, exhala…

Me recordé a mí misma mientras terminaba de "arreglarme", nada fuera de lo común de mi vestimenta diaria. Un par de jeans, una blusa blanca y una chaqueta color marrón.

-Solo vas a devolver su sudadera y disculparte por haber sido tan idiota- volví a tomar una gran bocanada de aire para dejarla salir el aire lentamente, era importante hacer mis ejercicios para mantenerme calmada.

Con mis manos temblorosas tomé la sudadera recién lavada, planchada y doblada –Jack, muchas gracias por prestármela, fuiste muy amable… lamento si te hice creer que estaba molesta, fue solo un accidente- volví a repetir el dialogo en voz alta.

Escuché el sonido de alguien llamando a la puerta –Elsa, ¿estas lista?- era Rapunzel.

-Sí, solo dame un segundo- respondí.

-Está bien, te esperaremos en el auto, no tardes mucho, ya es tarde-

-Okey-

Abracé con cuidado la sudadera contra mi pecho con cuidado de no arrugarla y volví a sentir el cosquilleo en mi nariz. La había lavado tres veces y aun así seguía oliendo a él.

Jack Frost definitivamente no era esa clase de chicos que se preocupara por su apariencia, su cabello siempre estaba despeinado y la mitad de las veces que lo veía solía usar solo esta sudadera, un par de jeans y unos Converse. Pero a pesar de esto, él era impecable, su ropa siempre estaba limpia y su persona también; por lo que he escuchado de Rapunzel él suele dedicar mucho tiempo a su higiene personal, sobre todo con sus dientes, y eso se notaba cada que caminaba cerca de ti; podías percibir inmediatamente su colonia, pero no de una forma vulgar y embriagadora, sino de una forma sutil y agradable. Supongo que es una de las muchas cualidades que les fascina a todas las chicas que están tras él y no me sorprende, es bien sabido que los aromas son algo muy importante en la naturaleza humana a la hora de aumentar tus probabilidades de conseguir una pareja.

-Seguro lo hace a propósito- me dije a mi misma antes de salir de mi habitación.

Poco puedo recordar de la vez que conocí a Jack, sé que fue en mi primer día de escuela y que Punzie nos presentó, pero realmente ese día no pensé mucho sobre él. Aunque si hay algo que puedo recordar bien es como en mi segunda clase me tocó estar con él e Hipo; al entrar al aula lo primero que hice fue tratar de buscar un lugar y supongo que al verme tan desorientada él me ofreció un lugar junto a él e Hipo en la parte de atrás y lo hubiera aceptado si no fuera por ese pequeño detalle. Le agradecí la oferta, pero la rechace ya que quería estar al frente para estar cerca de la puerta, una manía mía, él pareció comprender esto bastante bien y solo me sonrió mientras asentía para después volver a su conversación con su amigo.

Este momento hubiera pasado por desapercibido para mí de no ser por el hecho de que al tomar el asiento disponible de enfrente pude escuchar una serie de murmullos tras de mi provenientes de un grupo de chicas, Las Princesas.

-¿Pero que acaba de hacer?- las risitas aparecieron –¿Rechazar un lugar al lado de Jack?, eso fue muy estúpido.

Pude escucharlas burlarse.

En ese momento comprendí que aquel muchacho tenia a toda la escuela en su bolsillo y eso me molestó al principio, pero después de un par de semanas de conocerlo me di cuenta que en realidad a él no le interesaba para nada esas cosas banales y que lo que había sucedido no era culpa suya.

Realmente no estoy segura como fue que comencé a desarrollar sentimientos más profundos hacia él si ni siquiera solíamos hablar con frecuencia, pero supongo que comenzó a llamar mi atención aquel día…


Flashback

Fue un sábado por la tarde en el que Anna, yo, Rapunzel y Eugene habíamos salido al centro comercial con el propósito de que mi hermana y yo conociéramos mejor la ciudad.

-Mira Rapunzel, es de lo que te había hablado- el muchacho de barba pegó su rostro contra la vitrina, en su mirada percibías la emoción –Es la cera para el cabello del comercial- chilló con emoción.

-¿Cera para el cabello?- Anna preguntó sin comprender.

-Sí, es el producto más nuevo del mercado, tiene una formula mejorada que le proporciona a tu cabellera un extra de brillo y estilo- de verdad se veía emocionado -¡Están dando muestras gratis!- brincó al ver a la joven mujer que explicaba a un par de personas los interminables beneficios del producto.

-Uh, muestras gratis- Anna exclamó emocionada, adoraba las muestras gratis de cualquier cosa.

-Vamos- Eugene arrastró a Punzie y Anna.

-¿Vienes?- Me preguntó mi prima.

-Umh, creo que esperare por aquí, iré a comprar un helado si no les molesta- reí con nerviosismo tratando disimular lo incomoda que me sentía ante la escena.

-Okey, te alcanzaremos allá- Anna se despidió.

Me dispuse a caminar al puesto de helados que había visto en el patio de comidas cuando veníamos para acá.

Un pequeño barullo llamó mi atención.

-¡Muy bien, muy bien!, ¡Todos tranquilos!- Era Jack, se encontraba rodeado de un grupo de aproximadamente trece niños inquietos y un poco sucios. Por el uniforme que portaban pude inferir que se trataba de un equipo infantil de futbol soccer.

Por un segundo pensé que sería buena idea acercarme y saludar, pero me sentía avergonzada y él se veía bastante ocupado tratando de manejar a esos pequeños, no quería ocasionarle más molestias. Además, hubiera sido un crimen interrumpir la adorable escena.

-¡Jack!- una pequeña de cabello castaño tiró de su sudadera para llamar su atención -¿podemos comprar un helado?- preguntó.

Todos los niños se emocionaron al escuchar la propuesta y comenzaron a gritar emocionado.

-Bien, todos iremos por un helado- hizo una pausa dejando que los niños reaccionaran con emoción –Pero… solo iremos por ellos una vez que todos terminen de comer y si se mantienen tranquilos mientras esperamos la pizza-

Todos asintieron comprendiendo las indicaciones.

-¡Yo quiero un helado de vainilla!- exclamó una niña.

-Yo creo que pediré uno de fresa- la niña de cabello castaño hizo una mueca pensando.

-Yo de chocolate- Los ojos de Jack se abrieron al escuchar esto.

-Lo siento Tommy, pero sabes que eres alérgico al chocolate, así que tendrás que escoger otro sabor-

Mis ojos también se abrieron, ¿un niño alérgico al chocolate?, eso era trágico.

Continúe mi camino pasando desapercibida por él mientras no dejaba de sonreír al verlo interactuar tan bien con los niños. Ese día me di cuenta de que Jack era mucho más que solo una cara bonita.

-Hey, Elsa- me giré para ver a mis tres acompañantes que habían venido a buscarme.

Eugene tenia razón, esa cera sí que proporcionaba un extra de brillo y estilo, pensé al ver lo bien que se veían los tres.

Fin del flashback


PDV de Jack

-¡Rock n´ roll!- Hipo gritó desde el pórtico de la casa al ver a su amigo bajar de su auto.

-¡Oh, cállate!- me acerqué rodando los ojos.

Era viernes por la noche y el gran evento había llegado, la "increíble" fiesta en la lujosa casa de Shrek. Definitivamente no era mi primera opción estar ahí, pero todos los demás prácticamente me obligaron a venir y solo termine accediendo porque incluso Elsa estaría ahí.

Elsa…

Suspiré al darme cuenta de que tal vez mis nulas posibilidades de agradarle se habían ido por el retrete esta mañana, todo a causa de mi idiotez.

-Hola- respondí sin ánimos.

-Me gusta tu nuevo look- dijo señalando la chaqueta de cuero negra sobre mi camiseta blanca.

-Sí, bueno, Elsa tiene mi sudadera asi que tuve que buscar opciones-

-Te entiendo, a mí tampoco me gusta enseñar los músculos con tanta frecuencia- hizo una pose seductora –No quisiera provocarles infartos a las chicas- dijo con sarcasmo refiriéndose a sus delgados brazos.

-Oh, vamos Hipo, no me ofendas. Tenemos casi la misma complexión- repliqué.

-Seguro, pero hasta eso tus músculos están más desarrollados que los de Hip- Sentí los brazos de Eugene rodear mis hombros.

-Bueno, tal vez no seré el más musculoso de todos, pero yo tengo algo que ustedes no tienen- señaló su cabeza.

-Jack te gana en Ingles y francés, y si mal no recuerdo, eras bastante bueno en geografía e historia- Kristoff apareció.

-¿A caso están intentando ponerme en contra de mi mejor amigo?- Hipo preguntó molesto –porque está funcionando-

-No hay necesidad, todos aquí sabemos que el más guapo y talentoso de todos nosotros soy yo. Cualquier chica mataría por pasar el rato conmigo -Eugene se pasó las manos por su cabello encerado –¿Qué tal tú linda?, te ves muy solita, ¿no te gustaría pasar el rato en compañía del gran Flynn Rider?- le guiñó el ojo a Rapunzel, quien pasaba a nuestro lado.

-Uy, es una lástima, pero tengo novio y me está esperando- Rapunzel respondió siguiéndole el juego sin detenerse.

-¡Yo creo que a él no le molestara!- corrió tras ella.

Rodé los ojos ante las cursilerías de estos dos.

Logré divisar la figura de Anna y Elsa entre las sombras, se aproximaban hacia acá.

-Chicos, creo que iré con ellos- caminé dejando solos a Hipo y Kristoff.

No estaba listo para enfrentarme a Elsa, tenía que controlarme para evitar explotar frente a ella.

¿Por qué tengo que ponerme tan torpe estando cerca de ella?

Elsa desde el primer instante que la conocí llamo mi atención, no de una forma romántica, pero si me pareció diferente a las demás. Había algo especial en ella, podía verlo.

Para comenzar, cuando nos presentaron a ella ni siquiera parecía importarle tanto mi presencia y para mí siempre es interesante encontrar personas que no sucumban ante el mar de hormonas. Después, ese mismo día en clase le ofrecí un lugar a mi lado, pero ella simplemente lo rechazo porque quería estar adelante, lo cual me hizo saber que era una de esas personas que pensaban por sí mismas y no por lo que los demás decían. Pero creo que genuinamente comencé a pensar en ella como algo más aquella vez…


Flashback

Un miércoles por la tardé me encontraba en la pista de patinaje de la ciudad después de pasar unas horas practicando, me gustaba ir ahí entre semana ya que solía estar vacío y así podía tener la posibilidad de tener la pista para mí solo.

Había terminado y decidí quedarme más tiempo, no quería volver a casa aún, así que me limite a refugiarme en la oscuridad que me ofrecía las gradas de arriba admirando la belleza del lugar, tenía tantos recuerdos en ese sitio; desde que era niño mi vida se había desarrollado en torno al hielo así que estando aquí me sentía como pez en el agua.

Le di un sorbo a mi soda antes de tomar mis patines para cerciorarme de que las cuchillas se encontraran en buenas condiciones. Las cuchillas se veían ya un poco desgastadas así que seguro debería afilarlas pronto y una de las agujetas pareciera estar a punto de romperse por la fricción, tenía que cambiarla.

Mi atención se desvió al escuchar el eco de unos pasos pesados, los pasos de alguien que caminaba con sus patines puestos. Entrecerré mis ojos para ver mejor quien era la persona que se disponía a entrar a la pista.

Elsa de Arendelle, la prima de Rapunzel, esa chica introvertida con la que rara vez solía hablar, siempre parecía enfocar su atención en las chicas manteniendo una actitud reservada con el resto de nosotros, aunque parecía tener cierto agrado por Hipo, posiblemente debido a su amor por los libros.

¿Le gustara Hipo?

Solté una pequeña risa al pensar esto. Elsa no es esa clase de chicas, su mayor objetivo en la vida iba más allá de conseguir un novio, ella no necesitaba de eso, era muy independiente y se enfocaba en cuidar de sí misma y su amada hermana. Teníamos eso en común.

Observe como ella comenzó a dar un par de vueltas por la pista de forma despreocupada, en su rostro podía notarlo… ella también se sentía en casa.

Intente no fijar mi vista en ella por mucho tiempo, no quería comportarme como un acosador, después de todo odio esas actitudes de las personas; pero fue un poco inevitable al escuchar la fricción del hielo con las cuchillas cuando ella comenzó a hacer piruetas, tenía talento innato.

Pensándolo bien, ella tampoco se interesaba mucho por cosas típicas de adolescentes, no se veía muy interesada en volverse popular y se veía muy conforme con los amigos que ya tenía; tal vez su timidez contribuye en gran parte a eso, pero, aun así, no dejaba de resultarme interesante.

Además, era preciosa, su cabello atado en una trenza francesa se veía muy sedoso, las pocas pecas impresas en su rostro se veían adorables, al igual que su pequeña nariz cuando se arrugaba al reír… era bueno verla reír.

Sentí un nudo en el estómago al momento en el que en mi cabeza se formó la idea de bajar y saludar.

Tal vez mejor solo debería irme.

Guardé mis cosas y con sumo cuidado bajé los escalones, no quería que ella supiera que estaba ahí. Antes de salir por la puerta de emergencia eché un último vistazo hacia atrás para verla deslizarse con los brazos abiertos disfrutando del momento. Seguido de eso solo pude ver el piso antes de caer sobre este.

Fin del flashback


.

PDV de Elsa

Al entrar en la enorme casa me encontré con que el recibidor era más enorme de lo que pensé, varias personas se encontraban ahí, incluyendo a Kristoff, Merida y Astrid.

-Hola- Llamaron nuestra atención y nosotras nos acercamos.

El ruido de la música que venia del interior no me dejaba escuchar bien.

-¿Han visto a Jack?- grité intentando comunicarme con las demás.

Astrid asintió –¡Lo vi entrar y dirigirse a la cocina!- Ella también gritaba.

-¡Anna, iré a buscarlo!, ¿estarás bien sin mí por un rato?- le pregunté preocupada.

-¡Descuida, Elsa, mantendré mis ojos en ella!- Kristoff me gritó, sus ojos se abrieron -¡Me refiero a que la cuidare, no a que la mirare de forma acosadora!- Eso me hizo preocupar.

Astrid cubrió la boca de Kristoff con sus manos para que se callará –¡Yo los cuidare a ambos!- me dio una sonrisa gentil e hizo un ademan con su mano para que me fuera.

Suspire tranquilizándome, confiaba en Astrid y Kristoff.

Tan pronto entré a la sala me di cuenta que ese era el epicentro de la fiesta. La música golpeaba en mis oídos y podía sentirla vibrar en todo mi cuerpo, todos brincaban haciendo ruido y estando sudorosos; mi nariz se estaba quemando con el nauseabundo olor a alcohol y sudor.

-¡Cerveza!- Vi al anfitrión de la fiesta llegar con un cargamento de latas en sus brazos.

Me apresuré a atravesar aquel infierno hasta llegar a la cocina, la cual era un poco menos concurrida y ruidosa, con mi mirada busqué a Jack. Quería entregarle esto para después pedirle a Rapunzel que me llevara a casa, solo había accedido a venir para poder devolverle su sudadera, odiaba estar ahí.

-¡Oye, tu!- Sentí como alguien me tomaba por los hombros -¡Eso no es tuyo, es de Jack!- era aquella violenta chica, Ruffnut.

Debí imaginar que eso sucedería tarde o temprano.

-¡Sí, lo estoy buscando para devolvérselo!, ¿lo has visto?- apreté la prenda contra mí, esta chica era capaz de arrebatarme la sudadera y llevársela, si eso llegaba a suceder Jack jamás me lo perdonaría.

-¡Lo vi subir las escaleras, creo que iba al cuarto de Shrek!- para mi sorpresa ella se comportó bastante amable.

-Gracias- Intenté mantenerme precavida alejándome de ella y el tumulto de gente lo más rápido posible.

Abrí la primera puerta de la segunda planta para encontrarme con el baño que estaba vacío. Probé suerte con un par de puertas más, pero en ninguna habitación estaba él. Al abrir la tercera puerta, que era un armario me encontré con una pareja que hacía de las suyas.

-¡Hey!- cerré mis ojos evitando ver de quien se trataba y cerré la puerta tan pronto como pude.

Tenía que salir de ahí pronto.

-Hola linda- frente a mí se recargo sobre la pared un tipo mucho más bajo que yo, era muy musculoso y tenía un horrible bigote -¿Viniste a buscar un poco de diversión, tu también?-

No quería ni pensar en la expresión de asco que seguro tenía rostro en ese momento.

-Snotlout- era el primo de Hipo -¿has visto a Jack?-

-¿Jack?, ¿Por qué conformarte con él cuando podrías tener esto…?- hizo una pausa para quitarse la camiseta y mostrarme sus músculos.

-No gracias, solo quiero entregarle algo- me di media vuelta dispuesta a bajar las escaleras.

-No te vayas preciosa- sentí como me sujetaba por la cintura evitando que pudiera irme.

-Por favor, suéltame, no me gusta que me toquen sin mi consentimiento- Mantuvé una expresión de seriedad soltándome de su agarre y corriendo a las escaleras.

-Oh, vamos no seas tan delicada, ¿Por qué no nos conocemos un poco más?, nunca había visto una chica tan linda en la escuela-

Mi expresión se arrugó al escuchar esto –Tomamos calculo juntos e incluso me pediste la tarea la ayer-

Él solo se río –Tranquila, relájate un poco- intentó volverme a tocar.

-¡No me toques!- me aparté lo más rápido que pude.

Mi voz se escuchó por todo el lugar, lamentablemente justo en ese momento la canción se había acabado y otra estaba a punto de comenzar.

Vi como todos los ojos estaban sobre nosotros, incluso Guy había apagado la música.

El rostro de Patán (su sobrenombre) estaba enrojecido ante la humillación –Como quieras, rata de biblioteca-

Jadeé al escuchar esto, varios comenzaron a reírse.

-¿Qué crees que estás haciendo?- levanté mi mirada para ver a Rapunzel e Eugene tras de nosotros.

Aguarda un momento, ¿eran ellos los que estaban…?

-Rapunzel, hey, ¿Qué tal?- Patán rio con nerviosismo.

-Disculpa idiota, ¿Podrías volver a repetir lo que acabas de decir?- Astrid y Merida subieron las escaleras corriendo.

-Adelante, vuelve a repetirlo- Jack tenía su mano apoyada en el hombro del sujeto mirándolo de forma amenazante.

Shrek apareció entre la multitud y subió con rapidez a tratar de calmar la situación -Oigan, oigan, ¿qué pasa? ¿por qué la agresión?... Vamos a arreglarlo con una cerveza- Levantó el paquete de cerveza -¿No?- rio con nerviosismo al ver que a ninguno de mis amigos les había causado gracia.

Patán tragó saliva con nerviosismo, en ese momento él supo que había cometido un grave error.

Les explicare el porqué, verán, los deportistas dominaban la escuela mientras que los académicos nos encontrábamos más relegados en la pirámide social. Rapunzel era la capitana del equipo de animadoras, Astrid la del equipo de futbol soccer femenil, Merida la del club de arquería y Jack era el capitán del equipo de Hockey; por esta razón nuestro grupo se encontraba en un estatus social alto, al menos cuatro de nuestros miembros tenían una posición bastante privilegiada en los principales equipos deportivos y ofenderlos a ellos, era ofender a la mitad de la escuela.

-Snotlout- Shrek, el capitán del equipo de futbol americano, miró con odio a su jugador de defensiva –Discúlpate ahora mismo- gruñó entre dientes.

La tensión era tanta que se podía cortar con un cuchillo, una pelea masiva se desarrollaría sin él no obligaba a su inferior a disculparse.

Patán suspiró –De verdad lo siento eh…- tragó saliva nuevamente.

-¡Elsa!, su nombre es Elsa… idiota- Hipo lo miró con ira.

-Oh, claro, cierto- se aclaró la garganta –Elsa, lamento si te ofendí, no debí de haberte tratado así-

-Di que eres un gusano miserable y que no lo volverás a hacer- Shrek lo levantó por la camisa.

-Claro, soy un gusano miserable y nunca volveré a hacerlo, lo juro-

-Bien- Pudé ver la sonrisa maliciosa en el rosto de Jack antes de tomar la cerveza que tenía Shrek en su mano y vaciar su contenido sobre Patán.

La gente comenzó a murmurar cosas y reírse.

-Vamos- Rapunzel aprovechó la distracción para hacernos una seña a todos y salir corriendo.

-Ven- sentí la mano de Jack tomar mi muñeca para arrastrarme a la planta de abajo.

No tardamos ni un minuto en agruparnos y salir corriendo mientras al fondo sonaba de nuevo la música con el tema musical de Bad Reputation-Joan Jett.

Subí al auto de Jack en el asiento del copiloto, atrás entraron Merida, Astrid e Hipo; mientras que Anna, Rapunzel, Eugene y Kristoff se marchaban en el auto de Punzie.

Jadeé con una sonrisa en mi rostro ante la adrenalina de lo que acababa de suceder.

-¡De verdad lo lamento Elsa!- Hipo se disculpó –Te juro que lo único que comparto con ese idiota son los lazos familiares, me encargare de que mi tío lo sepa-

Solté una carcajada –Esta bien, creo que ya tuvo suficiente castigo-

-¿Elsa, esa es mi sudadera?- Jack preguntó mientras ponía el vehículo en movimiento.

Jack, muchas gracias por prestármela, fuiste muy amable… lamento si te hice creer que estaba molesta, fue solo un accidente

Recordé esas palabras en mi cabeza, pero cuando intenté reproducirlas, no salió nada.

Solo pude extendérsela sin mirarlo.

-Gracias- pudé percibir un poco de decepción en su voz.

-Chicos, Rapunzel dice que vayamos a casa de Eugene, continuaremos la fiesta allá- Merida señaló el mensaje de texto que había recibido.

-Entonces, vamos para allá- Jack sonrió.


Hola Cristina, lamento no haberte contestado en el capitulo pasado se me fue la onda, espero estes bien, gracias por comentar! Espero este capitulo tambien te gusté! Intentare actualizar diario, en Wattpad si actualicé ayer, pero olvide subirlo a Fanfiction. Tal vez mas tarde vuelva a actualizar subiendo otro capitulo, pero solo si lo termino que yo espero que asi sea, pero no prometo nada :c